Riadas negras masivas: La Junta defiende que han sido “eficaces” sus limpiezas de montes quemados en la provincia de León

Muchos ojos han mirado hacia la Junta de Castilla y León en una semana protagonizada por numerosas 'riadas negras', torrenciales avenidas de barro y material vegetal quemado en los cauces de arroyos y ríos en varias comarcas de la provincia de León.

Estos ríos de lodo y árboles se han producido nueve meses después de los terribles incendios forestales que arrasaron esas zonas, asomando ahora a causa de fuertes tormentas, y los daños son inmensos porque no sólo han arrasado carreteras y otras infraestructuras, dejando incluso pueblos incomunicados, como en el Valle de Fornela (El Bierzo) sino causando daños ambientales graves en los propios cauces de la Cabrera, el Teleno o municipios como Oencia, entre otros.

A pesar de las escenas vividas en los dos últimos días, con ríos desbordados de inmensa fuerza que arranca todo a su paso y lo tiñe de negro y ceniza, la Junta de Castilla y León defiende que por su parte, como administración competente en montes, se han ejecutado tras los incendios del pasado verano todos los trabajos necesarios para impedir estos graves efectos meses después. Trabajos que el portavoz del Ejecutivo que ahora forman Partido Popular (PP) y Vox, Carlos Fernández Carriedo, ha tildado hoy de “eficaces”. Su demostración de esa eficacia, al ser preguntado por el grado de ejecución de esas labores postincendios y a la vista del desastre que las tormentas están causando, es que “los daños son mucho menores que los hubieran sido si no se hubieran hecho estas tareas”.

“Se han hecho trabajos desde el primer momento”, aseguró Carriedo, “fundamentalmente depositando algún tipo de material orgánico que sirva de retención para evitar daños de carácter ambiental, y de la misma forma se ha trabajado con maquinar a pesada, bulldozer, en toda la tarea para evitar que los daños ambientales fueran mayores”.

Por eso, insistió en que “están siendo eficaces estas tareas”, iniciadas, subrayó, desde que se apagaron los peores siniestros históricos sufridos en agosto y septiembre de 2025: “Se viene actuando desde el momento de refrescar el terreno, pero también cuando se han ido depositando algunas barreras naturales para hacer de contención de algún posible daño, o también cuando los bulldozer han actuado abriendo algunas vías de derivación del agua en las mejores condiciones posibles”.