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    <title><![CDATA[iLeón - Guerra Civil en León]]></title>
    <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/temas/guerra-civil-en-leon/]]></link>
    <description><![CDATA[iLeón - Guerra Civil en León]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Castilla y León, reticente a que el proyecto de Estatuto de autonomía de Asturias y León salga del Archivo de Ávila]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/castilla-y-leon/castilla-leon-reticente-proyecto-estatuto-autonomia-asturias-leon-salga-archivo-avila_1_13457705.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42f59056-dd0f-4fd3-acc3-857d1d5e27b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1653y307.jpg" width="1200" height="675" alt="Castilla y León, reticente a que el proyecto de Estatuto de autonomía de Asturias y León salga del Archivo de Ávila"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El portavoz del Gobierno autonómico, de PP y Vox, restringe el hallazgo al ámbito del estudio histórico y contrapone que "nos podemos sentir muy orgullosos del recorrido que ha hecho Castilla y León desde el año 1978"</p><p class="subtitle">Así es y así apareció el proyecto de autonomía de Asturias con la Región Leonesa redactado durante la Guerra Civil</p></div><p class="article-text">
        Poco menos de una an&eacute;cdota para historiadores es a lo que relega el Gobierno de la actual Comunidad de Castilla y Le&oacute;n, formado por Partido Popular (PP) y Vox, el <a href="https://ileon.eldiario.es/historia/descubren-proyecto-autonomia-asturias-region-leonesa-redactado-durante-guerra-civil_1_13429403.html?_gl=1*buzzi6*_gcl_au*MTYxODg2OTcyMS4xNzgyODIyOTQ0*_ga*NDQ4MTc4MzcyLjE3ODI4MjI5NDI.*_ga_4RZPWREGF3*czE3ODcyMTk1NzckbzYwJGcxJHQxNzg3MjIwNjc5JGoyNCRsMCRoMA.." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hallazgo del proyecto de autonom&iacute;a de Asturias con la Regi&oacute;n Leonesa</a> (las provincias de Le&oacute;n, Zamora y Salamanca) redactado durante la Guerra Civil por el Consejo Soberano republicano.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el Ejecutivo auton&oacute;mico incluso se muestra reticente a la reciente petici&oacute;n anunciada por el presidente del Principado, <a href="https://www.eldiario.es/asturias/principado-solicitara-devolucion-proyecto-estatuto-consejo-regional-asturias-leon-archivo-avila_1_13438702.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adri&aacute;n Barb&oacute;n (PSOE), de reclamar la devoluci&oacute;n y custodia en Asturias de este documento hist&oacute;rico reci&eacute;n descubierto en el Archivo General Militar de &Aacute;vila</a> por el historiador Pablo Mart&iacute;nez Corral. En este sentido, el portavoz del Gobierno de Castilla y Le&oacute;n, Carlos Fern&aacute;ndez Carriedo, ha abogado hoy por mantener &ldquo;la unidad del archivo y la unidad de los archivos&rdquo;. Una postura, dijo, que es la que con car&aacute;cter general siempre ha mantenido el Ejecutivo, en referencia al Archivo General de la Guerra Civil Espa&ntilde;ola que se conserva en Salamanca, y del que han salido documentos para Catalu&ntilde;a generando hace a&ntilde;os una considerable pol&eacute;mica territorial. En aquel entonces, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/politica/vox-devolucion-archivo-salamanca-cataluna_1_1153649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vox exig&iacute;a que se devolvieran por haberse entregado &ldquo;de forma irregular&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Hace apenas diez d&iacute;as, el mandatario del Gobierno asturiano, actualmente formado por PSOE e Izquierda Unida, anunciaba el inter&eacute;s del Principado por conservar las actas y documentos vinculados con el proyecto de estatuto que fueron incautados al Consejo Regional de Asturias, solicitando por v&iacute;a formal su devoluci&oacute;n para que quede en custodia en el Archivo Hist&oacute;rico de Asturias, con el fin de que puedan estar a disposici&oacute;n de especialistas e historiadores. As&iacute; lo anunci&oacute; tras reunirse con el historiador y profesor de Secundaria Pablo Mart&iacute;nez Corral, art&iacute;fice de su localizaci&oacute;n, y tras calificar el documento, hasta ahora in&eacute;dito, como &ldquo;excepcional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No comparte esa visi&oacute;n el Gobierno de derechas de la actual autonom&iacute;a de Castilla y Le&oacute;n, que insiste en el argumento de que facilitar la labor a los historiadores pasa por no desmembrar el archivo abulense. &ldquo;Si nosotros queremos facilitar a los investigadores su trabajo, la protecci&oacute;n de estos documentos l&oacute;gicamente es que estos documentos est&eacute;n unificados en un &uacute;nico &aacute;mbito, como ha ocurrido hasta ahora&rdquo;, resalt&oacute; Fern&aacute;ndez Carriedo. El portavoz insisti&oacute; en que &ldquo;Castilla y Le&oacute;n afortunadamente tiene un buen n&uacute;mero de patrimonio documental, del siglo pasado y vinculado al periodo de la Guerra Civil, as&iacute; como de otras &eacute;pocas hist&oacute;ricas muy relevantes de Espa&ntilde;a&rdquo;, y record&oacute; que siempre han defendido que &ldquo;la protecci&oacute;n con car&aacute;cter general la unidad&rdquo; de los archivos, algo que ve &ldquo;b&aacute;sico para la investigaci&oacute;n y para que los cient&iacute;ficos pudieran desarrollar sus tareas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de valorar el posible trasfondo pol&iacute;tico o ideol&oacute;gico del reparto auton&oacute;mico de Espa&ntilde;a, tras conocerse el intento inicial de crear en plena Guerra Civil una autonom&iacute;a de cuatro provincias, uniendo la de Asturias con las de Le&oacute;n, Zamora y Salamanca, o lo que es lo mismo, uniendo los dos viejos reinos de Asturias y Le&oacute;n, Carriedo se enroc&oacute; en defender el &eacute;xito que a juicio de la Junta ha tenido la configuraci&oacute;n actual de Le&oacute;n con Castilla. Justo lo contrario de lo que valor&oacute; Uni&oacute;n del Pueblo Leon&eacute;s (UPL), que aplaudi&oacute; el descubrimiento del borrador del estatuto asturleon&eacute;s bajo el prisma de que otra configuraci&oacute;n territorial era posible.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo sinceramente que nos podemos sentir muy orgullosos del recorrido que ha hecho Castilla y Le&oacute;n en este per&iacute;odo democr&aacute;tico desde el a&ntilde;o 1978 en el estado social y democr&aacute;tico de derecho, en la monarqu&iacute;a parlamentaria y en este estado de las autonom&iacute;as, mejorando las circunstancias y condiciones de vida del conjunto de los ciudadanos de nuestra Comunidad aut&oacute;noma&rdquo;, asegur&oacute; Carriedo.
    </p><p class="article-text">
        Y asever&oacute; que no hay margen para elucubraciones: &ldquo;En las Administraciones p&uacute;blicas nos regimos siempre por la legislaci&oacute;n vigente, y en este caso la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, el Estatuto Autonom&iacute;a de Castilla y Le&oacute;n y todo el r&eacute;gimen jur&iacute;dico que viene desarrollando nuestra Democracia&rdquo;, un marco que es de aplicaci&oacute;n&ldquo; incluso &rdquo;sin perjuicio de que l&oacute;gicamente los historiadores y los investigadores tengan la posibilidad de realizar sus estudios y sus trabajos&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos J. Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/castilla-y-leon/castilla-leon-reticente-proyecto-estatuto-autonomia-asturias-leon-salga-archivo-avila_1_13457705.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 12:18:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Asturias,Guerra Civil en León,Memoria Democrática,Zamora,Salamanca,España,Ávila]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entierran en Columbrianos los restos de Claudio Macías, 'topo' durante años para sortear la represión franquista]]></title>
      <link><![CDATA[https://elbierzo.eldiario.es/comarca/entierran-columbrianos-restos-claudio-macias-topo-durante-anos-sortear-represion-franquista_1_13443322.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3453d764-6acf-466a-a304-404e8093c5ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x755y255.jpg" width="1200" height="675" alt="Entierran en Columbrianos los restos de Claudio Macías, &#039;topo&#039; durante años para sortear la represión franquista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Preso tras la Revolución de Octubre y miliciano voluntario en Asturias, el berciano había sido inhumado hace 77 años en la bodega de la casa familiar, donde se escondió de los sublevados</p><p class="subtitle">La Junta autoriza los trabajos para localizar víctimas de la Guerra Civil en Villamanín</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Fue juzgado y condenado a 10 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por participar en la Revoluci&oacute;n de Octubre de 1934. Liberado en marzo de 1936, defendi&oacute; a la Rep&uacute;blica como miliciano antifascista en Asturias hasta la ca&iacute;da del Frente Norte. Cuando regres&oacute; a la casa familiar en Villalibre de la Jurisdicci&oacute;n (Priaranza del Bierzo), </span><a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/junta-autoriza-trabajos-localizar-victimas-guerra-civil-villamanin_1_13418403.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">la represi&oacute;n franquista</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> era tan extrema que vivi&oacute; durante a&ntilde;os como un </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>topo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, escondido de los sublevados. Hasta que Claudio Mac&iacute;as acab&oacute; contrayendo una enfermedad pulmonar, decidi&oacute; su propio destino y pidi&oacute; ser enterrado en el propio domicilio para no comprometer a sus hermanas. 77 a&ntilde;os despu&eacute;s de aquel entierro discreto en la bodega, sus restos fueron ahora inhumados de nuevo, esta vez en Columbrianos (Ponferrada), tras la exhumaci&oacute;n acometida por la ARMH (Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica). </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Mac&iacute;as fue detenido el 28 de noviembre de 1934 y juzgado por los sucesos revolucionarios desatados en octubre de ese mismo a&ntilde;o. Condenado a 10 a&ntilde;os de prisi&oacute;n, en marzo de 1936 se benefici&oacute; de la aplicaci&oacute;n de la amnist&iacute;a por parte del Gobierno del Frente Popular. Tras triunfar el golpe militar de julio en Ponferrada, march&oacute; como voluntario a defender la Rep&uacute;blica como miliciano antifascista, integrante del regimiento M&aacute;ximo Gorki. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ca&iacute;do el Frente Norte, regres&oacute; a Villalibre de la Jurisdicci&oacute;n dispuesto a esconderse tanto en el monte como en el domicilio familiar, donde vivi&oacute; durante a&ntilde;os como un </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>topo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> hasta que enferm&oacute;. Para que sus hermanas no corrieran riesgos por sus v&iacute;nculos pol&iacute;ticos, Mac&iacute;as pidi&oacute; que su cuerpo fuera enterrado en la bodega de casa, en el interior de una urna de madera. </span>
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            <span class="title">
                Exhumación por parte de la ARMH de los restos de Claudio Macías, &#039;topo&#039; en Villalibre de la Jurisdicción para sortear la represión franquista.                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ahora, 77 a&ntilde;os despu&eacute;s, su familia ha decidido darle sepultura en Columbrianos tras la exhumaci&oacute;n de los restos acometida por la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica, que hasta la fecha los hab&iacute;a custodiado en su laboratorio. Y ya reposan en un pante&oacute;n junto a los de su hermana, que en una carta escrita al doctor Emilio Barcia hablaba de que Claudio hab&iacute;a desparecido en Asturias para mantener la coartada de que nunca hab&iacute;a regresado, seg&uacute;n un documento reproducido y facilitado a la ARMH por parte de la Asociaci&oacute;n La Pe&ntilde;ina de Fabero. </span>
    </p><p class="article-text">
        La ARMH ha entregado a la familia una copia de la carta remitida al doctor Barcia, m&eacute;dico ya fallecido que durante a&ntilde;os recab&oacute; testimonios relacionados con lo acontecido en El Bierzo durante la posguerra, as&iacute; como otra reproducci&oacute;n de los informes arqueol&oacute;gico y forense de los restos de Claudio Mac&iacute;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción EL BIERZO]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://elbierzo.eldiario.es/comarca/entierran-columbrianos-restos-claudio-macias-topo-durante-anos-sortear-represion-franquista_1_13443322.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Aug 2026 14:53:13 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren un proyecto de autonomía de Asturias con la Región Leonesa redactado durante la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/descubren-proyecto-autonomia-asturias-region-leonesa-redactado-durante-guerra-civil_1_13429403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bccca1d2-ec79-4bf1-b13f-1eda546bf6dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1672y322.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren un proyecto de autonomía de Asturias con la Región Leonesa redactado durante la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un documento inédito localizado por el historiador Pablo Martínez Corral revela que 'El Gobiernín' diseñó en 1937 una amplia estructura de autogobierno para Asturias, León, Zamora y Salamanca con un determinante control obrero ya que los sindicatos estaban  encargados de realizar el censo </p><p class="subtitle">EL DOCUMENTO ÍNTEGRO - Consulta aquí el primer proyecto de estatuto regional asturleonés</p></div><p class="article-text">
        Siempre se dijo tras la aprobaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n de 1978 que una de las autonom&iacute;as que podr&iacute;an haberse constituido, en vez de la actual de Castilla y Le&oacute;n, podr&iacute;a haber sido la de Asturias y Le&oacute;n. Una opci&oacute;n que no tuvo mucho apoyo en la provincia leonesa (pese a lo que se cree), pero que la leyenda afirma que nunca lleg&oacute; a ser por haberse convertido en una comunidad siempre de izquierdas al tener tanto minero.
    </p><p class="article-text">
        No es que fuera as&iacute; la cosa &ndash;as&iacute; como que tampoco es que hubiera sido tan beneficiosa para Le&oacute;n, al concentrar Asturias todo el impulso pol&iacute;tico y econ&oacute;mico&ndash;, pero en lo que es el ideario que ensalza hasta la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_de_1934" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revoluci&oacute;n de 1934</a> (que se produjo <a href="https://ileon.eldiario.es/historia/noventa-anos-fallida-revolucion-34-provincia-leon_1_11708479.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>durante diez d&iacute;as tambi&eacute;n en Le&oacute;n</strong></a>, pese a que s&oacute;lo la parte asturiana se lleva la <em>gloria</em>), siempre qued&oacute; en el recuerdo pese a que se olvide muchsa veces que recordar positiva y rom&aacute;nticamente un momento como aquel &ndash;con muchos muertos y destrucci&oacute;n&ndash;, sea un presentismo inadecuado para el estudio hist&oacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima vez que Le&oacute;n fue soberana por s&iacute; misma lo fue en 1937 gracias al <em>Gobiern&iacute;n</em>, aquel momento en que el<a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/leon-segunda-republica-1937-consejo-soberano-de-asturias-y-leon-gijon-franco-cataluna-independencia-belarminos-belarmino-tomas_1_9457374.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Consejo Soberano de Asturias y Le&oacute;n</a> se cre&oacute; en agosto de aquel a&ntilde;o justo antes de caer el Frente Norte en manos del Ej&eacute;rcito sublevado comandado por Francisco Franco. Y, de aquellas, el relato de una uni&oacute;n pol&iacute;tica y administrativa entre Asturias y Le&oacute;n siempre fue algo que llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n.
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                    alt="Primeros artículos del proyecto de Estatuto Regional de Asturias y León de 1937."
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                Primeros artículos del proyecto de Estatuto Regional de Asturias y León de 1937.                            </span>
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        Pues bien, resulta que pese a que nunca se creyera posible que se intentara desarrollar una autonom&iacute;a as&iacute;, s&iacute; que fue verdad. Al menos se intent&oacute;. Alg&uacute;n legislador intent&oacute; definir una autonom&iacute;a asturleonesa durante los estertores de la Segunda Rep&uacute;blica... compuesta &ndash;m&aacute;s que sorprendentemente hoy en d&iacute;a&ndash; por cuatro provincias. S&iacute;, inclu&iacute;a Asturias, Le&oacute;n, Zamora y Salamanca en un proyecto de Consejo Regional de Asturias y Le&oacute;n que se acaba de localizar en el Archivo General Militar de &Aacute;vila.   
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo, del que se ha hecho eco <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La Nueva Espa&ntilde;a</em></a>, se produjo en una de las cajas de legajos del archivo abulense, cuando el historiador <strong>Pablo Mart&iacute;nez Corral</strong>, miembro del colectivo de investigaci&oacute;n <a href="https://www.facebook.com/latrokolaorg/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>La Tr&oacute;kola</strong></em></a><em><strong> </strong></em><em>&ndash;</em>un colectivo e iniciativa de memoria hist&oacute;rica de Avil&eacute;s (Asturias) enfocado en recuperar, investigar y difundir el pasado de la clase obrera, la represi&oacute;n franquista, la Guerra Civil y la Revoluci&oacute;n de Octubre de 1934&ndash;, se qued&oacute; maravillado al encontrar un documento escrito a m&aacute;quina titulado nada menos que 'Estatuto del Consejo Regional de Asturias y Le&oacute;n', seg&uacute;n cuenta el peri&oacute;dico asturiano. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>18 art&iacute;culos para una primera autonom&iacute;a asturleonesa &ldquo;en castellano&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El documento, compuesto por 18 art&iacute;culos y varias disposiciones transitorias &ndash;y que el propio Pablo Mart&iacute;nez Corral ha <a href="https://asturias1936.es/spip.php?article146" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compartido &iacute;ntegro en la web Asturias1936.es</a><em>&ndash;</em>, constituye el primer proyecto conocido de un estatuto de autonom&iacute;a conjunta para Asturias y la Regi&oacute;n Leonesa. El texto ha permanecido in&eacute;dito entre la documentaci&oacute;n del Consejo Regional y su articulado plantea una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica de gran alcance y con un claro esp&iacute;ritu revolucionario socialista que nunca lleg&oacute; a entrar en vigor. 
    </p><p class="article-text">
        Un detalle que choca bastante es la contundencia del art&iacute;culo 2 en indicar que el idioma oficial del Consejo Regional de Asturias y Le&oacute;n era &ldquo;el castellano&rdquo;. Sin embargo esto es debido a que es bastante desconocida la imposici&oacute;n del castellano como lengua oficial y el ataque denodado al asturleon&eacute;s desde tiempos, precisamente, de la Segunda Rep&uacute;blica, que en su pol&iacute;tica educativa fue frontalmente contra la lengua hist&oacute;rica de la zona consider&aacute;ndola poco menos que &ldquo;espa&ntilde;ol mal hablado&rdquo;, produci&eacute;ndose debido a la fuerte escolarizaci&oacute;n los primeros controles abusivos en las clases, con castigos corporales a los ni&ntilde;os, dedicados a erradicarla de ra&iacute;z. Pol&iacute;tica que continu&oacute; sin denuedo la dictadura tras la guerra. 
    </p><p class="article-text">
        La importancia del descubrimiento radica en que demuestra que el autogobierno impulsado desde Asturias durante la contienda no fue &uacute;nicamente una respuesta improvisada a las circunstancias militares. El proyecto revela que algunos sectores vinculados al Consejo pretend&iacute;an transformar la administraci&oacute;n excepcional nacida de la guerra en una estructura pol&iacute;tica permanente integrada dentro de la Segunda Rep&uacute;blica. Eso s&iacute;, como subrayan los investigadores hay que tener en cuenta de que al carecer de fecha, firma o constancia documental de su aprobaci&oacute;n, debe hablarse con rigor de un <strong>proyecto de Estatuto</strong> y no de un estatuto vigente. Es decir, un documento muy interesante pero sin validez como el proyecto de la Constituci&oacute;n de la Primera Rep&uacute;blica o la mal llamada Ley Perpetua de &Aacute;vila (ya que ninguno de esos documentos llegaron a aprobarse jam&aacute;s).
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                    alt="Uno de los famosos billetes &#039;Belarminos&#039; del Consejo Soberano de Asturias y León."
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            <span class="title">
                Uno de los famosos billetes &#039;Belarminos&#039; del Consejo Soberano de Asturias y León.                            </span>
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        Los perge&ntilde;adores del documento no se cortaron un pelo y lo ten&iacute;an bien claro: se habla de Asturias y la Regi&oacute;n Leonesa en su integridad. Pretend&iacute;an organizar institucionalmente la autonom&iacute;a de un territorio mucho m&aacute;s amplio que la actual comunidad asturiana. Su primer art&iacute;culo propon&iacute;a constituir una <strong>Regi&oacute;n Aut&oacute;noma</strong> sobre la base del hist&oacute;rico reino asturleon&eacute;s, integrada por las provincias de <strong>Oviedo, Le&oacute;n, Zamora y Salamanca</strong>, con un &oacute;rgano representativo denominado <strong>Consejo Regional de Asturias y Le&oacute;n</strong>. Aquella delimitaci&oacute;n iba mucho m&aacute;s all&aacute; del territorio controlado entonces por la Rep&uacute;blica y evidenciaba que sus redactores confiaban en una futura victoria republicana que permitiera implantar una organizaci&oacute;n estable para todo ese espacio hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Presidente y Consejo de Comisarios</strong>
    </p><p class="article-text">
        El proyecto dise&ntilde;aba una arquitectura institucional propia. El poder quedar&iacute;a repartido entre unas Cortes regionales, un presidente del Consejo Regional y un <strong>Consejo de Comisarios</strong> como &oacute;rgano ejecutivo. El parlamento auton&oacute;mico ejercer&iacute;an la funci&oacute;n legislativa, mientras que el presidente representar&iacute;a institucionalmente a Asturias y Le&oacute;n ante la Rep&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el Estatuto contemplaba una <strong>Hacienda propia, un Tribunal de Casaci&oacute;n, servicios de Polic&iacute;a y Orden Interior, as&iacute; como amplias competencias administrativas, econ&oacute;micas y sociales</strong>, configurando un aut&eacute;ntico gobierno auton&oacute;mico y no una simple descentralizaci&oacute;n administrativa.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Marcado car&aacute;cter socialista expropiador</strong></h2><p class="article-text">
        El modelo pol&iacute;tico previsto ten&iacute;a un marcado car&aacute;cter social. Lo que en aquellos tiempos era socialismo. Las competencias que hubiera tenido la autonom&iacute;a asturleonesa de haberse aprobado as&iacute; inclu&iacute;an obras p&uacute;blicas, ferrocarriles, carreteras, puertos, agricultura, montes, miner&iacute;a, sanidad, ense&ntilde;anza, seguros sociales y gesti&oacute;n de los recursos naturales. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso reconoc&iacute;a expresamente <strong>facultades para la expropiaci&oacute;n y la socializaci&oacute;n de empresas y riquezas naturales</strong>, mientras reservaba al Estado materias como las relaciones exteriores, las fronteras o la autorizaci&oacute;n para recurrir al cr&eacute;dito extranjero. 
    </p><p class="article-text">
        Esa distribuci&oacute;n competencial confirma, seg&uacute;n el investigador Mart&iacute;nez Corral, que el proyecto planteaba una autonom&iacute;a muy amplia, aunque plenamente integrada en la Rep&uacute;blica espa&ntilde;ola y alejada de cualquier planteamiento independentista; demostrando que la soberan&iacute;a de agosto a octubre de 1937 fue circunstancial debido al aislamiento que tuvieron Asturias y la zona de la cordillera Cant&aacute;brica del norte de la provincia leonesa tras la ca&iacute;da del Pa&iacute;s Vasco y posteriormente Santander en manos de las tropas <em>nacionales</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Redactado en el Frente Norte durante la Guerra Civil Espa&ntilde;ola</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Guerra Civil fue el elemento decisivo que hizo posible la aparici&oacute;n de este proyecto. Tras el golpe militar de julio de 1936, el aislamiento del territorio republicano del Norte oblig&oacute; a las autoridades locales a asumir funciones que normalmente correspond&iacute;an al Gobierno central. Primero surgieron comit&eacute;s y organismos de guerra y, posteriormente, el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Consejo_Interprovincial_de_Asturias_y_Le%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Consejo Interprovincial de Asturias y Le&oacute;n</strong></a>, constituido el 24 de diciembre de 1936 (la &uacute;ltima vez en que parte de Le&oacute;n, junto a Asturias, intent&oacute; <a href="https://ileon.eldiario.es/1_904ede" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">soberan&iacute;a por s&iacute; misma</a> como hab&iacute;a ocurrido 120 a&ntilde;os antes durante la <a href="https://ileon.eldiario.es/historia/leon-contra-la-invasion-tropas-napoleonicas-guerra-independencia-1808-1814-reportaje-de-pedro-victor-fernandez-edad-contemporanea_1_12868461.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guerra de Independencia</a> contra Napol&eacute;&oacute;n), fue acumulando competencias sobre econom&iacute;a, abastecimiento, transportes, sanidad, justicia, orden p&uacute;blico e incluso la direcci&oacute;n de la guerra. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella <em>autonom&iacute;a de facto</em> naci&oacute;, por tanto, de la necesidad de gobernar un territorio pr&aacute;cticamente incomunicado con Valencia, que era entonces la capital de la Segunda Rep&uacute;blica tras el traslado desde Madrid. Tras la sublevaci&oacute;n, la provincia de Le&oacute;n qued&oacute; partida en dos con Asturias y el norte de Le&oacute;n en zona republicana en lo que se llam&oacute; el Frente Norte, que aguant&oacute; poco m&aacute;s de un a&ntilde;o. Y el proceso de <em>autonom&iacute;a</em> y <em>soberan&iacute;a</em> alcanz&oacute; su paroxismo el <strong>24 de agosto de 1937</strong>, cuando el Consejo Interprovincial se proclam&oacute; <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/leon-segunda-republica-1937-consejo-soberano-de-asturias-y-leon-gijon-franco-cataluna-independencia-belarminos-belarmino-tomas_1_9457374.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Consejo Soberano de Asturias y Le&oacute;n</strong></a>, concentrando las competencias civiles y militares. Provocando las iras del presidente republicano Manuel Aza&ntilde;a, que poco menos que dijo que Belarmino Tom&aacute;s, el que fuera su presidente, &ldquo;se hab&iacute;a vuelto loco&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Belarmino Tomás (segundo por la izquierda), presidente del Consejo de Asturias y León, pasando revista en Gijón."
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            <span class="title">
                Belarmino Tomás (segundo por la izquierda), presidente del Consejo de Asturias y León, pasando revista en Gijón.                            </span>
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        Sin embargo, el documento descubierto demuestra que esa declaraci&oacute;n soberana no era el objetivo final. Mientras la proclamaci&oacute;n respond&iacute;a a una situaci&oacute;n militar desesperada, el Estatuto aspiraba a dotar de continuidad jur&iacute;dica y estabilidad institucional a la experiencia de autogobierno desarrollada durante la guerra. En otras palabras, <em>El Gobiern&iacute;n</em> (que fue como se llam&oacute; popularmente a ese <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Consejo_Soberano_de_Asturias_y_Le%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejo Soberano de Asturias y Le&oacute;n</a>) pretend&iacute;a que la autonom&iacute;a sobreviviera al conflicto mediante un marco legal permanente.
    </p><p class="article-text">
        Pero poco tiempo tuvo <em>El Gobiern&iacute;n</em>  ya que en menos de dos meses la ofensiva del Ej&eacute;rcito franquista sobre el Frente Norte hizo que cayera el 21 de octubre de 1937, frustrando aquellas aspiraciones y quedando el documento en cajas que fueron enviadas a &Aacute;vila y que se descubre ahora, casi 90 a&ntilde;os despu&eacute;s, como una verdadera curiosidad legislativa localizada por un impenitente investigador asturiano. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La caída del Frente Norte en octubre de 1937.                            </span>
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        El aislamiento del Frente Norte, el avance de las tropas sublevadas y la ca&iacute;da de Asturias apenas dos meses despu&eacute;s de proclamarse el Consejo Soberano impidieron culminar el proceso auton&oacute;mico. Aunque partes de Le&oacute;n y Asturias mantuvieron tambi&eacute;n de facto una curiosa autonom&iacute;a frente al r&eacute;gimen dictatorial de Franco en una Espa&ntilde;a devastada, continuando la Cordillera Cant&aacute;brica como zona del <a href="https://ileon.eldiario.es/1_90c3c9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">frente del maquis antifranquista</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El documento reci&eacute;n localizado en las cajas del archivo abulense muestra un curioso proyecto que nunca lleg&oacute; a debatirse oficialmente ni a remitirse al Gobierno de la Rep&uacute;blica, quedando sepultado entre los legajos de una documentaci&oacute;n militar olvidada durante casi un siglo. Nueve d&eacute;cadas despu&eacute;s, su recuperaci&oacute;n permite conocer que, en plena contienda, existi&oacute; un intento serio de convertir el autogobierno nacido de la emergencia b&eacute;lica en una autonom&iacute;a estable para Asturias y la Regi&oacute;n Leonesa dentro del Estado republicano de los a&ntilde;os 30 del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Y que da p&aacute;bulo a esa autonom&iacute;a asturleonesa que parece m&aacute;s de cuento que de realidad, aunque ha pasado de m&iacute;tica y legendaria a una vieja aspiraci&oacute;n que no pudo ser gracias al descubrimiento de este excepcional documento.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Si quieres conocer m&aacute;s hazlo aqu&iacute; pinchando para visitar la web </strong></span><a href="https://asturias1936.es/spip.php?article146" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Asturias1936.es</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús María López de Uribe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/descubren-proyecto-autonomia-asturias-region-leonesa-redactado-durante-guerra-civil_1_13429403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2026 06:32:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren un proyecto de autonomía de Asturias con la Región Leonesa redactado durante la Guerra Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil en León,Memoria Democrática,Asturias,León,Zamora,Salamanca,Bierzo,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Junta autoriza los trabajos para localizar víctimas de la Guerra Civil en Villamanín]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/junta-autoriza-trabajos-localizar-victimas-guerra-civil-villamanin_1_13418403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62bf033d-f4e9-4348-a138-63a6c314a573_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x982y999.jpg" width="1200" height="675" alt="La Junta autoriza los trabajos para localizar víctimas de la Guerra Civil en Villamanín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El expediente ha sido promovido por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), destinado a encontrar fosas de víctimas del franquismo en Arbas del Puerto </p></div><p class="article-text">
        La Junta de Castilla y Le&oacute;n ha sacado a informaci&oacute;n p&uacute;blica la solicitud de autorizaci&oacute;n para realizar actuaciones de localizaci&oacute;n de v&iacute;ctimas de la Guerra Civil y la represi&oacute;n franquista en el t&eacute;rmino municipal de Villaman&iacute;n (Le&oacute;n), concretamente en la localidad de Arbas del Puerto.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha publicado este jueves el Bolet&iacute;n Oficial de Castilla y Le&oacute;n (BOCyL), el expediente ha sido promovido por la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica (ARMH), entidad que impulsa desde hace a&ntilde;os trabajos de b&uacute;squeda, exhumaci&oacute;n e identificaci&oacute;n de desaparecidos de la contienda y la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        La Direcci&oacute;n de Relaciones Institucionales y Acci&oacute;n Exterior, dependiente de la Consejer&iacute;a de la Presidencia, es el &oacute;rgano encargado de tramitar la autorizaci&oacute;n para estas actuaciones, que se desarrollar&iacute;an en el paraje conocido como Concejil de Arbas del Puerto, dentro del municipio leon&eacute;s de Villaman&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El anuncio abre un periodo de informaci&oacute;n p&uacute;blica de veinte d&iacute;as h&aacute;biles a contar desde el d&iacute;a siguiente a su publicaci&oacute;n, durante el cual las personas interesadas podr&aacute;n consultar el expediente y presentar alegaciones.
    </p><p class="article-text">
        La tramitaci&oacute;n se realiza en cumplimiento de lo establecido en el art&iacute;culo 18.4 de la Ley 20/2022, de Memoria Democr&aacute;tica, norma que regula las actuaciones dirigidas a la b&uacute;squeda, localizaci&oacute;n, identificaci&oacute;n y dignificaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas desaparecidas durante la Guerra Civil y la dictadura franquista.
