Fiesta este sábado para los amantes de la tradición en Lumajo y para los que gustan de la música disco en Villablino

Dos fiestas despiden este sábado el mes de agosto en Laciana. Una patsueza en Lumajo (Tsumaxu Vaqueiro), con un preámbulo en la tarde del viernes. La otra, juvenil y musical, en Villablino (II Festival Fin de Verano).

La del pueblo más alto de la comarca, Lumajo, está organizada por los vecinos, la Asociación Cultural Muxiven, el Institutu Tsacianiegu de Cultura y la Junta Vecinal del pueblo. Se trata de un experimento social que pretende la diversión vecinal y generar un espacio intergeneracional en el que poder conversar, intercambiar y aproximar experiencias de vida.

Comienza el día con una propuesta de la gestora cultural y decoradora vegetal de Lumajo, Nati Rodríguez: una batalla floral entre las fuentes de La Cueña y El Chamazo, donde los vecinos, con arreglos florales, textiles y materiales reciclados, ornarán ambas fuentes para dar realce al patrimonio del pueblo.

Un mercado artesanal, un taller de baile del país y el baile vermú completan la mañana, antes de la comida popular, que casi se les ha ido de las manos al contar ya con 160 reservas y no poder admitir más comensales.

Para la tarde, un calecho sobre experiencias vaqueiras, en el que participará un grupo de personas que han vivido o son descendientes de vaqueiros, venidos de varias localidades: Luis Beltrán, de Lumajo; Emilio Martínez, de La Cueta; M. Teresa Rodríguez y Marisa Pola, de Torrestío; el músico José Manuel Sabugo, de Rabanal; y Mino Ramos, de Zarréu (Asturias).

Luego hay un tiempo para los títeres del colectivo gallego Trécola, un grupo histórico de la provincia de Lugo con ya tres generaciones, abuelos, hijos y nietos. Una vez finalizado el espectáculo es el tiempo ya de la música con las Pandereteiras de Zarréu (Cerredo) y su grupo de alumnos lacianiegos, La Farándula.

Ponen fin a este entreacto musical otros dos grupos gallegos, A Máquina de Meter Medo, un colectivo de seis músicos, y Folkólicos, que aportarán al público la experiencia poco frecuente en Laciana de escuchar el sonido de la zanfoña.

La jornada de esta fiesta experimental terminará con una folixia (juerga) abierta para que todos puedan participar interpretando música, cantando y bailando.

Los organizadores piensan cubrir gastos con los ingresos que genere el bar de la fiesta y la venta de camisetas sobre el evento, “y a ser posible que nos sobre para la siguiente”.

En Villablino

La plaza de Luis Mateo, frente a la Casa de Cultura, es por segundo año el lugar elegido para la fiesta de carácter más juvenil que promueve la Concejalía de Fiestas municipal, como una forma de poner fin al verano de los jóvenes locales y de quienes durante estos meses han disfrutado de unos días en Laciana.

La organización ha instalado un servicio de bar, que se ha subastado en días pasados, y la música estará a cargo de cuatro disc-jockeys, Kilster, Mura, Javi Álvarez y Pluri, con música de diferentes estilos.