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    <title><![CDATA[iLeón - 7 días del 36]]></title>
    <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/temas/7-dias-del-36/]]></link>
    <description><![CDATA[iLeón - 7 días del 36]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sin memoria de la represión franquista... no hay historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/represion-franquista-no-hay-memoria-historica-guerra-civil-columna-emilio-silva-presidente-armh_129_11584378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8436952-d27d-48fb-b8f1-226eec4a99b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin memoria de la represión franquista... no hay historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Emilio Silva Barrera, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica responde al artículo de opinión '¿Se ha contado bien el inicio de la Guerra Civil en León' de Javier Fernández-Llamazares</p></div><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n p&uacute;blica y generalizada del t&eacute;rmino memoria hist&oacute;rica se produjo a partir de las exhumaciones cient&iacute;ficas de fosas comunes donde se encontraban los cuerpos de los republicanos asesinados y desaparecidos por pistoleros franquistas. La Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica se inscribi&oacute; con ese t&eacute;rmino en diciembre del a&ntilde;o 2000.
    </p><p class="article-text">
        Las reacciones a esa terminolog&iacute;a asociada al conocimiento de la represi&oacute;n franquista fueron diversas, pero fue desde el &aacute;mbito de los historiadores desde donde el termino fue m&aacute;s cuestionado al contraponer los conceptos de Historia y memoria: la memoria era algo subjetivo e impreciso y la historia era algo as&iacute; como una ciencia que permit&iacute;a fotocopiar el pasado. Otros llegaron m&aacute;s lejos: en declaraciones y art&iacute;culos trataban de ridiculizar lo que adornaban que no hab&iacute;a sucedido; que era inveros&iacute;mil. Por suerte hubo investigadores que entendieron que desde el movimiento se estaban aportando conocimientos que no se encontraban en ning&uacute;n archivo, que la historia oral era tan v&aacute;lida como fuente que los propios documentos, y sobre todo que eran fundamentales para conocer y comprender lo ocurrido a partir del 18 de julio de 1936.
    </p><p class="article-text">
        En su tribuna de opini&oacute;n&nbsp;<a href="https://ileon.eldiario.es/opinion/no-se-ha-contado-bien-el-inicio-de-la-guerra-civil-en-leon-mal-contada-universidad-columna-critica-historia-por-javier-fernandez-llamazares_129_11554210.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Se ha contado bien el inicio de la Guerra Civil en Le&oacute;n?</a>, publicada en este medio, Javier Fern&aacute;ndez-Llamazares analizaba la fiabilidad de las investigaciones, denunciando en uno de sus p&aacute;rrafos, la gesti&oacute;n que el diputado socialista Alfonso Cend&oacute;n hab&iacute;a llevado a cabo con los miles de documentos del Archivo Militar de Ferrol que hab&iacute;an sido digitalizados con dinero p&uacute;blico, pero con acceso p&uacute;blico muy limitado. Es ah&iacute; donde el autor de la tribuna que parece reivindicar rigor en el relato del pasado utiliza la expresi&oacute;n de Memoria &ldquo;hist&eacute;rica e histri&oacute;nica&rdquo;, es decir, exageradamente &ldquo;emocional y dram&aacute;tica&rdquo;, desvirtuando su valor y su importancia como medio de conocimiento y de posible reparaci&oacute;n de un pasado terrible y profundamente injusto.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n del t&eacute;rmino memoria hist&oacute;rica es bastante sencilla y comprensible, lo que hace inveros&iacute;mil ese tipo de reacciones. Alguien en un pueblo recuerda un lugar donde fueron asesinados y enterrados un grupo de ciudadanos republicanos. Esa persona es capaz de se&ntilde;alar el lugar y permitir que un grupo de arque&oacute;logos y voluntarios encuentren una fosa com&uacute;n, donde ocurri&oacute; una matanza. Esa informaci&oacute;n no se encuentra en ning&uacute;n archivo, en ning&uacute;n documento, pero nos relata acontecimientos hist&oacute;ricos. Eso significa que su memoria es hist&oacute;rica, que el &uacute;nico modo de llegar a conocer esa realidad de nuestro pasado es a trav&eacute;s de su memoria.
    </p><p class="article-text">
        Parece muy sencillo de entender, pero un buen n&uacute;mero de historiadores no lo han hecho, no lo han intentado o lo entienden, pero prefieren criticarlo y&nbsp;minusvalorar otros caminos para conocer la historia para invisibilizar la represi&oacute;n franquista. Es verdad, la terrible violencia desatada en la provincia de Le&oacute;n por los golpistas de 1936 no est&aacute; contada en ning&uacute;n archivo militar, porque se llev&oacute; a cabo en la clandestinidad al margen de cualquier legalidad, incluida la de la propia dictadura, aunque sus autoridades fueran los aut&eacute;nticos promotores.
    </p><p class="article-text">
        Pocas cosas hay menos inocentes que el lenguaje. Si alguien que desconoce o apenas conoce la historia lee el art&iacute;culo de Fern&aacute;ndez Llamazares con esa inclusi&oacute;n en el t&iacute;tulo de &ldquo;la guerra civil&rdquo; puede imaginar una provincia sembrada de trincheras, unas frente a otras, con dos ej&eacute;rcitos enfrentados. Utilizar esa terminolog&iacute;a ya nos est&aacute; revelando que el autor nos quiere llevar a un lugar interesado cuando en esta provincia hubo poca guerra y muchos grupos de pistoleros falangistas asesinando a civiles desarmados.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de ese contexto de la tribuna, es llamativa la reivindicaci&oacute;n que hace el autor de la figura de Joaqu&iacute;n Arrar&aacute;s, m&aacute;s hagi&oacute;grafo que historiador, que dedic&oacute; su obra a publicitar la cruzada franquista, que justo despu&eacute;s del golpe de Estado corri&oacute; a publicar una biograf&iacute;a de Franco, como buen cortesano del dictador, <em>Franco,</em> (Imprenta Aldecoa, 1937) y a esconder los cr&iacute;menes de la dictadura, a pesar de tener acceso privilegiado a mucha documentaci&oacute;n, que para llevar a cabo la gran enciclopedia de la cruzada espa&ntilde;ola, ilustrada por otro maquillador del r&eacute;gimen, Carlos S&aacute;nz de Tejada. Todos esos m&eacute;ritos hicieron que el dictador Francisco Franco condecorase a Arrar&aacute;s con la Gran Cruz de Isabel la Cat&oacute;lica, el 1 de abril de 1964, cuando se conmemoraron veinticinco a&ntilde;os de la victoria.
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a la cuesti&oacute;n de la guerra en Le&oacute;n, la fiabilidad y la importancia de los archivos militares. Mi abuelo se llamaba Emilio Silva Faba, nacido en Pereje en 1892, que hab&iacute;a emigrado a Argentina y Estados Unidos y a su regreso abri&oacute; un almac&eacute;n de coloniales en Villafranca del Bierzo, llamado La Preferida y tras la proclamaci&oacute;n pac&iacute;fica de la Segunda Rep&uacute;blica comenz&oacute; a militar en Izquierda Republicana.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo de mi abuelo fue exhumado hace casi veinticuatro a&ntilde;os en una cuneta en Priaranza del Bierzo. Ha sido la primera v&iacute;ctima de la represi&oacute;n franquista identificada por una prueba gen&eacute;tica en Espa&ntilde;a. Durante mi infancia, que transcurri&oacute; en la misma ciudad en la que naci&oacute; Arrar&aacute;s, lo que yo sab&iacute;a de mi abuelo es que hab&iacute;a muerto en Le&oacute;n en &ldquo;esa guerra civil&rdquo;, de la que hablaba Fernandez-Llamazares.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, la localizaci&oacute;n de la fosa y la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n entend&iacute; que en Villafranca del Bierzo no existi&oacute; esa guerra. Nunca hubo enfrentamientos armados, trincheras disparando, tanques conquistando posiciones o bombardeos de aviaci&oacute;n. Simplemente el golpe de Estado triunf&oacute; sin resistencia y quienes representaron a esa nueva Espa&ntilde;a se pusieron sus camisas azules, calentaron los gatillos y se dedicaron a sembrar las cunetas leonesas de cad&aacute;veres de civiles.
    </p><p class="article-text">
        En ning&uacute;n archivo de ninguna parte he encontrado una sola referencia al asesinato de mi abuelo. En su acta de defunci&oacute;n dice que muri&oacute; a causa de la lucha nacional contra el marxismo. &iquest;Puedo seguir diciendo despu&eacute;s de todo lo que s&eacute; que mi abuelo muri&oacute; en la guerra? &iquest;Puede decir eso Fern&aacute;ndez-Llamazares o cualquier otro historiador?
    </p><p class="article-text">
        En la transici&oacute;n espa&ntilde;ola y durante tres a&ntilde;os el Estado franquista que sobrevivi&oacute; a la muerte del dictador se dedic&oacute; a quemar toneladas y toneladas de documentos. El responsable fue un leon&eacute;s de esos que prefieren hablar de guerra civil, Rodolfo Mart&iacute;n Villa. En la primera parte de sus memorias el pol&iacute;tico conservador &Oacute;scar Alzaga,<em> La conquista de la transici&oacute;n 1960-1978</em>, (Marcial Pons 2021), arranca el relato con un cap&iacute;tulo dedicado a esa quema de documentos que posibilit&oacute; crear una versi&oacute;n edulcorada de la dictadura, esconder las violaciones de derechos humanos y blanquear la biograf&iacute;a de algunos &ldquo;insignes franquistas&rdquo; que pretendieron y consiguieron ser &ldquo;insignes dem&oacute;cratas&rdquo;. Hasta el entonces director del Archivo Hist&oacute;rica Nacional, Luis S&aacute;nchez Belda, alto cargo cultural del franquismo, se opuso p&uacute;blica y notoriamente a esa quema de documentos que estaba privando a la sociedad de un importante patrimonio hist&oacute;rico. Cuando hoy hablamos de la posibilidad de encontrar la historia en los archivos debemos tener en cuenta que los que han llegado hasta el presente son los que no necesitaron quemar, porque ese inmenso expurgo se hizo desde el Gobierno y con total impunidad.
    </p><p class="article-text">
        Lo que he averiguado sobre lo que le sucedi&oacute; a mi abuelo es una mezcla de relatos familiares, memorias de gente mayor de la zona, alguna p&aacute;gina de la Parroquial Berciana de los a&ntilde;os 30 y alg&uacute;n documento que con terror guard&oacute; mi familia escondida durante d&eacute;cadas. Uno de ellos es este 'pagar&eacute;' que dice que: &ldquo;<em>La Comisi&oacute;n constituida para reunir fondos necesarios para el sostenimiento de las milicias de Falange, que tan importante servicio prestan de guarnici&oacute;n y vigilancia nocturna en esta Villa, y para cooperar al triunfo que representa la salvaci&oacute;n de Espa&ntilde;a de manos del comunismo ruso, a estimado procedente se&ntilde;alar a Ud. Para dichos gastos la aportaci&oacute;n de 75 pesetas, que deber&aacute; ingresar en el plazo de 3 d&iacute;as, y por cuyo pago quedaremos muy reconocidos. Villafranca 28 de agosto de 1936. Por la comisi&oacute;n. El alcalde. Enrique L&oacute;pez</em>&rdquo;.
