El enfado es mayúsculo por unas condiciones lamentables durante la crisis de los incendios de este mes de agosto. El colectivo de trabajadores forestales de Castilla y León, agrupados en la Asociación ATIFCYL, ha convocado una manifestación bajo el lema 'La Junta nos quema', que tendrá lugar el sábado 6 de septiembre en León con salida a las 13.00 horas desde la Plaza de la Regla, frente a la Catedral de León. Esta movilización pretende visibilizar la situación crítica del operativo de incendios forestales en la comunidad, tras una de las campañas más duras que se recuerdan.
Durante las últimas semanas, Castilla y León –junto con comunidades vecinas como Galicia y Extremadura– ha vivido una oleada de incendios devastadora. Los profesionales del operativo antiincendios denuncian haber trabajado en condiciones extremas, con equipos de protección limitados, uniformidad desigual entre compañeros y materiales claramente insuficientes. A esto se suma el profundo desgaste físico y mental acumulado tras jornadas extenuantes, muchas veces sin apenas descanso.
Uno de los principales reclamos de ATIFCYL es la profesionalización del operativo forestal, exigiendo un dispositivo “cien por cien público, profesional y que opere durante todo el año”. Actualmente, los trabajadores se rigen por tres convenios diferentes para un mismo empleo, carecen de la categoría profesional de Bombero Forestal y perciben un salario mínimo determinado por empresas privadas. Esta falta de reconocimiento y precariedad es, según los convocantes, “responsabilidad directa de una administración que no ha sabido, ni querido, escuchar” sus demandas históricas.
La manifestación también busca el apoyo de toda la ciudadanía, especialmente de quienes viven en el entorno rural, organizaciones medioambientales, colectivos sociales y cualquier persona sensibilizada con la protección del medio natural. El objetivo es sumar voces que reclamen una gestión real de los montes y un compromiso político firme con la conservación del medio ambiente y la dignidad de quienes lo protegen.
Desde ATIFCYL insisten en que el momento de actuar es ahora: “El futuro depende de nosotros, no perdamos la oportunidad de luchar para conservarlo y regenerarlo”. La marcha en León se presenta como un acto de unidad, protesta y esperanza, en defensa de un mundo rural vivo y de un operativo antiincendios digno.