Los municipios que conforman la comarca leonesa de Maragatería, al oeste de Astorga, agrupan poco más de 14.000 habitantes. Hasta allí llegó el fuego de uno de los grandes incendios desatados durante el verano de 2025, el de Llamas de Cabrera, que afectó gravemente a localidades como Pobladura de la Sierra (del municipio de Lucillo) o Prada de la Sierra (de Santa Colomba de Somoza). Aquel verano marcó un antes y un después entre los habitantes de esta comarca de la provincia de León, que se movilizaron a través de un grupo de WhatsApp que ahora se ha convertido en una plataforma ciudadana llamada Arraizgo.
Alicia García López, periodista de profesión y originaria de Maragatería, fue la creadora de ese grupo y es también una de las ocho integrantes de este grupo que tiene como objetivo evitar que lo sucedido este verano vuelva a pasar y, que si ocurre, el territorio esté preparado para hacer frente a una catástrofe ambiental y humanitaria de tales características: “Nunca me iba a esperar que llegaría ese grupo a mil y pico personas”, cuenta, aludiendo a cómo los habitantes se volcaron para ayudar durante aquel verano.
“Arraizgo es una plataforma ciudadana, no está vinculada a ningún partido político y nace con el objetivo de impulsar ahora, en este momento, la recuperación de los territorios afectados en un medio y largo plazo para crear arraigo en esos territorios”, explica García López, aludiendo a una de las dos palabras que forman el nombre de la plataforma: arraigo y raíz; ambas forman una clara declaración de intenciones por parte de los integrantes de Arraizgo, que vinculan de forma muy estrecha su labor al territorio que habitan: “Queremos reivindicar la tierra, la importancia de los ecosistemas que nos rodean y que muchas veces pasamos por alto o que solamente contemplamos como un paisaje, pero que en realidad hacen que todo funcione a nuestro alrededor”.
Y es que ese paisaje tan importante para las comarcas leonesas que en muchos casos sobreviven gracias al turismo rural que, a su vez, se ve atraído por la oferta natural. Tras los incendios los vecinos vieron su modo de vida y su esperanza para atraer habitantes y turistas ennegrecida por las cenizas. “Queremos reivindicar que el monte no solo es paisaje o para venir en verano, hay quien lo habita y debemos defenderlo como identidad y motor de economía de todos esos pueblos”.
Precisamente debido a que este problema es común entre varias comarcas de la provincia, Arraizgo pretende abarcar otras zonas que comparten inquietudes, aunque el área de acción prioritaria, por su cercanía, será Maragatería. García López destaca que, aunque ya existe una importante cohesión entre localidades, incluso de comarcas distintas, el objetivo es “seguir reforzando esa cohesión con las herramientas que nosotros tenemos”. Somos un grupo bastante heterogéneo“, explica, aludiendo a los ocho miembros de la plataforma, ”y cada uno estamos aportando una visión o competencias concretas“.
Lo harán con actividades, como plantaciones de árboles y hacenderas, cuidando así a corto, medio y largo plazo un territorio que padece una cicatriz tan grave. Para ello, necesitarán ayuda de voluntarios, con los que ya comienzan a contar: “Hay personas ya apuntadas de todos los rangos de edad. Gente de 25 años, de 60, de 50… y de distintos puntos, no solamente maragatería”, celebra García López, quien explica que para formar parte de Arraizgo solo hay que completar un formulario al que se puede acceder aquí.
Su presentación oficial tiene lugar el 31 de enero a partir de las 11.30 horas en el salón de actos de la Biblioteca Municipal de Astorga. El objetivo de esta presentación es crear un espacio abierto para “pensar el monte después del fuego, compartir miradas desde el territorio y la ciencia y contaros las actividades que estamos preparando para los próximos meses”.
La programación de la jornada cuenta con la Universidad de León, que acude a presentar un equipo especial para la gestión de incendios forestales por parte de la institución académica. También formará parte de esta presentación la ONG SOS Wildfire. El acto principal será una mesa-coloquio en la que participan distintos agentes del territorio como Leonor Calvo, doctora en Ecología de la ULE; la bióloga y gestora de la reserva de la Biosfera de Omaña y Luna, Natalia Castro; la agente medioambiental Sara Mateos y el bombero forestal y presidente de SOS Wildfire, Ignacio Martín Diego.
La primera de las actuaciones de esta plataforma, que ya nace muy activa, es la plantación de castaños en una de las áreas más arrasadas por los incendios del verano, durante el 1 de febrero en Felechares de la Valdería; una muestra, a la vez, del compromiso de colaboración entre comarcas.
“Se trata de plantar, recuperar, y hacerlo de forma colectiva, que es lo bonito, involucrar a distintas generaciones y conseguir ese arraigo de ese entorno”, resume García López, que anima a cualquier persona a participar en esta y otras actividades de esta plataforma que nace por y para servir al territorio de las comarcas leonesas que más necesitan de su atención.