Detienen tras 10 días al autor de los navajazos a dos jóvenes en el corazón y el colon detrás de la Catedral de León
La Policía Nacional, tras diez intentos días de investigación, ha detenido al presunto autor de dos delitos de homicidio en grado de tentativa por apuñalar a dos hombres durante un altercado ocurrido en la madrugada del pasado 9 de octubre en León junto al aparcamiento de San Pedro, detrás de la Catedral de León.
La investigación permitió reconstruir lo sucedido antes y durante la agresión, identificar al sospechoso y reunir indicios que sustentan su presunta implicación en unos hechos en los que las dos víctimas sufrieron lesiones muy graves, penetrantes en órganos vitales como el corazón o el colon, de las que tuvieron que ser operadas de urgencia.
El caso comenzó a esclarecerse a partir de la llamada de un testigo que encontró a los dos hombres heridos y sangrando abundantemente en las inmediaciones del aparcamiento de San Pedro el viernes 9 de octubre. El testigo se dirigía a la parada de taxis de la calle Arquitecto Ramón Cañas del Río cuando observó una discusión entre varias personas. Poco después, dos de los implicados le pidieron ayuda al encontrarse heridos, con abundante sangre, por lo que avisó inmediatamente al servicio de emergencias 1-1-2.
Órganos vitales
Tal y como ahora se relata en un comunicado de la Subdelegación del Gobierno, los dos hombres fueron trasladados en ambulancia al Hospital Universitario de León y tuvieron que ser intervenidos quirúrgicamente de urgencia durante esa misma madrugada. La gravedad de las lesiones dio una dimensión especialmente delicada a la investigación desde sus primeras horas: uno de los heridos presentaba una perforación en la aurícula derecha del corazón, mientras que el otro sufría una perforación en el colon descendente a consecuencia de una herida por arma blanca en el lado izquierdo del abdomen.
Las primeras diligencias policiales incluyeron gestiones con el personal sanitario para determinar la naturaleza y el alcance de las lesiones. Sin embargo, el estado clínico de las víctimas dificultó inicialmente la obtención de información que permitiera identificar al agresor porque, explican, la prioridad fue salvar sus vidas. Los investigadores se encontraron además con otra dificultad: no consiguieron localizar en un primer momento a las dos mujeres que acompañaban al sospechoso y que podían aportar información relevante sobre lo ocurrido.
Una discusión tras coincidir en el Barrio Húmedo
Las primeras pesquisas permitieron situar el origen del enfrentamiento en una noche de ocio en el cercano Barrio Húmedo de León. Las víctimas y el ahora detenido habían coincidido durante la noche en distintos establecimientos, en los que también se encontraban dos mujeres conocidas por los dos hombres heridos.
Según la reconstrucción policial, los hombres que resultaron acuchillados habrían mantenido una “actitud insistente” hacia las jóvenes, se recoge en la nota, circunstancia que podría haber desencadenado el enfrentamiento. El presunto agresor se había ofrecido a llevar a las dos mujeres a casa y, cuando los tres se dirigían al aparcamiento para recoger el vehículo, volvieron a encontrarse con los otros dos hombres.
Ese segundo encuentro derivó en una discusión que terminó con ambos heridos por arma blanca: uno recibió una puñalada en el pecho y el otro en el abdomen. La gravedad de las lesiones y la necesidad de intervenir quirúrgicamente a los dos afectados hicieron prioritario determinar quién había participado en la agresión y cómo se había desarrollado.
Cámaras de seguridad, testigos y huellas
Desde el inicio de la investigación, los agentes centraron sus esfuerzos en reconstruir las circunstancias de la agresión y localizar al presunto responsable. Para ello, realizaron una inspección ocular del lugar de los hechos y efectuaron gestiones en las zonas de ocio nocturno frecuentadas por los implicados, con el objetivo de localizar a posibles testigos y obtener grabaciones de los sistemas de videovigilancia.
La investigación no se limitó a lo sucedido en el aparcamiento. Los agentes tuvieron que reconstruir las horas previas, seguir los movimientos de las víctimas y del sospechoso y establecer qué personas habían estado con ellos durante la noche. Para completar esa secuencia, recabaron información de otros testigos que conocían previamente a los implicados.
Entre las actuaciones determinantes figuraron la recogida de vestigios e indicios lofoscópicos -de huellas dactilares- durante la inspección ocular, el análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad y la recopilación y el contraste de declaraciones y otros elementos documentales. Los investigadores contrastaron los testimonios con las imágenes y los indicios recogidos en el lugar, una labor que permitió avanzar en la identificación del sospechoso y reunir evidencias relevantes para esclarecer la agresión.
Detenido y a disposición judicial
Una vez identificado, el presunto autor fue localizado y detenido sin oponer resistencia, no se explica en qué fecha concreta, así como tampoco se dan detalles de sus edades. Las actuaciones policiales incluyeron también un registro domiciliario y gestiones para localizar el arma que presuntamente se habría utilizado contra los dos hombres. Sobre esa arma, los investigadores elaboraron el correspondiente informe.
Tras prestar declaración en dependencias policiales y finalizar las diligencias, el detenido fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente. El juzgado acordó medidas cautelares, que no se detallan, relacionadas con las víctimas hasta la celebración del juicio oral.