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    <title><![CDATA[iLeón - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[iLeón - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Soberbio bofetón]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/soberbio-bofeton-columna-angel-alonso-la-buhardilla_129_13527073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa0f07df-e12c-4f86-9ec0-7834a8237206_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soberbio bofetón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escuela es metáfora de las incubadoras del futuro. En la cotidianidad socio-política actual, tras conocerse el nefasto resultado del Informe PISA, ya se empiezan a concretar las alarmas de la OCDE en sus resoluciones de hace décadas</p></div><p class="article-text">
        Los resultados del &uacute;ltimo <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/documento-consulta-informe-pisa-completo_1_13493531.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe PISA</a> acerca de la calidad educativa de los pa&iacute;ses resultan demoledores, no solo en la interpretaci&oacute;n nacional, tambi&eacute;n en la mundial. El reciente pronunciamiento de la OCDE, promotora del estudio, es un diagn&oacute;stico m&aacute;s all&aacute; de la penuria formativa en todo el mundo y, por ende, en esta sociedad. Es toda una declaraci&oacute;n de crisis de valores, de una civilizaci&oacute;n en la uvi, de ese Occidente sofrito en sus mantras anal&oacute;gicos y digitales.
    </p><p class="article-text">
        El desglose por naciones vuelve a dejar a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-desploma-pisa-alumnos-dificultades-textos-400-palabras-culpa-pantallas_1_13492888.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a en el furg&oacute;n de cola</a>. Como casi siempre, por debajo de la media. Algo esperado cuando la educaci&oacute;n, formaci&oacute;n y preparaci&oacute;n de nuestras canteras humanas es materia arrojadiza o garrote goyesco entre los partidos llamados a sucederse en las alternancias de gobierno y oposici&oacute;n. Seg&uacute;n ocupen uno u otra, cambio legislativo al canto. Queda di&aacute;fano, sin obst&aacute;culos para la duda, que, en sus estrechas mentes, la educaci&oacute;n es herramienta acre de partido y no instrumento obligado de est&iacute;mulo nacional sujeto a un gran pacto de Estado. Solo les concierne conservar o asaltar el poder.
    </p><p class="article-text">
        Pero no, que los &aacute;rboles dejen ver el bosque. El revolc&oacute;n de PISA no es de exclusiva actuaci&oacute;n y responsabilidad pol&iacute;tica. Los pol&iacute;ticos deben ser ense&ntilde;antes de un comportamiento c&iacute;vico circunscrito a la tolerancia, sin renuncia del rigor y la coherencia ideol&oacute;gica de sus programas &iquest;Se percibe algo de eso? La obviedad ejerce de mordaza. En el c&oacute;ctel de causalidades hay un innegable protagonismo de aulas, hogares y calles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La escuela es met&aacute;fora de las incubadoras del futuro. En la cotidianidad socio-pol&iacute;tica actual ya se empiezan a concretar las alarmas de la OCDE en sus resoluciones de hace d&eacute;cadas. Las carencias de cada generaci&oacute;n se contagian a las siguientes con efectos progresivos aritm&eacute;ticos o geom&eacute;tricos. La corriente de estos tiempos es el fruto de aquellos anticipos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; ha ocurrido con un profesorado maniatado por estulticias pedag&oacute;gicas y por formaciones deficientes que se extienden como las reproducciones de las amebas. Los niveles de exigencia en el progreso de los cursos se han reducido de forma constante con la consiguiente <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/educacion/pisa-datos-interpretaciones_132_13509270.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">devaluaci&oacute;n de profesorado y alumnado</a>. Si da lo mismo ocho que ochenta, la tendencia natural apunta a la ley del m&iacute;nimo&nbsp;esfuerzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/nidos/experta-bienestar-digital-comprension-lectora-pantallas-familia-debe-referente-xp_1_13497114.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un v&eacute;rtice insalvable es la familia</a>. Hoy un chaval de quince a&ntilde;os, el muestreo b&aacute;sico del informe PISA, es reh&eacute;n del uso y abuso de las nuevas tecnolog&iacute;as, propiciados por los padres, como recurso de entretenimiento y tener silenciado al ni&ntilde;o cargante desde la primera infancia. Han creado, a lo mejor sin pretenderlo, un esclavo de <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/no-pantalla-diseno-pisa-no-dice-industria-atencion-torpedea-estudiantes_1_13495613.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dispositivos</a> que amputan su capacidad de pensar, discernir y, sobre todo, dialogar cara a cara. El ni&ntilde;o de hoy no aprende a leer ni a razonar recitando con voz de trapo los r&oacute;tulos callejeros, con el orgullo visible de sus progenitores. Lo hace con una memorizaci&oacute;n artificial de signos asentados en una memoria fotogr&aacute;fica que, como todo aprendizaje memor&iacute;stico, desaparecer&aacute; pasados pocos a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El drama de la lectura</strong></h2><p class="article-text">
        Leer, la materia que peor parada sale en los resultados del informe. La lectura, el elemento motriz de la cultura, neutralizada por los nuevos poderes, ya no f&aacute;cticos, sino reales, de una econom&iacute;a can&iacute;bal, de un sistema que no se sonroja al proclamar proyectos de ocio tur&iacute;stico sobre los escombros que han tapado miles de cad&aacute;veres, de un mercado que sube las gr&aacute;ficas de actividad lesionando la casa com&uacute;n. La palabra asumida y entendida es el encendido de la cr&iacute;tica y la mecha de la rebeli&oacute;n. No es gratuito que el orgasmo de las tiran&iacute;as sea la quema masiva de libros. Qu&eacute; lecci&oacute;n de perspicacia y sabidur&iacute;a es el <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-fahrenheit-451/298205" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fahrenheit 451</em></a>, de Ray Bradbury.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que leer porque los nuevos dictadores tambi&eacute;n necesitan hacerse entender. El lenguaje proclamado es escueto, de telegrama, fr&iacute;o como ese hielo tenazmente aplicado sobre la piel, que sugiere quemadura. No m&aacute;s de 148 caracteres: la maldad es parca. Estremece que otro de los grandes bofetones de las conclusiones de PISA sea la incapacidad manifiesta de buen n&uacute;mero de chicos y chicas de quince a&ntilde;os, para <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/ensenar-amar-lectura-clase-frente-debacle-pisa-leer-complejidad-novela-les-desborda_1_13500065.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asimilar un texto de cuatrocientas palabras</a>. Apoyemos el n&uacute;mero en un grafismo: esas cuatro centenas equivalen a un folio por una sola cara a tipo de letra id&eacute;ntico al que ilustra este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Anular la lectura es reclutar los sicarios de los totalitarismos. Esta ha sido una constante de la historia, o sea, el lavado de cerebro. Lo aterrador es que el mundo dispone hoy de sofisticados medios de lobotom&iacute;a colectiva como no se han conocido. Se ha empezado por la informaci&oacute;n aderezada en el espect&aacute;culo de las mentiras y exageraciones. De eso sabe mucho la televisi&oacute;n que penetra en la intimidad del hogar. Y ya calienta la inteligencia artificial, que se presenta como la participaci&oacute;n que dar&aacute; la puntilla definitiva al funesto acto de pensar. Hasta los ap&oacute;stoles m&aacute;s conspicuos de esta nueva divinidad avisan de que el asunto empieza a irse de las manos.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo informe PISA es un soberano bofet&oacute;n, quiz&aacute;s el &uacute;<a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/pisa-no-necesitamos-maquillar-foto-hay-mejorar-realidad_132_13520314.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ltimo aviso</a>, a una modorra universal que lleva el certificado de defunci&oacute;n, a no muy largo plazo, de nuestro estilo de vida, una civilizaci&oacute;n. Sin el cuidado y mimo de la cantera, no hay equipo campe&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/soberbio-bofeton-columna-angel-alonso-la-buhardilla_129_13527073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 09:30:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soberbio bofetón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Gobierno de España,Niños,Jóvenes,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un barco frágil de papel]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/un-barco-fragil-de-papel-la-amistad-columna-escritora-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension_129_13527002.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8879abae-e4ce-4317-bfef-2aca767a7f0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un barco frágil de papel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Está en crisis la amistad? Dejándose llevar por un enfoque optimista, la respuesta serIa: ‘¡No, de ninguna manera!’. Sin embargo, la palabra ‘amistad’, para ser bien definida, pasa no solo por un filtro de naturaleza lingüística, sino por lo que  significa ‘tener amigos’. Por ello esta invitación a reflexionar sobre la misma</p></div><p class="article-text">
        Hab&iacute;a una vez un argentino nacido en La Pampa cuya vida fue tocada por la varita m&aacute;gica del genio musical y la alta sensibilidad del poeta; al parecer, un hombre com&uacute;n y corriente, si no hubiera sido por la forma en que lleg&oacute; a fascinar a m&aacute;s de una generaci&oacute;n con sus canciones. Posiblemente muchos de los j&oacute;venc&iacute;simos amantes del reguet&oacute;n, el <em>hip-hop</em>, la m&uacute;sica electr&oacute;nica, etc&eacute;tera, no conozcan &ndash;y ni siquiera hayan o&iacute;do hablar&ndash; de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Alberto_Cortez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Alberto Cortez</strong></a>, aun cuando sus abuelas &ndash;y quiz&aacute; alg&uacute;n genitor nost&aacute;lgico de su siempre bien amada adolescencia&ndash; de vez en cuando suspire en casa mientras escucha una balada de <strong>&lsquo;la voz de la amistad&rsquo;</strong>, sobrenombre con el que, a principios de los a&ntilde;os setenta, <strong>Carlos Camacho</strong> (presidente de la entonces discogr&aacute;fica espa&ntilde;ola <strong>Hispavox </strong>en M&eacute;xico) editara los &aacute;lbumes del exitoso cantante.
    </p><p class="article-text">
        Se dice que el impacto ocasionado por la canci&oacute;n <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ioUwRM-F8N4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cuando un amigo se va</em></a> (escrita por Cortez al morir su padre) fue aquella que llev&oacute; a Camacho a usar el mencionado apelativo como eslogan publicitario en la portada de los discos y en los carteles del aclamado cancionista. Recordamos, sin embargo, otra composici&oacute;n del m&uacute;sico argentino, en la que la esencia de la amistad queda excelentemente definida: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=fy3N8AKhY5Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>A mis amigos</em></a>, melod&iacute;a lanzada por Cortez en 1975 como parte del disco hom&oacute;nimo, en cuya primera estrofa se expresa la esencia de este &lsquo;afecto puro y desinteresado&rsquo;: <em>A mis amigos les adeudo la ternura </em>/<em> Y las palabras de aliento y el abrazo </em>/ <em>El compartir con todos ellos la factura </em>/<em> Que nos presenta la vida, paso a paso</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo definir la amistad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Un barco fr&aacute;gil de papel </em>/ <em>Parece a veces la amistad /</em> <em>Pero jam&aacute;s puede con &eacute;l </em>/ <em>La m&aacute;s violenta tempestad</em>: el retornelo de <em>A mis amigos</em> hace alusi&oacute;n a &lsquo;las tempestades&rsquo; que la amistad enfrenta en su traves&iacute;a por el oc&eacute;no de las relaciones humanas. &iquest;Y es que, a pesar de los variopintos contratiempos ocasionales, qui&eacute;n no ha tenido &ndash;al menos&ndash; un aliado a quien confesarle los pecados y las penas y con quien compartir los mejores y los peores momentos de una etapa de la vida (o de toda ella)?
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con<strong> </strong>el Diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola, <strong>&lsquo;amistad&rsquo;</strong> es un &lsquo;afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato&rsquo;. Una vez aceptada esta explicaci&oacute;n, la experiencia nos lleva a describir este apego entre dos o m&aacute;s personas como sentimiento en el que prima una relaci&oacute;n de <strong>cooperaci&oacute;n emocional</strong> y &ndash;m&aacute;s importante a&uacute;n&ndash; un <strong>v&iacute;nculo estable</strong>, <strong>permanente</strong>, <strong>persistente</strong> &lsquo;en las buenas y en las malas&rsquo;. Y para afinar m&aacute;s a&uacute;n el concepto, citamos la primera estrofa del poema XLIV de los <em>Versos sencillos</em> de <strong>Jos&eacute; Mart&iacute;</strong>: <em>Tiene el leopardo un abrigo </em>/ <em>En su monte seco y pardo </em>/ <em>Yo tengo m&aacute;s que el leopardo </em>/ <em>Porque tengo un buen amigo</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por supuesto, &lsquo;no es oro todo lo que reluce&rsquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, en ocasiones, el nexo inexpugnable que representa la amistad viene conquistado por el enfado, el resentimiento, la rivalidad y la animadversi&oacute;n, sentimientos que terminan rompiendo la armon&iacute;a y &ndash;por ende&ndash; la fraternal alianza. Entonces, &lsquo;el barco fr&aacute;gil de papel&rsquo; se hunde en las profundidades del mar (o del mal, si cambiamos la &uacute;ltima consonante de la palabra) y todo termina.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Hay casos, sin embargo, en los que la amistad supera, ya no solo las rivalidades y controversias que puedan surgir, sino las adversidades del tiempo y la distancia. Me refiero a esos amigos que no renuncian a darnos su afecto (a veces, sin respuesta rec&iacute;proca inmediata) y que, al pasar de los a&ntilde;os, siguen a nuestro lado como el primer d&iacute;a, dispuestos a escucharnos y decididos a implicarse en nuestras peores circunstancias cueste lo que cueste. Esos amigos son pocos y apenas los contamos con los dedos de una mano. Pero son los verdaderos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Amistades &lsquo;en contrapartida&rsquo; o con expectativas?&hellip; &iexcl;Uy, qu&eacute; miedo!</strong></h2><p class="article-text">
        Tener &lsquo;un mill&oacute;n de amigos&rsquo; no es siempre garant&iacute;a de poder contar con el afecto m&aacute;s genuino por parte de aquel &ndash;o aquella&ndash; a quien suponemos &lsquo;camarada incondicional&rsquo;. <strong>Adri&aacute;n Triglia</strong>, <strong>Bertrand Regader</strong> y <strong>Jonathan Garc&iacute;a-Allen</strong>, autores de <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-psicologicamente-hablando/215527" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Psicol&oacute;gicamente hablando: un recorrido por las maravillas de la mente</em></a> (Paid&oacute;s, 2016) comentan en Psicolog&iacute;a y Mente (portal digital de divulgaci&oacute;n sobre psicolog&iacute;a, neurociencias y salud mental) las caracter&iacute;sticas de los &lsquo;falsos amigos&rsquo;. Se refieren, por ejemplo, a aquellos que pretenden entablar una amistad &iacute;ntima en poco tiempo o a quienes est&aacute;n a nuestro lado solo en los buenos momentos o a los que destacan solo nuestros defectos sin mencionar virtudes, llegando, incluso, a hablar mal a nuestras espaldas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo general, la manipulaci&oacute;n suele ser la clave de acci&oacute;n de los <strong>&lsquo;falsos amigos&rsquo;</strong>, sobre todo de aquellos que manifiestan aprecio cuando &ndash;en realidad&ndash; se acercan a nuestras vidas para buscar alg&uacute;n beneficio a cambio, por ejemplo, la compa&ntilde;&iacute;a que necesitan para llenar sus correspondientes vac&iacute;os emocionales. De esta forma, podemos llegar a convertirnos en &lsquo;animales de compa&ntilde;&iacute;a&rsquo; de un presunto buen amigo, siempre <em>bajo la espada de Damocles </em>de ser abandonados, en el momento menos esperado, por &lsquo;nuestro due&ntilde;o&rsquo;. Aun as&iacute;, continuamos creyendo que contamos con un camarada intachable del que &ndash;por nuestro bien&ndash; no deber&iacute;amos prescindir. &iquest;Acaso no es esta una adicci&oacute;n igual que otra cualquiera?
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, en determinadas circunstancias, nos dejamos &lsquo;arrastrar&rsquo; por alg&uacute;n denominador com&uacute;n afectivo y nos unimos a alguien solo porque ha vivido &ndash;o vive&ndash; experiencias similares a las nuestras (por lo general, negativas): la p&eacute;rdida de un ser querido, el rechazo por parte de alguien, el estar transitando por un mal per&iacute;odo econ&oacute;mico u otra raz&oacute;n relacionada con &lsquo;lo infeliz que soy&rsquo; y con el sentimiento victimista que acompa&ntilde;a &lsquo;al desdichado&rsquo;. Pero como bien dice el refr&aacute;n popular, &lsquo;quien no busc&oacute; amigos en la alegr&iacute;a, en la desgracia no los pida&rsquo;. Porque en casos como estos, tarde o temprano, la supuesta amistad deviene foco de conflictos y termina por regresar a su condici&oacute;n de partida: el desinter&eacute;s real por la otra persona seguido del inevitable distanciamiento o ruptura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Marina González-Quevedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/un-barco-fragil-de-papel-la-amistad-columna-escritora-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension_129_13527002.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 09:30:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un barco frágil de papel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que ha cambiado en Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/lo-que-ha-cambiado-en-ceuta-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13526933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92c1f7f2-c0df-450d-816c-5a8c3858acf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x697y166.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que ha cambiado en Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo de la ciudad autónoma en el norte de África ha sido más que un hecho aislado, y ha cambiado nuestra sociedad hasta un punto difícil aún de calcular</p></div><p class="article-text">
        Quien quiera que haya planeado lo de Ceuta ha sabido manejar perfectamente las palancas de la ingenier&iacute;a social. No se trata ya de si invaden o no un trozo de Espa&ntilde;a y de mostrar nuestra absoluta debilidad ante una contingencia de este tipo, sino de cambiar la mentalidad y la percepci&oacute;n de un pa&iacute;s entero sobre un tema tan sensible como la inmigraci&oacute;n y la solidaridad con el inmigrante.
