¿Cómo es que no nos mienten todavía más los políticos en León?

Hace unos días nos sorprendió el subdelegado del gobierno con unas declaraciones diciendo que el gobierno, “como no”, tiene en “estudio y planificación” de todos o casi todos los proyectos anclados en el tiempo, esperando como solucionarlos mejor. Es decir, lo que nos llevan mintiendo desde hace décadas; mientras que fuera de nuestro territorio leonés todo son soluciones, ¡aquí son estudios!

El subdelegado no deja de ser un empleado del PSOE, como los representantes políticos en la Diputación, no están por votación de los leoneses, sino colocados a dedo por el partido, luego su disposición, es defender a su empresa y a quien debe su sueldo y prebendas.

Todos ellos cumplen honestamente con su función de gestión, sin más; ninguno se esfuerza en mejorar su cometido, dado que en su empresa (partido) les han transmitido –vamos a decir– el deseo de no enmendar los problemas existentes, porque a la provincia de León la tienen destinada a una producción masiva de energía, para que la disfruten, en otras latitudes, mientras aquí apoyan la despoblación para que no haya protestas ante las instalaciones de plantas de biometano, convirtiendo nuestra tierra leonesa en un vertedero nacional, e incluso de Europa. Y macroplantas de placas fotovoltaicas, además de los molinos de viento

Pasan olímpicamente de las siete Reservas de la Biosfera declaradas por la Unesco, la mayor concentración del mundo, la mayoría en la Cordillera Cantábrica, además del reconocimiento internacional de la montaña leonesa como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (Sipam), que, dicho sea de paso, nuestros políticos leoneses han ignorado, o, insensatamente, les resbala el tema. 

El Estado, descaradamente eludiendo infraestructuras

Están descaradamente eludiendo la terminal de carga aérea; no les preocupa la falta de energía eléctrica industrial en nuestra tierra, como denuncian las fuerzas económicas y empresariales leonesas, a pesar del interés de las empresas por situarse en tierras ñeonesas, y las ya establecidas, por ampliar su capacidad de producción. Vamos que nos están aplicando aquello de en casa del herrero cuchillo de paro. 

Sin entrar en las mejoras de las comunicaciones con Portugal por Rihonor o desde Ponferrada a Asturias o Monforte, entre otras ya conocidas, como la Ruta de la Plata o solución del Manzanal, paradores de San Marcos, y de Riaño, elevación del segundo edificio del Incibe, soterramiento del ferrocarril en San Andrés, por eso hay que desprestigiar a la regidora municipal que no acepta otra solución alternativa al enterramiento, etcétera, etcétera.

La Junta no es que sea mejor

Claro que, en la otra administración, la autonómica, nos prometieron empresas públicas y dotadas con personal cualificado para un operativo antiincendios, y siguen contratando empresas privadas. O se despreocupan de los techos conocidos como de Teitu, en Villar del Monte en la zona de la Cabrera. ¡Esta no es una comarca castellana a la que cuidar! O nos llevan a Valladolid el circuito de Ciberseguridad, proyecto tecnológico vinculado al Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe).

Estas personas que dirigen la administración autonómica, son los mismos que durante siete años administraron la de España, y no sólo no solucionaron los problemas que teníamos, y que se mantienen, sino que además negociaron el eje atlántico, que se está ejecutando, aislando a la provincia de León. ¿Con estos mimbres podemos confiar que solucionen nuestros problemas si llegan a dirigir la administración central?

Llegado a este punto la conclusión como siempre es la misma: autonomía propia, para poder administrarnos los leoneses, con nuestros intereses, y no supeditarse a los de aquellos que actualmente nos administran.

Solución: diseñar ya la autonomía de León

Pero no vale simplemente reclamar de palabra la autonomía, hay que diseñarla ya, un estatuto de autonomía leonesa, ponerlo en marcha desde las administraciones que gobernamos los leoneses, y buscar los caminos de aprobación de la Constitución española. Exigir el cumplimiento de nuestros Decretas, como lo son otros, herederos de los nuestros.

Y no tolerar más mentiras ni engaños de los políticos nuestros, o que nos visiten como enviados de las administraciones. Una vez nos pueden engañar. Dos veces, puede pasar, porque somos buenos, y admitimos errores. Un servidor, no pasa por más mentiras y engaños, por la sencilla razón que, el no tener master, ni títulos universitarios y posibles lagunas culturales, no implica ser gilipollas. Y mis paisanos creo que la gran mayoría tampoco lo son.

A mi modo de ver, debemos dejar claro a nuestros políticos –¡Elegidos por nuestros votos!– Que no podemos soportar más tomaduras de pelo, levantándose de la mesa, o saliendo de la sala, cuando empiezan con los cuentos de que están estudiando, analizando, los problemas. ¡No tienen intención de solucionar nada, por las razones que he expuesto anteriormente! 

Queremos soluciones, y no más mentiras ni engaños.

Post Scriptum: Estimado lector, estimados leoneses, o nos ponemos serios pidiendo lo que nos corresponde, o seguirán riéndose de nosotros, teniendo que ir nuestros hijos a trabajar a otras regiones, sin poder disfrutar de sus alegrías, o apoyarles en sus contrariedades. Incluida la perdida que te llamen, los nietos, Guelu o abolu frecuentemente y no sólo por Semana Santa o Navidades.