    </p><p class="article-text">
        La documentaci&oacute;n podr&aacute; consultarse en la Direcci&oacute;n de Relaciones Institucionales y Acci&oacute;n Exterior, en Valladolid, en horario de nueve a once de la ma&ntilde;ana durante el periodo de exposici&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        De recibir la autorizaci&oacute;n definitiva, los trabajos permitir&aacute;n avanzar en la investigaci&oacute;n sobre posibles enterramientos de v&iacute;ctimas en esta zona de la monta&ntilde;a central leonesa, una de las &aacute;reas donde distintas asociaciones memorialistas han desarrollado actuaciones de b&uacute;squeda y recuperaci&oacute;n de desaparecidos en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Arb&aacute;s del Puerto y su entorno en la monta&ntilde;a leonesa conservan una destacada huella de la memoria hist&oacute;rica vinculada a la Guerra Civil y la represi&oacute;n franquista.
    </p><p class="article-text">
        En enclaves pr&oacute;ximos como Busdongo de Arb&aacute;s o Poladura de la Tercia se han llevado a cabo durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os distintas actuaciones de b&uacute;squeda y exhumaci&oacute;n de fosas comunes promovidas por la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica (ARMH).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencia EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/junta-autoriza-trabajos-localizar-victimas-guerra-civil-villamanin_1_13418403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 13:27:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Junta autoriza los trabajos para localizar víctimas de la Guerra Civil en Villamanín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Villamanín,Guerra Civil en León,Junta de Castilla y León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El muro de León donde se detuvo el tiempo hace 90 años, cuando se dio el golpe de Estado y estalló la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/muro-leon-detuvo-tiempo-90-anos-dio-golpe-estallo-guerra-civil_1_13387724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11b52e4c-5183-4c90-817b-b2dd7567aa10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El muro de León donde se detuvo el tiempo hace 90 años, cuando se dio el golpe de Estado y estalló la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ejército sublevado tuvo algo más de resistencia de lo conocido hasta ahora para hacerse con el control de la capital, ya que los mineros intentaron recuperar la ciudad el 23 y 24 de julio de 1936. Hay imágenes y documentos que lo atestiguan, aunque las fotografías planteen serias dudas de si eran pura propaganda</p><p class="subtitle">7 DÍAS DEL 36 / QUÉ PASÓ EL 23 Y 24 DE JULIO DE 1936 - Milicianos y mineros fracasan en la toma del polvorín de la Carretera de Asturias en León</p></div><p class="article-text">
        Miles de conductores y no pocos viandantes pasan a su lado cada d&iacute;a. Pero nadie le hace caso. Es un muro discreto, de una altura media y sin embargo suficiente para ocultar lo que hay detr&aacute;s, en la finca situada en los Altos de Nava, junto a la carretera de Asturias, en las afueras del norte de Le&oacute;n capital. En la distancia corta se puede comprobar que se trata de una pared que suma muchos a&ntilde;os: por el granulado, un color algo desva&iacute;do, el desgaste de su viejo hormig&oacute;n y el &oacute;xido de las juntas de metal que une sus lienzos. Variadas pintadas, algunas muy del siglo XXI, son lo &uacute;nico que del tabique llama hoy la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero nadie sabe que cuando pasa ante este muro, le observa un testigo mudo y discreto de un momento crucial de la historia de la ciudad y de Espa&ntilde;a, un hito que cumple 90 a&ntilde;os: el estallido del golpe de Estado militar contra la Segunda Rep&uacute;blica y el inicio de la Guerra Civil en Le&oacute;n. Y es que 90 a&ntilde;os exactos cumple tambi&eacute;n estos d&iacute;as una imagen, una muy poco conocida fotograf&iacute;a, que permite demostrar y datar la longevidad de esa humilde pared que hoy nos observa.
    </p><p class="article-text">
        La idea general que se tiene del origen del franquismo en Le&oacute;n y de los 40 a&ntilde;os de dictadura, como en el resto de la Regi&oacute;n Leonesa y las provincias de Castilla La Vieja de la actual Comunidad, es que el golpe fascista del 18 de julio de 1936 triunf&oacute; de manera aplastante, sin apenas resistencia. 
    </p><p class="article-text">
        Y eso no es del todo cierto. Primero, porque al norte de la provincia se termin&oacute; situando el Frente Norte divisorio, y de constante y dur&iacute;simo conflicto b&eacute;lico, entre el Le&oacute;n ya en manos de los rebeldes del bando nacional y los fieles a la democracia republicana. Hasta que ese frente <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/caida-del-frente-norte-operaciones-belicas-guerra-civil-final-maginot-del-cantabrico-cerro-castiltejon-franco-leon-asturias-gijon_1_9459829.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cay&oacute;, en octubre de 1937</a>, hubo un enfrentamiento mortal entre ambos bandos. Y lo atestigua la destrucci&oacute;n casi total de algunas localidades, como La Pola o Villaman&iacute;n, casi evocando a Guernica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Pola de Gordón destruida en octubre de 1937 - Guerra Civil Española - Frente Norte - Frente de los Puertos                            </span>
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        Pero incluso en la propia ciudad hay muchos matices, con los documentos en la mano. Para empezar, durante dos d&iacute;as completos las fuerzas sublevadas no se atrevieron a salir de los cuarteles y tomar el mando de las instituciones por la fuerza. No fue<a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/golpe-leon-guardia-civil-sale-calle-militares-ocupan-ciudad_1_9444298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> hasta el 20 de julio</a>, una vez que constataron que hab&iacute;an abandonado la ciudad los cientos de mineros provenientes de Asturias que recalaron en la capital leonesa para pertrecharse de armas y v&iacute;veres camino de la defensa de Madrid y algunas otras ciudades a su paso. Un periplo <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/desconocida-odisea-mineros-asturianos-defensa-republica-leon-faltan-armas-convenidas_1_12154660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">narrado con todo lujo de detalles en ILE&Oacute;N en una serie de diez art&iacute;culos de Jos&eacute; Caba&ntilde;as</a>.
    </p><p class="article-text">
        Hay otras muchas fuentes oficiales que demuestran que ese triunfo golpista en la capital leonesa no fue un camino de rosas. Y junto a documentos, expedientes, causas sumar&iacute;simas del franquismo para justificar fusilamientos y encarcelamientos en masa, testimonios, algunos diarios personales y noticias de prensa de la &eacute;poca, tambi&eacute;n hay unas pocas y muy desconocidas fotograf&iacute;as. Bien se dice que &ldquo;una imagen vale m&aacute;s que mil palabras&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una estampa muy desconocida</h2><p class="article-text">
        La principal foto, la que ilustra este reportaje, es la que delata la ya antigua presencia del muro que nos ocupa. Muestra un amplio parapeto con unos 25 soldados del sublevado Regimiento Burgos n&uacute;mero 31 perfectamente equipados, en posici&oacute;n de defensa activa. Llama mucho la atenci&oacute;n el hecho de que a los pies del parapeto, de m&aacute;s de un metro de altura y donde se apoyan los fusiles, aparezcan hasta cuatro cad&aacute;veres de militares supuestamente abatidos en una refriega que se adivina, ya que la escena transmite una fuerte tensi&oacute;n de batalla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El parapeto nacional en la carretera Asturias para &#039;defender&#039; el golpe en León. Atrás, el muro todavía existente."
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            <span class="title">
                El parapeto nacional en la carretera Asturias para &#039;defender&#039; el golpe en León. Atrás, el muro todavía existente.                            </span>
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        Por detr&aacute;s se puede observar sin duda alguna la vieja pared y hasta los postes de la luz antiguos de madera y una peque&ntilde;a casa baja en la parte superior izquierda que coinciden plenamente con la misma imagen que hoy, 90 a&ntilde;os despu&eacute;s, se aprecia en la misma zona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una ambulancia pasa por la Ronda Interior cerca de la carretera de Asturias, el antiguo Fielato y los depósitos de agua."
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            <span class="title">
                Una ambulancia pasa por la Ronda Interior cerca de la carretera de Asturias, el antiguo Fielato y los depósitos de agua.                            </span>
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        Los enfrentamientos directos entre el bando faccioso y el democr&aacute;tico en aquel julio de 1936 existieron: son incuestionables y est&aacute;n documentalmente demostrados. Incluso llegando a tirotearse en la calle Padre Isla intentando llegar los mineros al centro tambi&eacute;n desde la zona de la Estaci&oacute;n de Matallana, pero sobre todo en la v&iacute;a principal de incursi&oacute;n: la carretera de Asturias. Son muy numerosas las publicaciones que dan fe documental de ello y que hablan de parapetos, trincheras, blocaos, fortines y tiroteos y tambi&eacute;n de bombas e, incluso, de fallecidos. 
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                    alt="El viejo muro junto a la Ronda Interior y al fondo la rotonda de la carretera Asturias y el Fielato. A la derecha se situaron las trincheras del 36."
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            <span class="title">
                El viejo muro junto a la Ronda Interior y al fondo la rotonda de la carretera Asturias y el Fielato. A la derecha se situaron las trincheras del 36.                            </span>
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        La mayor&iacute;a de los duros combates ocurrieron en las inmediaciones del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Fielato" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fielato</a>, el antiguo puesto de cobro de derechos de consumos, es decir, impuestos y tasas municipales, entonces una caseta situado junto a la carretera que hoy es la N-630. Se conserva un antiguo mes&oacute;n con ese mismo nombre que delata el lugar aproximado. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay fotos de aquellos d&iacute;as, como esta que muestra un claro 'posado' de soldados nacionales con el Fielato detr&aacute;s, en apariencia de defender la ciudad.
    </p><h2 class="article-text">As&iacute; fueron las refriegas en la zona</h2><p class="article-text">
        Quiz&aacute; quien m&aacute;s ha detallado las incursiones de aquellos d&iacute;as es el escritor, investigador y divulgador Jos&eacute; Caba&ntilde;as, recopilando todo lujo de detalles en su libro <em>El asalto a la Rep&uacute;blica en la provincia de Le&oacute;n. Segunda Parte. La guerra</em>, de Ediciones del Lobo Sapiens en 2023. Resalta con pruebas documentales especialmente dos intensos intentos de incursi&oacute;n durante las madrugadas del 23 y 24 de julio de 1936, situando los combates en torno a los dep&oacute;sitos de agua, los terrenos de La Copona, el camino de Carbajal de la Legua, el polvor&iacute;n provincial cercano, el Fielato y la propia carretera de Asturias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fuerzas del Regimiento de Infantería Burgos 31 (del Cuartel del Cid) en la carretera de Asturias. Se fecha el 30 de julio de 1936; detrás, el antiguo Fielato."
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            <span class="title">
                Fuerzas del Regimiento de Infantería Burgos 31 (del Cuartel del Cid) en la carretera de Asturias. Se fecha el 30 de julio de 1936; detrás, el antiguo Fielato.                            </span>
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        El primer ataque se produjo en la madrugada del 23 de julio. Izquierdistas dispersados tras la ca&iacute;da de Le&oacute;n y mineros procedentes de La Robla, llegados en varios camiones, intentaron asaltar el polvor&iacute;n provincial. Durante varias horas se registr&oacute; un fuerte tiroteo en aquellos arrabales, donde las fuerzas sublevadas hab&iacute;an instalado con antelaci&oacute;n puestos de vigilancia, barricadas y blocaos defensivos, como bien pudieran ser los de la fotograf&iacute;a, ante la posibilidad de que los partidarios del Gobierno leg&iacute;timo trataran de entrar en la ciudad por ese punto norte, que era lo m&aacute;s l&oacute;gico.
    </p><h2 class="article-text">Los 'pollos bien' de buena familia que combatieron</h2><p class="article-text">
        Entre los defensores de aquellas posiciones se encontraban soldados del Regimiento de Infanter&iacute;a y varios j&oacute;venes integrados en las llamadas Escuadras de la Revoluci&oacute;n Nacional. La prensa local lo public&oacute; literalmente as&iacute;: &ldquo;El ruidoso ataque, el estrepitoso tiroteo, de numerosos marxistas armados contra el dep&oacute;&shy;sito de aguas de la carretera de Asturias, cerca de Carbajal de la Legua. Valientes muchachos de la capital, <em>pollos bien </em>(sic)<em> </em>y <em>soldados mejor</em>, sostienen en aquellos altos la defensa y se baten heroicamente en los terrenos de La Copona. Fuegos nocturnos que acabaron pronto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por <em>'pollos bien'</em> se refer&iacute;an los periodistas a v&aacute;stagos de buenas familias leonesas, algunos muy bien identificados, que se hicieron fuertes en aquellas barricadas. Por ejemplo, hermanos Juan Antonio y Rogelio Garc&iacute;a de Juan o dos de los hermanos Roa Rico (Francisco, Octavio o quiz&aacute; Carlos). Tambi&eacute;n se sit&uacute;a all&iacute; al falangista &Aacute;ngel Blanco, que acompa&ntilde;aba a los soldados de la compa&ntilde;&iacute;a que mandaba el capit&aacute;n Antonio Cosido. Caba&ntilde;as relata que los seis en una peque&ntilde;a trinchera en avanzadilla enfilada por los tiros del enemigo, &ldquo;alumbrado por un reflector colocado hacia la Casa de los Colegiales, a la parte del Hospital&rdquo;, sosteniendo la defensa con tal br&iacute;o que los marxistas de La Robla &ldquo;no pudieron llegar a tomar caf&eacute; en Le&oacute;n. Eso s&iacute;, al vecindario no le dejaron pegar ojo en toda la noche, sosteniendo el fuego sin parar&rdquo;. As&iacute; lo escribi&oacute; en el per&iacute;&oacute;dico <em>Proa</em> (cabecera falangista, que se apropi&oacute; de <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/tarde-noche-julio-leon-muerte-democracia_1_9444035.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Democracia</em></a>, del alcalde socialista Miguel Casta&ntilde;o que ser&iacute;a fusilado meses despu&eacute;s) Carmelo Hern&aacute;ndez, alias <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/periodista-lamparilla-calle-leon-mantiene-propagandista-franquista-causo-suspension-genarin_1_11241780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Lamparilla</em></a>, un periodista<a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/periodista-lamparilla-calle-leon-mantiene-propagandista-franquista-causo-suspension-genarin_1_11241780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> totalmente afecto al golpe y despu&eacute;s a la dictadura de Franco</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Milicianos de Falange en León el 22 de julio de 1936.                            </span>
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        El ataque fracas&oacute;, pero los grupos republicanos volvieron a intentarlo al d&iacute;a siguiente. En la madrugada del 24 de julio se produjo una ofensiva m&aacute;s numerosa y organizada contra las mismas defensas de la carretera de Asturias. Los atacantes conoc&iacute;an ya la posici&oacute;n de los blocaos y lograron sobrepasar algunos de ellos, mientras otros grupos manten&iacute;an ocupados bajo el fuego a los soldados que los defend&iacute;an. Aquella incursi&oacute;n fue m&aacute;s lejos de lo que casi nunca se admiti&oacute;, penetrando casi hasta el centro de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Caba&ntilde;as lo relata as&iacute;: &ldquo;Dur&oacute; el copioso cruce de disparos hasta las cuatro de la madrugada, cuando los atacantes (que de nuevo cortaban la electricidad) fueron ahuyentados por el fuego de ametralladoras y fusiles de quienes vigilaban la entrada a la urbe y por un aparato del aer&oacute;dromo que sali&oacute; entonces en su  persecuci&oacute;n y que bombardeaba una camioneta cerca de La Robla, habiendo llegado antes a hostigar a los defensores de la ciudad por la avenida Padre Isla y a forzar su repliegue hacia el centro, cercando incluso y acosando a tiros la Comandancia Militar sita en un chalet de aquella v&iacute;a mientras tuvieron municiones, hasta que, agotadas, pasaron las fuerzas militares con el apoyo de la aviaci&oacute;n a la ofensiva consiguiendo poner en fuga a los de izquierdas, que se retiran hacia La Robla, no sin que antes se aprese a algunos de ellos y se les sume a los que desde la noche del pasado d&iacute;a 20 continuaban recluidos en San Marcos&rdquo;, en referencia al ya entonces tristemente famoso campo de concentraci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vista aérea de León de la época; a la derecha, se ve el Cuartel del Cid donde hoy está el Jardín."
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            <span class="title">
                Vista aérea de León de la época; a la derecha, se ve el Cuartel del Cid donde hoy está el Jardín.                            </span>
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        Se sabe que durante los combates se rompi&oacute; una ca&ntilde;er&iacute;a en las inmediaciones de los dep&oacute;sitos, por lo que los vecinos comprobaron al amanecer que el agua llegaba turbia a sus casas. La prensa favorable a los sublevados minimiz&oacute; despu&eacute;s la magnitud de la refriega, aunque mencion&oacute; a un guardia civil herido de bala en un hombro y a otro alcanzado por una peque&ntilde;a perdigonada.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el fuego de fusiles y ametralladoras desde los puestos defensivos oblig&oacute; a los atacantes a retirarse. Muchos tuvieron que atravesar de nuevo los fortines de la carretera de Asturias, todav&iacute;a atacados por algunos de sus compa&ntilde;eros para facilitar la huida. Aquellos combates marcaron el fracaso del &uacute;ltimo intento serio de penetrar en Le&oacute;n por su acceso septentrional y consolidaron el control de la ciudad por las fuerzas sublevadas.
    </p><h2 class="article-text">Hoy, lienzo de mensajes y pintadas</h2><p class="article-text">
        Pero las im&aacute;genes en forma de fotos de golpistas en la carretera de Asturias, defendiendo con armas su reciente rebeli&oacute;n, aunque se tratara de montajes, demuestran que la historia del inicio de la Guerra Civil en Le&oacute;n tiene a&uacute;n hoy muchos matices que mostrar. Y detallan tambi&eacute;n c&oacute;mo hay rincones de la ciudad de Le&oacute;n, tan cambiada en muchos aspectos, que apenas han visto pasar el tiempo 90 a&ntilde;os despu&eacute;s. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Antifa(scista), un corregido &quot;antiAntifa&quot; y llamada el voto al partido ultra Democracia Nacional conviven hoy en el muro que fue testigo del golpe de Estado en León."
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            <span class="title">
                Antifa(scista), un corregido &quot;antiAntifa&quot; y llamada el voto al partido ultra Democracia Nacional conviven hoy en el muro que fue testigo del golpe de Estado en León.                            </span>
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        Eso s&iacute;, en aquellos muros posiblemente centenarios las pintadas visibles de los &uacute;ltimos s&iacute; muestran el signo de los nuevos tiempos, con pintadas contradictorias que todav&iacute;a mencionan al movimiento 'Antifa' (antifascista) o 'Vota Democracia Nacional', un partido pol&iacute;tico fascista nost&aacute;lgico del r&eacute;gimen golpista. Otra clama contra el 'Algoritmo: trituradora humana, social y familiar', en referencia al impacto de las redes sociales e internet. Y las hay de plena actualidad al reivindicar '&iexcl;Palestina libre!', en tiempos de ocupaci&oacute;n internacional israel&iacute; y genocidio de la poblaci&oacute;n.
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                &quot;No al maltrato animal&quot;, &quot;Libertad&quot; o &quot;Palestina libre&quot;, frases escritas en los muros centenarios.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Carlos J. Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/muro-leon-detuvo-tiempo-90-anos-dio-golpe-estallo-guerra-civil_1_13387724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 10:30:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El muro de León donde se detuvo el tiempo hace 90 años, cuando se dio el golpe de Estado y estalló la Guerra Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Historia de León,Asturias,Guerra Civil en León,Barrios,León ciudad,Reportajes,León Antiguo,España,Memoria Democrática,Ejército,Minería,7 días del 36,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así fue la sublevación de 1936 en León contada por un periodista belga de turismo que vio comenzar la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/sublevacion-1936-leon-contada-periodista-belga-turismo-vio-comenzar-guerra-civil_130_13386792.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edf60e77-8c74-4b25-9c7b-51e60811fddc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El periodista belga se alojó en el Hotel Oliden (izda), desde donde vivió el asalto al Gobierno Civil."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Albert t’Serstevens visitaba el 20 de julio de 1936 con su mujer (y su gato) la ciudad sin saber que, pocas horas después, contemplarían desde el Hotel Oliden la sublevación del Ejército, el asalto al Gobierno Civil, la captura de decenas de personas y la ocupación militar. Relató lo sucedido en un reportaje aquel mismo año </p><p class="subtitle">HEMEROTECA - Confusión y desconcierto en León: los protagonistas del golpe de julio de 1936</p></div><p class="article-text">
        La Guerra Civil no empez&oacute; en Le&oacute;n el 18 de julio, sino dos d&iacute;as despu&eacute;s. Todo se debi&oacute; a que <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/mineros-asturianos-paran-leon-pertrecharse-defensa-frente-popular_1_9444170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los mineros ocuparon la capital leonesa el d&iacute;a 19</a> de paso hacia Madrid, reclamando armas y con los militares asegurando al entonces gobernador civil que estaban a las &oacute;rdenes del Gobierno de la Rep&uacute;blica... mientras preparaban minuciosa y secretamente el golpe.
    </p><p class="article-text">
        Fue una vez que los <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/mineros-abandonan-leon-recupera-calma-militares-orden_1_9444089.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mineros asturianos se marcharon de la capital de la provincia</a>, cuando a las dos de la tarde sali&oacute; la Guardia Civil de su cuartel cercano a la actual plaza de la P&iacute;cara (en la calle de la Guardia Civil, anteriormente llamada Capit&aacute;n Cort&eacute;s y en aquel momento Traves&iacute;a de Don Cayo) y eso dio la se&ntilde;al salieran a toda prisa los soldados del Regimiento de Infanter&iacute;a Burgos n&uacute;mero 31 de su cuartel de la calle del Cid y tomaran la calle ancha, la plaza de la Libertad (hoy Santo Domingo) y apostaran ametralladoras para asediar el Gobierno Civil, que entonces se encontraba justo detr&aacute;s del Hotel Oliden, en la manzana de la conocida como <em>casa de las Ba&ntilde;eras </em>aunque en aquellos tiempos era el Edificio Zarauza.
    </p><p class="article-text">
        La salida de los mineros asturianos termin&oacute; por despejar el camino a los militares sublevados en Le&oacute;n. La columna hab&iacute;a abandonado la ciudad el 19 de julio con rumbo a Madrid y alcanz&oacute; Benavente, pero durante la madrugada recibi&oacute; la noticia de que el coronel Antonio Aranda se hab&iacute;a alzado en Oviedo. Ante el riesgo de perder Asturias, los trabajadores dieron media vuelta y emprendieron el regreso. Cuando el d&iacute;a 20 la provincia qued&oacute; paralizada por una huelga general, los mineros ya se encontraban lejos de Le&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mapa Gráfico de Dativo Plano del León de julio de 1936 al comienzo de la Guerra Civil."
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            <span class="title">
                Mapa Gráfico de Dativo Plano del León de julio de 1936 al comienzo de la Guerra Civil.                            </span>
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        Fue entonces cuando el general Carlos Bosch y Bosch, comandante de la XVI Brigada de Infanter&iacute;a, declar&oacute; el estado de guerra y se sum&oacute; al <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/golpe-leon-guardia-civil-sale-calle-militares-ocupan-ciudad_1_9444298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">golpe militar</a>. Bajo su mando se encontraban el Regimiento de Infanter&iacute;a Burgos n&uacute;mero 31, con fuerzas desplegadas en Le&oacute;n y Astorga, y el grupo de reconocimiento a&eacute;reo n&uacute;mero 21, <a href="https://web.archive.org/web/20220120050152/https://guerracivil.ileon.com/065244/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con base en el aer&oacute;dromo de La Virgen del Camino</a>. Sin la presencia de la columna minera, los sublevados consiguieron hacerse con el control de las dos principales ciudades de la provincia con relativa facilidad.
    </p><p class="article-text">
        El principal foco de resistencia se concentr&oacute; en el Gobierno Civil. Hacia las 14.15 horas del 20 de julio, los militares del Regimiento Burgos n&uacute;mero 36 rodearon el edificio, situado entonces entre la calle Padre Isla y la avenida 14 de Abril (luego General Sanjurjo y ahora actual Gran V&iacute;a de San Marcos), y exigieron la rendici&oacute;n de sus ocupantes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El edificio Zarauza (en la calle Particular, hoy Héroes Leoneses), donde estaba situado el Gobierno Civil. Esa fachada fue ametrallada desde la fachada de enfrente en la Casa Costillas."
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            <span class="title">
                El edificio Zarauza (en la calle Particular, hoy Héroes Leoneses), donde estaba situado el Gobierno Civil. Esa fachada fue ametrallada desde la fachada de enfrente en la Casa Costillas.                            </span>
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        En el interior permanec&iacute;an varios dirigentes sindicales, el capit&aacute;n Juan Rodr&iacute;guez Lozano (abuelo de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero) y ocho guardias de Asalto que se negaron a secundar la rebeli&oacute;n. Los resistentes cerraron las s&oacute;lidas contraventanas de la zona administrativa y se prepararon para defender el inmueble.
    </p><p class="article-text">
        Los sublevados desplegaron dos escuadras de ametralladoras en las ventanas de la Casa Costillas, bajo el mando del capit&aacute;n Moral, y cerraron las calles cercanas para impedir cualquier intento de fuga. Tras escucharse varios disparos de arma corta en el interior, las ametralladoras abrieron fuego a escasa distancia y causaron importantes da&ntilde;os en las oficinas. Los militares tambi&eacute;n dispusieron morteros alrededor del edificio.
    </p><p class="article-text">
        El asedio se prolong&oacute; durante cerca de cuatro horas. Ante la negativa de los ocupantes a entregarse, los atacantes amenazaron con incendiar el Gobierno Civil. Los soldados lanzaron granadas sobre el tejado y prendieron gasolina delante de las puertas. Finalmente, alrededor de las 18.00 horas, los dirigentes sindicales y los guardias de Asalto que permanec&iacute;an dentro se rindieron.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La confirmaci&oacute;n de los hechos por un periodista belga</strong></h2><p class="article-text">
        A las once de la ma&ntilde;ana del lunes 20 de julio de 1936, el periodista belga de viajes Albert t&rsquo;Serstevens entr&oacute; en Le&oacute;n pensando todav&iacute;a como un viajero. Lo acompa&ntilde;aba su mujer, Marie-Jeanne, y <em>Puma</em>, el gato de la pareja, instalado en el autom&oacute;vil acondicionado con el que recorr&iacute;an Espa&ntilde;a. Hab&iacute;an llegado para comer, pasear y conocer una ciudad monumental de la que hab&iacute;an o&iacute;do &ldquo;hablar maravillas&rdquo;. Quer&iacute;an ver la Catedral y San Isidoro, recorrer las calles y continuar despu&eacute;s el viaje hacia Burgos y Francia. Sin embargo, lo que era un viaje de placer se convirti&oacute; en una de las mejores descripciones de lo ocurrido el 20, 21 y 22 de julio en Le&oacute;n y en Burgos (y los pueblos por el camino) que dio lugar a la cruenta Guerra Civil Espa&ntilde;ola. <a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;ved=2ahUKEwji58eWwNmVAxX5TqQEHesZBF4QFnoECBkQAQ&amp;url=https%3A%2F%2Fdialnet.unirioja.es%2Fdescarga%2Farticulo%2F3040023.pdf&amp;usg=AOvVaw1u_dLUx_UxWNaqV4REfAPJ&amp;opi=89978449" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">As&iacute; pudo contar lo ocurrido en Le&oacute;n en un reportaje ese mismo a&ntilde;o</a>.
    </p><p class="article-text">
        Tras una an&eacute;cdota inicial &ndash;porque el belga quer&iacute;a dejar el coche pegado al Gobierno Civil, pero un guardia civil le &ldquo;aconsej&oacute; encarecidamente&rdquo; que no lo hiciera, lo cual indica que <em>algo</em> sab&iacute;a de lo que iba a ocurrir&ndash; apenas tres horas m&aacute;s tarde, aquel turista estar&iacute;a agazapado tras un tabique del Hotel Oliden, escuchando el tableteo de las ametralladoras, su mujer curar&iacute;a a un herido capturado por los militares y desde las ventanas y corredores del establecimiento ver&iacute;an entrar a hombres con los brazos en alto, algunos convencidos de que iban a ser fusilados en ese mismo instante. Otros ser&iacute;an separados por su condici&oacute;n social, atados de dos en dos y conducidos hacia un destino desconocido. 
    </p><p class="article-text">
        T&rsquo;Serstevens hab&iacute;a llegado a Le&oacute;n para contemplar sus afamados edificios y termin&oacute; en medio de un tiroteo mirando a la gente cuando cre&iacute;a que iba a morir. Y lo cont&oacute; sin tapujos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Albert t’Serstevens se alojó en el Hotel Oliden el día que comenzó la Guerra Civil en León."
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                Albert t’Serstevens se alojó en el Hotel Oliden el día que comenzó la Guerra Civil en León.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Albert t&rsquo;Serstevens (Uccle, B&eacute;lgica, 1886-Neuilly-sur-Seine, Francia, 1974) fue un escritor, periodista, ensayista, traductor y viajero de origen belga, nacionalizado franc&eacute;s en 1937. Nacido en el seno de una familia acomodada &mdash;su padre era flamenco y su madre, provenzal&mdash;, se distanci&oacute; pronto del ambiente burgu&eacute;s y del mundo de magistrados del que proced&iacute;a. Despu&eacute;s de dilapidar buena parte de la herencia familiar durante su juventud, adopt&oacute; una vida errante, marcada por un esp&iacute;ritu libertario y una profunda desconfianza hacia las convenciones sociales.  Su encuentro con Blaise Cendrars en 1913 result&oacute; decisivo y dio origen a una amistad duradera. Ambos compart&iacute;an la fascinaci&oacute;n por el viaje, la aventura y una literatura construida a partir de la experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Viajero incansable por Europa, el norte de &Aacute;frica, Am&eacute;rica y la Polinesia, convirti&oacute; sus desplazamientos en la materia principal de novelas, ensayos, poemas y cr&oacute;nicas. Para &eacute;l, el viaje no era &uacute;nicamente un medio para llegar a un destino, sino una experiencia con valor propio: le interesaban las carreteras, los encuentros fortuitos, los paisajes y la vida cotidiana de los lugares que atravesaba. Esa mirada, atenta a los detalles humanos y a las situaciones inesperadas, caracteriza tambi&eacute;n su relato sobre el inicio de la Guerra Civil en Le&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La cr&oacute;nica de una sublevaci&oacute;n armada</strong></h2><p class="article-text">
        Su testimonio tiene un valor inmenso, al confirmar muchas de las cosas que se sab&iacute;an de aquella infausta jornada, sin olvidar tambi&eacute;n las limitaciones de una cr&oacute;nica escrita desde el desconcierto ya que el belga no comprend&iacute;a completamente qui&eacute;n mandaba, qu&eacute; fuerzas se enfrentaban ni qu&eacute; se estaba decidiendo. Ve&iacute;a uniformes, escuchaba consignas, anotaba gestos y convert&iacute;a en escenas literarias los detalles que se le quedaban grabados. En ocasiones interpret&oacute; como rasgos del car&aacute;cter espa&ntilde;ol lo que probablemente eran reacciones individuales ante el miedo, la humillaci&oacute;n o la certeza de la derrota y la muerte por fusilamiento de los detenidos.
    </p><p class="article-text">
        Pero precisamente por eso su relato conserva algo que no aparece en los partes militares: humanidad. El vaso de agua ofrecido a un prisionero que acababa de creer que ser&iacute;a ejecutado; el bocadillo que un detenido pidi&oacute; y despu&eacute;s no pudo morder; la cuerda nueva que fue pasando lentamente de mu&ntilde;eca en mu&ntilde;eca de los capturados; su mujer, que cruz&oacute; una plaza bajo el fuego para alimentar a un gato mientras los bandos pararon el tiroteo para piropearla; los comerciantes que reabrieron sus establecimientos al d&iacute;a siguiente bajo amenaza de muerte; y todo desde el punto de vista de dos extranjeros que, a&uacute;n despu&eacute;s de escuchar tiros durante toda la noche, segu&iacute;an lamentando no poder visitar las iglesias que tanto les hab&iacute;an recomendado.