    </p><p class="article-text">
        Porque eso es lo que ha sucedido: en los foros de derechas est&aacute;n m&aacute;s crecidos que nunca y en los de izquierdas se ha roto la antigua unanimidad al respecto. Ahora, a la mayor parte de la masa social le da igual ya que le llamen racista, facha o lo que sea: quiere que echen a esa gente, que la echen cuanto antes, y si pudiese ser <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/cargas-policiales-puerto-ceuta-agresion-decenas-personas-miembros-ong_1_13524691.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a palos</a>, mejor. Ese es el pulso que he tomado en muchos lugares y que me parece dif&iacute;cil de negar.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a social est&aacute; ahora contra las fronteras abiertas. La mayor&iacute;a social est&aacute; en contra de contemporizar, preguntarles a los inmigrantes lo que quieren y atender a sus deseos. De esto a volverse favorables a abrir fuego contra el que viole la frontera s&oacute;lo hay un par de pasos y un par de invasiones m&aacute;s. Un accidente. Un par de pirados. Poca cosa.
    </p><p class="article-text">
        Los que nos quer&iacute;an arrastrar a un conflicto, pueden estar de enhorabuena, porque el conflicto ya est&aacute; aqu&iacute;. Los que defend&iacute;an la ingenua postura de que la inmigraci&oacute;n es riqueza est&aacute;n en plena retirada a la vista de c&oacute;mo nuestros vecinos nos lanzan esa riqueza en riadas, a sabiendas de que son nuestras leyes las que nos mantienen indefensos.
    </p><p class="article-text">
        Algo ha cambiado con lo de Ceuta, y posiblemente sea para una larga temporada. Y se trata adem&aacute;s de algo visceral, reptiliano, que no atiende a razones, y que se llevar&aacute; por delante otros muchos logros si la Espa&ntilde;a progresista vuelve a dar la espalda a la gente de la calle o se limita a insultar a los que est&aacute;n enfadados.
    </p><p class="article-text">
        Lo realmente cabal y prudente ser&iacute;a cruzar a toda esa gente a la pen&iacute;nsula y dejarlos que se disgreguen por Europa, generando un efecto llamada de libro, para hacer lo mismo una y otra vez hasta que Europa se involucre en el problema. El problema, una vez m&aacute;s, es que en todo el continente ha sonado la misma alarma y no tardar&iacute;an en hacernos cargar a nosotros con ese mochuelo. Porque ahora ya la mayor&iacute;a social considera a toda esa gente un mochuelo, una carga, una lacra y un enemigo.
    </p><p class="article-text">
        Esa es la puerta que se ha abierto. Y es jodida de cerrar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/lo-que-ha-cambiado-en-ceuta-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13526933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 17:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que ha cambiado en Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Emigración,España,Unión Europea,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anatomía de un caballo, de Amancio González]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/anatomia-caballo-amancio-gonzalez-columna-semanal-escritor-luis-artigue-el-bibliopata_129_13504389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5cb293c5-bc1b-4462-8be5-af71250e023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Anatomía de un caballo, de Amancio González"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En arte uno hace lo que hace pero de pronto un día cambia, hace otra cosa, porque no lo hace él sino que alguien lo hace a través de él lo sepa uno o no… ¡Es entonces cuando la obra del artista, a menudo sin él saberlo, da un giro no calculado e inmarchitable!</p></div><p class="article-text">
        El punto de giro espiritual en la obra reciente del escultor Amancio Gonz&aacute;lez vino con la pieza sobre la pandemia del COVID que hizo para la glorieta del Hospital de Le&oacute;n, y en la cual nuestro escultor abandon&oacute; lo materialista, materico y antropomorfo para hablarnos emocionadamente y as&iacute;, mediante el prodigioso idioma del arte, de los que se superan, los que se elevan: en ese caso todos los sanitarios que volaron, por nosotros, por encima de su sueldo y de si mismos con el objetivo de salvar a su modo el mundo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y es que en efecto hay un determinado momento en el que el artista siente el peso de la est&eacute;tica, siente la vuelta al origen, ese momento epist&eacute;mico en que te das cuenta de que existe algo por encima de nosotros que nos supera. Los idealistas neoplat&oacute;nicos dicen que es la evidencia repentina del mundo de las ideas (en Plat&oacute;n nace no solo las religiones trascendentes sino tambi&eacute;n la est&eacute;tica en su rama de arte trascendente). Los espiritualistas por su parte desdicen a los idealistas y se&ntilde;alan que lo que le pasa al artista en ese punto es que roza lo divino&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sea como sea, en cualquier caso el arte, adem&aacute;s de camino interior continuo, es una cuesta en ascensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y el escultor Amancio Gonz&aacute;lez en este sentido se ha dado cuenta de que lleva toda una vida dedicado a la forma, lo antropomorfo (vean como ejemplo El Gigante de Santo Domingo conocido por 'La Negrilla', que viene a ser esa renatom&iacute;a de lativizaci&oacute;n de la grandeza humana que tambi&eacute;n hizo Jonathan Swift en <a href="https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/viajes-de-gulliver--0/html/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los viajes de Gulliver</em></a><em> </em>cuando el protagonista llega a la isla de los gigantes), la figura humana redimensionada, otro volumen, otra textura y en com&uacute;n el alma... la escultura antropom&oacute;rfica de Amancio Gonz&aacute;lez ha sido hasta ahora estudio de del hombre; el conocimiento de uno mismo, y, a trav&eacute;s de uno mismo y de la forma del cuerpo, v&iacute;a de acceso al todo,&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero de repente en el escultor Amancio Gonz&aacute;lez se han desatado est&eacute;ticamente los caminos de elevaci&oacute;n espiritual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso en esta nueva exposici&oacute;n reci&eacute;n inaugurada en <a href="https://armaga.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Galer&iacute;a &Aacute;rmaga</a> y titulada <em>Anatom&iacute;a de un caballo </em>ha utilizado el s&iacute;mbolo del caballo para elevarse de lo antropomorfo, elevarse est&eacute;tica y espiritualmente, como lo har&iacute;a un caballo que tiene algo de &aacute;ngel (eso en el fondo es el artista verdadero). Esa anatom&iacute;a del caballo creemos pujes que es la anatom&iacute;a de lo est&eacute;tico, el viaje desde la materia hacia lo espiritual y ese viaje que se hace por elevaci&oacute;n, como as&iacute; nos ense&ntilde;aron los m&iacute;sticos tales como Ramon Llull en el <a href="https://bipadi.ub.edu/digital/collection/p21046coll2/id/4525" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Libro del ascenso y descenso del entendimiento</em></a> o Ibn&nbsp;Arab&iacute; en <a href="https://archive.org/details/ibn-arabi.-las-iluminaciones-de-la-meca-ocr-2005" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Iluminaciones de la Meca</em></a><em>, </em>dos de los libros favoritos del gran espiritualista, gran artista y maestro de artistas Alejandro Vargas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, nos atrevemos a huir en esta ocasi&oacute;n de la cr&iacute;tica de arte y a situar en el v&eacute;rtice de esclarecimiento escrito de esta exposici&oacute;n la muerte reciente de nuestro maestro inolvidable Alejandro Vargas pues todos queremos analizar el caballo, y entenderlo, y hermanarnos con &eacute;l hasta domarlo y montarlo y que nos lleve arriba, nos eleve y nos conduzca al cielo donde est&aacute;n los nuestros convertidos en estrellas que en lo oscuro nos dan la luz mejor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El monumento a la lucha contra el coronavirus de Amancio en el Hospital de León."
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                El monumento a la lucha contra el coronavirus de Amancio en el Hospital de León.                            </span>
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        No tengo duda de que &eacute;sta es la exposici&oacute;n m&aacute;s m&iacute;stica de todas aquellas que ha realizado Amancio Gonz&aacute;lez. De hecho se ve tambi&eacute;n esto en los materiales, en c&oacute;mo ha querido solidificar lo espiritual, hacer lo que s&oacute;lo un escultor puede hacer, que lo espiritual sea de pronto s&oacute;lido: por eso utiliza con tanta pericia ahora los bronces para caminar entre lo figurativo, cuando trata el tema del caballo, y lo geom&eacute;trico con los cuadrados y cibos que bien parecen un homenaje a escultores abstractos de nuestro siglo XX como Chillida, Ibarrola y Oteiza. Pero en esta exposici&oacute;n tambi&eacute;n hay un trabajo de reelaboraci&oacute;n art&iacute;stica del duelo y lo aprendido y lo rezado para que lo espiritual no sea s&oacute;lo religioso, no sea s&oacute;lo est&eacute;tico, sino que sea tambi&eacute;n heterodoxo o, en su caso, cosmol&oacute;gico, casi con algo de hor&oacute;scopo. De hecho tambi&eacute;n aqu&iacute; hay simbolog&iacute;a c&oacute;smica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En suma tenemos que decir que esta exposici&oacute;n es el momento de madurez plena donde el caballo parece que vuela, acaso, porque no hay nada m&aacute;s dif&iacute;cil que eso. Si Vel&aacute;zquez fue capaz de revolucionar la pintura pintando la luz, el gran escultor que es Amancio Gonz&aacute;lez est&aacute; tratando de hacer ese mismo prodigio casi alqu&iacute;mico, el de esculpir el vuelo y esculpir el aire.
    </p><p class="article-text">
        La forma que parece aqu&iacute; a veces que no se sostiene en nada, pero es porque se sostiene en lo divino. Las manos invisibles de Dios sujetan la materia y a nosotros cuando nos quedamos solos, ya sin nuestros maestros y nuestros padres, navegando por nuestros propios medios por el mar de la vida como una nave al pairo... 
    </p><p class="article-text">
        Esa es la clave para entender la &uacute;ltima exposici&oacute;n de Amancio Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        La pieza m&aacute;s importante de esta exposici&oacute;n es por eso precisamente <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pegaso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pegasus</a>, porque es donde se funden las dos tradiciones de las que estamos hablando, el idealismo griego cargado de simbolog&iacute;a y el espiritualismo cristiano: todo en la figura de un caballo que en realidad es un &aacute;ngel. Y todo para decirnos, para hacernos ver, que se puede hacer escultura y que esta escultura no sea, como ha sido en la obra de Amancio Gonz&aacute;lez hasta ahora, un prodigio de lo mat&eacute;rico antropom&oacute;rfico, la escultura convertida en la canci&oacute;n de las cosas, sino una escultura que es algo que art&iacute;tica y espiritualmente est&aacute; m&aacute;s all&aacute;, que es el m&aacute;s all&aacute; de la materia, la forma informe, lo ang&eacute;lico, o, como dec&iacute;a San Juan Evangelista, la palabra hecha carne.
    </p><p class="article-text">
        Amancio Gonz&aacute;lez, domador de tempestades y de bestias, nos invita a subirnos al caballo, a elevarnos, y, por ende, a estar m&aacute;s cerca del cielo&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Esa es la raz&oacute;n por la que existe el verdadero arte! &iexcl;Por eso lo amamos tanto! &iexcl;Gracias!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/anatomia-caballo-amancio-gonzalez-columna-semanal-escritor-luis-artigue-el-bibliopata_129_13504389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 09:30:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Anatomía de un caballo, de Amancio González]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Exposiciones,Arte Contemporáneo,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miguel Cordero del Campillo, una vida intensa]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/miguel-cordero-del-campillo-una-vida-intensa-alma-mater-universidad-de-leon-columna-pedro-victor-fernandez-cronica-del-pasado_129_13483082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99494dcd-b847-456e-9908-89526490c5bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1568y178.jpg" width="1200" height="675" alt="Miguel Cordero del Campillo, una vida intensa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La calle Miguel Cordero del Campillo, el gran impulsor de la Universidad de León, se aprobó por el Ayuntamiento de León el 27 de agosto de 2022 y se encuentra en el Campus de Vegazana entre la Travesía de Joaquín González Vecín y la propia Avenida de la Universidad</p></div><p class="article-text">
        La ciudad de Le&oacute;n tiene m&aacute;s nombres que merecen un lugar de memoria que calles nuevas para asignarlos. Uno de los m&aacute;s recientes es Miguel Cordero del Campillo, merecedor indiscutible de tal distinci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Le conoc&iacute; y le entrevist&eacute; para mi tesis doctoral. Me recibi&oacute; siendo ya un em&eacute;rito en su despacho de la Facultad de Veterinaria. De inmediato dedic&oacute; toda su atenci&oacute;n al tema que le propuse y se empe&ntilde;&oacute; en responder con solvencia las preguntas que le formul&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Este viejo profesor pose&iacute;a un <em>curriculum vitae</em> espectacular. Tres especies zool&oacute;gicas con denominaci&oacute;n latina llevan su nombre, expresiones de dif&iacute;cil pronunciaci&oacute;n que terminan en <em>corderoi</em>. No en vano emple&oacute; una vida entera a la veterinaria; tambi&eacute;n a la universidad, la pol&iacute;tica, la educaci&oacute;n, la historia; y nada de todo ello hizo a tiempo parcial. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un curriculum muy nutrido</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue director del centro La Granja, t&eacute;cnico de laboratorios Syva, profesor, vicedecano, decano, vicerrector, rector, doctor honoris causa, fundador y presidente de la Asociaci&oacute;n de Parasit&oacute;logos de Espa&ntilde;a, miembro honor&iacute;fico de varias instituciones cient&iacute;ficas y culturales, socio honorario de otras tantas, acad&eacute;mico, colegiado de honor&hellip; y senador en los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Mi caminar</em> &ndash;dej&oacute; escrito&ndash; <em>ha sido lento y prudente, siempre con un 'tempo' m&aacute;s moroso que mi pensamiento, que siempre ha ido m&aacute;s lejos. Pero no me siento aventurero, ni revolucionario, y por ello no he querido practicar el juego de los pasos adelante y atr&aacute;s, de que hablaba Lenin.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Le&oacute;n le llor&oacute;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 12 de febrero de 2020, acaso barruntando una pandemia que se ven&iacute;a encima, ILE&Oacute;N abr&iacute;a panel con una <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/muere-miguel-cordero-campillo-alma-mater-universidad-veterinaria-anos_1_9477509.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">noticia triste</a>: &ldquo;Este mi&eacute;rcoles ha trascendido el fallecimiento a los 95 a&ntilde;os de edad, reci&eacute;n cumplidos el pasado mes de enero, de Miguel Cordero del Campillo, alma mater de la Universidad de Le&oacute;n, senador constituyente por la provincia leonesa, y eminencia mundial en el &aacute;mbito de la Veterinaria. Sin duda y por un&aacute;nime opini&oacute;n, uno de los leoneses m&aacute;s reputados e influyentes del siglo XX&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Miguel Cordero del Campillo, alma mater veterinaria de la Universidad de León.                            </span>
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        Su vida fue un salto silencioso de lo poco a lo mucho. De hijo de guardia civil a senador; de alumno de los agustinos a catedr&aacute;tico de universidad, investigador y veterinario; de t&eacute;cnico de laboratorio a doctor honoris causa; de su natal e inundada Vegami&aacute;n (all&iacute; naci&oacute; en 1925) al rectorado fundacional de la Universidad de Le&oacute;n. Un camino largo, lleno de metas volantes, sin descanso, que supo guiar con independencia y val&iacute;a este leon&eacute;s templado, incluso cuando estuvo en su esca&ntilde;o de senador.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;</em>(...) <em>Para los reaccionarios soy un rojo peligroso, mientras que los izquierdistas me consideran un hombre conservador. La raz&oacute;n es que soy, de verdad, independiente y apoyo cuanto me parece razonable, sin leer antes la etiqueta. Pero nadie se enga&ntilde;e, soy un socialdem&oacute;crata, lo que para algunos es poco y para otros demasiado&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las aulas y la pol&iacute;tica</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las aulas de los agustinos descubri&oacute; la literatura y se convirti&oacute; en un lector sin descanso. En su casa familiar contaba tambi&eacute;n con una buena colecci&oacute;n de cl&aacute;sicos. A los catorce a&ntilde;os descubri&oacute; su pasi&oacute;n por la biolog&iacute;a y las Leyes de Mendel. Gracias a aquellos viejos planes educativos, tuvo la suerte de estudiar franc&eacute;s en el Bachillerato y alem&aacute;n en Veterinaria. La eclosi&oacute;n en el laboratorio estaba a punto de producirse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Caricatura de Miguel Cordero del Campillo.                            </span>
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        En los entresijos de la pol&iacute;tica se fue reafirmando en ideas propias, motivado siempre por los acontecimientos y las vivencias que observ&oacute; y experiment&oacute;. En su biblioteca figuraban en baldas parejas las obras de Aza&ntilde;a, Prieto, Besteiro, la Pasionaria, Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera y el <em>Mein Kampf</em> de Hitler. Como trabajador constante, met&oacute;dico y riguroso, desarroll&oacute; un trabajo de investigaci&oacute;n puntero y una conciencia social cr&iacute;tica, a favor de los d&eacute;biles. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pionero profesor de Veterinaria</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l mismo asegur&oacute; que hab&iacute;a estudiado veterinaria para no tener que alejarse de Le&oacute;n. Aqu&iacute; supo trabajar, aportar, servir y agradecer a la sociedad en la que vivi&oacute;, como funcionario p&uacute;blico, con un sentimiento leon&eacute;s enraizado, aunque en sus adentros siempre fue ciudadano del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Dej&oacute; obra escrita, tanto cient&iacute;fica como vital. Escribi&oacute; sobre su experiencia biogr&aacute;fica, sobre la veterinaria, sobre la universidad, sobre los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n, sobre F&eacute;lix Gord&oacute;n Ord&aacute;s, a quien tanto admiraba. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Miguel cordero del campillo, en su casa durante sus últimos años.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En su camino sin descanso dirigi&oacute; 27 tesis doctorales y fue autor de 24 monograf&iacute;as. Como parasit&oacute;logo destacaron sus estudios sobre coccidiosis. Pas&oacute; por Giessen (Alemania), Weybridge (Reino Unido), Texas. El laboratorio, la bata y la paciencia contribuyeron a extender conocimientos nuevos en parasitolog&iacute;a y zoonosis. Su formaci&oacute;n t&eacute;cnica le llev&oacute; a aplicar la filog&eacute;nesis a la observaci&oacute;n social, llegando al consecuencialismo hist&oacute;rico, como si se tratara de un &aacute;rbol taxon&oacute;mico que sugiere diversidad y no un s&oacute;lo punto de vista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Talante humanista</strong>
    </p><p class="article-text">
        Su perfil humanista le llev&oacute; a impartir Historia de la Medicina Preventiva y adentrarse en el campo de la historia. En cada p&aacute;gina escrita experimentaba la sensaci&oacute;n de convertirse en un cronista, cronista de la universidad, de la Transici&oacute;n, de su propia vida en <a href="https://www.paraisolector.com/producto/cronica-de-un-compromiso-los-anos-de-la-transicion-politica-en-leon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C</a><a href="https://www.paraisolector.com/producto/cronica-de-un-compromiso-los-anos-de-la-transicion-politica-en-leon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>r&oacute;nica de un compromiso: los a&ntilde;os de la transici&oacute;n pol&iacute;tica en Le&oacute;n</em></a>. Acab&oacute; siendo el historiador local que desgranaba los hechos como si se tratara de una labor frente al microscopio. 
