El novel escritor madrileño con raíces lacianiegas David Cáceres Blanco presentó en Villablino su novela 'Carbón'

El joven escritor madrileño David Cáceres Blanco ha elegido Villablino para la presentación de su novela Carbón, porque está ambientada en la cuenca minera lacianiega, con la que el autor mantiene una estrecha vinculación emocional y física.

David Cáceres Blanco nació en Madrid hace 37 años. Su ascendencia materna tiene su origen en Caboalles de Abajo, lo que ha sido la causa de su vínculo con la comarca, “donde he pasado vacaciones, he hecho amigos y es para mí como mi segunda casa”, en referencia a la casa familiar de su madre en Villablino.

Todas estas circunstancias le han permitido conocer y percibir el ambiente minero de Laciana a través de sus amigos, de los vecinos en tiempos de vacaciones y de otras estancias temporales en la comarca. Por lo que el mundo y el ambiente no le resulta extraño.

Y en ese entorno de un grupo de amigos, todos ellos trabajadores en la mina, se desarrolla la trama de la novela. La obra se podría calificar como una “novela negra”, no solo por el ambiente en que se desenvuelve y su título, sino porque contiene todos los parámetros de este subgénero literario.

La editorial Liber Factory, editora del texto, resume así su contenido: “Martín, un minero hastiado de la monotonía del día a día ve como su vida da un giro repentino tras la desaparición de su amigo y compañero de trabajo Adrián. Tras investigar su paradero, su mundo se desmorona”.

David Cáceres se presenta en el mundo literario con esta su primera obra, de lectura ágil y comprensión cómoda. Sin complicaciones, sin circunstancias rebuscadas. De la misma forma, que según él mismo confesó, le surgió la idea en una noche de insomnio, de forma fácil, casi a borbotones.

Y una vez que se puso a trasladarlo al papel, todo le fluyó sin interrupciones, en tan solo “quince días estaba finalizada”. Luego correcciones, ajustes y retoques para limar asperezas, como en cualquier labor que necesita recibir el pulido final. La editorial se la aceptó y así la presenta: “Sé que no voy a vivir de esto, pero quería compartir con la gente estas ideas y estos sentimientos”.

“Cuando me dijeron que podía presentar la novela aquí en Villablino, sentí una gran satisfacción”, confesó aún un poco atenazado por los nervios lógicos de estas circunstancias tan nuevas para él, sentado en la biblioteca municipal frente a algunos amigos y varios desconocidos.