José Vicente Casado dirige en Sabero un taller sobre manejo de telescopios y una observación de las Perseidas

El Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, con sede en Sabero, ha programado para este miércoles, 5 de agosto, a las 18.00 horas un taller sobre manejo de telescopios, donde el conocido divulgador José Vicente Casado enseñará las nociones básicas para manejar estas herramientas imprescindibles para ver los secretos del cielo. Además, los asistentes podrán realizar una observación con un telescopio solar donde recibirán todas las explicaciones para comprender mejor el fenómeno del eclipse que tendrá lugar el próximo 12 de agosto.

El jueves 6, a las 22.00 horas, será la tradicional observación astronómica para contemplar el fenómeno de las Perseidas a cargo también de José Vicente Casado, que como en ediciones anteriores leerá para los asistentes el cielo estrellado, situando en el mismo las constelaciones, planetas, satélites y principales estrellas. Las dos actividades, tanto el taller como la observación, son gratuitas y es necesaria inscripción previa en el museo o en el teléfono 987 718 357.

Casado forma parte del reducido club de buscadores de meteoritos que a lo largo del año permanecen atentos al cielo a la espera de la entrada de estos bólidos celestes y recorren el mundo en busca de sus pedazos desintegrados, las rocas más antiguas y lejanas que se pueden tocar.

Las perseidas, que deben su nombre a la constelación de Perseo, son también conocidas con el nombre de Lágrimas de San Lorenzo al asociarlas con las que vertió este santo al ser quemado en una parrilla por estas mismas fechas. Son una lluvia de meteoros que se produce de forma cíclica en agosto. Y aunque puedan parecer estrellas fugaces, se trata de partículas de polvo del tamaño aproximado de un grano de arena que dejan los cometas alrededor del sol. Proceden del cometa 109P/Swift-Tuttle que posee un diámetro de 26 kilómetros y su órbita alrededor del Sol tiene un período de 135 años.

El museo quiere recordar las noches estrelladas que los trabajadores del turno de noche de la Ferrería de San Blas contemplaban en estas fechas hace más de ciento setenta años, en el mismo lugar y bajo el mismo cielo que verán los participantes en la actividad.