    </p><p class="article-text">
        Una reflexi&oacute;n final:     
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En lo que nos afecta a los vecinos de Le&oacute;n</em> &ndash;dijo en 1988&ndash;, <em>la situaci&oacute;n es para llorar silenciosamente, hacia dentro, y enrojecer de verg&uuml;enza hacia el  exterior. Ser&aacute; que nos lo merecemos. Pero ello nada tiene que ver con el proceso democr&aacute;tico&rdquo;</em>.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Víctor Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/miguel-cordero-del-campillo-una-vida-intensa-alma-mater-universidad-de-leon-columna-pedro-victor-fernandez-cronica-del-pasado_129_13483082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Sep 2026 07:45:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miguel Cordero del Campillo, una vida intensa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia de León,Vecinos,León ciudad,Ayuntamiento de León,Universidad de León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[León, cuna del sacrificio]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/leon-cuna-del-sacrificio-columna-escritora-violeta-serrano-desde-el-valle_129_13482169.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03590940-4e26-4ded-af78-fdce07a4a6ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150335.jpg" width="2000" height="1125" alt="León, cuna del sacrificio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">León es un paraíso que, sin embargo, demasiadas veces ha exigido ser sacrificado. La costumbre persiste tomando nuevas formas: de los molinos y las placas pasamos a las plantas de biogás, como reminiscencia de los viejos embalses</p></div><p class="article-text">
        Te subes a un columpio gigante y ves c&oacute;mo el reflejo del cielo se expande sobre una masa de agua que contienen unas monta&ntilde;as imponentes. Y debajo, lo sabes, una de las &uacute;ltimas luchas por la vida al filo de la democracia: Ria&ntilde;o como s&iacute;mbolo de una duda, de una sospecha, de una masacre que sin embargo expone por encima de todo su belleza de fiordo. Un poco m&aacute;s al centro recorres una carretera que te quita el aliento. La piedra caliza se erige como guardiana de un r&iacute;o que genera su propio cauce entre sus piernas. Las hoces de Vegacervera te dejan muda y paras, te detienes para reconocer ese espacio que podr&iacute;a ser Nueva York entre edificios descomunales y, sin embargo, es una arquitectura natural que te parte el coraz&oacute;n porque no puedes entender c&oacute;mo no hab&iacute;as visto esto antes teni&eacute;ndolo a menos de dos horas de tu casa. Y luego, tambi&eacute;n, recuerdas esa canci&oacute;n de Rodrigo Cuevas y dices que por qu&eacute; no pasar por Casares de las alturas y en ese recorrido descubres el Valle de Arbas y miras con un catalejo c&oacute;mo hay ovejas negras y vacas enormes que pastan por la monta&ntilde;a como si no hubiese nada  que temer, aunque lo haya. Te tomas un caf&eacute; cargad&iacute;simo en un pueblo en el que parece que no ocurre nada pero hay un bar precioso donde la escultura de una bruja cuelga del techo de la entrada y en el ba&ntilde;o hay un conjuro para que el vigor de los hombres no decaiga. Sin embargo en esa zona parece que la vida se ha detenido o tal vez sea porque el agua de lluvia ha llegado en la previa de que agosto termine y entonces parece que la estampida se produce antes de lo que est&aacute;bamos acostumbrados en esta tierra en la que el verano es patria del huido y el oto&ntilde;o nostalgia del que resiste al abandono. Llegas as&iacute; a Babia y Luna y resulta que all&iacute; pusieron el ojo los reyes y no es de extra&ntilde;ar porque te sientes como un Dios en la tierra cuando la naturaleza te abraza y te dejas morir en sus manos solo para renacer. Recuerdas, entonces, que en Villaman&iacute;n hay un lugar en el que te echan de comer como si no engordase y puede ser que no suceda porque lo que se come con tanto placer solo puede generar alegr&iacute;a en el cuerpo y en el alma. 
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco te introduces en el camino de regreso a casa y te preguntas por qu&eacute; hay lugares que se despliegan como para&iacute;sos en la tierra y otros que sencillamente est&aacute;n ocultos a las masas. Y justo cuando est&aacute;s recorriendo esa ruta de vuelta te llega un mensaje al m&oacute;vil en el que dicen que en tu pueblo, apenas al lado, en el t&eacute;rmino del Val de San Lorenzo, en Maragater&iacute;a, planean ubicar una planta de Biog&aacute;s, y miras por la ventanilla del coche y ves que ah&iacute;, en la monta&ntilde;a de Le&oacute;n, tambi&eacute;n hay carteles por todas partes en los que la gente dice que no al mismo sacrificio. 
    </p><p class="article-text">
        Firma, <a href="https://c.org/FCnkpYJLS5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puedes firmar en contra aqu&iacute;</a>, porque podemos contra el olvido y el abandono, pero ser pasto del residuo ajeno y el olor a putrefacto es demasiado: una frontera contra la que levantarse, una forma de agruparse, otra vez, y decir no a una nueva forma de sacrificarnos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/leon-cuna-del-sacrificio-columna-escritora-violeta-serrano-desde-el-valle_129_13482169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 09:30:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[León, cuna del sacrificio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Riaño,Vegacervera,Montaña Central,Villamanín,Babia,Luna,Maragatería,Energía,Medio Ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vaya cuánto tiene que aprender el pendón de San Isidoro de Moncloa de José Antonio Diez]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/cuanto-tiene-que-aprender-el-pendon-de-san-isidoro-de-moncloa-de-jose-antonio-diez-columna-semanal-escritor-luis-artigue-el-bibliopata_129_13488703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d53aa1fa-7333-4d46-8c87-1d995626de4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x613y396.jpg" width="1200" height="675" alt="Vaya cuánto tiene que aprender el pendón de San Isidoro de Moncloa de José Antonio Diez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">José Antonio Diez, alcalde, versus el Pendón de San Isidoro de Moncloa, más que una guerra civil palaciega, parece un tebeo… Sí, hay políticos que tienen despacho. Y hay políticos que tienen jefe</p></div><p class="article-text">
        Viene esto a cuento de que Jos&eacute; Antonio Diez, alcalde, decidi&oacute; ir a la concentraci&oacute;n en defensa de Ceuta, de los ceut&iacute;es, de la ley y de la integridad territorial de Espa&ntilde;a. Parece poca cosa, tan solo un gesto, pero, en estos tiempos de obediencia con auricular, argumentario fotocopiado y disciplina de hormiguero, empieza a parecer una haza&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; palabra tan antigua, el verbo ir, la va a pronunciar y poner en pr&aacute;ctica porque lo suyo no es un socialismo de joyero sino uno de periferia y pueblo llano, digno y legal. Ir donde uno cree que debe estar. Sin consultar el mapa de la cartograf&iacute;a de intereses y sofismas de Ferraz. Sin esperar el permiso de Moncloa. Ir porque Ceuta es Espa&ntilde;a y porque hay asuntos que no deber&iacute;an caber en la peque&ntilde;a mercer&iacute;a de las siglas. Ol&eacute; tus huevos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, El Pend&oacute;n de San Isidoro de Moncloa, &eacute;se al que venir a Le&oacute;n &Aacute;balos y  Koldo no le increpaban ni amenazaban, difunde doctrina. En efecto el Pend&oacute;n de San Isidoro de Moncloa es un hombre aplicado. Recibe el argumentario, lo lee, lo subraya y lo entrega. Ahora toca hablar de serenidad, cooperaci&oacute;n, responsabilidad. La pol&iacute;tica ha perfeccionado el eufemismo: ya no se dice obedecer, sino coordinarse; ya no se dice callar, sino ser prudente; ya no se dice mentir sino cambiar de opini&oacute;n; ya no se dice invasi&oacute;n sino percance migratorio... 
    </p><p class="article-text">
        Baltasar Graci&aacute;n habr&iacute;a disfrutado de estos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        Diez, en cambio, ha hecho algo mucho m&aacute;s antiguo: ejercer de verdad de alcalde. Y un alcalde no es un delegado provincial de Madrid ni de Valladolid. Es el hombre que representa a su ciudad. A Le&oacute;n. Una ciudad que, por cierto, tiene la vieja costumbre de preferir que sus pol&iacute;ticos sean antes leales a su palabra que cualquier otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Los partidos pasan. Los secretarios provinciales pasan. Los ministros pasan. Hasta los presidentes pasan, aunque alguno haya desarrollado una cierta vocaci&oacute;n de eternidad&hellip;. Pero Ceuta queda. Y Le&oacute;n queda. Espa&ntilde;a queda, co&ntilde;o&hellip; Ah&iacute; est&aacute; la diferencia entre la pol&iacute;tica y el poder: la primera deber&iacute;a servir a lo que permanece; el segundo suele servir a quien manda.
    </p><p class="article-text">
        Por eso cu&aacute;nto tiene que aprender El Pend&oacute;n de San Isidoro de Moncloa de Jos&eacute; Antonio Diez. No de socialismo. Ni siquiera de patriotismo. M&aacute;s bien de esa rara dignidad que consiste en tener un cargo y no convertirse en propiedad de  quien puede renovarte el cargo. En recordar que el partido tiene sus jefes, pero la representaci&oacute;n tiene otro: el ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        Los lacayos, en cambio, nunca est&aacute;n solos. Tienen grupo de WhatsApp, eso s&iacute;. Tienen argumentario. Tienen llamada. Y tienen siempre a alguien que les indica d&oacute;nde ponerse para la fotograf&iacute;a de prensa.
    </p><p class="article-text">
        Diez, esta vez, ha elegido otra cosa. Ha elegido estar donde hay que estar: con la mejor Espa&ntilde;a que, para los socialistas de verdad, es la de abajo, llana, trabajadora, legal, digna y en pie.
    </p><p class="article-text">
        Son dos palabras que deber&iacute;an ser triviales y que hoy suenan casi revolucionarias: yo voy. Esas palabras recuerdan muy mucho lo que escribi&oacute; la mejor pensadora que ha tenido Espa&ntilde;a, Mar&iacute;z Zambrano, en <a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/bibliotecas-de-autor/hacia-un-saber-sobre-el-alma-maria-zambrano-9788491813897/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hacia un saber sobre el alma</em></a><em>: </em>la fundaci&oacute;n del Partido Socialista Obrero Espa&ntilde;ol por Pablo Iglesias supuso dotar de dignidad y disciplina a la ideolog&iacute;a&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        En efecto primero est&aacute; la dignidad, y luego la disciplina&hellip; Jos&eacute; Antonio Diez demuestra que lo sabe&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        El Pend&oacute;n de San Isidoro lo ignora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/cuanto-tiene-que-aprender-el-pendon-de-san-isidoro-de-moncloa-de-jose-antonio-diez-columna-semanal-escritor-luis-artigue-el-bibliopata_129_13488703.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 09:30:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vaya cuánto tiene que aprender el pendón de San Isidoro de Moncloa de José Antonio Diez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,España,José Antonio Diez,Ayuntamiento de León,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pregón (IV): el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-pregon-cuarta-parte-el-futuro-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13486233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7cbfe25-9b9a-40ff-9f9b-3478b65563a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pregón (IV): el futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este cronista ha tenido el privilegio de poder inaugurar las pasadas Fiestas de San Roque de Boñar con el tradicional pregón, un emotivo homenaje a la Montaña Leonesa que mira en este último episodio hacia el futuro</p><p class="subtitle">TERCERA PARTE - La infancia</p></div><p class="article-text">
        Permitidme hablar ahora del presente y del futuro de nuestra villa, detenernos un momento para reivindicar las maravillas que tenemos en la Monta&ntilde;a Leonesa. Y esto es algo que tiene m&aacute;s valor si cabe cuando lo escuchamos de muchos de los que nos visitan cada a&ntilde;o y que se han quedado con la boca abierta al descubrir nuestros paisajes, nuestros cristalinos e infinitos r&iacute;os, nuestros frondosos bosques o nuestra gastronom&iacute;a&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Gente de lugares tan dispares como Inglaterra, Portugal, Francia o cualquier rinc&oacute;n de Espa&ntilde;a. Muchos de ellos ven&iacute;an por primera vez a nuestra monta&ntilde;a y se han quedado asombrados por su belleza. Y algunos han prometido volver. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos un entorno privilegiado por el que merece la pena luchar. Ojal&aacute; que todos los peque&ntilde;os negocios que se han emprendido estos &uacute;ltimos a&ntilde;os sigan transformando la vida de Bo&ntilde;ar y animen a otros muchos a invertir en nuestra monta&ntilde;a. Creo sinceramente que las posibilidades son muchas y que hay que seguir luchando por nuestra tierra. Aqu&iacute;, y os lo dice un retornado, una de esas cada vez m&aacute;s habituales personas que hemos decidido volver al pueblo, se puede vivir muy bien, tenemos una calidad de vida fant&aacute;stica, tranquila y disfrutona. Que se entere todo el mundo, que vengan, que nos visiten, que participen de todas las excursiones y actividades que ofrece esta monta&ntilde;a, que compren cualquiera de las magnificas viandas que da esta tierra, qu&eacute; alternen por los bares, qu&eacute; se queden a comer y a dormir, que disfruten de esta maravillosa monta&ntilde;a y que, luego, lo cuenten. 
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            <span class="title">
                El centro urbano de Boñar con la torre de la iglesia destacando.                            </span>
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        Y si aqu&iacute; se puede vivir muy bien es tambi&eacute;n gracias a todos esos amigos que consiguen que los largos inviernos no sean tan largos entre celebraciones y risas, entre copiosas comidas y canciones. Tener todos esos buenos amigos que me han hecho re&iacute;r y crecer, en cualquier parte del mundo y en cualquiera de mis d&iacute;as, es una de los mayores tesoros que me ha dado la vida.
    </p><p class="article-text">
        Y por supuesto aqu&iacute; tambi&eacute;n se puede vivir bien gracias a todos vosotros, vecinos de Bo&ntilde;ar que compart&iacute;s retos y dudas, alegr&iacute;as y tristezas, conversaciones y hasta este mismo cielo que se lleg&oacute; a oscurecerse durante el tiempo que duro ese hist&oacute;rico eclipse. Gracias por hacer que la vida cotidiana de esta peque&ntilde;a comunidad sea tan f&aacute;cil, por estar unidos en los momentos m&aacute;s duros y tambi&eacute;n en los m&aacute;s felices como este.
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                Vista Aérea de Boñar.                            </span>
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        Antes de terminar me gustar&iacute;a pediros un peque&ntilde;o favor, que recordemos por un momento a todos esos familiares, amigos o vecinos que nos han dejado este a&ntilde;o dedic&aacute;ndoles un aplauso desde esta plaza. A los que nos han dejado este &uacute;ltimo a&ntilde;o y a todos los que cada uno de nosotros tenemos all&iacute; arriba, para que sepan que est&aacute;n la memoria de este pueblo, que nos acordamos de ellos.
    </p><p class="article-text">
        En fin, vecinos, la vida pasa, r&aacute;pida caravana, as&iacute; que a disfrutar cada d&iacute;a como si no hubiera un ma&ntilde;ana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-pregon-cuarta-parte-el-futuro-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13486233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 17:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pregón (IV): el futuro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Boñar,Vecinos,Montaña Central,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Septiembre, mes de transformaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/septiembre-mes-de-transformaciones-columna-escritora-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension_129_13483566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12f316c0-3ad0-41eb-811f-328c97ffe49a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x642y132.jpg" width="1200" height="675" alt="Septiembre, mes de transformaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A las puertas del otoño, septiembre se mece al vaivén de sus transformaciones, proponiéndonos días de celebración y haciéndonos recordar eventos que han quedado enmarcados en las páginas de la Historia. No estaría mal, pues, centrarnos en algunas de las fechas y peculiaridades de este mes</p></div><p class="article-text">
        Presumiendo de sus calurosas tardes de abanico en mano y amaneceres con vetas de fresco oto&ntilde;al, transita el otrora s&eacute;ptimo mes del calendario romano (en el que el a&ntilde;o empezaba en marzo y ten&iacute;a solo diez meses), devenido, posteriormente, noveno mes bajo el reinado de <strong>Numa Pompilio</strong>,<strong> </strong>cuando al antiguo lunario fueron a&ntilde;adidos enero y febrero. No obstante, a pesar del cambio ordinal, la denominaci&oacute;n de este per&iacute;odo del a&ntilde;o continu&oacute; siendo fiel a la ra&iacute;z latina <em>septem</em>, que hace referencia al n&uacute;mero siete.
