La prisión provincial de León, en Mansilla, invierte 2,5 millones en su seguridad y refuerza la reinserción
El Centro Penitenciario provincial de León, ubicado en Mansilla de las Mulas, ha culminado una inversión cercana a 2,5 millones destinada a la modernización integral de sus sistemas de seguridad, comunicaciones y gestión, una actuación que se completa con el refuerzo de los programas de reinserción social.
El subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz, ha visitado esta semana las instalaciones para conocer las mejoras tecnológicas ejecutadas y los proyectos de tratamiento, formación y empleo que se desarrollan en el centro, acompañado por la nueva directora, Nélida de Andrés.
La actuación, gestionada por la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado (Siepse), supone una de las principales inversiones realizadas en la prisión leonesa en los últimos años y persigue reforzar tanto la seguridad como la eficiencia operativa del establecimiento. Entre las principales novedades destaca la renovación completa del sistema de interfonía, ahora basado en tecnología IP, que sustituye a los antiguos intercomunicadores y facilita la comunicación entre internos y funcionarios. Asimismo, se ha implantado un nuevo sistema de detección de incendios, considerado clave para mejorar la capacidad de respuesta ante incidencias.
El proyecto incluye además la creación de una red IP multiservicio preparada para futuras ampliaciones, la instalación de un sistema centralizado de gestión y la renovación de las pantallas táctiles en las cabinas de vigilancia, desde las que se controla la apertura de puertas y los accesos al recinto.
Durante la visita, Alaiz también ha comprobado el funcionamiento de los nuevos sistemas digitales de gestión de accesos desde la torre de control, lo que permite una supervisión más eficiente y segura de los movimientos dentro de la prisión, así como la incorporación de medios tecnológicos para reforzar la seguridad perimetral.
Reintegración
A estas actuaciones se suma la puesta en marcha de una infraestructura de recarga para vehículos eléctricos, en línea con los objetivos de sostenibilidad y modernización de los servicios públicos.
Junto a las mejoras tecnológicas, el recorrido ha servido para poner en valor el modelo de intervención del centro penitenciario, centrado en la preparación de los internos para su futura reintegración en la sociedad.
En el edificio sociocultural, el subdelegado ha visitado los espacios destinados a la radio, la televisión y la biblioteca, que forman parte de la oferta educativa y cultural dirigida a fomentar el desarrollo personal y la adquisición de habilidades sociales.
Asimismo, como se explicó en una nota de prensa, ha recorrido uno de los talleres productivos en los que los internos desarrollan actividad laboral en el marco de los programas impulsados por Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo, orientados a mejorar su cualificación profesional y facilitar su acceso al mercado laboral una vez cumplida la condena.
La visita ha concluido en el módulo 6, dedicado a un programa de deshabituación de drogas, donde los internos participan de forma voluntaria en un tratamiento intensivo basado en la responsabilidad y el compromiso personal para superar las adicciones.
El subdelegado ha agradecido la labor de los profesionales del centro y destacado que las prisiones “son espacios de oportunidades”, subrayando que la modernización de infraestructuras debe ir acompañada del fortalecimiento de los programas de formación, tratamiento y empleo.
En este sentido, ha insistido en que el objetivo del sistema penitenciario es favorecer la reinserción social, combinando seguridad, innovación tecnológica y atención especializada, al tiempo que se garantiza la protección de los trabajadores y se amplían las oportunidades de integración de las personas privadas de libertad.