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                Pagaré de Falange                            </span>
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        Ese documento me ayud&oacute; a comprobar c&oacute;mo a mi abuelo le obligaron a comprar su asesinato. C&oacute;mo le fueron confiscando sus bienes hasta que un 16 de octubre de ese mismo a&ntilde;o fue detenido ilegalmente, llevado en un cami&oacute;n junto a otros compa&ntilde;eros a una cuneta de Priaranza del Bierzo y asesinado de dos tiros, como bien pudieron documentar los arque&oacute;logos y forenses que llevaron a cabo la exhumaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ni en Trabadelo, ni en Pereje, ni en Villafranca, ni en Corull&oacute;n ni en Cacabelos, ni en tantos otros pueblos leoneses hubo guerra en 1936. A estas alturas utilizar esa terminolog&iacute;a al margen del golpe de Estado y de la represi&oacute;n de quienes lo apoyaron es muchas veces un acto de inercia, pero en otros casos es una estrategia de ocultaci&oacute;n. Los pistoleros falangistas que se armaron e uniformaron en la provincia de Le&oacute;n no se levantaban por las ma&ntilde;ana para ir al frente, a tratar de conquistar una posici&oacute;n mientras se disparaban con otros adversarios. Iban de casa en casa, sacando a la fuerza a civiles desarmados y con la tranquilidad de ser premiados por sus cacer&iacute;as sembraron las cunetas y los cementerios de fosas comunes.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de esas cosas que se conocen han llegado al presente a trav&eacute;s de la memoria. Los cuerpos que aparecen en las fosas son hechos f&iacute;sicos, documentos incuestionables, que contienen el potencial de gritar a trav&eacute;s de la ciencia gen&eacute;tica el nombre del cuerpo al que pertenecieron.
    </p><p class="article-text">
        La historia no es una ciencia, no es una fotocopiadora del pasado, es una narraci&oacute;n que tiene que ser el resultado &eacute;tico de acudir a todas las fuentes posibles que puedan aportar informaci&oacute;n para convertirla en conocimiento. La memoria que se&ntilde;ala los lugares de las fosas, los nombres de los asesinos o el dolor de las familias que buscan un desaparecido son hechos hist&oacute;ricos. Y no entender ni apreciar su valor parece m&aacute;s un ejercicio ideol&oacute;gico que un intento por conocer lo que realmente ocurri&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva / Presidente de la ARMH]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Aug 2024 09:57:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Bierzo,Memoria Democrática,Historia de León,Guerra Civil en León,7 días del 36]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Se ha contado bien el inicio de la Guerra Civil en León?]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/no-se-ha-contado-bien-el-inicio-de-la-guerra-civil-en-leon-mal-contada-universidad-columna-critica-historia-por-javier-fernandez-llamazares_129_11554210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01947d88-cb34-44b0-b753-11da5eb7d905_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Se ha contado bien el inicio de la Guerra Civil en León?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Javier Fernández-Llamazares critica que la mayoría de la información disponible en las librerías y bibliotecas sobre el conflicto entre 1936 y 1939 está desfasada y con graves problemas no sólo de interpretación sino de autoría. Defiende que la investigación en los archivos cambia todo lo conocido</p></div><p class="article-text">
        La necesaria y sistem&aacute;tica gran revisi&oacute;n hist&oacute;rica sobre la Guerra Civil en Le&oacute;n &ndash;como en el resto de Espa&ntilde;a&ndash; no pudo comenzar a realizarse hasta entrado el siglo XX debido a que las fuentes archiv&iacute;sticas conservadas, que son inmensas, estaban cerradas a los investigadores.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, hasta poco antes de 2010, el libro o investigaciones editadas sobre el tema correspond&iacute;a a algunos profesores de la Universidad de Le&oacute;n y, sobre todo, a lo publicado por Wenceslao &Aacute;lvarez Oblanca y Secundino Serrano, que culminar&iacute;a con el libro titulado <em>La guerra civil en Le&oacute;n</em>. Aqu&iacute; vino el primer contratiempo o fraude, porque ese libro, en realidad, es un zafio plagio (hasta las fotograf&iacute;as sobre Le&oacute;n copiaron) de una parte de la gran obra del historiador y periodista <em>franquista</em> Joaqu&iacute;n Arrar&aacute;s sobre la Guerra Civil Espa&ntilde;ola publicada en varios tomos d&eacute;cadas antes. 
    </p><p class="article-text">
        Estos <em>autores </em>leoneses se limitaron a copiar el excelente trabajo del bueno de Joaqu&iacute;n Arrar&aacute;s Iribarren, especulando sobre los temas que el propio Arrar&aacute;s no mencion&oacute; sobre Le&oacute;n (es l&oacute;gico trat&aacute;ndose de tan amplia, rigurosa y profunda obra que abarca provincia por provincia todo el espectro nacional); el problema es que esos huecos o vac&iacute;os argumentales de Arrar&aacute;s los rellenaron los autores leoneses con teor&iacute;as indocumentadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        O sea, que contaron la Historia tal y c&oacute;mo a ellos les hubiese gustado que sucediese, pero no como sucedi&oacute;, y claro, en cuanto se abrieron los archivos militares (m&aacute;s o menos a partir del a&ntilde;o 2010, como si en viejos caminos vecinales se construyeran autopistas hacia la informaci&oacute;n)&nbsp;cualquier ciudadano o historiador 'picado por el veneno del conocimiento y la curiosidad', comprobaba que esas teor&iacute;as se desmoronaban, como se desmoronaron &ndash;y se desmoronar&aacute;n a&uacute;n m&aacute;s con los documentos conservados&ndash; las enormes y vergonzantes mentiras lanzadas al aire y por escrito a los cuatro vientos&nbsp;por tan <em>ilustres leoneses</em> como Victoriano Cr&eacute;mer, Vela Zanetti y tantos otros. Porque interesados y mentirosos profesionales han existido siempre, como en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Y es que algunos perseverantes historiadores aportan hoy muy buenas informaciones basadas en las inexploradas documentaciones sistem&aacute;ticamente conservadas en los excelentes archivos espa&ntilde;oles, pero obvian citar la parte de la Historia que su ideolog&iacute;a (esa ideolog&iacute;a desinteresada de la que presumen carecer) no les permite contar, tal vez porque se financian con las subvenciones del Ministerio de Cultura del partido de turno. 
    </p><h2 class="article-text">Todo est&aacute; perfectamente documentado en archivos</h2><p class="article-text">
        As&iacute;, est&aacute; perfectamente documentado en los archivos (el Ferrol, por ejemplo) que los militares sublevados en Le&oacute;n eran plenamente conscientes de que el partido socialista (escisi&oacute;n estalinista, que en julio de 1936 era la dominante en el seno del PSOE) preparaba a nivel nacional un nuevo <em>golpe</em> o revoluci&oacute;n violenta mucho mejor planificada <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/errores-revolucion-del-34-leon-psoe-de-leon-debatio-repetirla-1936-revolucion-obrera-modesto-sanchez-cadenas_1_9470075.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para octubre de 1936</a> que la que ya se hab&iacute;a producido en octubre del 34.
    </p><p class="article-text">
        Es en esta incomprensible mediocridad personal donde estos <em>historiadores</em> se equivocan de pleno y tienen perdida la batalla a medio y largo plazo, porque a menos que a los gobiernos venideros les d&eacute; por quemar los archivos nacionales (sin dar pistas e ideas), antes o despu&eacute;s todas estas informaciones saldr&aacute;n editadas y meticulosamente documentadas, porque los documentos no mienten, y si se han conservado hasta la actualidad ha sido porque a las autoridades franquistas jam&aacute;s les dio por avergonzarse de la realidad. Es m&aacute;s, en la mayor&iacute;a de los casos se sent&iacute;an orgullosas de lo sucedido y por eso se tomaron la enorme molestia de conservar la ingente documentaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Figuras 'exageradas': el capit&aacute;n Lozano</h2><p class="article-text">
        Y tal vez porque lo que hoy se debe contar se obvia, en medio de esta premeditada ceremonia de la confusi&oacute;n, en Le&oacute;n se desv&iacute;a la atenci&oacute;n con temas que mueven a mofa como lo sucedido con el capit&aacute;n Rodr&iacute;guez Lozano, cuando el capit&aacute;n m&aacute;s d&iacute;scolo e influyente en la sociedad leonesa era sin duda el capit&aacute;n Eduardo Calleja, y cuando al bueno e ingenuo capit&aacute;n Lozano se le fusila por estar voluntariamente en el lugar inapropiado en el momento m&aacute;s inoportuno (algo que se le advirti&oacute;), y por hacer unos disparos &ldquo;de risa&rdquo; dentro del Gobierno Civil cuando todos los que permanec&iacute;an dentro eran plenamente conscientes de que las tropas sublevadas iban a tomar de inmediato la ciudad, dispuestos ya &ldquo;los militares insurgentes&rdquo; del cuartel del Cid a prender con fuego al mism&iacute;simo Gobierno Civil con todos los funcionarios en el interior por &ldquo;tan est&uacute;pida&rdquo; reacci&oacute;n del capit&aacute;n Lozano. Esto es lo que realmente cuentan los documentos conservados y lo dem&aacute;s son fuegos artificiales&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Cosa que s&iacute; se cont&oacute;, como honrosa excepci&oacute;n, en el <a href="https://guerracivil.ileon.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Especial de 7 D&iacute;as del 36 de ILE&Oacute;N publicado en 2016 en los ochenta a&ntilde;os del comienzo de la Guerra Civil en Le&oacute;n</a>, en el que particip&eacute; junto a Carlos J. Dom&iacute;nguez, un periodista que s&iacute; acudi&oacute; a los archivos para desmentir muchas de las cosas que se hab&iacute;an dicho sobre el fusilamiento del alcalde Miguel Casta&ntilde;o y desmontar ciertas leyendas en su trabajo <a href="https://fragua.es/producto/asesinaron-la-democracia-autopsia-a-miguel-castano-alcalde-y-periodista-represaliado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Asesinaron La Democracia</em></a>. Gracias al cual pude desvelar la <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/tren-nazi-virgen-costo-mismo-multa-salvar-miguel-castano_1_9484430.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">famosa carta en la que el obispo y todos los burgueses ped&iacute;an la liberaci&oacute;n de Casta&ntilde;o, que les cost&oacute; una multa de m&aacute;s de cien mil pesetas de entonces</a>, documento al que no pod&iacute;a haber accedido al estar oculto entonces en el Archivo de la Banca Fern&aacute;ndez-Llamazares que mi familia gestiona. 
    </p><h2 class="article-text">Informes de primera mano que desmienten lo contado</h2><p class="article-text">
        Todo esto bien lo sab&iacute;a el coronel Vicente Lafuente Baleztena, figura clave de la Historia leonesa, de quien se conservan los detallad&iacute;simos, fr&iacute;os, precisos y profesionales informes militares de aquellos d&iacute;as de julio. Los encontr&oacute; la profesora e historiadora Ana Merayo en el archivo militar de &Aacute;vila hace ya muchos a&ntilde;os, y dej&oacute; que los fotografiara quien esto escribe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que le quiten una calle o le pongan tres o cuatro al general Lafuente para nada va a influir en lo que los documentos firmados y conservados por &eacute;l hoy significan y trascienden, guste o no a los historiadores presentes y venideros. Vicente Lafuente fue el militar clave en la provincia de Le&oacute;n, muy por encima del general Carlos Bosch y Bosch, a quien su ambig&uuml;edad le cost&oacute; que una vez consumado el golpe fuese apartado de cargos tan relevantes por los propios militares alzados.
    </p><p class="article-text">
        Que todas las sentencias militares del Ferrol est&eacute;n custodiadas por el actual diputado del PSOE Javier Alfonso Cend&oacute;n, y que para acceder a ellas haya que contactar con esta persona obligatoriamente, es algo que mueve a risa, y m&aacute;s cuando todas esas copias de la documentaci&oacute;n se realizaron con dinero p&uacute;blico. Flaco favor se hace as&iacute; a la denominada 'Memoria Hist&oacute;rica', que ciertamente resulta hist&eacute;rica e histri&oacute;nica. Porque no importa qui&eacute;n sea el guardi&aacute;n de la informaci&oacute;n, lo importante es que haya acceso a dicha informaci&oacute;n, cosa que a d&iacute;a de hoy no sucede.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que habr&aacute; que esperar varios lustros o d&eacute;cadas a que Le&oacute;n recomponga debidamente su Historia sobre la guerra civil, porque, a pesar de los avances &ndash;notables en el caso de la investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica del <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/caida-del-frente-norte-operaciones-belicas-guerra-civil-final-maginot-del-cantabrico-cerro-castiltejon-franco-leon-asturias-gijon_1_9459829.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Frente Norte</a> entre Asturias y Le&oacute;n, a&uacute;n con las <em>limitaciones </em>del <a href="https://hismecon.unileon.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grupo Hismecon de la Universidad de Le&oacute;n</a>; y notorios en el caso de sacar a la luz tantos documentos de archivos de Jos&eacute; Caba&ntilde;as&ndash;, hasta ahora ha sido tarea fallida.