    </p><p class="article-text">
        En fin, no sabemos por qu&eacute; el noveno mes contin&uacute;a denomin&aacute;ndose &lsquo;septiembre&rsquo;, si bien muchas son las interpretaciones relacionadas con la simbolog&iacute;a de una y otra cifra en cuesti&oacute;n. La <strong>Numerolog&iacute;a</strong>, por ejemplo, relaciona la magia de septiembre con el n&uacute;mero <strong>nueve</strong>, interpretando el mismo como culminaci&oacute;n de un ciclo en el que nueve es igual a tres veces tres y haciendo alusi&oacute;n a la renovaci&oacute;n efectuada durante esta etapa, lapso ideal para dedicarnos a la purificaci&oacute;n y a cambiar viejos h&aacute;bitos. Otras interpretaciones, sin embargo, se refieren a lo m&aacute;gico del &ndash;desde tiempos de <strong>Pit&aacute;goras</strong>&ndash; reverenciado n&uacute;mero <strong>siete</strong>: es este el caso de la tradici&oacute;n jud&iacute;a, que concibe septiembre como <em>Tishr&eacute;i</em> o s&eacute;ptimo mes del a&ntilde;o b&iacute;blico hebreo, tras el que todo renace.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                En septiembre se celebra el &#039;Día Mundial de la Paella&#039;.                            </span>
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        Sea como sea, de una forma u otra relacionamos septiembre con el cambio y la renovaci&oacute;n por percibirlo como proceso de tr&aacute;nsito (de lo c&aacute;lido a lo fr&iacute;o, del vigoroso resplandor al sosiego de las sombras, etc&eacute;tera), transcurso en el que nada resurge sin antes regresar a su punto cero. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Septiembre: mes de transformaciones</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay que ir demasiado lejos para darnos cuenta de las transformaciones que septiembre a&ntilde;ade a nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Resulta dif&iacute;cil pasar este per&iacute;odo por alto cuando consideramos, por ejemplo, lo que el mismo significa para profesores, escolares y progenitores: un arranque en seco despu&eacute;s del largo letargo estival, libros comprados a precios cada vez menos razonables, la vuelta a las actividades did&aacute;cticas y a las reuniones de padres y a los ex&aacute;menes&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Luego, si hablamos de las variaciones sonoras producidas en los espacios urbanos, septiembre nos devuelve a la algarab&iacute;a de las multitudes que regresan del pueblo a la ciudad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Portada de la Biblioa del Oso, primera publicada en español.                            </span>
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        Pero el mayor <em>shock</em> que septiembre nos propicia es el referido al clima con la despedida de las tardes luminosas &ndash;&iexcl;Qu&eacute; pena!&ndash;, el acortamiento de los d&iacute;as y la vuelta a las cazadoras guardadas en los armarios, todo ello sin prisa, diciendo adi&oacute;s al Sol que &ndash;tambi&eacute;n poco a poco&ndash; va dejando de quemarnos la piel.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Septiembre entre fechas solemnes y &lsquo;raras&rsquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, como todo mes, tambi&eacute;n septiembre tiene sus efem&eacute;rides; algunas de relevancia hist&oacute;rica y social; otras, &lsquo;m&aacute;s raras que un perro verde&rsquo;, exc&eacute;ntricas como <strong>Salvador Dal&iacute;</strong> paseando con un oso hormiguero por Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Haciendo menci&oacute;n de algunas de estas fechas, comenzamos por el tres de septiembre del dos mil veinticinco, hace apenas un a&ntilde;o, cuando sucedi&oacute; el atroz descarrilamiento del <strong>elevador de la Gloria</strong> en Lisboa que dej&oacute; un lamentable saldo de muertos y heridos. 
    </p><p class="article-text">
        Pasamos despu&eacute;s al d&iacute;a cinco, &lsquo;D&iacute;a Internacional de la Mujer Ind&iacute;gena&rsquo; dedicado a honrar la memoria de la hero&iacute;na aimara <a href="https://www.upc.edu.ar/homenaje-a-la-heroina-aimara-bartolina-sisa-vargas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Bartolina Sisa Vargas</strong></a>, peruana de la etnia aimara que luch&oacute;, junto a su esposo <strong>T&uacute;pac Katari,</strong> contra el colonialismo espa&ntilde;ol. Esta significativa efem&eacute;rides coincide, sin embargo, con dos festividades &lsquo;menos dram&aacute;ticas&rsquo;: el &lsquo;D&iacute;a Mundial de la Barba&rsquo; y el &lsquo;D&iacute;a Mundial del Bacon&rsquo;, jornadas no menos &lsquo;extravagantes&rsquo; que la que se celebra el siete de septiembre (nos referimos al &lsquo;D&iacute;a Mundial del Pelirrojo&rsquo;, fecha establecida para rendir homenaje a todos los que tienen ese color de pelo y &ndash;de paso&ndash; para protestar contra los estereotipos)&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y ahora toca el turno al d&iacute;a ocho, fecha declarada por la <strong>Unesco</strong> &lsquo;D&iacute;a Internacional de la Alfabetizaci&oacute;n&rsquo; y elegida en Espa&ntilde;a como &lsquo;D&iacute;a del cooperante&rsquo;. Luego, la Historia nos obliga a detenernos en el n&uacute;mero once, a fin de rememorar los terribles atentados al <strong>World Trade Center</strong> ocurridos en 2001, momento fatal en el que el mundo se detuvo para saltar a una dimensi&oacute;n tan extra&ntilde;a como incomprensible.
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                El 11 de septiembre de 2001, atentado al World Trade Center.                            </span>
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        A nuestro entender, poco tiene que ver la solemnidad de ciertas efem&eacute;rides con la espontaneidad (o ligereza, no s&eacute; c&oacute;mo definirlo) de otras. En el segundo caso est&aacute;, por ejemplo, el &lsquo;D&iacute;a Mundial de Batman&rsquo; establecido por iniciativa de <strong>DC Comics</strong> y <strong>Warner Bros</strong>,<strong> </strong>cuya celebraci&oacute;n se realiza el tercer s&aacute;bado del mes, coincidiendo este a&ntilde;o con el diecinueve&hellip; &iquest;Y c&oacute;mo dejar de mencionar el &lsquo;D&iacute;a Mundial de la Paella&rsquo; en el que se rinde homenaje al internacionalmente conocido plato valenciano?&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Nada, que hay un d&iacute;a para todo, sobre todo cuando se trata de comer bien.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, concluimos este recuento de fechas septembrinas haciendo alusi&oacute;n a dos de ellas, ambas de relevancia hist&oacute;rica: el veintiocho de septiembre, d&iacute;a en que <strong>Casiodoro de Reina</strong> public&oacute; la primera <em><strong>Biblia</strong></em> en castellano (conocida como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Biblia_del_oso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Biblia del oso</em></a><em><strong> </strong></em>por tener en su portada la imagen de un oso atrapando un panal de miel) y luego, el treinta, &lsquo;D&iacute;a Internacional del Traductor&rsquo;, establecido para rendir tributo a los profesionales de ese sector y en honor a San Jer&oacute;nimo, primer traductor al lat&iacute;n del mencionado texto.
    </p><p class="article-text">
        Mucho nos trae, en fin, septiembre con sus amaneceres que &ndash;recordando a <strong>Neil Diamond</strong> en la preciosa canci&oacute;n <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ekLlx_6U9wo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>September Morn</em></a>&ndash; nos hacen bailar hasta que la noche se convierte en nuevo d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Marina González-Quevedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/septiembre-mes-de-transformaciones-columna-escritora-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension_129_13483566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 21:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Septiembre, mes de transformaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Otoño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La iglesia de San Marcelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/iglesia-san-marcelo-columna-semanal-escritor-luis-artigue-el-bibliopata_129_13488054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d902bcfc-a043-4589-b897-a66b58907c7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La iglesia de San Marcelo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ahora que regresa del verano y del turismo Luis Artigue en su último artículo propone aprender a quedarse</p></div><p class="article-text">
        Escribi&oacute; <strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Pem&aacute;n</strong> que el verano es una aver&iacute;a del invierno, y yo estoy convencido de que es verdad, que el electr&oacute;dom&eacute;stico que funciona es el invierno: por eso a m&iacute; el verano que me gusta es el de Le&oacute;n, con mis escapadas a las fiestas de pueblo y a Asturias, y mis peri&oacute;dicos adelgazados de p&aacute;ginas y mis novelas-tocho. En verano, que es el tiempo en que est&aacute; de moda no viajar sino turistear, es un momento del a&ntilde;o en el que acostumbro a aprender a quedarme&hellip; &iexcl;Por eso <strong>San Marcelo</strong>!
    </p><p class="article-text">
        San Marcelo es el patr&oacute;n de Le&oacute;n, pero, desde que las fiestas de la ciudad son en San Juan como conmemorando el solsticio, esto ya no lo sabe casi nadie. Uno pregunta por San Marcelo y le miran como si hubiese preguntado por un t&iacute;o abuelo que emigr&oacute; a Am&eacute;rica. Patr&oacute;n de Le&oacute;n, s&iacute;, se&ntilde;or. Pero Le&oacute;n tiene hoy otros patronos: el turismo, las terrazas, las obras de la Calle Ancha que duran m&aacute;s que un traje de pana, el tapeo epic&uacute;reo y democr&aacute;tico, el AVE y esa voluntad administrativa de convertir cualquier memoria en una placa.
    </p><p class="article-text">
        San Marcelo, mientras tanto, sigue ah&iacute;. Uno pasa por delante y ve la iglesia, que es una de esas cosas que est&aacute;n tan acostumbradas a estar con humildad, que hemos dejado de verlas. Como las farolas. Como nuestras madres. Como el idioma&hellip; Porque tampoco nos acordamos del lat&iacute;n&hellip; Y ah&iacute; San Marcelo empieza a decirnos algo importante.
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                Iglesia de San Marcelo en los años 60.                            </span>
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        Como me ense&ntilde;&oacute; siendo un muchacho mi insigne catedr&aacute;tico de lat&iacute;n coloquial don <strong>&Oacute;scar Ramos Ribera</strong>, Le&oacute;n no viene del selv&aacute;tico le&oacute;n. Esto convendr&iacute;a recordarlo alguna vez, sobre todo cuando paseamos con tanto orgullo ese animal rampante que parece haber fundado la ciudad personalmente a tenor de las esculturas urbanas de los puentes y las alcantarillas abiertas de la que sale el rey Le&oacute;n. <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/descubre-origen-nombre-ciudad-leon_1_10288422.htmlhttps://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/descubre-origen-nombre-ciudad-leon_1_10288422.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Le&oacute;n viene de Legio</a>. De la legi&oacute;n. De Roma. De aquellos soldados que plantaron aqu&iacute; sus piedras, sus tiendas, sus armas y, sobre todo, sus palabras.
    </p><p class="article-text">
        Antes del le&oacute;n rey de la selva estuvo la legi&oacute;n. Y antes de que Le&oacute;n fuese Le&oacute;n, fue una palabra latina. San Marcelo es, de alg&uacute;n modo, uno de los &uacute;ltimos romanos de la ciudad. No porque ande por ah&iacute; con sandalias y coraza, que ser&iacute;a inc&oacute;modo, sino porque en su iglesia todav&iacute;a queda esa memoria profunda de un mundo que nosotros hemos aprendido a llamar antiguo para no tener que llamarlo nuestro.
    </p><p class="article-text">
        Entrar en San Marcelo es entrar en una palabra que lleva dos mil a&ntilde;os pronunci&aacute;ndose y por eso sabe a pan compartido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un retablo barroco y el cristo de Gregorio Fern&aacute;ndez</strong></h2><p class="article-text">
        Dentro est&aacute; el retablo barroco, que es como una familia venida de muy lejos y vestida para una ceremonia interminable. <strong>San Marcelo y Santa Nonia</strong> est&aacute;n all&iacute; con todos sus hijos. Todos juntos. Una familia numerosa de santos, m&aacute;rtires y criaturas del cielo, como si fueran a salir de viaje y supieran que el viaje ser&aacute; largo y lento como un bolero&hellip; Qu&eacute; cosas hac&iacute;a antes la familia. Ten&iacute;a hijos. Ten&iacute;a muertos. Ten&iacute;a santos. Y ten&iacute;a una misi&oacute;n&hellip; Ahora tenemos los grupos de Whatsapp.
    </p><p class="article-text">
        Pero uno mira ese retablo y comprende que aquella gente se tomaba en serio lo de la familia. San Marcelo, Santa Nonia y sus hijos parecen una peque&ntilde;a compa&ntilde;&iacute;a de infanter&iacute;a celestial. Una familia en misi&oacute;n. Todos mirando hacia alguna parte que nosotros ya no sabemos se&ntilde;alar; hacia alguna parte que nos constituye invisible e indefectiblemente.
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; el Cristo de <strong>Gregorio Fern&aacute;ndez</strong>. Ese Cristo no viene a decorar nada. Ese Cristo viene de la muerte. P&aacute;lido, exhausto, ensangrentado, con esa crudeza que hoy llamar&iacute;amos gore porque hemos inventado palabras nuevas para cosas viej&iacute;simas. Gregorio Fern&aacute;ndez sab&iacute;a que para hablar del cielo hab&iacute;a que empezar por la carne, y no hizo un Cristo bonito sino un Cristo sufriente que da lo m&aacute;s grande que se tiene, la vida, para que tenga sentido la vida. El barroco espa&ntilde;ol no ten&iacute;a miedo a la sangre. Nosotros s&iacute;. Nosotros preferimos que todo parezca limpio, nuevo y sin usar, incluso la muerte. 
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute; lo m&aacute;s hermoso de San Marcelo no est&eacute; en el retablo ni en el Cristo, sino entre una cosa y otra: en el silencio (<em>silentium encarnatum</em> dec&iacute;a uno de los grandes nombres de la patr&iacute;stica, <strong>M&aacute;ximo el Confesor</strong>). Porque el silencio de San Marcelo no est&aacute; vac&iacute;o. Est&aacute; poblado. Hay de hecho silencios que son simplemente ausencia de ruido. Pero luego est&aacute; este. Este tiene moradas como el castillo interior de <strong>Santa Teresa de Jes&uacute;s</strong>. Tiene romanos. Tiene soldados. Tiene madres. Tiene viudas. Tiene ni&ntilde;os. Tiene muertos que laten como corazones. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cristo de los Balderas en San Marcelo de León, talla de Gregorio Fernández.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los forasteros lo entienden mejor que nosotros. Entra un extranjero, mira hacia arriba, contempla el retablo, se queda un momento quieto y comprende que aqu&iacute; hay algo. El leon&eacute;s, en cambio, pasa deprisa porque tiene una cita, porque llueve, porque va a comprar tabaco o porque ha quedado en <strong>Ordo&ntilde;o</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Lo he comprobado: <strong>el forastero viene a Le&oacute;n a mirar. El leon&eacute;s viene a llegar.</strong> Quiz&aacute; por eso deber&iacute;amos entrar alguna vez en San Marcelo como extranjeros. Sin saber. Sin prejuicios. Sin esa terrible familiaridad que nos hace ciegos a lo que tenemos delante. Y mirar el retablo. Mirar a la familia de San Marcelo. Al Cristo p&aacute;lido de Gregorio Fern&aacute;ndez. Y despu&eacute;s quedarse callado como se callan las monta&ntilde;as o los veleros. A lo mejor entonces escuchamos algo&hellip; No s&eacute; si ser&aacute; Dios. No s&eacute; si ser&aacute; Roma. No s&eacute; si ser&aacute; simplemente el eco de tantos hombres y mujeres que dejaron su huella sencilla de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Porque las lenguas, como las madres, no mueren del todo. Quedan debajo como sabemos que quedan las ciudades desde que el arque&oacute;logo <strong>Heinrich Schliemann</strong> nos redescubriera materialmente &Iacute;taca. Como queda Roma debajo de Le&oacute;n. Como queda la legi&oacute;n debajo del le&oacute;n, y queda San Marcelo debajo de todos nosotros.
    </p><p class="article-text">
        El patr&oacute;n de una ciudad que ya no se acuerda de su patr&oacute;n. Y, sin embargo, sigue ah&iacute;. Esper&aacute;ndonos como nos espera la familia (la familia, bueno es recordarlo aqu&iacute;, es saber que formas partes del sue&ntilde;o de alguien; es tu equipo de alta fidelidad)&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En efecto, a <strong>Lita</strong> la enterramos en San Marcelo (que es como guard&aacute;rnosla en el bolso, como llevarla puesta) un d&iacute;a luminoso y con un cielo de incre&iacute;ble belleza como el de hoy&hellip; &iexcl;A veces se te echa mucho de menos, vieja!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/iglesia-san-marcelo-columna-semanal-escritor-luis-artigue-el-bibliopata_129_13488054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 09:30:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La iglesia de San Marcelo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio,Obispado de León,Vecinos,León ciudad,Historia de León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otra rosa en Ponferrada y el sí a la propia autonomía]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/otra-rosa-en-ponferrada-y-el-si-a-la-propia-autonomia-leonesa-columna-semanal-maximo-soto-calvo_129_13482112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cad42c50-74c3-4be0-a89c-a2f4715fb672_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1026y404.jpg" width="1200" height="675" alt="Otra rosa en Ponferrada y el sí a la propia autonomía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Celebrando el día de la rosa socialista berciana. Desteñir la rosa roja socialista, tradicional y viva, no sé si a estas alturas no será un tema preocupante junto al divide, que ya es una constante en el tema leonés</p></div><p class="article-text">
        <strong>La rosa 'colorada' de siempre, en la supuesta mano socialista, ha empalidecido. </strong>En un gran panel de fondo rojo, dando respaldo a un grupo de leoneses socialistas, en Ponferrada, llamaba la atenci&oacute;n del observador la rosa colorada bien perfilada con blancos trazos que, a buen seguro, llevaba cierta intencionalidad, que en principio se nos escapaba.
    </p><p class="article-text">
        Estaba la gran pantalla roja a espaldas de algunos pol&iacute;ticos socialistas PSOE-Le&oacute;n, quienes pa&ntilde;uelo blanco al cuello actuaban como avanzadilla informativa de la postulaci&oacute;n electoral, ante los pr&oacute;ximos comicios locales que se avecinan. Y puede que un poco tambi&eacute;n como relleno veraniego.
    </p><p class="article-text">
        Portaban todas y todos, un pa&ntilde;uelo blanco colocado al cuello, eran socialistas con mando en plaza, provincial, auton&oacute;mico etc. que nos ata&ntilde;e. Algo sorprendente y no explicado, lo del albo aditamento pues dominan la diputaci&oacute;n provincial y se refugian en el Consejo Comarcal.
    </p><p class="article-text">
        Lo de la servilleta, va dicho 'sin acritud', remedando al presidente Felipe Gonz&aacute;lez cuando siendo un bravo joven sociata, promet&iacute;a &ldquo;poner el pa&iacute;s a trabajar&rdquo; y &iexcl;el rojo era su color!
    </p><p class="article-text">
        Lo blanco, novedoso y ocasional, no lo entiendo; desconozco la raz&oacute;n y acoplo como jugada en blanco, una apuesta partidista local, de quien tambi&eacute;n juega en el parlamento, all&aacute; en los <em>madriles</em>.
