El Museo de la Minería de Sabero acoge este sábado una conferencia sobre la Fábrica Electroquímica de Guardo
La comarca de Guardo es hermana minera de la de Sabero, y su historia está estrechamente ligada a ella no sólo por la extracción de carbón sino por el ferrocarril de Hulleras de Sabero que llegaba a Cistierna y desde allí, por la Feve, se conectan las dos últimas localidades. Por eso una de las conferencias de la serie 'Los Usos del Carbón' se va a centrar en una de las factorías más importantes de la cabecera de la comarca de la montaña palentina.
Para ello se contará este sábado 20 de junio a las 18 horas con la presencia de un afamado divulgador científico –organizador de Naukas Guardo entre otros eventos de conferencias científicas– que explicará en una amena charla “cómo se utilizó el carbón y la caliza para fabricar a gran escala carburo de calcio en la fábrica de Guardo, para dar forma a lo que llegó a ser el mayor centro electroquímico en su clase de España, donde se producían decenas de productos químicos fundamentales para la industria española y también para exportación a todo el mundo”.
La conferencia se titulará 'La fábrica electroquímica de Guardo', en la que el también escritor Alejandro Polanco Masa explicará cómo uno de los usos alternativos del carbón también constituyó uno de los capítulos más destacados de la historia industrial del norte de Palencia. Fundada a comienzos del siglo XX, aprovechó los recursos energéticos de la cuenca minera y el potencial hidroeléctrico de la zona para desarrollar una innovadora producción química basada en procesos electroquímicos. Entre sus principales actividades destacó la fabricación de carburo cálcico, un producto fundamental para la industria de la época, utilizado tanto en la generación de gas acetileno para iluminación como en diversos procesos industriales.
Esta instalación se convirtió además en un motor económico y social para Guardo y su entorno, al impulsar la creación de empleo, el crecimiento demográfico y el desarrollo de infraestructuras en una comarca estrechamente vinculada a la minería y la industria. Su actividad dejó una profunda huella en la memoria colectiva de varias generaciones y constituye hoy una pieza clave para comprender la evolución industrial de la Montaña Palentina.
La mayor industria química del Noroeste de España
La fábrica química de Guardo se gestó cuando la Unión Española de Explosivos eligió la localidad en 1920 por sus condiciones excepcionales: carbón de antracita, caliza de calidad, agua, energía hidroeléctrica y ferrocarril. Sin embargo, la construcción no arrancó hasta 1942, por la Guerra Civil, y la actividad comenzó en 1943 con una instalación todavía modesta, centrada primero en la producción de carburo.
Durante las décadas siguientes, el complejo fue creciendo y diversificando su producción con ácido acético, acetona, DOP, octanol, cloratos y sosa, hasta convertirse en un gran polo químico. Su declive empezó en los años setenta, cuando el petróleo fue ganando peso y parte de la producción se trasladó a Tarragona; el cierre decisivo llegó en 1985, con la clausura del horno de carburo y parte de la factoría, aunque algunas plantas siguieron activas hasta que la historia industrial del conjunto se dio por acabada entre 2007 y 2008.
Alejandro Polanco (@Alpoma en TwiXter) es también investigador y divulgador especializado en la historia industrial de la provincia de Palencia, cuya trayectoria se ha centrado en el estudio y recuperación de la memoria de las industrias que contribuyeron al desarrollo económico y social del territorio. A lo largo de su carrera ha participado en diversos proyectos de investigación y difusión del patrimonio industrial y minero autonómico.
La asistencia es gratuita, pero requiere inscripción previa en el propio centro o a través del teléfono 987 718 357.