    </p><p class="article-text">
        Es sabido que mientras no se corrijan los excesos esto no va a funcionar, y se llega al punto de que a Joaqu&iacute;n Arrar&aacute;s, nacido en 1898, nadie le pueda objetar un solo error en lo publicado y siga siendo el mejor historiador que haya tenido esta provincia sobre lo acontecido en la guerra fratricida de 1936. Porque no es cierto que la Historia la escriban los vencedores. 
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que un pueblo que oculta y quiere reescribir su Historia est&aacute; condenado al fracaso, y Le&oacute;n no es excepci&oacute;n, como dando la raz&oacute;n a Aldous Huxley cuando afirm&oacute; que &ldquo;quiz&aacute; la m&aacute;s grande lecci&oacute;n de la Historia es que nadie aprendi&oacute; las lecciones de la Historia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/no-se-ha-contado-bien-el-inicio-de-la-guerra-civil-en-leon-mal-contada-universidad-columna-critica-historia-por-javier-fernandez-llamazares_129_11554210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jul 2024 10:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Se ha contado bien el inicio de la Guerra Civil en León?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil en León,Libros,Historia de León,Memoria Democrática,León Antiguo,Investigación,León,7 días del 36,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[León, julio de 1936: una ciudad atemorizada bajo el mando de los militares sublevados contra la República]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/leon-julio-1936-ciudad-atemorizada-mando-militares-sublevados-republica_1_11554072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0447f0a8-b728-4bf5-97f8-5ee2bb772105_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="León, julio de 1936: una ciudad atemorizada bajo el mando de los militares sublevados contra la República"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras la primera semana del golpe del Ejército, el coronel Lafuente –al que 88 años después se le quitará al fin la calle en su nombre– se convierte en el verdadero líder contra las autoridades democráticas, pero pocos creen que tenga el éxito que proclama. Mientras, varios líderes obreros huyen de la capital leonesa</p><p class="subtitle">OPINIÓN - ¿Se ha contado bien el inicio de la Guerra Civil en León?</p><p class="subtitle">HEMEROTECA HISTÓRICA - Confusión y desconcierto en León: los protagonistas del golpe de julio de 1936</p></div><p class="article-text">
        La ciudad de Le&oacute;n vivi&oacute; hace 88 a&ntilde;os el levantamiento del Ej&eacute;rcito contra las autoridades republicanas con temor. Unos, los partidarios republicanos moderados por las represalias que estaban viendo que les podr&iacute;an tocar a ellos, otros, los obreros, por su vida, y los m&aacute;s afines a la sublevaci&oacute;n observando que lo que los militares dec&iacute;an de que estaban controlando la situaci&oacute;n no era cierto.
    </p><p class="article-text">
        Temor entre todos los ciudadanos ante la incertidumbre en una capital leonesa en el que el coronel Lafuente comenzaba a dar muestras de que el verdadero l&iacute;der de la sublevaci&oacute;n era &eacute;l, y no el general Bosch que, en pocos meses, ser&iacute;a retirado de todos los mandos.
    </p><p class="article-text">
        Carlos Bosch y Bosch era comandante de la XVI Brigada de Infanter&iacute;a, con sede en Le&oacute;n, unidad que formaba parte de la VIII Divisi&oacute;n Org&aacute;nica. Las fuerzas militares de la provincia estaban compuestas por el regimiento de infanter&iacute;a Burgos n.&ordm; 31, bajo el mando del coronel Vicente Lafuente Baleztena, con un batall&oacute;n en la capital, Le&oacute;n, y otro en Astorga. Tambi&eacute;n inclu&iacute;an al grupo de reconocimiento a&eacute;reo n.&ordm; 21, basado en el aer&oacute;dromo de La Virgen del Camino, que contaba con dos escuadrillas Breguet XIX de 18 aviones cada una. El 18 de julio hab&iacute;a llegao a Le&oacute;n una gran columna de mineros asturianos por carretera y ferrocarril, exigiendo a los oficiales de la guarnici&oacute;n que les entregaran armas. Aunque al principio el general Bosch se mostr&oacute; reticente, tras recibir &oacute;rdenes del general lealista G&oacute;mez-Caminero, inspector del ej&eacute;rcito que hab&iacute;a llegado de Orense, finalmente accedi&oacute; y entreg&oacute; a los mineros unos 200 fusiles y 4 ametralladoras.
    </p><p class="article-text">
        Dos d&iacute;as despu&eacute;s, el 20 de julio, cuando toda la provincia estaba paralizada por una huelga general, Bosch declar&oacute; el estado de guerra y se sublev&oacute;, justo cuando la columna de mineros ya se encontraba lejos de Le&oacute;n. Las fuerzas sublevadas bajo su mando tomaron el control de Le&oacute;n y Astorga con relativa facilidad tras el paso de los mineros de regreso a Asturias.
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                    alt="Placa de la calle General Lafuente, con la Subdelegación de Defensa en León reflejada en el cristal."
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                Placa de la calle General Lafuente, con la Subdelegación de Defensa en León reflejada en el cristal.                            </span>
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        Despu&eacute;s de la sublevaci&oacute;n, Bosch asumi&oacute; brevemente el mando de la VIII Divisi&oacute;n Org&aacute;nica, hasta que el 22 de septiembre de 1936 fue relevado de su cargo y nombrado gobernador militar de Ferrol. No mostr&oacute; gran entusiasmo por la pol&iacute;tica de los rebeldes y, el 19 de febrero de 1937, pas&oacute; a la reserva por edad. En poco m&aacute;s de medio a&ntilde;o, el aparente cabecilla de la sublevaci&oacute;n en Le&oacute;n fue apartado de todos sus cargos.
    </p><p class="article-text">
        Tras la publicaci&oacute;n, el 25 de julio de 1936 de un bolet&iacute;n especial del Ej&eacute;rcito, compuesto por el periodista Carmelo Hern&aacute;ndez Moro, <em>Lamparilla</em>, los leoneses supieron que los militares hab&iacute;an destituido al alcalde Miguel Casta&ntilde;o, al presidente de la Diputaci&oacute;n, el jovenc&iacute;simo Ramiro Armesto y retenido en su casa al gobernador civil, Emilio Franc&eacute;s. As&iacute; como hab&iacute;an detenido a muchos de los l&iacute;deres obreros: entre ellos <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/errores-revolucion-del-34-leon-psoe-de-leon-debatio-repetirla-1936-revolucion-obrera-modesto-sanchez-cadenas_1_9470075.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pintor Modesto S&aacute;nchez Cadenas, que hab&iacute;a vuelto tras huir en la Revoluci&oacute;n del 34</a> y esta vez decidi&oacute; quedarse pechando con su responsabilidad. <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/miguel-castano_1_9397114.html#:~:text=A%20las%20siete%20de%20la,golpista%20instaurado%20por%20Francisco%20Franco." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Todos terminar&iacute;an fusilados</a>, la mayor&iacute;a en noviembre de ese mismo a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Es ah&iacute; donde queda clara la importancia del coronel Lafuente, que en realidad fue el l&iacute;der de la sublevaci&oacute;n en Le&oacute;n, que detuvo al capit&aacute;n Lozano, abuelo del expresidente del Gobierno Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero, que defend&iacute;a el Gobierno Civil en la tarde del 20 de julio y a otros tantos militares como Eduardo Rodr&iacute;guez Calleja, tambi&eacute;n del Regimiento Burgos 36, y el teniente Emilio Fern&aacute;ndez Fern&aacute;ndez, de la Guardia de Asalto,  o el comandante de la Guardia Civil en Le&oacute;n Santiago Alonso Mu&ntilde;oz.<a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/confusion-desconcierto-como-transcurrio-julio-leon_1_9444137.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Los protagonistas del golpe est&aacute;n descritos en este reportaje firmado por Jos&eacute; Caba&ntilde;as</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El premio a Lafuente? Fue promocionado a general y as&iacute; se nombr&oacute; su calle: <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/crecen-voces-reclaman-cambio-nombre-fulminante-calle-general-lafuente-represor-golpista-leon_1_9713205.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">General Lafuente</a>. Una v&iacute;a en la que est&aacute; el edificio de la Subdelegaci&oacute;n de Defensa (y al otro lado el Hotel Conde Luna), lo que en tiempos anteriores era el Gobierno Militar. Han tardado 76 a&ntilde;os para quitarle el nombre a una calle creada en 1948 &mdash;aunque a&uacute;n no se haya hecho efectiva y su placa siga ah&iacute;&mdash;, tras la decisi&oacute;n del Ayuntamiento de Le&oacute;n de este mes de junio de <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/leon-aprueba-quitar-calle-golpista-general-lafuente-renombrarla-policia-nacional-vox-no-vota-favor_1_11484863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">renombrarla como Calle de la Polic&iacute;a Nacional</a>. Una an&oacute;mala situaci&oacute;n, ya que el PSOE lleva gobernando con Jos&eacute; Antonio Diez cinco a&ntilde;os, que hasta Zapatero critic&oacute; en su momento, ya que <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/represion-franquista-abuelo-zapatero-calle-leon_1_9702577.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han pasado casi veinte a&ntilde;os desde que &eacute;l aprob&oacute; la Ley de Memoria Hist&oacute;rica</a> que obliga a retirar las calles franquistas de las ciudades. <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/ayuntamiento-leon-mantiene-calles-alcaldes-franquistas-incumpliendo-memoria-historica_1_11478231.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Quedan a&uacute;n 22 m&aacute;s en Le&oacute;n por ser retiradas</a>, entre ellas las de alcaldes de la capital y presidentes de la Diputaci&oacute;n Provincial nombrados por la dictadura. 
