El visto bueno a la modificación urbanística, nuevo paso adelante para la reapertura del Teatro Emperador de León

Agencia EFE

El histórico Teatro Emperador de León avanza hacia su reforma tras la publicación este miércoles de un informe ambiental estratégico favorable a la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL).

La resolución, que firma la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, indica que la modificación urbanística necesaria para adaptar el inmueble a las exigencias actuales de accesibilidad, seguridad y eficiencia energética no tendrá efectos significativos sobre el medio ambiente.

En concreto, el Ayuntamiento de León había solicitado modificar las condiciones urbanísticas que actualmente afectan al edificio, sobre el que pesaba una protección integral (grado 2) y que limitaba de forma estricta las intervenciones que podían realizarse sobre el inmueble.

Según recoge el informe, el objetivo es flexibilizar determinadas condiciones de protección sin alterar el grado de protección existente, permitiendo las obras necesarias para adecuar el teatro a la normativa vigente y favorecer su futura puesta en uso.

La propuesta contempla la ampliación volumétrica de la caja escénica y de la cubierta de la sala de espectadores, así como actuaciones interiores destinadas a mejorar la accesibilidad y adaptar las instalaciones a los requisitos técnicos actuales.

La modificación prevé una elevación de la altura en determinadas zonas del edificio, pero sin añadir nuevas plantas ni alterar sus usos, alineaciones, ocupación, rasantes o edificabilidad.

Durante la tramitación se recabaron informes de distintos organismos públicos. La Dirección General de Patrimonio Cultural informó favorablemente la modificación, después de que la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de León respaldara el proyecto en una sesión celebrada el pasado 19 de marzo.

Por su parte, la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) concluyó que la actuación no afecta al dominio público hidráulico ni a zonas inundables y que tampoco supondrá un incremento del consumo de agua o del volumen de vertidos.

Tras analizar las consultas realizadas y los criterios establecidos por la legislación estatal de evaluación ambiental, la Junta concluye que la modificación no generará impactos ambientales relevantes ni sobre espacios protegidos, por lo que no será necesario someter el proyecto a una evaluación ambiental estratégica ordinaria.