Vuelve a casa el Tumbo Legionense: el códice que salvó más de 800 documentos de nueve siglos de historia

EFE

La Catedral de León ha recuperado una de las joyas documentales de su archivo, el Tumbo Legionense (1124-1171), un códice con más de 900 años de antigüedad que ha sido sometido a un complejo proceso de restauración para garantizar su conservación y consulta futura.

Considerado una pieza clave para conocer la historia de León y de su Iglesia, el manuscrito conserva más de 800 documentos medievales copiados en sus páginas, muchos de los cuales se habrían perdido de no haber sido recopilados en este volumen.

Los responsables de la intervención, durante el acto oficial de recepción, han explicado que la restauración ha permitido estabilizar tanto el cuerpo documental como la encuadernación histórica del códice, respetando los elementos añadidos a lo largo de los siglos que forman parte de la trayectoria del libro. Los trabajos se han realizado en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León, en Simancas.

En este sentido, la restauradora ha detallado que se aprovecharon las costuras y cabezadas de tela existentes y se conservaron las tapas de cartón y la cubierta de piel de pasta española, que fueron tratadas, hidratadas y consolidadas.

Aunque la encuadernación que presentaba el volumen no era la original medieval ni reunía las condiciones necesarias para proteger un manuscrito tan voluminoso elaborado en pergamino, se ha reforzado internamente para garantizar la unión entre las tapas y el cuerpo del libro.

Asimismo, se han incorporado nuevas hojas de guarda y se ha intervenido en la caja de conservación del archivo, a la que se han añadido materiales amortiguadores y sistemas de sujeción para evitar movimientos y vibraciones que pudieran afectar al códice.

Quitando celos adhesivos

Los trabajos también han permitido corregir deformaciones en numerosos folios, eliminar restos de cintas adhesivas colocadas en restauraciones anteriores y reducir manchas de tinta y suciedad acumuladas durante siglos. Algunas alteraciones no han desaparecido por completo debido a su carácter irreversible, aunque han sido atenuadas para mejorar la legibilidad del documento.

Los responsables del archivo catedralicio han precisado que el valor del Tumbo Legionense trasciende su antigüedad, ya que constituye una fuente documental imprescindible para investigadores interesados en la evolución de la diócesis, la organización territorial, las propiedades e instituciones eclesiásticas y la realidad social del Reino de León durante la Edad Media.

La restauración se enmarca en las actuaciones de conservación del patrimonio documental impulsadas por la Junta de Castilla y León en colaboración con instituciones eclesiásticas y culturales, con el objetivo de preservar materiales únicos que forman parte de la memoria histórica de la Comunidad.

Tras la firma de las actas de entrega, el Tumbo Legionense ha regresado oficialmente al Archivo de la Catedral de León, donde continuará custodiado en condiciones de conservación reforzadas para asegurar que las futuras generaciones puedan seguir consultando uno de los testimonios documentales más valiosos del pasado leonés.