    </p><h2 class="article-text">La desconfianza del alcalde de Le&oacute;n nombrado por los militares</h2><p class="article-text">
        En los primeros d&iacute;as despu&eacute;s de la sublevaci&oacute;n, aunque los mineros intentaron tomar la ciudad sin &eacute;xito el 23 de julio por la ma&ntilde;ana, la poblaci&oacute;n soport&oacute; angustiada la situaci&oacute;n. Las noticias iban y ven&iacute;an, y las autoridades reci&eacute;n nombradas, como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_Gonz%C3%A1lez_Luaces" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrique Gonz&aacute;lez Luaces</a> al que nombraron alcalde accidental de la capital (poco despu&eacute;s lo cambiar&iacute;an a presidente de la Diputaci&oacute;n Provincial tras varios nombramientos fallidos) se las ve&iacute;an y deseaban para &ldquo;mantener el orden&rdquo; y &ldquo;los abastos y suministros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los militares hab&iacute;an empezado a detener a todos los obreros y encargados, acusados de marxismo, y se hab&iacute;an descabezado, por tanto, los servicios municipales. En su diario, publicado en parte en el libro de Javier Fern&aacute;ndez-Llamazares <a href="https://www.eolasediciones.es/catalogo/coleccion-apuntes-de-historia/los-leoneses-que-financiaron-a-franco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los leoneses que financiaron a Franco</em></a>, cuenta:
    </p><p class="article-text">
        <em>Hac&iacute;a falta arbitrar recursos; mantener los precios; hacer frente a las necesidades del consumo, y enfrentarse con los que se aprovechaban en todo momento de las guerras y las revueltas para vender todo m&aacute;s caro, y yo no ten&iacute;a apenas personal subalterno en quien confiar. La gente desconfiaba del triunfo de los militares porque Radio Madrid, funcionando constantemente, daba noticias de que el Gobierno dominaba en todas partes. Yo apenas pod&iacute;a o&iacute;rlas porque no ten&iacute;a tiempo, a pesar de que en el despacho del alcalde estaba instalado un magn&iacute;fico radio-receptor. Supe despu&eacute;s que para el Gobierno Civil hab&iacute;an llevado otro tambi&eacute;n muy bueno.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;No es esto una prueba de que esta gente ya lo ten&iacute;a todo previsto el s&aacute;bado? &iquest;Pero qu&eacute; es lo que quer&iacute;an? Los republicanos ten&iacute;an ya Rep&uacute;blica. &iquest;A qu&eacute; m&aacute;s aspiraban pues? &iquest;Y por qu&eacute; y para qu&eacute; ese contubernio con los socialistas de gentes que hac&iacute;an ostentaci&oacute;n de su ortodoxia republicana? No me lo he explicado nunca.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>As&iacute; han pasado los primeros d&iacute;as de la revoluci&oacute;n; yo mantuve el orden en la vida civil; tom&eacute; precauciones con los abastecedores, y no faltaron ni un solo d&iacute;a ni las subsistencias, ni aun aquellas cosas que son superfluas y constituyen lujo en el aderezo de las comidas.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las memorias de Enrique González Luaces, alcalde provisional en 1936 de León y presidente de la Diputación Provincial en 1937 impuesto por los militares sublevados.                            </span>
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        Sin embargo, Luaces no las ten&iacute;a todas consigo:
    </p><p class="article-text">
        <em>La gente obsequiaba aisladamente al Ej&eacute;rcito; todos rivalizaban en invitar a comer a los jefes de los pelotones destacados en los suburbios, y por fin Pic&oacute;n y Orejas en tono un tanto sostenido- invit&aacute;ndome a abrir una suscripci&oacute;n para obsequiar a los soldados.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En mis frecuentes visitas al Cuartel y al aer&oacute;dromo me daba cuenta de que la cosa no iba por camino tan mollar como muchos cre&iacute;an. Yo ten&iacute;a la impresi&oacute;n de que ser&iacute;a necesario no obsequiarlos, sino mantener a las fuerzas armadas, porque no hab&iacute;a comunicaciones con los centros de aprovisionamiento y en la antigua Casa del Pueblo no hac&iacute;an m&aacute;s que llegar muchachos j&oacute;venes que hab&iacute;a que mantener.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Le dije a P. Escudero ese deseo y le invit&eacute; a presidir una comisi&oacute;n 'Pro fuerza p&uacute;blica', que se form&oacute; inmediatamente y comenz&oacute; a funcionar enseguida. En aquellos d&iacute;as F.E. empez&oacute; a dar se&ntilde;ales de vida y &ldquo;anunci&oacute; una suscripci&oacute;n&rdquo; para mantener a sus milicias; a la alcald&iacute;a llegaron algunos vales por comidas para que la Caja municipal lo pagase. Aquello no pod&iacute;a ser.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Escudero, Eguiagaray, F&aacute;bregas, Domingo Su&aacute;rez cumpl&iacute;an a la perfecci&oacute;n su labor, organizaron y dirigieron una comisi&oacute;n de 'Intendencia' que, alg&uacute;n d&iacute;a se sabr&aacute;, se me figura que en los primeros tiempos era de las mejor organizadas de Espa&ntilde;a.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Pocos d&iacute;as hab&iacute;a que yo no fuese al aer&oacute;dromo y al Cuartel. El aer&oacute;dromo lo visit&oacute; varias veces un avi&oacute;n rojo que lo bombardeaba. Un d&iacute;a incendi&oacute; uno de los dos aparatos &uacute;nicos que exist&iacute;an en la Base. All&iacute; estaban todos mis amigos, &ldquo;a pie&rdquo;. Ellos no pueden hacer nada; no tienen bombas&hellip; pero el avi&oacute;n ven&iacute;a todos los d&iacute;as y del resto de Espa&ntilde;a no hab&iacute;a noticias. Se esperaba todo de Madrid para el d&iacute;a de Santiago, 25 de julio, pero se sab&iacute;a de cierto que las bajas del alto del Le&oacute;n eran enormes, pues los aparatos de Cuatro Vientos no cesaban de bombardear a los valientes que sosten&iacute;an las posiciones del Alto del Le&oacute;n. La gente que hab&iacute;a ido a &ldquo;ver aquello&rdquo; volv&iacute;a descorazonada. As&iacute; lo dejaban ver, sino en los relatos, en sus actitudes y en un disimulado pesimismo. Al dar unos cigarros a un jefe militar caracterizado en el Movimiento me dijo &ldquo;Es muy pronto todav&iacute;a; est&aacute; la pelota en el tejado&rdquo;. El general Bosch era tambi&eacute;n pesimista [...].</em>
    </p><p class="article-text">
        Es decir, que pese a las alharacas propagand&iacute;sticas de los militares, la sublevaci&oacute;n no hab&iacute;a tenido &eacute;xito. Y esto lo demostraba tambi&eacute;n que el 6 de agosto una columna de voluntarios falangistas se desplaz&oacute; al Alto del Le&oacute;n. &ldquo;El 6 de agosto sali&oacute; una centuria de falangistas leoneses hacia el frente del Guadarrama, con Bernardino B&eacute;cares al mando. Alcanzar&iacute;a notoriedad en la sierra madrile&ntilde;a con el nombre de 'Las Campanillas', por la posici&oacute;n que defend&iacute;a&rdquo;, explica Fern&aacute;ndez-Llamazares en su libro. 
    </p><p class="article-text">
        Sali&oacute; mal. Las bajas fueron impactantes en la ciudad. En la actualidad, la calle de la parte de atr&aacute;s tiene ese aparentemente inocente nombre, calle de Las Campanillas, pero que con la Ley de Memoria Democr&aacute;tica en la mano deber&iacute;a ser retirada. ILE&Oacute;N propuso en su momento que se renombrara como <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/joaquin-heredia-guerra-seleccionador-nacional-futbol-espana-paseado-asesinado-desaparecido-leon-fosa-comun-represaliado_1_9439693.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joaqu&iacute;n Heredia</a>, el entonces presidente de la Cruz Roja de Le&oacute;n (la calle que sube hacia el Espol&oacute;n se llama as&iacute;), que tambi&eacute;n fuera seleccionador nacional de f&uacute;tbol (sin que la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola lo reconozca) y que fue sacado de San Marcos y fusilado. Su cad&aacute;ver nunca se encontr&oacute;, aunque se cree que est&aacute; en la finca de La Cenia. La solicitud de este peri&oacute;dico de honrar su nombre jam&aacute;s ha sido valorada ni en la Real Federaci&oacute;n de F&uacute;tbol Espa&ntilde;ola ni en el Ayuntamiento de Le&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Los l&iacute;deres obreros huyen de la capital leonesa</h2><p class="article-text">
        Por la otra parte, la de los republicanos del Frente Popular, la circunstancia fue bien distinta. Esa s&iacute; que era terror&iacute;fica. Si no estaban detenidos (como Modesto S&aacute;nchez Cadenas) estaban huyendo de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las investigaciones de Javier Fern&aacute;ndez-Llamazares &ldquo;la polic&iacute;a &ndash;que, como es l&oacute;gico, estaba muy bien informada de los antecedentes pol&iacute;ticos de la mayor&iacute;a de los hombres pol&iacute;ticamente m&aacute;s influyentes dentro de una poblaci&oacute;n que no sobrepasaba los 35.000 habitantes&ndash; realiz&oacute; un buen n&uacute;mero de selectivos registros domiciliarios durante los d&iacute;as siguientes al <em>Alzamiento</em>, la mayor&iacute;a con resultado negativo o infructuoso. Pero, entre los registros positivos, localiza especialmente dos: por un lado, se incauta, entre otros importantes documentos, de unas memorias localizadas en el domicilio (calle de La Sal) del reputado pintor Modesto S&aacute;nchez Cadenas, en las que &eacute;ste explica con detalle su propia implicaci&oacute;n (dando buen n&uacute;mero de nombres propios y detalles) en el frustrado plan de tomar por la fuerza en octubre de 1934 el Cuartel de Infanter&iacute;a del Cid en Le&oacute;n, as&iacute; como el aer&oacute;dromo de La Virgen del Camino, entre otros planificados objetivos&rdquo;. <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/diario-revolucion-octubre-leon-segun-modesto-sanchez-cadenas_1_9470119.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un diario que public&oacute; en su momento en exclusiva ILE&Oacute;N</a>.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, &ldquo;la polic&iacute;a encuentra una prueba irrefutable de lo que no se pudo demostrar en el <em>macro-juicio</em> (perd&oacute;n por la anacr&oacute;nica comparaci&oacute;n) que sigui&oacute; a los sucesos de octubre de 1934 y que provocaron la extrema irritaci&oacute;n de buena parte de los mandos del Ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol. Por otra parte, la polic&iacute;a se hace igualmente con unas memorias en el domicilio del Secretario del important&iacute;simo Sindicato Minero Castellano en el domicilio (calle Santa Nonia)[1] de Antonio Fern&aacute;ndez Mart&iacute;nez. En las 'memorias' de Antonio Fern&aacute;ndez se dan nuevamente todo tipo de datos sobre lo sucedido en octubre de 1934&rdquo;.
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                    alt="Ateneo Obrero de León en los años 30, en la plaza de la Catedral."
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                Ateneo Obrero de León en los años 30, en la plaza de la Catedral.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Otro de sus libros sobre la &eacute;poca es <a href="https://www.eolasediciones.es/catalogo/coleccion-apuntes-de-historia/la-ii-republica-contra-si-misma-los-estalinistas-leoneses-en-1936/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La II Rep&uacute;blica contra s&iacute; misma. Los estalinistas leoneses en 1936</em></a>, en el que cuenta qui&eacute;nes eran los agitadores de izquierdas leoneses, incluso contra los moderados del PSOE como Armesto y Franc&eacute;s. En sus investigaciones determina c&oacute;mo fue la represi&oacute;n de las nuevas autoridades sublevadas y cu&aacute;les fueron los l&iacute;deres obreros que consiguieron escapar, dejando &ldquo;quiz&aacute;s cobardemente tirados a sus compa&ntilde;eros como hizo Alfredo Nistal, que le pusieron una calle mientras a S&aacute;nchez Cadenas, que s&iacute; se qued&oacute; con funestas consecuencias, lo ha olvidado todo el mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Relata Javier Fern&aacute;ndez-Llamazares:
    </p><p class="article-text">
        <em>As&iacute; pues, las fuerzas de seguridad del nuevo estado surgido tras el golpe de Estado se hacen con dos important&iacute;simos documentos con los que puede, extrajudicialmente &ndash;en unos momentos cr&iacute;ticos de la Historia de Espa&ntilde;a en los que las libertades y derechos jur&iacute;dicos de las personas no se respetan&ndash; 'justificar la eliminaci&oacute;n f&iacute;sica o la represi&oacute;n del adversario pol&iacute;tico.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A pesar de todo esto, hay otro dato que es muy importante tener en cuenta: la mayor&iacute;a de los hombres implicados en los mandos directivos de los partidos y sindicatos que compon&iacute;an el Frente Popular tienen tiempo a escapar y, de hecho &ndash;conscientes de la gravedad del extraordinario momento que les ha tocado vivir&ndash; lo hacen en el momento en que son conscientes de que el Alzamiento ha triunfado en la ciudad, lo que sin lugar a dudas les salva la vida: Huyen Juan Antonio &Aacute;lvarez Coque (otro de los hist&oacute;ricos del PSOE y socio marmolista de Miguel Carro Llamazares); Alfredo Nistal, l&iacute;der de la Revoluci&oacute;n de octubre y verdadero 'n&uacute;mero 1' del PSOE en Le&oacute;n; Carlos Mauriz Men&eacute;ndez, Secretario Local de las Juventudes Socialistas de Le&oacute;n y Secretario del Sindicato de Banca, destinado en el Banco Central; Vicente Mart&iacute;n Marassa, uno de los m&aacute;s influyentes miembros del Frente Popular que pertenec&iacute;a a Izquierda Republicana; Florentino Monroy Quir&oacute;s (considerado uno de los m&aacute;s peligrosos del anarco-sindicalismo seg&uacute;n informes de la polic&iacute;a ya que hab&iacute;a sido detenido por la muerte de Fernando Gonz&aacute;lez Regueral en 1923; viv&iacute;a en la calle Santa Ana n&ordm; 69 y ab&iacute;a sido presidente y secretario de la CNT en Le&oacute;n); el comunista Julio Blanco Blanco, el ex diputado socialista y relevante e hist&oacute;rico miembro del Sindicato Minero Castellano Agust&iacute;n Marcos Escudero, Vela Zanetti, Fidel Blanco Castilla, el anarquista Laurentino Tejerina, el teniente de Asalto Manuel Lledo Capdep&oacute;n; y Juan Monge Zapico, otro de los hist&oacute;ricos del PSOE, quien se esconde y permanece oculto y clandestino hasta nada menos que 1948. </em>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la capital leonesa viv&iacute;a atemorizada durante las semanas posteriores del levantamiento de Lafuente, que sab&iacute;a perfectamente a por qui&eacute;nes ten&iacute;a que ir. 
