Lo que guardaba el 'Cofre de las tres llaves' de Astorga desde hace 153 años y ahora arroja luz a la historia de España
El Ayuntamiento de Astorga ha dado a conocer un valioso escudo real de Amadeo I de Saboya, una pieza histórica que permaneció guardada durante más de siglo y medio sin que se conociera con exactitud su origen. El hallazgo, presentado por el actual alcalde del Partido Popular (PP), José Luis Nieto, junto al presidente del Centro de Estudios Astorganos Marcelo Macías, Arsenio García Fuertes, que además fue su antecesor en el cargo, supone un “hito histórico” para la ciudad y un ejemplo excepcional del patrimonio heráldico español, han destacado en rueda de prensa.
El escudo, bordado artesanalmente sobre seda y tafetán, habría sido elaborado en Astorga entre diciembre de 1870 y enero de 1871, coincidiendo con la llegada al trono de Amadeo I. Tras la conveniente investigación histórica, se ha determinado que la pieza formó parte de la antigua bandera municipal, de color rojo, en la que compartía espacio con el escudo local de la Hoja de Roble. Tras la proclamación de la I República en febrero de 1873, fue descosido, conservando aún restos de la tela original en sus bordes.
Durante 153 años, el emblema permaneció custodiado en el conocido como ‘Cofre de las tres llaves’ del Ayuntamiento, junto al histórico Pendón de Clavijo. A diferencia de lo ocurrido en otros municipios españoles, donde símbolos monárquicos similares fueron destruidos, el escudo astorgano logró preservarse, lo que lo convierte en una rareza: apenas se conservan media docena de piezas similares en todo el país, destacó el regidor.
La obra presenta, además, peculiaridades que aumentan su interés. Los cuarteles de leones y castillos aparecen intercambiados, otorgando preeminencia al Reino de León sobre Castilla, y el escusón de la Casa de Saboya muestra los colores invertidos, fondo blanquecino con cruz roja, lo que a García Fuertes le sugiere una ejecución apresurada o con errores en su confección.
Desde el Ayuntamiento destacan que esta recuperación es fruto de la colaboración con el Centro de Estudios Astorganos y permitirá acercar a vecinos y visitantes una parte poco conocida de la historia local. El escudo será expuesto próximamente, consolidándose como una pieza clave para entender el pasado institucional y simbólico de la bimilenaria ciudad.