Colección de ideas locas sobre la vivienda

Como se trata de un tema recurrente, y como se trata además de un tema muy nutricio, donde vale mucho la pena arrimar el ascua y la cebolla a la sardina propia, al final resulta que a todo el mundo le dan igual las consecuencias de lo que propone, siempre y cuándo la cuenta le salga a ganar. Así que como las cartas a los reyes magos ya están más que vistas, me atrevo, no del todo en serio, a enumerar una serie de soluciones locas, dementes, descabelladas, con el simple punto en común de intentar ser un poco más originales que las que se oyen a diario. Vaya por delante que el hecho de que las enumere, no significa que esté de acuerdo con ellas.

— Promover el teletrabajo, pero en serio. El híbrido no arregla gran cosa. Ya sé que esto es la locura máxima, y por eso la coloco en primer lugar.

— Que el IBI suba una décima por cada diez mil habitantes que tenga la localidad donde está el inmueble. Se parte de un IBI bajo, y se le sube una décima por cada diez mil habitantes. ¿Tienes cien mil habitantes? Un punto más. ¿Un millón? Diez puntos más. ¿Madrid? Te cagas. Ya se preocupa la población de redistribuirse sola. Ah, y ya se que esto significa echar a los pobres de las ciudades caras, una locura tan impensable como echar a los pobres de los bares caros, las tiendas caras y los concesionarios caros.

— Que se pueda construir en cualquier terreno donde no esté expresamente prohibido hacerlo. Se prohíbe la edificación en determinados lugares, tasados, con normas claras y tasadas para la prohibición, y en el resto del territorio, edifica donde quieras. Se acabó el mamoneo de las recalificaciones. Nada más escribir esto ya he recibido media docenas de amenazas de muerte de arquitectos y concejales. Tranquilos, que no me lee nadie. Tranquilooooooos.

— Que las exigencias legales para construir dependan también del tamaño de la población. ¿Un bloque de pisos en Valencia? Cien papeles. ¿Una casa unifamiliar en Vadelosnabos? Ni siquiera proyecto de arquitecto. Responsables el constructor y el promotor, y a correr. Lo mismo con el código técnico y las exigencias de accesibilidad y habitabilidad. ¿Piso en Madrid? Todo. Casa privada en Murrial de Sanabria, como si no le pones cristales a las ventanas. Tú mismo.

— ¿Extranjero y más de un año en el paro? Expulsión. Todo el mundo es bien recibido si viene a ganarse la vida. Si no, necesitamos sitio. Te vas. Ya verás como esta idea es racista. O xenófoba. O maltrato animal...

— ¿Extranjero con posibles, también llamado nómada liberal, digital, perineal o como sea? A partir de los tres meses en España, pagas IRPF en España, y ya lo hablas con la de tu país. Nada de 183 días al año. Noventa. También aplicable a los pensionistas suecos, británicos, alemanes y asimilables.

Se me ocurren muchas más cosas, pero la mayoría las considero manidas o razonables, y este es un artículo sobre ideas locas.

En este país será por falta de ideas. Será por falta de locas.

Hagan juego.