De anuncios de fábricas urgentes de armamento en León y Valladolid al '¡No a la guerra!' en plena campaña electoral

La precampaña y campaña electoral en Castilla y León que desembocará en las urnas abiertas del 15 de marzo se ha visto sacudida en las últimas semanas por una sucesión de acontecimientos que hacen que el símil de contienda, de batalla política, se haya vuelto un poco más real. Una situación que ha cebado por un lado con actos muy programados y oportunos, en forma de anuncios de gran inversión y creación de empleo en diversos puntos de la Comunidad, como León o Valladolid, y por otro que se han visto sacudidos por la escalada bélica internacional, especialmente desde que Estados Unidos e Israel atacaran unilateralmente a Irán hace poco más de una semana.

Así, el particular 'Risk' mundial, una vez focalizado en la Comunidad, ha situado recientemente a diferentes jugadores a ambos lados del tablero. Por un lado, el Gobierno central (PSOE) y el autonómico de la Junta de Castilla y León (PP), que han incluso rivalizado por vender nuevos proyectos logísticos, tecnológicos y armamentísticos como la nueva panacea industrial y laboral. Y otros, como Podemos, se llevan las manos a la cabeza por convertir “fábricas de la muerte” en moneda de cambio electoral, motivo por el que ha anunciado medidas incluso judiciales para frenar esos planes al tiempo que aumenta la propaganda del 'No a la guerra'.

La escalada comenzó justo a mediados de enero, con los primeros anuncios públicos, pero ha llegado al su apogeo este lunes 9 de marzo. Así, apenas seis días antes de las elecciones autonómicas, el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL) ha sancionado la declaración oficial por parte del Gobierno autonómico como proyecto industrial prioritario el plan estratégico de crecimiento de la empresa tecnológica Indra para el periodo 2026-2027.

Sus planes se focalizan en el polígono industrial de Villadangos del Páramo, en el centro de la provincia de León, y en Valladolid, una iniciativa que incluye la fabricación de drones militares de última generación, capacitados para portar y disparar armamento real. Se trata de una colaboración con la empresa EDGE Group, creada en 2019 por el gobierno de Abu Dabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos, y en la actualidad atenazada también por la ampliación de la escalada bélica en oriente Próximo tras el ataque a Irán por parte de los presidentes Trump y Netanyahu. Un potente ataque a Irán que, por cierto, ha involucrado en la polémica al Gobierno de Pedro Sánchez, al no permitir este usar las bases norteamericanas en España y llevarse una reprimenda y amenazas públicas del presidente de aquel país.

El 'arsenal' electoral

l anunciado dentro del plan de expansión de Indra en el sector tecnológico y de defensa contempla una inversión de 41,5 millones de euros y la creación de más de 300 empleos directos, en torno a 200 de ellos en León, específicamente para la fabricación de drones y sistemas de munición merodeadora, según anunció primero el Gobierno el pasado 13 de enero.

Un día después, fue el Gobierno autonómico que encabeza Alfonso Fernández Mañueco (PP), y que se presenta a la reelección, el que mantuvo un encuentro y nuevos detalles con Indra. Mañueco prometió una aprobación “ultrarápida” de todos los trámites, algo que se ha materializado ayer en el Boletín. Y sin solución de continuidad, el 15 de enero el Ejecutivo central volvió a rentabilizar públicamente el anuncio, concretando que se podría comenzar a fabricar en apenas seis meses.

El BOCyL ahora confirma que en las inminentes instalaciones leonesas se fabricarán sistemas tácticos Tarsis, el sistema aéreo multipropósito Valero y también munición merodeadora. Es lo que se conoce comúnmente como 'drones kamikaze'. Mientras, en Valladolid Indra prevé crear un Centro de Ingeniería de Defensa y Seguridad, dedicado al diseño mecánico y eléctrico de sistemas de defensa y motores de combustión, así como un nuevo centro de fabricación de motores para drones.

También en León capital, Salamanca y Bembibre

El Boletín especifica aún más: en realidad en Valladolid habrá “dos nuevos centros, uno de seguridad y otro de fabricación de motores”. Se incluye igualmente la modernización del “edificio en la ciudad de León donde actualmente se desarrollan actividades de ingeniería en la ciudad de León”, en el Polígono X de la capital, así como el refuerzo del centro de Salamanca y “el incremento de capacidades de mantenimiento para el sector Defensa en el municipio de Bembibre”, en la comarca de El Bierzo.

Indra mantiene acuerdos de colaboración con las principales universidades y centros tecnológicos de la Comunidad, entre ellos la Universidad de León, la Universidad de Valladolid, la Universidad Pontificia de Salamanca, la Universidad de Salamanca, la Universidad de Burgos y el Centro Tecnológico CARTIF.

Podemos ve “planes de rearme”

Pero la coincidencia electoral ha hecho saltar las primeras chispas en los últimos días de la contienda. Y la ha capitalizado Podemos, cuyo candidato a la Junta, Miguel Ángel Llamas, se ha mostrado muy duro con estos planes. Para empezar, Podemos Castilla y León presentará este lunes un recurso administrativo. Así lo anunció Llamas en un acto de campaña junto a los medios para las elecciones del 15 de marzo en la Comunidad.

Y es que se refirió a que estas iniciativas se enmarcan en “planes de rearme” impulsados a nivel estatal y europeo que, a su juicio, plantean implicaciones “éticas y de seguridad”. “No se puede decir 'No a la guerra' mientras impulsas fábricas de la muerte”, ha censurado públicamente con duras declaraciones en este caso contra el Gobierno central de Sánchez.

El recurso se basará en que, según defiende la formación morada, en el acuerdo de la Junta de Castilla y León “existen irregularidades en la tramitación y falta de información pública sobre el expediente”. Y añadió que se trata de “proyectos armamentísticos que vulneran los Derechos Humanos y que meten a Castilla y León y a España en un problema muy grave”.