El reto de UPL para después del verano: candidaturas ganadoras para mantener su poder municipal

Los partidos de la provincia de León se van de veraneo activando en algunos casos sus maquinarias electorales, como el PP activando su comité y las candidaturas en León y Ponferrada y otros como el PSOE o UPL posponiendo para el otoño la puesta en marcha del proceso hacia las elecciones municipales del 2027.

En el caso de los leonesistas la batalla de las elecciones del último domingo de mayo se antojan más decisivas que nunca, ya que después de un buen resultado en las autonómicas aunque por debajo de las expectativas, necesitan consolidar el gran poder local logrado en 2023 y, si es posible, expandirlo. En ese año UPL pasó de ser un histórico sostén a los dos grandes partidos a ejercer un notable poder local haciéndose con alcaldías tan potentes como la de San Andrés del Rabanedo, Cistierna, Sabero, Riaño y ,mediante alternancia, la de Villaquilambre. Ese poder municipal le permitió hacerse con tres diputados provinciales, un éxito inédito que le hizo clave en la Diputación, donde pactó un gobierno con el PSOE.

En 2023 coincidieron el desgaste de los grandes partidos, la desaparición práctica de Ciudadanos y un contexto muy favorable para el leonesismo tras sus buenos resultados autonómicos de 2022 y el foco político en las mociones pro autonomía. Cuatro años después, el electorado pedirá algo más que reivindicación ya que UPL tendrá que explicar qué ha conseguido con su gestión e influencia, qué proyectos ha impulsado y en qué han mejorado los servicios públicos, las infraestructuras o las oportunidades económicas gracias a su poder local.

Hasta 26 municipios de la provincia llegarán a la cita electoral con un alcalde leonesista, pero entre ellos el tercer y cuarto más poblados y varias otras cabeceras comarcales. El caso de San Andrés del Rabanedo, con Ana Fernández Caurel como alcaldesa, es el principal dolor de cabeza de los leonesistas, por la convulsa gestión del tercer ayuntamiento en población de la provincia en este mandato, que no ha sido capaz de enderezar sus históricos problemas. En el partido se asume que puede haber un coste electoral, como ya se evidenció en las elecciones autonómicas, en un ayuntamiento que se traga liderazgos políticos a toda velocidad.

En Villaquilambre el alcalde Vicente Álvarez llega en una buena situación, con un gobierno municipal de coalición con PSOE e IU-Podemos que no ha generado polémicas y una situación financiera holgada en el consistorio. Álvarez se repartió con el concejal del PSOE Jorge Pérez la alcaldía por dos años y le toca a él gestionar la oleada inversora del final del mandato que suele premiar a los que ejercen el poder en ese momento. Su aspiración es mejorar notablemente los tres concejales de un municipio que UPL gobernó durante muchos años hasta que una crisis interna les redujo a mínimos.

En uno de sus principales focos de voto, la ciudad de León, UPL necesita renovar el cabeza de cartel tras la retirada de Eduardo López Sendino. De momentos hay dos nombres en la palestra, los actuales concejales y miembros de la dirección del partido Sheila Fernández y Enrique Valdeón. Valdeón es el heredero 'natural' de Sendino y Fernández representa una renovación generacional, aunque si el sistema de es de primarias no se descarta que otros nombres de la órbita leonesista puedan intentar encabezar el cartel de UPL. El reto del partido es enorme, mantener los cinco concejales logrados en 2023. Y en el fondo el debate de qué hacer con ellos si las cuentas vuelven a otorgar capacidad de poder, si mantenerse como apoyo externo como llevan haciendo los últimos ocho años o elevar la apuesta a la Alcaldía como hicieron en otros ayuntamientos como Villaquilambre.

Santa María del Páramo y Cistierna son los municipios que gobierna UPL con mayoría absoluta de la mano de sus dos principales dirigentes, la secretaria general y lideresa Alicia Gallego y el vicesecretario y exlíder Luis Mariano Santos. Gallego ejerce el mando en la capital paramesa y se espera que no tenga problemas en revalidarlo pese a que cualquier gestión con los años pasa alguna factura. En Cistierna habrá que esperar a conocer si Santos repite candidatura tras enderezar el ayuntamiento u opta por ir retirándose de la primera línea política como ha hecho con el liderazgo leonesista.

En el municipio con más renta por habitante de la provincia, Sariegos, UPL domina con una mayoría absoluta en manos de Roberto Aller, que confían en revalidar. Aller es ahora además el número dos de UPL, como secretario general, y en sus manos está la configuración de las listas electorales del partido. Su mayor visibilidad pública como vicepresidente primero de la Diputación le puede ayudar a mantener el poder de este municipio esencial en el alfoz y para el reparto de votos de los diputados provinciales.

En El Bierzo es donde UPL tiene más por hacer, reconocen desde el partido. Si bien en el 2023 estuvo cerca de lograr un concejal en Ponferrada, la comarca se le resiste al partido leonesista en cuanto a poder aunque ha llegado a gobernar lugares como Torre del Bierzo. Tras la crisis de la agrupación berciana antes de las autonómicar el partido confía en reconfigurar candidaturas que le permitan superar a Coalición por el Bierzo como referencia del localismo en la comarca, complicado por el predicamento en la ciudad ponferradina del regionalismo bercianista.

Otros dos agujeros de los leonesistas son Astorga y La Bañeza, donde hubo tiempos mucho mejores para el partido en votos y en representación. El buen resultado de La Bañeza de las autonómicas, donde ganaron, anima al partido a intentar presentar una lista que rompa la mayoría absoluta del PP y en Astorga, donde no se presentó en 2023, también se busca una candidatura que les permita volver a tener representación municipal. Las cabeceras comarcales serán uno de los focos del partido para ampliar su representación.

El resultado de las elecciones autonómicas de marzo de 2026 confirma que UPL tiene margen como partido, ya que obtuvo en la provincia 48.709 votos, el 20,96%, y mantuvo sus tres procuradores. Su desafío para el 2027 puede resumirse en tres verbos: conservar el poder local que tiene, ampliar su representación y gobernar siempre que se pueda, el fin último de cualquier político y partido.