La Pontona: el curiosín puente 'medieval' a pocos kilómetros de la ciudad de León
Está al lado de la carretera y si uno no se fija no se ve. Y no en todos los sitios se pueden ver todos los días los restos de un puente centenario a simple vista pese a que pase completamente desapercibido estando a menos de tres kilómetros de los límites de la ciudad de León.
Pues en el Alfoz de León, sí. Un modesto arco sobre un reguerín que llaman el Puente Medieval de la Pontona... que no es de la Edad Media, sino, al menos los restos que quedan, de la Edad Moderna. Hace años se creía que era más viejo pero, pese a lo que se creía hasta hace no mucho, los pasos más antiguos sobre el agua que se suelen ver en España son del siglo XVII y XVIII aunque se tenga la costumbre de mal llamarlos puentes romanos. Es, por ejemplo, el caso de los de San Marcos y Puente Castro; y además en este último se pueden ver también los restos del anterior que se llevó el Torío en una riada, justo en la margen de León.
En este caso, el protagonista de este Anaquel de Curiosidades es un pequeño arco a 5,5 kilómetros de la ciudad de León, a la altura del cruce a Pobladura del Bernesga y Carbajal de la Legua en la carretera CL-623 a Caboalles (aunque oficialmente llegue hasta La Magdalena), también conocida popularmente en la capital leonesa como la de Lorenzana.
De hecho tiene un nombre curiosín, como su estampa, ya que el paso sobre la Presa del Bernesga (que esta sí data de la Edad Media con más de ocho siglos de historia) es conocido como La Pontona, una denominación popular que etimológicamente recuerda a una zona donde remansa el agua, creando lo que hoy definirían los ingenieros como una balsa; y también una zona de donde hay que redirigirla o sacarlaa otro lugar. Es un término ligado a los ríos, presas y regueras y también a los puentes de pequeño tamaño, según comentan en el blog que habla de Patrimonio en Sariegos.
Los expertos en este término apuntan que la Cátedra de Estudios Leoneses lo define como “pontón o puente construido antiguamente con listones de madera sobre los que se colocaban ramas atravesadas con tapines”, como ocurre actualmente en San Esteban de Nogales, que se construye todos los años en abril y en el deshielo se lo lleva el río Eria. Sin embargo, el que se conserva en el municipio de Sariegos está construido en piedra ya desde hace, dicen, casi tres siglos.
En el blog que habla del pasado tradicional de Sariegos aseguran que se puede encontrar más información en el libro de uno de los vecinos del municipio, Alfredo Álvarez, titulado El pueblo de Sariegos: pasado y presente, historia, mitos, arte y convivencia; y también en los carteles informativos de la Ruta de los Molinos de La Pontona ya que este último está muy cerca del lugar donde se ubica el paso sobre el reguero del Alfoz de León.
Aunque ya no se usa y no se puede pasar sobre él, y ciertamente está casi escondido, se cree que este puentín debió ser uno de los pasos del Camino de las Reguerinas hacia la capital leonesa, por el cual los agricultores, ganaderos y artesanos de Sariegos llevarían sus carros con productos a la capital leonesa.