Llegan a La Candamia las obras para soterrar la Ronda Este en el cruce de La Granja
Cuando se ha cumplido ya algo más de un año de los tres que se prevé que duren las obras para el soterramiento de Ronda Este de León LE-20 en el cruce de La Granja, los trabajos preparatorios han llegado estos días ya muchos metros más lejos, en concreto a las inmediaciones del parque de La Candamia y algunas de sus sendas.
Las máquinas pesadas de la empresa adjudicataria, Copcisa, llevan varias jornadas trabajando a ambos lados del vial de la carretera de circunvalación de la capital, poniendo fin a los últimos restos de vegetación existentes para poder acometer la siguiente fase de los trabajos preliminares. Por eso, ya se aprecian dos grandes espacios sólo de tierra que desembocan a ambos en las sendas, peatonal y ciclista, que están cerca del accesoprincipall de La Candamia.
De este modo, la zona ya no cuenta con ninguno de los muchos arbustos y no pocos árboles que había en este entorno. Una situación que deja un aspecto mucho menos verde y frondoso de lo habitual y que se ve incrementado, además, por el fuerte impacto paisajístico que dejó el incendio forestal ocurrido hace justo un mes, en agosto, entre La Candamia y sobre todo las inmediaciones del Parque de La Granja. Fruto de ese siniestro la vegetación quedó muy dañada y se aprecian numerosos grandes ejemplares de árboles que han sido talados en la zona. Por ambos motivos, deambular por el entorno ya no resulta el placer sombreado que siempre hubo.
Los trabajos del proyecto de soterramiento siguen en la fase preparatoria de los contornos y de momento en la superficie apenas se pueden apreciar algunos cambios en la gran rotonda del cruce de La Granja, por la que cuando las obras concluyan quedará el tráfico de distribución mientras todo el tránsito de la LE-20 pasará por una carretera nueva subterránea que está por ejecutarse.
Todo eso tiene aún un escenario temporal muy amplio, ya que cuando el Ministerio de Transportes firmó el contrato de adjudicación del proyecto, en marzo de 2025, por un importe final de 23,8 millones de euros, se estableció en 36 meses el período de ejecución. Es decir, que no será hasta el año 2028 cuando finalmente el soterramiento sea una realidad, casi 25 años después de haberse puesto en marcha la redacción de un proyecto que resultó maldito y el Gobierno del PP de Mariano Rajoy metió en un cajón por la crisis económica la pasada década.