Los mineros leoneses que sufren impagos en Asturias siguen en la lucha tras un encierro y una marcha de 160 kilómetros
Los trabajadores de Mina Miura continúan reclamando soluciones para la delicada situación laboral que atraviesan después de meses de impagos y tras haber protagonizado en Asturias una de las protestas mineras más simbólicas de los últimos años.
Los mineros, varios de ellos vecinos de Laciana y El Bierzo, fueron recibidos este lunes en la Casa de Cultura de Villablino por varios dirigentes del PSOE, entre ellos el secretario general autonómico, Carlos Martínez; el líder provincial, Javier Alfonso Cendón; la vicesecretaria del PSOECyL, Nuria Rubio; y el alcalde de Villablino, Mario Rivas.
Después de semanas de movilizaciones que comenzaron con un encierro de quince días a 300 metros de profundidad en la explotación minera de Tormaleo y continuaron con una marcha a pie de 160 kilómetros hasta Oviedo. Con esas protestas querían visibilizar la situación que atraviesan y reclamar tanto el pago de las nóminas adeudadas como garantías para mantener la actividad y el empleo en una explotación que consideran viable y que perteneciente a Carbones La Vega.
Los mineros denuncian que acumulan trece nóminas sin cobrar en los últimos diez meses y acusan al empresario Fernando Martínez Blanco, propietario de la compañía desde octubre, de incumplir el compromiso adquirido cuando asumió la explotación minera.
La movilización despertó importantes muestras de apoyo social durante su recorrido por Asturias y volvió a poner sobre la mesa la situación que siguen viviendo muchas familias vinculadas a las cuencas mineras leonesas y asturianas.
El conflicto laboral coincide además con los expedientes abiertos por el Servicio de Minas del Principado de Asturias a la empresa Carbones La Vega.
La autoridad minera elevó recientemente a muy grave la infracción detectada en la explotación después de constatar que la compañía seguía sin garantizar las condiciones de seguridad y sin disponer de director facultativo pese a que varios trabajadores permanecían en el interior de la mina.
La propuesta de sanción asciende ahora hasta los 30.000 euros tras una nueva inspección realizada el pasado 30 de abril.
Reivindicación de futuro para las cuencas
Durante las movilizaciones, los trabajadores insistieron en que Mina Miura “siempre ha sido rentable” y reclamaron que, si el actual empresario no garantiza el futuro de la explotación, se le retiren los derechos mineros para facilitar la llegada de nuevos inversores que mantengan el empleo en una zona especialmente castigada por la despoblación y la pérdida de actividad industrial.
Los mineros sostienen que su protesta no busca únicamente cobrar los salarios pendientes, sino defender el futuro económico de las comarcas mineras del suroccidente asturiano y de Laciana, donde todavía residen muchas de las familias que dependen de la actividad extractiva.
Los socialistas utilizaron el encuentro para trasladarles su apoyo. Cendón aseguró que “los mineros han dado una lección de dignidad, esfuerzo y compromiso con sus familias y con los territorios mineros”, mientras que Nuria Rubio advirtió de que “no podemos permitir que territorios que tanto han aportado vuelvan a sentirse abandonados”.