Mañueco: “No se ha cerrado un solo consultorio médico en Castilla y León. Punto”

La situación de la sanidad pública en la Región Leonesa, las provincias de León, Zamora y Salamanca, se convirtió este martes en una de las confrontaciones del Pleno de las Cortes de Castilla y León, a raíz de una pregunta de la portavoz de Unión del Pueblo Leonés (UPL), Alicia Gallego. La respuesta vino de la mano de Alfonso Fernández Mañueco, quien quiso ser tajante en su respuesta ante la denuncia leonesista de que se sufre un “deterioro silencioso y sistemático”: “No se ha cerrado ningún consultorio médico en Castilla y León. Punto”, afirmó el presidente de la Junta, como ejemplo de lo que consideró un argumento crítico leonesista con una sucesión de “incorrecciones y medias verdades”.

Frente a esta defensa tajante de la gestión autonómica, Gallego dibujó un escenario muy diferente. La portavoz leonesista sostuvo que la sanidad constituye la tercera principal preocupación de la ciudadanía pero sin que eso se traslade a las prioridades de las políticas de la Junta. A su juicio, el problema no es únicamente la falta de médicos, sino la forma en que se distribuyen y gestionan los recursos sanitarios.

La procuradora leonesista señaló que León, Zamora y Salamanca afrontan una “tormenta perfecta” por la despoblación y el envejecimiento, con una población mayor de 65 años que ronda o supera el 30% del total. Una realidad demográfica que, según argumentó, incrementa la prevalencia de enfermedades crónicas, pluripatologías y situaciones de dependencia y hace especialmente importante la atención sanitaria de proximidad en el medio rural.

En este punto situó algunas de sus principales críticas: consultorios sin facultativos, la Unidad de Ictus de Zamora aprobada pero aún sin ejecutar y un mapa de infraestructuras sanitarias que, según denunció, acumula proyectos pendientes durante años. Citó, entre otros, los centros de salud de Villalpando y Virgen de la Concha en Zamora, El Zurguén, Prosperidad y Santa Marta de Tormes en Salamanca y, en León, la UCI del Hospital de León prometida en 2020, los centros de salud de Villaquilambre, Sahagún y Ponferrada I, además de las unidades de reproducción asistida de los hospitales de León y Salamanca y las ambulancias de emergencia pendientes para Sahagún y Villablino.

Gallego sumó a estas reclamaciones las listas de espera para especialistas y las vacantes de profesionales. Según expuso, la provincia de León se encuentra a la cola en la ratio de médicos por habitante y cuenta con unos cinco profesionales de Enfermería por cada 1.000 pacientes, frente a los nueve que, según indicó, recomienda la Organización Mundial de la Salud.

Ataque político de Mañueco

Mañueco, como siempre hace el consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, sí reconoció que la falta de profesionales está dificultando la mejora de las listas de espera y de la atención sanitaria, como censuró Gallego. Pero desplazó buena parte de la responsabilidad hacia el Gobierno central y, en particular, hacia el Ministerio de Sanidad, al que acusó de haber provocado “huelga tras huelga” de los profesionales médicos. Aprovechó de paso para cargar también políticamente contra la propia UPL, con el argumento de que son “socios” del PSOE en la Diputación leonesa y el Ayuntamiento de León, algo que en este último caso no es cierto. Y además, el presidente insistió en que la Junta está mejorando la sanidad “en todas las provincias de Castilla y León”, en contraposición con la Región Leonesa por la que UPL preguntaba.

Como ejemplos citó las actuaciones en los hospitales de Salamanca y Soria y la renovación tecnológica de los hospitales de Zamora y León. También reivindicó la reciente licitación de las obras de la Unidad de Radioterapia del Hospital del Bierzo, a pesar de sumar ocho años desde la promesa electoral, y enumeró centros de salud en diferentes puntos de la Comunidad, entre ellos los de Prosperidad y Santa Marta de Tormes, en Salamanca; San Andrés de Rabanedo y El Ejido, en León, o Parada del Molino y Alcañices, en Zamora.

El presidente también puso sobre la mesa el transporte sanitario urgente, con la promesa de diez helicópteros medicalizados, dos de ellos en la provincia de León, y aseguró que la Comunidad cuenta con más ambulancias. “Gestión eficaz en el ámbito de la sanidad para que todas las provincias se sientan orgullosas como nos sentimos nosotros de la sanidad pública de nuestra comunidad autónoma”, concluyó.

Una “brecha territorial” que es “escandalosa”

Por contra, la procuradora cifró además en unos 104 días el promedio de espera para conseguir una primera cita con un especialista y aseguró que las diferencias entre hospitales evidencian una “brecha territorial” que consideró “escandalosa”. También puso como ejemplos la ausencia de servicio de Pediatría en La Bañeza o Cistierna y la falta de medidas eficaces para fidelizar profesionales.

Especialmente duro fue su diagnóstico sobre el Hospital del Bierzo, que situó como “la peor consecuencia” del abandono que, a su juicio, sufre la sanidad de la Región Leonesa. Gallego recordó las reivindicaciones de la Asociación OncoBierzo y señaló que el servicio de Oncología cuenta con 3,5 facultativos de los seis que deberían integrarlo. Añadió la falta de cardiólogos, traumatólogos, radiólogos, anestesistas y otorrinolaringólogos.

Para UPL, la explicación basada exclusivamente en una supuesta falta generalizada de médicos no resulta suficiente. Gallego sostuvo que los datos del Consejo de Colegios Oficiales de Médicos de Castilla y León apuntan a que el problema no es tanto cuántos profesionales existen como “dónde están y cómo se gestionan”. En este sentido, cuestionó la aplicación efectiva de la Ley de Puestos de Difícil Cobertura y de los incentivos anunciados por la Junta.

La portavoz leonesista concluyó que la situación responde a un problema estructural y no coyuntural y acusó a la Junta de haber construido un “modelo político fallido” en materia sanitaria. “Escuche a los profesionales, atienda las denuncias de ratios, mire a la cara a los pacientes de oncología de El Bierzo, pero, sobre todo, deje de gestionar la sanidad desde la comodidad de un despacho con criterios de rentabilidad política o amistad”, reclamó a Mañueco.