    </p><p class="article-text">
        Le&oacute;n hab&iacute;a amanecido en huelga general, como cuenta en su diario la costurera <a href="https://conversacionsobrehistoria.info/2020/09/19/leon-julio-de-1936-fagmento-del-diario-inedito-de-juana-lopez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juana L&oacute;pez</a>, aunque lo &uacute;nico que se consigui&oacute; es que termin&oacute; siendo una trampa para los obreros concentrados en la Casa del Pueblo situada tras la Inmaculada en direcci&oacute;n a San Marcos. La situaci&oacute;n llevaba dos d&iacute;as deterior&aacute;ndose, aunque buena parte de la poblaci&oacute;n no conoc&iacute;a el alcance real del golpe militar iniciado en &Aacute;frica entre el 17 y el 18 de julio. Las noticias eran vagas y escasas, pero ese 18 de julio fue el &uacute;ltimo d&iacute;a que sali&oacute; el peri&oacute;dico <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/tarde-noche-julio-leon-muerte-democracia_1_9444035.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Democracia</em></a>, propiedad del alcalde socialista de Le&oacute;n Miguel Casta&ntilde;o. S&oacute;lo el peri&oacute;dico <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/la-manana-periodico-pudo-contar-leon-acontecimientos-18-de-julio-de-1936-guerra-civil-espanola_1_9444980.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Ma&ntilde;ana</em></a> pudo contar lo que ocurri&oacute; el d&iacute;a 19. Y a partir de ah&iacute;, silencio informativo: hasta el d&iacute;a 25 de julio los leoneses no pudieron leer ninguna noticia m&aacute;s que por los bandos militeras, ya que los sublevados hab&iacute;an controlado tambi&eacute;n la emisora de Radio Le&oacute;n. En la festividad de Santiago el periodista <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/periodista-lamparilla-calle-leon-mantiene-propagandista-franquista-causo-suspension-genarin_1_11241780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmelo Hern&aacute;ndez Moros</a> (conocido por su mote <em>Lamparilla</em> en todo Le&oacute;n) se sum&oacute; a la sublevaci&oacute;n publicando un bolet&iacute;n militar loando el 'Alzamiento Nacional'.
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            <iframe src="https://www.quadrigram.com/hosting/dativo_rodriguez/mineros_asturias/" style="border: none" frameborder="0" width="100%px" height="700px"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        El d&iacute;a anterior a llegar el matrimonio t&rsquo;Serstevens, el 19 de julio, hab&iacute;an entrado en la ciudad unos cinco mil mineros asturianos, por carretera y ferrocarril, con la intenci&oacute;n de conseguir armas y continuar hacia Madrid para defender al Gobierno de la Rep&uacute;blica. Su presencia hab&iacute;a retrasado los planes de los militares conspiradores, que no se atrevieron a sacar las tropas mientras la ciudad estuviera ocupada por una fuerza obrera tan numerosa.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las dos de la tarde del 20 de julio: se desata el tiroteo en la capital leonesa</strong></h2><p class="article-text">
        Los mineros abandonaron Le&oacute;n y, en la ma&ntilde;ana del d&iacute;a 20, el gobernador civil, Emilio Franc&eacute;s, segu&iacute;a recibiendo presiones para armar a las organizaciones obreras. Se requisaron armas de varias armer&iacute;as con el prop&oacute;sito declarado de impedir que fueran asaltadas, pero el gobernador continu&oacute; retrasando su entrega. A la una y media de la tarde sali&oacute; a comer sin creer todav&iacute;a que la guarnici&oacute;n leonesa fuera a rebelarse. Los conspiradores esperaron precisamente a confirmar que hab&iacute;a entrado en su residencia para impartir las &oacute;rdenes definitivas. La Guardia Civil sali&oacute; del cuartel en la Traves&iacute;a de Don Cayo (la actual calle de la Guardia Civil, anterior Capit&aacute;n Cort&eacute;s que va de Ordo&ntilde;o II a la plaza de la P&iacute;cara) y en la Comandancia (frente a San Isidoro, donde hoy est&aacute; la Audiencia Provincial), fue detenido el jefe de la misma el teniente coronel Santiago Alonso Mu&ntilde;oz por mantenerse fiel a la Rep&uacute;blica. Ser&iacute;a fusilado en 1937 por ello. 
    </p><p class="article-text">
        La salida de la Guardia Civil fue el aviso para que tambi&eacute;n lo hicieran los militares desde el Cuartel del Cid, que se desplazaron al cuartel de la Guardia de Asalto en la Plaza Torres de Oma&ntilde;a para tomarlo, por la calle Ancha para ir hacia el Gobierno Civil en pinza, por Santo Domingo y la Plaza de la Libertad, adem&aacute;s de las tropas del Gobierno Militar que se encontraba un poco m&aacute;s hacia la Estaci&oacute;n de Matallana en la calle Padre Isla.
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                    alt="La comandancia de la Guardia Civil de León estaba en 1936 frente a San Isidoro, donde hoy está la Audiencia Provincial de Justicia."
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            <span class="title">
                La comandancia de la Guardia Civil de León estaba en 1936 frente a San Isidoro, donde hoy está la Audiencia Provincial de Justicia.                            </span>
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        Nada de esto pod&iacute;a saber t&rsquo;Serstevens cuando intent&oacute; inocentemente por la ma&ntilde;ana aparcar su autom&oacute;vil en la plaza de la Libertad, la actual plaza de Santo Domingo; aunque s&iacute; lo deb&iacute;a tener claro el guardia civil que le aconsej&oacute; que no lo hiciera: el sol ca&iacute;a con fuerza sobre la ciudad. El belga busc&oacute; un lugar sombreado junto al Gobierno Civil, situado entonces en las proximidades del Hotel Oliden. All&iacute; se le acerc&oacute; un guardia civil al que describir&iacute;a como &ldquo;un hombre alto, delgado y tan pulido como un destornillador&rdquo;. No lo amenaz&oacute; ni le dio explicaciones pol&iacute;ticas. Le recomend&oacute;, con una insistencia muy educada y cort&eacute;s, que no dejara el veh&iacute;culo en la calle y lo guardara en un garaje.
    </p><p class="article-text">
        El periodista obedeci&oacute; y fue una decisi&oacute;n providencial para que el veh&iacute;culo no quedara hecho un queso gruyere. Eso s&iacute;, dentro del coche qued&oacute; su gato <em>Puma</em>, un protagonista de su historia entonces ajeno a la conspiraci&oacute;n militar y al miedo que se extend&iacute;a por las calles. El consejo del guardia, que al belga pudo parecerle una simple atenci&oacute;n hacia un extranjero, indica que los uniformados sab&iacute;an que algo estaba a punto de ocurrir. Llevaron el coche al garaje de Auto Sal&oacute;n, un poco m&aacute;s all&aacute;.
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                    alt="El Café Central de León en los años 30."
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                El Café Central de León en los años 30.                            </span>
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        Albert y Marie-Jeanne entraron en el Hotel Oliden para almorzar. Era un establecimiento moderno, elegante y con grandes cristaleras, situado en un lugar privilegiado para contemplar el centro de la ciudad. La pareja se sent&oacute; a comer sin ser consciente de que el hotel acabar&iacute;a funcionando como puesto de observaci&oacute;n, refugio improvisado y lugar de retenci&oacute;n de prisioneros.
    </p><p class="article-text">
        A las dos menos diez, en una vivienda pr&oacute;xima, el exalcalde conservador <a href="https://web.archive.org/web/20220120045004/https://guerracivil.ileon.com/064661/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrique Gonz&aacute;lez Luaces</a> recibi&oacute; una llamada que le ordenaba cerrar puertas y ventanas y trasladarse a las habitaciones interiores. A las dos comenzaron los disparos. En las calles salieron simult&aacute;neamente unidades del Ej&eacute;rcito y la Guardia Civil con el primer objetivo de neutralizar a los fieles de la Rep&uacute;blica de la Guardia de Asalto. Sus objetivos posteriores eran el Gobierno Civil, el Ayuntamiento, Radio Le&oacute;n, la Catedral, San Isidoro, la Casa del Pueblo y otros edificios considerados estrat&eacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        En el comedor del Oliden estaban terminando el caf&eacute; cuando llegaron las primeras detonaciones. La gente mir&oacute; sorprendida por la gran cristalera del caf&eacute; restaurante c&oacute;mo se desplegaban los guardias civiles por la Plaza de la Libertad (Santo Domingo hoy) y c&oacute;mo avanzaban desapareciendo detr&aacute;s de las esquinas. Los tiros comenzaron y los comensales se tiraron al suelo. Poco despu&eacute;s, seg&uacute;n la percepci&oacute;n del periodista franco-belga, unos cincuenta soldados bajaron desde la zona de la Catedral gritando &ldquo;&iexcl;Viva Espa&ntilde;a!&rdquo;. En su cr&oacute;nica explicaba c&oacute;mo avanzaban pegados a las fachadas, transformando portales, esquinas y escaparates en posiciones de tiro. Dispararon contra los obreros que corr&iacute;an para ponerse a cubierto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen del Café del Hotel Oliden en los años 30.                            </span>
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        La transformaci&oacute;n fue inmediata. El lugar por el que unos minutos antes circulaban camareros, hu&eacute;spedes y peatones pas&oacute; a ser una zona batida por fusiles y ametralladoras. Algunos clientes del hotel se echaron al suelo y avanzaron a gatas buscando los retretes o los rincones m&aacute;s protegidos. T&rsquo;Serstevens y Marie-Jeanne se refugiaron detr&aacute;s de un tabique. Desde all&iacute; pod&iacute;an observar una parte de la plaza sin exponerse completamente.
    </p><p class="article-text">
        El periodista, impert&eacute;rrito, sigui&oacute; mirando con un cuajo inusual. Ese impulso, mitad profesional y mitad inconsciente, aparece durante todo su relato. Sab&iacute;a que pod&iacute;a recibir un disparo, pero no pod&iacute;a apartarse del escenario. Tomaba notas mentales, se asomaba, preguntaba y trataba de comprender qu&eacute; estaba sucediendo. &Eacute;l mismo terminar&iacute;a reconociendo la imprudencia del viajero que contin&uacute;a pensando en su cr&oacute;nica cuando ya no domina las circunstancias. Pero el periodismo es as&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">El asalto al Gobierno Civil</h2><p class="article-text">
        El principal foco de resistencia estaba en el Gobierno Civil. All&iacute; permanec&iacute;an dirigentes pol&iacute;ticos y sindicales, civiles sorprendidos por el levantamiento, varios guardias de Asalto que no secundaron a los sublevados y el capit&aacute;n Juan Rodr&iacute;guez Lozano, militar leal a la Rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        La reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica se&ntilde;ala que las tropas rodearon el edificio hacia las dos y cuarto de la tarde. Dos escuadras de ametralladoras se instalaron en las ventanas de la Casa Costilla, situada frente a las dependencias administrativas. Tambi&eacute;n se desplegaron morteros y se cerraron las calles para impedir cualquier huida. En el interior se atrincheraron los resistentes tras las contraventanas.
    </p><p class="article-text">
        El asalto lo cont&oacute; tambi&eacute;n el periodista leon&eacute;s <em>Lamparilla</em>, en una cr&oacute;nica posterior, recogida en el <a href="https://almadeherrero.blogspot.com/2025/01/asalto-al-gobierno-civil-de-leon-en.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog Alma de Herrero</a>: &ldquo;Unos soldados subieron a casa del se&ntilde;or Costillas y frente a las habitaciones del gobernador empezaron a tirotear los balcones por los de la casa citada. Utilizaron tambi&eacute;n bombas de mano. Otros hicieron lo propio con las dependencias de oficinas por la parte de las Recoletas. Y otros, por la calle de Fajeros, desde la casa de do&ntilde;a Antonia Hevia. En casa del Sr. Costillas instalaron, adem&aacute;s, una ametralladora, o fusil ametrallador, tirando la barandilla del balc&oacute;n para que no estorbase. Tambi&eacute;n algunos soldados disparaban desde la Avenida del Padre Isla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el hotel, t&rsquo;Serstevens vio un combate mucho m&aacute;s confuso: dos ametralladoras barr&iacute;an las avenidas. Los soldados se proteg&iacute;an en las fachadas y disparaban hacia las ventanas del Gobierno Civil. Los cristales y las paredes sufr&iacute;an los impactos. Las granadas estallaban levantando polvo y cascotes.
    </p><p class="article-text">
        El propio periodista subi&oacute; en alg&uacute;n momento a la terraza del Oliden. All&iacute; contempl&oacute; c&oacute;mo los militares transportaban en el ascensor unos artefactos met&aacute;licos que &eacute;l describi&oacute; como bombas de aluminio. Desde la parte alta eran arrojados sobre el tejado del edificio sitiado. Cada explosi&oacute;n perforaba tejas y levantaba nubes de polvo de yeso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Calle Padre Isla, con el Gobierno Civil a la derecha de la imagen y los siguientes edificios la Casa Costilla (fachada blanca) y el Hotel Oliden.                            </span>
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        En medio de aquel fuego, t&rsquo;Serstevens se sorprendi&oacute; de que los grandes ventanales del hotel permanecieran intactos. Lleg&oacute; a pensar que el Oliden era una especie de terreno neutral o que su propietario hab&iacute;a alcanzado alg&uacute;n acuerdo con los militares. No pod&iacute;a comprobarlo. Era la interpretaci&oacute;n de un hombre que trataba de encontrar una explicaci&oacute;n racional a la direcci&oacute;n de los disparos.
    </p><p class="article-text">
        El establecimiento, en cualquier caso, no estaba fuera de la guerra. Los soldados entraban y sal&iacute;an, utilizaban sus dependencias y terminaron llevando all&iacute; a numerosos detenidos.
    </p><p class="article-text">
        La resistencia del Gobierno Civil se prolong&oacute; durante varias horas. Dentro del edificio, seg&uacute;n los testimonios posteriores, tambi&eacute;n hab&iacute;a miedo y divisi&oacute;n. Algunos refugiados exig&iacute;an la rendici&oacute;n. El capit&aacute;n Rodr&iacute;guez Lozano se resist&iacute;a a creer que el Ej&eacute;rcito hubiera avanzado contra el poder civil y, cuando le aseguraron que deb&iacute;a entregarse, respondi&oacute; inicialmente que aquello eran cuentos. Las granadas que empezaron a penetrar en el inmueble acabaron deshaciendo cualquier posibilidad de resistencia.
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                Plaza de la Libertad de León (Santo Domingo en los años 30).                            </span>
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        Y en ese momento, el periodista extranjero observ&oacute; una escena casi grotesca del momento en que los asaltantes decidieron recurrir a medidas extremas: &ldquo;Un capit&aacute;n entr&oacute; en el hotel buscando gasolina para incendiar el Gobierno Civil. El <em>ma&icirc;tre</em>, enfrentado a una petici&oacute;n que nada ten&iacute;a que ver con su oficio, rebusc&oacute; en su chaleco y ofreci&oacute; una diminuta botella destinada a recargar mecheros. Era toda la gasolina que ten&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El contraste parec&iacute;a concebido para una comedia: un oficial que quer&iacute;a quemar un edificio y un ma&icirc;tre impecable que le entregaba un frasco min&uacute;sculo. Pero la amenaza era real y los militares consiguieron un caldero esmaltado, lo llevaron hasta una gasolinera cercana (posiblemente Auto Sal&oacute;n, luego conocido como AutoPalacios) bajo la protecci&oacute;n de las armas y regresaron con el combustible. La intenci&oacute;n de incendiar las dependencias por la parte trasera aceler&oacute; la rendici&oacute;n. La investigaci&oacute;n hist&oacute;rica sostiene que los dirigentes sindicales terminaron entreg&aacute;ndose, entre otros motivos, para evitar la muerte de los funcionarios que permanec&iacute;an dentro. El Gobierno Civil cay&oacute; a media tarde.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Anuncio de Auto Salón en la calle Padre Isla del León Antiguo del siglo XX.                            </span>
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        Esto lo confirma Carmelo Hern&aacute;ndez Moros en su propio relato period&iacute;stico: &ldquo;Los chicos del capit&aacute;n Moral empezaron el <em>fregado</em> con un entusiasmo loco. Igual que todos los muchachos del Regimiento de Burgos, por supuesto, que parec&iacute;a que les pagaban un tanto por disparo... &iexcl;Y eso que la oficialidad anduvo parca para no derrochar municiones! [...] Guardias, polic&iacute;as y los rojos que hab&iacute;a all&iacute; se refugiaron en el hueco de la escalera y algunos se acurrucaron bajo esta, como pudieron. &iexcl;Y bala va, y bala viene! [...] La cosa se pon&iacute;a demasiado seria. Llevaban as&iacute; dos horas y los del Frente Popular, sin saber que hacer, acurrucados de nuevo, no se rend&iacute;an. Y los del capit&aacute;n Moral &iexcl;&iexcl;Tampoco se rend&iacute;an de tirar tiros!! [...] Ces&oacute; el fuego; avanz&oacute; el capit&aacute;n Moral pistola en mano, abrieron los guardias y poco despu&eacute;s, brazos en alto, sal&iacute;an los dos capitanes del Frente Popular, Alfredo Barthe el abogado, <em>Chomin</em> Rey, y los restantes para la c&aacute;rcel&rdquo;. Lamparilla muestra su famosa iron&iacute;a &ndash;que a partir de estas circunstancias se convertir&iacute;a en cruel al ser uno de los que apoyaron sin tapujos el golpe y la dictadura que vendr&iacute;a, llegando a atacar a&ntilde;os despu&eacute;s el Entierro de Genar&iacute;n y conseguir que se prohibiera&ndash; al explicar que los de dentro tuvieron que usar un palo de escoba con un pa&ntilde;uelo blanco para pedir la rendici&oacute;n. &ldquo;Ya sab&eacute;is lectores, lo que fue la bandera blanca del Gobierno Civil de que tanto se habl&oacute; los primeros d&iacute;as: la escoba de los guardias de Seguridad&rdquo;, termin&oacute; aquel art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los detenidos, contra la pared</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los primeros prisioneros que vio t&rsquo;Serstevens fueron conducidos al hotel con los brazos en alto y fusiles apunt&aacute;ndoles por la espalda. El belga record&oacute; a cinco guardias de Asalto y a un capit&aacute;n de Infanter&iacute;a, todos ellos hombres corpulentos de alrededor de cuarenta a&ntilde;os. La documentaci&oacute;n hist&oacute;rica eleva a ocho el n&uacute;mero de guardias de Asalto que no secundaron el golpe y confirma la presencia del capit&aacute;n Juan Rodr&iacute;guez Lozano entre quienes resistieron en el Gobierno Civil. La diferencia no invalida el testimonio: el extranjero narraba el grupo que pudo ver, no necesariamente la totalidad de los detenidos.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces... los colocaron contra una pared y delante de ellos se form&oacute; un grupo de soldados con los fusiles preparados. T&rsquo;Serstevens escuch&oacute; entonces unos gritos que definir&iacute;a como los sonidos humanos m&aacute;s horribles que hab&iacute;a o&iacute;do. No precis&oacute; qui&eacute;n grit&oacute; ni qu&eacute; palabras se pronunciaron. Quiz&aacute; fueran s&uacute;plicas, protestas, insultos o la reacci&oacute;n instintiva de hombres convencidos de que iban a recibir una descarga.
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                Alcalde Miguel Castano, Félix Gordón Ordás y Ramiro Armesto. Los dos jóvenes fueron fusilados salvo Ordás, que fue presidente del Gobierno de la República en el exilio.                            </span>
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        El periodista cerr&oacute; los ojos, esper&oacute; el estruendo de los disparos... que no lleg&oacute;. Una orden hizo bajar los fusiles y, en cuesti&oacute;n de minutos, la escena cambi&oacute; de naturaleza sin dejar de ser aterradora. Los mismos hombres que acababan de esperar la muerte fueron sentados en sillones de mimbre. El ma&icirc;tre se acerc&oacute; con una bandeja de metal y les sirvi&oacute; vasos de agua.
    </p><p class="article-text">
        T&rsquo;Serstevens vio en ese cambio una paradoja espa&ntilde;ola: la violencia extrema y la cortes&iacute;a pod&iacute;an sucederse sin transici&oacute;n. Sin embargo, aquella agua no borraba la amenaza. Los prisioneros continuaban detenidos y muchos de ellos ser&iacute;an ejecutados semanas o meses despu&eacute;s. Rodr&iacute;guez Lozano fue fusilado el 18 de agosto de 1936. Otros responsables pol&iacute;ticos y sindicales de la ciudad, entre ellos el alcalde Miguel Casta&ntilde;o, el gobernador Emilio Franc&eacute;s y el joven presidente de la Diputaci&oacute;n Ramiro Armesto, ser&iacute;an <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/miguel-castano_1_9397114.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fusilados en noviembre</a>.
    </p><p class="article-text">
        El aparente aplazamiento de la muerte no significaba, ni mucho menos, salvaci&oacute;n en la Guerra Civil Espa&ntilde;ola que comenzaba en ese momento en Le&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El asalto a la Casa del Pueblo</h2><p class="article-text">
        La ca&iacute;da del Gobierno Civil no termin&oacute; con los disparos. Las fuerzas sublevadas continuaron hacia la Casa del Pueblo, situada en la entonces avenida Diagonal (lo que luego fue Jos&eacute; Antonio y ahora la Gran V&iacute;a de San Marcos). All&iacute; se hab&iacute;an concentrado militantes y dirigentes obreros. Hubo un tiroteo con heridos y al menos un muerto en el interior. Parte de quienes lograron salir se desplaz&oacute; hacia San Marcos, que se convirti&oacute; en el &uacute;ltimo foco importante de resistencia de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Desde la zona del hotel, t&rsquo;Serstevens percib&iacute;a que el combate se alejaba progresivamente. Los disparos ya no proced&iacute;an &uacute;nicamente de las inmediaciones del Gobierno Civil. Se escuchaban hacia la Casa del Pueblo y despu&eacute;s en direcci&oacute;n a San Marcos.
    </p><p class="article-text">
        La cr&oacute;nica local de Gonz&aacute;lez Luaces coincide en esa progresi&oacute;n. Desde su domicilio observ&oacute; salir del Gobierno Civil a alrededor de cuarenta hombres con los brazos en alto. Despu&eacute;s vio a los soldados avanzar pegados a los muros de los Agustinos mientras continuaban disparando hacia la Casa del Pueblo. El fuego se mantuvo durante aproximadamente otras dos horas y fue desplaz&aacute;ndose hacia San Marcos, cuyo asedio dur&oacute; hasta bien entrada la noche.
    </p><h2 class="article-text">Clases sociales entre los apresados</h2><p class="article-text">
        El viajero belga ve&iacute;a llegar prisioneros sin poder reconstruir de qu&eacute; edificio proced&iacute;a cada grupo. Para &eacute;l eran cuerpos que entraban en el hotel: funcionarios, militares, obreros, empleados, heridos, hombres armados y hombres desarmados.
    </p><p class="article-text">
        Para los sublevados eran ya categor&iacute;as que deb&iacute;an separarse, interrogarse y custodiarse.
    </p><p class="article-text">
        El periodista belga defini&oacute; al vest&iacute;bulo del Hotel Oliden como en una sala de clasificaci&oacute;n humana. Repar&oacute; en que los prisioneros se divid&iacute;an casi espont&aacute;neamente o eran distribuidos seg&uacute;n su apariencia y condici&oacute;n. Los militares con graduaci&oacute;n, los funcionarios y quienes parec&iacute;an empleados se sentaban en sillas o alrededor de las mesas. Los obreros permanec&iacute;an en cuclillas o apoyados contra las paredes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Rep&uacute;blica se estaba derrumbando y, aun as&iacute;, las jerarqu&iacute;as sociales segu&iacute;an visibles en la postura de los cuerpos: unos sentados; otros en el suelo. Algunos obreros fumaban y compart&iacute;an cigarrillos. Pod&iacute;a parecer serenidad, pero tambi&eacute;n era una manera de mantener las manos ocupadas y dominar el miedo. Nadie les explicaba con claridad qu&eacute; iba a ocurrirles. Uno de los hombres trat&oacute; de esconder unas balas de rev&oacute;lver detr&aacute;s de un radiador. El gesto era torpe y desesperado. De haber sido descubierto, aquellas municiones pod&iacute;an convertirse en una acusaci&oacute;n suficiente para matarlo. Aun as&iacute;, intent&oacute; desprenderse de ellas, quiz&aacute; porque conservarlas era todav&iacute;a m&aacute;s peligroso. Otro prisionero pidi&oacute; comida. Le prepararon un bocadillo enorme. Cuando lo tuvo entre las manos, lo acerc&oacute; a la boca, pero no consigui&oacute; morderlo&rdquo;. Albert t&rsquo;Serstevens escribi&oacute; que un pensamiento terrible parec&iacute;a haberse apoderado de &eacute;l. El cuerpo hab&iacute;a pedido alimento por costumbre; el miedo le hab&iacute;a cerrado la garganta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Soldados ciclistas del regimiento de Infantería Burgos número 31 ubicado en el Cuartel del Cid en León."
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                Soldados ciclistas del regimiento de Infantería Burgos número 31 ubicado en el Cuartel del Cid en León.                            </span>
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        &ldquo;Marie-Jeanne se fij&oacute; en un hombre herido en la cabeza. Se acerc&oacute; y comenz&oacute; a vendarlo. No pertenec&iacute;a a ninguno de los bandos, apenas hablaba la lengua y no sab&iacute;a qu&eacute; delitos se atribu&iacute;an a aquellos detenidos. Vio sangre y actu&oacute;. Mientras ella trabajaba, algunos prisioneros le lanzaron piropos, incluso frases rimadas&rdquo;, apunt&oacute; el escritor belga, que volvi&oacute; a interpretar el episodio como una forma espa&ntilde;ola de convivir con la muerte: hombres privados de libertad, quiz&aacute; camino del fusilamiento, todav&iacute;a capaces de bromear y elogiar a una mujer. &ldquo;Tambi&eacute;n pudo ser una defensa contra el p&aacute;nico. Flirtear, fumar o interesarse por un vendaje permit&iacute;a fingir durante unos segundos que el vest&iacute;bulo segu&iacute;a siendo un hotel y no la antesala de una prisi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante la tarde siguieron entrando detenidos. Proced&iacute;an del Gobierno Civil, de los alrededores de la Casa del Pueblo y de otros puntos tomados por los militares. Los militares hab&iacute;an seguido controlando la ciudad, y colocando una ametralladora en la torre de los Agustinos en lo que luego ser&iacute;a la plaza de la Inmaculada impidieron que los obreros se pudieran movilizar para salvar desde su casa sindical el Gobierno Civil, a escasos cuatrocientos metros. De hecho, se convirti&oacute; en una trampa para ellos, ya que cuando los militares controlaron la sede gubernamental provincial fueron a por ellos y tomaron el edificio de los sindicatos y m&aacute;s prisioneros. San Marcos fue la &uacute;ltima resistencia obrera, con una dura pelea por la noche habitaci&oacute;n por habitaci&oacute;n, en la que, curiosamente, no hubo muertos. Todav&iacute;a no quer&iacute;a nadie una guerra civil, porque nadie sab&iacute;a que ese d&iacute;a hab&iacute;a comenzado una terrible de casi tres a&ntilde;os en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El surrealismo de la cuerda de detenci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        La escena de la cuerda es una de las m&aacute;s minuciosas y perturbadoras de todo el relato del periodista belga (que en 1937 se nacionalizar&iacute;a franc&eacute;s): &ldquo;Un hombre alto, de manos enormes, entr&oacute; en el vest&iacute;bulo llevando un rollo de cuerda delgada y completamente nueva. No necesit&oacute; gritar. Orden&oacute; que los obreros se acercaran y comenz&oacute; a unirlos por parejas. Ataba la mu&ntilde;eca derecha de uno a la izquierda del siguiente. Como no cortaba peque&ntilde;os trozos, deb&iacute;a pasar el rollo entero por cada vuelta y cada nudo. El procedimiento resultaba lento. La cuerda se desenrollaba por el suelo, atravesaba las manos del encargado y volv&iacute;a a recogerse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso del asunto, lo m&aacute;s surrealista, es que &ldquo;los detenidos observaban la operaci&oacute;n con tanta atenci&oacute;n&rdquo; que al belga le pareci&oacute; que &ldquo;poco faltaba para que ayudasen al hombre a realizar los nudos&rdquo;. En realidad, aquella concentraci&oacute;n pod&iacute;a ser otra forma de apartar la mente de lo que iba a suceder despu&eacute;s. Mirar la cuerda, seguir su recorrido y calcular la siguiente pareja era m&aacute;s soportable que pensar en el lugar al que los llevar&iacute;an. Una hora desp&uacute;es, al terminar hab&iacute;a veintid&oacute;s parejas: cuarenta y cuatro hombres unidos de dos en dos. Pero sobr&oacute; un largo tramo de cuerda y el &uacute;ltimo detenido de la fila, que conservaba una mano libre, se ofreci&oacute; a llevarlo. Lo sostuvo como quien recoge un objeto que estorba, pese a que era la prolongaci&oacute;n de la atadura que lo conduc&iacute;a preso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Presos en el patio la Cárcel Vieja de Puerta Castillo durante la Guerra Civil.                            </span>
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        El cortejo sali&oacute; por una puerta de servicio escoltado por soldados. Serstevens no sab&iacute;a ad&oacute;nde iban. Tampoco pod&iacute;a saber, en ese instante, que el sistema represivo implantado tras el triunfo del golpe llenar&iacute;a las c&aacute;rceles de Le&oacute;n y convertir&iacute;a San Marcos en uno de los principales centros de reclusi&oacute;n y terror de la provincia.
    </p><p class="article-text">
        En el documento aportado, la escena aparece como uno de los ejemplos m&aacute;s n&iacute;tidos de c&oacute;mo la violencia se hizo cotidiana: no hubo una gran ceremonia, sino un hombre pasando pacientemente una cuerda nueva por decenas de mu&ntilde;ecas.
    </p><h2 class="article-text">La ocurrencia: Marie-Jeanne cruza la plaza para alimentar al gato</h2><p class="article-text">
        A las seis de la tarde, con la ciudad todav&iacute;a bajo el fuego, la mujer del periodista, Marie-Jeanne, record&oacute; que el gato <em>Puma</em> llevaba horas encerrado en el autom&oacute;vil y no hab&iacute;a comido. Y se empe&ntilde;&oacute; en ir a alimentarlo.
    </p><p class="article-text">
        Albert intent&oacute; disuadirla. La plaza continuaba expuesta a los disparos y las ametralladoras controlaban los accesos. Un capit&aacute;n escuch&oacute; la discusi&oacute;n y le asegur&oacute; que pod&iacute;a cruzar. Seg&uacute;n la frase recogida por t&rsquo;Serstevens, afirm&oacute; que &ldquo;un espa&ntilde;ol nunca disparaba contra una mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Era una garant&iacute;a absurda y de bravata. Durante la guerra y la represi&oacute;n ser&iacute;an asesinadas numerosas mujeres en Espa&ntilde;a. Pero Marie-Jeanne acept&oacute; aquella palabra como si el honor masculino invocado por el oficial tuviera m&aacute;s fuerza que las balas. Prepar&oacute; pescado, lo envolvi&oacute; en una servilleta o lo coloc&oacute; en un peque&ntilde;o paquete y sali&oacute; del hotel.
    </p><p class="article-text">
        Entonces sucedi&oacute; la escena m&aacute;s surrealista del relato.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto la mujer puso un pie en la plaza, los disparos cesaron. No hubo una orden formal que el periodista pudiera escuchar. El silencio pareci&oacute; transmitirse de posici&oacute;n en posici&oacute;n. Marie-Jeanne avanz&oacute; sola por el espacio abierto, llevando la comida del gato mientras los hombres armados la observaban.