    </p><p class="article-text">
        En este momento me salta el recuerdo, inocente a m&aacute;s no poder, de un jovenzuelo compa&ntilde;ero de escuela. Hablando en torno a Jon&aacute;s, el tragado por una ballena, quien, sin saber por qu&eacute; se pon&iacute;a en el puesto del engullido y dec&iacute;a: Yo le buscar&iacute;a el alma para arranc&aacute;rsela&hellip; pero qu&eacute; dices c&oacute;mo se puede ver el &aacute;nima, le repliqu&eacute;. S&iacute;, s&iacute;, continu&oacute;: &iexcl;Ya ver&iacute;a yo algo blanco por all&iacute;! Me resulta &uacute;til y acoplado a lo que comento. &iquest;O no?
    </p><p class="article-text">
        El Bierzo, parte integrante del provincial Le&oacute;n es, por n&uacute;mero y empuje, necesario para los intereses comunes, de quienes, sometidos no s&oacute;lo por esta subdivisi&oacute;n de palabra, sino por el incongruente voto a las dos manos, nos mantiene &ndash;&iexcl;A todos los leoneses!&ndash; <strong>amarrados a los dominantes castellanos.</strong> Pasar por cola de rat&oacute;n pudiendo, con fundamento, valorizarse en separado constitucional como cabeza de Le&oacute;n, se entiende mal, o peor a&uacute;n, cuando <strong>hablan a la militancia leonesa de uni&oacute;n</strong> y parcialmente juegan al divide, con intereses espurios.
    </p><p class="article-text">
        Cit&eacute;, a Felipe Gonz&aacute;lez, <em>Isidoro</em> en la clandestinidad; y a hora aludir&eacute; a Alfonso Guerra, <em>el Canijo</em>, en igual coyuntura, quien pa&ntilde;uelo rojo al cuello, como todos los asistentes a Rodiezmo, en territorio leon&eacute;s, demasiadas veces lo acompasara con ira dicente, con retranca demoledora, con jocosa facundia, pero firme de ordinario, cuando acud&iacute;a a <strong>este lugar de nuestra tierra leonesa</strong>, para hablar a los asistentes, miles a veces. Siempre entend&iacute; que de modo especial a los de Asturias, mineros, UGT, que potencialmente, compart&iacute;an espacio ocasional como entrenamiento para un nuevo curso. Pero ellos, libres en su territorio auton&oacute;mico; en tanto los leoneses ya est&aacute;bamos amarrados al ente auton&oacute;mico castellano. <strong>S&iacute;, a esa facci&oacute;n, la castellana, a la que les gusta el lila al cuello</strong>, pero en su Villalar. Y nos lo tratan de imponer.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n retratada <em>ayer</em> en Ponferrada, objetivo primero hoy, me resulta bastante incomprensible, ante la ausencia del tradicional pa&ntilde;uelo rojo al cuello socialista, sustituido por un blanco tri&aacute;ngulo que nos lleva a pensar que a Le&oacute;n lo comido por lo servido, <em>in albis</em>, parece quedarle cual retint&iacute;n, una supuesta albura de futuro&hellip; La cuesti&oacute;n es si es fruto de su inventiva local, o trata de decir as&iacute;, que 'se han lavado los trapos sucios en casa'.
    </p><p class="article-text">
        Espectacular anuncio: &lsquo;<a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/juntas-vecinales-provincia-leon-dan-cita-mansilla-mulas-celebrar-gran-concejo_1_13465624.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Concejo para el 12 de septiembre en el Museo de los Pueblos Leoneses</a>'.<strong> </strong>El presidente de la Diputaci&oacute;n, Gerardo &Aacute;lvarez Courel y el diputado de Cultura&hellip; Emilio Mart&iacute;nez lo presentaron, una solemne convoctoria, <strong>un interesante encuentro de juntas vecinales leonesas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me atrevo a proponer a los representantes de las citadas juntas, para el encuentro, una votaci&oacute;n, en <em>un</em> <em>aqu&iacute; te pillo aqu&iacute; te mato</em>, o en su defecto, estudiar tal propuesta marcando fecha y modo de realizar <strong>una votaci&oacute;n de apoyo a las mociones municipales, ya efectuadas, para la propia autonom&iacute;a leonesa.</strong> Alzar la voz democr&aacute;tica del pueblo en concejo, en lo cremat&iacute;stico y en lo cultural-identitario.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo s&eacute;, algunas ya lo han hecho, pero me refiero hoy a que, en un<strong> Gran Concejo, a brazo alzado, tal petici&oacute;n cobrar&iacute;a un enorme valor. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lexit.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Máximo Soto Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/otra-rosa-en-ponferrada-y-el-si-a-la-propia-autonomia-leonesa-columna-semanal-maximo-soto-calvo_129_13482112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 17:00:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Otra rosa en Ponferrada y el sí a la propia autonomía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Bierzo,PSOE,Ponferrada,Autonomía de León,Leonesismo,Juntas Vecinales,Diputación de León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Demos un paseo por el callejero de León]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/demos-un-paseo-por-el-callejero-de-leon-columna-pedro-victor-fernandez-cronica-del-pasado_129_13482991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce3c157d-7c62-481b-bb17-d34227f1dd8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x471y442.jpg" width="1200" height="675" alt="Imagen antigua de la calle Azabachería del Barrio Húmedo de León."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nomenclator de las vías públicas es el espejo de la memoria colectiva de nuestra ciudad, el 'alter ego' de sus habitantes. La capital leonesa tiene muchos personajes para rescatar del olvido: placas, aceras y asfalto que los viandantes caminan sin conocer su historia</p></div><p class="article-text">
        Escritores y periodistas con columnas forjadas a base de oficio, como Javier Tom&eacute; y Jos&eacute; Luis Gavilanes, han tratado el tema del callejero leon&eacute;s. Se trata de un damero casi inabarcable ante tanto nombre. Dice la IA que el ayuntamiento de Le&oacute;n tiene cerca de ochocientas v&iacute;as urbanas, contando calles, avenidas y plazas. 
    </p><p class="article-text">
        Entre tantas aceras, filas de &aacute;rboles, farolas, asfalto, moradores y forasteros se concentra la esencia de la ciudad, cuyos nombres vuelan desde la historia remota hasta el presente. 
    </p><p class="article-text">
        Vuelo raso, a veces, otras con la solemnidad y colorido que proporcionan los sem&aacute;foros, la silueta de una hilera verde, fuentes hist&oacute;ricas, mobiliario urbano y otros entretenimientos urbanos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Memoria colectiva desde la Edad Media</strong></h2><p class="article-text">
        Un callejero es el espejo de la memoria colectiva estirada en el tiempo, con el apoyo indiscutible de un discurso y una selecci&oacute;n de nombres impulsados por el poder de cada momento de la historia. En &eacute;l se combinan reconocimiento, azar, fama y casualidad. El callejero de Le&oacute;n supone el encuentro de la ciudad con su historia, aunque las prisas, el despiste o la desgana permitan que pase desapercibido por su moradores y transe&uacute;ntes. Resulta sano recurrir al an&aacute;lisis, buscar la verdadera motivaci&oacute;n de los nombres, indagar qu&eacute; hay detr&aacute;s de la nomenclatura del callejero, valorar los cambios que aquel ha sufrido a tenor de los vaivenes sociales y pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        La vieja muralla reten&iacute;a en su recinto nombres viejos (Azabacher&iacute;a, Matasiete, Plater&iacute;as, Zapater&iacute;as, Arvejal, Serradores, Sal, Pozo, Paloma, Corral de Villap&eacute;rez, Torres de Oma&ntilde;a). Luego se derrib&oacute; parte de la muralla y se construy&oacute; el Ensanche, de la mano de arquitectos como C&aacute;rdenas, y se pusieron nombre de personajes hist&oacute;ricos, reyes, nobles y santos, mayormente: Alfonso, Ordo&ntilde;o, Col&oacute;n, Guzm&aacute;n, marqueses de San Isidro, San Claudio, Santa Nonia, Santa Clara, San Agust&iacute;n... 
    </p><p class="article-text">
        Las clases pudientes del nuevo ensanche abandonaron sus casonas solariegas y los chalets de rotundas fachadas que ten&iacute;an su asiento en el Paseo de las Moreras (actual Ordo&ntilde;o II) o en la avenida Padre Isla, para trazar calles rectas y plazas circulares, en cuadr&iacute;cula, con edificios de fachadas rectas, rematados en bohardillas con forma de rotonda y balcones a la calle. No se olvidaron del Teatro, del Casino, de la plaza de Toros, de avenidas con sombra y senderos rectos para pasear.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El siglo XX impuso sus valores</strong></h2><p class="article-text">
        La Segunda Rep&uacute;blica fij&oacute; carteles que hablaban de libertad y democracia, de un tiempo nuevo, de l&iacute;deres obreros y m&aacute;rtires de izquierdas (Pablo Iglesias, Capit&aacute;n Gal&aacute;n, Garc&iacute;a Hern&aacute;ndez, 14 de abril, plaza de la Libertad), los mismos nombres que el alcalde Enrique Gonz&aacute;lez Luaces quit&oacute; de un plumazo en 1936, para poner en su pedestal a Sanjurjo, Mola, Yag&uuml;e, Calvo Sotelo, General&iacute;simo, 18 de julio y Legi&oacute;n C&oacute;ndor. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La despedida de Legión Condor de León; la calle se llama hoy Varillas, aunque anteriormente a 1939 era Barillas (por sus bares)."
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                La despedida de Legión Condor de León; la calle se llama hoy Varillas, aunque anteriormente a 1939 era Barillas (por sus bares).                            </span>
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        El callejero, con sus movimientos pol&iacute;ticos y sus partidarios de rincones concretos de nuestro pasado, describe la oscilaci&oacute;n pendular de la historia, dejando huella de qui&eacute;n ha mandado y en qu&eacute; momento. La democracia tras el franquismo dio una vuelta de tuerca m&aacute;s y volvi&oacute; a denominar por su viejo nombre a la calle Ancha o la calle Varillas, y adopt&oacute; otras de nuevo cu&ntilde;o: Miguel Casta&ntilde;o, Baldomero Lozano, Gran V&iacute;a de San Marcos&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        No se par&oacute; aqu&iacute; el proceso, pues la Ley de Memoria Hist&oacute;rica de 2007 del Gobierno de Zapatero busc&oacute; hacer una justicia reparadora y sanearse con valores c&iacute;vicos reconocidos por todos. &iquest;Por todos? Por todos, no.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Quitar y poner</strong></h2><p class="article-text">
        Una cosa parece evidente: resulta traum&aacute;tico tanto quitar como poner, a lo que habr&iacute;a que a&ntilde;adir desobediencia pol&iacute;tica de muchos alcaldes que miran antes el color pol&iacute;tico que la soluci&oacute;n global. Y genera &ndash;dicen comerciantes y negocios&ndash; mucha confusi&oacute;n, porque se quitan de golpe un n&uacute;mero considerable de ellos. Pero la ciudad, cualquier ciudad, es un ser vivo que crece, cambia, se repara y olvida. 
    </p><p class="article-text">
        Los nuevos valores del feminismo han denunciado con meridiana claridad que ni una de cada diez calles tiene nombre de mujer. Y las pocas que han tenido la suerte de ser homenajeadas pertenecen a las familias reales, c&iacute;rculos religiosos y de santidad o mundo literario. As&iacute; podemos dirigirnos a Virgen Blanca, Santa Ana, Santa Nonia, Ana Mogas, Do&ntilde;a Urraca, Dama de Arintero, Pardo Baz&aacute;n, Rosal&iacute;a de Castro, P&iacute;cara Justina, Josefina Aldecoa. Entre todas no llegan a medio centenar. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Rotonda de Santa Ana en León capital.                            </span>
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        Dec&iacute;a el cronista Victoriano Cr&eacute;mer que la mujer leonesa supo hacer pol&iacute;tica callada cuando el hecho se consideraba &ldquo;cosa de hombres&rdquo;. Seguramente hoy no se tiene en pie esa sentencia, aunque el escritor local dijera que aqu&iacute; no se hac&iacute;a nada sin la debida sanci&oacute;n de una mujer (?).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las pedan&iacute;as tambi&eacute;n cuentan</strong></h2><p class="article-text">
        Incluyendo las pedan&iacute;as aleda&ntilde;as de Armunia, Trobajo y Oteruelo, el callejero de Le&oacute;n ofrece un listado enorme de nombres propios que han merecido el honor de la posteridad. Con una hojeada &ndash;con y sin hache&ndash; por encima, hemos contado tres alcaldes, seis Alfonsos, tres arquitectos, seis cardenales, ocho condes, cuatro doctores, ocho generales, diecisiete Juanes, diez maestros, cinco marqueses, ocho obispos, diecis&eacute;is cl&eacute;rigos, dieciocho cumbres o pe&ntilde;as, seis puertas de acceso, once r&iacute;os, cuarenta santos, once santas. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima reasignaci&oacute;n ha tenido lugar en junio de 2026. El pleno municipal ha <em>movido</em> en Armunia la placa de siete personajes que entran dentro del per&iacute;metro marcada por ley de Memoria Democr&aacute;tica. Se ha quitado a Calvo Sotelo y se ha puesto calle Mayor. Al general Mola por Curiel, al general Aranda por Aurora, al general Sanjurjo por Petrona, al general Yag&uuml;e por Ferrer, al general Mill&aacute;n Astray por Filandones y a Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera por Independencia.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta los precedentes, ha sido una buena tacada. Antes de esta remodelaci&oacute;n, s&oacute;lo se hab&iacute;an cambiado cinco de los veinticinco nombres propuestos por un grupo de expertos. Y a&uacute;n queda dinamita en el polvor&iacute;n que, de momento, no se toca por si detona con tanto ajetreo: Jos&eacute; Aguado, Teniente Andr&eacute;s Gonz&aacute;lez, Mariano Dom&iacute;nguez Berrueta, Obispo Almarcha, Las Campanillas, Alc&aacute;zar de Toledo, Fern&aacute;ndez Ladreda, Obispo &Aacute;lvarez Miranda, Joaqu&iacute;n L&oacute;pez Robles, Fernando Gonz&aacute;lez Regueral, Carlos Pinilla.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Repasaremos los personajes hist&oacute;ricos </strong></h2><p class="article-text">
        Hay un repertorio sobrado para ir dedicando una peque&ntilde;a biograf&iacute;a o relato a los que vayamos eligiendo, sin dejar de prometer variedad, equilibrio y temporalidad en la elecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En ello nos empe&ntilde;aremos de aqu&iacute; en adelante, si el lector lo ve conveniente.
    </p><p class="article-text">
        Lo titularemos 'Personajes hist&oacute;ricos del callejero leon&eacute;s'.
    </p><p class="article-text">
        Comenzamos...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Víctor Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/demos-un-paseo-por-el-callejero-de-leon-columna-pedro-victor-fernandez-cronica-del-pasado_129_13482991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 08:00:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Demos un paseo por el callejero de León]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia de León,Vecinos,León ciudad,Ayuntamiento de León,León Antiguo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y ante las elecciones que se avecinan qué postura tomamos]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/ante-las-elecciones-que-se-avecinan-que-postura-tomamos-leonesismo-autonomia-leon_129_13488556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d6d4d65-83a8-4498-8239-b5465fb90e09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x644y112.jpg" width="1200" height="675" alt="Y ante las elecciones que se avecinan qué postura tomamos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la Sabatina de 'Cheva' número 243, éste repasa las necesidades leonesas y las promesas de los políticos para que la gente reflexione mejor su voto en los comicios locales de mayo del año que viene y las generales 2027</p></div><p class="article-text">
        Empezamos septiembre y el verano no ha terminado, contin&uacute;a como demuestran las altas temperaturas meteorol&oacute;gicas. Lo que si empieza es el a&ntilde;o pol&iacute;tico; y &eacute;ste, a nivel nacional, arranca con mayor temperatura a&uacute;n que los meteorol&oacute;gicas, hasta puede romperse el term&oacute;metro.
    </p><p class="article-text">
        En lo que se refiere a nuestras Tierras Leonesas, si no fuera por la repercusi&oacute;n que produce las nacionales, el ambiente pol&iacute;tico en la calle, salvo equivocaci&oacute;n m&iacute;a est&aacute; con una temperatura m&aacute;s bien fresca, otra cosa es ambiente en los centros de decisi&oacute;n pol&iacute;tica. Me refiero a las sedes pol&iacute;ticas provinciales o locales.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos a la vista dos elecciones. En mayo las locales y auton&oacute;micas (las de este engendro castellano ya fueron en la primavera pasada) y las nacionales que tocan el verano del 2027; siendo posible que se celebren antes, incluso que las locales.
    </p><p class="article-text">
        Para las nacionales todos los partidos nos cuentan qu&eacute; intenciones tienen a desarrollar a nivel nacional, en particular en cada autonom&iacute;a, y en nuestro caso en la jurisdicci&oacute;n electoral de la provincia leonesa, y &iexcl;aqu&iacute; es donde un servidor se pone en prevenci&oacute;n!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Porque me asaltan toda clase de dudas al preguntarme qu&eacute; nos van a contar esta vez:</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Qu&eacute; van a hacer con la ronda norte de la ciudad de le&oacute;n, despu&eacute;s de tres a&ntilde;os en un caj&oacute;n (las sacan antes de las elecciones) sin determinar a&uacute;n cu&aacute;l de las tres posibles alternativas ser&aacute;, claro, cuando toque.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Recuperar el teatro Emperador, en espera desde el 2006.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; La segunda fase del Hostal San Marcos; reabierto como hotel en el 2020, habiendo destruido todos los salones espectaculares que ten&iacute;a, con la posibilidad de los mismos para acoger congresos.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; El segundo edificio del Incibe, proyectado en el 2007.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Las comunicaciones de El Bierzo con Orense, Asturias y Portugal, por carretera.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; La eliminaci&oacute;n del problema del puerto ferroviario conocido por El Manzanal.
