La provincia de León se convierte en un observatorio del riesgo de extinción de la biodiversidad española

EFE

La provincia de León se ha convertido en uno de los centros de referencia de un proyecto científico internacional que aspira a resolver una de las grandes incógnitas de la conservación ambiental en España: conocer cuántas especies están realmente amenazadas y cuáles podrían desaparecer sin que siquiera exista información suficiente para detectarlo a tiempo.

La investigación, que acaba de ser publicada en la revista científica 'Oryx', concluye que de las 63.981 especies silvestres registradas en España únicamente 2.687 han sido evaluadas con los criterios de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el principal estándar mundial para determinar el riesgo de extinción de fauna, flora y hongos, por lo que solo representan el 4,2% del total.

León desempeña un papel relevante en este trabajo a través de tres investigadores de la Universidad de León (ULE) -Carmen Acedo, Javier Quinto y Estrella Alfaro-, y de varios especialistas vinculados al Grupo Español de Especialistas en Especies de la UICN, una iniciativa que impulsa la evaluación del estado de conservación de la biodiversidad española.

El equipo investigador advierte de que España alberga una de las biodiversidades más ricas de Europa gracias a su variedad climática, geográfica y ecológica, pero subraya que las herramientas disponibles siguen ofreciendo una imagen incompleta sobre el estado real de muchas especies.

Miles de especies

Uno de los principales hallazgos del estudio es la existencia de importantes desequilibrios entre el conocimiento científico disponible para distintos grupos biológicos. Mientras que aves, mamíferos terrestres o mariposas cuentan con abundante información y programas de seguimiento consolidados, otros organismos esenciales para el funcionamiento de los ecosistemas apenas han sido estudiados.

Entre ellos figuran numerosos insectos, moluscos, arañas, algas, hongos, musgos y hepáticas, grupos que representan miles de especies y que, según los autores, sufren importantes carencias de datos y de especialistas capaces de evaluar su estado de conservación.

La investigación también detecta una desconexión entre los distintos sistemas de protección existentes. Aunque 935 especies disfrutan de algún régimen estatal de protección en España, solo 97 aparecen también incluidas entre las especies amenazadas evaluadas por la lista roja de la UICN. De igual modo, centenares de especies consideradas en riesgo a escala internacional no figuran en los principales catálogos españoles de protección.

Para los investigadores, estas discrepancias ponen de manifiesto la necesidad de disponer de una herramienta más amplia y homogénea que permita evaluar de forma periódica la situación de la biodiversidad española.

Una lista roja de la biodiversidad

Con ese objetivo, el Grupo Español de Especialistas en Especies de la UICN propone desarrollar una lista roja nacional basada en los criterios internacionales de la organización. El plan contempla evaluar miles de especies durante los próximos años y crear un sistema capaz de monitorizar la evolución de los ecosistemas terrestres, marinos y de agua dulce.

Los autores sostienen que esta nueva herramienta permitiría identificar prioridades de conservación, orientar la inversión pública y mejorar las decisiones de gestión ambiental antes de que determinadas especies alcancen situaciones irreversibles.

También ayudaría a cubrir dos de las principales lagunas del conocimiento científico: la existencia de especies todavía insuficientemente estudiadas y la falta de información sobre la distribución real de muchas de ellas.

El trabajo sitúa así a León en el centro de una iniciativa que busca convertir el conocimiento científico en una alerta temprana frente a la pérdida de biodiversidad. Una tarea que, según los investigadores, resulta urgente para evitar que algunas especies desaparezcan antes incluso de que se conozca con precisión cuál era su situación real.