    </p><p class="article-text">
        Desde las fachadas comenzaron a gritarle: &ldquo;&iexcl;Ol&eacute;, guapa!&rdquo; y &ldquo;&iexcl;Ol&eacute;, cari&ntilde;o!&rdquo;. La mujer de Albert t&rsquo;Serstevens sigui&oacute; andando sin inmutarse y aparentemente sin prisa. Cuando alcanz&oacute; el callej&oacute;n donde estaba el garaje y desapareci&oacute; de la l&iacute;nea de tiro, las armas volvieron a disparar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Entrada del Cuartel del Cid en el antiguo convento de las Recoletas (ampliado a la derecha por IA, la vegetación no existió nunca)."
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                Entrada del Cuartel del Cid en el antiguo convento de las Recoletas (ampliado a la derecha por IA, la vegetación no existió nunca).                            </span>
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        El episodio parece inveros&iacute;mil, pero encaja con el tipo de detalle propio de los conflictos que se inician: la guerra detenida durante unos segundos no para evacuar a un herido ni negociar una rendici&oacute;n, sino para permitir que una extranjera alimentara a un gato. El surrealismo es propio de las guerras. Pero la an&eacute;cdota muestra dos cosas: la poca cabeza de la pareja. Marie-Jeanne arriesg&oacute; la vida por un animal al que consideraba parte de su familia. Albert, aunque protest&oacute;, permaneci&oacute; observando y despu&eacute;s convirti&oacute; el recorrido en literatura. Ninguno de los dos parec&iacute;a haber asumido todav&iacute;a que ya no eran turistas protegidos por su condici&oacute;n de extranjeros, sino dos personas atrapadas en una ciudad donde bastaba un error para ser detenidas o tiroteadas.
    </p><p class="article-text">
        Y la segunda, un machismo inherente en los espa&ntilde;oles de la &eacute;poca que, visto 90 a&ntilde;os despu&eacute;s chirr&iacute;a notablemente. Aunque hay que entender que en aquellos tiempos todos los hombres, incluidos los europeos, pensaban que estaban haciendo lo correcto al piropear a una mujer que consideraran bonita.
    </p><h2 class="article-text">Los tiroteos de la noche del 20 de julio</h2><p class="article-text">
        A las ocho de la tarde, el cronista belga asegur&oacute; que Le&oacute;n se ilumin&oacute; de repente. Los sublevados hab&iacute;an ocupado la central el&eacute;ctrica. Las farolas y los escaparates proyectaron su luz sobre calles desiertas, cristales rotos y fachadas marcadas por los disparos. Aquella recuperaci&oacute;n de la electricidad no devolvi&oacute; la normalidad. Hizo m&aacute;s visible el escenario de la batalla.
    </p><p class="article-text">
        Albert y Marie-Jeanne lograron instalarse en una habitaci&oacute;n. Cuando el periodista trat&oacute; de abrir las contraventanas para mirar, una r&aacute;faga las agujere&oacute;. Comprendieron que cualquier movimiento junto a la ventana pod&iacute;a ser interpretado como la presencia de un tirador. Se sentaron en el borde de la cama, fuera del &aacute;ngulo de fuego. All&iacute; permanecieron a oscuras, escuchando.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a r&aacute;fagas aisladas, disparos sueltos y silencios que no tranquilizaban porque pod&iacute;an romperse en cualquier instante. Pasaban camiones tocando las bocinas. Desde la calle llegaban gritos de viva y arriba Espa&ntilde;a. San Marcos segu&iacute;a siendo desalojado y los &uacute;ltimos resistentes eran capturados. La reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica cifra el balance de aquella jornada en tres muertos y once heridos, aunque la violencia represiva posterior multiplicar&iacute;a enormemente las v&iacute;ctimas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fuerzas del Regimiento de Infantería 36 (del Cuartel del Cid) en la carretera de Asturias el 30 de julio de 1936 en el Fielato.                            </span>
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        En otros domicilios nadie durmi&oacute; tampoco. Gonz&aacute;lez Luaces dej&oacute; escrito que hubo disparos durante toda la noche, <em>pacos</em> (francotiradores) en diferentes puntos y una excitaci&oacute;n febril que mantuvo despierta a la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Y a&uacute;n as&iacute;, en la inconsciencia m&aacute;s absoluta, Marie-Jeanne formul&oacute; una preocupaci&oacute;n que pod&iacute;a parecer fr&iacute;vola: &ldquo;Si aquello continuaba, ... c&oacute;mo iban a visitar Le&oacute;n?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La frase muestra hasta qu&eacute; punto la mente se aferra a los planes anteriores cuando la realidad se vuelve insoportable. La pareja hab&iacute;a cruzado Europa para conocer ciudades. Admitir que ya no exist&iacute;a el viaje tur&iacute;stico equival&iacute;a a aceptar que estaban en medio de una guerra.
    </p><h2 class="article-text">La 'nueva normalidad', bajo el bando militar del 21 de julio</h2><p class="article-text">
        El martes 21 de julio, Le&oacute;n amaneci&oacute; bajo el control de los sublevados. Los soldados regulares comenzaron a ser sustituidos en algunos puntos por j&oacute;venes falangistas. Albert T&rsquo;Serstevens los describi&oacute; como muchachos imberbes que manejaban armas con escasa experiencia. Aquello le produjo m&aacute;s temor que la presencia de las tropas profesionales. Un soldado pod&iacute;a obedecer unas reglas; un adolescente nervioso, con el dedo cerca del gatillo, pod&iacute;a disparar por un gesto mal interpretado.
    </p><p class="article-text">
        Los balcones aparecieron cubiertos de telas blancas. Hab&iacute;a s&aacute;banas, manteles, colchas de encaje y piezas de seda. Desde abajo, la ciudad pod&iacute;a parecer preparada para una procesi&oacute;n del Corpus. Pero no era una celebraci&oacute;n religiosa. El blanco expresaba sometimiento, adhesi&oacute;n o, simplemente, el deseo de que los patrulleros comprendieran que en aquella casa nadie pretend&iacute;a disparar.
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                Plaza Santo Domingo de León, de La Libertad en la República.                            </span>
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        El cronista de viajes se&ntilde;al&oacute; que cada familia colgaba lo que ten&iacute;a: &ldquo;Los hogares acomodados exhib&iacute;an tejidos ricos. Los m&aacute;s modestos recurr&iacute;an a una s&aacute;bana. La desigualdad social se hac&iacute;a visible incluso en la forma de rendirse&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la noche de disparos, Albert y Marie-Jeanne, ni cortos ni perezosos decidieron salir a conocer la ciudad. Hab&iacute;an visto prisioneros maniatados, hab&iacute;an sido alcanzadas las contraventanas de su habitaci&oacute;n y sab&iacute;an que la ciudad estaba ocupada. Aun as&iacute;, quer&iacute;an visitar los monumentos.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, un oficial les advirti&oacute; de que deb&iacute;an dejar la c&aacute;mara fotogr&aacute;fica en el hotel. En aquellas circunstancias, una c&aacute;mara pod&iacute;a <em>convertirlos </em>en esp&iacute;as. Si una patrulla los sorprend&iacute;a haciendo fotograf&iacute;as de posiciones militares, pod&iacute;an ser fusilados sin que su pasaporte belga sirviera para salvarlos. Por eso no hay fotos de aquellas jornadas pese a ser ta,boi&eacute;n periodista gr&aacute;fico t'Steversens por sus cr&oacute;nicas de viajes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jóvenes milicianos de Falange en León el 22 de julio de 1936 haciendo el tonto con los fusiles.                            </span>
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        Finalmente, el paseo no tuvo nada de tur&iacute;stico y s&iacute; de problem&aacute;tico. En numerosos cruces fueron obligados a levantar los brazos. Los registraron una y otra vez. Cada nueva patrulla ignoraba lo que hab&iacute;a comprobado la anterior. Deb&iacute;an explicar qui&eacute;nes eran, de d&oacute;nde ven&iacute;an, d&oacute;nde se alojaban y qu&eacute; hac&iacute;an caminando por una ciudad ocupada horas despu&eacute;s de un combate.
    </p><p class="article-text">
        T&rsquo;Serstevens cont&oacute; que observaba las huellas de la jornada anterior con una curiosidad que rozaba nuevamente la imprudencia. Se detuvo ante una farola rota y calcul&oacute;, asombrado, cu&aacute;ntos disparos hab&iacute;an sido necesarios para destruirla. Mir&oacute; las fachadas, los escaparates y los cristales. En un quiosco encontr&oacute; un retrato del cantante y actor franc&eacute;s Maurice Chevalier atravesado por una bala a la altura del pecho. La imagen le llam&oacute; la atenci&oacute;n porque resum&iacute;a el absurdo: incluso las celebridades impresas en una revista pod&iacute;an parecer v&iacute;ctimas de la batalla.
    </p><p class="article-text">
        A su alrededor, sin embargo, hab&iacute;a v&iacute;ctimas reales, detenidos y familias que no sab&iacute;an d&oacute;nde estaban sus parientes y ellos pensando sin m&aacute;s en que &ldquo;al menos hay que visitar San Isidoro, la Catedral y las murallas romanas: es cl&aacute;sico y obligatorio&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Colegiata de San Isidoro antes de la primera mitad del siglo XX.                            </span>
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        Eso s&iacute;, qued&oacute; decepcionado con la visita. La Colegiata de San Isidoro estaba cerrada y reaccionaron. con una indignaci&oacute;n casi c&oacute;mica. Consider&oacute; que el sacrist&aacute;n mostraba una lamentable falta de conciencia profesional: precisamente cuando dos turistas extranjeros hab&iacute;an conseguido llegar hasta all&iacute; durante una revoluci&oacute;n, el encargado no estaba disponible para abrirles. Quiz&aacute;s quejarse del horario de una iglesia era m&aacute;s sencillo que pensar en los hombres atados el d&iacute;a anterior. El edificio s&iacute; le gust&oacute;: &ldquo;Es una bella iglesia rom&aacute;nica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo contrario que la Catedral, que puso a bajar de un burro, completamente decepcionado: &ldquo;Demasiado restaurarada, desnuda en medio de unos jardines p&uacute;blicos, sin alma. La fachada recuerda a la de Burgos pero sin ser esbelta, paticorta como muchas espa&ntilde;olas. P&oacute;rtico con estatuas como las de Reims o Brujas, un poco pesadas. Pin&aacute;culos toscos. Sin p&aacute;tina&rdquo;.  Una cruel descripci&oacute;n que contrasta con cualquiera de hoy en d&iacute;a de la <em>Pulchra Leonina</em>.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, apareci&oacute; un teniente con un casco que el belga describi&oacute; &ldquo;como alem&aacute;n&rdquo; que les orden&oacute; marcharse y regresar al hotel. La advertencia incluy&oacute; otra referencia al pared&oacute;n: si continuaban deambulando, alguien pod&iacute;a tomarlos por esp&iacute;as y fusilarlos. Se tuvieron que ir y en el propio art&iacute;culo el periodista belga se contradice, quiz&aacute;s arrepentido de lo que acaba de decir: &ldquo;Tendremos que volver dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, para ver esas piedras romanas sin inter&eacute;s y pasear sin problemas bajo las ojivas de la catedral, muy bella por cierto y que por sus retablos, sus verjas y sus vidrieras, val&iacute;a un nuevo viaje.&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">El bando que orden&oacute; recuperar la vida bajo pena de muerte</h2><p class="article-text">
        Otra de las an&eacute;cdotas curiosas y crueles es c&oacute;mo ese mismo d&iacute;a 21, a mediod&iacute;a, t&rsquo;Serstevens la poblaci&oacute;n fue convocada para escuchar un bando militar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La proclamaci&oacute;n estuvo acompa&ntilde;ada por cornetas y tambores. El nuevo poder anunci&oacute; el estado de guerra, orden&oacute; el final de la huelga y exigi&oacute; la vuelta inmediata al trabajo. Comercios, bares y caf&eacute;s deb&iacute;an abrir antes de las tres de la tarde. No era una invitaci&oacute;n a recuperar la normalidad. Era una orden respaldada por la amenaza de ejecuci&oacute;n&rdquo;, estimaba.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ese momento, el centro presentaba un aspecto desierto. Las calles vac&iacute;as bajo el sol recordaban a Gonz&aacute;lez Luaces &ldquo;un d&iacute;a de eclipse&rdquo;. La poblaci&oacute;n permanec&iacute;a tras las ventanas, intentando averiguar qu&eacute; bando dominaba realmente la ciudad y si los mineros asturianos regresar&iacute;an. Pero a las tres, como hab&iacute;a ordenado el mando militar, los cierres comenzaron a levantarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Abrieron las tiendas. Los camareros colocaron las mesas. Los clientes ocuparon las terrazas. Las j&oacute;venes volvieron a caminar por el centro peinadas y arregladas. Se formaron grupos ante los aparatos de radio. Sonaron seguidillas. En apenas unas horas, Le&oacute;n pas&oacute; de las r&aacute;fagas de ametralladora a la m&uacute;sica popular&rdquo;.
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                    alt="Jura de bandera en el regimiento de Infantería número 31, cuyo cuartel estaba en el actual Parque del Cid."
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                Jura de bandera en el regimiento de Infantería número 31, cuyo cuartel estaba en el actual Parque del Cid.                            </span>
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        El mantrimonio belga qued&oacute; fascinado por aquella capacidad para continuar viviendo con la muerte todav&iacute;a presente. La llam&oacute; inconsciencia. Sin embargo, la apertura de los establecimientos no fue necesariamente una muestra de despreocupaci&oacute;n. Los propietarios obedec&iacute;an una orden militar. Los peatones necesitaban conseguir comida, buscar noticias y comprobar qui&eacute;n segu&iacute;a vivo. Salir a la calle pod&iacute;a ser tambi&eacute;n una forma de demostrar que no se ten&iacute;a nada que ocultar.
    </p><p class="article-text">
        La normalidad era obligatoria.
    </p><p class="article-text">
        Bajo las terrazas llenas y las radios encendidas continuaba el miedo. Los militares hab&iacute;an destituido de hecho a las autoridades republicanas, detenido a dirigentes obreros y comenzado a construir el aparato represivo que marcar&iacute;a los meses siguientes. La poblaci&oacute;n a&uacute;n no conoc&iacute;a el destino de muchos detenidos. Tampoco estaba claro que el golpe hubiera triunfado en el conjunto de Espa&ntilde;a. Incluso algunos responsables sublevados consideraban que la situaci&oacute;n segu&iacute;a en el aire.
    </p><p class="article-text">
        El belga ve&iacute;a una ciudad resucitada. En realidad, asist&iacute;a al nacimiento de una <em>nueva normalidad </em>impuesta por las armas.
    </p><h2 class="article-text">La &uacute;ltima noche en Le&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El testimonio no describe la noche del 21 con el mismo detalle que la anterior. La impresi&oacute;n general es la de una calma vigilada: patrullas en las calles, edificios ocupados, controles y una poblaci&oacute;n que hab&iacute;a comprendido qui&eacute;n mandaba en la capital.
    </p><p class="article-text">
        Albert y Marie-Jeanne prepararon su salida. Quer&iacute;an alcanzar Burgos y continuar hacia Francia por el camino m&aacute;s corto. Despu&eacute;s de lo vivido, abandonar Le&oacute;n parec&iacute;a prudente, pero viajar por carretera resultaba igualmente peligroso. No exist&iacute;a una l&iacute;nea clara que separase territorios seguros. Cada pueblo hab&iacute;a improvisado controles, barricadas y grupos armados. Un autom&oacute;vil desconocido pod&iacute;a ser enemigo para todos.
    </p><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles 22 abandonaron Le&oacute;n. Albert t&rsquo;Serstevens escoger&iacute;a despu&eacute;s palabras severas para describir la ruta: caminos mal indicados, campos abandonados por el miedo y pueblos que reaccionaban ante la aparici&oacute;n del coche como si se aproximara una columna enemiga. Viajaban dos extranjeros y un gato, pero desde lejos pod&iacute;an ser militares, emisarios, esp&iacute;as, fugitivos o avanzadilla de alguna fuerza armada.
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                Batallón anarquista de la CNT en el Frente Norte de la Guerra Civil.                            </span>
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        En Melgar, las campanas o el toque de alarma anunciaron su llegada. Alrededor de un centenar de campesinos sali&oacute; a cortarles el paso. Llevaban escopetas de caza, hachas, palos y herramientas transformadas en armas. Hab&iacute;an levantado una barricada con carros y bidones de gasolina. Albert y Marie-Jeanne tuvieron que bajar del autom&oacute;vil con los brazos en alto, pero les dejaron continuar al ver al gato con cascabeles al grito de &ldquo;!Arriba Espa&ntilde;a!&rdquo; al un&iacute;sono.
    </p><p class="article-text">
        En otros tramos de la carretera recibieron disparos desde posiciones ocultas. Las balas no alcanzaron el veh&iacute;culo, pero no pod&iacute;an saber si eran avisos o intentos reales de detenerlos. La &uacute;nica defensa consist&iacute;a en seguir conduciendo. Pero en Salda&ntilde;a un grupo armado intercept&oacute; el coche. Varios hombres subieron a los estribos y acercaron los rev&oacute;lveres a las cabezas de los viajeros. Albert y Marie-Jeanne no comprend&iacute;an todas las preguntas ni sab&iacute;an qu&eacute; respuesta pod&iacute;a considerarse sospechosa.
    </p><p class="article-text">
        En el momento de m&aacute;xima tensi&oacute;n apareci&oacute; un sacerdote. Lleg&oacute; corriendo y grit&oacute; a los hombres: &ldquo;&iexcl;Abajo, co&ntilde;o!  Y los dejaron marchar.
    </p><h2 class="article-text">Segar mientras se combate y Burgos igual que Le&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Cerca de Villasandino, t&rsquo;Serstevens contempl&oacute; otra de las im&aacute;genes que resumir&iacute;an para &eacute;l aquellos d&iacute;as: &ldquo;A un lado de la carretera se combat&iacute;a entre la maleza. Hab&iacute;a hombres armados, disparos y movimientos de personas que intentaban ocultarse. Al otro lado, unos campesinos continuaban segando el trigo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El escritor consider&oacute; la escena una imagen admirable de la vida. &ldquo;La cosecha no pod&iacute;a esperar a que terminara la guerra&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Albert, Marie-Jeanne y Puma llegaron a Burgos hacia el mediod&iacute;a. All&iacute; les explicaron que tambi&eacute;n se hab&iacute;a combatido durante dos d&iacute;as y que los disparos reaparec&iacute;an al anochecer. Sin embargo, las terrazas estaban abiertas y a las seis se celebr&oacute; el paseo habitual por el Espol&oacute;n. Una banda militar comenz&oacute; a tocar en el quiosco. La pareja esperaba marchas heroicas, himnos o m&uacute;sica destinada a exaltar a los vencedores. En su lugar, la orquesta interpret&oacute; un tango.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n le pareci&oacute; otro ejemplo del car&aacute;cter absurdo de aquellos d&iacute;as: una ciudad militarizada, soldados en las calles y una melod&iacute;a de baile flotando sobre el paseo.
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                Voluntarios falangistas leoneses en julio de 1936.                            </span>
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        Al regresar al hotel encontr&oacute; militares durmiendo en todos los escalones. Cuando intent&oacute; utilizar el ascensor descubri&oacute; que tambi&eacute;n hab&iacute;a soldados acostados dentro. La guerra ocupaba literalmente el edificio. Tanto Burgos como Le&oacute;n hab&iacute;an ca&iacute;do en el bando sublevado y las situaciones fueron espantosamente similares, sobre todo para las gentes de izquierdas que comenzaron a ser encarceladas y paseadas sin piedad durante ese a&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El surrealista viaje de la guerra de Espa&ntilde;a</strong></h2><p class="article-text">
        Tres d&iacute;as antes, la pareja hab&iacute;a entrado en Le&oacute;n preocupada por encontrar sombra para el coche y tiempo para visitar los monumentos. Desde entonces hab&iacute;a visto comenzar el golpe militar, el asalto al Gobierno Civil, la rendici&oacute;n de quienes defend&iacute;an la legalidad republicana, el avance sobre la Casa del Pueblo y San Marcos, la clasificaci&oacute;n y atadura de los prisioneros y la transformaci&oacute;n de una ciudad entera bajo las &oacute;rdenes de los sublevados.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;an sentido miedo, aunque no siempre fueron conscientes de hasta qu&eacute; punto estaban en peligro. Otra vez m&aacute;s, la vida de la pareja pareci&oacute; depender menos de una norma que de un gesto imprevisible: un guardia que aconsej&oacute; guardar el coche, unos soldados que dejaron de disparar mientras una mujer cruzaba la plaza, un cura que consigui&oacute; apartar unos rev&oacute;lveres mediante una blasfemia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un relato que valida mucho de lo contado de la sublevaci&oacute;n en Le&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El relato de t&rsquo;Serstevens no es una explicaci&oacute;n completa de la sublevaci&oacute;n en Le&oacute;n. Confunde algunos lugares, no identifica a todos los protagonistas y contempla los acontecimientos desde el privilegio relativo de un extranjero alojado en un buen hotel. Tampoco alcanza a ver la represi&oacute;n que seguir&iacute;a: las c&aacute;rceles, los consejos de guerra, las sacas y los fusilamientos.
    </p><p class="article-text">
        Pero valida muchas de las historias conocidas hasta hoy y al ser extranjero vio algo que los informes militares y noticias espa&ntilde;olas dif&iacute;cilmente pod&iacute;an transmitir en aquel momento de extrema tensi&oacute;n. Vio a un hombre recibir un vaso de agua despu&eacute;s de creer que iba a morir, a otro incapaz de morder un bocadillo, cuarenta y cuatro mu&ntilde;ecas unidas por una cuerda reci&eacute;n comprada. Vio un tiroteo detenerse para que una mujer llevara pescado a un gato. Vio s&aacute;banas blancas colgadas en los balcones, a muchachos con fusiles demasiado grandes para su experiencia y a una ciudad obligada a llenar las terrazas pocas horas despu&eacute;s de los disparos.
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            <span class="title">
                Falangistas se refrescan tomando helados en julio de 1936 en Valladolid.                            </span>
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        Y vio, sobre todo, c&oacute;mo la vida cotidiana no desapareci&oacute; cuando comenz&oacute; la guerra. Qued&oacute; deformada, sometida y atravesada por el miedo, pero continu&oacute; existiendo en los gestos m&aacute;s peque&ntilde;os: vendar una herida, fumar en el suelo, tocar un tango, recoger el trigo o preocuparse por un animal encerrado en un coche.
    </p><p class="article-text">
        En Le&oacute;n, durante aquellos tres d&iacute;as de julio de 1936, la muerte ya estaba presente. Sin embargo, quienes todav&iacute;a no sab&iacute;an cu&aacute;nto iba a durar la tragedia continuaron comport&aacute;ndose, por necesidad o por inconsciencia, como si la vida anterior pudiera recuperarse al doblar la siguiente esquina.
    </p><p class="article-text">
        El 20 de julio de 1936 acababa de empezar la Guerra Civil Espa&ntilde;ola. Y nadie lo sab&iacute;a. Ni siquiera el periodista belga de viajes era consciente de que el horror que iba a producir el golpe de Estado que comenz&oacute; el 18 de julio iba a durar tres terribles a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús María López de Uribe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/sublevacion-1936-leon-contada-periodista-belga-turismo-vio-comenzar-guerra-civil_130_13386792.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 08:15:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así fue la sublevación de 1936 en León contada por un periodista belga de turismo que vio comenzar la Guerra Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil en León,León Antiguo,Periodismo,Historia de León,Memoria Democrática,España,7 días del 36,Ejército,Guardia Civil,León ciudad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[León, una provincia entre espías británicos y guerrilleros antifranquistas en plena Segunda Guerra Mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/leon-provincia-espias-britanicos-maquis-antifranquistas-plena-segunda-guerra-mundial_1_13390296.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4e8dd22-1b6f-4891-9a8b-96b3daf7f6a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x456y315.jpg" width="1200" height="675" alt="León, una provincia entre espías británicos y guerrilleros antifranquistas en plena Segunda Guerra Mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador Javier Rodríguez González sostiene que el noroeste peninsular desempeñó entre 1936 y 1945 un papel estratégico mucho más relevante de lo que tradicionalmente se ha reflejado</p></div><p class="article-text">
        Mientras Europa ard&iacute;a en la Segunda Guerra Mundial y miles de espa&ntilde;oles segu&iacute;an sufriendo las consecuencias de la Guerra Civil, la provincia de Le&oacute;n se convirti&oacute; en un discreto escenario de espionaje, redes clandestinas, guerrilla antifranquista y rutas de evasi&oacute;n vinculadas a los servicios secretos brit&aacute;nicos, seg&uacute;n una investigaci&oacute;n de la Universidad de Le&oacute;n (ULE) que aporta nueva documentaci&oacute;n procedente de archivos del Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        El estudio, recogido por la Agencia EFE, firmado por el historiador Javier Rodr&iacute;guez Gonz&aacute;lez y publicado en la revista <em>Millars</em>, sostiene que el noroeste peninsular desempe&ntilde;&oacute; entre 1936 y 1945 un papel estrat&eacute;gico mucho m&aacute;s relevante de lo que tradicionalmente ha reflejado la historiograf&iacute;a, al situarse entre las fronteras portuguesa y francesa y entre el Cant&aacute;brico, el Atl&aacute;ntico y la cordillera Cant&aacute;brica.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n conecta en un mismo relato tres fen&oacute;menos habitualmente estudiados por separado: la ca&iacute;da del Frente Norte durante la Guerra Civil, el nacimiento de la guerrilla antifranquista y las actividades de inteligencia desarrolladas en Espa&ntilde;a durante el conflicto mundial.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hallazgos m&aacute;s llamativos es el protagonismo que adquiri&oacute; Le&oacute;n dentro de las operaciones de inteligencia brit&aacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        Entre los documentos consultados en los Archivos Nacionales del Reino Unido figura la actividad del ingeniero escoc&eacute;s Alexander Easton, afincado en El Bierzo, quien manten&iacute;a contactos con la resistencia antifranquista y que, seg&uacute;n un informe de los servicios secretos brit&aacute;nicos de 1943, trabajaba para el consulado brit&aacute;nico de Vigo enviando informaci&oacute;n sobre Galicia y el noroeste espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Easton, conocido entre los guerrilleros como El Ingl&eacute;s o El Amigo, proporcion&oacute; adem&aacute;s apoyo log&iacute;stico a la Federaci&oacute;n de Guerrillas de Le&oacute;n-Galicia, facilit&aacute;ndoles una multicopista para imprimir propaganda, una radio y refugios seguros en la comarca berciana.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n tambi&eacute;n rescata la historia de la denominada Red San Miguel, considerada por el autor como la principal estructura de espionaje brit&aacute;nica desplegada en el noroeste espa&ntilde;ol. Su centro de operaciones se encontraba en la ciudad de Le&oacute;n y estaba dirigido por Lorenzo San Miguel, quien coordinaba informaciones procedentes de Asturias, Galicia, Cantabria y el Pa&iacute;s Vasco antes de transmitirlas a Londres mediante mensajes cifrados.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio, la red fue desmantelada en 1943 por los servicios de inteligencia franquistas. El propio San Miguel muri&oacute; abatido en una vivienda de la calle Condesa de Sagasta de la capital leonesa y varios integrantes de la organizaci&oacute;n fueron posteriormente condenados a muerte y ejecutados en Oviedo.
    </p><p class="article-text">
        La documentaci&oacute;n analizada apunta incluso a que los brit&aacute;nicos llegaron a contemplar posibles planes de intervenci&oacute;n militar en Espa&ntilde;a en caso de evoluci&oacute;n desfavorable de la guerra mundial. En ese contexto, el noroeste peninsular aparec&iacute;a como un territorio estrat&eacute;gico para cualquier hipot&eacute;tico desembarco aliado.
    </p><p class="article-text">
        Pero Le&oacute;n no solo fue escenario de espionaje. El trabajo recuerda que la provincia fue tambi&eacute;n la cuna de la primera gran organizaci&oacute;n guerrillera de la posguerra espa&ntilde;ola: la Federaci&oacute;n de Guerrillas de Le&oacute;n-Galicia. Nacida en los montes situados entre Le&oacute;n y Ourense, agrup&oacute; desde 1942 a combatientes antifranquistas procedentes de distintas sensibilidades pol&iacute;ticas y extendi&oacute; su actividad por El Bierzo, La Cabrera, Laciana, la Maragater&iacute;a y zonas lim&iacute;trofes de Galicia, Asturias y Zamora.
    </p><p class="article-text">
        El origen de aquella resistencia se encuentra en los llamados &ldquo;huidos&rdquo;, republicanos que tras la victoria franquista se refugiaron en las monta&ntilde;as para escapar de la represi&oacute;n. Muchos de ellos encontraron en la abrupta geograf&iacute;a del oeste leon&eacute;s un refugio natural que acabar&iacute;a convirti&eacute;ndose en una estructura guerrillera organizada.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los aspectos m&aacute;s singulares que aborda el estudio son las rutas clandestinas de evacuaci&oacute;n utilizadas para sacar de Europa a perseguidos por el nazismo. Los investigadores han localizado informes brit&aacute;nicos que describen itinerarios entre Francia, Madrid, Le&oacute;n, Vigo y Portugal gestionados por agentes vinculados al Servicio de Operaciones Especiales (SOE).
    </p><p class="article-text">
        En esos documentos aparece incluso citado el hist&oacute;rico Hotel Oliden de Le&oacute;n como posible punto de parada para quienes atravesaban Espa&ntilde;a de manera clandestina camino de la frontera portuguesa. Tambi&eacute;n se menciona La Ba&ntilde;eza como enclave estrat&eacute;gico dentro de esos recorridos secretos.
    </p><p class="article-text">
        Para Rodr&iacute;guez Gonz&aacute;lez, las fronteras del noroeste fueron mucho m&aacute;s que simples l&iacute;mites geogr&aacute;ficos. Entre el final de la Guerra Civil y la conclusi&oacute;n de la Segunda Guerra Mundial se transformaron en corredores de fuga, territorios de resistencia, escenarios de espionaje y espacios donde se cruzaron los intereses de brit&aacute;nicos, alemanes, franquistas y guerrilleros.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n forma parte del proyecto estatal Fronteras (in)visibles: informaci&oacute;n, inteligencia y redes clandestinas en espacios fronterizos (Espa&ntilde;a, 1936-1950) y aporta una nueva visi&oacute;n sobre el papel desempe&ntilde;ado por Le&oacute;n en uno de los periodos m&aacute;s convulsos del siglo XX, situando a la provincia en el mapa internacional de la guerra secreta que se libr&oacute; en Europa. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencia EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/leon-provincia-espias-britanicos-maquis-antifranquistas-plena-segunda-guerra-mundial_1_13390296.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 10:39:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[León, una provincia entre espías británicos y guerrilleros antifranquistas en plena Segunda Guerra Mundial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Bierzo,Cordillera Cantábrica,Galicia,Asturias,Cantabria,España,Historia de León,Historia del Bierzo,Guerra Civil en León,Memoria Democrática,Educación,Investigación,Universidad de León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aquel '18 de julio' de hace noventa años en León]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/aquel-18-de-julio-de-hace-90-anos-inicio-de-la-guerra-civil-espanola-en-leon-20-de-julio-memoria-historica_129_13370304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b71e3eae-8c0d-4c7b-a9d3-99eddea21c7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aquel &#039;18 de julio&#039; de hace noventa años en León"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que empezó como un temor más o menos contenido se convirtió en un golpe de estado que hizo caer a la provincia leonesa bajo el mando de militares, falangistas y grupos afines. Y la tragedia se convirtió en guerra civil. En la capital y Ponferrada se levantaron dos días después, el 20 de julio, con nefastas consecuencias</p><p class="subtitle">HEMEROTECA / 20 DE JULIO DEL 36 - Golpe de Estado en León: la Guardia Civil sale a la calle y los militares ocupan la ciudad</p></div><p class="article-text">
        Entre el 18 y el 20 de julio de 1936, m&aacute;s los d&iacute;as posteriores, diferentes ojos contemplaron los hechos acaecidos en la provincia leonesa en el golpe de estado que provoc&oacute; la Guerra Civil Espa&ntilde;ola. Fue un belga, un periodista de nombre <a href="https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3040023.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Albert t'Serstevens</a>, el primero que escribi&oacute; como testigo de excepci&oacute;n de lo que estaba sucediendo en Le&oacute;n en las horas posteriores al levantamiento militar: &ldquo;Traen prisioneros (al hotel): empleados del Gobierno Civil y obreros comunistas. Los obreros no se hacen ninguna ilusi&oacute;n sobre su suerte, pero tumbados en el suelo, comparten el tabaco e incluso cuando Marie Jeanne venda a uno que est&aacute; herido en la cabeza, los otros la piropean. La muerte en Espa&ntilde;a no tiene el mismo sentido que para nosotros, los franceses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos hombres pronto ser&iacute;an carne de rejas y fusil. El periodista extranjero dio testimonio de lo que vio y a&ntilde;adi&oacute; un comentario valorativo, incluso chovinista. No hay acontecimiento hist&oacute;rico que se preste a un revelado completo de sus luces y sus sombras, ni siquiera cuando el que lo cuenta pertenece al terreno neutral. 