    </p><p class="article-text">
        De lo que no esperamos nada.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Ya ser&iacute;a para nota lo de promocionar el aeropuerto leon&eacute;s. La Ruta de la Plata. La recuperaci&oacute;n de la Feve en la ciudad de Le&oacute;n. El soterramiento del tren en los ayuntamientos de San Andr&eacute;s y Le&oacute;n; Torneros; facilitar la comunicaci&oacute;n con Portugal para que la Le&oacute;n- Braganza sea una realidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por otro lado qu&eacute; nos van decir sobre:</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Qu&eacute; fechas barajan para la terminaci&oacute;n de las reformas de las UCIs en Le&oacute;n y Ponferrada.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Para cu&aacute;ndo las mejoras de las carreteras prometidas, de Le&oacute;n- Astorga; de Toreno a Villablino; La Robla-La Magdalena; Villablino a Piedrafita de Babia
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Las dos veces aprobada por mayor&iacute;a en las cortes castellanas: la Le&oacute;n-Braganza.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; La devoluci&oacute;n a la Facultad de Veterinaria leonesa del especial cometido de  asistencia a la fauna aut&oacute;ctona.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; La terminaci&oacute;n, y si a caso la ampliaci&oacute;n del Conservatorio,  que nace peque&ntilde;o
    </p><p class="article-text">
        &mdash; La asistencia completa y necesaria sanitaria, y educacional, en nuestros pueblos y centros hospitalarios
    </p><p class="article-text">
        &mdash; C&oacute;mo van a luchar contra los incendios,  la despoblaci&oacute;n. Para que  los permisos concedidos de explotaci&oacute;n minera, o la instalaci&oacute;n de molinos de aire o de explotaciones masivas para instalar parques de placas fotovoltaicas, puedan tener protestas de poblaciones ya muy disminuidas
    </p><p class="article-text">
        Y podemos seguir con otros muchos agravios y promesas, pero tengo claro cual es la situaci&oacute;n: &iexcl;El peligro no es que nos mientan repetitiva e insistentemente, sin ning&uacute;n sonrojo!  El peligro es... &iexcl;&iexcl;Que nos seguimos creyendo todas las mentiras una tras otra, elecci&oacute;n tras elecci&oacute;n!!
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n apuesta por Le&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay otro tema que deber&iacute;amos tener en cuenta, las empresas apuestan por Le&oacute;n, pero las administraciones manejadas por los partidos pol&iacute;ticos, se esfuerzan para lo contrario, y me explico:
    </p><p class="article-text">
        Villadangos funciona, porque habiendo terrenos&ldquo; con servicios&rdquo; las empresas vienen por conveniencia propia. En Torneros no hay ning&uacute;n tipo de servicio ni se espera ya, por no haber no hay ni capacidad de suministro el&eacute;ctrico. Y ojo no es que la Junta haya promocionado Villadangos desde un principio, se les ha escapado de la mano el control y ahora no tienen m&aacute;s remedio (afortunadamente y agradecidos) que tirar para adelante.
    </p><p class="article-text">
        Para el aeropuerto leon&eacute;s, al que Aena le ha negado cualquier ayuda, estamos en las mismas, si no hay servicios instalados, (obligaci&oacute;n de Aena) &iquest;Donde se van a colocar las empresas? Por el contrario, cuando ya los hay, se instalan como la AMLS, que se dedica a hacer digamos la ITV r&aacute;pida a los aviones.
    </p><p class="article-text">
        Para las fuerzas de seguridad, al menos alguno de los sindicatos de la polic&iacute;a nacional apuesta por la instalaci&oacute;n en Le&oacute;n de una nueva (UIP) unidad de intervenci&oacute;n provincial, &iexcl;las administraciones no!, es cierto que algunas leonesas si lo han hecho, pero mi pregunta es &iquest;lo hicieron con intenciones? o &iquest;s&oacute;lo para quedar bien? Dado los resultados, y, sobre todo, la escasa fuerza de su reivindicaci&oacute;n
    </p><p class="article-text">
        Otra muy preocupante, estamos viendo c&oacute;mo recibimos y aprobamos desde esta tierra, y en ocasiones, colaboraciones y designaciones de la FAO (organismo internacional) como el <a href="https://www.fao.org/giahs/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SIPAM </a>(Sistemas Importantes del Patrimonio Agr&iacute;cola Mundial), bajo el nombre oficial de <strong>Sistema Agrosilvopastoril de las Monta&ntilde;as de Le&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        O las <strong>siete Reservas de la Biosfera</strong> reconocidas de la monta&ntilde;a leonesa por la Unesco (otro organismo internacional) y aqu&iacute; a pesar de todo este reconocimiento internacional, no sabemos sacarle el mayor beneficio agroalimentario, denominaciones de origen, turismo de naturaleza, y en cambio s&iacute; autorizamos todo tipo de proyectos (explotaciones mineras, macro granjas, macro cementerios para sepultar o calcinar) que van a destruir lo que durante generaciones se ha sabido conservar hasta hoy.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar. Estimado lector: lee o escucha con atenci&oacute;n y no con devoci&oacute;n a los pol&iacute;ticos, no te dejes llevar por sus sue&ntilde;os que pueden ser espejismos para ganar votos; y, conseguidos &eacute;stos, y alcanzada su posici&oacute;n para seguir cobrando de tus impuestos, de lo prometido todo se vuelve, cuando m&aacute;s, en decir que hacen estudios uno tras otro,  y ante problemas t&eacute;cnicos, unos inventados y otros sin querer rematar nada,   la resoluci&oacute;n va camino de otras elecciones
    </p><p class="article-text">
        Leon&eacute;s, hay posibilidades de votos. Y si no las ves o no te convencen, abstenci&oacute;n. &Euml;sta no da posibilidades a que nadie hable en tu nombre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix José Pérez Echevarría ('Cheva')]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/ante-las-elecciones-que-se-avecinan-que-postura-tomamos-leonesismo-autonomia-leon_129_13488556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 17:00:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Y ante las elecciones que se avecinan qué postura tomamos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones,Leonesismo,Sociología,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jamón de Jabugo y paleta ibérica]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/jamon-de-jabugo-y-paleta-iberica-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13485213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44d17623-30f2-49c5-aa5f-c993ad46f488_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x608y238.jpg" width="1200" height="675" alt="Jamón de Jabugo y paleta ibérica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace algunos años me detuve en Guijuelo a comprar un jamón de gocho negro. Una vez en la vida tampoco podrá tildarse de dispendio. La vendedora también me ofreció paleta ibérica. Ambos productos tienen el mismo origen, pero calidad y precio difieren mucho entre sí</p></div><p class="article-text">
        n las anteriores elecciones auton&oacute;micas de Castilla y Le&oacute;n &ndash;no las que tuvieron lugar el presente a&ntilde;o&ndash; una figura que cotizaba al alza en el Partido Popular, a la saz&oacute;n presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Ayuso, pase&oacute; su ignorancia y su descaro en uno de los m&iacute;tines celebrados en la capital leonesa. Aupada por la popularidad que disfrutaba en aquel momento, se consider&oacute; lo suficientemente autorizada como para llamar <strong>paletos</strong> a todos los leoneses que albergamos la esperanza de que <strong>Nuestro Le&oacute;n</strong> recupere el status que nunca debi&oacute; perder.
    </p><p class="article-text">
        Esta se&ntilde;orita, de zafiedad contrastada, desconoce que el Magerit &aacute;rabe (Madrid) fue reconquistado por tropas leonesas de Alfonso VI o, mejor dicho, por <strong>paletos leoneses</strong> que arriesgaron su vida para que varios siglos m&aacute;s tarde una deslenguada con incontinencia verbal viniera a insultar a sus descendientes en su propia casa. Por suerte para ella, durante muchos a&ntilde;os el Partido Popular, sea quien sea el candidato que vaya al frente, ha vapuleado al PSOE y a la cohorte de partidos de izquierdas que han disputado el trono de la comunidad madrile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Alberto Ru&iacute;z Gallard&oacute;n, Esperanza Aguirre, Ignacio Gonz&aacute;lez, Cristina Cifuentes, &Aacute;ngel Garrido y ahora Isaabel Diaz Ayuso, han pasado por encima de un Partido Socialista que no ha podido cometer m&aacute;s torpezas en la capital de Espa&ntilde;a, empezando por la prepotencia del PSOE, pasando por la ambig&uuml;edad ideol&oacute;gica de Joaqu&iacute;n Leguina o el hurto de cartera perpetrado por Esperanza Aguirre cuando, con el Tamayazo, descabalg&oacute; a un flojo Simancas que hab&iacute;a ganado las elecciones. Ni siquiera el latrocinio de cremas perpetrado por Cristina Cifuentes en unos grandes almacenes o los casos de corrupci&oacute;n de diputados populares sirvieron para que a los socialistas se les abrieran las puertas de la Real Casa de Correos, sede del gobierno madrile&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que desde hace siete a&ntilde;os esta lenguaraz damisela rige los destinos de casi la s&eacute;ptima parte de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, esa que se api&ntilde;a en un colmenar castellano como es Madrid. &ldquo;Madrid es Espa&ntilde;a&rdquo; dijo en una ocasi&oacute;n esta ni&ntilde;a bien con aires de chulapa y soberbia de <em>manola</em>. Esta criatura se ha visto rodeada de un aura de imbatibilidad que la ha catapultado a un status muy por encima de su val&iacute;a real. Hay una amnesia interesada para olvidar que esta pobre chica fue la encargada de gestionar las redes sociales de Pecas, el perro de Esperanza Aguirre, ide&oacute;loga del proyecto Ayuso juntamente con Aznar. 
    </p><p class="article-text">
        Ayuso es un personaje vulgar que goza de la aprobaci&oacute;n de no pocos caballeros que homologan su <em>sex appeal</em> con la capacidad para regir, llegado el caso, los destinos de toda Espa&ntilde;a. Al haber estado amparada por una maquinaria electoral tan eficiente como es la del Partido Popular, sus incongruencias se tuvieron por gracias siendo un personaje mediocre, tan mediocre que sus discursos est&aacute;n supervisados por el pucelano Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez. Prueba de ello es que hace sus primeras intervenciones en sede parlamentaria con un papel donde lleva el guion escrito. Despu&eacute;s, en las r&eacute;plicas, se dedica a descalificar y ridiculizar a sus adversarios por carecer de recursos propios. Es curioso en toda una licenciada en periodismo.
    </p><p class="article-text">
        En sus actos p&uacute;blicos, alejada de la batuta del mencionado pucelano, procede al histrionismo con balanceos de cabeza, nistagmos continuados de ojos, expresi&oacute;n libidinosa unas veces y forzada teatralizaci&oacute;n de ni&ntilde;a desvalida otras, persiguiendo despertar instinto paternal de su audiencia. Su exaltaci&oacute;n de la vida cortesana de Madrid, incitando al hedonismo y la &lsquo;vampirizaci&oacute;n&rsquo; del resto del pa&iacute;s, la hace congraciarse con parte del pueblo llano, pero sobre todo con los poderes f&aacute;cticos de grandes fortunas y notables con residencia en la corte y villa.
    </p><p class="article-text">
        Intangible, Ayuso no vacil&oacute; en defenestrar a un prospecto de presidente de su partido, como era Pablo Casado. La manifestaci&oacute;n de la m&aacute;s rancia plutocracia de Madrid anim&aacute;ndola a decapitar al pobre novicio es el ep&iacute;tome de la miseria que pueden llegar a alcanzar los conservadores pata negra. Pero la suerte es caprichosa y en su rol mitad viuda de torero, mitad mujer racial espa&ntilde;ola, ve como su estrella rutilante parece comenzar a palidecer y todo ello motivado por el c&uacute;mulo de errores cometidos y su escasa coherencia: Viaje de campanillas a M&eacute;xico, defensa a ultranza de una pareja sentimental de dudosa higiene fiscal, vida regalada y deseos de &aacute;ticos de lujo que se quieren hacer pasar por oficinas. &iquest;Oficinas en un &aacute;tico?
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es que, para la plana mayor de Alberto Feijoo, un advenedizo de provincias con &iacute;nfulas presidenciales, su particular ni&ntilde;a del exorcista empieza a resultar onerosa y ominosa a un tiempo. Por si fuera poco, sus mal encubiertas veleidades por llegar a ser alg&uacute;n d&iacute;a la primera dama en el gobierno en Espa&ntilde;a y la inquietante ejecuci&oacute;n de Pablo Casado, hacen que, pese a los buenos oficios de Esperanza Aguirre, Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar y el comisario pol&iacute;tico Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez, suponga ya pesada carga para esta nueva hornada de pol&iacute;ticos conservadores que notan en la nuca el aliento de Vox y precisan de caminos expeditos y sin abrojos.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo a&ntilde;o, la Comunidad Aut&oacute;noma de Madrid tiene cita con las urnas, acompa&ntilde;ada de elecciones municipales y quien sabe si tambi&eacute;n generales. <strong>Ni&ntilde;a Isabel ten cuidado, donde hay pasi&oacute;n hay pecado</strong>. &iexcl;Pobre! Ahora que ten&iacute;a el arrope de un p&uacute;blico entregado, ahora que ten&iacute;a a tiro de piedra tentar la suerte de ocupar la Moncloa, el fuego amigo amenaza con destronarla. &iexcl;Qu&eacute; suerte la de Oscar L&oacute;pez! El ministro llamado a contender con Ayuso con escasas posibilidades de no mediar marejada en las filas populares. Un Oscar L&oacute;pez que, junto con Cesar Luena y Antonio Hernando repudiaron al actual presidente de gobierno &ndash;&iexcl;Qu&eacute; cuajo el de S&aacute;nchez!&ndash;  cuando pugnaba por no ser laminado por el aparato del PSOE.
    </p><p class="article-text">
        Isabel Ayuso es locuaz vendedora de humo con manchas dif&iacute;ciles de borrar como los siete mil fallecidos cuando la COVID-19, enfermedad de la que afirm&oacute;, en el colmo de su <em>agudeza</em>, que era un virus que se llamaba <strong>Covi</strong> y que se escrib&iacute;a <strong>COVID</strong>, con &lsquo;d&rsquo; porque hab&iacute;a aparecido en diciembre y la inicial de este mes es esa letra. Los siete mil ancianos muertos en las residencias no le pasaron factura. De la bolsa de pobreza en la Ca&ntilde;ada Real, cerquita del centro, mejor ni hablar. Llega con que la gente bien y los indocumentados le otorguen sus favores. 
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Despechada ni&ntilde;a Isabel, n&eacute;mesis del progresismo de pandereta, que amarga puede tornarse la vida! D&aacute;ndotelas de jam&oacute;n de Jabugo todo apunta a que te quedar&aacute;s en <strong>paleta ib&eacute;rica. &iexcl;</strong>Si al menos hubieras sido capaz de gestionar los incendios en tu comunidad y no tener que pedir ayuda a tu enemigo &iacute;ntimo! 
    </p><p class="article-text">
        Pero ni eso. En fin, esperemos que te siga <strong>gustando la fruta. &iexcl;Y chao pescao!</strong>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Tom&aacute;s Juan Mata</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"> pertenece a</span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><em> Urbicum Flumen, </em></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">la </span><a href="https://www.facebook.com/groups/541234094688277" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">Asociaci&oacute;n Iniciativa V&iacute;a de la Plata</span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Juan Mata]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/jamon-de-jabugo-y-paleta-iberica-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13485213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 09:30:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[PP – Partido Popular,Madrid,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pregón (III): la infancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-pregon-tercera-parte-la-infancia-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13486043.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b03411e7-1f74-493b-b27c-4fd6f9dc97c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150440.jpg" width="1200" height="675" alt="El pregón (III): la infancia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este cronista ha tenido el privilegio de poder inaugurar las pasadas Fiestas de San Roque de Boñar con el tradicional pregón, un emotivo homenaje a la Montaña Leonesa que en este tercer episodio viaja a la infancia.</p><p class="subtitle">SEGUNDA PARTE - La familia</p></div><p class="article-text">
        Permitidme que os hable un poco de la maravillosa infancia que tanto yo, como todos los chavales de aquella generaci&oacute;n del <em>baby boom</em>, pudimos disfrutar en este para&iacute;so verde. Y voy a recordar la ni&ntilde;ez primero porque, aunque muchos lo han olvidado, todos hemos sido ni&ntilde;os alguna vez, todos los que estamos hoy aqu&iacute;, todos. Y segundo, porque esos a&ntilde;os de felicidad irresponsable y puertas abiertas fueron nuestra maravillosa educaci&oacute;n sentimental, los que cincelar&iacute;an nuestra forma de estar en el mundo. Hablo de aquel tiempo de tirachinas y bichos, de vida asilvestrada y casetas escondidas; de jugar a indios y vaqueros; de ir a por renacuajos o nueces, a por grillos o manzanas; de descubrir por primera ver el significado de la palabra libertad montados sobre nuestras bicicletas y yendo al pantano o a las hoces, hasta La Vecilla o Sabero, hasta las Cuevas del Cigal y del Gocho; o incluso hasta una ciudad de Le&oacute;n que entonces nos parec&iacute;a Nueva York. Fueron esos mismos a&ntilde;os de jugar al manro o a huevo, pico, ara&ntilde;a sobre la pared de la iglesia; a la rayuela, a las canicas, al trombo o al tres marinos a la mar; de pasar las tardes lluviosas bajo el cobijo de los libros y tebeos que devor&aacute;bamos en la biblioteca de Don Enrique o de ir a alguna de esas excursiones que organizaba Don Carlos, de partidos interminables de f&uacute;tbol en la plaza o en el soto, de todas esas aventuras infinitas que nos marcar&iacute;an para siempre. 
    </p><p class="article-text">
        Fueron aquellos mismos a&ntilde;os en los que mis compa&ntilde;eros de correr&iacute;as ven&iacute;an a buscarme a la puerta de casa preguntando, &iquest;Est&aacute; To&ntilde;in? A lo que mi madre les respond&iacute;a: &lsquo;Ahora baja, pero no le llam&eacute;is To&ntilde;in, que ya es mayor&rsquo;. Evidentemente no tuvo mucho &eacute;xito, a mis 56 a&ntilde;os sigo siendo To&ntilde;&iacute;n, el de la plaza.
