ANÁLISIS Pacto de Gobierno en Castilla y León
Las trece promesas de PP y Vox para la provincia de León que solo podrán cumplir si llegan a La Moncloa
El Partido Popular y Vox ya tienen un acuerdo de gobierno en Castilla y León. Alfonso Fernández Mañueco y Carlos Pollán sellaron este miércoles el documento base para que será el segundo gobierno de la derecha y la extrema derecha en la comunidad autónoma, tras el experimento de 2022-2024 que acabó saltando por los aires por la acogida de menores no acompañados.
El documento, además de incluir una gran cesión a medidas xenófobas de Vox, recoge otro tipo de compromisos, algunos más o menos etéreos, y un llamativo apartado titulado 'Infraestructuras del Estado en Castilla y Leon', es decir, medidas que solo se pueden adoptar si uno o los dos partidos llegan a La Moncloa. Y si después las ejecutan. Son ocho páginas que recogen
Para la provincia de León destacan de forma concreta trece promesas, más algunas otras expresadas de forma general que también tendrían acepción. Casi un compendio de promesas electorales de cara a la próxima cita electoral de las Generales y, por tanto, promesas a las que se comprometen ambos partidos y que comprometen a sus líderes nacionales, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal.
Varias de las medidas son clásicos de infraestructuras que llevan años enfangandas en algún cajón ministerial y que salen a flote en campañas electorales o en ocasiones de enfrentamientos políticos.
En materías de carreteras PP y Vox se comprometen en León a “finalizar” la autovía A-60 León-Valladolid y la A-76 Ponferrada-Oursense, esta última sin empezar todavía pero con un primer tramo en licitación. Además contemplan el impulso a la construcción de la Ronda Sur de Ponferrada y rematar la circunvalación de León. El plazo: “desde el arranque del Gobierno”.
También en materia de carreteras PP y Vox señalan que pedirán que “se ejecute sin dilación la Decisión de la Comisión de la UE de anular la prórroga de la concesión” de la autopista León-Campomanes AP-66. Actualmente el asunto está en manos del Tribunal de Justicia de la UE tras un recurso del Gobierno de España. Fue un gobierno del PP el que prorrogó el peaje hasta el año 2050, cuestionado por infrinjir la normativa de contratación europea.
La otra medida en materia de autopistas es que se apliquen las bonificaciones de la autopista del Atlántico AP-9 en varios peajes de la comunidad, entre ellos tanto en a AP-71 León-Astorga como la conexión con Asturias. Actualmente hay bonificaciones en Galicia con descuentos de hasta el 100% por retorno en 24 horas y rebajas del 50% por uso recurrente y para vehículos pesados.
Materia ferroviaria
Las otras grandes promesas de PP y Vox son en materia ferroviaria. Entre ellas aseguran que tendrá lugar la “Reapertura de la Ruta de la Plata en sus tramos Plasencia-Salamanca-Zamora-Benavente-Astorga”. Cerrada por el Gobierno de Felipe González en 1985, su reapertura, o no, está pendiente de un informe de viabilidad del Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente. Además los dos partidos se comprometen a “abordar de forma urgente el paso del nudo del Manzanal (León)”, también pendiente de un estudio de viabilidad del Ministerio del político vallisoletano. Ambos informes han superado los plazos iniciales para su presentación.
De forma genérica PP y Vox aseguran dar “apoyo a los soterramientos del ferrocarril en Valladolid, Palencia y León, entre otros”. Sin detalle específico, el único soterramiento en León con demanda social es del Trobajo del Camino, descartado por el Ministerio pero todavía en petición por el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo. Si se refieren a este, claro.
En materia logística PP y Vox impulsarán el “Desarrollo de Plataformas Intermodales de interés para Castilla y León”, mencionando de forma expresa la “Plataforma logística intermodal Torneros-Grulleros”, que actualmente sigue sin desarrollarse pese a ser una promesa de la época de Zapatero en 2007 y que ya tiene casi todo para meter las obras, que no arrancan. Además mencionan también otro “en Ponferrada, para la mejora del transporte de mercancías en la zona del noroeste”.
Otros clásicos de promesas son la mejora del ferrocarril de vía estrecha, ahora ancho métrico y antes Feve, comprometiéndose a “renovar los trenes y bonificar los trayectos en Castilla y León al igual que en Asturias y Cantabria” y “Mejorar las infraestructuras y que el tren de vía estrecha llegue hasta el centro de la ciudad de León”. Una batalla con un fuerte arraigo social, con manifestaciones masivas incluidas, pero que el Ministerio actual ha descartado y prefiere poner un autobús en el tramo urbano.
También firman PP y Vox que pedirán la declaración de Obligación de Servicio Público (OSP) de todas las líneas de alta velocidad y el tramo León-Madrid en concreto. Como no existe esa declaración los abonos del Ministerio de Transportes y las subvenciones de uso de la Junta de Castilla y León no se aplican a los usuarios de ese trayecto.
La derecha y la extrema derecha han firmado además otros compromisos inherentes al Gobierno de España como refuerzo de redes eléctricas o incrementar la regulación de la Cuenca del Duero, el eufemismo habitual para hablar de más pantanos, aunque no se especifica. También pide “asignación de fondos nacionales para la modernización de regadíos” en las provincias de Castilla y León sin dar detalle de la afección concreta de las 50.000 hectáreas que señalan como pendientes sin fondos.
Un párrafo para la infraestructuras autonómicas
En contraposición con las enormes peticiones de infraestructuras al Gobierno de España las autonómicas, que sí dependen del futuro gobierno de Castilla y León, ocupan apenas un párrafo frente a las ocho páginas de las estatales.
En concreto lo resumen así “Avanzaremos en la planificación estratégica de la red autonómica de carreteras con actuaciones de mejora del trazado y anchura de las carreteras, prestando especial atención a la renovación de firmes para que los desplazamientos sean más seguros y cómodos”.
Cabe recordar que hasta el año 2020 la Junta de Castilla y León tuvo en vigor un Plan Regional de Carreteras 2008-2020, en el que se incluían hasta 400 kilómetros de nuevas autovías en las nueve provincias menos Zamora, a ejecutar por el Ejecutivo autonómico. No consta que se haya realizado ni un solo kilómetro hasta la fecha. Ni PP ni Vox se han acordado de esas promesas en su nuevo acuerdo de Gobierno.