    </p><p class="article-text">
        Salvo algunos episodios de desaparecidos, es probable que de la Guerra Civil no sepamos ya m&aacute;s de lo que sabemos, aunque siempre existir&aacute;n interpretaciones muy diversas &ndash;y divergentes&ndash; del conflicto. La distancia temporal hace por s&iacute; sola un buen resumen y nos coloca en la realidad con la debida lejan&iacute;a. El testimonio narrado por el franc&eacute;s ocurri&oacute; en medio de los acontecimientos del 20 de julio de 1936, dos d&iacute;as despu&eacute;s de que el levantamiento militar se hubiera producido en muchos lugares de Espa&ntilde;a. En Le&oacute;n se retras&oacute; esos dos d&iacute;as. 
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            <span class="title">
                Plano del León de julio de 1936 al comienzo de la Guerra Civil.                            </span>
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        Fueron los militares, ayudados por grupos poco numerosos de falangistas y otros miembros de derechas los que se echaron a la calle. Y eso que los partidos m&aacute;s conservadores ten&iacute;an en la provincia escasa militancia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El ambiente caldeado de antes de la guerra</strong></h2><p class="article-text">
        Pese a no ser Le&oacute;n un lugar central de conflictos, los a&ntilde;os de la Rep&uacute;blica se vivieron con cierta tensi&oacute;n, un ambiente donde se sent&iacute;a la presi&oacute;n de fuerzas derechistas frente a los gobiernos de izquierdas, adem&aacute;s del bloqueo que ejerc&iacute;a la patronal, las detenciones ocasionales de obreros y l&iacute;deres sindicales, hasta llenar de rumores los supuestos peligros que corr&iacute;a la Rep&uacute;blica.
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                    alt="Jura de bandera en el regimiento de Infantería número 31, cuyo cuartel estaba en el actual Parque del Cid."
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            <span class="title">
                Jura de bandera en el regimiento de Infantería número 31, cuyo cuartel estaba en el actual Parque del Cid.                            </span>
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        Los militares estaban organizados en el regimiento Burgos n&uacute;mero 31, que entre la capital y Astorga sumaban 792 hombres. La Guardia Civil en la provincia llegaba a 623 efectivos y la Guardia de Asalto en torno a 180 hombres. Menci&oacute;n aparte merec&iacute;a la dotaci&oacute;n a&eacute;rea de la Virgen del Camino. Los jefes militares de estas agrupaciones eran proclives a actuar contra el Gobierno de la Rep&uacute;blica, aunque con excepciones.
    </p><p class="article-text">
        El 17 de julio por la noche, viernes, miembros de la CNT de Le&oacute;n consiguieron algunas escopetas y pistolas y cruzaron disparos con un grupo de falangistas que ya estaban en pleno hostigamiento. No paso de un simple escarceo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los mineros asturianos en Le&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Se ha derramado mucha tinta analizando precedentes, causas y contexto de esta guerra, a la que no le ha faltado ning&uacute;n ingrediente de violencia, cainismo y fractura social. En la ciudad de Le&oacute;n, el mismo 18 de julio llegaron noticias turbadoras sobre varios movimientos militares, especialmente dentro del ej&eacute;rcito de Marruecos.  Ese mismo d&iacute;a se produjeron varias reuniones de obreros y cabecillas en la Casa del Pueblo, donde se intercambi&oacute; informaci&oacute;n y se lanzaron algunas consignas. CNT y UGT pidieron armas al gobernador civil, que se neg&oacute; a entregarlas. El d&iacute;a transcurri&oacute; entre reuniones, discusiones, entrevistas con el gobernador y entradas y salidas de la Casa del Pueblo.
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                Mineros asturianos como los que en defensa de la República pasaron por León camino de Madrid.                            </span>
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        En el cuartel del Cid se declar&oacute; el estado de guerra el domingo, d&iacute;a 19, pero <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/mineros-asturianos-paran-leon-pertrecharse-defensa-frente-popular_1_9444170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esa misma ma&ntilde;ana hicieron acto de presencia los mineros de Asturias</a>, hecho que retras&oacute; la ocupaci&oacute;n de la capital por parte de los golpistas acuartelados. Se trataba de dos columnas de mineros al mando de Francisco F. Dutor. Los mineros hab&iacute;an venido en ferrocarril (tres mil hombres) y en camiones (dos mil) e hicieron un alto en su camino hacia Madrid. Portaban dinamita y algunas armas cortas. Pararon en Le&oacute;n porque pensaban aprovisionarse de armas (fusiles) en la ciudad, pero las autoridades se negaron a satisfacer tal petici&oacute;n. Al no producirse la entrega, los mineros partieron en las primeras horas de la tarde, camino a Benavente. 
    </p><p class="article-text">
        La ciudad quedaba as&iacute; despejada de elementos perturbadores, seg&uacute;n el criterio de los que pensaban sumarse al alzamiento. Varios dirigentes de izquierdas, como <a href="https://ileon.eldiario.es/historia/alfredo-nistal-lucha-politica-revolucion-ii_1_12726471.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alfredo Nistal</a>, hab&iacute;an solicitado encarecidamente al gobernador civil, Emilio Franc&eacute;s, que entregara armas a los sindicatos obreros, &uacute;nico contingente capaz de parar el levantamiento. Esa misma noche, el gobernador se neg&oacute; a entregar las armas solicitadas, decisi&oacute;n que acelerar&iacute;a la ca&iacute;da de la legalidad republicana.
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                Situación desde la Torre de San Marcelo del Cuartel del Cid en León. antes de su derribo                            </span>
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        Con la partida de los mineros asturianos se perdi&oacute; la mejor oportunidad de tomar el control de la situaci&oacute;n, en un momento en el que dentro de los cuarteles se estaba sustituyendo a oficiales fieles a la Rep&uacute;blica por partidarios de la sublevaci&oacute;n. La suerte estaba echada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El 20 de julio, d&iacute;a clave en la ciudad</strong>
    </p><p class="article-text">
        El lunes d&iacute;a 20 los sindicatos obreros declararon la huelga general. Le&oacute;n era una ciudad paralizada donde s&oacute;lo funcionaban los autobuses, mientras Emilio Franc&eacute;s sigui&oacute; en sus trece y la ma&ntilde;ana fue transcurriendo con reuniones, discusiones y enfrentamientos verbales entre autoridades, l&iacute;deres sindicales y pol&iacute;ticos de izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/golpe-leon-guardia-civil-sale-calle-militares-ocupan-ciudad_1_9444298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A las dos de la tarde sali&oacute; a la calle la Guardia Civil</a>, se&ntilde;al para que se sumaran entonces los acuartelados del Cid, que se plantaron ante la sede de la Guardia de Asalto en Torres de Oma&ntilde;a para neutralizarla. Todos portaban armas y se dispersaron por la ciudad. En breve se leer&iacute;a el bando de guerra y, a continuaci&oacute;n, se ocuparon por la fuerza puntos estrat&eacute;gicos de la capital: ayuntamiento, telef&oacute;nica, emisora de radio, plaza de la Catedral. La capital y la provincia estaban paralizadas por la huelga, ambiente en el que el general Bosch, comandante de la XVI Brigada de infanter&iacute;a con sede en Le&oacute;n, declaraba el estado de guerra, aunque sobre el terreno el hombre de acci&oacute;n ser&iacute;a el coronel <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/leon-despide-76-anos-calle-honor-artifice-golpe-leon-darsela-policia-nacional_1_11699531.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vicente Lafuente Baleztena</a>.
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                    alt="La comandancia de la Guardia Civil de León estaba en 1936 frente a San Isidoro, donde hoy está la Audiencia Provincial de Justicia."
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                La comandancia de la Guardia Civil de León estaba en 1936 frente a San Isidoro, donde hoy está la Audiencia Provincial de Justicia.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A los militares sublevados se sumaron miembros y simpatizantes de la CEDA y Renovaci&oacute;n Espa&ntilde;ola, adem&aacute;s de tradicionalistas y falangistas, grupos que en poco tiempo multiplicaron su n&uacute;mero de simpatizantes. El capit&aacute;n Moral, provisto de mortero y ametralladoras, se acerc&oacute; a la sede del Gobierno Civil y su titular, Emilio Franc&eacute;s, se entregar&iacute;a sin oponer resistencia. Casi <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/militares-sublevados-relevan-autoridades-constitucionales-republicanas-leon_1_9444654.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">simult&aacute;neamente fueron detenidos</a> el presidente de la Diputaci&oacute;n Provincial, el delegado de Campsa, el director del matadero municipal, varios <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/confusion-desconcierto-como-transcurrio-julio-leon_1_9444137.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">militares leales al Gobierno</a> (entre ellos, tras ametrallar a primera hora de la tarde el Gobierno Civil, al capit&aacute;n Juan Rodr&iacute;guez Lozano), guardias de asalto que hab&iacute;an sido partidarios de la legalidad vigente, dirigentes sindicales y algunos pol&iacute;ticos de izquierdas.
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                    alt="Placa de la antigua calle al General Lafuente, que como coronel dirigió la sublevación en León en julio de 1936."
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                Placa de la antigua calle al General Lafuente, que como coronel dirigió la sublevación en León en julio de 1936.                            </span>
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        Consiguieron huir Alfredo Nistal (PSOE-UGT), Laurentino Tejerina (CNT), el capit&aacute;n Calleja, el teniente Emilio Fern&aacute;ndez y otros m&aacute;s. Se ha querido ver en estas fugas una traici&oacute;n m&aacute;s o menos velada. Las intenciones y los hechos pueden interpretarse desde muchas &oacute;pticas, aunque la mayor&iacute;a s&oacute;lo quer&iacute;a salvar el pellejo propio, sobre todo los se&ntilde;alados. Alg&uacute;n dirigente de izquierdas llevaba barruntando un golpe militar desde febrero de ese mismo a&ntilde;o, especialmente tras haber sufrido prisi&oacute;n por los hechos revolucionarios de octubre de 1934, convencido de que el precio de su vida sub&iacute;a por cada minuto que transcurr&iacute;a.
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                Recorte de prensa de Alfredo Nistal siendo director general de Correos de la República.                            </span>
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        Quedaban como &uacute;ltimo reducto los alrededores de la Casa del Pueblo, donde los disparos de ametralladora ordenados por el teniente Revuelta fueron poco a poco disuadiendo la resistencia obrera. Un grupo de falangistas y guardias civiles acabaron tambi&eacute;n con el n&uacute;cleo de obreros que se hab&iacute;an atrincherado en San Marcos. La capital hab&iacute;a ca&iacute;do en muy pocas horas, resultando que en la llegada de la noche no hab&iacute;a ya ni intercambio de disparos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Regreso de los mineros</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda se produjeron confusiones y equ&iacute;vocos, c&oacute;mo no, en un ambiente tan caldeado. La inmensa mayor&iacute;a de los leoneses se fue a la cama sinti&eacute;ndose incapaces de comprender las dimensiones de un conflicto que acababa de empezar. Aquellos mineros asturianos que fueron enga&ntilde;ados por el coronel Aranda en Oviedo regresaron a Le&oacute;n, e intentaron tomarla el d&iacute;a 23 de julio por la ma&ntilde;ana, pero ante el fracaso partieron hacia sus lugares de origen. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ateneo Obrero de León en los años 30, en la plaza de la Catedral.                            </span>
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        Despu&eacute;s de los disparos llegaron los problemas de abastos, suministros y el mantenimiento de un orden militar impuesto. De ello se tuvo que ocupar Enrique Gonz&aacute;lez Luaces, alcalde provisional tras la destituci&oacute;n de Miguel Casta&ntilde;o. Tambi&eacute;n hubo registros domiciliarios, la mayor&iacute;a infructuosos. El temor fue el sentimiento dominante entre los leoneses, temor a la incertidumbre, a las listas de detenidos que crec&iacute;an por momentos, a los rumores sobre fusilados; tambi&eacute;n a la falta de entendimiento entre militares y falangistas, como lo constataba el cese y posterior ostracismo de Luis Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los &uacute;ltimos d&iacute;as de julio</strong></h2><p class="article-text">
        A finales de julio las noticias m&aacute;s pesimistas ven&iacute;an del Alto del Le&oacute;n, de hecho, el 6 de agosto saldr&iacute;a una centuria de falangistas leoneses hacia el frente de Guadarrama. El general Mola hab&iacute;a planteado que Madrid era el objetivo a conquistar, pero Madrid aguant&oacute;. Luego llegar&iacute;a una guerra larga, una guerra met&oacute;dica por parte de los sublevados, lenta y de exterminio, bajo lemas que aclamaban la unidad de la patria y la fe cat&oacute;lica, frente a una Rep&uacute;blica de ateos, separatistas y masones. La propaganda del relato y el pensamiento extremo ocupaban un amplio espacio en el sentir de los leoneses.
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                Soldados Nacionales en la zona leonesa del Frente Norte de la Guerra Civil.                            </span>
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        Los historiadores coinciden &ndash;no hay unanimidad absoluta&ndash; en que aquella rep&uacute;blica tuvo desaciertos y poco tacto en seg&uacute;n qu&eacute; reformas, aunque supusiera un buen intento en la Historia de Espa&ntilde;a de solucionar conflictos y desequilibrios que se ven&iacute;an arrastrando desde siglos atr&aacute;s. Tuvimos un nefasto siglo XIX y un reinado de Alfonso XIII que ahond&oacute; en los problemas hasta desquiciarlos; aquella multicausalidad explica esta compleja guerra civil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Situaci&oacute;n de la provincia leonesa</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las zonas agr&iacute;colas de la <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/provincia-leon-queda-dividida-militares-dominando-ferrocarriles_1_9444661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">provincia</a>, el ambiente mayoritario se inclin&oacute; pronto hacia el levantamiento militar, ayudado por falangistas y algunas 'gentes de orden': alcaldes, caciques, propietarios de latifundios, miembros del clero&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hubo espont&aacute;neos que tomaron la justicia por su mano, rapando cabezas o haciendo que sus v&iacute;ctimas tomaran aceite de ricino. Obviamente fueron detenidos los dirigentes locales de izquierdas. As&iacute; <strong>cay&oacute; La Cabrera, El P&aacute;ramo, Tierra de Campos y zonas de Valencia de Don Juan y Valderas</strong>, con la sustituci&oacute;n inmediata de muchos alcaldes. 
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                    alt="Cuartel de Santocildes de Astorga, que alojaba un batallón del Regimiento de Infantería Burgos 31."
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                Cuartel de Santocildes de Astorga, que alojaba un batallón del Regimiento de Infantería Burgos 31.                            </span>
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        En <strong>Astorga</strong>, tras la iniciativa de un batall&oacute;n acuartelado de 319 hombres y una agrupaci&oacute;n de la Guardia Civil, se inclin&oacute; la balanza a favor de los sediciosos, que pronto dominaron el territorio. Tambi&eacute;n llegaron los mineros asturianos de vuelta a su provincia, al comprender que el coronel Aranda les hab&iacute;a tendido una trampa para adue&ntilde;arse de Oviedo. Hubo intercambio de tiros, pero finalmente los mineros se retiraron y ocuparon las calles de la ciudad maragata la Guardia Civil, falangistas y militares. El alcalde Miguel Carro Verdejo, socialista, fue detenido al poco tiempo del inicio del conflicto y fusilado el 16 de agosto.
    </p><p class="article-text">
        Los obreros de <strong>La Robla</strong> consiguieron defender El Rabizo unos d&iacute;as, luego se replegaron hacia Pola de Gord&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En <strong>Veguellina de &Oacute;rbigo</strong> se detuvo al cura p&aacute;rroco y el pueblo permaneci&oacute; una semana en manos republicanas; fue el que m&aacute;s tard&oacute; en caer de su comarca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Inicio de la Guerra Civil en la Plaza Mayor de Ponferrada con la llegada del Ejército y Falangistas el 20 de julio de 1936."
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            <span class="title">
                Inicio de la Guerra Civil en la Plaza Mayor de Ponferrada con la llegada del Ejército y Falangistas el 20 de julio de 1936.                            </span>
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        En <strong>El Bierzo</strong>, zona de asiento de proletariado minero que estaba bastante organizado, se produjeron algunas reuniones entre autoridades y cabecillas obreros. Pero la Guardia Civil de Ponferrada, a la que se unieron la de Villafranca del Bierzo y Villablino, consiguieron declarar el estado de guerra. 
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a 21 de julio, los sublevados bercianos recibieron apoyos desde Lugo y cayeron definitivamente Villafranca y Cacabelos. El mayor choque de fuerzas se produjo en Ponferrada, donde el capit&aacute;n de la Guardia Civil, Ram&oacute;n Losada, declar&oacute; el estado de guerra en la ciudad. Tuvieron lugar algunos combates, hasta que el regimiento procedente de la vecina Galicia decant&oacute; la situaci&oacute;n a favor de los golpistas. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento, se puso en marcha una operaci&oacute;n de limpieza, al tiempo que los sublevados ocuparon las localidades de Murias de Paredes, Bembibre, P&aacute;ramo del Sil, incluso La Robla, consiguiendo una l&iacute;nea de consolidaci&oacute;n que pasaba por Ria&ntilde;o, Bo&ntilde;ar, La Vecilla, La Magdalena, San Emiliano y Leitariegos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Artillería Nacional desde Pajares en el Frente Norte de la Guerra Civil Española.                            </span>
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        Se produjeron detenciones en las zonas que iban cayendo, con episodios m&aacute;s o menos violentos; prisi&oacute;n, algunas rapadas de cabellos como escarmiento p&uacute;blico y otras humillaciones. Se verific&oacute; un cambio de autoridades locales y un giro en los acontecimientos. Consolidado el golpe militar, la victoria de este bando se ir&iacute;a fraguando a medida que avanzaba la guerra. 
    </p><p class="article-text">
        El <strong>norte de la provincia lim&iacute;trofe con Asturias</strong> se mantendr&iacute;a en pie hasta abril de 1937. Los &uacute;ltimos puntos consiguieron mantenerse esa primavera: C&aacute;rmenes, Barrio de la Tercia, Villanueva de la Tercia, Golpejar...  El resto de la zona Norte de Espa&ntilde;a que hab&iacute;a permanecido fiel a la Rep&uacute;blica fue cayendo de forma progresiva bajo el poder del bando de Franco, cabeza visible de la sublevaci&oacute;n desde su nombramiento como General&iacute;simo: Bilbao cay&oacute; el 19 de junio de 1937; Santander, el 24 de agosto; Gij&oacute;n, &uacute;ltimo punto del frente Norte, el 21 de octubre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Miedo y silencio</strong></h2><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a se instal&oacute; el miedo. Y en Le&oacute;n el miedo y el silencio, mientras la rep&uacute;blica se dilu&iacute;a entre discusiones partidistas, revoluciones internas, p&eacute;rdidas de terreno, indisciplina y exilio. Las consignas que se fueron imponiendo en el bando ganador puede que fueran acompa&ntilde;adas de miradas at&oacute;nitas, pero no se discut&iacute;an: limpieza total, depuraciones masivas y exterminio del enemigo. Lleg&oacute; entonces la extensi&oacute;n de un p&aacute;ramo de luto, pobreza, miseria, temor a alzar la vista, docilidad y sumisi&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Milicianos de Falange en León el 22 de julio de 1936. Estos jóvenes, que pronto se fotografiaron, pronto también fusilarían a muchos leoneses en paseos extrajudiciales imponiendo el terror en la ciudad de León y provincia."
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                Milicianos de Falange en León el 22 de julio de 1936. Estos jóvenes, que pronto se fotografiaron, pronto también fusilarían a muchos leoneses en paseos extrajudiciales imponiendo el terror en la ciudad de León y provincia.                            </span>
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        Dec&iacute;a Pascal que la sociedad acabar&aacute; por valorar de modo especial a las v&iacute;ctimas y por tanto desconfiar&aacute; de los h&eacute;roes. Y tal vez ten&iacute;a raz&oacute;n. Aquel sue&ntilde;o heroico del Glorioso Movimiento Nacional de 1936 ha sido hoy reemplazado por las v&iacute;ctimas, por los victimismos, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os ocultos tras el silencio oficial de los h&eacute;roes que protagonizaron aquella atrocidad. Escribe David Ucl&eacute;s en <em>L</em><a href="https://www.siruela.com/catalogo.php?id_libro=4946&amp;completa=N" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>a pen&iacute;nsula de las casas vac&iacute;as</em></a> que el golpe del 18 de julio apareci&oacute; en forma de hidra, aunque luego el monstruo tuvo una sola cabeza durante casi cuarenta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Bueno es recordarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Sucedi&oacute; hace noventa a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Víctor Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/aquel-18-de-julio-de-hace-90-anos-inicio-de-la-guerra-civil-espanola-en-leon-20-de-julio-memoria-historica_129_13370304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 07:00:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aquel '18 de julio' de hace noventa años en León]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León Antiguo,Guerra Civil en León,Historia de León,Memoria Democrática,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una asociación de Fabero desvela el archivo del médico Emilio Barcia sobre la represión franquista en El Bierzo]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/asociacion-fabero-desvela-archivo-medico-emilio-barcia-represion-franquista-bierzo_1_13360579.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/664f6179-993c-4b76-a9bf-7ab71415b8b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x586y136.jpg" width="1200" height="675" alt="Una asociación de Fabero desvela el archivo del médico Emilio Barcia sobre la represión franquista en El Bierzo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La documentación recoge listados de personas asesinadas, identificaciones de los verdugos y hasta referencias a propiedades de las que se apropiaron algunos de los pistoleros</p></div><p class="article-text">
        La reconstrucci&oacute;n de lo que supuso la represi&oacute;n franquista en El Bierzo escribe ahora un cap&iacute;tulo que abre nuevos horizontes. Lo hace sobre la base de un viejo archivo, el que fue componiendo durante su vida el m&eacute;dico Emilio Barcia y que ahora la Asociaci&oacute;n Cultural La Pe&ntilde;ina de Fabero, que custodia ese legado, est&aacute; empezando a sacar a la luz. El portavoz del colectivo y cineasta, Santiago Garc&iacute;a <em>Chago</em>, resalta la importancia de la documentaci&oacute;n almacenada durante a&ntilde;os por el doctor. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n expone la propia asociaci&oacute;n, el m&eacute;dico berciano Emilio Barcia dedic&oacute; gran parte de su vida a recopilar informaci&oacute;n sobre la represi&oacute;n franquista en la comarca. Aprovechaba sus desplazamientos profesionales para visitar a pacientes en diferentes municipios y, al mismo tiempo, recoger testimonios y datos relacionados con la violencia desatada tras el golpe de Estado de julio de 1936. En la documentaci&oacute;n conservada en su despacho figuran listados de personas asesinadas, identificaciones de responsables de la represi&oacute;n ejercida por los sublevados e, incluso, referencias a propiedades de las que se apropiaron algunos de los pistoleros.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, sus visitas m&eacute;dicas estuvieron acompa&ntilde;adas de conversaciones con vecinos que le facilitaron informaci&oacute;n, documentos y fotograf&iacute;as de las v&iacute;ctimas hasta configurar un valioso archivo documental fruto de d&eacute;cadas de investigaci&oacute;n discreta y constante.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, La Pe&ntilde;ina ha comenzado a sacar a la luz los primeros documentos de ese legado. &ldquo;Creemos que es necesario dar a conocer la vida y la obra de Emilio Barcia porque, probablemente, es la persona que m&aacute;s a&ntilde;os y esfuerzos ha dedicado a recopilar informaci&oacute;n sobre los represaliados bercianos. Su trabajo merece reconocimiento y difusi&oacute;n&rdquo;, afirma Santiago Garc&iacute;a <em>Chago</em>, uno de los principales impulsores de la recuperaci&oacute;n y divulgaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica del Bierzo.
    </p><p class="article-text">
        Tras el fallecimiento del doctor Barcia (miembro de una familia muy conocida en la comarca), la documentaci&oacute;n permaneci&oacute; en la consulta donde ejerci&oacute; durante a&ntilde;os. En archivadores que compart&iacute;an espacio con historiales m&eacute;dicos y copias de recetas han aparecido miles de anotaciones, documentos, fotograf&iacute;as, cientos de nombres y testimonios recogidos en numerosas localidades bercianas gracias a una extensa red de informantes. &ldquo;Existe una enorme cantidad de datos que, adem&aacute;s de ayudar a muchas familias a conocer lo sucedido con sus seres queridos, permitir&aacute; recomponer un puzle hist&oacute;rico del que todav&iacute;a faltan muchas piezas en El Bierzo&rdquo;, explica Santiago Garc&iacute;a, quien lleva a&ntilde;os estudiando este archivo, contrastando la informaci&oacute;n con testimonios orales y con sumarios conservados en el Archivo Militar de Ferrol para completar el extraordinario legado documental reunido por Barcia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Toda esta informaci&oacute;n tiene que salir a la luz. El trabajo de Barcia, que incluso le llev&oacute; a viajar a diferentes pa&iacute;ses para seguir el rastro de historias familiares y completar los relatos de algunos de sus informantes, merece un enorme reconocimiento por el esfuerzo constante y discreto que realiz&oacute; durante tantos a&ntilde;os. Llev&oacute; una especie de doble vida investigadora que sorprender&aacute; incluso a muchas personas que lo conocieron cuando se conozca la dimensi&oacute;n de su labor&raquo;, se&ntilde;ala Chago.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz del colectivo detalla qu&eacute; tipo de material recogi&oacute; Barcia y ahora se ir&aacute; desvelando: &ldquo;En el archivo hay listas de personas asesinadas y enterradas en fosas comunes, croquis que se&ntilde;alan posibles lugares de enterramiento, &aacute;rboles de relaciones familiares de las v&iacute;ctimas y abundante informaci&oacute;n sobre los responsables de la represi&oacute;n&rdquo;. La Asociaci&oacute;n Cultural La Pe&ntilde;ina anuncia que en las pr&oacute;ximas semanas continuar&aacute; haciendo p&uacute;blicos nuevos documentos y algunas de las informaciones m&aacute;s relevantes que contiene este archivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción EL BIERZO]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/asociacion-fabero-desvela-archivo-medico-emilio-barcia-represion-franquista-bierzo_1_13360579.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 16:47:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una asociación de Fabero desvela el archivo del médico Emilio Barcia sobre la represión franquista en El Bierzo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Bierzo,Fabero,Memoria Democrática,Historia de León,Historia del Bierzo,Guerra Civil en León,Asociaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[San Marcos acoge el homenaje a los represaliados franquistas que se vetó en el Ayuntamiento de León]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/san-marcos-acoge-homenaje-represaliados-franquistas-veto-ayuntamiento-leon_1_13278880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d37efad2-c4cd-4888-847b-b573bd78f972_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x834y477.jpg" width="1200" height="675" alt="San Marcos acoge el homenaje a los represaliados franquistas que se vetó en el Ayuntamiento de León"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la primera vez que el Parador, que fue cárcel y campo de concentración durante la dictadura de Franco, celebra un acto de estas características </p><p class="subtitle">Heridas abiertas: poner 'cara' a todos los asesinados por el franquismo en Mansilla de las Mulas en el otoño de 1936</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica ha entregado este viernes a sus familiares los restos de cuatro represaliados que estuvieron presos en 1936 en el interior de San Marcos de Le&oacute;n capital, cuando este edificio, hoy parador de turismo, fue campo de concentraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es la primera vez que San Marcos acoge una entrega de restos de personas que estuvieron presas en su interior, un acto que se ha llevado a cabo en el Sal&oacute;n Quevedo, donde se ha colocado un altar con las fotograf&iacute;as de los cuatro represaliados y sus correspondientes urnas sobre una bandera republicana.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Los restos pertenecen a Miguel Carro, Jos&eacute; Fuertes, Fernando Blanco y Mariano L&oacute;pez y fueron exhumados en el municipio leon&eacute;s de Mansilla de las Mulas en junio de 2025.
    </p><p class="article-text">
        La entrega se ha celebrado en el interior de este parador despu&eacute;s de que<a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/leon-veta-entrega-familias-restos-paseados-franquistas-exconcejal-ahora-piden-hacerlo-san-marcos_1_13240341.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el Ayuntamiento de Le&oacute;n cancelase el acto que ten&iacute;a prevista su celebraci&oacute;n en el Sal&oacute;n de Plenos</a> del Consistorio de San Marcelo y que fue suspendido por la coincidencia con dos bodas y por no haberse alcanzado un consenso entre todos los grupos pol&iacute;ticos municipales, provocando una enorme pol&eacute;mica.
    </p><h2 class="article-text">Primer acto en el mismo lugar</h2><p class="article-text">
        El presidente de la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica, Emilio Silva, ha afirmado en declaraciones a los periodistas que &ldquo;no hay mal que por bien no venga&rdquo;, porque esa cancelaci&oacute;n municipal ha motivado que San Marcos acepte acoger un acto de este tipo por primera vez.
    </p><p class="article-text">
        Ha recordado que en este lugar &ldquo;fueron ilegalmente detenidos miles de presos que, posteriormente eran sacados para ser asesinados, como fue el caso de estas cuatro personas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Acto de entrega de los restos de represaliados que ha tenido lugar en el Parador de San Marcos.                            </span>
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        Para las familias de los cuatro represaliados, este acto supone una reparaci&oacute;n, y m&aacute;s a&uacute;n por celebrarse en el mismo sitio. &ldquo;Es muy potente significativamente hacer esto hoy aqu&iacute; a pesar de ser un lugar que las familias hoy han mirado inevitablemente con miedo, inquietud, rabia y rechazo&rdquo;, ha afirmado.
    </p><p class="article-text">
        El acto ha servido de homenaje tambi&eacute;n a esos &ldquo;miles de hombres y mujeres que so&ntilde;aron con que un d&iacute;a las personas pudi&eacute;ramos hablar con libertad en este pa&iacute;s y los padres de esos derechos est&aacute;n en cunetas, desaparecidos y no en los lugares de referencia donde deber&iacute;an estar en una democracia&rdquo;, ha se&ntilde;alado Silva.
