¡Ay, Quiñones! Estamos hasta los bordones del pendón

Bien tensados los bordones, con el orgullo de lo tradicional leonés. Se equilibran las altas varas desde el ápice de cada pendón. Mas, también son necesarios los remos para la personalidad leonesa en inestable equilibrio, dados los resoplidos autonómicos que la amenazan. Como lo son, y ahí está el nexo, para las instituciones leonesas. O tensamos hasta la verticalidad, o nos llevan escorados, hasta la forzada caída.

Parto desde lo constatable y sigo con lo tradicional, que parece ser nuestro último refugio.

La Universidad de León (ULE) que hoy disfrutamos, nació de un empuje leonés bien cimentado en dos Facultades y cuatro Escuelas universitarias –¡Nada descubro!–, y con el apoyo de una generosa Caja de Ahorros de León, para, en buena lid, y mejor ejecutoria, llegar a alcanzar el Complejo que ahora a todos nos compete defender. Recordemos, nos desvinculamos, en cuanto a dependencia, de Oviedo, y, acabaríamos peor, cuando metidos en un ente autonómico creado por anómalo deseo castellano, con la anuencia estulta de los nuestros desde la Transición para acá, lejos de darnos, en plan colonia, nos van llevando ¡hasta las voluntades!

¡Tira del bordón, Froilán, que se nos cae la vara de las libertades!

Nuestra rectora, días atrás, manifestaba cierto grado de satisfacción ante la noticia de que había sido elegido como Consejero autonómico de Universidades…, el señor Suárez-Quiñones. “Porque fue profesor aquí y es de León”. Olvida que va al ritmo y dictado del ente autonómico. Y pregunto: ¿Ya ha hablado con este Consejero o éste juega al camuflaje y despiste?

Ante lo propio, lo leonés, no vale lo de competencias de Consejería, no consiste en estar al mandato autonómico –¡Lo que nos den!–, y a medrar…

Hay que anticiparse a la jugada, pero claro esto es demasiado pedir cuando hay tragaderas nefastas, de ahí el premio 'de oca a oca'…

Prometí recordar al 'primo', sí, el del ficticio 'chulo' citado, en un conocido chiste: quien, ante la respuesta de su hermana monja, respecto a la alianza que portaba en el dedo anular de la mano derecha (y ella afirmara que estaba casada con Dios), le provocó una exclamación, un cheli posesivo: “¡¡No tie cuñao el titi!!”

Pues al hilo rectora, por si más pronto que tarde nos vemos obligados a soltar en negativo los leoneses, un lastimoso “¡¡No tien consejero los leoneses!!

Si no nos va bien en el ente autonómico... ¡Hay que decirlo! ¡Incluso plantearse salir! Algo que es constitucional, y por tanto factible; el freno está en los políticos y en unas supuestas élites, puede que las mismas que abogan por las universidades privadas. Los ciudadanos de las tres provincias leonesas, prefieren la propia autonomía. Connotado con esto pregunto: ¿Acaso entre Zamora (Campus Viriato), Salamanca y León hay comunicación a este respecto, o no se hablan? Ir por libre tan sólo beneficia al ente autonómico y, en cambio, presionar como Región Leonesa y su derecho a comunidad diferenciada, sería un excelente arma. ¡Con dos filos!

La rectora de la ULE

Vuelvo a la rectora de ULE. Con, o sin ajustes pedidos de parte, “dado que el autarquismo cual orgullo de don Rodrigo en la horca”, o de la autosuficiencia engañosa del que... ¡fue! Y cuando más tan sólo puede suprimir el chocolate del loro para tratar de mantener el tipo… nos vemos en el extraño juego de que otros se lo lleven crudo, lo que les corresponde y puede que parte de lo que se nos escamotea a los demás… y en esta liga dicen que jugamos, y, naturalmente, vamos de colistas los leoneses.

El metafórico apriete de cinturón pierde simbolismo al llevar aparejados algunos planes recaudatorios extracomunitarios, “fusionar” titulaciones, ateniéndonos a lo anunciado por la rectora: una situación económico-financiera ajustada. Tomando por los pelos el calificativo, pregunto: por cuál de las dos circunstancias: ingresos o gastos. Y yo me inclino a pensar, y no es por reiteración, que lo presupuestado y devenido del ente, estudiado en plan obsolescencia, ceñido a años anteriores, entre freno y palanca, se agote antes de alcanzar la meta. O como diría el chulo: a la metá de la carrera.

¿Quiere esto decir que los caudales comunitarios se quedan cortos? ¡Pienso que sí! Al parecer están trabajando en un plan para pedir dinero a la Junta. Por qué no empezar involucrando, señora rectora, en tan grave problema al consejero competente señor Suárez-Quiñones y que nos acompañe en la elaboración de la hoja de ruta, de nuestra presentación y defensa allá en el centralismo comunitario.

Variantes. He leído que la ULE no está en la lista de las mil primeras universidades mejores del mundo (listado Shanghái 2026). También que bajó posiciones Salamanca (y mira que tiene solera) ambas de la Región Leonesa. Y que acaba de entrar Valladolid. Mucho me temo que esto tenga que ver con el asunto caudales que permitan investigar y florecer, captando científicos, formando doctores, publicando en según en qué diciplinas, todo dicho con ingenua sencillez.

Fruto de un buen hacer, nuestra ULE está en la alianza europea Eureca-Pro. En lo tocante a Consumo y producción sostenibles junto a otras ocho universidades europeas. ¡Es motivo de felicitaciones! Tanto en esto como en lo mundial, no soy quién para hablar del tema más allá de lo razonable de ciudadano preocupado, que quiere entender y comprender hacia dónde vamos.

Ayudar con el bordón… y, enhiesto el mástil, empujar hacia el Lexit.