Lácteas San Vicente vende la mayoría de su capital a inversores de la familia repostera Martínez

La empresa Lácteas San Vicente, con seis décadas de trayectoria en el sector, inicia una nueva etapa tras la incorporación de Inversiones Cerrazo como socio mayoritario. La operación, señalan en un comunicado, busca reforzar la estabilidad y garantizar el desarrollo futuro de la compañía sin alterar su esencia ni su modelo de gestión.

Inversiones Cerrazo es el brazo financiero de una rama de la familia Martínez, Villagra de segundo apellido, que han sido los antiguos dueños de Repostería Martínez y controlaban actualmente el gigante de la panadería Panamar Bakery Group. La filial panadera de la sociedad inversora, Panamar Bakery Group, contaba con más de 2.800 empleados y una facturación de 569 millones de euros con casi 10 fábricas en toda España, siendo el principal proveedor de Mercadona en el sector. Su venta al grup francés Le Duff fue anunciada este mismo mes de marzo.

La empresa quesera leonesa fue fundada en 1957 por Marcelo Díez como un proyecto familiar en Garrafe de Torío, trasladándose a finales de los años 70 a su ubicación actual en Navatejera. Durante los últimos 60 años, Fernando Díez Boñar ha liderado este crecimiento, acompañado en la actualidad por su hija, Estela Díez, consejera delegada, y José Antonio Rodríguez, director general.

Según ha destacado el propio Díez Boñar, la clave de la operación ha sido encontrar un socio alineado con la filosofía de la empresa. “Lo importante era contar con alguien que entendiera esta compañía como nosotros”, ha señalado, confirmando además que continuará formando parte del consejo de administración junto a su hija. 

La entrada de Inversiones Cerrazo no implicará cambios en la estructura directiva ni en el funcionamiento diario. José Antonio Rodríguez seguirá al frente de la gestión, mientras que la familia fundadora mantendrá su presencia en los órganos de decisión, con el objetivo de preservar los valores que han marcado la trayectoria de la empresa. 

Desde el punto de vista económico, la compañía cuenta actualmente con una facturación de 34 millones de euros y una plantilla de 85 trabajadores. La incorporación del nuevo socio aportará, explican, respaldo financiero y estratégico para impulsar su crecimiento y afrontar los retos del mercado con mayores garantías. 

La empresa ha querido trasladar un mensaje de continuidad a empleados, clientes y proveedores, subrayando que la operación no afectará a sus compromisos ni a su cultura empresarial. La alianza, insisten, responde a una apuesta por consolidar el proyecto a largo plazo sin renunciar a su identidad.