    </p><h2 class="article-text">Recuperan memoria y dignidad</h2><p class="article-text">
        Yolanda Men&eacute;ndez, bisnieta de Miguel Carro, uno de los represaliados que fue concejal en el Ayuntamiento de Le&oacute;n, ha recordado que su bisabuelo fue una persona muy importante para la ciudad de Le&oacute;n y que, hasta hace unos a&ntilde;os, su historia se hab&iacute;a silenciado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este acto es doblemente importante para m&iacute;, primero por la recuperaci&oacute;n de esa historia de una persona que fue tan querida por el pueblo de Le&oacute;n y despu&eacute;s porque he encontrado a muchos familiares m&iacute;os a los que no conoc&iacute;a&rdquo;, ha afirmado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Familiares de los represaliados asisten al acto de homenaje en San Marcos.                            </span>
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        En estos procesos, ha proseguido &ldquo;se recuperan no s&oacute;lo unos restos f&iacute;sicos, sino tambi&eacute;n una memoria y una dignidad de personas que hab&iacute;an sido borradas de la Historia, incluso de la de mi propia familia. No se hablaba de ellas, yo no conoc&iacute;a esta figura porque en mi casa nunca se habl&oacute; de &eacute;l&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los represaliados</h2><p class="article-text">
        Miguel Carro era presidente de la Agrupaci&oacute;n Socialista de Le&oacute;n capital y miembro de UGT. Hab&iacute;a sido concejal de Le&oacute;n. Detenido en agosto de 1936, permaneci&oacute; en el campo de concentraci&oacute;n de San Marcos hasta que lo asesinaron. Su patrimonio fue confiscado y subastado.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Fuertes era un joven abogado de 24 a&ntilde;os. Militaba en Izquierda Republicana. Fue detenido y encerrado en San Marcos. Sus bienes fueron embargados hasta 1959, tras serle impuesta una multa de 1.000 pesetas.
    </p><p class="article-text">
        Fernando Blanco ten&iacute;a 25 a&ntilde;os. Era tip&oacute;grafo, editor del semanario socialista Iskra y dirigente de las Juventudes Socialistas Unificadas en Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mariano L&oacute;pez hab&iacute;a nacido en Matapozuelos (Valladolid) y era mozo ferroviario. Simpatizaba con el Frente Popular y ten&iacute;a 36 a&ntilde;os cuando fue detenido ilegalmente y asesinado
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencia EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/san-marcos-acoge-homenaje-represaliados-franquistas-veto-ayuntamiento-leon_1_13278880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 13:11:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[San Marcos acoge el homenaje a los represaliados franquistas que se vetó en el Ayuntamiento de León]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Ayuntamiento de León,Parador de San Marcos,Guerra Civil en León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Emilio Silva presenta en León y Astorga su novela sobre dos exiliados bercianos que regresan para volar el Valle de los Caídos]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/emilio-silva-presenta-leon-astorga-novela-exiliados-bercianos-regresan-volar-valle-caidos_1_13262821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e047980-9b00-49ff-9111-5229097ee4ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Emilio Silva presenta en León y Astorga su novela sobre dos exiliados bercianos que regresan para volar el Valle de los Caídos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista y activista por la memoria histórica publica 'Nébeda', una obra escrita hace más de dos décadas que nace de la historia de su propia familia y de la represión franquista en El Bierzo</p><p class="subtitle">Emilio Silva sana con su primera novela, 'Nébeda', una historia familiar silenciada por el franquismo</p></div><p class="article-text">
        El periodista y presidente de la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica (ARMH), Emilio Silva Barrera, presenta la primera semana de junio en Le&oacute;n y Astorga su novela 'N&eacute;beda', una obra profundamente vinculada a la memoria hist&oacute;rica, el exilio y las heridas familiares que dej&oacute; la represi&oacute;n franquista.
    </p><p class="article-text">
        La primera cita tendr&aacute; lugar el jueves 4 de junio a las 19.00 horas en la Fundaci&oacute;n Sierra Pambley de Le&oacute;n. El autor estar&aacute; acompa&ntilde;ado por Asunci&oacute;n Esteban Recio, profesora de la Universidad de Valladolid y presidenta de Territorios de la Memoria, y por Anthony Geist, profesor de Espa&ntilde;ol y Literatura Comparada de la University of Washington y especialista en la Generaci&oacute;n del 27 y poes&iacute;a contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a despu&eacute;s, el viernes 5 de junio a las 20.00 horas, Silva presentar&aacute; la novela en la Biblioteca P&uacute;blica de Astorga, en un acto en el que participar&aacute; la editora Cristina Pimentel, de la editorial Maricano Sonoro.
    </p><p class="article-text">
        Publicada por la editorial Alkibla, 'N&eacute;beda' cuenta la historia de dos antifranquistas exiliados que, ya ancianos, regresan desde Argentina a su pueblo natal en El Bierzo con un objetivo tan simb&oacute;lico como explosivo: dinamitar el Valle de los Ca&iacute;dos. A partir de ese regreso, la novela explora los recuerdos, los silencios y las consecuencias emocionales de una biograf&iacute;a marcada por la guerra, la dictadura y el exilio.
    </p><p class="article-text">
        La obra tiene adem&aacute;s una fuerte carga autobiogr&aacute;fica. Emilio Silva es nieto de Emilio Silva Faba, considerado el primer desaparecido de la represi&oacute;n franquista identificado mediante una prueba de ADN en Espa&ntilde;a. La b&uacute;squeda de su abuelo llev&oacute; en el a&ntilde;o 2000 a la primera exhumaci&oacute;n cient&iacute;fica de una fosa com&uacute;n de represaliados republicanos en Priaranza del Bierzo, un acontecimiento que acabar&iacute;a impulsando el movimiento memorialista contempor&aacute;neo en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica el propio autor en el pr&oacute;logo del libro, la novela permaneci&oacute; in&eacute;dita durante m&aacute;s de veinte a&ntilde;os y constituye &ldquo;un aullido en la apagada voz de una dinast&iacute;a republicana incapacitada para enunciar, para decir, para se&ntilde;alar, para recordar p&uacute;blicamente que hubo un tiempo en el que se significaron&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo de la obra hace referencia a la n&eacute;beda, una planta arom&aacute;tica tambi&eacute;n conocida como &ldquo;menta de gatos&rdquo;, que utilizaba su abuela Modesta para dar sabor a las casta&ntilde;as durante los a&ntilde;os de escasez. Para Silva, la novela supone tambi&eacute;n el final de un largo silencio familiar heredado de la violencia franquista y una reflexi&oacute;n sobre la memoria, el miedo y la necesidad de contar lo ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        Con estas dos presentaciones, Le&oacute;n y Astorga acoger&aacute;n el estreno p&uacute;blico de una obra que conecta directamente con una de las historias m&aacute;s conocidas de la memoria hist&oacute;rica en Espa&ntilde;a y con una familia berciana cuya b&uacute;squeda cambi&oacute; la forma de abordar las desapariciones del franquismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción ILEÓN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/emilio-silva-presenta-leon-astorga-novela-exiliados-bercianos-regresan-volar-valle-caidos_1_13262821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 14:47:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Emilio Silva presenta en León y Astorga su novela sobre dos exiliados bercianos que regresan para volar el Valle de los Caídos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Bierzo,León ciudad,Fundación Sierra Pambley,Guerra Civil en León,Memoria Democrática,Libros,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La Guerra Civil española vista en el siglo XXI', una guerra europea en suelo español]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/guerra-civil-espanola-vista-siglo-xxi-guerra-europea-suelo-espanol_1_13234287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8499067-0542-4784-a80e-98a94a5c0b1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La Guerra Civil española vista en el siglo XXI&#039;, una guerra europea en suelo español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si hay un momento en que la Historia contemporánea universal pasa por España, es 1936. A partir de esa premisa, 50 historiadores, en su mayoría menores de 50 años, han escrito 'La Guerra Civil española: una historia global' (Galaxia Gutenberg), un libro coral que busca ser referente para las próximas décadas.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La historia europea del siglo XX resulta incomprensible sin la Guerra Civil espa&ntilde;ola&rdquo;, ha dicho Javier Rodrigo, uno de los coordinadores del volumen, durante acto de presentaci&oacute;n del libro <a href="https://www.amazon.es/guerra-civil-espa%C3%B1ola-historia-global/dp/B0GVJMLTXH" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Guerra Civil Espa&ntilde;ola, una historia global</em></a>. &ldquo;Fue una guerra europea en suelo espa&ntilde;ol, la verdadera guerra de resistencia contra el fascismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rodrigo ha hablado de Mussolini como &ldquo;el tercer beligerante&rdquo; y ha recordado que envi&oacute; m&aacute;s de 80.000 efectivos, frente a los alrededor de 35.000 que participaron en las brigadas internacionales. &ldquo;Sin internacionalizaci&oacute;n, seguramente no habr&iacute;a habido Guerra Civil&rdquo;, ha asegurado, m&aacute;s all&aacute; del &ldquo;ba&ntilde;o de sangre&rdquo; de los tres primeros meses.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, uno de los &ldquo;hallazgos&rdquo; de la historiograf&iacute;a reciente es que en los lugares donde triunf&oacute; el golpe de Estado &ndash;y menciona Galicia, el Arag&oacute;n Occidental, el Reino de Le&oacute;n y Castilla la Vieja&ndash; el 80% de las v&iacute;ctimas mortales civiles (asesinados en fosas, sacas, paseos, etc&eacute;tera) se acumulan en julio, agosto, septiembre y octubre del 36.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se plante&oacute; como una guerra contra la poblaci&oacute;n civil&rdquo;, ha subrayado Rodrigo, una estrategia que ha achacado al fracaso del golpe de Sanjurjo de 1932, que tuvo como respuesta una huelga general revolucionaria. Por ese motivo, entre otros, descarta hablar de &ldquo;represi&oacute;n franquista&rdquo; y prefiere &ldquo;violencia sublevada&rdquo;, ya que &ldquo;no fue una violencia reactiva, sino preventiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El libro est&aacute; coordinado por Javier Rodrigo, David Alegre L&oacute;renz y Miguel Alonso Ibarra y re&uacute;ne los trabajos de 50 j&oacute;venes investigadores en la materia, que le dan una vuelta al estudio del conflicto fratricida entre 1936 y 1939, aportando una l&iacute;nea de visi&oacute;n interesante en el sentido de que pueden indicar que, al no haberse derogado el estado de guerra hasta m&aacute;s all&aacute; de la Segunda Guerra Mundial, podr&iacute;a decirse que se prolong&oacute; hasta 1948.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mitos falsos y revisionismo</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque como historiadores dicen querer rehuir &ldquo;la guerra de los relatos&rdquo;, Rodrigo reconoce que es imposible ser ajeno a &ldquo;la utilizaci&oacute;n constante del pasado, y sobre todo de la Guerra Civil, como forma de legitimar el presente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, ha criticado la &ldquo;ultrasimplificaci&oacute;n&rdquo; en la que caen iniciativas como el congreso que se iba a celebrar en Sevilla en febrero pasado &ndash;pospuesto al oto&ntilde;o por la pol&eacute;mica suscitada&ndash;, promovido por Arturo P&eacute;rez-Reverte y Jes&uacute;s Vigorra y organizado por la Fundaci&oacute;n Cajasol.
    </p><p class="article-text">
        Para Rodrigo, el lema elegido, 'la guerra que perdimos todos', es un acercamiento &ldquo;un tanto equiparador&rdquo; en el que &ldquo;las responsabilidades se disuelven en un magma, sin caras ni rostros&rdquo;, un lema que promueve una idea de sufrimiento generalizado, pero sin contexto pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo se muestra cr&iacute;tico con el lema elegido para la conmemoraci&oacute;n del 50 aniversario de la muerte de Franco, '50 a&ntilde;os de libertad', un relato que considera &ldquo;indefendible&rdquo; y que contrasta con la incertidumbre que existe en este momento sobre si va a haber alg&uacute;n tipo de conmemoraci&oacute;n por el 90 aniversario del comienzo de la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        Pero a su juicio, el mayor &ldquo;mito&rdquo; sobre la guerra civil espa&ntilde;ola es el de su inevitabilidad, un mito apoyado &ldquo;en 40 a&ntilde;os de propaganda&rdquo;, junto a la idea de que fue un golpe de Estado preventivo contra Stalin y el comunismo, algo que est&aacute; completamente fuera del debate historiogr&aacute;fico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La cronolog&iacute;a: una guerra extendida m&aacute;s all&aacute; de 1939</strong></h2><p class="article-text">
        El libro cuestiona la cronolog&iacute;a m&aacute;s extendida del conflicto. Sostiene que en 1939 termin&oacute; &ldquo;la guerra de ocupaci&oacute;n&rdquo;, pero que hubo una &ldquo;guerra irregular&rdquo; que se prolong&oacute; m&aacute;s all&aacute;: hasta 1947 no se cerr&oacute; el &uacute;ltimo campo de concentraci&oacute;n (en Miranda de Ebro) y hasta 1948 no decay&oacute; el estado de guerra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas guerras dentro de la Guerra Civil espa&ntilde;ola&rdquo;, ha dicho Rodrigo y ha hecho hincapi&eacute; en que muchas de las fechas que han pasado a la historia est&aacute;n condicionadas por la versi&oacute;n del franquismo, como el hecho de que se tome el 18 de julio como fecha de inicio &ndash;cuando se incorpor&oacute; Franco&ndash; y no el 17.
    </p><p class="article-text">
        Estructurado en 50 cap&iacute;tulos breves, se divide en siete partes: violencia y persecuci&oacute;n pol&iacute;tica; guerra internacional; guerra de ocupaci&oacute;n; la retaguardia; guerra de identidades y posguerra.
    </p><p class="article-text">
        Aborda la historia militar, diplom&aacute;tica y las relaciones internacionales, pero tambi&eacute;n otras perspectivas m&aacute;s recientes, como la hambruna, la guerra de ocupaci&oacute;n o la violencia estrat&eacute;gica contra la poblaci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la historiograf&iacute;a de la d&eacute;cada de los 80, Rodrigo considera que su mayor m&eacute;rito fue superar la propaganda y se refiere a autores como Juli&aacute;n Casanovas o Santos Juli&aacute; como &ldquo;los gigantes&rdquo; sobre los que los m&aacute;s j&oacute;venes se han apoyado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Se puede comprar el libro en la librer&iacute;a de barrio o por internet, </strong><a href="https://www.amazon.es/guerra-civil-espa%C3%B1ola-historia-global/dp/B0GVJMLTXH" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>pinchando aqu&iacute;</strong></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Tsanis / Agencia EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/guerra-civil-espanola-vista-siglo-xxi-guerra-europea-suelo-espanol_1_13234287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 18:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La Guerra Civil española vista en el siglo XXI', una guerra europea en suelo español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil en León,Libros,La Biblioteca del Reino,Ejército,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La singladura en fotografías en el minador 'Vulcano' del leonés Pepín Pallarés durante la Guerra Civil, en libro]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/singladura-fotografias-minador-vulcano-leones-pepin-pallares-durante-guerra-civil-libro_1_13227078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f367a05c-c09b-446b-8e0c-0f8d89fe3af4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La singladura en fotografías en el minador &#039;Vulcano&#039; del leonés Pepín Pallarés durante la Guerra Civil, en libro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Eolas publica la última entrega de Javier Fernández-Llamazares sobre leoneses en el conflicto de 1936 con 'Vulcano en guerra', una colección de cartas del hijo del dueño de los Almacenes Pallarés –conocido por su fotos de los aviones soviéticos de Franco–, relatando el combate naval con el destructor'José Luis Díez'</p><p class="subtitle">REPORTAJE - Descubren en León fotografías inéditas de los aviones soviéticos de Franco en un álbum del hijo del dueño de Almacenes Pallarés</p></div><p class="article-text">
        Jos&eacute; Pallar&eacute;s Torres, <em>Pep&iacute;n</em> (hijo de Jos&eacute; Pallar&eacute;s Berj&oacute;n, el de los grandes almacenes), fue un marino y aviador leon&eacute;s que muri&oacute; en 1947 en un accidente en un aterrizaje que dej&oacute; para la posteridad unos &aacute;lbumes de fotos con toda clase de barcos, nav&iacute;os y aeronaves. De hecho la primera vez que se supo de &eacute;l fue por las in&eacute;ditas fotograf&iacute;as de los <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/descubren-leon-fotografias-ineditas-aviones-sovieticos-franco_1_9326398.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aviones sovi&eacute;ticos de Franco</a>, los que se qued&oacute; de la Segunda Rep&uacute;blica una vez ganada la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Pero el conservador de los objetos personales de este joven Pallar&eacute;s, muerto con tan s&oacute;lo 25 a&ntilde;os, Javier Gonz&aacute;lez Fern&aacute;ndez-Llamazares siempre cont&oacute; m&aacute;s all&aacute; de la noticia de las entonces novedosas im&aacute;genes de aquellos aviones &ndash;como el bombardero Polikarpov SB-5 <em>Katiuska</em> y el caza Polikarpov I-15 <em>Chato&ndash;</em> que hab&iacute;a capturado el bando franquista tras la rendici&oacute;n de los republicanos en 1939 <em>vestidos </em>con las insignias como 'nacionales', que el adolescente que vio que su padre y sus t&iacute;os fueron encerrados en San Marcos al comienzo de la guerra, hab&iacute;a sido voluntario en la Armada sublevada y hab&iacute;a participado en la acci&oacute;n del minador <em>Vulcano</em> contra el buque insignia de la Rep&uacute;blica, el crucero <em>Jos&eacute; Luis D&iacute;ez</em> en los &uacute;ltimos d&iacute;as de 1938.
    </p><p class="article-text">
        Pues esta historia desconocida sale al final a la luz con la publicaci&oacute;n por Eolas Editorial del libro <a href="https://eolasediciones.es/libro/vulcano-en-guerra-documentos-de-un-leones-embarcado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vulcano en Guerra: documentos de un leon&eacute;s embarcado</em></a>, que firmar&aacute;n los autores (lo firma conjuntamente con Antonio Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez) este viernes 22 de mayo en la Feria del Libro de Le&oacute;n a las 18 horas. Un peque&ntilde;o libro repleto de fotograf&iacute;as y dibujos de la singladura de este adolescente de la burgues&iacute;a leonesa por la Armada al final de la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era una pena que esa historia de su paso por un buque de guerra no se conociera&rdquo;, reconoce el investigador y escritor leon&eacute;s Javier Fern&aacute;ndez-Llamazares, responsable y conservador del Archivo Privado de la Banca Fern&aacute;ndez-Llamazares, adem&aacute;s de autor de varios libros sobre las peripecias de la sociedad de la provincia como <em>Los leoneses que financiaron a Franco</em>, <em>Cr&oacute;nicas de la Burgues&iacute;a Leonesa, sobre un episodio de la Guerra Civil</em>,&nbsp;<em>Los sabotajes a la Legi&oacute;n C&oacute;ndor en el aer&oacute;dromo de la Virgen del Camino,</em> y <em>La Segunda Rep&uacute;blica contra s&iacute; misma: Los estalinistas leoneses en 1936 </em>(adem&aacute;s de uno sobre el verdadero Genar&iacute;n, Genaro Blanco, y otro sobre <em>Los due&ntilde;os de Le&oacute;n</em> publicado por el Centenario de la C&aacute;mara de la Propiedad Urbana de Le&oacute;n) que se pueden <a href="https://eolasediciones.es/autores/fernandez-llamazares-javier/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comprar todos aqu&iacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esta frase ha venido repiti&eacute;ndola de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s desde que se le conoci&oacute; por esas <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/descubren-leon-fotografias-ineditas-aviones-sovieticos-franco_1_9326398.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">im&aacute;genes en 2013</a>, que &ldquo;era una l&aacute;stima&rdquo; que no se conociera su singladura voluntaria en la Armada 'nacional'. Un destino que, como joven aventurero, le ven&iacute;a correspondido por estar en el bando franquista sin otra alternativa. Y eso pese a los problemas que tuvo su familia con las autoridades sublevadas, con su padres y t&iacute;os salvados por un amigo de un destino mortal al sacarlos del campo de San Marcos evitando ser paseados; y la presi&oacute;n de las autoridades falangistas sobre sus bienes por la necesidad de conseguir todo el dinero posible para financiar una guerra que nadie esperaba en aquellos infaustos <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/proyecto-dias-contando-guerra-civil-leon-llego-personas_1_9445347.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">7 d&iacute;as del 36</a> que derivaron en tres terribles a&ntilde;os de conflicto fratricida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vulcano en Guerra de Javier Fernández Llamazares (Eolas)                            </span>
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        Un chaval de familia burguesa que quer&iacute;a volar, y que para conseguirlo se alist&oacute; en la Escuela de la Armada, para, una vez terminada la guerra, pasarse a la de Aviaci&oacute;n. Una figura que hoy parecer&aacute; controvertida, pero que fue propia de aquellos tiempos pasados tan dif&iacute;ciles, pero que con sus fotograf&iacute;as se pueden conocer mejor para comprenderlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n era Pep&iacute;n Pallar&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un chico de 18 a&ntilde;os, hijo de unos burgueses muy conocidos aqu&iacute; que, como tantos leoneses, burgueses y no burgueses, tuvieron que ir a la guerra. &Eacute;l se aist&oacute; a los 18 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos, en el a&ntilde;o 38, y lo hizo en la Armada. Mucha gente de Le&oacute;n se fue al&nbsp;<a href="https://buqueescuelademaniobragalatea.blogspot.com/p/historia-del-buque-escuela-galatea.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Galatea</em></a>,&nbsp;que era el buque escuela. Por ejemplo, yo el otro d&iacute;a estuve en Valencia de Don Juan y vi fotos con la gorra del&nbsp;Galatea&nbsp;a alg&uacute;n joven de all&aacute; apellidado Giganto. Aquello en Le&oacute;n fue bastante com&uacute;n. Los chicos estaban para ir a la guerra y en cuanto cumpl&iacute;an 18 a&ntilde;os, muchos iban voluntarios. Para ellos, meterse en un barco era una aventura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero Pep&iacute;n fue voluntario casi al final de la guerra. &iquest;Fue por ser el ser hijo de Jos&eacute; Pallar&eacute;s Berj&oacute;n, el mismo que el de los almacenes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue porque quiso ir voluntario, no por ser hijo de quien era. Sabemos que a los Pallar&eacute;s al principio de la guerra los sublevados no les trataron precisamente bien. Tanto su padre como sus cuatro t&iacute;os varones estuvieron en la c&aacute;rcel de San Marcos. Y uno de ellos estuvo 6 a&ntilde;os m&aacute;s encarcelado: seis a&ntilde;os estuvo Eduardo Pallar&eacute;s, que era m&eacute;dico y farmace&uacute;tico y era el responsable y director de lo que se llamaba entonces la Gota de Leche del Ayuntamiento (Casa de Socorro). Es decir, que no era precisamente una familia que estuviera muy bien vista por el poder militar reci&eacute;n instaurado. Era familia republicana ya por tradici&oacute;n, todos descend&iacute;an de Ram&oacute;n Pallar&eacute;s, que aqu&iacute; en Le&oacute;n se le conoc&iacute;a por el m&eacute;dico de los pobres; pero claro, eran burgueses y eran ante todo propietarios. Vamos a decir que eran republicanos, pero propietarios, con patrimonio, con bastante patrimonio, con un patrimonio importante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y entonces, Pep&iacute;n Pallar&eacute;s se presenta voluntario. &iquest;Pero se presenta voluntario por qu&eacute; raz&oacute;n? &iquest;Para salvar el honor de la familia tras esos encarcelamientos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no. Era por sus ganas de ir a la Marina. No tiene que ver con salvar ning&uacute;n honor, sencillamente &eacute;l era un aventurero y ten&iacute;a ganas de ir a la Armada. Es m&aacute;s, por todas las cartas se le nota que no es que sea precisamente un franquista convencido, pero si tiene que elegir entre los dos bandos, &eacute;l se siente muy c&oacute;modo haciendo la guerra en el bando franquista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Uno de los dibujos de Pepín Pallarés en su paso por la Armada.                            </span>
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        <strong>&Eacute;l viv&iacute;a en Le&oacute;n, en pleno centro de la zona franquista. &iquest;A qu&eacute; otro bando va a ir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No le qued&oacute; m&aacute;s posibilidad, efectivamente. Pero es cierto que en las cartas transmite la euforia de todas las cosas que le est&aacute;n pasando. &Eacute;l est&aacute; completamente de acuerdo con esa situaci&oacute;n, como cuando ve desde la cubierta del Vulcano que derriban a los cazas sovi&eacute;ticos y nota que el Ej&eacute;rcito Nacional es muy superior. Pep&iacute;n se alegra, lo manifiesta espont&aacute;neamente en las cartas. Eso no es fruto de algo estudiado previamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero parece a priori sorprendente que un chico de una familia que ha pasado por San Marcos por republicanos termine en la Armada tan f&aacute;cilmente. Le pod&iacute;an haber mandado a cualquier otro lado para castigarlo...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso del castigo es una premisa anacr&oacute;nica vista desde nuestro pensamiento actual. Hubo familias burguesas (S&aacute;enz de Miera o Cienfuegos, por ejemplo) que, si ten&iacute;an opci&oacute;n, intentaban incorporarse como voluntarios a la aviaci&oacute;n o a la Armada antes que a las unidades del Ej&eacute;rcito de Tierra. La desgracia de la familia de Pep&iacute;n fue, como la de cientos de miles de familias en Espa&ntilde;a que, al ser propietarias, iban a sufrir lo indecible tanto por un bando como por el otro, independientemente del lugar en que les pillara la guerra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que estoy queriendo decir es que resulta sorprendente que a un chico de una familia se&ntilde;alada por roja y republicana, con un t&iacute;o suyo encarcelado por ello, que les dejaran las autoridades sublevadas ir a la Escuela Naval y no les mandaran a un sitio peor...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no veo ninguna contradicci&oacute;n, porque en esos momentos las autoridades ya no buscaban castigo ni nada parecido para los hijos de los burgueses represaliados pasado ya el ecuador de la guerra; los franquistas ya intu&iacute;an claramente que iban a ganar. Lo &uacute;nico que quer&iacute;an era gente que defendiese a su bando. Y claro, estos chicos burgueses de buena familia y educaci&oacute;n, adem&aacute;s sol&iacute;an estar m&aacute;s cualificados que el resto de chavales. Por eso Pep&iacute;n enseguida se hace telemetrista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El buque escuela &#039;Galatea&#039; en 1938 secando los coys recién lavados, las hamacas de los marineros."
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            <span class="title">
                El buque escuela &#039;Galatea&#039; en 1938 secando los coys recién lavados, las hamacas de los marineros.                            </span>
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        <strong>Entonces, viendo que est&aacute; repleto de im&aacute;genes de lo que es su paso por la Armada, qu&eacute; pretendes public&aacute;ndolo. &iquest;Qu&eacute; es este libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad es un diario de un joven burgu&eacute;s de Le&oacute;n en el que &eacute;l va escribiendo cartas a su familia, a sus padres en particular y, adem&aacute;s, como era muy aficionado a la fotograf&iacute;a y a los barcos y a los aviones, enseguida compra fotograf&iacute;as de barcos y de aviones y otras las hace el mismo con su c&aacute;mara. Entonces, se las va enviando a su familia en Le&oacute;n. Este libro es la recopilaci&oacute;n tanto de las cartas como de las fotograf&iacute;as. Parece sencillo, pero esa sencillez es precisamente lo que hace de este libro un testimonio muy original y, sobre todo, documental. Cuando Pep&iacute;n vuelve de la guerra, recopila esas fotograf&iacute;a y confecciona un &aacute;lbum con ellas por orden cronol&oacute;gico y, aparte del &aacute;lbum, guard&oacute; las cartas. De hecho fui yo el que las encontr&oacute;. La madre de Pep&iacute;n (la granadina Maravillas Torres Garc&iacute;a) las conservaba y, junto al &aacute;lbum, tambi&eacute;n las cartas. Era una unidad documental que se hab&iacute;a conservado en condiciones &oacute;ptimas. Y esa fue la alegr&iacute;a que nos llevamos cuando la localizamos, que estaba &iacute;ntegra y permit&iacute;a contar una historia muy poco conocida, siempre desde el punto de vista de un marinero, de la guerra naval en 1938. Parece sencillo pero todo esto tiene su originalidad
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces tenemos un libro de fotos, cartas a la familia, fundamentalmente de su paso por la armada y se ha obviado la parte de cuando &eacute;l se hace aviador.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, algunas fotos hay de aviador al final del libro. Pero es que hay much&iacute;simas im&aacute;genes que no hemos publicado porque son posteriores a abril 1939, y por eso no las hemos colocado. Las fotos de este libro son las de hasta el final de la guerra. Tambi&eacute;n tenemos muchos dibujos que hac&iacute;a de los aviones, porque como le encantaba la aviaci&oacute;n, se los iba enviando a su madre. O sea, que podr&iacute;amos tener una segunda parte que ser&iacute;a la relativa a los aviones, hecho por lo que se conoci&oacute; a Pep&iacute;n en prensa hace a&ntilde;os con los vuelos de aviones sovi&eacute;ticos en el Ej&eacute;rcito del Aire franquista. Podr&iacute;a ser, si interesase, material para publicar una segunda parte, s&iacute;, sobre su ef&iacute;mera vida. Disponemos en mi archivo num&eacute;ricamente m&aacute;s fotos a&uacute;n de aviones que de los barcos publicadas en el presente libro
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay muchas cosas que a mí me llaman la atención: por ejemplo, lo bien que que funcionaba la intendencia franquista en la Guerra Civil. O sea, la familia manda cartas a un buque que están en guerra y es que no tarda ni tres días en recibirlas; y que a Pepín nunca le falta el dinero porque se lo mandan por ahí</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y en las cartas a la familia que se reflejan en el libro, qu&eacute; es lo que m&aacute;s destacar&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s destaco es precisamente la sencillez de un chico de 18 a&ntilde;os, y, precisamente por esa misma sencillez, la realidad de las cosas que cuenta. Hay muchas cosas que a m&iacute; me llaman la Atenci&oacute;n: por ejemplo, lo bien que funcionaba la intendencia franquista. Por ejemplo, &eacute;l enviaba cartas a su familia desde un buque en guerra en constante movimiento y a los pocos d&iacute;as llegaba a su destino, y viceversa. Me llama la atenci&oacute;n tambi&eacute;n como a &eacute;l nunca le faltaba dinero, los env&iacute;os de dinero tambi&eacute;n le llegaban con celeridad. Lo bonito de este libro reside en las cosas <em>peque&ntilde;as</em> y sencillas que cuenta: cu&aacute;nto cuestan unas botas, c&oacute;mo el problema real que tienen a bordo es el fr&iacute;o cuando se carece de mantas, o cu&aacute;nto cuesta la ropa, el calzado, etc. Y, aunque en el libro no lo menciono, lo voy a decir claramente:&nbsp;a pesar de que su familia ha sido represaliada por consider&aacute;rsela <em>roja</em>, Pep&iacute;n se considera franquista, no por tener ideolog&iacute;a alguna, sino por saber que su familia, de no estar viviendo en Le&oacute;n sino en zona roja (como por ejemplo su t&iacute;o Enrique Pallar&eacute;s que vive en Madrid, y de quien tambi&eacute;n conservamos sus espeluznantes cartas desde la capial republicana), habr&iacute;a sido a&uacute;n m&aacute;s diezmada econ&oacute;micamente, cuando no f&iacute;sicamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No pasan hambre en la Armada franquista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. De las cartas se deduce que no s&oacute;lo no pasa hambre durante la guerra, sino que come todo lo que quiere. No les falta comida en ning&uacute;n momento. Esas cositas peque&ntilde;as&nbsp;no aparecen normalmente en los libros convencionales, pero este tipo de documentaci&oacute;n, al ser diarios personales, constata este tipo de datos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una importante revelaci&oacute;n sobre la medalla del combate del minador 'Vulcano' contra el destructor 'Jos&eacute; Luis D&iacute;ez'</strong></h2><p class="article-text">
        Una de las circunstancias que da un grand&iacute;simo inter&eacute;s a este libro, aparte de la profusi&oacute;n de fotograf&iacute;as de nav&iacute;os de la Armada Espa&ntilde;ola y de otras marinas como la alemana, italiana o inglesa (y los aviones), es que Pep&iacute;n Pallar&eacute;s, como telemetrista (el que calcula la distancia de tiro con un tel&eacute;metro) se vio envuelto en una de las pocas, pero muy recordadas acciones navales de la Guera Civil Espa&ntilde;ola, el enfrentamiento en diciembre de 1938 entre su nav&iacute;o, el ca&ntilde;onero-minador <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Clase_J%C3%BApiter" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vulcano</em></a> y el destructor <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Luis_D%C3%ADez_(JD)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jos&eacute; Luis D&iacute;ez</em></a>, que era en ese momento el nav&iacute;o insignia de la Segunda Rep&uacute;blica. Esta unidad naval republicana hab&iacute;a tenido que salir del puerto de Gij&oacute;n al caer la ciudad en manos del Ej&eacute;rcito sublevado en octubre de 1937 y consigui&oacute; esquivar la Armada Nacional y refugiarse en el puerto franc&eacute;s de Le Havre, donde fue reparado.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_del_%27%27Jos%C3%A9_Luis_D%C3%ADez%27%27" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">batalla naval</a> en la que particip&oacute; el telemetrista leon&eacute;s se produjo en dos tandas. La primera en agosto cuando el destructor republicano quiso pasar el Estrecho de Gibraltar tras haber sido reparado en Francia con intenci&oacute;n de llegar a la base naval de Cartagena, cosa que no consigui&oacute; y se tuvo que refugiar en la colonia inglesa del Pe&ntilde;&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El destructor &#039;Jose Luis Díez&#039; antes de la Guerra Civil Española.                            </span>
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        Y la segunda, en diciembre de 1938 tras amenazar el Gobierno Brit&aacute;nico que si no sal&iacute;a del puerto ser&iacute;a incautado, en la que tras unas reparaciones con sus propios medios, parti&oacute; para realizar un nuevo intento de fuga durante la noche del 29 al 30 de diciembre. Aunque logr&oacute; eludir inicialmente al ca&ntilde;onero <em>Calvo Sotelo</em> y al <em>J&uacute;piter</em>, finalmente fue localizado por el <em>Vulcano</em>. A continuaci&oacute;n se produjo un enfrentamiento a corta distancia con varios buques del bando sublevado en el que intent&oacute; abordar el barco de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s. Tras sufrir nuevos da&ntilde;os y sin opciones reales de escapar, el destructor republicano acab&oacute; embarrancando en aguas brit&aacute;nicas, en Catalan Bay, para evitar tanto su hundimiento como su captura. La tripulaci&oacute;n fue detenida por las autoridades brit&aacute;nicas e internada en prisi&oacute;n. Quince d&iacute;as despu&eacute;s, los marineros fueron trasladados a bordo de dos destructores ingleses hasta Almer&iacute;a. Los ingleses terminaron entregando el nav&iacute;o al a&ntilde;o siguiente al Gobierno de Franco y su &uacute;ltima misi&oacute;n de relevancia fue el 7 de diciembre de 1957, cuando una flota de la Armada Espa&ntilde;ola&nbsp;se apostaron en zafarrancho de combate frente al puerto marroqu&iacute; de<a href="https://todoavante.es/index.php?title=Agadir._%C3%9Altima_Acci%C3%B3n_Naval_Espa%C3%B1ola_de_Fuerza_1957" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Agadir</a> durante la Guerra de&nbsp;y apuntaron con sus piezas diversos objetivos de dicho puerto en los albores de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Ifni" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guerra de Ifni</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es esa confirmaci&oacute;n que certifica este libro de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s respecto al 'Vulcano' y su combate con el nav&iacute;o de la Segunda Rep&uacute;blica, el destructor 'Jos&eacute; Luis D&iacute;ez' en 1938?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, en su documentaci&oacute;n se demuestra que es cierto que le dieran a la tripulaci&oacute;n del Vulcano el reconocimiento colectivo que se dec&iacute;a que hab&iacute;an recibido por el combate con el&nbsp;<em>Jos&eacute; Luis D&iacute;ez</em>, porque es la primera vez que aparece el documento que certifica que realmente les dieron una medalla colectiva, que eso todav&iacute;a no se hab&iacute;a podido demostrar con prueba f&iacute;sica de la conmemoraci&oacute;n. A m&iacute; me han llamado historiadores militares, no lo pod&iacute;an demostrar hasta que yo les aport&eacute; ese documento. Adem&aacute;s, Pep&iacute;n se enorgullece de ello porque cuando se hace aviador la lleva puesta en la bocamanga de su uniforme de aviador. Una condecoraci&oacute;n de la Armada en un uniforme de aviador. 
