La Junta autoriza cambios en la fábrica de Wacker (Antibióticos) en León para ampliar producción y control de olores

La Junta de Castilla y León ha dado el visto bueno a una modificación de la autorización ambiental de la fábrica farmacéutica de Wacker en León, la antigua planta de Antibióticos, después ADL Biopharma. Se trata de autorizar ambientalmente la introducción de algunas mejoras en sus instalaciones de la capital leonesa, así como la ampliación de la actual capacidad de producción en algunos procesos.

La modificación, publicada este lunes en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL) permite a la empresa instalar tres nuevos tanques de vertido en la planta y un sistema asociado de tratamiento de olores, además de ampliar la capacidad de producción del compuesto Ambrofix. Estas actuaciones han sido consideradas por la Consejería de Medio Ambiente que preside el leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones como modificaciones no sustanciales de la autorización ambiental que regula la actividad industrial de la factoría, una autorización que en origen data del año 2008.

La planta leonesa, dedicada a la fabricación de productos para la industria farmacéutica y química, como derivados penicilánicos, cefalosporánicos o inmunosupresores, funciona de manera continuada durante todo el año y cuenta con diversas líneas de producción mediante procesos fermentativos, síntesis enzimática y química.

Las modificaciones autorizadas responden a dos comunicaciones presentadas por la empresa en el año 2025. La primera contempla la instalación de tres tanques adicionales de 500 metros cúbicos para la gestión de vertidos en la depuradora de la planta y un sistema para tratar los olores generados en estos procesos. La segunda consiste en ampliar la capacidad de producción de Ambrofix, un compuesto incluido en la cartera de productos fabricados en las instalaciones. Se trata en concreto de un ingrediente de perfumería sintético de alta potencia y sostenibilidad.

Según el informe técnico de la Junta, los cambios no implican un incremento significativo de emisiones ni afectan a la seguridad o al medio ambiente, por lo que se encuadran dentro de las modificaciones permitidas en una autorización ambiental ya existente.

Contexto empresarial

La planta de León forma parte del grupo químico alemán Wacker, que en mayo de 2023 adquirió la totalidad de la factoría y asumió su plantilla tras la etapa anterior bajo otras compañías del sector farmacéutico.

Sin embargo, el grupo atraviesa un momento complicado. La multinacional alemana adelantó a la Bolsa de Frankfurt que cerraría 2025 con pérdidas, acumulando antes de fin de año números rojos superiores a los 100 millones de euros. Ante este escenario, Wacker anunció a los inversores un plan de reducción de costes que comenzará a aplicarse en 2026 y que podría incluir recortes de personal o reorganización de plantas en distintas divisiones, aunque nunca se ha señalado a la factoría leonesa. Aquí únicamente la empresa trasladó a los representantes de los trabajadores un mensaje de tranquilidad, advirtiendo de que no habrá nuevas contrataciones y que se aplicará una política de contención del gasto en línea con el resto del grupo.

La orden publicada en estos términos favorables a los cambios de producción e infraestructura de la factoría de Wacker en León pone fin a la vía administrativa, de modo que ya no se puede recurrir ante la propia Consejería, sino únicamente interponer recurso de reposición por el procedimiento, en el plazo de un mes, o elevar un recurso contencioso-administrativo ante la Sala correspondiente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León en el plazo de dos meses a partir de hoy.