La nueva imagen de un icono del Camino de Santiago: obras en la Cruz de Fierro tras una votación por redes y años de conflicto
Han tenido que pasar como mínimo seis años, salvarse muchos conflictos y protestas, diseñarse varios planteamientos, volver atrás obras incomprensibles e incluso sancionar intentos chapuceros, para concienciarse por fin de la sensibilidad y extraordinaria exposición al vandalismo de la Cruz de Fierro, en el epicentro de la provincia de León, como símbolo centenario del Camino de Santiago Francés.
Todo eso confluye ahora en la inminente ejecución de nuevas obras ya adjudicadas en algo más de 80.000 euros por el Ayuntamiento de Santa Colomba de Somoza, que acometerá una empresa leonesa dedicada al acondicionamiento de espacios exteriores, Froi Jardinería, con sede en Soto de la Vega. Se trata de un proyecto de nuevo cuño para todo el entorno de la mítica Cruz, en la cima del Monte Irago, en el puerto de Foncebadón que delimita las comarcas de Maragatería y El Bierzo.
Llega después de años de polémicas y conflictos, aunque esta vez parece concitar un respaldo más amplio, encabezado sobre todo por el colectivo llamado Camino Francés Federación, que dice haber sumado también el beneplácito de asociaciones jacobeas “con la intención de velar por que la recuperación se lleve a cabo con el máximo respeto al hito peregrino”, cuando muchas de ellas hace años pusieron el grito en el cielo y consiguieron paralizar in extremis unos trabajos municipales que Patrimonio de la Junta terminó por sancionar, aunque previamente lo había bendecido.
De hecho, Federación ha trabajado junto al Consistorio en el diseño final de la intervención que ha comenzado estos días, con dos meses de plazo de ejecución por delante, de los cuales se espera que sólo dos semanas se tenga que impedir todo acceso al icónico punto. El colectivo fue el encargado de hacer lo que llamó “una exposición pública a través de las redes sociales” entre dos propuestas diferentes “para la recuperación del enclave”. En concreto con un vídeo en su perfil de Facebook, decantándose, aseguran, por la intervención que “obtuvo el 80 % de los votos”. Sin embargo, algunos usuarios censuraron esta forma de tomar una decisión tan relevante.
Aparte de una estética de vallado perimetral del montículo donde se clava el largo mástil, que sustituye al original una de las varias veces que fue serrado además se lo llevaran unos desaprensivos -por lo que hoy es de hierro interno forrado de madera-, el más destacado hito de este nuevo proyecto es que se anuncia la recolocación a mano, una a una, de las miles de piedras y exvotos depositados durante décadas y acaso siglos por los peregrinos a Santiago de Compostela. Se compromete la disposición “más próxima a la tradicional” posible, basándose en fotografías antiguas del lugar.
Los detalles más precisos
En cuanto al espacio, la zona se rodeará de un empalizado de postes redondos de madera de pino de 12 centímetros de diámetro y 1,20 metros de altura y un colchón vegetal de especies autóctonas, como brezo, jara, escobas o retama. La idea es ambientar y preparar una zona que sirva de barrera para un acceso que sólo pueda ser peatonal y por goteo.
También se acometerá el desmantelamiento del aparcamiento aledaño al montículo creado por el mal uso, garantizando que sólo se use el del otro lado de la carretera autonómica LE-142. Así, se retirará la capa de grava actual y descontrolada y se sustituirá por tierra vegetal y reforestación con algunos árboles de la zona. Grandes piedras en puntos estratégicos serán las encargadas de impedir la entrada física de coches y bicicletas fuera de las zonas autorizadas. Y hasta se menciona el control al número creciente de influencers de la Ruta Jacobea, que también en algunos casos hacen de las suyas.
Además, los contenedores de basura se ocultarán dentro de estructuras con perfiles metálicos y revestimiento de madera y se instalará señalización inclusiva, paneles que explicarán el lugar con alto contraste de colores, lectura táctil y también códigos QR con audioguía. La memoria valorada, que firma el arquitecto técnico Carlos Irigoyen Martínez, de Estudio 10 Proyectos, resalta además que toda la intervención es reversible: desde los muros revestidos en mampostería tradicional de piedra local, sin rejuntado visto, a los pavimentos de zahorra color tierra y los postes de madera mate, son totalmente desmontables si fuera necesario.
Antecedentes de indignación
Este planteamiento ya estaba en el diseño que el Ayuntamiento de Santa Colomba comenzó a ejecutar en el año 2023, después de haber sido criticado por la oposición pero autorizado formalmente por la Comisión de Patrimonio, que puso por exigencia que no se tocara el mástil. Pero la Junta justifica que entonces el Consistorio ejecutó estructuras y elementos, como “un muro de mampostería” alrededor del montículo de la Cruz de Fierro, que no estaban previstos ni contemplados. La alta tensión creada, con sonoras protestas allí mismo, hizo que Patrimonio exigiera frenar los trabajos, comprometerse al Ayuntamiento maragato a demoler lo construido y no volver a intervenir sin el máximo consenso.
Aparente gran consenso
El nuevo diseño parece llegar ahora en gran medida con ese consenso, si se respeta lo proyectado. Eso asegura Camino Francés Federación y eso confirma Patrimonio de la Delegación Territorial de la Junta, consultado por ILEÓN.
La administración autonómica, competente en patrimonio, afirma que se ha participado en el proceso “asesorando y orientando”, ya que en realidad el Ayuntamiento es ahora “soberano” en materia de protección de la figura de la Ruta Jacobea, BIC y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Lo es desde que en marzo de 2025 se aprobara su propio Plan Especial del Ámbito de Protección del Camino de Santiago.
Aquí el vídeo que recrea el futuro aspecto del entorno de la Cruz de Fierro.