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            <span class="title">
                Una postal del siglo XX de la Plaza de Boñar y el Negrillón con la hoja caída.                            </span>
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        En aquella infancia tuvimos algo que entonces no sab&iacute;amos que pod&iacute;a ser tan enriquecedor, tuvimos tiempo para aburrirnos, bajo la sombra del Negrill&oacute;n o estirados sobre un prado, tuvimos todo el tiempo del mundo para dar rienda suelta a eso que llamamos imaginaci&oacute;n. Si siempre se ha hablado de la infancia como del para&iacute;so perdido, en nuestro caso no hay ninguna duda, fuimos unos privilegiados que disfrutamos de una &eacute;poca, una sociedad y un entorno natural &uacute;nicos. Ahora me alegra de una forma especial ver a mis sobrinos, o a los nietos e hijos de mis amigos, disfrutar tambi&eacute;n de esta villa correteando libres por todos sus rincones, o celebrando las fiestas los m&aacute;s mayores.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Y la juventud</strong></h2><p class="article-text">
        Luego llegar&iacute;a la juventud, los hedonistas a&ntilde;os 80 y 90, la fiesta interminable, las juergas y las chavalas, las risas y ese v&eacute;rtigo de inmortalidad que adorna a esa edad en la que la vida se extiende ante nosotros como un apasionante camino por recorrer. Fueron los tiempos del <em>Hia</em> y las noches locas, cuando empezamos a preocuparnos m&aacute;s por si esta o aquella chavalina nos dedicaba una sonrisa que por cualquier otro asunto m&aacute;s prosaico. 
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                Foto antigua el caño de la Plaza de Boñar.                            </span>
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        Y pronto muchos nos ir&iacute;amos a estudiar o a buscarnos la vida lejos, otros tuvieron que empezar a trabajar, y poco a poco la vida de cada uno empezar&iacute;a a tomar forma, mientras se separaba al mismo tiempo de la de los dem&aacute;s compa&ntilde;eros de correr&iacute;as infantiles y juveniles. Lo que nunca cambiar&iacute;a, es que todos esos que nos fuimos por el mundo adelante, siempre volv&iacute;amos con precisi&oacute;n estival para la fiestas de San Roque, a ver a los nuestros, a confrontar el paso del tiempo. En las fiestas de San Roque celebramos nuestra pertenencia a esta tierra, charlamos y cantamos, bailamos en la verbena y agitamos los d&iacute;as hasta romper todas las rutinas; y nos enredamos entre vino y vino con esos viejos amigos que acuden cada verano a la tierra de sus padres y abuelos.
    </p><p class="article-text">
        &#128073;&nbsp;<strong>Sigue en la&nbsp;</strong><a href="https://ileon.eldiario.es/opinion/el-pregon-cuarta-parte-el-futuro-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13486233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>cuarta parte</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-pregon-tercera-parte-la-infancia-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13486043.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 17:00:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pregón (III): la infancia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Boñar,Niños,Jóvenes,Vecinos,Montaña Central,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del peligro de llamar facha a todo el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/del-peligro-de-llamar-facha-a-todo-el-mundo-columna-semanal-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13478003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7acf625c-6bb9-44d1-bb79-a30ffbc8d22f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x625y105.jpg" width="1200" height="675" alt="Del peligro de llamar facha a todo el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que comienza siendo un insulto puede acabar siendo una seña de identidad del adversario</p></div><p class="article-text">
        Hace no muchos a&ntilde;os, dec&iacute;a en la radio un cavern&iacute;cola, cuyo nombre no recuerdo: &ldquo;Si meter el dedo en la boca es violaci&oacute;n, por el mismo precio, me la follo&rdquo;. Entonces me pareci&oacute; una simple salida de tiesto, un ramalazo de ese humor que no hace gracia.
    </p><p class="article-text">
        Y mira por donde que, pasado el tiempo, he comprendido el alcance de la burrada. Sigo sin estar de acuerdo, por supuesto, pero veo el mecanismo interno que sustenta esa clase de ideas y me parece que estamos en el camino de padecer sus consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        El refranero espa&ntilde;ol, romo y sabio a la vez, ya lo dec&iacute;a: 'Outa por cien, puta por mil quinientos'. Y de eso parece ir la cosa. Si la alternativa es ser complaciente o machista, porque para algunos personajes no hay m&aacute;s que esas dos opciones, me hago machista en todo. &iquest;No me lo van a llamar igual si no soy complaciente con los deseos de las mujeres de mi entorno? Pues si voy a pagar la pena, al menos sacar algo a cambio.
    </p><p class="article-text">
        Ya suced&iacute;a con algunos pol&iacute;ticos locales que conoc&iacute; en los noventa: Hhace cuatro a&ntilde;os que me llaman ladr&oacute;n sin haberme llevado un duro, as&iacute; que ahora se van a cagar&ldquo;. Esta frase es textual, de un alcalde reelegido en una ciudad mediana. Las cr&iacute;ticas lo hicieron corrupto. Y lo malo es que me consta que es cierto. Y que los que vengan a decir que ya era corrupto de antes no tienen raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n social tiene efectos. Los que la ejercen creen que tiene efectos y por eso la ejercen. Y los que la sufren saben que tiene efectos. Lo malo es que esos efectos no son siempre los que esperamos.
    </p><p class="article-text">
        Por aquello de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ventana_de_Overton" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ventana de Overton</a>, cuando se ampl&iacute;a un concepto para que llegue a m&aacute;s gente, este concepto de normaliza y el estigma que acarreaba se diluye. Si todo es facha, cada d&iacute;a es menos grave ser facha, y menos rechazable. Si todo es racista, o machista, cada d&iacute;a hay menos problema en ser racista o machista. Si el n&uacute;mero y espectro de los afectados por el supuesto insulto se ampl&iacute;a, puede llegar el momento en que a ese grupo, en vez de avergonzarse, le salga m&aacute;s a cuenta desarrollar una identidad a partir del insulto y hacerse fuerte en ella.
    </p><p class="article-text">
        Por el lado contrario pasa lo mismo con el concepto de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Woke" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>woke</em></a>. Si todo es <em>woke</em>, pues qu&eacute; le vamos a hacer: seremos <em>woke</em>.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el peligro de hacer llegar las palabras gruesas al grueso del adversario: que cuando la base de afectados se ampl&iacute;a lo suficiente, la verg&uuml;enza se convierte en orgullo., el orgullo en votos, y los votos en retroceso social.
    </p><p class="article-text">
        Llamar facha a todo el mundo que hace cosas que no nos gustan, no los retrae. Los multiplica. Pero tampoco hay que esperar que entienda esto quien le da el nombre de sumar a lo que s&oacute;lo es dividir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/del-peligro-de-llamar-facha-a-todo-el-mundo-columna-semanal-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13478003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 17:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del peligro de llamar facha a todo el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Sociología,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A partir un 'quiñón'… en la lectura de los Fueros de León]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/a-partir-un-quinon-en-la-lectura-de-los-fueros-de-leon-columna-semanal-maximo-soto_129_13471346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89df95f0-279e-44c9-8a1a-e8b7b214dbbc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x787y226.jpg" width="1200" height="675" alt="A partir un &#039;quiñón&#039;… en la lectura de los Fueros de León"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre políticos anda el juego: puede que pretendan Suárez-Quiñones y Diez Díaz hacer bueno el cantar 'Todos somos de León'  y no 'quemarse' en el intento, cuando, codo con codo, estuvieron, por ejemplo, en la lectura de los Fueros este 2026</p></div><p class="article-text">
        Al parecer hay cierta dosis de comunicaci&oacute;n y se manifiesta en fotos. El calor de la aquiescencia para quemar madera, (biomasa), puede que ayude, si bien me asaltan dudas. Sigue lo del pragmatismo pol&iacute;tico. Partidismo autonomista en uno, el consejero polivalente; en tanto el alcalde legionense, va en plan, m&aacute;s que de verso, de estribillo suelto socialista, intuyo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Todos somos de Le&oacute;n',</strong> nacencia y poco m&aacute;s as&iacute; nos sit&uacute;a a cada cual la letra del cantar. Pero lo de <em>leon&eacute;s</em>, cuando esto significa compromiso de serlo y defenderlo, aqu&iacute; y acull&aacute;, a&uacute;n siendo generoso en la apreciaci&oacute;n, no importa la mano pol&iacute;tica... &iexcl;Hay que demostrarlo!
    </p><p class="article-text">
        No va de 'opini&oacute;n' sobre el tema Fueros, los que Alfonso V nos otorg&oacute;, tanto a la ciudad como al territorio de su reino, sino para mostrar algunas consideraciones ante la coyuntural lectura, dicen que popular, y hasta donde conozco viene dado este acto, con cierta dosis de patrimonialidad que se me atraganta, con la sombra de la Junta auton&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Nos invitan a que participemos o somos nosotros, los legionenses, los que les invitamos a ellos, a los verdugos autonomistas? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Nos ponemos una saya, por si hay que rasgarla en alg&uacute;n momento, y un s&iacute; se&ntilde;or en los labios, y hasta puede que lo admitido vaya calando en lo m&aacute;s hondo, hasta hacer el juego al amo.
    </p><p class="article-text">
        Tan solo rectificar&iacute;a, en esto &uacute;ltimo, si se demostrara que la mano que maneja la batuta, para lo del atril, no est&aacute; dejando que nos imposten la voz, con los designios auton&oacute;micos que parten del centro del poder. Actuaci&oacute;n comunitaria auton&oacute;mica impuesta que no est&aacute; representada en el esp&iacute;ritu de la letra que se lee, si acaso en la estampa de algunos de los infieles que se prestan a ello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer los Fueros, un empe&ntilde;o</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nada que objetar al hermoso texto articulado muchos a&ntilde;os atr&aacute;s, cuando, siendo s&uacute;bditos, ensay&aacute;bamos para ser libres y hoy bajo el concepto de democracia vivimos aprisionados pol&iacute;ticamente.
    </p><p class="article-text">
        En Villafeliz de la Sobarriba, que reivindica lugar y espacio en la lectura por razones forales pioneras, otro a&ntilde;o m&aacute;s, con pundonor local y como anticipo, se organiz&oacute; un buen ensayo con apariencia popular, pero, se me antoja <em>mechado</em> con el s&iacute;mil trufa pol&iacute;tico juntero. No en balde all&iacute; estaba, c&oacute;mo no, el se&ntilde;or Qui&ntilde;ones en el alto papel de representante m&aacute;ximo de la Junta auton&oacute;mica: <em>la otra se&ntilde;ora, sin virginidad, de la Sobarriba,</em> por aquello del dominio territorial que se ha arrogado.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o ha sido, seg&uacute;n el cartel impreso, el 1009.&ordm; aniversario, y por ende, el que sigue ser&aacute; el 1010.&ordm;. &iexcl;Vaya, vaya, vaya!
    </p><p class="article-text">
        En la Catedral, codo con codo, la gran apuesta, el alcalde y el consejero, lo dicho, las fotos nos los muestran. <em>S&iacute;, s&iacute;, all&iacute; estaban&hellip; </em>(tal como dec&iacute;a la cancioncilla en la boca de los payasos de la tele), <em>que yo los vi. </em> Y aunque suene a buena relaci&oacute;n <em>sociata-conservata</em> o local-auton&oacute;mica, no se entiende en quien aprob&oacute; una moci&oacute;n para una autonom&iacute;a propia, que reivindica identidad y autogobierno propios leoneses, y la estampa del fiel representante del ente auton&oacute;mico a la sombra de Ma&ntilde;ueco, imagen de ins&oacute;lito negacionismo de lo leon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ah! En el hipot&eacute;tico caso de que habl&aacute;ramos de ir de la mano (pol&iacute;tica por supuesto), se acomodar&iacute;a a chaqueteo, y&hellip; no se contempla tal coyuntura.
    </p><p class="article-text">
        Del color al calor&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Arde en fuego de maderas el juego del consejero Qui&ntilde;ones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Surge la pregunta ante una fotograf&iacute;a donde parcialmente ve&iacute;a lo que llamaban conducci&oacute;n de calor subterr&aacute;neo: dos tubos en paralelo, de una secci&oacute;n no muy llamativa, a medio enterrar, viniendo del cementerio, de la bomba de biomasa, con direcci&oacute;n Legio, para calentar casas y cosas. Su colocaci&oacute;n en paralelo me parec&iacute;a se&ntilde;al interpretable, como dec&iacute;a ayer, extra&ntilde;ado ante el supuesto inter&eacute;s del ente auton&oacute;mico por proporcionarnos algo a los leoneses, lo que encaja en una ejecutoria altamente sospechosa... &iexcl;Tan s&oacute;lo por ello!
    </p><p class="article-text">
        El alcalde y el consejero de la mano, para encender la mecha. Puede que <em>ninots</em> en supuesta <em>falla </em>cual hoguera de San Juan, pero yesca y pedernal ante la biomasa&hellip; un tema controvertido, en manos pol&iacute;ticas discrepantes en todo.
    </p><p class="article-text">
        Conviene no olvidar lo aportado por Antonio Turiel, dentro del comp&aacute;s cient&iacute;fico, cuando nos habla de la biomasa. Ni son limpios los humos, ni estamos en condiciones de que nos lleven al huerto aquellos que, de forma aberrante necia y dolorosa, se niegan a admitir que no s&oacute;lo nos est&aacute;n esquilmando (con malicia extrema o usurpaci&oacute;n con enga&ntilde;o), sino que nos escamotean el derecho constitucional a manejar los intereses leoneses, por leoneses, al...<strong> &iexcl;Autogobierno! </strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;<strong>Lexit! Sin calentura, pero firme decisi&oacute;n.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Máximo Soto Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/a-partir-un-quinon-en-la-lectura-de-los-fueros-de-leon-columna-semanal-maximo-soto_129_13471346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2026 17:59:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A partir un 'quiñón'… en la lectura de los Fueros de León]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ayuntamiento de León,José Antonio Diez,Junta de Castilla y León,Juan Carlos Suárez-Quiñones,León ciudad,Vecinos,León,España,Leonesismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ribera del Órbigo, tierra sin agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/ribera-del-orbigo-tierra-sin-agua-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13471319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba932edf-aa9e-4baa-83b3-dae887b4dfac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1268y484.jpg" width="1200" height="675" alt="Ribera del Órbigo, tierra sin agua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por débil influencia que pueda ejercer mi voz en los negocios públicos, mi condición de ribereño me impulsa a volver sobre la flagrante agresión que muchos de mis paisanos sufren con la impuesta carencia de agua</p></div><p class="article-text">
        Ni que decir tiene que el t&iacute;tulo de este art&iacute;culo es un vulgar remedo de la pel&iacute;cula dirigida por Bu&ntilde;uel, director de cine turolense que film&oacute; <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Las_Hurdes,_tierra_sin_pan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las Hurdes, tierra sin pan</em></a> en 1933. Ni que decir tiene que la cinta es una obra de arte y el art&iacute;culo nace con el prop&oacute;sito de no ser una vulgar redacci&oacute;n. Si en algo coinciden ambos trabajos es en el intento de mostrar territorios azotados por la calamidad, las Hurdes empobrecidas desde tiempos inmemoriales, situaci&oacute;n felizmente superada, y en el caso del &Oacute;rbigo, de unos pocos a&ntilde;os a esta parte.
    </p><p class="article-text">
        Por ponernos en situaci&oacute;n, recordemos que la obra de Bu&ntilde;uel vio la luz once a&ntilde;os m&aacute;s tarde de que Alfonso XIII fuera en persona a conocer de primera mano el terrible grado de postraci&oacute;n en el que estaba sumida esta regi&oacute;n extreme&ntilde;a en pleno siglo XX. Las fotos de aquel viaje, propiciado por una figura notable como era Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n, as&iacute; como las cr&oacute;nicas que trajeron del mismo los integrantes de la expedici&oacute;n real, no dejaron lugar a las interpretaciones. Tan es as&iacute; que el mismo monarca pidi&oacute; regresar porque se vio abrumado por tanta miseria y degradaci&oacute;n. La Espa&ntilde;a de aquel momento albergaba estas sorpresas.
    </p><p class="article-text">
        En el caso del &Oacute;rbigo, pareciera que estamos siguiendo el camino inverso al de las Hurdes, esta comarca relativamente peque&ntilde;a, pero con personalidad propia, contaba, adem&aacute;s de con numerosas industrias, con una agricultura floreciente que la hicieron merecidamente famosa en todo Le&oacute;n. Su ubicaci&oacute;n en el centro de la provincia, su orograf&iacute;a llana, buenas comunicaciones y un r&iacute;o envidiable en lo que a la pesca de la trucha se refiere &ndash;no en vano se celebraban campeonatos de pesca de la trucha en sus cotos&ndash; le concedieron merecida fama dentro y fuera de los l&iacute;mites provinciales.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el progresivo declive de Le&oacute;n fue acentu&aacute;ndose en esta ribera de forma sangrante. La inclusi&oacute;n demencial de Le&oacute;n en una autonom&iacute;a que le era ajena, la perdida de la azucarera de Veguellina, la desaparici&oacute;n de las numerosas cer&aacute;micas en Benavides y otras en lugares pr&oacute;ximos, fue sumiendo a toda la zona en un marasmo progresivo y puede que hasta irreversible. La degradaci&oacute;n de las aguas del &Oacute;rbigo y las enfermedades de truchas y cangrejos como la saprolegniosis y la afanomicosis, respectivamente, adem&aacute;s de obras kil&oacute;metros m&aacute;s abajo, hicieron este curso fluvial rampl&oacute;n y languideciente.
    </p><p class="article-text">
        Con las premisas citadas, toda la zona ha ido sufriendo en sus carnes la despoblaci&oacute;n, la sangr&iacute;a econ&oacute;mica y el declive general de su industria. La irrelevancia pol&iacute;tica de sus representantes ha contribuido a que pr&aacute;cticamente un cultivo del l&uacute;pulo venido a menos en la zona de Carrizo y la inercia que mantiene Veguellina, merced a las transfusiones de vecinos que viene de otros puntos a residir a ella, los mercados de los viernes y la todav&iacute;a aceptable oferta de comercios y servicios, son los dos &uacute;nicos motores de supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente la agricultura es otro vector &ndash;perd&oacute;n por la pedanter&iacute;a&ndash; de crecimiento, si bien concentrado cada vez en menos manos, por lo que los agricultores del &Oacute;rbigo comienzan a ser escasos. No podemos olvidar la caba&ntilde;a ganadera ovina en manos de pastores monta&ntilde;eses venidos de la comarca de Luna y afincados en esta tierra. Los nuevos sistemas de regad&iacute;o que han modernizado el campo de esta comarca han supuesto una nueva estocada a los intereses generales de la ciudadan&iacute;a. La amenaza, de momento conjurada, de las balsas de Carrizo y la instalaci&oacute;n de algunas otras, se han hecho acompa&ntilde;ar de trastornos sin nombre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La CHD acaba con presas y regueros centenarias</strong></h2><p class="article-text">
        Resulta que una de las se&ntilde;as de identidad etnogr&aacute;fica y hasta cultural de todos estos pueblos, como eran las presas y regueros que conduc&iacute;an la savia vivificante de la tierra, se han visto desecadas por arte de birlibirloque o por el arte de la Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica del Duero. Nada importa, ni caudales ecol&oacute;gicos, ni cursos hist&oacute;ricos de agua, ni el derecho consuetudinario de siglos de gesti&oacute;n popular del agua. Muchos de sus vecinos se han visto privados de un bien que hasta hace poco tiempo no era, ni es, escaso.
