Silencio, dolor y memoria un año después de la última tragedia minera que sacudió León desde Asturias

La localidad leonesa de Villablino volvió a detener el tiempo este 31 de marzo para recordar a los cinco mineros fallecidos hace hoy justo un año en la mina de Cerredo (Asturias), cuatro de ellos vecinos de este valle de Laciana y un quinto de la vecina comarca de El Bierzo. Varios centenares de personas se congregaron a los pies del Monumento del Minero en un acto marcado por el silencio, el respeto y la emoción apenas contenida.

El Ayuntamiento había convocado este homenaje “sencillo, para las familias”, como subrayó en su momento el alcalde, Mario Rivas, en recuerdo de los lacianiegos Jorge Carro, Iban Radio, Amadeo Bernabé y Rubén Souto, y del berciano David Álvarez, natural de Torre del Bierzo, víctimas de la explosión de grisú registrada el 31 de marzo de 2025 en la explotación del concejo asturiano de Degaña, en la controvertida mina de Zarréu. Cinco coronas de flores, una por cada fallecido, fueron depositadas junto al monumento en una ofrenda cargada de simbolismo.

El acto se abrió con un minuto de silencio que fue largamente aplaudido, al igual que la intervención de la concejala Mercedes Fisteus, quien sí alzó la voz para reclamar justicia y el esclarecimiento de lo ocurrido, cada vez más claramente fruto de una explotación minera ilegal, como parecen avanzar todas las investigaciones. No hubo pancartas ni consignas, ni rastro del sindicalismo reivindicativo que durante décadas marcó la historia minera de la cuenca leonesa. Hoy más bien reinó un ambiente de recogimiento absoluto, uniendo dolor y memoria.

La Coral Santa Bárbara puso el broche con la interpretación del himno minero que lleva su nombre, coreado en parte por los asistentes y despedido con un aplauso sentido, entre lágrimas más o menos contenidas. Entre el público, familiares, vecinos y autoridades locales compartieron un recuerdo que, un año después, sigue muy presente en Laciana y El Bierzo.