    </p><p class="article-text">
        Un temor a la incertidumbre sufrido de forma distinta por unos, los contrarios al Frente Popular, que otros: los que apoyaban al Gobierno leg&iacute;timo de la Segunda Rep&uacute;blica y los l&iacute;deres obreros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Gráfico de Dativo Rodríguez sobre los fusilados del grupo de Miguel Castaño                            </span>
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        Unos los que apoyaban al Gobierno leg&iacute;timo, fusilados y encarcelados. Los otros, al albur de las arbitrarias decisiones de los militares y los falangistas aunque fueran afectos al golpe, como le ocurri&oacute; a uno de los creadores de Le&oacute;n de primeros del siglo XX, <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/acoso-franquista-a-luis-gonzalez-roldan-leon-siglo-xx_1_10868942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n, al que el franquismo le someti&oacute; a un acoso que le cost&oacute; la hacienda, la salud</a> y el exilio. La vida era tan incierta que hasta Enrique Gonz&aacute;lez Luaces sufri&oacute; la ignominia y la ser&iacute;a cesado en 1937, debido a su postura cr&iacute;tica con lo que estaban perpetrando los militares: tuvo que abandonar cualquier opini&oacute;n  pol&iacute;tica en 1938 acusado de mas&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no imaginar&iacute;an ninguno de aquellos leoneses, independientemente del bando que apoyaran en aquel momento, es que el horror de una Guerra Civil se extender&iacute;a por casi tres a&ntilde;os. Y que habr&iacute;a una terrible dictadura, dirigida por el general Franco &ndash;entonces considerado un h&eacute;roe de Espa&ntilde;a, que hab&iacute;a salvado a la misma Rep&uacute;blica en la Revoluci&oacute;n del 34 en Asturias y Le&oacute;n&ndash; por casi cuarenta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús María López de Uribe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/leon-julio-1936-ciudad-atemorizada-mando-militares-sublevados-republica_1_11554072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jul 2024 09:20:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[León, julio de 1936: una ciudad atemorizada bajo el mando de los militares sublevados contra la República]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil en León,Memoria Democrática,7 días del 36,León Antiguo,Libros,Historia de León,Reportajes,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El asalto y toma de Valderas con ametralladoras y morteros en los primeros días de la Guerra Civil en León]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/asalto-toma-valderas-ejercito-benavente-falangistas-zamora-requetes-valladolid-con-ametralladoras-y-morteros-24-julio-1936-guerra-civil-leon-reportaje-jose-cabanas-7-del-dias-36_1_11544517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45877e7e-42fc-4b13-b5fd-0ce225f8a39d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El asalto y toma de Valderas con ametralladoras y morteros en los primeros días de la Guerra Civil en León"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 24 de julio de 1936 una columna de insurgentes contra la Segunda República formada por 350 soldados zamoranos del Regimiento de Infantería Toledo 26, falangistas, requetés y la Guardia Civil venció a los 30 defensores del castillo de Altafría y humilló a las mujeres milicianas en la Casa del Pueblo</p></div><p class="article-text">
        En este mes de julio, cuando se cumplen 88 a&ntilde;os del golpe de Estado que desat&oacute; en nuestro pa&iacute;s la &uacute;ltima guerra civil, perm&iacute;tanme que, recogido de mi libro en dos partes <em>Cuando se rompi&oacute; el mundo. El asalto a la Rep&uacute;blica en la provincia de Le&oacute;n</em>, <a href="https://www.lobosapiens.com/jose-cabanas-gonzalez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicadas en Ediciones del Lobo Sapiens</a> en julio de 2022 y junio de 2023, y de la informaci&oacute;n que ella contiene (mucha desconocida hasta el presente), les acerque de modo breve y resumido la siguiente, referida en este caso a la villa de Valderas y al modo en que all&iacute;, y con ella en todo el sur provincial, pusieron los golpistas fin al legal y leg&iacute;timo r&eacute;gimen de la Segunda Rep&uacute;blica espa&ntilde;ola:&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se habr&iacute;a levantado el domingo 19 de julio de 1936 en las inmediaciones de la Casa del Pueblo de Valderas una especie de barricada con adobes &ldquo;para defenderse cuando vinieran a tomar la villa&rdquo;. Ya al final de la ma&ntilde;ana o al inicio de la tarde del lunes d&iacute;a 20 se dirigir&iacute;an a Valencia de Don Juan los guardias civiles de su puesto, saliendo de la localidad tambi&eacute;n seguramente para defender a la Rep&uacute;blica y sin oposici&oacute;n de quienes en ella la defend&iacute;an, llamados como los de otros cuarteles a concentrarse all&iacute; para marchar luego a Le&oacute;n, y en Valderas debieron igualmente de quedar sus familiares, sin que tampoco conste, entre tantas maldades como los sublevados achacaron despu&eacute;s a los rojos del lugar, que aquellos fueran molestados.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada vez m&aacute;s inquieto y angustiado debi&oacute; de ser el transcurrir de aquellos d&iacute;as para los leales valderenses, sobre todo una vez que <strong>a partir del 20 de julio por la tarde fueran lleg&aacute;ndoles noticias de las sucesivas poblaciones que en Le&oacute;n y las provincias cercanas iban cayendo bajo la f&eacute;rula de los rebeldes: la capital, Astorga, Benavente, Valencia de Don Juan, y Sahag&uacute;n</strong> en aquella misma fecha; <strong>La Ba&ntilde;eza el d&iacute;a 21, Santa Mar&iacute;a del P&aacute;ramo y Veguellina de &Oacute;rbigo el 22 de julio</strong>, de manera que a partir de entonces tan solo aquella villa entre las del sur de la provincia se manten&iacute;a ya republicana. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Voluntarios falangistas en julio de 1936 en Zamora.                            </span>
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        Hasta el d&iacute;a 23 dir&aacute; Laureano P&eacute;rez Garc&iacute;a haber estado, portando una pistola de su propiedad, con los grupos armados que patrullaban por las calles, muchos de los cuales ya entonces se retiran de ellas, aprest&aacute;ndose para una defensa que se les presenta harto complicada, pues desconocen por d&oacute;nde los atacar&aacute;n los facciosos de los alrededores y cu&aacute;ndo se les echar&aacute;n encima desde el interior del pueblo sus partidarios derechistas que mantienen recluidos en sus casas, mientras esperan (tambi&eacute;n all&iacute;, y en vano) la llegada y el apoyo de los mineros bajados de Asturias y otros contingentes gubernamentales que a&uacute;n se confiaba en que vendr&iacute;an.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El ataque del 24 de julio de 1936 de los sublevados a Valderas</h2><p class="article-text">
        En la madrugada del viernes 24 de julio, una semana despu&eacute;s de la sublevaci&oacute;n militar, Fortunato Merino Fuertes<strong> </strong>(de 25 a&ntilde;os, barbero), que vigila la entrada a la villa por la carretera de Roales de Campos desde el tejado de la panera de la Marquesa, en la premura por avisar de que se acercan (&ldquo;sobre las seis y media de la ma&ntilde;ana&rdquo;, declara Jacinto Vega Rodr&iacute;guez cuando lo capturan en enero de 1940, despu&eacute;s de tres a&ntilde;os escondido como un <em>topo</em>) procedentes de Benavente fuerzas del Ej&eacute;rcito acompa&ntilde;adas de efectivos de Falange y de la Guardia Civil, se rompe una pierna. Tambi&eacute;n avizoraba Norberto Soto Herrero desde el domicilio del cura don Francisco Guzm&aacute;n y con sus prism&aacute;ticos la carretera de Valencia de Don Juan, ya que hab&iacute;an informado algunos que las tropas se acercaban por all&iacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen de una banda de música en Valderas con Simón Modino.                            </span>
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        Tras el aviso recibido, poco m&aacute;s de un centenar de los en torno a 150 movilizados aquellos d&iacute;as en Valderas (no unos 300, de sus 500 defensores, como luego mantendr&aacute;n los sediciosos), precariamente armados, se ponen en camino hacia la carretera de Benavente (los restantes siguen imponiendo el arresto a los vecinos de derechas), volviendo al poco sobre sus pasos y repleg&aacute;ndose a la poblaci&oacute;n, por la convicci&oacute;n de su fracaso o por temor a que las fuerzas alzadas superiores en armamento y n&uacute;mero los sorprendan en campo abierto, confluyendo en la Casa del Pueblo, que abandonan todos excepto uno &ldquo;al producirse en ella la baja de Laureano&rdquo; (muerto al tirotear a las tropas que avanzan), march&aacute;ndose a sus hogares los menos comprometidos y restando una treintena que toman posiciones en las ruinas del castillo situado en el cerro de Altafr&iacute;a, desde el que, con mejor dominio del terreno divisado, podr&aacute;n adoptar las oportunas decisiones ante el ataque que se avecina.
    </p><h2 class="article-text">La columna de insurgentes desde Zamora</h2><p class="article-text">
        La columna de insurgentes, mandada por el capit&aacute;n de Caballer&iacute;a C&eacute;sar Fern&aacute;ndez Rodr&iacute;guez (hab&iacute;a proclamado el bando de guerra en Zamora a media ma&ntilde;ana del d&iacute;a 19), y formada por soldados zamoranos del Regimiento de Infanter&iacute;a Toledo 26 (una secci&oacute;n de Infanter&iacute;a, un grupo de ametralladoras, y otro de morteros), dos centurias de falangistas y de requet&eacute;s de Benavente, una falange de Valladolid, y una secci&oacute;n de guardias civiles de Zamora a cargo del teniente Jos&eacute; Fern&aacute;ndez Rodr&iacute;guez, cruza el cercano r&iacute;o Cea y atraviesa vi&ntilde;as y campos ya segados desplegando ante la vieja y derruida fortaleza el pesado material de guerra que les acompa&ntilde;a, disparando contra aquella todos sus hombres (unos 350 en total) con toda su mort&iacute;fera capacidad de fuego.