    </p><p class="article-text">
        Personas con huertos apartados donde nunca hicieron falta captaciones de agua porque el &Oacute;rbigo siempre fue generoso con ella, aunque flojeara en los veranos, ni hay infraestructura el&eacute;ctrica para paliar el problema con pozos, ven hoy cauces cubiertos de maleza y resequidos. Las presas llevan agua, o no, seg&uacute;n arbitrarias decisiones que rayan lo demencial. La poblaci&oacute;n lugare&ntilde;a, poco proclive a las manifestaciones, quejas y reclamaciones, ha acabado por soliviantarse y expresa con las leyendas en lienzos colgados de los balcones su malestar con estas medidas injustas a todas luces y, rompiendo tab&uacute;es, se han organizado en una asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero las medidas injustas no tienen, al parecer, porqu&eacute; ser medidas legales, algo dif&iacute;cil de metabolizar por los que somos legos en esto de la jurisprudencia. Resulta que las demandas presentadas a ciertas magistraturas han sido rechazadas por sentencias judiciales. Una suerte de desahucio que impone la ley. Mientras tanto, huertos abandonados, molinos exang&uuml;es, frutales que agonizan, y vegetaci&oacute;n silvestre que prospera en lo que fueron caudalosas laminas de agua, se africanizan dando un aspecto desolador a nuestros pueblos, otrora verdes. 
    </p><p class="article-text">
        Pero un hilo de esperanza ha surgido en el peque&ntilde;o universo de la Ribera, as&iacute;, con may&uacute;sculas, como nos conoce el resto de Le&oacute;n. Una luz parece querer brillar entre tanto desd&eacute;n e imposici&oacute;n. No s&eacute; por cuanto tiempo pervivir&aacute;, pero son pasos en la buena direcci&oacute;n: <strong>mis paisanos han salido a manifestarse a la capital y a Hospital de &Oacute;rbigo</strong>. Para desgracia de Le&oacute;n, el futuro de nuestra agua se dilucida en Valladolid o en Madrid. De ser Le&oacute;n autonom&iacute;a propia, otro gallo nos cantar&iacute;a. &iexcl;Pero sea! Por primera vez un movimiento ciudadano de nuestros alrededores reclama <strong>su agua</strong> alzando la voz en la calle. <strong>Y esto reconcilia a uno con tu tierra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me parece un gesto de valent&iacute;a por parte de sus promotores y con el eco tenue de nuestro humilde art&iacute;culo, as&iacute; lo queremos pregonar. La prensa que se ha hecho eco del acto, reivindicativo no menciona si han tenido la inexcusable cobertura de los diversos alcaldes de los municipios afectados. Si no lo han hecho, o si no piensan hacerlo, vaya para ellos nuestra m&aacute;s en&eacute;rgica condena y el mayor de los desprecios. Si por el contrario han acudido y defienden con tes&oacute;n el regreso de las aguas, entonces los felicitaremos por su gesto de honrosa dignidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tom&aacute;s Juan Mata</strong> pertenece a<em> Urbicum Flumen, </em>la <a href="https://www.facebook.com/groups/541234094688277" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Iniciativa V&iacute;a de la Plata</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Juan Mata]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/ribera-del-orbigo-tierra-sin-agua-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13471319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 09:30:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ribera del Órbigo, tierra sin agua]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vecinos,Órbigo,Agua,Tradiciones Leonesas,Confederación Hidrográfica,Río Duero,Ingeniería,Agricultura,Regadíos,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pregón (II): La familia]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-pregon-segunda-parte-la-familia-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13471200.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a087cc79-bb60-4e37-8b64-b4a210ce6f13_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149982.jpg" width="1968" height="1107" alt="El pregón (II): La familia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este cronista ha tenido el privilegio de poder inaugurar las pasadas Fiestas de San Roque de Boñar con el tradicional pregón, un emotivo homenaje a la Montaña Leonesa que ahora se publica dividido en cuatro capítulos. En este segundo recuerda a su abuela, la farmacéutica Piedad Moro</p><p class="subtitle">PRIMERA PARTE - Los paisanos</p></div><p class="article-text">
        Disculpadme de antemano por ser un poco <em>versero</em>, por el exceso de literatura, pero es importante intentar decir las cosas bien, uno escribe como respira sobre todo porque cree que escribir es lo primero que viene despu&eacute;s de pensar. Y supongo que el haber elegido el seud&oacute;nimo de Antonio Bo&ntilde;ar cuando empec&eacute; a publicar mis textos hace ya 30 a&ntilde;os, tambi&eacute;n habr&aacute; influido en la peregrina decisi&oacute;n de que ahora me encuentre aqu&iacute; ante vosotros para dar este preg&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a contaros un poco la historia de mi familia. Como muchos ya sab&eacute;is yo crec&iacute; junto a mis hermanos en esa farmacia de la plaza que todos conoc&eacute;is y que ahora se ha transformado en un apartamento tur&iacute;stico. Mis abuelos Florentino Villa y Piedad Moro llegaron a Bo&ntilde;ar en el a&ntilde;o 1941. Siempre he escuchado con &iacute;ntimo orgullo que fueron dos buenas personas. &Eacute;l era de aqu&iacute; cerca, de San Adr&iacute;&aacute;n, donde se hizo cargo despu&eacute;s de a&ntilde;os de trabajo de aquel balneario que los m&aacute;s mayores recordar&eacute;is. Ella, mi abuela Piedad, que todav&iacute;a conserva su nombre sobre la fachada de la ahora casa rural <em>Botica Moro</em>, fue una de las primeras mujeres licenciadas de la provincia, y lleg&oacute; desde Matallana de Torio para hacerse cargo de esa farmacia. Fue una pionera en un mundo de hombres, una mujer valiente que al aterrizar en Bo&ntilde;ar descoloc&oacute; bastante al cura, al m&eacute;dico y a todos esos ciudadanos ilustres que sol&iacute;an reunirse d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n en la rebotica para sus tertulias. Cuentan las hemerotecas familiares que se quedaron de piedra al ver c&oacute;mo una mujer ocupaba ese hasta entonces sagrado espacio de masculinidad. 
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                Fachada de la Botica Moro de Boñar.                            </span>
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        Una puerta de vidrio opaco comunicaba esa rebotica con la casa, y era imposible entender la una sin la otra. All&iacute; crecieron mi padre y mis t&iacute;os Tino y Piti en los a&ntilde;os 40 y 50. Mi padre, Adolfo, es el primero de todos esos paisanos ejemplares y buenos de los que hemos aprendido tanto, una de esas personas que mejoraba cualquier lugar al que llegar&aacute;, un enamorado de Bo&ntilde;ar que nos contagi&oacute; su amor por esta tierra y que, como ya dije en una ocasi&oacute;n, estar&aacute; esbozando su mejor sonrisa all&iacute; arriba viendo como su hijo est&aacute; dando el preg&oacute;n de las fiestas. Sali&oacute; de Bo&ntilde;ar siendo un crio para ir al internado de los Maristas en Le&oacute;n. Y ya hecho un mozo se fue a estudiar a Santiago de Compostela, donde se enamorar&iacute;a de una gallega de ojos verdes y esp&iacute;ritu indomable, Mercedes. Cuenta la leyenda que mi padre convenci&oacute; a mi madre para venir a Bo&ntilde;ar dici&eacute;ndole que estaba a solo cinco kil&oacute;metros de Le&oacute;n, y que aqu&iacute; apenas nevaba. 
    </p><p class="article-text">
        El caso es que llegaron a esa casa como se llegaba antes al principio de una vida, entendiendo el significado de la palabra futuro al acostarse cansados cada noche despu&eacute;s de haber devorado el presente, con una incertidumbre colosal pero toda la ilusi&oacute;n del mundo. Empezaron a hacerse cargo de la farmacia y formaron una familia a finales de los a&ntilde;os 60 y en los 70, cuando llegar&iacute;amos a este mundo mis hermanos y yo. Y all&iacute;, entre esas cuatro paredes y el mundo vibrante de la calle, nosotros aprendimos a vivir entre noches de guardia y juegos compartidos, con una libertad para entrar y salir que ahora se antojar&iacute;a imposible. Cada ma&ntilde;ana atraves&aacute;bamos raudos y felizmente alborotados conversaciones y pacientes de esa farmacia para comer o merendar, y luego salir otra vez a vete t&uacute; a saber que nueva aventura, con la bicicleta al Pinar, a hacer una caseta al Soto o a liarla parda con alg&uacute;n que otro secuaz que siempre ten&iacute;a esa clase de ideas tan brillantes como desastrosas. Lo que era impepinable es que tampoco ten&iacute;amos que dar muchas explicaciones a las autoridades paternas o maternas, simplemente sal&iacute;amos al mundo para regresar cuando ya la oscuridad y un feliz agotamiento nos invad&iacute;a. 
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                Fuente de la plaza de Boñar.                            </span>
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        Adolfo, Mar&iacute;a y Santi son esas tres personas que he tenido la suerte de tener como hermanos. El tiempo nos ha llevado por los caminos que la vida nos ten&iacute;a deparados, pero siempre nos hemos cuidado, porque lo aprendimos de nuestros mayores, a cuidarnos, pase lo que pase. Supongo que eso es lo que explica la palabra familia, esa tribu &iacute;ntima e incondicional con la que trepamos la vida. Y por si fuera poco, ninguno de ellos se han perdido unas Fiestas de San Roque desde que tienen uso de raz&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Esa farmacia y esta plaza fueron la primera ventana al mundo que tuvimos, el lugar por el que pasaba la vida ante los ojos del ni&ntilde;o que fuimos. 
    </p><p class="article-text">
        &#128073; <strong>Sigue en la </strong><a href="https://ileon.eldiario.es/opinion/el-pregon-tercera-parte-la-infancia-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13486043.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>tercera parte</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-pregon-segunda-parte-la-familia-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13471200.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 17:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pregón (II): La familia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Boñar,Vecinos,Montaña Central,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adiós, verano adiós]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/adios-verano-adios-columna-angel-alonso-la-buhardilla_129_13464667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79641025-1ae8-4490-afcf-08a54cbd792c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adiós, verano adiós"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta edición de verano extremadamente caluroso abre inquietudes para que la calentura ambiental penetre hasta lo más profundo del otoño, con continuidad asegurada en el circuito completo de las estaciones</p></div><p class="article-text">
        Dicen los lugare&ntilde;os que pasada la fiesta de la Virgen de Agosto, el verano empieza a agitar el pa&ntilde;uelo de las despedidas. Partiendo de quien parte, gente estoica ante los caprichos de la meteorolog&iacute;a, hay bastante certeza. El est&iacute;o de este a&ntilde;o se ha revestido de otra de nuestras caracter&iacute;sticas leonesas, la tozudez, a la que nosotros damos car&aacute;cter local de cazurr&iacute;a. Porque... &iexcl;&iexcl;Vaya verano!! Si el anterior fue el de los fuegos por doquier, en &eacute;ste, las llamas no han cejado en el estrangulamiento contra la foresta y las personas. Nunca he padecido aqu&iacute; una ola de calor tan contumaz. Taca&ntilde;er&iacute;a enojosa con la fresca hasta en el alivio pasajero de la tormenta.
    </p><p class="article-text">
        La Asunci&oacute;n hizo paso y nos hemos puesto en clave oto&ntilde;al. Solo un par de d&iacute;as, y  las temperaturas se han acompasado al paso de la fecha. Le&oacute;n es tierra escasa en gamas meteorol&oacute;gicas. El invierno reina buena parte del a&ntilde;o. Primavera, verano y oto&ntilde;o conforman un s&eacute;quito cortesano. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, estando todav&iacute;a aqu&iacute;, el paso del ecuador de agosto facilita los microclimas corporal y mental del tr&aacute;nsito estacional, una hermosa paleta de coloridos en la naturaleza, que pincela lienzos melanc&oacute;licos y oscuros en una luz decadente. 
    </p><p class="article-text">
        En el retorno a la cotidianidad, dejada atr&aacute;s la acracia veraniega, al oto&ntilde;o se le adjudica el t&oacute;pico de <em>caliente, </em>quien sabe si como asidero a ese est&iacute;o que alivia con el regusto de enterrar las estresantes agendas laborales, pero achicharra con las obligaciones  sociales de la forzosa convivencia familiar que, como una revelaci&oacute;n del m&aacute;s all&aacute;, se descubre desestructurada. Septiembre es el mes r&eacute;cord de separaciones matrimoniales. Palabra de estad&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Esta edici&oacute;n de verano extremadamente caluroso abre inquietudes para que la calentura ambiental penetre hasta lo m&aacute;s profundo del oto&ntilde;o, con continuidad asegurada en el circuito completo de las estaciones. Una asfixia que no se ha verificado solo en los mercurios; para desgracia general, no abandona, al contrario, persiste, en  la p&eacute;sima sintomatolog&iacute;a de las rutinas.
    </p><p class="article-text">
        Los veranos  de mis lejanos recuerdos se tomaban como un proceso vitam&iacute;nico de recuperaci&oacute;n de fuerzas para el duro quehacer de los retornos con punto de partida en los oto&ntilde;os. Los meses estivales que me tocaba actividad laboral se desarrollaban en una especie de tedio constante, latigazo de aquello que se llamaba <em>sequ&iacute;a informativa, </em>genial descubrimiento para poner a trabajar, a escape libre de seseras, cuestiones informativas que, para eludir t&oacute;picos y reiteraciones tem&aacute;ticas, llam&aacute;bamos <em>refrescantes</em>.
    </p><p class="article-text">
        El complicado esquema actual ya no permite ese desierto de noticias. Multitud de canales comunicativos obligan a la alimentaci&oacute;n de sucesos precocinados de tal manera que el men&uacute; veraniego dispara a discreci&oacute;n sucesos sin distinguirse de la verdad, la mentira o sus medias partes, m&aacute;s corrosivas que en su estado bruto.
    </p><p class="article-text">
        No es la noticia. Es la amplificaci&oacute;n del qu&eacute;, el qui&eacute;n, el d&oacute;nde, el cu&aacute;ndo y el c&oacute;mo, por medio del morbo, el exabrupto, el esc&aacute;ndalo y el humo de personajillos creados para berrear nader&iacute;as con &iacute;nfulas de tratado filos&oacute;fico o descubrimiento cient&iacute;fico. As&iacute; tenemos conformado el debate social de hoy. Ha llegado a tal extremo de inmundicia que se echa de menos el posado en bikini de una conocida actriz, a la par que bi&oacute;loga. Fue el emblema simp&aacute;tico del corte de cinta inaugural de aquellos veranos, calurosos tambi&eacute;n, pero refrescantes gracias a frivolidades como esta. Y sobre este esti&eacute;rcol salta la c&iacute;nica pregunta de &iquest;qu&eacute; le pasa al periodismo?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mundial y eclipse</strong></h2><p class="article-text">
        Hemos ganado un campeonato del mundo de f&uacute;tbol en el espacio temporal del solomillo del verano. No pasaron veinticuatro horas de alzar la copa, cuando se perdi&oacute; el culo para descifrar las gesticulaciones de los pol&iacute;ticos en la entrega del trofeo, en c&oacute;mo se hab&iacute;an mirado unos a otros y en buscar escarnios en el mal perder del derrotado. El gol de Ferr&aacute;n y el ejemplo deportivo de un grupo de futbolistas, casi reducido al campo de la an&eacute;cdota.
    </p><p class="article-text">
        El cielo ha ofrecido el espect&aacute;culo de un eclipse solar. Una experiencia visual solo repetible de d&eacute;cadas en d&eacute;cadas. Se ha percibido en la gente la ilusi&oacute;n por el regalo sorpresa de una naturaleza que se ha recreado antes, y con insistencia, en castigos de fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos que han puesto el alma en un pu&ntilde;o. Una naturaleza que tiene motivos sobrados para estar cabreada, pero que nos ha deleitado con una de sus atracciones m&aacute;s impactantes. 
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a deseable leer en este eclipse la mano tendida de una naturaleza castigada por la estupidez humana, como una solicitud generosa y amable, a cuidarla con el mimo que merece. Pero tengo que reconocer que me sale la vena pesimista, o quiz&aacute; conspiranoica, de nuestra estulticia demostrada, cuando me da por pensar si el efecto llamada durante m&aacute;s de un a&ntilde;o a la movilizaci&oacute;n masiva de esta observaci&oacute;n &uacute;nica,  no es ensayo programado de pastoreos de muchedumbres con el objetivo puesto en la manipulaci&oacute;n ideol&oacute;gica global o el vaciado cerebral del individuo, m&aacute;s plausible cada d&iacute;a con el concurso controlado &ndash;pido permiso a Yanis Varoufakis&ndash; del nuevo y tenebroso tecnofeudalismo.
    </p><p class="article-text">
        El oto&ntilde;o ya es presencia sentida tras un verano m&aacute;s que caliente, t&oacute;rrido. La calentura oto&ntilde;al ha perdido el t&oacute;pico. Es la prolongaci&oacute;n de est&iacute;os que no dejan descansar las lenguas b&iacute;fidas ni los o&iacute;dos unidireccionales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/adios-verano-adios-columna-angel-alonso-la-buhardilla_129_13464667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 09:30:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adiós, verano adiós]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Verano,Comunicación,España]]></media:keywords>
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