El CSIC rescatará del olvido este domingo la memoria de los hórreos de Babia
Los hórreos de Torrestío, una de las joyas menos conocidas de la arquitectura tradicional de la montaña leonesa, protagonizarán este domingo una iniciativa que une ciencia, patrimonio y memoria colectiva con un objetivo claro: recuperar los recuerdos de quienes convivieron con estas construcciones y documentar un legado que corre el riesgo de desaparecer.
La actividad forma parte de los Laboratorios de Memoria de Babia, impulsados por el proyecto RURARQ (Arqueología histórica de los paisajes rurales en el noroeste ibérico) del Instituto de Ciencias del Patrimonio (Incipit-CSIC), en colaboración con la Reserva de la Biosfera de Babia, la Asociación Cultural La Casona de Villasecino y el Ayuntamiento de San Emiliano.
Bajo la pregunta '¿Qué recuerdas de los hórreos de Torrestío?', vecinos, investigadores y visitantes recorrerán el próximo 18 de octubre las calles de esta localidad situada a los pies de Peña Ubiña para recopilar testimonios, vivencias y conocimientos vinculados a los hórreos, unas construcciones elevadas sobre pegollos que durante siglos sirvieron para almacenar grano y proteger los alimentos de la humedad y de los animales.
La iniciativa trasciende la mera divulgación patrimonial. Los organizadores pretenden incorporar las voces de la población local al estudio de los paisajes rurales históricos, una línea de trabajo cada vez más presente en la investigación arqueológica y etnográfica.
Torrestío constituye además uno de los enclaves más significativos para estudiar la presencia de hórreos en la provincia de León. Aunque estas edificaciones suelen asociarse popularmente con Asturias y Galicia, el norte leonés conserva ejemplos de gran valor histórico ligados a los intercambios culturales mantenidos durante siglos entre ambos lados de la Cordillera Cantábrica.
El paseo interpretado comenzará a las 12.30 horas desde las antiguas escuelas de Torrestío y permitirá analizar tanto la arquitectura tradicional del pueblo como la evolución de sus hórreos. Tras la ruta, los participantes compartirán un vermú y un aperitivo concebidos como un espacio informal para continuar recogiendo recuerdos y experiencias.
El patrimonio cultural de las zonas de montaña
La propuesta se enmarca en el proyecto europeo Cultur-Monts, financiado a través del programa Interreg Sudoe, que trabaja en la valorización del patrimonio cultural de las zonas de montaña del suroeste europeo.
Los Laboratorios de Memoria buscan precisamente que la investigación no se limite a los archivos o a la observación de los edificios, sino que incorpore el conocimiento acumulado por quienes habitaron estos territorios.