La tradicional Plaza de la Leña de Villamañán cambiará de cara con una remodelación de 375.000 euros

Detalle de recreación del proyecto de remodelación total de la Plaza de la Leña de Villamañán.

Carlos J. Domínguez

Uno de los rincones más tradicionales de la localidad rural de Villamañán, en el sur de la provincia de León, afronta desde ahora mismo un importante cambio de cara, una remodelación integral, que se centra en concreto en la Plaza de la Leña. Un proyecto que no sólo cambiará la imagen de este espacio rodeado de casas porticadas sino también incluso su forma de uso tradicional.

El Ayuntamiento de Villamañán acaba de adjudicar -a la empresa leonesa Obras y Viales Pellitero SL- el contrato para la actualización de este espacio del Casco Histórico de la villa leonesa. El coste final de la ejecución se eleva a 375.000 euros, financiados con cargo a los planes Píos y de Cooperación de la Diputación leonesa, y tiene un plazo de ejecución de ocho meses. Como la formalización del contrato ha sido firmada por el alcalde, José Marcos Fernández, el pasado 21 de octubre, comienza a correr un plazo de obras que deben estar rematadas poco antes del inicio del verano de 2027, en el mes de junio.

La intervención, diseñada por el estudio bilbaino de Nistal Arquitectos, busca convertir la plaza en un entorno más accesible, ordenado y adaptado tanto a la vida cotidiana, como a las celebraciones y actividades tradicionales del municipio, que precisamente se dan cita especial durante los veranos. El espacio que será objeto de las obras abarcará una superficie de casi 3.000 metros cuadrados (2.814,77 en concreto).

Recreación del futuro espacio central de la Plaza de la Leña de Villamañán cuando acaben las obras en 2027.

El cambio más visible que destaca del proyecto sobre una plaza hoy de aspecto muy habitual, con carretera de asfalto alrededor de una plazoleta central de acera tradicional y una pequeña fuente decorativa, será la creación de una plataforma que será prácticamente continua. En ella se dará prioridad para los peatones y se reducirá muy sensiblemente el espacio destinado al tráfico.

Así, el proyecto quitará los viales de circulación situados en los lados norte y sur de la plaza, frente al Café Casino y en la parte trasera de la Casa Consistorial, respectivamente. Y la única zona de estacionamiento quedará concentrada en una única banda del lado oeste. Y la eliminación de las aceras y bordillos permitirá extender el pavimento hasta las fachadas de los tradicionales soportales de este espacio, una de sus señas de identidad.

La actuación también busca resolver los problemas de accesibilidad actuales, algunas pendientes superiores al 10%, desniveles y deformaciones del pavimento provocadas por las raíces del arbolado, apenas cuatro ejemplares de plátano. Se prevé reorganizar la topografía mediante plataformas que serán escalonadas, con barandillas, que reducirán las inclinaciones al 2-3% en la mayor parte de la plaza.

La actuación también pondrá fin a elementos como la vieja fuente-jardinera, los parterres elevados y los peldaños que dificultan el tránsito, con el objetivo de facilitar el paso a personas con movilidad reducida lo más posible.

La renovación mantendrá una estética acorde con el entorno histórico, defiende el proyecto y el Ayuntamiento. La zona central peatonal se pavimentará con adoquín románico envejecido en tonos tierra, mientras que los viales de los lados se distinguirán por un adoquín gris, en continuidad con el de la contigua Plaza Mayor. El diseño incorporará además bandas transversales de granito gris para ordenar visualmente el espacio. También se restaurarán las bases de las columnas de madera de los soportales, retirando revestimientos antiguos para recuperar su aspecto original.

Comparativa de la Plaza de la Leña desde la calle Esperanza, abajo el estado actual.

Pensando en los eventos

La plaza se proyecta como un espacio abierto y versátil, preparado para acoger el mercado tradicional que allí se celebra, ferias, conciertos, verbenas y celebraciones populares, como las Fiestas de la Zarza. Para facilitar la organización de estas actividades, se instalarán cajas de conexión eléctrica integradas en el entorno, que permitirán alimentar los puestos, escenarios y equipos. La idea es no depender a partir de ahora de instalaciones provisionales.

La intervención incluye también mejoras ambientales y de eficiencia energética. Se plantea conservar dos de los árboles existentes y se plantarán otros once de hoja caduca, distribuidos longitudinalmente para proporcionar sombra durante los meses cálidos y permitir la entrada de luz en invierno. Así, el espacio verde será aumentado. Por su parte, el alumbrado se renovará con farolas de diseño urbano de 4,5 metros de altura y luminarias tipo LED de bajo consumo, dotadas de sistemas de telegestión y regulación astronómica, además de balizas encastradas en los muros.

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