León: deporte, dinero y poder

La liga de futbol español la ha ganado este año el Barcelona con 94 puntos seguido del Real Madrid con 86 puntos. El tercero, el Villarreal ha quedado a 14 puntos del Real Madrid (es decir a gran distancia). Ya se pueden hacer pronósticos sobre la liga del próximo año. Hay dos equipos que sistemáticamente se reparten los dos primeros puestos y la duda será quien de esos dos será el primero (Barcelona o Real Madrid). Pero es que claro los presupuestos de esos dos equipos superan los mil millones de euros y al menos duplican los del resto de clubs de primera división. Es clara la influencia de los recursos que se invierten con los resultados. Esto hace aburrida una competición que esta tan estrechamente vinculada al nivel económico de cada club. Puede haber un pequeño resquicio en lo que es el mayor o menor acierto en la política de fichajes. 

Otro factor influyente es también el poder asociado al territorio en el que cada equipo juega. Ese poder facilita recursos a los equipos de uno u otro modo. También es altavoz social de esos equipos. Yo he vivido en primera persona que cuando vas de viaje al extranjero una pregunta habitual es si eres aficionado del Barcelona o del Real Madrid. Pero España es mucho más que esos dos equipos. Unos compañeros de viaje en Egipto resulta que eran barceloneses aficionados al Español. Ese reduccionismo es contrario al propio sentimiento español (mucho más plural). Por eso me ha parecido bien lo que ha sido la presentación de los seleccionados españoles como una selección 'de todos'.

Otro ejemplo podría ser en baloncesto. El Valencia hace una excelente campaña que entre otras cosas le ha llevado a jugar la Final Four europea. Pero claro, ese equipo esta avalado y financiado por el presidente ejecutivo y máximo accionista de Mercadona, Juan Roig. Es decir el dueño del Valencia Basket es el mismo que el de Mercadona y ello hace que se puedan hacer fichajes y conseguir resultados. Tampoco esto resulta extraño en otros clubs europeos. Para llegar a ser candidato a la presidencia del Real Madrid se exige tener un aval de nada menos que 200 millones de euros. Es el poder del dinero. 

En la liga de futbol de primera división que acaba de finalizar de un total de 20 equipos nada menos que 14 se repartían entre Madrid (4) Comunidad Valenciana (4) Euskadi (3) y Cataluña (3). Algo debe de significar que hay muchas zonas de España donde no existe esa representación. Tal vez sea la falta de recursos económicos y de poder. 

En León cuando se cuentan éxitos deportivos lo son casi siempre en el deporte aficionado (equipos locales, juveniles, infantiles…) y los fracasos en el deporte profesional. Igual eso tiene mucho que ver que no contamos con empresas punteras como Mercadona y empresarios que inviertan sus dineros en esos clubs profesionales. Luego habrá que tener en cuenta otros factores como los que se derivan del acierto en la gestión. 

La financiación pública y las exigencias de la Junta

Ante las necesidades económicas la Junta de Castilla y León en su objetivo de unificar trata de imponer sus símbolos. En lugar de reconocer que esta autonomía la componen dos regiones busca reducir 'lo leonés' a una provincia más de las que componen está autonomía. Así le viene a decir al Ademar si quieres mi dinero tienes que llevar la bandera de Castilla y León en tu camiseta. Lo mismo ha querido hacer con los centros regionales leoneses que se reparten por el mundo. En ese caso para obtener sus recursos había que pasar a ser Centros de Castilla y León. El Ademar se ha aceptado incluir esa bandera para recibir el dinero de la institución autonómica. (por cierto me gustaría saber como ha ido la venta de camisetas antes y después de poner la bandera de Castilla y León). En el caso de los centros regionales no se ha aceptado ese cambio y se prefiere la dignidad de seguir como centros leoneses al dinero que podría suponer aceptar el cambio a Centros de Castilla y León.

Esa dependencia del dinero y del poder lo que hace es desvirtuar el deporte. Una de las esencias de cualquier deporte es que sea imprevisible el resultado. Cuando se puede prever lo que vaya a suceder con un año de antelación pues esa competición pierde mucho interés (por ejemplo los resultados en la liga de balonmano donde el Barcelona es ganador antes de empezar a jugar el primer partido).

Nos gustaría devolver el deporte a sus orígenes. Incluso seríamos partidarios de que es estableciera un baremo en que los puntos logrados estuvieran asociados a los presupuestos de cada equipo. Dar un diferente valor si un equipo con presupuesto 1 gana a otro que tiene presupuesto 10. El mérito no es el mismo que si el de 10 gana al de 1. Buscar a recuperar la esencia del deporte estableciendo algún tipo de diferenciación.

David Díez Llamas es sociólogo