El incendio de Sosas de Laciana, provocado por un accidente, quemó 290 hectáreas, más de la mitad arbolado
Un mal accidente fue la mecha que prendió uno de los peores incendios que ha vivido este año la comarca leonesa de Laciana cuando se originó en la mañana del pasado jueves 3 de septiembre el siniestro en las inmediaciones del pueblo de Sosas de Laciana (Villablino). Un siniestro que finalmente ha quemado 290 hectáreas de monte y bastante más de la mitad de ellas de superficie arbolada.
Esta es la cuenta que ha hecho de manera oficial la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León del incendio forestal de Sosas, que tuvo en vilo a buena parte de la comarca lacianiega y cuya virulencia inicial hizo que se tuviera que adoptar la medida de confinar a toda la población de esta localidad por espacio de unas horas. Fue cuando el nivel del incendio fue incrementado a alto riesgo, IGR 2.
Además, el fuego y el intenso humo que provocó causó heridas a una persona, que tuvo que ser ese mismo día traslada al Hospital de León de manera urgente, aunque su vida en principio no parecía correr peligro.
En la cuenta que ya recoge oficialmente la Consejería, de las 290 hectáreas totales quemadas, 170 se corresponden con zona arbolada del monte, mientras que 115 hectáreas son de matorral y el resto, 5 hectáreas más, se corresponden con zona de pasto. En su control, que es como permanece todavía hoy, prácticamente ya apagado y sin personal ni medios trabajando sobre el terreno, llegaron a participar decenas de medios, entre ellos ocho aéreos, con una considerable celeridad. Por ese motivo, la Junta Vecinal y los vecinos de Sosas de Laciana trasladaron días después públicamente su agradecimiento a los organismos, servicios de emergencia, cuerpos de seguridad y voluntarios que participaron en la extinción.
Por su parte, en incendio de Pendilla de Arbas (Villamanín), en la Montaña Central leonesa, que al originarse en plena noche del viernes la Junta consideró intencionado desde el primer momento, la superficie que aparece como quemada asciende a 72 hectáreas, todas ellas de matorral, y todo ello se supone que dentro de la provincia leonesa. Sin embargo, hay que tener en cuenta que este siniestro atravesó hacia Asturias, la autonomía vecina.
“Muchísimas gracias” desde el pueblo
En el caso de Sosas de Laciana, en un comunicado en redes sociales, la pedanía lacianiega destacó la respuesta “ejemplar, rápida y determinante” desplegada durante una situación que califican de “extrema gravedad”, sobre todo porque se originó en una zona muy próxima a las casas. Resaltaron de forma especial el trabajo del operativo de lucha contra incendios de la Junta de Castilla y León, incluidos los directores técnicos de extinción, agentes medioambientales y celadores, cuya coordinación sobre el terreno consideran fundamental para hacer frente a la emergencia. Asimismo, elogiaron la intervención de las brigadas helitransportadas y de las tripulaciones de los medios aéreos movilizados, cuya actuación resultó además clave para frenar el avance de las llamas hacia las zonas habitadas y evitar que el fuego se propagara hacia la vecina localidad de Robles de Laciana.
El agradecimiento se extiende también a las cuadrillas terrestres, las dotaciones de autobombas y los operadores de maquinaria pesada, que trabajaron de manera continuada tanto de día como de noche en condiciones marcadas por el humo y el viento. Y por último, la Junta Vecinal ha puesto igualmente en valor la respuesta del Ayuntamiento de Villablino, de los cuerpos de seguridad y de los servicios sanitarios por la rapidez en la activación de los protocolos de emergencia y la atención prestada a la población afectada.