Nuevas excavaciones datan el comienzo del Monasterio de Eslonza a finales del siglo IX
Un estudio publicado en la revista científica Archivo Español de Arqueología, editada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), aporta nuevas evidencias sobre el monasterio de San Pedro de Eslonza, en el municipio leonés de Gradefes, y permite avanzar en el conocimiento de uno de los centros monásticos más relevantes para la configuración del antiguo Reino de León.
La investigación consultada por la Atencia EFE, firmada por la arqueóloga Marta Rielo Ricón, de la Universidad Autónoma de Madrid, analiza los hallazgos arqueológicos recuperados durante las intervenciones desarrolladas en los últimos años en las ruinas del monasterio y plantea una nueva interpretación sobre su evolución histórica y arquitectónica.
Según la científica, el monasterio desempeñó un papel destacado tanto en la esfera política como cultural durante los primeros siglos del Reino leonés, aunque la desamortización del siglo XIX y el expolio continuado de sus materiales provocaron la pérdida de buena parte de los vestigios que testimoniaban su importancia.
Pese a ello, las investigaciones arqueológicas realizadas en el enclave han permitido recuperar nuevos materiales y documentar restos constructivos que ayudan a reconstruir la historia de un edificio del que hasta ahora se conocían más datos a través de los documentos históricos que de las evidencias materiales.
Entre los hallazgos destacan capiteles, basas, columnas, modillones y frisos vinculados al denominado académicamente 'grupo mozárabe leonés' –que sin embargo se consideran cada vez por más expertos como Prerrománico Leonés, ya que el término mozárabe ya estaba en retroceso académico con la denominación de Arquitectura de Repoblación, que tampoco ha prosperado; de hecho, la propia arqueóloga prefiere denominarla 'arquitectura altomedieval leonesa' en un artículo anterior–, un conjunto de construcciones altomedievales caracterizadas por la influencia de arquitectos provenientes de la zona andalusí y del que forman parte monumentos tan emblemáticos como San Miguel de Escalada, Santiago de Peñalba, San Cebrián de Mazote o Santa María de Wamba.
El estudio sostiene que las características técnicas y decorativas de estas piezas permiten situar una importante fase constructiva del monasterio entre finales del siglo IX y comienzos del siglo X, lo que refuerza las hipótesis sobre la antigüedad y relevancia del complejo monástico.
Además, los investigadores han identificado evidencias relacionadas con la organización de los talleres que trabajaron en la construcción del edificio, las técnicas empleadas para tallar la piedra y la transmisión del conocimiento artesanal en el León altomedieval.
La huella de Almanzor, en revisión
Una de las aportaciones más destacadas del trabajo es la revisión de la interpretación tradicional sobre la supuesta destrucción total del monasterio durante las campañas de Almanzor en el año 988.
Las fuentes medievales relatan el saqueo del cenobio por las tropas musulmanas, pero el análisis arqueológico realizado por Rielo Ricón sugiere que el edificio pudo conservarse en buena medida tras aquel episodio y experimentar posteriores transformaciones y reutilizaciones, en lugar de haber sido completamente arrasado y reconstruido desde cero.
La investigación recuerda que varios elementos escultóricos procedentes de Eslonza fueron reutilizados posteriormente en la iglesia de San Miguel de Escalada, uno de los principales monumentos prerrománicos de la provincia leonesa, circunstancia que ayuda a rastrear la circulación de materiales y la actividad de los talleres constructivos de la época.
Asimismo, los trabajos arqueológicos desarrollados desde 2016 en las ruinas del monasterio han permitido localizar restos arquitectónicos anteriores a las grandes reformas emprendidas en el siglo XVI, cuando el conjunto vivió una profunda transformación bajo la dirección de arquitectos como Juan de Badajoz y Juan del Ribero.
La autora considera que el conjunto escultórico conservado, junto con los nuevos hallazgos arqueológicos, ofrece una oportunidad para comprender mejor las dinámicas productivas, la evolución de las técnicas constructivas y las relaciones entre los distintos centros religiosos del territorio leonés durante la Alta Edad Media.
El estudio concluye que San Pedro de Eslonza puede considerarse un testimonio clave para entender los orígenes de la arquitectura y la escultura altomedieval en el antiguo Reino de León, aunque reclama nuevas investigaciones sobre la procedencia de los materiales y la organización de los talleres que participaron en la construcción del monasterio.
Referencia: Marta Rielo Ricón — 'San Pedro de Eslonza: aproximación al estudio de un monasterio del siglo X'~ Revista Archivo Español de Arqueología del CSIC (2026) | DOI: 10.3989/aespa.099.026.774.