Un 'no puente' del 15 de agosto en la provincia de León entre tormentas y temperaturas más suaves

La provincia de León afronta un fin de semana del 15 de agosto marcado por un cambio brusco de tiempo, con la llegada de tormentas y un importante descenso de las temperaturas después de las jornadas de intenso calor de estos días. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que la inestabilidad comience este mismo viernes 14 de agosto y alcance su momento más destacado el sábado 15, coincidiendo con la formación de una dana en el interior peninsular. Protección Civil advierte de que el sábado será, en principio, el día álgido del episodio por la extensión e intensidad de las tormentas y por la magnitud del descenso térmico.

El viernes 14 comenzará con cielos poco nubosos, aunque durante la tarde crecerá la nubosidad de evolución. Se esperan chubascos dispersos acompañados de tormenta en las zonas de montaña, algunos de ellos fuertes y con granizo, sin descartarse también en el resto de la provincia. El viento será variable, flojo o moderado, pero las tormentas podrán dejar rachas muy fuertes. Aemet mantiene además aviso amarillo por tormentas en la Cordillera Cantábrica leonesa entre las 12.00 y las 21.00 horas.

Pese al cambio de tiempo, el viernes todavía será caluroso. Astorga y León alcanzarán los 36 grados, al igual que Ponferrada, mientras que Villablino llegará a 34. Las mínimas serán de 17 grados en Astorga, 18 en León, 20 en Ponferrada y 15 en Villablino.

El sábado 15 llegará el cambio más acusado. Aemet pronostica intervalos nubosos y nubosidad de evolución, con chubascos y tormentas que localmente podrán ser fuertes y dejar granizo. También serán probables las rachas de viento muy fuertes asociadas a las tormentas. Protección Civil señala que este será previsiblemente el día más complicado del episodio y advierte de la posibilidad de granizo, incluso de tamaño grande, durante el fin de semana.

Las temperaturas máximas sufrirán un notable descenso el sábado: 30 grados en Astorga, León y Villablino y 32 en Ponferrada, entre cuatro y seis grados menos que el viernes. Las mínimas quedarán en 16 grados en Astorga, 17 en León, 18 en Ponferrada y 14 en Villablino.

Para el domingo 16, la situación tenderá a estabilizarse parcialmente, aunque la inestabilidad no desaparecerá. La previsión apunta a cielos poco nubosos inicialmente, con nubes bajas en el nordeste y crecimiento de nubosidad de evolución durante la tarde. Seguirán siendo posibles los chubascos dispersos con tormenta, mientras las temperaturas mínimas volverán a bajar y las máximas experimentarán pocos cambios.

Los termómetros alcanzarán el domingo 32 grados en Astorga, 30 en León, 33 en Ponferrada y 31 en Villablino. Las mínimas descenderán hasta los 14, 15, 17 y 12 grados, respectivamente. El viento soplará del nordeste o será variable, flojo o moderado. De esta forma, León pasará en apenas dos días de máximas próximas a los 36 grados a valores alrededor de los 30, en un fin de semana en el que las tormentas, el granizo y las fuertes rachas de viento serán los principales fenómenos a vigilar.