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                Una de las páginas del libro &#039;Vulcano en guerra&#039;.                            </span>
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        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la importancia entonces de esta batalla naval del final de la Guerra Civil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental, porque cuando hacen embarrancar al&nbsp;<em>Jos&eacute; Luis Diez</em>&nbsp;en las costas de Gibraltar, definitivamente la Rep&uacute;blica se queda sin una unidad m&aacute;s importante. Y en este libro se descubre como &eacute;l iba de telemetrista en el&nbsp;<em>Vulcano</em>, que recibe adem&aacute;s varios impactos del destructor republicano intentando escapar hasta que el barco de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s lo aborda, casi como en &eacute;poca pirata El Vulcano se coloca justo en medio y no le deja al Jos&eacute; Luis D&iacute;ez avanzar hasta chocar con &eacute;l. Entonces le obligan a embarrancar dej&aacute;ndolo inutilizado, y eso se considera un acto heroico por la Armada franquista, un acto de guerra en el que &eacute;l participa y entonces condecoran a la tripulaci&oacute;n entera por esa maniobra b&eacute;lica. As&iacute; que tambi&eacute;n sabemos el nombre de la condecoraci&oacute;n porque les imponen una cosa que se llama la&nbsp;<a href="https://zonabatida.blogspot.com/2011/07/medalla-militar-colectiva-del-vulcano.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medalla colectiva</a>&nbsp;de la&nbsp;<em>Medahu&iacute;a</em>. El caso es que no hab&iacute;a prueba documental de que eso se hab&iacute;a llevado a la pr&aacute;ctica. Y claro, en las cartas estaba el documento de la condecoraci&oacute;n escrita por el Ej&eacute;rcito, firmado por D&aacute;vila. Y eso s&iacute; demuestra que se dio y que, claro, pues &eacute;l fue uno de los de los que recibieron esa medalla. Condecoraci&oacute;n de la que se sintieron muy orgullosos los tripulantes del Vulcano durante el resto de su vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Una medalla colectiva que no ten&iacute;a prueba documental, c&oacute;mo es posible eso si eran doscientos los tripulantes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una medalla colectiva que se sab&iacute;a otorgada pero que, seg&uacute;n me comentaron algunos historiadores especializados, no se conservaba f&iacute;sicamente. Los historiadores pod&iacute;an demostrar much&iacute;simas condecoraciones personales, unipersonales, pero no las colectivas, porque no exist&iacute;an, me dec&iacute;an. Yo no controlo de esto, pero este libro, al tener una fotograf&iacute;a tanto del documento escrito como de lo que es la medalla que ellos incorporaban a su uniforme (que Pep&iacute;n lo incorpora incluso a su uniforme de aviador porque evidentemente para &eacute;l era un orgullo llevarla) demuestra que esa condecoraci&oacute;n existi&oacute; oficialmente para toda la tripulaci&oacute;n. Y es uno de los aportes m&aacute;s interesantes de este libro.
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            <span class="title">
                Pepín Pallarés (derecha) en el telémetro del &#039;Vulcano&#039; y las insignias de la medalla colectiva                            </span>
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        <strong>&iquest;Alguna cosa m&aacute;s sobre qu&eacute; es lo que has querido transmitir con este libro? Porque obviamente en estos tiempos que corren escribir una obra sobre la las peripecias de la guerra civil de un chaval con familia republicana, que termina en el en el bando nacional, sublevado o como queramos llamarle, en el bando franquista, es un poco parad&oacute;jico y en estos tiempos que corren igual no es pol&iacute;ticamente correcto o esconde otras lecturas que no se ven a simple vista...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues no, no hay segunda lectura, al menos para m&iacute;. Es cierto que puede resultar parad&oacute;jico (perdona que hable as&iacute; de claro), en la ignorancia de nuestros d&iacute;as. Pero a m&iacute; no me resulta parad&oacute;jico conociendo la situaci&oacute;n de lo que pas&oacute; en aquellos momentos, hace casi un siglo. No es parad&oacute;jico en absoluto. De hecho &ndash;esta ya es una opini&oacute;n m&iacute;a personal que no la transmito en el libro&ndash;, realmente Pep&iacute;n muestra que se encuentra fenomenal en su singladura en la Armada. &Eacute;l se lo pasa muy bien. &Eacute;l se encuentra feliz. Para &eacute;l es una gran aventura la que se est&aacute; corriendo, no olvidemos que es un chaval de 18-19 a&ntilde;os entonces. Y si le obligan a elegir entre un bando y otro, se va a quedar con el bando franquista. &iquest;Por qu&eacute;? Porque su familia tiene patrimonio. Un patrimonio al que &eacute;l renuncia, porque &eacute;l quiere ser un aventurero. No quiere estar aqu&iacute; organizando los negocios de su familia, vaya, prefiere viajar y pilotar aviones, eso lo tiene claro. Pero entre el sufrimiento obligado de una guerra, como burgu&eacute;s que es, &eacute;l piensa que entre el sufrimiento que les dar&iacute;a una parte, vamos a decirlo claramente, que es el bando republicano, que de seguro les esquilmar&iacute;a gran parte de su patrimonio, &eacute;l lo tiene claro: elige por inter&eacute;s lo que les puede ofrecer, con todos sus enormes defectos, el bando franquista
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bueno, tendr&iacute;a que haber escapado para pasar al bando republicano de haberlo querido...</strong>
    </p><p class="article-text">
        A ver. S&iacute; hubo personas que pertenec&iacute;an a la burgues&iacute;a leonesa que les pilla la sublevaci&oacute;n en Madrid y sus hijos terminan haciendo un cursillo para pilotar aviones sovi&eacute;ticos, tambi&eacute;n voluntariamente, como alg&uacute;n hijo de Crisanto S&aacute;enz de la Calzada, por ejemplo, que, adem&aacute;s, tambi&eacute;n eran familia de los Pallar&eacute;s&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero est&aacute;n en Madrid, no en Le&oacute;n...</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, al menos parte de la familia de Crisanto, y Madrid es la capital de la Rep&uacute;blica. Pero lo que vemos en este libro es que Pep&iacute;n est&aacute; encantado desde el primer d&iacute;a de pertenecer a la Armada que le ha tocado. No se siente obligado en ning&uacute;n momento por la ideolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero tambi&eacute;n es por una cuesti&oacute;n de que es la &uacute;nica manera que tienen para conocer cosas de aviones, se supone. Al ser un chaval qu&eacute; posibilidad tendr&iacute;a si no era mediante el ej&eacute;rcito en tiempo de guerra. Si &eacute;l hubiera estado en el otro lado, quiz&aacute;s hubiera hecho lo mismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo sabemos. Eso s&oacute;lo lo sabe &eacute;l, yo no te lo puedo decir. Pero creo que no necesariamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiero decir, que la en la guerra, bajando a lo m&aacute;s humano fuera de los estados mayores y las grandes estrategias, no se explica tanto como una cosa de buenos y malos. No hay negro o blanco, aqu&iacute; hay mucho gris.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues es esto precisamente lo que ocurre- Hay much&iacute;simos grises. Por eso lo publicamos, &iquest;sabes? &Eacute;l, Pep&iacute;n, siempre est&aacute; diciendo que a &eacute;l le encanta estar ah&iacute;, que la disciplina s&iacute; que hay disciplina; pero que no es una disciplina rid&iacute;cula, al contrario, que &eacute;l piensa que es una disciplina buena y necesaria. Pep&iacute;n utiliza todo esto como un gran aprendizaje y&nbsp;esta experiencia en la Armada y la condecoraci&oacute;n para en seguida hacerse piloto de la aviaci&oacute;n. &iquest;Vale? Y adem&aacute;s las cartas son muy sinceras. Dice que cuando caen los aviones republicanos sovi&eacute;ticos &eacute;l se alegra; y adem&aacute;s cuenta a esa altura de la guerra, en esos a&ntilde;os en los que est&aacute; &eacute;l, que los aviones nacionales ya son muy superiores y &eacute;l lo celebra y quiere aprender m&aacute;s de ellos para saber por qu&eacute; son mejores. Por eso luego se hace de los&nbsp;<em>hidros&nbsp;</em>(se refiere a los hidroaviones de la aviaci&oacute;n naval).
    </p><p class="article-text">
        Para Javier Fern&aacute;ndez-Llamazares &ndash;cuya visi&oacute;n a la hora de publicar estas historias es que se vea lo que hay sin filtros para que luego los lectores o los investigadores puedan ver la m&aacute;s correcta realidad de los personajes&ndash;, la importancia precisamente que tienen las cartas de este libro es que est&aacute; contado un momento de la historia de la Guerra Civil en primera persona: &ldquo;Es que no hay trampa ni cart&oacute;n. Es la historia de un chico que lo que le sobra es, en ese sentido, inocencia y nobleza. No puede haber m&aacute;s lecturas por detr&aacute;s. Eso es lo que me gusta a m&iacute; de este libro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Puedes comprar el libro de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s en el 'Vulcano' durante la Guerra Civil en tu librer&iacute;a de cabecera, o </strong></span><a href="https://eolasediciones.es/libro/vulcano-en-guerra-documentos-de-un-leones-embarcado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>por internet pinchando aqu&iacute;</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús María López de Uribe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/singladura-fotografias-minador-vulcano-leones-pepin-pallares-durante-guerra-civil-libro_1_13227078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 08:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La singladura en fotografías en el minador 'Vulcano' del leonés Pepín Pallarés durante la Guerra Civil, en libro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil en León,Libros,Historia de León,Ejército,España,Fotografía,León Antiguo,Reportajes,León,Entrevistas,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ARMH entrega en Casares de Arbas los restos de dos jornaleros asesinados en Poladura de la Tercia]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/armh-entrega-casares-arbas-restos-jornaleros-asesinados-poladura-tercia_1_13208909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/520cfe67-7c3b-4cb5-bdaa-ae6eb82ed4d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x786y355.jpg" width="1200" height="675" alt="La ARMH entrega en Casares de Arbas los restos de dos jornaleros asesinados en Poladura de la Tercia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los cuerpos de Aurelio Rodríguez Martínez y Daniel Rodríguez Martínez fueron rescatados de una fosa de muy difícil acceso</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica (ARMH) ha llevado a cabo este s&aacute;bado en Casares de Arbas la entrega a sus familiares de los restos exhumados por el colectivo en el paraje Pe&ntilde;a del campo comunal de Poladura de la Tercia, perteneciente al municipio de Villaman&iacute;n, correspondientes a los represaliados Aurelio Rodr&iacute;guez Mart&iacute;nez y Daniel Rodr&iacute;guez Mart&iacute;nez. 
    </p><p class="article-text">
        Los restos, exhumados en 2025 gracias a las indicaciones de un vecino de Poladura de Tercia, Servando Gonz&aacute;lez, fueron inhumados en el cementerio vecinal junto a otros vecinos de Casares de Arbas, tambi&eacute;n v&iacute;ctimas de la dictadura franquista. La ARMH buscaba los cuerpos de dos personas y s&oacute;lo encontr&oacute; algunos restos en un estado deteriorado por el que no ha sido posible que un laboratorio gen&eacute;tico les extraiga una secuencia de ADN.
    </p><p class="article-text">
        Los cuerpos de las v&iacute;ctimas fueron buscados por voluntarios de la ARMH en julio de 2025, en un proceso condicionado por varias complicaciones. &ldquo;Llegar a la fosa com&uacute;n fue extremadamente complicado debido a que se encontraba en medio del monte, a m&aacute;s de 1300 metros de altitud, y con un acceso muy dif&iacute;cil&rdquo;, se&ntilde;ala el colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        Aurelio Rodr&iacute;guez Mart&iacute;nez, jornalero y afiliado a la UGT, se incorpor&oacute; voluntario al Ej&eacute;rcito Popular de la Rep&uacute;blica en febrero de 1937 para defender la legalidad republicana de los militares golpistas. Ten&iacute;a 30 a&ntilde;os cuando fue detenido en Casares de Arbas y asesinado el 3 de marzo de 1938 en el Monte de Poladura de la Tercia. Su compa&ntilde;era, Mar&iacute;a Ca&ntilde;&oacute;n Mor&aacute;n, fue condenada a una pena de 20 a&ntilde;os de reclusi&oacute;n menor y su cu&ntilde;ado Laurentino Ca&ntilde;&oacute;n Mor&aacute;n fue asesinado en 1937 y exhumado por la ARMH en 2024 en Sena de Luna. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n jornalero y en este caso afiliado a la CNT (Confederaci&oacute;n Nacional del Trabajo) y miembro del sindicato de Campesinos de Casares de Arbas, Daniel Rodr&iacute;guez Mart&iacute;nez tenia 38 a&ntilde;os, estaba casado y era padre de seis hijos. Fue asesinado en el Monte de Poladura de la Tercia. Su mujer, Ces&aacute;rea Rodr&iacute;guez Mart&iacute;nez, sufri&oacute; una terrible persecuci&oacute;n pol&iacute;tica hasta ser condenada a 20 a&ntilde;os de reclusi&oacute;n menor y su cu&ntilde;ado Lorenzo Rodr&iacute;guez Mart&iacute;nez fue exhumado en 2024 por la ARMH en Sena de Luna.
    </p><p class="article-text">
        Las familias de ambos han estado presentes en el acto y han portado los restos que pudieron encontrarse dentro de una urna funeraria que ha sido inhumada en un pante&oacute;n en el que ya se encontraban enterradas otras v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n franquista.
    </p><p class="article-text">
        La ARMH lleva a cabo estas actuaciones con sus propios recursos econ&oacute;micos, proporcionados por sus socios, sin ning&uacute;n tipo de subvenci&oacute;n. El colectivo no solicita ayudas porque desde hace a&ntilde;os reclama que &ldquo;Espa&ntilde;a deje de ser el &uacute;nico pa&iacute;s del mundo que pretende buscar a los desaparecidos por la represi&oacute;n franquista convocando subvenciones y no consider&aacute;ndolo un derecho de todas las v&iacute;ctimas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción ILEÓN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/armh-entrega-casares-arbas-restos-jornaleros-asesinados-poladura-tercia_1_13208909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 17:30:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ARMH entrega en Casares de Arbas los restos de dos jornaleros asesinados en Poladura de la Tercia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Montaña,Montaña Central,Villamanín,Historia de León,Guerra Civil en León,Memoria Democrática,Asociaciones,Sindicatos,UGT]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El guerrillero antifranquista berciano Manuel Girón ya descansa en paz tras varias 'muertes' y dos entierros]]></title>
      <link><![CDATA[https://elbierzo.eldiario.es/comarca/guerrillero-antifranquista-berciano-manuel-giron-descansa-paz-muertes-entierros_1_13189699.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0d1be20-1fe6-4fbc-85ee-04f06074d695_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x918y1199.jpg" width="1200" height="675" alt="El guerrillero antifranquista berciano Manuel Girón ya descansa en paz tras varias &#039;muertes&#039; y dos entierros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Asesinado en 1951, la exhumación de represaliados de la dictadura en el cementerio del Carmen de Ponferrada y su identificación por ADN permiten que los restos del icónico líder de la Federación de Guerrillas de León-Galicia reciban sepultura

</p><p class="subtitle">Identifican en una fosa a Manuel Girón, el berciano símbolo de la guerrilla contra Franco “que murió cuatro veces”
</p></div><p class="article-text">
        Los restos del famoso guerrillero antifranquista Manuel Gir&oacute;n ya se encuentran inhumados en el cementerio de Ponferrada, donde han sido depositados este s&aacute;bado 2 de mayo, justo el d&iacute;a que se cumplen 75 a&ntilde;os de su asesinato en 1951 por un infiltrado de la Guardia Civil en las Puentes de Malpaso, en Molinaseca. Gir&oacute;n naci&oacute; un 16 de febrero de 1910 en una humilde familia de jornaleros de Salas de los Barrios, una pedan&iacute;a de Ponferrada, y se convirti&oacute; en un icono de la lucha antifranquista muchos a&ntilde;os m&aacute;s all&aacute; de su muerte.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n Sputnik Labrego, que llevan a&ntilde;os desarrollando una labor de memoria en la comarca berciana, <a href="https://elbierzo.eldiario.es/comarca/identifican-fosa-manuel-giron-berciano-simbolo-guerrilla-franco-murio-cuatro-veces_1_12945997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">anunci&oacute; el pasado mes de enero</a> que hab&iacute;a identificado mediante pruebas de ADN los restos de Gir&oacute;n, el m&aacute;s famoso de los guerrilleros bercianos que se ech&oacute; al monte tras la Guerra Civil. Su figura fue una obsesi&oacute;n para el r&eacute;gimen franquista, que lo persigui&oacute; y se dio por muerto <a href="https://elbierzo.eldiario.es/comarca/giron-hombre-murio-cuatro-veces_1_9366937.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en varias ocasiones antes de su asesinato.</a> Adem&aacute;s, es la segunda ocasi&oacute;n en que se da sepultura a los restos de Gir&oacute;n, ya que una exhumaci&oacute;n en 1979 dio por bueno que unos restos localizados eran los suyos, finalmente enterrados en 1997, aunque ahora conocemos que no se le correspond&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        El mito comenz&oacute; a forjarse muy pronto forzado por la represi&oacute;n franquista. Tras el golpe de Estado y estallido de la Guerra Civil en 1936, Gir&oacute;n tom&oacute; una decisi&oacute;n que marcar&iacute;a el resto de su vida. Junto a su hermano Jos&eacute; se ech&oacute; al monte para huir de las represalias que tem&iacute;an sufrir por su afiliaci&oacute;n a la UGT, despu&eacute;s de comprobar que otros vecinos denunciados por un delator local bajo acusaciones de amenazas y tenencia il&iacute;cita de armas hab&iacute;an sido directamente eliminados. Buen conocedor del monte y con experiencia como cazador, tras caer el Frente Norte de Asturias y Le&oacute;n, Gir&oacute;n regres&oacute; a las comarcas de la Cabrera y El Bierzo.
    </p><p class="article-text">
        El Museo del Bierzo y el cementerio de Montearenas de Ponferrada han sido los escenarios este s&aacute;bado de homenaje y reinhumaci&oacute;n de los restos del guerrillero, que ha contado con la participaci&oacute;n de familiares, el alcalde de Ponferrada Marco Morala, los escritores Abel Aparicio y &Oacute;liver &Aacute;lvarez y las periodistas Mar&iacute;a Carro y Nuria Rodr&iacute;guez, as&iacute; como la actuaci&oacute;n musical de Jos&eacute; Manuel Sabugo&nbsp;'Sabu' y Abelladeira. El &uacute;nico superviviente del grupo de Gir&oacute;n, Francisco Mart&iacute;nez-L&oacute;pez 'Quico' ha participado mediante una videollamada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Recreación de Alida González, pareja de Girón                            </span>
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        En un abarrotado Museo del Bierzo se ha celebrado un emotivo y solemne acto de memoria a qui&eacute;n luch&oacute; contra la dictadura franquista y por la libertad. La famosa proclama 'Gir&oacute;n Vive', pintada mil veces en El Bierzo, se hizo realidad en Ponferrada este s&aacute;bado. Un sobrino de Gir&oacute;n ha sido el encargado de firmar el acta de entrega de los restos del guerrillero, que ha sido tambi&eacute;n ratificada por el alcalde ponferradino y la secretaria municipal en un momento cargado de emoci&oacute;n al son de las gaitas. El alcalde ha resaltado la importancia del acto &ldquo;Porque una democracia madura, no teme a su pasado, sino que lo reconoce, lo esclarece, lo eval&uacute;a cr&iacute;ticamente y lo juzga para construir un futuro m&aacute;s s&oacute;lido y justo&rdquo;.
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                Entrega de los restos de Manuel Girón a su familia                            </span>
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            <span class="title">
                Firma de entrega de los restos de Manuel Girón por el Ayuntamiento de Ponferrada                            </span>
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        &ldquo;Gir&oacute;n estuvo en todos los bailes y firm&oacute; en todas las mesas. El mito y la leyenda, la omisi&oacute;n y su condena. Y ante esto, una balacera de m&aacute;s preguntas sin respuesta&rdquo;, rezaban algunos de los versos le&iacute;dos en el homenaje. La periodista Mar&iacute;a Carro sentenci&oacute; &ldquo;Ahora que el fascismo ha vuelto a sacar pecho, nos hace falta recordar lo que es la democracia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el acto del Museo del Bierzo se realiz&oacute; el camino hacia el cementerio de la ciudad, acompa&ntilde;ado de una buena tromba de agua. All&iacute; se han depositado los restos del guerrillero en un pante&oacute;n donde ya reposan los restos de una hermana de Gir&oacute;n, adornada con una bandera republicana. El homenaje final se ha producido al cantar un himno guerrillero localizado en una causa judicial por el historiador Alejandro Rodr&iacute;guez Guti&eacute;rrez, uno de cuyos versos rezaba: &ldquo;Ante Franco morir o matar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las 'muertes' de Gir&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Al finalizar la Guerra Civil Manuel Gir&oacute;n, junto a otros supervivientes, decidieron continuar la resistencia armada contra la reci&eacute;n estrenada dictadura desde los montes, sentando las bases de lo que acabar&iacute;a siendo la&nbsp;<a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/federacion-guerrillas-leon-galicia-lucha-antifranquista-montana-cumple-80-anos-historia_1_9802568.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Federaci&oacute;n de Guerrillas de Le&oacute;n-Galicia, que naci&oacute; oficialmente el 24 de abril de 1942</a>, tras una reuni&oacute;n celebrada en Ferradillo que congreg&oacute; a 24 combatientes procedentes de El Bierzo, Lugo y Orense, la primera agrupaci&oacute;n guerrillera antifranquista de todo el pa&iacute;s. De los diferentes grupos que la conformaron, Gir&oacute;n siempre fue el l&iacute;der de uno de ellos, junto a figuras como&nbsp;<a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/marcelino-parra_1_9476380.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marcelino de la Parra</a>, Marcelino Fern&aacute;ndez Villanueva 'El gafas', C&eacute;sar R&iacute;os o Abel Ares, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        La obsesi&oacute;n de dar caza a Gir&oacute;n ha llevado a situar su muerte en al menos en tres ocasiones, aunque algunas fuentes cuestionan si tras estas atribuciones hay m&aacute;s leyenda y mito que realidad. La primera 'muerte' tuvo lugar en noviembre de 1940, tras un 'golpe' econ&oacute;mico de la guerrilla en Castropodame. Murieron dos vecinos y uno de los asaltantes, al que se identific&oacute; como el guerrillero de forma err&oacute;nea.
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                    alt="Imagen de la fundación en 1942 en Ferradillo de la Federación de Guerrillas León-Galicia."
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            <span class="title">
                Imagen de la fundación en 1942 en Ferradillo de la Federación de Guerrillas León-Galicia.                            </span>
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        En julio de 1945, Gir&oacute;n fue dado por muerto por segunda vez. Un enfrentamiento en el paraje de Pe&ntilde;as Blancas, cerca de la localidad zamorana de Porto, provoc&oacute; la muerte de cuatro guardias civiles, de un pastor alcanzado por error y de un guerrillero que falleci&oacute; al manipular una bomba de mano, cuerpo que se atribuy&oacute; a Gir&oacute;n. En febrero de 1949, un nuevo chivatazo permiti&oacute; cercar a un grupo de guerrilleros en las inmediaciones de Ocero. El enfrentamiento caus&oacute; dos bajas entre los resistentes, otra de ellas atribuida otra vez a Gir&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En mayo de 1951 Gir&oacute;n fue asesinado de un disparo por Jos&eacute; Rodr&iacute;guez Ca&ntilde;ueto, un infiltrado de la Guardia Civil en su grupo guerrillero en las Puentes de Malpaso, en Molinaseca. Tambi&eacute;n se detuvo a su compa&ntilde;era sentimental de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Alida Gonz&aacute;lez. Los cuatro guerrilleros que a&uacute;n le acompa&ntilde;aban en su grupo no se encontraban junto a la pareja posteriormente abandonaron el pa&iacute;s rumbo al exilio.
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                Manuel Girón durante su estancia en el frente republicano en Asturias                            </span>
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        El cuerpo de Gir&oacute;n permaneci&oacute; abandonado en el mismo lugar durante 18 d&iacute;as y posteriormente fue trasladado al dep&oacute;sito del antiguo cementerio del Carmen de Ponferrada, donde fue expuesto durante varios d&iacute;as como un trofeo, cuentan las cr&oacute;nicas. Para cerrar el caso, el comandante de la Guardia Civil Miguel Arricivita Vidondo, obsesionado con Gir&oacute;n, urdi&oacute; una compleja maniobra: hizo trasladar al lugar el crimen a El&iacute;as &Aacute;lvarez, trabajador de las minas de w&oacute;lfram de Casaio, que fue asesinado y desfigurado para hacerle pasar por el verdadero ejecutor del guerrillero, Ca&ntilde;ueto, permitiendo as&iacute; que este quedara en libertad. Gonz&aacute;lez se vio obligada a avalar aquella versi&oacute;n oficial a cambio de salvar la vida y aceptar una condena de un a&ntilde;o de prisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En 1979, ca&iacute;dos Franco y su represi&oacute;n, el vecino de Ponferrada Alfonso Y&aacute;&ntilde;ez obtuvo permiso para exhumar los restos del&nbsp;maquis&nbsp;para trasladarlos al cementerio del Montearenas. Ante la imposibilidad de localizar a la familia, en su mayor&iacute;a emigrada, custodi&oacute; los restos durante 18 a&ntilde;os en la bodega de su vivienda, en la carretera de Molinaseca. Finalmente, en febrero de 1997, Manuel Gir&oacute;n recibi&oacute; sepultura definitiva, acompa&ntilde;ado por los restos de su hermana Emilia, donde todav&iacute;a una l&aacute;pida le honraba. Pero la ciencia ha ratificado el trabajo de Sputnik Labrego y los aut&eacute;nticos restos de Gir&oacute;n son los que se han depositado este s&aacute;bado en el cementerio, con la inc&oacute;gnita de saber a qu&eacute; represaliado pertenecen los enterrados en los 90.
    </p><p class="article-text">
        Este domingo 3 de mayo se realizar&aacute;, adem&aacute;s, una ruta guiada por las Puentes de Malpaso, donde fue asesinado Manuel Gir&oacute;n en 1951 <a href="https://elbierzo.eldiario.es/cultura-y-ocio/ruta-guiada-domingo-puentes-malpaso-recrear-asesinato-giron-75-anos-despues_1_13175263.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">donde se recrear&aacute; las circunstancias de su asesinato</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Tumba de Manuel Girón junto a algunos familiares en el cementerio de Ponferrada                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Antonio Vega, Abel Aparicio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://elbierzo.eldiario.es/comarca/guerrillero-antifranquista-berciano-manuel-giron-descansa-paz-muertes-entierros_1_13189699.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 13:34:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El guerrillero antifranquista berciano Manuel Girón ya descansa en paz tras varias 'muertes' y dos entierros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bierzo,León,Guerra Civil en León,Memoria Democrática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno ofrece pruebas de ADN a familiares de desaparecidos en la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/gobierno-ofrece-pruebas-adn-familiares-desaparecidos-guerra-civil_1_13170626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ff2ffb0-6b38-4060-a3c1-5b6b5b6ef22c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno ofrece pruebas de ADN a familiares de desaparecidos en la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, anuncia la medida en la reunión del Consejo Territorial de Memoria Democrática, que aprobó por "amplísima mayoría" y sin votos en contra el reparto de 3 millones de euros entre las autonomías para exhumaciones e investigaciones</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno pondr&aacute; a disposici&oacute;n de las familias que busquen a personas desaparecidas en la Guerra Civil y la dictadura franquista pruebas de ADN para facilitar la identificaci&oacute;n de restos hallados en exhumaciones en Espa&ntilde;a. As&iacute; lo ha anunciado el ministro de Pol&iacute;tica Territorial y Memoria Democr&aacute;tica, &Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres, tras la reuni&oacute;n del Consejo Territorial de Memoria Democr&aacute;tica celebrada este viernes en La Palma, con representaci&oacute;n presencial de Canarias, Pa&iacute;s Vasco y Castilla-La Mancha y participaci&oacute;n telem&aacute;tica del resto de comunidades. 
