Sánchez convocará elecciones el 18 de mayo: un pronóstico arriesgado

Como lo he visto en diversos medios, y el debate es interesante, me sumo al Campeonato Nacional de Bolas de Cristal (CNBC), patrocinado por la bruja Averías, o por uno de esos canales televisivos que ocupan las horas de la basura.

Una vez que hayan pasado las elecciones andaluzas, donde lo previsible es que las izquierdas se metan una leche de campeonato, el presidente del Gobierno tendrá que elegir el momento para convocar las generales. Le queda un año y muy bien podría esperar ese plazo, para que los suyos acumulen panza y salarios, que de eso va en gran medida la cosa, pero si quiere ganar otra vez, y parece que ese es su deseo, su mejor baza es jugar con los plazos, los tiempos, y el sentir popular, que no parece muy favorable en estos momentos a la corriente conservadora.

Y si se trata de aprovechar los tiempos y los sentimientos, Pedro Sánchez no va a tener una ocasión mejor de pillar a contrapié a esos ceporros máximos que son Feijoó y Abascal, apoyando a Trump, poniéndose de perfil cada vez que se habla de aumentar el gasto militar y, en general, lamiendo botas extranjeras. Eso es algo que cabrea mucho a los españoles en general, y los cabrea de manera transversal, piensenlo que piensen los estrategas de Vox y el PP:

Pedro Sánchez no va a encontrar una causa mejor para que los suyos no se queden en casa, alimentando la abstención que acabaría con él, según el guión previsto. Si en cualquier debate electoral pregunta a los candidatos conservadores qué piensan hacer con el gasto militar, los verá esconderse en la cueva de un grillo, porque ni pueden decir que lo contendrán ni pueden decir que lo aumentarán. Y a medida que pasen los días y se comiencen a poner las cosas chungas, con posibles restricciones de la movilidad por falta de combustible, todo irá peor para esa derecha trumpista que no ha sabido leer a sus votantes. En mayo, si la cosa no se arregla por algún milagro, podemos estar cociéndonos ya en salsa trumpiana.

Es una simple cuestión de sociología: Abascal es prosionista, pero sus votantes no. Feijóo es trumpista, pero sus votantes no.

En estos momentos los dos partidos de la derecha son prisioneros de sus amos, o de sus patrocinadores, o de cómo carajo les queráis llamar. Pero prisioneros, al fin y al cabo.

La tentación de seguir un año más y que ahí se las den todas puede ser muy fuerte, pero el presidente del Gobierno ha demostrado que sabe arriesgar cuando hay que arriesgar. Sánchez tiene la ocasión de explotar esa cuña y lo creo lo bastante inteligente, o con el suficiente olfato para haber detectado esa brecha. Es su oportunidad. Es su ventana. Tiene que esperar a que pasen las elecciones andaluzas del día 17, y convocar elecciones generales acto seguido. Es la suya.

Apuesto por elecciones a primeros de julio.

Hagan juego.