UPL da libertad a sus alcaldes para mostrar apoyo a Ceuta y pide “altura de miras” a los partidos nacionales

La Unión del Pueblo Leonés ha dado “plena libertad” a sus alcaldes y cargos públicos para secundar las concentraciones por la crisis migratoria en Ceuta convocadas este miércoles por colectivos de la sociedad civil y por la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias). La UPL gobierna con el PSOE en el Ayuntamiento de Villaquilambre, que no se ha unido a la convocatoria de la FEMP, marcada por la polémica política al desmarcarse los socialistas por entender que la movilización va dirigida contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Sí la respalda el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo, liderado por la formación leonesista, que demanda “altura de miras” a los partidos nacionales para buscar una salida al problema.

A apenas unas horas de las concentraciones, la UPL se ha pronunciado públicamente al respecto de la crisis desatada por la entrada en Ceuta de decenas de personas procedentes de Marruecos a finales del pasado mes de julio, así como de la polémica surgida por el respaldo a las convocatorias con casos como el del alcalde de León, el socialista José Antonio Diez, que ha anunciado su presencia pese a que el PSOE las ha desacreditado. La plaza de San Marcelo será en la capital leonesa el escenario de la movilización, convocada para las 20.00 horas.

La UPL comienza mostrando su apoyo al pueblo ceutí ante un “hartazgo” que la formación considera “más que lógico y comprensible” ante la situación de “inoperancia y olvido” que achaca al Gobierno de la nación. “La inacción está poniendo en peligro la economía y servicios públicos”, señalan los leonesistas, que alertan de que la actual situación amenaza las prestaciones del Estado del bienestar “al colapsarse los servicios sanitarios, los de seguridad o los educativos, lo que impedirá que pueda iniciarse el curso escolar con plena normalidad y garantías de seguridad para los menores ceutíes”.

No obstante, la Unión del Pueblo Leonés sostiene que “no debe hacerse un uso partidista”, por lo que reclama a los partidos nacionales una respuesta “inmediata, consensuada y efectiva” a la crisis, para lo que les recomienda “altura de miras y alejarse del ruido electoral”.