Desregulado emocionalmente, de Pollán a Quiñones

Por imposición extremista diestra, el Vox Pollán, hoy vicepresidente primero del gobierno autonómico que hubo de colocar Mañueco, va a desregular lo regulado al grito (nacional español) de 'los patriotas primero'… aquí, en el ente, me temo que vaya a ser: '¡Lo castellano primero! Y de nada nos valdrá en infantil réplica soltar '¡Castellano el que no bote!' –¡Con saltito incluido o no!– cual réplica.

Hemos podido ver fotografiados juntos a Mañueco y a Pollán, en estudiada composición con el acuerdo de legislatura –¡En verde!– y al pronto me recordó lo de aquel personaje de película que se ponía verde al cobrar fuerza, el increíble Hulk, potente y bestia… lo de hoy, no sé el porqué el tono.

A Pollán como vice primero, no lo quiere Mañueco de ejerciente sustituto; así que a dedo ha determinado que la vice segunda, por defecto, sea su sustituta ante supuesta ausencia ocasional.

¿Y Suárez-Quiñones?

Mas, para la desregulación de mi anunciada situación anímica, no es el causante precisamente él, sino que viene dada por el cambio de lugar y sitio del que fue consejero autonómico, Suárez-Quiñones, al que el fuego que le quemaba hasta el pelo, y como tal aparecía en los carteles, tuvo que refugiarse en los cuarteles, sí, esos del 'no quiero verlo, y así no existe'. Gesto que le fue premiado por su mentor, Mañueco, saliendo al quite ante el público, llenando espacio en tan hábil como engañosa defensa.

Que ocurrió con el mutis del ínclito personaje de León, es lógico preguntarse. Es fácil intuirlo, cuando el indignado paisanaje, quemado como el paisaje hasta el horizonte, fue asumiendo el daño, y, aventado el humo, en un contexto de necesidad reparadora, llegaron ayudas económicas prontas... ¡Sin saber de dónde arrebataban el dinero! Y, que oportunas, actuaron de tampón.

Los damnificados en general prestos a olvidar, unos por afinidad, otros por estulta cotidianeidad, rutina absurda, llegaron a borrar de su mente el daño, hasta el punto de volver a votar casi en mayoría al PP, y precisamente en casi todos los lugares donde ardieron hasta las ideas. Interesadamente se olvida todo... ¡Y hasta con prontitud si llega el caso!

Hoy, en el nuevo gobierno autonómico, premio al silencio y la obediencia del que dirán que representa a lo leonés, volverá a tener una consejería, Suárez-Quiñones (¡Otra que no arda! pero que, por múltiple y 'desregulada', tal vez por impericia contable, nos puede quemar más a los ciudadanos.

La que dejó abrasada, Medio Ambiente y Energía, será ocupada por María González Corral, que viene de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Social. De oca a oca, y trae en su cartera, lo que algunos consideran “gran labor”: machacar con lo de Tierra de Sabor. Una marca impuesta que confunde, y que para nosotros los leoneses es... ¡Tierra de pavor! La Región Leonesa y sus productos, escandallados castellanoleoneses, en algunos casos, como los quesos, siendo el 80% leoneses; es un enorme agravio que favorece a la facción absorbente castellanizadora del ente autonómico. Es su dinámica. ¿Cómo no lo vemos todos?

Suárez-Quiñones asume el encargo, que por fidelidad y buenas maneras partidistas, ponen en sus manos. No importan los resultados anteriores: su mentor, y jefe a toda hora, el señor Mañueco... ¡Le recomienda! Ahora en una Consejería múltiple, a saber: Industria, Universidades, Comercio y Empleo. ¡Ahí es nada!

Un puesto para un sabelotodo político de amplio espectro, de fácil conformar y muy buenas tragaderas.

Ya se ha fotografiado con la 'CEOE'… de Castilla y León. Primer aviso, centralizando esfuerzo para que todo siga igual. ¿Con qué responsables del panorama decadente leonés ha hablado? ¿Los empresarios leoneses, en particularidad regional leonesa, no tenían nada que sugerir? Un retrato vale más que mil palabras.

Industria. El desmantelamiento último del noroeste leonés, entendido como nodo logístico, para ser ubicado a gran escala, por dotación económica, en Valladolid, nos ha cerrado puertas y posibilidades. Cuando más, ya lo he dicho, gozamos del escueto posicionamiento como nodo secundario. ¡Estamos en el bajo, nos están preparando el sótano, justo al nivel de las mazmorras!. Pero a él ya le ha puesto el señor Mañueco, ascensor y ascenso... y... ¡A medrar! ¿Por qué negarnos a verlo así?

¿El industrioso consejero, que se dice de León, qué va a traer para aquí? Lo suyo es docilidad en tanto se nos esquilma en lo socioeconómico. En verdad camino que ya lo tienen bien practicado, se trata, pues, de continuar colonizando.

Me ha resultado dolorosamente curioso –¡Por lo demás!–, leer a la Rectora de la ULE, tildar (uso tal verbo, por inducir a lo negativo) como “un acierto” lo de integrar Universidades junto a Industria, Empleo y Comercio. Es más, “ve como positivo el nombramiento-encargo que desde el ente autonómico han hecho a Suárez-Quiñones, por estar vinculado a León” ¡Extraña confianza en la persona y en el ente centralista acaparador!

¡Hay presencia y lazos que matan!

Demuestra alegría ante este nombramiento, invoca su pasado como profesor, y de leonés: una apertura gratuita al hombre, olvidando su desequilibrio político al estimar que siendo esto, es decir de León, va a mirar por nosotros...

¡Sí, sí, de soslayo!

Así las cosas: ¡Hay que plantear el Lexit!