Carrizo de la Ribera celebra un año más su famoso Antruejo declarado de Interés Turístico Provincial

Del viernes 13 al martes 17 de febrero, Carrizo de la Ribera vivirá el tramo central de su Antruejo, una celebración ancestral declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial. Considerado uno de los carnavales tradicionales más destacados la península, el Antruejo carricense destaca por su riqueza simbólica, la fuerza de sus personajes tradicionales y la implicación vecinal.

El viernes 13 de febrero, conocido como viernes Llardeiro, abre las celebraciones principales con una de las citas más esperadas: la salida nocturna de la comparsa del Tetumbo y el Carro de la Tarara, tirado por un burro. Ataviados con camisa y calzón blanco tradicional, los participantes recorren las calles con cantares sarcásticos que repasan, con humor y crítica, los acontecimientos del último año en el pueblo. Es uno de los actos más característicos del Antruejo y marca el inicio del caos ritual que dominará los días siguientes.

El sábado 14 de febrero se celebra el sábado Fisolero, día grande del Antruejo. Desde primeras horas, se coloca el Santo Antruejo en el barrio de la Campaza, con su Tetumbo a los pies. Al atardecer, comienza el desfile de personajes ancestrales y aterradores: La Gomia, que roba sombreros y asusta a niños y mayores; los Guirrios, anunciados por sus esquilas y abanicos de colores; y los Toros, que completan el tándem ritual.

También aparecen figuras como los Enciscadores, que manchan con ceniza; el Hombre de la Cancilla, la Tarara, gitanos, curas, y otros seres carnavalescos. Entre todos, destaca El Pellejo, imprevisible y violento, que provoca el caos antes de desvanecerse tan rápido como llegó.

El martes 17 de febrero tiene lugar el Santo Antruejo, jornada que pone el broche final a la celebración. Es tradición, desde mediados del siglo XVIII, que la Junta Vecinal entregue a cada vecino una cantidad de vino y ofrezca una merienda para todos aquellos vecinos que se acerquen, financiado con los pastos que la pedanía alquilaba.