La Universidad de León inaugura un curso 'histórico' con el estreno de Medicina y 30 años de Ponferrada
La Universidad de León ha dado este martes 22 de septiembre por inaugurado el nuevo curso académico 2026/2026. Un curso que tanto la rectora, Nuria González, como el consejero de Universidades, el leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones, han calificado como 'histórico', debido al estreno del grado de Medicina y el 30 aniversario del Campus de Ponferrada.
Sin embargo, a pesar del éxito de la llegada del reclamado grado de Medicina, el inicio de curso no está exento de polémicas. De hecho, Comisiones Obreras convocó una protesta frente al edificio de Rectorado, donde se llevaba a cabo el acto institucional, para mostrar su rechazo contra el Plan de Ajuste anunciado por la institución académica leonesa que tiene como objetivo reducir el déficit de 18,82 millones de euros con el que afronta el curso. A pesar de que la rectora anunció recientemente un aumento de la financiación de la Junta, CCOO decidió mantener las protestas convocadas.
Por otro lado, la inauguración del grado de Medicina también ha llegado con polémica debido a la diferencia en el aumento de matrículas entre las universidades de León y Burgos, que también estrena esta opción educativa. Aunque la Junta ha repetido en varias ocasiones que la cifra de matriculaciones no es fija hasta octubre y que existe un margen del 10% respecto a las plazas establecidas por cada Universidad (en León eran 80 y en Burgos poco más de 70), la cifra de León se ha ajustado más a la inicial, mientras que en Burgos el dato ha ascendido a 126 matriculados.
Medicina también ha dejado un poso amargo para la comarca de El Bierzo, ya que aunque en un primer momento la Universidad de León defendía la posibilidad de que existiera una doble sede para estos estudios, finalmente la Junta de Castilla y León vetó esta opción, alegando “falta de medios” en el Campus de Ponferrada, que cumple 30 años.
A pesar de ello, el consejero de Universidades, Suárez-Quiñones, se ha comprometido a “seguir afianzando el campus universitario de Ponferrada, que la Universidad ha tenido muy en consideración con unas titulaciones muy relevantes que se han añadido”, destacando el grado de Nutrición y Dietética, Fisioterapia o Podología.
La rectora pide más financiación
Durante su discurso, la rectora apeló al diálogo y al consenso, el mismo que marcó la aprobación por unanimidad de los nuevos Estatutos, para construir el futuro de una Universidad, “anticipándose a las dificultades, garantizando el crecimiento de la institución sin renunciar a la calidad de sus servicios, la excelencia de la docencia y la investigación, la estabilidad del empleo y nuestra sostenibilidad”.
Una tarea que, según remarcó la rectora, debe ser compartida también por las administraciones. Fue en este punto cuando lanzó el guante al consejero, al que reclamó una financiación que permita a la Universidad planificar a medio y largo plazo, con contratos programa y marcos plurianuales que aporten la estabilidad necesaria para afrontar sus principales retos y permitan retomar el plan ordinario de infraestructuras.
“Una Universidad no puede afrontar su futuro pensando únicamente en el próximo curso ni en una única titulación. Necesita estabilidad para poder anticiparse, planificar y tomar decisiones pensando en las próximas generaciones”, destacó González, que confío en que el diálogo y la cercanía del nuevo consejero se traduzcan en respuestas concretas a las necesidades que plantea la ULE “para ofrecer un servicio público de calidad”.
Estrategia ante la IA
Una nueva realidad que obliga también a revisar las formas de enseñar y evaluar. “No basta con preguntarnos cuánto sabe un estudiante. Tenemos que saber qué es capaz de hacer con aquello que sabe”, señaló, al tiempo que defendió la necesidad de aprender a trabajar con la inteligencia artificial y, también, de decidir cuándo utilizarla, cómo hacerlo y cuándo cuestionar aquello que ofrece.
Para afrontar esta transformación, la ULE está elaborando su Estrategia de Inteligencia Artificial y ha creado una nueva dirección de área dedicada a la Inteligencia Artificial y al Gobierno del Dato, que coordinará su incorporación a la docencia, la investigación y la gestión universitaria. “No se trata de elegir entre tecnología y Universidad, sino de conseguir que la tecnología permita hacer mejor aquello que da sentido a la institución”.