La bisabuela de Robles, Josefa González, fallece en Villablino a los 107 años

Luis Álvarez

Villablino —
25 de octubre de 2026 13:39 h

Laciana pierde una de sus memorias más longevas. Josefa González Rodríguez falleció en Villablino a los 107 años, después de atravesar más de un siglo de historia y convertirse en una de las vecinas de mayor edad de la comarca. Su vida estuvo ligada a los pueblos del valle, a sus costumbres y a una forma de vivir que cambió profundamente a lo largo de las décadas.

Nació en Robles de Laciana el 19 de marzo de 1919 y contrajo matrimonio en Lumajo con Laurentino Peña. Juntos formaron una familia con cuatro hijos, Adela, Tano, Marisa y Emilio, a los que se sumaron con el paso de los años cinco nietos y un biznieto. Su trayectoria vital quedó así estrechamente vinculada a varias generaciones de una misma familia y a la historia cotidiana de Laciana.

Una vida marcada por los inviernos de Lumajo

La longevidad de Josefa permitió que su testimonio adquiriese un valor especial para conocer cómo era la vida en Laciana durante buena parte del siglo XX. En marzo de 2022, cuando acababa de cumplir 103 años, su historia fue recogida por ILEÓN en un reportaje que repasaba sus recuerdos y su fortaleza física.

En aquella conversación dejó una frase que resumía las duras condiciones que había conocido durante su juventud: “En Lumajo paleé mucha nieve”. Una evocación de aquellos inviernos en los que las nevadas condicionaban la vida diaria y las tareas más elementales exigían un esfuerzo que hoy resulta difícil imaginar.

Su experiencia constituía también un testimonio directo de la evolución de los pueblos de montaña, de las transformaciones sociales y familiares y de los cambios experimentados por una comarca cuya identidad ha estado históricamente ligada a la vida rural y, posteriormente, a la minería.

Un siglo de recuerdos compartidos en Villablino

La edad de Josefa adquirió una dimensión todavía más singular por la convivencia en Villablino con otras personas que también superaron ampliamente los cien años. En marzo de 2025, ILEÓN relató la inusual coincidencia de dos centenarias, Emilia, de 108 años, y Josefa, que entonces tenía 106. Entre ambas sumaban 214 años de vida y representaban una extraordinaria acumulación de experiencias y recuerdos de la historia reciente de Laciana.

La muerte de Josefa supone ahora la pérdida de una de esas voces capaces de enlazar el presente con un pasado que ya no pueden contar tantas personas que lo vivieron. Su biografía permite acercarse a una época en la que el trabajo físico, los rigores del invierno y la vida en pequeñas localidades marcaban el día a día de sus habitantes. Su historia personal queda también en la memoria de su familia, que creció a lo largo de cuatro generaciones, y en la de una comarca que despide a una de sus vecinas más longevas.

El funeral se celebrará a las 16.00 horas en la iglesia parroquial de Villablino. Posteriormente, sus restos recibirán sepultura en el panteón familiar del cementerio de Las Rozas