Mientras no tengamos la autonomía leonesa... ¿Qué podemos hacer?

Las razones por las que el PSOE dice NO a cualquier inversión en la provincia de León, están, o un servidor así lo interpreta, en un intercambio de cromos en Madrid para mantenerse en el poder, a cambio de facilitar intereses (ajenos a los leoneses) de producir energía, por ejemplo, que interesa mucho a otros territorios, explotando los recursos naturales, en este caso el agua, de las Tierras Leonesas.

Mientras tanto el PP desde la Junta castellana, sigue tratando a las Tierras Leonesas como colonia, donde se puede instalar todo tipo de incineradoras de mierdas de otros territorios nacionales y en un futuro puede que extra nacionales. O cementerios de materiales no deseados, que originan un deterioro medio ambiental.

Medio Ambiente curiosamente resaltado por la FAO dándole la categoría internacional de Sipam, o las siete Reservas de Biosfera en la provincia leonesa: Picos de Europa; Ancares leoneses; Valle de Laciana; Babia; Valles de Omaña y Luna; Alto Bernesga, a las que las administraciones no respetan y no las importa alterarlas menoscabándolas y deteriorándolas

Desde el gobierno colonizador de la Junta, no pusieron los medios más adecuados para impedir los fuegos, no limpiaron los terrenos después de ellos, y ahora con las tormentas estamos sufriendo las consecuencias, el arrastre de inertes y contaminantes, y de nuevo más fuegos.

Andando aquí escasos de energía eléctrica, hecho denunciado por agrupaciones de empresarios y algún alcalde, sorprendentemente la administración nacional pretende subir las cotas en algunos pantanos leoneses, esto es más zonas inundadas, y construir una central hidroeléctrica en el Curueño. ¿Más producción para quién?

A la par que el agua se va para Castilla sin ninguna compensación.

Para facilitar lo expuesto no debe haber reclamaciones, lo que está ocasionando mayor despoblación, hecho prácticamente conseguido

Pero basta de lamentaciones, lloros y quejas como siempre. Las Tierras Leonesas necesitan cada vez más una autonomía propia.

¿Y mientras llega la autonomía de León que podemos hacer?

Por qué no, por ejemplo, reclamar una administración de la Diputación por y para los leoneses, en lugar de estar manejada mayoritariamente por los Kapos (prisioneros en los campos de concentración nazis, supervisores de otros prisioneros a cambio de privilegios) de los grandes partidos, con la finalidad de cumplir los intereses firmados por sus direcciones ajenos a los intereses de los leoneses.

Reclamación insisto que deberíamos realizar de acuerdo a nuestros Fueros (menos valorados injustamente con otros más posteriores) a nuestras costumbres, esto es una Diputación de elección directa, de manera que se pueda presentar cualquier agrupación de ciudadanos independiente, no obediente a los dictámenes de los partidos y sus intereses, como sucede en estos momentos con la mayoría, que son colocados por los partidos, una vez alcanzados los derechos de concejales o alcaldes locales.

De esta manera, Diputación liberada, a lo mejor se podría montar una oficina de captación de empresas, de cualquier tipo productivo o de distribución interesantes para cualquiera de los polígonos industriales existentes, o los que se pudieran crear, de acuerdo a las necesidades que se presenten, dado que sólo tres poblaciones, en este momento, no están bajo la tutela de la Diputación: León, Ponferrada, San Andrés, y posiblemente en poco tiempo Villaquilambre. Ayudando con esa búsqueda empresarial a combatir la despoblación.

Interesante también crear otra oficina de turismo, pensando en una oferta global provincial, con una publicación en forma de librito de información turística. Donde, se podían especificar recorridos por comarcas, monumentos a visitar, distintos museos, sin olvidar geografía y naturaleza. Organizar viajes desde una esquina a otra de la provincia para los visitantes, de manera que haya una organización interprovincial

Esto son ideas superficiales, pero creo que bastante claras de lo que los profesionales en una oficina de promoción organizarían. Está todo inventado, hay que ver cómo lo desarrollan en otras zonas.

La provincia de León es la segunda en denominaciones de origen. Muchas de ellas, si no lo son la mayoría, bercianas, muy cerquita de la primera que es Navarra. Pero, curiosamente, el instituto agroalimentario y polígono de mismo nombre, prometido en un primer momento a El Bierzo, al final se instalará en tierras castellanas. ¡Como todo!

Resumiendo: los leoneses produciendo, y el valor añadido para fuera, igual que el agua, la producción eléctrica, y en su momento el carbón.

¿Y qué hace la Diputación de León?

En estos momentos desde la Diputación Leonesa se organizan ferias de los productos de León, con la finalidad de promocionar o dar a conocer los productos leoneses mediante la degustación, para comprobar calidad y sabor, que, consecuentemente aumentan el conocimiento y su difusión. Pero... ¿Después qué? Es decir: cómo distribuimos la gran mayoría de los productos que tienen una producción pequeña, y los artesanos que los elaboran no pueden mantener unos medios de venta a través de agentes.

¿Tan difícil es promocionarlos mediante una oficina de venta de productos de León, amparada por la Diputación? Que viene a ser lo que maliciosamente viene haciendo la distribuidora Tierra de Sabor, patrocinada por la Junta colonizadora de las Tierras Leonesas. Supongo ya bien conocido el dato, pero insisto: Tierra de Sabor es una distribuidora en general, no empresa franquicia de denominaciones de origen, que, de paso, se lleva el valor añadido para otras localidades no leonesas

Esto no son ideas personales, o sueños de una noche calurosa. Esto son opiniones que se comentan en la calle, en tertulias de amigos, en debates en las barras de los bares, a lo ancho y largo de las Tierras Leonesas.

Y como en otras tantas cosas, la clase política no se da cuenta o no quiere oír, porque sus compromisos no son con la gente, dado que, en los puestos (diputado) de la institución llamada Diputación, no los ha situado el votante, (el pueblo) sino los partidos, que son los que marcan las pautas a seguir.