Realojados los vecinos confinados por el incendio de Murias de Ponjos, todavía en alerta por posibles reproducciones

León abre este lunes la última semana de julio con dos incendios en nivel 1 de Índice de Gravedad Potencial. Se trata, por un lado, del fuego declarado el pasado miércoles en Murias de Ponjos (Valdesamario, en Omaña), donde en las últimas horas se ha decidido realojar a los vecinos de Andarroso, Rosales y Folloso; y, por otro, del originado este pasado sábado en Quintela (Balboa, en El Bierzo), que se reactivó este domingo. Tanto el del municipio berciano de Castropodame, que llegó a nivel 2 la pasada semana, como el de Requejo y Corus (Villagatón, en la Cepeda), iniciado el viernes, se dan por controlados.

El CECOPI (Centro de Coordinación Operativa Integrado) ha decidido realojar a los vecinos de las localidades de Andarraso, Rosales y Folloso, con un total de 37 vecinos, que todavía se encontraban evacuados por el incendio de Murias de Ponjos, que se perfila ya como el más grave de lo que va de campaña en la provincia y cuyo Índice de Gravedad Potencial se ha bajado de 2 a 1 ya que no existe amenaza para las poblaciones.

Tras la reunión del CECOPI, el delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, ha destacado que ya no hay poblaciones desalojadas por el incendio, debido a que “se ha trabajado muy bien a lo largo de la jornada con medios terrestres y aéreos y se ha liquidado de llamas la zona noroeste, aunque aún quedan unos 500 metros abiertos en el norte, que se tendrán que apagar de forma manual”.

Diego ha advertido de que, aunque todavía existen puntos calientes, “la evolución ha sido muy favorable, a pesar de los cual se mantendrá la vigilancia por posibles reproducciones”.

El incendio de Murias de Ponjos, que llegó a nivel 2 en la noche del jueves, ya ha obligado a movilizar un total de 86 medios, de los que 17 se mantienen sobre el terreno a primera hora de la mañana de este lunes: concretamente, tres cuadrillas terrestres, dos helitransportadas, seis agentes medioambientales, tres buldócer y una autobomba. Así lo indica la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, que considera que la causa más probable de origen de las llamas fuera accidental. En cuanto a la superficie afectada aproximada, se mantiene en perimetración.

Como intencionado considera la administración autonómica el origen del incendio de Quintela, que ha movilizado medio centenar de medios desde su declaración (14 a primera hora de la mañana del lunes: tres helicópteros, tres cuadrillas terrestres, una helitransportada, cinco agentes medioambientales, un técnico y una autobomba). Debido a las altas temperaturas y viento en la zona se reactivó de nuevo este domingo, lo que supuso la declaración del Índice de Gravedad Potencial 1 por prever que se tardará más de 12 horas en su extinción y porque se dirigía hacia la población de Balboa.

Diego ha resaltado que el rápido trabajo de los medios de extinción ya presentes en la zona ha impedido el avance virulento de las llamas, consiguiendo abrir al tráfico la carretera LE-723, y con la previsión de que en las próximas horas el incendio se pueda dar por totalmente controlado. La superficie afectada estimada se mantiene en perimetración.

Controlados en Castropodame y en Requejo y Corus

Apenas tres medios de extinción (entre ellos, una cuadrilla terrestre y un agente medioambiental) se mantienen sobre el terreno en el incendio de Castropodame (llegaron a movilizarse 58 medios), que se dio por controlado en la tarde de este domingo tras desatarse con enorme virulencia en la tarde del pasado miércoles y alcanzar el nivel 2 ese mismo día por la noche. También se mantiene en perimetración la superficie afectada.

Y el cuarto y último incendio que registra el parte de la administración autonómica en la provincia se sitúa en Requejo y Corus, originado en la tarde del jueves y controlado esa misma noche. Se trata de la catalogación en la que se mantiene este lunes por la mañana. A una cuadrilla terrestre y un agente medioambiental se limita el operativo desplegado, que ha sumado 18 medios desde su origen. La superficie afectada, en este caso ya cuantificada, asciende a 11,2 hectáreas de matorral.