    </p><p class="article-text">
        Lo que produce un tremendo desconcierto entre sus escasos y mal armados defensores, que, ya sin posibilidad alguna de recibir refuerzos, saben llegado el momento irremisible de abandonar Valderas y de tratar de buscar refugio en los campos cercanos &ndash;o en las profundidades de sus bodegas, en las que durante algunos de los siguientes a&ntilde;os y mientras en la villa huele a incienso, p&oacute;lvora, l&aacute;grimas y sangre de inocentes, se ocultar&aacute;n &aacute;nimas errantes&ndash;, dispers&aacute;ndose mientras los atacantes entran en la villa sin encontrar ninguna resistencia (o m&iacute;nima e ineficaz, pues se dir&aacute; despu&eacute;s que alguno, como Niceto Velado Garc&iacute;a, desde su domicilio tirote&oacute; a las tropas con una pistola que m&aacute;s tarde se le ocupa), llegando hasta las puertas de la Casa del Pueblo y deteniendo a continuaci&oacute;n &ldquo;a unos trescientos escopeteros&rdquo; tras registrar la poblaci&oacute;n casa por casa (irrumpiendo en las de izquierdistas tras romper las puertas a culatazos de fusil), trasladados a la c&aacute;rcel de Astorga tras pasar antes por la de Benavente, a la que ya aquel mismo d&iacute;a ser&iacute;an conducidos unos cien.&nbsp;
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                Foto de la Plaza Mayor de Valderas y su Ayuntamiento Viejo en la primera mitad del siglo XX.                            </span>
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        La suerte de aquellos no m&aacute;s de treinta leales <em>escopeteros</em> resistiendo en la derruida Altafr&iacute;a hasta que, sin poder hacer m&aacute;s, huyen al cercano monte en el que en los d&iacute;as posteriores ser&aacute;n capturados o se ir&aacute;n entregando, poco menos que chusma de milicianos con rudimentarias armas y escasa munici&oacute;n, con apenas recursos para mantener un efectivo control sobre los facciosos de la propia localidad, y dirigidos por el alcalde, estaba indefectiblemente echada desde el primer momento, dada la desproporci&oacute;n en armamento y medios entre resistentes y asaltantes, entre estos tropas regulares bien armadas que emplazan ametralladoras y morteros frente a las endebles defensas de los leales, incapaces de aguantar en tales condiciones un asedio prolongado.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Detenciones de Falange &ldquo;para imponer la paz&rdquo; en Valderas</h2><p class="article-text">
        Ante aquella Casa del Pueblo y Centro Obrero que los <em>desarrapados y ateos socialistas</em> de la villa hab&iacute;an tenido la osad&iacute;a de construir en hacendera y con sus propias manos en 1932 en los cedidos terrenos comunales del Barrial, frente a la fachada del Seminario (se dir&iacute;a para hacerlos m&aacute;s osados, aunque distaba de aquel m&aacute;s de cien metros; en todo caso un desaf&iacute;o a otros poderes que habr&iacute;an de expiar ahora y pagar caro), se detendr&iacute;a a varias mujeres, milicianas republicanas durante los d&iacute;as anteriores, que son escarnecidas y humilladas con insultos, ricino, y amenazas y brutalmente trasquiladas.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Amando Modino, prisionero de Valderas                            </span>
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        La Falange de Benavente &ldquo;impon&iacute;a la paz despu&eacute;s de las horas de angustia vividas en Valderas por quienes aman a la Patria, dando los falangistas benaventanos una batida que puso en fuga a los insurrectos, a los que causaron dos muertos y algunos heridos. Los dem&aacute;s fueron apresados y conducidos al cuartel de Astorga. El vecindario se ech&oacute; a la calle para vitorear a los muchachos de Falange. Se han dado armas a los vecinos patriotas, sum&aacute;ndose todos los falangistas que aqu&iacute; hab&iacute;a a la legi&oacute;n de voluntarios para salvar a Espa&ntilde;a del marxismo&rdquo;, se dir&aacute;, con no poco triunfalismo, el 29 de julio en el diario capitalino <em>La Ma&ntilde;ana</em>.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Nota: </strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">Procede lo mostrado de la cita obra, valorada por el Instituto Leon&eacute;s de Cultura como</span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">&ldquo;de singular importancia para el conocimiento de la historia reciente de nuestra provincia&rdquo;, y que es mucho m&aacute;s que el relato m&aacute;s completo, actual y detallado del golpe militar de julio de 1936 en los pueblos, villas y ciudades de la provincia de Le&oacute;n.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Cabañas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/asalto-toma-valderas-ejercito-benavente-falangistas-zamora-requetes-valladolid-con-ametralladoras-y-morteros-24-julio-1936-guerra-civil-leon-reportaje-jose-cabanas-7-del-dias-36_1_11544517.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jul 2024 08:19:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El asalto y toma de Valderas con ametralladoras y morteros en los primeros días de la Guerra Civil en León]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Valderas,Guerra Civil en León,Historia de León,Memoria Democrática,León,España,7 días del 36]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubiertas dos fotografías inéditas de la entrada de los golpistas en Ponferrada en julio de 1936]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/descubiertas-fotografias-ineditas-entrada-golpistas-ponferrada-julio-1936_1_10903876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43590350-32d3-46d2-b494-822d046b0195_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x665y436.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubiertas dos fotografías inéditas de la entrada de los golpistas en Ponferrada en julio de 1936"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las instantáneas, tomadas por un autor desconocido, fueron enviadas a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica por un donante anónimo que podría tener más documentación</p><p class="subtitle">Retiran en Trabadelo la placa al golpista Comandante Manso</p><p class="subtitle">7 DÍAS DEL 36  - La represión del Comandante Manso en Ponferrada el 21 de julio de 1936</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La ARMH (Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica) ha recibido de un donante an&oacute;nimo y dado a conocer este mi&eacute;rcoles dos fotograf&iacute;as in&eacute;ditas descubiertas recientemente reflejan el momento en el que las tropas franquistas, encabezadas por el comandante Juan Manso, se hacen violentamente con la ciudad de Ponferrada el 21 de julio de 1936.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las im&aacute;genes fueron tomadas por un autor desconocido y capturan dos escenas distintas pero que, en conjunto, arrojan luz sobre la toma de la ciudad por las tropas franquistas.</span> Se trata de un material de extraordinario valor hist&oacute;rico. Y el donante, que prefiere mantenerse en el anonimato, podr&iacute;a contar con m&aacute;s documentaci&oacute;n de la &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La ARMH precisa que dichas fotograf&iacute;as fueron tomadas cuando las tropas franquistas, encabezadas por el comandante Manso (el mismo cuyo nombre </span><a href="https://elbierzo.eldiario.es/comarca/retiran-trabadelo-placa-golpista-comandante-manso_1_10897582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">figuraba en una placa de homenaje que acaban de retirar en el municipio berciano de Trabadelo</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">) y ayudadas por falangistas locales, se estaban haciendo con el control de la ciudad despu&eacute;s de asesinar a numerosas personas a su paso por el Bierzo y detener a parte de la corporaci&oacute;n municipal desde su entrada a la provincia de Le&oacute;n desde Galicia.</span>
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            <span class="title">
                Plaza del Ayuntamiento de Ponferrada en una fotografía inédita de los primeros compases de la Guerra Civil.                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">Las im&aacute;genes han llegado a la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica por parte de un donante que prefiere mantener el anonimato y que podr&iacute;a sacar a la luz nueva documentaci&oacute;n sobre lo ocurrido en esos d&iacute;as.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La primera fotograf&iacute;a traslada a un escenario sombr&iacute;o con filas de soldados, camiones y veh&iacute;culos militares que se extienden por una calle de la capital del Bierzo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La segunda imagen es de la Plaza del Ayuntamiento de Ponferrada convertida en escenario de una formaci&oacute;n militar, donde ni&ntilde;os y j&oacute;venes, vestidos con el uniforme de Falange, se alinean junto a soldados y guardias civiles.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Alrededor, la muchedumbre, curiosa y expectante, se agolpa en los aleda&ntilde;os presenciando un acto que marcaba el inicio de tres a&ntilde;os de guerra civil.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencia EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/descubiertas-fotografias-ineditas-entrada-golpistas-ponferrada-julio-1936_1_10903876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Feb 2024 13:50:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubiertas dos fotografías inéditas de la entrada de los golpistas en Ponferrada en julio de 1936]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Bierzo,Ponferrada,Ayuntamiento de Ponferrada,Historia de León,Memoria Democrática,7 días del 36]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ponferrada homenajeará este sábado a los fusilados por el franquismo enterrados en Montearenas]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/ponferrada-homenajeara-sabado-fusilados-franquismo-enterrados-montearenas_1_9679871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa56bf9c-8581-42a3-8398-e447140237c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x374y297.jpg" width="1200" height="675" alt="Ponferrada homenajeará este sábado a los fusilados por el franquismo enterrados en Montearenas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El acto consistirá en la inauguración del monumento ‘Estela de los condenados II’, del escultor Amancio González.
El Ayuntamiento de Ponferrada invita a todos los ponferradinos a participar a las 11 horas en la glorieta de acceso al cementerio</p><p class="subtitle">Reportaje - Rutas por la memoria dignificada del Bierzo</p></div><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Ponferrada informa en una nota de prensa que invita &ldquo;a todas las ponferradinas y los ponferradinos que deseen acudir al homenaje a las personas asesinadas durante la represi&oacute;n franquista y que fueron arrojadas a fosas comunes en la zona de Montearenas sin identificaci&oacute;n alguna&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El homenaje se celebrar&aacute; este s&aacute;bado 5 de noviembre a partir de las 11.00 horas y su acto central consistir&aacute; en la inauguraci&oacute;n del monumento &lsquo;Estela de los condenados II&rsquo;, que ha sido realizado por el escultor Amancio Gonz&aacute;lez y que se ubica en la subida a Montearenas, en la glorieta de acceso al cementerio: frente a la gasolinera Valcarce.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este monumento pretende recuperar la memoria de las personas asesinadas por la dictadura franquista y es la continuaci&oacute;n de la actuaci&oacute;n llevada a cabo hace ahora un a&ntilde;o en el Patio de la Higuera del Museo del Bierzo, antigua C&aacute;rcel, donde se instal&oacute; la escultura &lsquo;Estela de los condenados&rsquo;, del mismo autor y que con su intervenci&oacute;n escult&oacute;rica pretende rememorar el dram&aacute;tico periplo de quienes salieron de la c&aacute;rcel (hoy Museo) para ser asesinados y arrojados a una fosa com&uacute;n en Montearenas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#d8d8d8;">En este enlace puedes leer la cr&oacute;nica de nuestro especial '</span><a href="https://guerracivil.ileon.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#d8d8d8;">7 D&iacute;as del 36</span></a><span class="highlight" style="--color:#d8d8d8;">' en la que contamos c&oacute;mo los militares sublevados </span><a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/sublevados-fusilan-sumariamente-alcalde-ponferrada-juan-garcia-arias_1_9445940.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#d8d8d8;">fusilaron sumariamente al alcalde de Ponferrada, Juan Garc&iacute;a Arias</span></a><span class="highlight" style="--color:#d8d8d8;">, diez d&iacute;as despu&eacute;s de alzarse contra el Gobierno leg&iacute;timo de la Segunda Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción ILEÓN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/ponferrada-homenajeara-sabado-fusilados-franquismo-enterrados-montearenas_1_9679871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Nov 2022 15:01:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ponferrada homenajeará este sábado a los fusilados por el franquismo enterrados en Montearenas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bierzo,Ponferrada,Memoria Democrática,7 días del 36,Ayuntamiento de Ponferrada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las fuerzas obreras intentan reducir la resistencia de la Guardia Civil en Ponferrada]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/fuerzas-obreras-reducir-resistencia-guardia-guerra-civil-leon-7-dias-del-36-ponferrada-bierzo_1_9444534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65c637bf-7bef-4961-aefe-c76bf20e6438_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las fuerzas obreras intentan reducir la resistencia de la Guardia Civil en Ponferrada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras en León se recuperó el martes 21 de julio una cierta calma y volvieron a distribuirse alimentos y abrir panaderías y comercios; en Ponferrada los mineros asturianos intentan forzar la resistencia de la Guardia Civil. Unos 160 miembros del cuerpo militar se sublevó, se negó a dar las armas y atrincheró en su viejo, pero pequeño, cuartel de la ciudad berciana. Los acontecimientos serán de tiros, carreras y mucha confusión en la capital de la comarca.</p></div><p class="article-text">
        La comarca de El Bierzo es a&uacute;n, a d&iacute;a 21 la &uacute;nica donde no se ha decidido qu&eacute; bando ser&aacute; el ganador. Mientras en Le&oacute;n y Astorga, y todo el sur de la provincia los sublevados tienen pr&aacute;cticamente controlada la situaci&oacute;n (salvo algunas circunstancias menores), las comarcas mineras y de monta&ntilde;a quedan a favor de la Rep&uacute;blica. En Asturias, salvo Oviedo, en Santander y el Pa&iacute;s Vasco tambi&eacute;n. Ser&aacute;n las comarcas de las vegas del Curue&ntilde;o y el Porma las que quedar&aacute;n durante unos d&iacute;as en tierra de nadie. 