    </p><p class="article-text">
        En el encuentro se ha aprobado por &ldquo;ampl&iacute;sima mayor&iacute;a&rdquo;, sin ning&uacute;n voto en contra y solo dos abstenciones, el reparto de 3 millones de euros entre las comunidades aut&oacute;nomas para exhumaciones e investigaciones, algo que el ministro ha destacado al tratarse del &oacute;rgano sectorial del Gobierno con mayor consenso, subrayando que existe un acuerdo &ldquo;mayoritario, ampl&iacute;simo&rdquo; sobre exhumaci&oacute;n, dignidad, reparaci&oacute;n y no repetici&oacute;n, aunque persistan diferencias en materia de memoria democr&aacute;tica reflejadas en leyes auton&oacute;micas y, a diferencia de otros consejos donde se vota en contra o se abandonan las sesiones, la reuni&oacute;n de La Palma ha estado marcada por un tono &ldquo;educado&rdquo;, con propuestas, correcciones y apoyo.
    </p><p class="article-text">
        Torres ha explicado que las pruebas de ADN se realizar&aacute;n en laboratorios repartidos por todo el pa&iacute;s con la participaci&oacute;n de las comunidades y que, si necesitan m&aacute;s recursos, el Gobierno estar&aacute; &ldquo;a disposici&oacute;n&rdquo;, recalcando la urgencia de la medida porque &ldquo;el tiempo no juega a favor&rdquo; al tratarse de hechos de hace 80 o 90 a&ntilde;os y con generaciones que se van sucediendo. Una vez decidido el reparto de la financiaci&oacute;n, ha se&ntilde;alado que se cierra el proceso administrativo y a partir de ahora los recursos llegar&aacute;n a las comunidades para desarrollar cuanto antes los proyectos ya presentados y seguir avanzando en &ldquo;dignidad, justicia, verdad y reparaci&oacute;n&rdquo; para las v&iacute;ctimas de la dictadura y la guerra.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, las comunidades presentes han coincidido con Torres en que el consenso que se logra en el Consejo Territorial de Memoria no se reproduce en otros &oacute;rganos como el de Justicia, donde &ldquo;es muy dif&iacute;cil&rdquo; alcanzar acuerdos y hay comunidades que ni siquiera acuden a las comisiones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción ILEÓN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/gobierno-ofrece-pruebas-adn-familiares-desaparecidos-guerra-civil_1_13170626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 16:00:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno ofrece pruebas de ADN a familiares de desaparecidos en la Guerra Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gobierno de España,Memoria Democrática,Guerra Civil en León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La paradoja de la posguerra en León: sufrir el hambre pese a surtir de alimentos y materias primas al país]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/paradoja-posguerra-leon-sufrir-hambre-pese-surtir-alimentos-materias-primas-pais_1_13137259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6998b9e-31b9-48c3-9e41-51250e39cd78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La paradoja de la posguerra en León: sufrir el hambre pese a surtir de alimentos y materias primas al país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador Pedro Víctor Fernández cita autarquía del franquismo y el férreo control de la Comisaría de Abastecimientos y Transportes como factores que condicionaron el desarrollo de la provincia</p><p class="subtitle">La posguerra de la escasez y el estraperlo en León</p></div><p class="article-text">
        Le&oacute;n vivi&oacute; <a href="https://ileon.eldiario.es/historia/la-postguerra-en-leon-escasez-y-estraperlo-en-el-primer-franquismo_1_12641300.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la posguerra marcada por el hambre, la escasez y el mercado negro</a> a pesar de ser una de las provincias espa&ntilde;olas que m&aacute;s alimentos y materias primas aport&oacute; al conjunto del pa&iacute;s, una paradoja explicada por la pol&iacute;tica aut&aacute;rquica del franquismo y el f&eacute;rreo control ejercido por la Comisar&iacute;a de Abastecimientos y Transportes.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una de las conclusiones principales del art&iacute;culo 'Econom&iacute;a y sociedad en el Le&oacute;n de posguerra (1939-1949). El papel de la Comisar&iacute;a de Abastecimientos y Transportes', firmado por <a href="https://ileon.eldiario.es/autores/pedro-victor-fernandez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el historiador y colaborador de ILE&Oacute;N Pedro V&iacute;ctor Fern&aacute;ndez</a> y recientemente publicado en la revista <em>A&ntilde;ada: revista d&rsquo;estudios llioneses</em>.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo consultado por la Agencia EFE analiza, a partir de documentaci&oacute;n in&eacute;dita del Archivo Hist&oacute;rico Provincial, c&oacute;mo funcion&oacute; el racionamiento y c&oacute;mo se reparti&oacute; &mdash;o se neg&oacute;&mdash; la comida en la provincia durante la primera d&eacute;cada del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        El estudio describe una provincia eminentemente rural, agr&iacute;cola y ganadera, que produjo cereales, patatas, carne, carb&oacute;n o electricidad en cantidades suficientes para abastecer a otras regiones, pero cuyos propios habitantes apenas acced&iacute;an a esos productos. El control estatal de precios, los cupos obligatorios y la exportaci&oacute;n de alimentos a zonas deficitarias dejaron a la poblaci&oacute;n leonesa con dietas pobres, repetitivas y claramente insuficientes.
    </p><p class="article-text">
        Desde 1939 se implantaron las cartillas de racionamiento, que establec&iacute;an cantidades te&oacute;ricas de alimentos b&aacute;sicos como pan, aceite, az&uacute;car o legumbres, aunque en la pr&aacute;ctica esos cupos raramente se cumpl&iacute;an. El pan blanco se convirti&oacute; en un art&iacute;culo de lujo y la mayor&iacute;a de los leoneses se alimentaba de pan de centeno, patatas y legumbres, con un consumo muy limitado de carne, pescado o grasas.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto prosper&oacute; el estraperlo, un mercado negro que se convirti&oacute; en una v&iacute;a de supervivencia para la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n y en una fuente de enriquecimiento para una minor&iacute;a vinculada al poder. El art&iacute;culo se&ntilde;ala que en Le&oacute;n el mercado ilegal fue estructural durante los a&ntilde;os cuarenta, con precios que multiplicaban varias veces los oficiales y una persecuci&oacute;n desigual, m&aacute;s dura con los peque&ntilde;os estraperlistas que con quienes manejaban grandes vol&uacute;menes de producto.
    </p><p class="article-text">
        El papel central en toda esta etapa lo desempe&ntilde;&oacute; la Comisar&iacute;a de Abastecimientos y Transportes (CAT), un organismo creado en 1939 con ampl&iacute;simos poderes para controlar la producci&oacute;n, el transporte, los precios y el reparto de alimentos. Seg&uacute;n el estudio, la CAT fue la oficina del Estado con mayor informaci&oacute;n econ&oacute;mica y social de la provincia, pero tambi&eacute;n una herramienta clave del control pol&iacute;tico y social del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de alcaldes y jefes locales del r&eacute;gimen, la comisar&iacute;a elabor&oacute; censos, mapas y estad&iacute;sticas muy detalladas, aunque el trabajo subraya que esos informes tend&iacute;an a ocultar el descontento social, minimizar el hambre y presentar una imagen de eficacia que no se correspond&iacute;a con la realidad cotidiana de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo sit&uacute;a 1946 como el &ldquo;a&ntilde;o del hambre&rdquo; en Le&oacute;n, agravado por la sequ&iacute;a y el aislamiento internacional de Espa&ntilde;a tras la Segunda Guerra Mundial. Ese a&ntilde;o aument&oacute; el &eacute;xodo rural hacia las ciudades y las cuencas mineras, mientras se intensificaba la emigraci&oacute;n a otras provincias como Asturias, Madrid o Valladolid.
    </p><p class="article-text">
        A finales de la d&eacute;cada de los cuarenta comenzaron a aparecer algunos indicadores de mejora, pero el balance global de la posguerra fue, seg&uacute;n el autor, devastador: salarios de miseria, precios en alza, desnutrici&oacute;n, enfermedades vinculadas al hambre y una modernizaci&oacute;n econ&oacute;mica bloqueada durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El estudio concluye que la pol&iacute;tica aut&aacute;rquica no solo no resolvi&oacute; el desabastecimiento, sino que gener&oacute; una econom&iacute;a intervenida ineficaz, incapaz de aprovechar el potencial productivo de la provincia ni de garantizar condiciones de vida dignas a su poblaci&oacute;n, sentando las bases de un prolongado atraso econ&oacute;mico y social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencia EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/paradoja-posguerra-leon-sufrir-hambre-pese-surtir-alimentos-materias-primas-pais_1_13137259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 18:05:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[León,España,Historia de León,Guerra Civil en León,Campo,Agricultura,Ganadería,Minería,Comercio,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[León acoge este domingo un recorrido educativo y gratuito sobre la Guerra Civil en la ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/leon-acoge-domingo-recorrido-educativo-gratuito-guerra-civil-ciudad_1_13126737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9aacbbf3-b023-4a18-aab8-8580ab96847b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="León acoge este domingo un recorrido educativo y gratuito sobre la Guerra Civil en la ciudad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tour comenzará a las 11.30 horas en la Plaza de Santa Ana y finalizará aproximadamente a las 13.30 horas en el Parador de San Marcos. No es necesaria inscripción previa </p><p class="subtitle">Los otros campos de concentración de León ciudad durante la Guerra Civil de los que nadie quiere acordarse </p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Auryn organiza el domingo 12 de abril de 2026 la actividad 'Le&oacute;n con Memoria: la huella de la Guerra Civil y sus v&iacute;ctimas en la ciudad de Le&oacute;n', un tour educativo, gratuito y abierto a toda la ciudadan&iacute;a, dise&ntilde;ado para acercar la memoria hist&oacute;rica de manera participativa, accesible y enriquecedora. Esta iniciativa busca no solo recordar hechos pasados, sino tambi&eacute;n fomentar la reflexi&oacute;n sobre los valores democr&aacute;ticos y los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido a pie permitir&aacute; a los participantes conocer los espacios clave de Le&oacute;n vinculados a la Guerra Civil espa&ntilde;ola, la represi&oacute;n posterior y los campos de concentraci&oacute;n y detenci&oacute;n que existieron en la ciudad, as&iacute; como los principales acontecimientos vividos en Le&oacute;n y su provincia durante el conflicto. A trav&eacute;s de este itinerario, los asistentes podr&aacute;n comprender c&oacute;mo los eventos locales se insertan en la historia nacional e internacional de la Guerra Civil y la dictadura franquista.
    </p><p class="article-text">
        Durante el tour se explorar&aacute;n diferentes aspectos de la memoria hist&oacute;rica, incluyendo la historia de los leoneses deportados a campos de concentraci&oacute;n y exterminio nazi, as&iacute; como la contribuci&oacute;n de las mujeres como protagonistas de la memoria, cuya participaci&oacute;n y sufrimiento a menudo han sido invisibilizados en los relatos tradicionales. De este modo, la actividad contribuye a dar voz a quienes fueron silenciados y a ofrecer un relato m&aacute;s completo y plural del pasado.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido tambi&eacute;n incluir&aacute; la visita a lugares emblem&aacute;ticos de la ciudad, que fueron escenario de acontecimientos significativos durante la Guerra Civil y la posguerra, permitiendo conocer testimonios y documentos hist&oacute;ricos que acercan a los participantes a la experiencia vivida por la poblaci&oacute;n local. La actividad pretende as&iacute; fortalecer la conciencia hist&oacute;rica, el pensamiento cr&iacute;tico y el compromiso ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        El tour comenzar&aacute; a las 11.30 horas en la Plaza de Santa Ana y finalizar&aacute; aproximadamente a las 13.30 horas en el Parador de San Marcos. La participaci&oacute;n es libre y no requiere inscripci&oacute;n previa, lo que facilita la asistencia de cualquier persona interesada en la historia de Le&oacute;n y su memoria.
    </p><p class="article-text">
        La actividad ser&aacute; guiada por voluntarios de la Asociaci&oacute;n Auryn, quienes aportar&aacute;n informaci&oacute;n hist&oacute;rica contextualizada, testimonios de personas que vivieron la Guerra Civil y claves para comprender el impacto de estos acontecimientos en la ciudad y en la actualidad. La Asociaci&oacute;n Auryn dinamizar&aacute; el recorrido de manera que la experiencia sea participativa, educativa y reflexiva, fomentando el di&aacute;logo y la discusi&oacute;n entre los asistentes.
    </p><p class="article-text">
        Entre otros objetivos, la asociaci&oacute;n trata de fomentar el conocimiento de la memoria hist&oacute;rica en la ciudad de Le&oacute;n y su provincia, visibilizar los espacios de represi&oacute;n, dignificar a las v&iacute;ctimas, combatir la desinformaci&oacute;n, fomentar valores democr&aacute;ticos y promover la participaci&oacute;n juvenil. 
    </p><p class="article-text">
        Esta iniciativa forma parte del proyecto europeo Refore Network: Youth Network for Recovering the Forgotten Remembrance, cofinanciado por la Uni&oacute;n Europea a trav&eacute;s del programa CERV (Ciudadanos, Igualdad, Derechos y Valores). Este proyecto promueve actividades educativas y participativas que buscan recuperar la memoria hist&oacute;rica europea, visibilizar historias olvidadas y fomentar una ciudadan&iacute;a activa, cr&iacute;tica y comprometida con los valores democr&aacute;ticos y los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Asociaci&oacute;n Auryn se anima especialmente a j&oacute;venes, estudiantes, investigadores y toda la ciudadan&iacute;a interesada a sumarse a esta experiencia &uacute;nica. La actividad ofrece una oportunidad irrepetible para recorrer Le&oacute;n desde la memoria, aprender del pasado, conocer los acontecimientos locales m&aacute;s relevantes de la Guerra Civil y la posguerra, y reflexionar sobre su impacto en la sociedad actual.
    </p><p class="article-text">
        El 'Tour Le&oacute;n con Memoria' se presenta as&iacute; como una iniciativa educativa y cultural que invita a mirar el pasado con conciencia cr&iacute;tica, reconocer a las v&iacute;ctimas y protagonistas silenciados, y contribuir a la construcci&oacute;n de un futuro m&aacute;s democr&aacute;tico, justo y consciente.
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      <dc:creator><![CDATA[Redacción ILEÓN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/leon-acoge-domingo-recorrido-educativo-gratuito-guerra-civil-ciudad_1_13126737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 11:29:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[León acoge este domingo un recorrido educativo y gratuito sobre la Guerra Civil en la ciudad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,León ciudad,Memoria Democrática,Guerra Civil en León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vegacervera rinde homenaje a Araceli López en su 108 cumpleaños: “De lo malo uno se acuerda siempre”]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/actualidad/vegacervera-rinde-homenaje-araceli-lopez-108-cumpleanos-malo-acuerda_1_13108097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0afdf07-4b91-4fdd-903f-8906faa742d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vegacervera rinde homenaje a Araceli López en su 108 cumpleaños: “De lo malo uno se acuerda siempre”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los vecinos de su pueblo natal se reunieron este domingo en el Ayuntamiento para abrazar en la distancia a la última superviviente de la represión franquista, emocionada desde Chile y con un mensaje claro: no olvidar</p><p class="subtitle">Araceli López, memoria viva de la represión franquista, cumple 108 años en Chile</p></div><p class="article-text">
        Vegacervera se reencontr&oacute; este domingo con una de sus vecinas m&aacute;s simb&oacute;licas. A miles de kil&oacute;metros, en Chile, pero con la memoria intacta y la emoci&oacute;n a flor de piel, Araceli L&oacute;pez particip&oacute; en el homenaje que su pueblo natal le dedic&oacute; con motivo de su 108 cumplea&ntilde;os, oficiado por el alcalde, Octavio Gonz&aacute;lez, y su sobrina nieta Charo L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento acogi&oacute; un acto en el que decenas de vecinos se reunieron para hablar con ella por videoconferencia, salvar la distancia y devolverla, aunque fuera de forma simb&oacute;lica, a las calles donde naci&oacute;. Le cantaron el cumplea&ntilde;os feliz, le trasladaron el cari&ntilde;o colectivo y le mostraron una placa conmemorativa que le ser&aacute; enviada a Chile y en la que se puede leer: &ldquo;Araceli L&oacute;pez Gonz&aacute;lez. Nacida en Vegacervera, forjada en la adversidad. 108 a&ntilde;os de dignidad y resistencia. Con todo el cari&ntilde;o de tu pueblo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Much&iacute;simas gracias. Os lo agradezco infinitamente. Quereos mucho, y que lo pasen muy bien&rdquo;, expres&oacute; Araceli, visiblemente emocionada. &ldquo;Yo ya no podr&eacute; volver all&aacute;, pero me gustar&iacute;a ir a dar una vuelta por esos caminos lejanos. No se puede, no se puede&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;, con la serenidad de quien es consciente del paso del tiempo: &ldquo;A m&iacute; se me est&aacute; terminando la lechuga&rdquo;, brome&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A sus 108 a&ntilde;os, su voz mantiene la claridad de quien ha vivido demasiado y ha olvidado poco. &ldquo;Estoy muy contenta, muy contenta&rdquo;, repet&iacute;a, agradecida por un reconocimiento a su vida y su sufrimiento que, como ella misma apunt&oacute;, llega tarde pero llega: &ldquo;Muchas gracias de que se acuerden ahora. Harto tarde, pero nunca es tarde si la dicha es buena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El homenaje se convirti&oacute; tambi&eacute;n en un ejercicio colectivo de memoria. Vecinos del pueblo tomaron la palabra no solo para felicitarla, sino para recordar a sus propios familiares represaliados durante la Guerra Civil y la dictadura: desaparecidos, encarcelados o fusilados. Historias que, como la de Araceli, siguen marcando a toda una comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Porque si algo quiso dejar claro durante el acto fue su mensaje: no olvidar. &ldquo;De lo malo uno se acuerda siempre&rdquo;, afirm&oacute;. Y profundiz&oacute; en ese recuerdo con una lucidez estremecedora: &ldquo;En la guerra pas&oacute; de todo. Yo me acuerdo de todo lo que hicieron. De lo malo y de lo bueno... de lo bueno poco. No tuvieron mucha compasi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su relato, cargado de dolor, volvi&oacute; a poner nombre a una historia que durante d&eacute;cadas permaneci&oacute; en silencio. &ldquo;Lo que le hicieron a mi padre y a mi madre no se me olvida nunca. Mis hermanos, los pobres, murieron los tres. Los dos m&aacute;s chicos fue un crimen lo que hicieron&rdquo;, record&oacute;. Y se pregunt&oacute; en voz alta, como tantas veces antes: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; hac&iacute;an eso? &iquest;Qu&eacute; da&ntilde;o les hab&iacute;amos hecho? Todo el mundo ten&iacute;a derecho a hablar. Despu&eacute;s ya no pod&iacute;amos ni decir adi&oacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Araceli, que fue detenida juntoa su padre &ldquo;por ser de izquierdas&rdquo;, presa en San Marcos, condenada a muerte y trasladada a una c&aacute;rcel franquista de mujeres en Guip&uacute;zcoa, donde permaneci&oacute; casi seis a&ntilde;os. Cuando consigui&oacute; el indulto, volvi&oacute; a Vegacervera, conoci&oacute; a su marido Manuel, tuvo a sus dos hijos, Mar&iacute;a Agustina y Arturo, y tras morir su madre, decidi&oacute; exiliarse a Chile como ya hab&iacute;an hecho sus hermanos. A d&iacute;a de hoy es una de las &uacute;ltimas voces vivas de la represi&oacute;n franquista. Una memoria que no solo habla de su vida, sino de la de toda una generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El homenaje de Vegacervera no fue solo una celebraci&oacute;n de sus 108 a&ntilde;os. Fue, sobre todo, un abrazo colectivo a una mujer que encarna la memoria de un tiempo que no debe repetirse. Y un recordatorio, en sus propias palabras, de que lo vivido nunca puede caer en el olvido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las fotos del homenaje</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vegacervera rinde homenaje a Araceli López en su 108 cumpleaños.                            </span>
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                Vegacervera rinde homenaje a Araceli López en su 108 cumpleaños.                            </span>
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                Vegacervera rinde homenaje a Araceli López en su 108 cumpleaños.                            </span>
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                Vegacervera rinde homenaje a Araceli López en su 108 cumpleaños.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La historia de Araceli</strong></h2><p class="article-text">
        Araceli L&oacute;pez Gonz&aacute;lez, nacida en Vegacervera en 1918, <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/107-anos-araceli-ultima-voz-represion-franco-san-marcos-leon-llevaron-izquierdas_1_12621769.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es una de las &uacute;ltimas voces vivas de la represi&oacute;n franquista vinculada a la c&aacute;rcel de San Marcos en Le&oacute;n</a>. Detenida siendo menor de edad &ldquo;por ser de izquierdas&rdquo;, fue condenada a muerte en un consejo de guerra y pas&oacute; casi seis a&ntilde;os en prisi&oacute;n, primero en San Marcos y despu&eacute;s en Saturrar&aacute;n (Guip&uacute;zcoa). Tras salir en libertad, reconstruy&oacute; su vida, form&oacute; una familia y acab&oacute; exili&aacute;ndose a Chile en 1953, donde ha vivido desde entonces sin desprenderse nunca del recuerdo de lo vivido.
    </p><p class="article-text">
        Su historia, marcada por la p&eacute;rdida de varios de sus hermanos, la c&aacute;rcel y d&eacute;cadas de silencio, fue recuperada por este medio <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/exilio-30-anos-silencio-confesion-araceli-familia-puso-luz-crimenes-franquistas_1_12685310.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gracias a las grabaciones familiares conservadas por su sobrina nieta Charo L&oacute;pez</a>. A trav&eacute;s de una serie de reportajes, ILE&Oacute;N reconstruy&oacute; no solo su vida, sino tambi&eacute;n la de toda una familia y un tiempo atravesado por la represi&oacute;n, sacando a la luz una memoria que durante a&ntilde;os permaneci&oacute; oculta y que hoy forma parte de la memoria democr&aacute;tica leonesa, <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/pueblo-catorce-encausados-siete-condenados-muerte-fusilados-condenaba-franquismo_1_12722137.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que fue la de tantas personas en la provincia y en Espa&ntilde;a</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/actualidad/vegacervera-rinde-homenaje-araceli-lopez-108-cumpleanos-malo-acuerda_1_13108097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 09:08:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vegacervera rinde homenaje a Araceli López en su 108 cumpleaños: “De lo malo uno se acuerda siempre”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Memoria Democrática,Vegacervera,Guerra Civil en León,Parador de San Marcos,Internacional,Mujeres Sobresalientes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Araceli López, memoria viva de la represión franquista, cumple 108 años en Chile]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/actualidad/araceli-lopez-memoria-viva-represion-franquista-cumple-108-anos-chile_1_13090591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14bcbd36-7149-4301-b4cf-db99e6926d3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Araceli López, memoria viva de la represión franquista, cumple 108 años en Chile"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La leonesa de Vegacervera, encarcelada en San Marcos, condenada a muerte y presa casi seis años en una prisión franquista en el País Vasco "por ser de izquierdas", sigue poniendo voz a una historia de guerra, silencio, cárcel y exilio que ILEÓN rescató en tres reportajes</p><p class="subtitle">Los 107 años de Araceli, la última voz de la represión de Franco en San Marcos de León: “Me llevaron por ser de izquierdas”</p><p class="subtitle">Un exilio y 30 años de silencio: la confesión de Araceli a su familia que puso luz a los crímenes franquistas</p></div><p class="article-text">
        Araceli L&oacute;pez Gonz&aacute;lez, la &uacute;ltima voz de la represi&oacute;n de Franco en San Marcos en Le&oacute;n, acaba de cumplir 108 a&ntilde;os este jueves 26 de marzo. Natural de Vegacervera, naci&oacute; en 1918, en la enorme y muy humilde familia de quince hijos que conformaron sus padres, Agustina y Tom&aacute;s. Siendo a&uacute;n menor de edad, fue detenida, condenada a muerte y encarcelada &ldquo;por ser de izquierdas&rdquo;. Tras casi seis a&ntilde;os en prisi&oacute;n, consigui&oacute; el indulto, fue puesta en libertad, se cas&oacute; con Manuel y tuvo dos hijos, Mar&iacute;a Agustina y Arturo, y en 1953 se marcharon a Chile. All&iacute; ha celebrado su cumplea&ntilde;os rodeada de toda la gente que la quiere. Este pr&oacute;ximo domingo, 29 de marzo, el Ayuntamiento leon&eacute;s le rendir&aacute; un merecido homenaje, para poner en valor la memoria de una vida marcada por la guerra, la p&eacute;rdida, el miedo, el silencio y la supervivencia, que fue la de tantos. 
    </p><p class="article-text">
        Con motivo de su cumplea&ntilde;os, ILE&Oacute;N recupera algunos de los pasajes m&aacute;s estremecedores y tambi&eacute;n m&aacute;s humanos de la historia que este medio cont&oacute; el pasado a&ntilde;o en una serie de tres reportajes. En ellos, Araceli aparec&iacute;a no solo como una superviviente, sino como una de las &uacute;ltimas voces vivas de la represi&oacute;n franquista vinculada a la c&aacute;rcel de San Marcos.
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            <span class="title">
                Araceli López, la última voz de la represión franquista en San Marcos, celebra su 108 cumpleaños en Chile.                            </span>
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        Araceli fue la peque&ntilde;a de 15 hermanos. La Guerra Civil y la represi&oacute;n posterior arrasaron a los L&oacute;pez: tres de sus hermanos fueron asesinados, varios murieron antes o despu&eacute;s en circunstancias dur&iacute;simas y buena parte de los que sobrevivieron acabaron emigrando a Chile. <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/107-anos-araceli-ultima-voz-represion-franco-san-marcos-leon-llevaron-izquierdas_1_12621769.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ella misma fue detenida junto a su padre &ldquo;por ser de izquierdas&rdquo;, seg&uacute;n su propio testimonio</a>.
    </p><p class="article-text">
        Su relato, recuperado por su sobrina nieta Charo L&oacute;pez en unas grabaciones familiares in&eacute;ditas, permiti&oacute; a ILE&Oacute;N reconstruir una historia de enorme valor memorial y period&iacute;stico. Araceli cont&oacute; c&oacute;mo fue condenada a muerte en un consejo de guerra franquista, c&oacute;mo esa pena le fue despu&eacute;s conmutada, c&oacute;mo pas&oacute; primero por San Marcos y luego por Saturrar&aacute;n (Guip&uacute;zcoa), y c&oacute;mo sali&oacute; de prisi&oacute;n con 24 a&ntilde;os, tras haber perdido en la c&aacute;rcel su juventud.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9slwbw" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Uno de los pasajes m&aacute;s sobrecogedores de la serie publicada por este peri&oacute;dico fue el de <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/exilio-30-anos-silencio-confesion-araceli-familia-puso-luz-crimenes-franquistas_1_12685310.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su vuelta a Le&oacute;n tras d&eacute;cadas de exilio y silencio</a>. Ya muerto Franco, Araceli regres&oacute; por primera vez a Espa&ntilde;a en 1980. Fue entonces cuando, delante del actual Parador de San Marcos, le confes&oacute; a su sobrina nieta que ella hab&iacute;a estado presa all&iacute;. Charo la hab&iacute;a invitado a desayunar en el que se hab&iacute;a convertido en uno de los sitios m&aacute;s exclusivos de la ciudad, sin saber que la pon&iacute;a frente al lugar donde hab&iacute;a comenzado su calvario. Aquel momento abri&oacute; una grieta en un silencio de casi treinta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera sus propios hijos sab&iacute;an entonces toda la verdad. Araceli hab&iacute;a callado durante d&eacute;cadas el peso de la condena a muerte, la c&aacute;rcel, el asesinato y desaparici&oacute;n de sus hermanos y el dolor de una familia destrozada por la guerra y la dictadura. Fue a partir de aquella escena cuando empez&oacute; a poner palabras a una memoria enterrada por el miedo y la verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        La serie de ILE&Oacute;N tambi&eacute;n profundiz&oacute; en la dimensi&oacute;n colectiva de aquella tragedia. El tercer reportaje se adentr&oacute; en <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/pueblo-catorce-encausados-siete-condenados-muerte-fusilados-condenaba-franquismo_1_12722137.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la causa militar 529/37, el sumario franquista que sent&oacute; en el banquillo a catorce vecinos de Vegacervera y su entorno</a>. Siete fueron condenados a muerte, dos acabaron fusilados y otros recibieron largas penas de c&aacute;rcel en un proceso sin garant&iacute;as que ilustra de forma descarnada c&oacute;mo funcionaba la maquinaria represiva del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        En esa causa estaban Araceli y su padre, Tom&aacute;s L&oacute;pez. Ella era la m&aacute;s joven de todos los encausados; &eacute;l, el mayor. La familia ya hab&iacute;a sido golpeada por la desaparici&oacute;n y asesinato de Argimiro, Alfredo y Avelino, y aun as&iacute; el aparato represivo convirti&oacute; su casa en foco de sospecha pol&iacute;tica. A Araceli se la acus&oacute; de adhesi&oacute;n a la rebeli&oacute;n y espionaje; a Tom&aacute;s, de tener hijos &ldquo;significados de izquierdas&rdquo;. La sentencia la conden&oacute; a muerte. &Eacute;l qued&oacute; finalmente absuelto, ya muy enfermo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando sali&oacute; de prisi&oacute;n, todo hab&iacute;a cambiado. Volvi&oacute; a Vegacervera, se cas&oacute;, tuvo dos hijos y, tras la muerte de su madre, decidi&oacute; marcharse tambi&eacute;n. En 1953 embarc&oacute; rumbo a Chile con su familia. All&iacute; reh&iacute;zo su vida. Primero en Lautaro y despu&eacute;s en Temuco, levant&oacute; un nuevo hogar sin desprenderse nunca del todo de la herida. En Chile la conocen como &ldquo;la espa&ntilde;ola&rdquo;. All&iacute; ha formado una extensa familia de hijos, nietos y bisnietos. En Espa&ntilde;a apenas quedan ya unos pocos descendientes de los L&oacute;pez.
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                    alt="El 108 cumpleaños de Araceli López, la última voz de la represión franquista en San Marcos, en Chile."
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                El 108 cumpleaños de Araceli López, la última voz de la represión franquista en San Marcos, en Chile.                            </span>
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        A sus 108 a&ntilde;os, Araceli sigue siendo memoria viva. No solo por lo que sufri&oacute;, sino por lo que representa. Su historia resume la de tantas personas an&oacute;nimas que fueron detenidas, juzgadas sin garant&iacute;as, encarceladas, despojadas de sus bienes, empujadas al exilio o condenadas al silencio durante d&eacute;cadas. Tambi&eacute;n la de las familias que a&uacute;n hoy siguen buscando verdad, justicia y reparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con su testimonio, conservado en diarios, documentos y grabaciones familiares, Araceli ha permitido alumbrar una parte de la historia leonesa que durante demasiado tiempo permaneci&oacute; a oscuras. Y con &eacute;l, ILE&Oacute;N pudo contar no solo la vida de una mujer excepcional, sino tambi&eacute;n la de toda una familia y la de un tiempo en el que la represi&oacute;n se llev&oacute; por delante vidas, nombres y futuros.
    </p><p class="article-text">
        Este jueves, Araceli L&oacute;pez ha cumplido 108 a&ntilde;os arropada por la gente que la quiere. Lo hace lejos de Le&oacute;n, pero con la memoria intacta. Y con una historia que ya forma parte, con nombre y voz propia, de la memoria democr&aacute;tica leonesa. El domingo, Vegacervera la reconocer&aacute; en un sentido homenaje en el Ayuntamiento. 
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                Araceli López, la última voz de la represión franquista en San Marcos, celebra su 108 cumpleaños en Chile.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Alba]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 07:33:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Memoria Democrática,Vegacervera,Guerra Civil en León,Parador de San Marcos,Internacional,Reportajes,Mujeres Sobresalientes]]></media:keywords>
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