El magnate minero Victorino Alonso cumplirá en casa el resto de su condena de cárcel por destrozar el medio ambiente

El empresario minero leonés Victorino Alonso ha obtenido la libertad condicional después de cumplir ocho meses de carcel y dos años de tercer grado por la condena de cuatro años de cárcel impuesta por el Tribunal Supremo por explotar ilegalmente la mina a ciero abierto Nueva Julia, ha adelantado Radio Bierzo-Cadena SER. Su edad, 74 años, ha sido el argumento decisivo para la adopción de la medida.

Alonso, también conocido como el 'rey del carbón', ingresó en prisión a mediado de septiembre del 2024 para cumplir la condena después de que se conociera la sentencia de Nueva Julia y también la de la explotación minera ilegal de el Feixolín, que supuso otro año y nueve meses de cárcel por otro destrozo ambiental en las comarcas mineras leonesas. Las dos sentencias sumaban, además, más de 25 millones de euros en multas e indemnizaciones, que no se han abonado.

Según Radio Bierzo la resolución concede el cuarto grado penitenciario al tener en cuenta factores como su edad, 74 años, así como la ausencia de incidencias desde que disfruta del tercer grado desde junio de 2024 y su comportamiento en prisión. El Ministerio Fiscal no se opuso a la concesión de la medida.

El magnate minero evitó la cárcel anteriormente tras una condena de dos años y medio de prisión en 2016, rebajada luego a dos años, y una millonaria multa de 25,5 millones de euros, por destrozar el yacimiento neolítico de la cueva de Chaves (Huesca). Este importante vestigio se ubicaba en una finca de caza de una empresa vinculada a su opaco conglomerado empresarial. Alonso no ha pagado la multa y logró que se le declarara 'insolvente' para limitar el dinero que se le quita de su pensión de jubilado.

Victorino Alonso no ha satisfecho las cantidades de responsabilidad civil impuestas en los últimos procedimientos aunque en su última comparecencia pública, en enero en el parlamento de Asturias en la comisión de investigación del accidente minero de Cerredo, llegó a confesar que no sabía de cuántas empresas era administrador. En sus palabras ante el poder legislativo asturiano no dejó títere con cabeza respecto de los empresario que le sucedieron en la que fue la mina más moderna de España y que costó cinco vidas en un escape de grisú en marzo del 2025. Alonso compareció de forma telemática desde la Asamblea de Madrid, al tener allí fijada su residencia para cumplir el tercer grado penintenciario.

La libertad condicional de Alonso le obliga a cumplir varias medidas hasta la finalización de la condena. Entre ellas, deberá pernoctar en el domicilio fijado judicialmente, mantenerse localizable por teléfono, acudir a controles periódicos con el psicólogo asignado, comunicar cualquier desplazamiento fuera de España y seguir destinando parte de su pensión de jubilación al pago de la responsabilidad civil. Victorino Alonso podrá disfrutar ahora de su jubilación “y otros menesteres” que ha explicado públicamente, entre ellos trifulcas de su grupo empresarial vinculado por apropiarse de fincas de vecinos, que han tenido que reconocer.