La Casona de San Feliz acoge 'El bosque en el tintero', jornadas sobre la tinta ferrogálica en Europa hasta el siglo XX
La tinta de corteza de roble fue la que se usó hasta entrado en el siglo XX y esto es algo que casi se ha olvidado, pese a haberse escrito cosas como los Decreta de Alfonso IX de las Cortes de León de 1188 con ella. La llamada tinta ferrogálica es el eje central de las jornadas 'El Bosque en el tintero: de la agalla al manuscrito' que se desarrollará con motivo del Día de las Bibliotecas a partir de las 19.00 horas en la Casona de San Feliz de Torío con dos charlas divulgativas.
Una cita organizada por el Ayuntamiento de Garrafe de Torío, en colaboración con el proyecto Entre enabios, con una actividad dedicada a la historia material de la escritura y a la tinta ferrogálica, uno de los grandes protagonistas del patrimonio documental europeo.
“Esta tinta elaborada a partir de las agallas del roble fue la más empleada en Occidente durante cerca de mil cuatrocientos años, desde el siglo V hasta comienzos del siglo XX. Su uso acompañó el desarrollo de la cultura escrita y dejó huella en una parte esencial de la producción intelectual, artística, científica y administrativa del continente”, explica la organización.
“Fue la tinta de los monjes copistas en los monasterios medievales, de los humanistas del Renacimiento y de generaciones de escribanos, notarios, artistas y científicos. Con ella se redactaron documentos administrativos, jurídicos, eclesiásticos y gubernamentales, además de manuscritos vinculados a figuras como Leonardo da Vinci, Johann Sebastian Bach, Rembrandt, Vincent van Gogh, Galileo Galilei o Isaac Newton”, aseguran. La jornada se estructura en dos conferencias.
José Andrés Martínez hablará de naturaleza, química y escritura
El biólogo José Andrés Martínez García ofrecerá una presentación dedicada a los materiales que hicieron posible la escritura manuscrita durante siglos: papiros, pergaminos, cálamos vegetales, plumas, agallas de roble y otros recursos proporcionados por la naturaleza.
La sesión abordará asimismo los fundamentos químicos de la tinta ferrogálica y su proceso tradicional de elaboración, basado en la maceración de agallas trituradas, sulfato de hierro y goma arábiga. Los asistentes podrán conocer de forma práctica tanto el procedimiento de fabricación como la reacción química responsable de sus características.
También se tratarán cuestiones relacionadas con su extraordinaria capacidad de conservación documental, los procesos de corrosión que puede provocar con el paso del tiempo y las técnicas analíticas empleadas actualmente para identificar su presencia en manuscritos históricos.
Esta primera intervención pondrá de relieve la estrecha relación existente entre el patrimonio cultural escrito y los recursos naturales que han hecho posible su desarrollo y conservación a lo largo de los siglos.
Pablo Franco explicará el uso la tinta ferrogálica en la historia documental
La segunda intervención correrá a cargo del licenciado en Historia del Arte Pablo Franco Romero, quien analizará la presencia de la tinta ferrogálica en documentos históricos de especial relevancia, con una atención particular al patrimonio documental leonés.
Entre otros ejemplos, se abordará el caso de las copias manuscritas autorizadas de los Decreta de 1188, consideradas uno de los hitos políticos y legislativos más importantes de la Europa medieval. Los testimonios manuscritos e impresos medievales conservados de estos textos fueron redactados sobre pergamino utilizando tinta ferrogálica.
Asimismo, se examinará el extraordinario valor histórico y patrimonial del Archivo y Biblioteca de la Real Colegiata de San Isidoro de León, institución que custodia uno de los fondos documentales medievales más importantes de España. Buena parte de los manuscritos conservados en este conjunto documental fueron escritos con tinta ferrogálica, constituyendo un valioso testimonio de las técnicas escriturarias empleadas durante la Edad Media.
La sesión concluirá con un recorrido por la presencia de esta tinta durante el Renacimiento y la Edad Moderna, así como por su prolongada utilización hasta bien avanzado el siglo XIX y los inicios del XX.
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento de Garrafe de Torío busca acercar al público la historia de la escritura, la riqueza del patrimonio documental y la estrecha relación entre naturaleza, ciencia y cultura.