    </p><p class="article-text">
        La jornada del Golpe de Estado del d&iacute;a 20 en Le&oacute;n fue muy movida y no dej&oacute; conocer qu&eacute; ocurr&iacute;a en el resto de la provincia. Las comunicaciones se cortaron pasadas las dos de la tarde cuando los sublevados controlaron la Telef&oacute;nica y Radio Le&oacute;n y procedieron a terminar la resistencia en el Gobierno Civil y, por la noche, desalojaron San Marcos de las fuerzas obreras.
    </p><p class="article-text">
        El martes d&iacute;a 21 Le&oacute;n se levant&oacute; en cierta calma y algunas panader&iacute;as y tiendas abren con normalidad. Muchas personas ni siquiera han dormido esa noche. Aparecen colgaduras blancas en algunos balcones. En la ciudad se ven mujeres con hogazas de pan y leche.
    </p><p class="article-text">
        Se publican los bandos declarando el estado de guerra, algunos de ellos indica: &ldquo;Todos los patriotas leoneses y amantes del orden deben presentarse en el Cuartel del Cid lo antes posible para contribuir a la tranquilidad de esta noble ciudad y la defensa de la misma.&rdquo;
    </p><h3 class="article-text"><strong>En Ponferrada la Guardia Civil se resiste en su cuartel</strong></h3><p class="article-text">
        Es en estos momentos del d&iacute;a 21 cuando se comienzan a recibir noticias de que lo que pas&oacute; en El Bierzo durante el d&iacute;a 20 y la situaci&oacute;n actual: all&iacute; todav&iacute;a est&aacute;n los mineros intentando parar el golpe.
    </p><p class="article-text">
        En la ma&ntilde;ana de la jornada del d&iacute;a 20 los guardias civiles, que ten&iacute;an orden de concentrarse en Villafranca, Toral y Villablino se marcharon a Ponferrada. Algunos de ellos incluso levantaron los pu&ntilde;os y saludaron dando vivas a la Rep&uacute;blica seg&uacute;n sal&iacute;an de Villablino.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El cuartel de la Guardia Civil donde se atrincheraron y sublevaron 162 miembros el 20 y resistieron hasta el 21 de julio de 1936 - Foto: InfoBierzo                            </span>
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        ero al llegar a la capital berciana los m&aacute;s de 160 guardias civiles se encerraron en el Cuartel y se negaron a salir. Nadie sospechaba que se iban a atrincherar en el Cuartel de Ponferrada y negarse a dar las armas al pueblo, pero el capit&aacute;n Rom&aacute;n Losada P&eacute;rez (el de la calle Capit&aacute;n Losada, hoy Avenida de Espa&ntilde;a) junto al teniente L&oacute;pez Al&eacute;n y el alf&eacute;rez Sancho Iruesa organizan las defensas y mando del cuartelillo de Ponferrada.
    </p><p class="article-text">
        En esos momentos convergieron mineros de las cuencas bercianas y Villablino a la ciudad reclamando armas, pero el joven y reci&eacute;n llegado al cargo de alcalde de Ponferrada, el socialista Juan Garc&iacute;a Arias se neg&oacute; a d&aacute;rselas porque cumpl&iacute;a &oacute;rdenes del Gobernador Civil, Emilio Franc&eacute;s, creyendo, como el alto cargo en Le&oacute;n que los militares estaban con la Rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Se sabe tambi&eacute;n que algunos grupos de mineros bercianos intentaron adentrarse en la provincia de Lugo, pero que encontraron resistencia, ya que en Galicia los artilleros de Ferrol se hab&iacute;an apostado en la carretera y les impidieron el paso; aunque a&uacute;n no se hab&iacute;an levantado contra la Rep&uacute;blica. Las noticias de Ponferrada les hacen dar la vuelta.
    </p><h3 class="article-text">Los mineros asturianos llegan a Ponferrada</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, a las doce de la ma&ntilde;ana llegaron los mineros asturianos a Ponferrada y s&iacute; que comienzan a exigir m&aacute;s armas, ya que las necesitan para sofocar la rebeli&oacute;n del coronel Aranda en Oviedo. Est&aacute;n furiosos, ya que al que llamaban 'compa&ntilde;ero coronel Aranda' (&eacute;ste ten&iacute;a unas excelentes relaciones con los pol&iacute;ticos socialistas) les ha enga&ntilde;ado vilmente para traicionarles cuando salieron de Le&oacute;n y estaban en pr&aacute;cticamente ninguna parte. En Benavente, antes de llegar a Zamora, tuvieron que darse la vuelta, pasar por Astorga y partir hacia Ponferrada, con la intenci&oacute;n de volver por Laciana y Somiedo para conseguir cerrar el cerco de su capital por la parte occidental de Asturias.
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                    alt="Miembros del Partido Comunista de Ponferrada durante la Segunda República."
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            <span class="title">
                Miembros del Partido Comunista de Ponferrada durante la Segunda República.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El alcalde de Ponferrada llama al capit&aacute;n de la Guardia Civil para que apoye a la columna asturiana con armas y municiones en su &aacute;nimo de proteger a la Rep&uacute;blica. Losada, se niega... y tambi&eacute;n a salir del cuartelillo. Garc&iacute;a Arias se da cuenta de que los guardias civiles del Bierzo est&aacute;n en rebeld&iacute;a. Llama al Gobierno Civil y exige que les comunique que entreguen las armas, o que se les obligue a la fuerza, incluso bombardeando. El gobernador Civil, Emilio Franc&eacute;s vuelve a intentar calmarle dici&eacute;ndole que le aseguraba que todo estaba controlado. &ldquo;Hay que hacer estas cosas con precauci&oacute;n. Por la tarde veremos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No hubo m&aacute;s llamadas entre ellos. Minutos m&aacute;s tarde, se di&oacute; el golpe de Estado en Le&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Ponferrada, tiros carreras, furia y decepci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Y las cosas quedaron claras. La jornada en Ponferrada por la tarde del d&iacute;a 20 y la ma&ntilde;ana del 21 fue de de tiros, carreras y mucha furia y decepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n cuenta el diario InfoBierzo.com <a href="http://www.infobierzo.com/18-de-julio-el-bierzo-despertaba-hace-80-anos-con-el-amanecer-de-la-guerra-civil/249036/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este reportaje</a>, ante este panorama, con la capital y mayor parte de la provincia fulminantemente perdida para la Rep&uacute;blica, quedaba Ponferrada como &uacute;ltimo basti&oacute;n de las luchas.
    </p><p class="article-text">
        Los mineros asturianos llegan a la ciudad completamente enfadados tras la traici&oacute;n del coronel Aranda en Oviedo, y al enterarse de la sublevaci&oacute;n del cuartel de la Guardia Civil pretenden quemar la antigua Iglesia de San Pedro, sin embargo el alcalde hace frente a los exaltados y lo impide, la mayor&iacute;a deciden embarcar r&aacute;pidamente en los trenes de la MSP y los camiones confiscados rumbo a su tierra.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, varios grupos de rezagados y elementos radicales organizados por el teniente de la Guardia de Asalto Alejandro Garc&iacute;a Men&eacute;ndez (jefe del Estado Mayor de las dos columnas), se unen a los frentepopulistas bercianos que sitiaban el cuartel. Cerco todav&iacute;a no demasiado cerrado ya que Losada logra entrar sin dificultades con refuerzos y organizar tambi&eacute;n la custodia de su casa familiar donde se encuentra su mujer con varios guardias al cargo del teniente Mart&iacute;nez Blanco.
    </p><p class="article-text">
        Los sitiados tratan de jugar con el despiste dando proclamas favorables a la Rep&uacute;blica, pero parece que surge pronto un tiroteo no se sabe si comenzado por los mineros desde la calle o los asediados desde las ventanas, dando lugar a una violenta escaramuza en la que la superioridad num&eacute;rica de los asaltantes esta cerca de imponerse, as&iacute; mismo mediante el uso de dinamita pretender reducir a los guardias.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La extra&ntilde;a decisi&oacute;n del l&iacute;der de los mineros que le costar&aacute; la vida</strong></h3><p class="article-text">
        Ante ello el teniente de Asalto sin embargo toma una extra&ntilde;a decisi&oacute;n y pretende parlamentar con los guardias: portando una bandera blanca penetra en el edificio para encontrarse en manos del capit&aacute;n Losada. &Eacute;ste tras intercambiar algunas palabras le dice: &ldquo;Triunf&oacute; el Movimiento, queda usted detenido&rdquo; y lo hace prisionero.
    </p><p class="article-text">
        Descabezando as&iacute; al enemigo (Men&eacute;ndez ser&iacute;a fusilado d&iacute;as despu&eacute;s en Le&oacute;n). La contienda se recrudece pero descoordinados ante la ausencia de su l&iacute;der, los mineros van perdiendo posiciones consiguiendo los guardias mediante varias salidas entre la tarde del d&iacute;a 20 &mdash;incluidos combates nocturnos&mdash; y la tarde del 21 desalojar los edificios de alrededor e incluso tomar el cine Edesa, situado en la cercana Plaza de Laz&uacute;rtegui. 
    </p><p class="article-text">
        El balance de las refriegas en Ponferrada ser&iacute;a de unos 17 muertos entre los asaltantes. La guerra qued&oacute; a&uacute;n m&aacute;s decidida cuando el d&iacute;a 21 hacen entrada en escena las tropas insurrectas gallegas al mando del Comandante Jes&uacute;s Manso Rodr&iacute;guez (que dar&iacute;a nombre a la actual plaza ponferradina de Fern&aacute;ndez Miranda durante el franquismo y que caer&iacute;a en combate en el frente de Madrid).
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Siga leyendo</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"> el reportaje en </span><a href="http://www.infobierzo.com/18-de-julio-el-bierzo-despertaba-hace-80-anos-con-el-amanecer-de-la-guerra-civil/249036/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">Infobierzo.com</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">. </span>
    </p><p class="article-text">
        [Continuar&aacute;] 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Equipo '7 Días del 36' / Infobierzo.com]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/fuerzas-obreras-reducir-resistencia-guardia-guerra-civil-leon-7-dias-del-36-ponferrada-bierzo_1_9444534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Jul 2016 12:50:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las fuerzas obreras intentan reducir la resistencia de la Guardia Civil en Ponferrada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bierzo,Ponferrada,7 días del 36,Memoria Democrática,Guerra Civil en León,España,Historia de León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Golpe de Estado en León: la Guardia Civil sale a la calle y los militares ocupan la ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/golpe-leon-guardia-civil-sale-calle-militares-ocupan-ciudad_1_9444298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/504eb463-3b35-4a2a-aac4-02d1b57661be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Golpe de Estado en León: la Guardia Civil sale a la calle y los militares ocupan la ciudad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">[CON GRÁFICO Y FOTO INTERACTIVA] Mientras el gobernador Civil se marcha a su residencia a comer, las órdenes de los militares para "justificar el orden" llegan a la Comandancia de la Guardia Civil, junto a la plaza de San Isidoro. Los oficiales detienen al teniente coronel de la Guardia Civil, que al recibirlas ordena tomar el Cuartel de Infantería del Cid. Muy al contrario, se unen a los militares para tomar los puntos clave de la capital leonesa y su concurrencia hace exitosa la sublevación. El Gobierno Civil cayó a media tarde tras amenazar con incendiarlo los sublevados y rendirse los líderes sindicales para evitar muertos entre los funcionarios. San Marcos, desalojado de los obreros y sindicalisas al caer la noche. Once heridos y tres muertos en la aciaga jornada.</p></div><p class="article-text">
        Los diferentes cuerpos militares acuartelados en la ciudad han salido a la calle sin previo aviso. Tras la salida de la Guardia Civil a las dos de la tarde parece confirmarse que el Ej&eacute;rcito se ha sublevado en Le&oacute;n. El regimiento de Infanter&iacute;a n&uacute;mero 31, los guardias civiles y gran parte de los miembros de la Guardia de Asalto han salido a la calle para tomar posiciones.
