La propuesta de Norberto Magín reúne en Riolago de Babia a medio centenar de acordeonistas en su novena xuntanza

La música y en especial los sonidos del acordeón vuelven a invadir el aire de Riolago de Babia en la IX Xuntanzad’alcordeonistas este martes, 4 de agosto, para recrear un ambiente singular, musical, festivo, de experiencias compartidas. El encuentro, un referente nacional del acordeón, reunirá a cerca de 50 músicos en un entorno natural privilegiado.

La Casa del Parque de Babia y Luna es el hermoso escenario arquitectónico y natural donde se desarrolla la actividad de la tarde. Por la mañana, un baile vermut en el pueblo, en el exterior de la Casa del Parque, a la usanza de las tradicionales fiestas de pueblo, sirve para imbuir de ambiente festivo a toda la localidad.

El programa vespertino permitirá escuchar las más diversas melodías, salidas de los acordeones del medio centenar de músicos que se darán cita en el encuentro. Músicos procedentes de Galicia, Asturias y León principalmente, y según cuenta el promotor del evento, Norberto Magín, con una curiosidad que este año “llega desde las Islas Canarias, con un acordeonista que se enteró de este encuentro por las redes sociales y viaja desde tan lejos para estar aquí con nosotros”.

Una parte especial de la tarde la llenarán las hermanas Rodríguez Tablado, con su trio Xaleu. Las lacianiegas, con sus interpretaciones musicales, no solo con acordeón, también con percusiones y voces, pondrán un intervalo musical diferente antes del final de la tarde con todos los acordeones de la xuntanza ofreciendo un concierto conjunto espectacular.

El promotor de la idea de estos encuentros, Norberto Magín, ha encontrado el apoyo financiero y de ubicación por parte de los gestores de la Casa del Parque (La Jurbial Servicios Ambientales) y de la Fundación Patrimonio Natural. “Sin un apoyo institucional”, reconoce, “yo no podría haberle dado continuidad”. La primera cita se celebró en su pueblo natal, Vega de Viejos. Y señala que la continuidad de la iniciativa hasta esta novena edición ha sido posible gracias a esos apoyos externos. La Jurbial y Patrimonio Natural han validado estos encuentros con el convencimiento de que “el entorno de la Casa del Parque de Babia y Luna, en el corazón de la Reserva de la Biosfera y el Parque Natural, es el escenario ideal para este evento, que conjuga naturaleza, tradición y música en una experiencia anual única”.

Cuando se tiene que explicar cómo a un músico profesional se le mete en la cabeza promover un evento singular como este, Norberto no elude ninguno de los antecedentes y asociaciones de ideas que lo llevaron a proponerlo y conseguirlo.

“A raíz de un trabajo que hice para la Universidad de Valladolid sobre la música celta en la provincia de León”, conoció que en otros lugares se organizaban “xuntanzas de gaitas y gaiteros” como instrumentos de promoción, divulgación y encuentro: “Yo, ya desde jovenzuelo, tenía la idea de organizar un festival de música, de cualquier tipo”.

El ser nieto de Magín, un acordeonista histórico en las comarcas de Babia y Laciana, “hizo que muchos se animasen a colaborar y participar”, una herencia que le sirvió para abrir las puestas del corazón de los músicos locales, a los que posteriormente se han ido ampliando con nuevas incorporaciones y otras procedencias.

Músico con raíces y formación

Norberto Magín es un babiano de 38 años, actualmente profesor en el Conservatorio Superior de Música de La Coruña, acordeonista de raíces asentadas en los músicos populares leoneses y con una gran formación profesional en conservatorios superiores y dos másteres.

Completó su formación con clases magistrales de acordeonistas de prestigio internacional (Ángel Luis Castaño, Mika Vayrÿnen, Claudio Jacomucci, Francesco Gesualdi, Franck Angelis y Gorka Hermosa) y asistiendo a cursos de otras especialidades musicales.

“Desde pequeño crecí rodeado de músicos vinculados a las fiestas populares, y fue junto a ellos donde aprendí a entender la música no solo como profesión, sino también como una forma de crear comunidad y de generar espacios de encuentro y celebración”, expone.

Su abuela Regina hizo que la figura de su abuelo Magín Prieto, al que no conoció, y el veneno dulce de la música y el acordeón entrase en sus venas. A los 10 años comienza a tomar clases de acordeón con Dionisio Abril. La formación académica no llega hasta años más tarde, cuando en 2008 ingresó en el Conservatorio Superior de Oviedo.

Esas raíces en los músicos populares de su tierra, y en especial de su abuelo Magín, siguen tan presentes en su vida que lo han llevado estar preparando una tesis doctoral en la Universidad de Valladolid bajo la tutela de la doctora Susana Moreno, en torno a ese personaje tan familiar, su abuelo, y todo el mundo de la música en su tiempo del noroeste leonés.

Define su actividad profesional actual como algo más complejo que ser solo un simple músico. “Hoy, mi trabajo se despliega en cuatro facetas complementarias que dan forma a mi manera de vivir, pensar y compartir la música”. Interpretación, enseñanza, gestión cultural e investigación

Estas xuntanzas son para Norberto un reencuentro con sus raíces, con su tierra, con su gente y con sus amigos para disfrutar de esa pasión común que es la música. Porque las circunstancias de la vida lo mantienen alejado, ahora en La Coruña. Y porque “quizá con esto pueda devolverle a mi tierra y sus gentes un poquito de lo mucho que a mí me han aportado de cultura, amor y calor humano, tradición y gusto por la música”.