    </p><p class="article-text">
        Sus objetivos, seg&uacute;n se sabe en estos momentos parecen ser el Gobierno Civil, la Catedral, la Colegiata de San Isidoro,  el Ayuntamiento y la Casa del Pueblo adem&aacute;s de otros lugares de importancia como la Delegaci&oacute;n de Hacienda y el Colegio de los Agustinos.
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    </figure><p class="article-text">
        Los militares se presentan en Radio Le&oacute;n, en la azotea de la Casa Rold&aacute;n de la plaza de la Libertad (hoy Santo Domingo) y exigen que cieren las emisiones. Parece ser que la Guardia Civil fue el &uacute;ltimo cuerpo militar en salir desde sus dos cuarteles de la calle del Cid y de la traves&iacute;a de Don Cayo (actual Capit&aacute;n Cort&eacute;s), y que han detenido al teniente coronel de la Comandancia por op&ograve;nerse al golpe. Su actuaci&oacute;n parece estar resultando completamente decisiva.
    </p><h3 class="article-text">Aviones de la base a&eacute;rea sobrevuelan la ciudad</h3><p class="article-text">
        Se divisan aviones sobrevolando la ciudad, parece ser que tambi&eacute;n se ha sublevado. Es una sorpresa monumental para todos los ciudadanos, puesto que los militares se hab&iacute;an comportado correctamente y hab&iacute;an repetido varias veces que eran <a href="http://www.ileon.com/historia/guerra_civil/064632/los-mineros-asturianos-abandonan-leon-que-recupera-la-calma-con-los-militares-en-orden" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fieles al Gobierno de la Rep&uacute;blica</a>. En Le&oacute;n se ha producido la misma traici&oacute;n que el d&iacute;a anterior efectu&oacute; el coronel Aranda en Oviedo, cuando los milicianos mineros de Asturias abandonaron la capital.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una vista aérea de León de la época; a la derecha, se ve el Cuartel del Cid.                            </span>
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        El gobernador Civil, Emilio Franc&eacute;s, recibe con sorpresa la orden de quedarse en casa. Soldados del Gobierno Militar se han presentado en la puerta de su residencia en la Delegaci&oacute;n de Hacienda &ldquo;para proteger su integridad&rdquo;. Dicen que ha exigido hablar con el general Carlos Bosch, al mando; pero le contestan que ahora mismo &ldquo;no est&aacute; para nadie&rdquo;. Vista la situaci&oacute;n Franc&eacute;s se di&oacute; en ese momento cuenta de que le hab&iacute;a estado enga&ntilde;ando todos estos d&iacute;as y que la frase de que hab&iacute;a dado &oacute;rdenes &ldquo;para justificar el orden&rdquo;, era la clave de que estaba preparando la sublevaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El Ej&eacute;rcito controla toda la ciudad salvo San Marcos</h2><p class="article-text">
        A las seis de la tarde se ha conocido que ha ca&iacute;do la resistencia que manten&iacute;an los l&iacute;deres obreros y algunos guardias de asalto en el Gobierno Civil, sito <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">entre las calles de Padre Isla y la avenida 14 de abril</a> (la que ser&iacute;a posteriormente General Sanjurjo y hoy es Gran V&iacute;a de San Marcos).
    </p><p class="article-text">
        Los militares del regimiento n&uacute;mero 36 situado en la calle del Cid tomaron posiciones y rodearon el edificio a las dos y cuarto de la tarde, exigiendo su rendici&oacute;n. En el interior, los l&iacute;deres sindicales y el capit&aacute;n Juan Rodr&iacute;guez Lozano, a los que se sumaron los ocho n&uacute;meros de la Guardia de Asalto que no quisieron secundar el golpe, se resistieron y cerraron las fuertes contraventanas de la zona de Administraci&oacute;n, en la calle particular entre Padre Isla y 14 de abril.
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        La parte de atr&aacute;s del Gobierno Civil, por la calle Particular (hoy h&eacute;roes leoneses) se entraba a las oficinas administrativas.
    </p><p class="article-text">
        Dos escuadras de ametralladoras dirigidas por el capit&aacute;n Moral se colocaron en las ventanas de la Casa Costilla y, tras lo que parecieron disparos de arma corta en el interior del Gobierno Civil, se lanzaron dos r&aacute;fagas. Una corta y otra bastante larga, que a tan pocos metros de distancia caus&oacute; da&ntilde;os en las oficinas. Tambi&eacute;n se dispusieron morteros y se cercaron todas las calles para impedir una salida a la desesperada.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro horas m&aacute;s tarde, y al ver que los del interior no se rend&iacute;an <em>[luego se supo que esperaban vanamente salvaci&oacute;n desde Madrid]</em>, se amenaz&oacute; con prender fuego al edificio. Los soldados terminaron lanzando granadas al tejado y prendiendo gasolina delante de las puertas y los del interior, temiendo por la vida de los funcionarios consintieron entonces en entregarse. Han sido puestos a disposici&oacute;n militar.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Tiros en San Marcos</strong></h3><p class="article-text">
        Pese a tener controlada la situaci&oacute;n en estos momentos el Ej&eacute;rcito en la ciudad &mdash;ya que el capit&aacute;n Herrero tom&oacute; el Ayuntamineto, mientras el teniente Magno se hac&iacute;a con la Telef&oacute;nica y el capit&aacute;n Cosido y D&iacute;az de Valmaseda con las oficinas de Radio Le&oacute;n en la primera planta de la Casa Rold&aacute;n&mdash;, un grupo de unos doscientos sindicalistas y obreros se han atrincherado en San Marcos.
    </p><p class="article-text">
        Durante toda la tarde se han escuchado tiros en las inmediaciones de San Marcos y las fuerzas militares han intentado entrar. Sin &eacute;xito. Hay fuerte resistencia.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la Catedral no ha sufrido da&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Los sublevados controlan San Marcos y Astorga</h2><p class="article-text">
        Definitivamente, al caer la noche, los obreros que a&uacute;n resist&iacute;an en San Marcos aprovechan la oscuridad para retirarse hacia mejores posiciones, posiblemente de camino a sumarse a los mineros de las cuencas de la provincia.
    </p><p class="article-text">
        A esta situaci&oacute;n se lleg&oacute; as&iacute;: Los militares, al controlar el colegio de los Agustinos y colocar all&iacute; ametralladoras consiguieron amedrentar a muchos de los obreros y sindicalistas sin tener que disparar una sola r&aacute;faga a primera hora de la tarde. S&iacute; hubo m&aacute;s violencia al desalojar la Casa del Pueblo pasada la plaza de la Rep&uacute;blica <em>[despu&eacute;s de Calvo Sotelo y hoy de la Inmaculada, que ocupaba el solar de la actual Delegaci&oacute;n de Trabajo]</em> y sobre las tres de la tarde se produjeron heridos y un muerto en su interior.
    </p><p class="article-text">
        La retirada de los defensores del Frente Popular hasta el convento de San Marcos se produjo entre tiros en la Avenida de Pablo Iglesias <em>[lo que fue luego Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera y hoy la segunda parte de la Gran V&iacute;a con su mismo nombre]</em>.
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                    alt="La campa frente al edificio de San Marcos, en una foto tomada desde San Marcos."
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                La campa frente al edificio de San Marcos, en una foto tomada desde San Marcos.                            </span>
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        Los tiroteos e insultos y proclamas duraron, como se explica, hasta la noche; ya que los militares y guardias civiles prefirieron controlar el Gobierno Civil primero y despu&eacute;s tampoco quer&iacute;an arriesgar sus fuerzas en el extrarradio de la ciudad. Avanzar sobre San Marcos unos trescientos metros a campo abierto estaba considerado un verdadero suicidio sin artiller&iacute;a, y el edificio no pod&iacute;a ser bombardeado por ser una joya arquitect&oacute;nica. Al esperar a la noche, la oscuridad les facilit&oacute; el avance y los rebeldes entraron en el edificio, que desalojaron mientras muchos defensores sal&iacute;an huyendo amparados asimismo por la oscuridad.
    </p><p class="article-text">
        <em>[Seg&uacute;n un registro de actas del Museo Arqueol&oacute;gico Provincial, situado ya entonces en el edificio renacentista de fachada plateresca, se lleg&oacute; a combatir incluso dentro del mismo: &ldquo;El d&iacute;a 20 de julio de 1936 algunos elementos rojos de la ciudad se hicieron fuertes en el edificio de San Marcos y singularmente en las habitaciones del primer piso, donde estaba el despacho de la direcci&oacute;n en cuyas paredes quedaron huellas visibles de la lucha mantenida, siendo seguidamente ocupado todo el edificio por la Guardia Civil&rdquo;.]</em>
    </p><p class="article-text">
        Tras finalizar los tiroteos del d&iacute;a 20 de julio, la Cruz Roja, presidida en Le&oacute;n por el ex seleccionador nacional de f&uacute;tbol, Joaqu&iacute;n Heredia, cuenta en Le&oacute;n ese d&iacute;a once heridos (ocho paisanos y tres guardias civiles) y tres paisanos muertos, de los cuales dos fueron mujeres.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El destino de las autoridades y lideres es diverso</strong></h3><p class="article-text">
        Respecto a las autoridades. El alcalde Miguel Casta&ntilde;o no se movi&oacute; de casa. El presidente de la Diputaci&oacute;n, Ramiro Armesto, de la del doctor Ucieda; y el gobernador Civil en su residencia de la Delegaci&oacute;n de Hacienda mientras esperaba noticias del general Bosch. Emilio Franc&eacute;s, al no localizarle durante la tarde, llam&oacute; incluso a su domicilio particular por la noche, pero al aparato se pone su esposa, quien contesta que el general de brigada, comandante militar de Le&oacute;n y Jefe de la VIII Regi&oacute;n Militar en Le&oacute;n no se encuentra en su domicilio, sino en el Gobierno Militar. Emilio Franc&eacute;s le comunica que &ldquo;se pone a la entera disposici&oacute;n&rdquo; de su marido y le solicita que le haga llegar esta noticia &ldquo;cuando sea posible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En medio de todo el jaleo, uno de los l&iacute;deres de la Revoluci&oacute;n del 34, <a href="http://www.fpabloiglesias.es/archivo-y-biblioteca/diccionario-biografico/biografias/13673_nistal-martinez-alfredo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alfredo Nistal</a>, al ver desde la <a href="http://cosinasdeleon.com/wp-content/uploads/2010/02/puente-la-estacion1.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Casa de don Valent&iacute;n</a> donde resid&iacute;a que se acercaban las tropas rebeldes, se escap&oacute; en coche turismo hasta contactar con los mineros de Laciana. El otro, el pintor y artista <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Modesto_S%C3%A1nchez_Cadenas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Modesto S&aacute;nchez Cadenas</a>, se qued&oacute; en Le&oacute;n para intentar frenar la sublevaci&oacute;n y defender a los obreros. Fue detenido sin contemplaciones. Como tant&iacute;simos otros a lo largo de los meses venideros.
    </p><p class="article-text">
        [Continuar&aacute;]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Equipo '7 Dias del 36']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/golpe-leon-guardia-civil-sale-calle-militares-ocupan-ciudad_1_9444298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Jul 2016 12:05:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Golpe de Estado en León: la Guardia Civil sale a la calle y los militares ocupan la ciudad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil en León,Ejército,Guardia Civil,León ciudad,Historia de León,7 días del 36,España]]></media:keywords>
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