<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[iLeón - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[iLeón - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://ileon.eldiario.es/rss/category/section/210021/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando sale a relucir el pelo de dehesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/cuando-sale-a-el-relucir-pelo-de-dehesa-mariano-rahoy-y-el-racismo-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13404115.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/797f2c68-3285-49a5-80af-fdbfd93dc6fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x881y320.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando sale a relucir el pelo de dehesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El expresidente de gobierno, Mariano Rajoy, maestro consumado de las dislocaciones del lenguaje, se ha consagrado una vez más diciendo que la selección  rancesa de fútbol tiene un altísimo nivel, eso sí, "sin franceses". Suerte que España eliminaó a Francia para ganar el mundial frente a Argentina
</p></div><p class="article-text">
        El patrioterismo espa&ntilde;ol se ha caracterizado siempre por ser excluyente, por considerarnos algo distinto sobre la faz de la tierra. Se nos ha vendido que somos la reserva espiritual de occidente, por el imperio hacia Dios y una sarta de majader&iacute;as m&aacute;s que s&oacute;lo deleitan el paladar del espa&ntilde;olismo ultramontano. Unas veces somos los piojosos de Europa, otra vez los adalides de la cruz y eso s&iacute;, una raza &uacute;nica a la que se enga&ntilde;a con frases como: <strong>donde un espa&ntilde;ol no alcanza con la mano, llega la punta de la espada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Toda esta parafernalia de los tiempo del 'invicto caudillo' siguen teniendo vigencia en la actualidad porque, aunque pueda parecer lo contrario, ciertas ideas absurdas siguen subsistiendo en el imaginario de mucho espa&ntilde;olito de a pie que se considera un paria de la tierra pero con unos valores morales a prueba de bomba, como si el resto de pa&iacute;ses no tuviera valores propios. La cuesti&oacute;n es excitar unos &aacute;nimos de considerarnos no el <em>pueblo elegido</em>, pero casi.
    </p><p class="article-text">
        Con estos mimbres no es extra&ntilde;o que se puedan propalar soflamas como la mencionada en v&iacute;speras de un encuentro futbol&iacute;stico entre Espa&ntilde;a y Francia que, fue resuelto a favor de Espa&ntilde;a, a pesar de la indiscutible calidad de los jugadores galos. Quiz&aacute; hubo buena intencionalidad subyacente, pero desacreditar al contrario no suele aportar laureles al que sale victorioso del envite. Una frase simp&aacute;tica viene aqu&iacute; tra&iacute;da como anillo al dedo. La escribi&oacute; Ortega y Gasset en su obra <a href="https://www.casadellibro.com/libro-el-espectador-i-y-ii/9788491044789/4138535?aw_affid=527537&amp;sv1=affiliate&amp;sv_campaign_id=527537&amp;awc=21491_1784886476_4c4cf609467df647d06195a8ac3338a0&amp;utm_source=awin&amp;utm_campaign=527537&amp;utm_medium=afiliados&amp;utm_content=Grupo+Anaya&amp;sv1=affiliate&amp;sv_campaign_id=527537" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>El Espectador</strong></em></a>: &ldquo;El f&uacute;tbol es la burla de la guerra, campal o pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de fondo es el descr&eacute;dito de los jugadores negros que son mayor&iacute;a en la escuadra francesa. Nuestro expresidente, que sigue pautas recibidas desde la m&aacute;s tierna infancia, es incapaz de superar ciertos tab&uacute;es y considera oportuno rebajar los m&eacute;ritos del rival en ciernes, atacando a la parte m&aacute;s d&eacute;bil, ideol&oacute;gicamente hablando. Soslaya Rajoy que en la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola tambi&eacute;n juegan futbolistas negros, al menos dos, y a nadie se le ocurrir&iacute;a plantear, y menos ahora que se ha llegado a la final, que ambos no son espa&ntilde;oles, es decir, son mercenarios extranjeros.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Espa&ntilde;a es, mal que le pese a quien le pese, una historia interesada, centr&iacute;fuga o centr&iacute;peta, seg&uacute;n convenga. De todos es sabido que los Reyes Cat&oacute;licos expulsaron de la reci&eacute;n unificada Espa&ntilde;a a los jud&iacute;os. La raz&oacute;n esgrimida para tal medida era de &iacute;ndole religiosa, pero muy bien pudo ser tambi&eacute;n de &iacute;ndole econ&oacute;mica, pues sabido es que es un pueblo con innegables cualidades para manejar la econom&iacute;a propia y ajena. A d&iacute;a de hoy, grandes fortunas espa&ntilde;olas pertenecen a personas de origen jud&iacute;o. Aquellos otros que fueron expulsados en el siglo XV con sus enseres, se conocen con el nombre de sefard&iacute;es. 
    </p><p class="article-text">
        Las deportaciones forzadas de jud&iacute;os no son exclusivas de Espa&ntilde;a. Portugal, Austria o Lituania hicieron otro tanto en fechas similares. Otras naciones como Francia o Inglaterra fueron m&aacute;s aventajadas y lo hicieron antes, en los siglos XIII y XIV. Se dice que uno de los grandes motivos por los que Adolf Hitler propici&oacute; el Holocausto de millones de jud&iacute;os fue la negativa de banqueros jud&iacute;os a seguir financiando a Alemania en la Primera Guerra Mundial, cuando ya era evidente que estaba condenada a perderla. El cabo austr&iacute;aco no se lo perdon&oacute;. Las persecuciones en el siglo XIX de este pueblo en pa&iacute;ses del Este como Rusia o Ucrania, se llamaron <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pogromo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>pogromos</strong></a>. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a pago caro su expulsi&oacute;n, pero no satisfecha con la experiencia, volvi&oacute; a repetirla otra vez, en esta ocasi&oacute;n fue con el rey Felipe III en el siglo XVII y los protagonistas fueron los moriscos. El resultado fue devastador, los moriscos, descendientes de la poblaci&oacute;n musulmana constitu&iacute;an la mano de obra en el reino de Valencia, Zaragoza o Murcia y eran conocedores de las t&eacute;cnicas de regad&iacute;o, lo que en una poblaci&oacute;n eminentemente agr&iacute;cola como era Espa&ntilde;a y sobre todo en la huerta murciana o levantina, fue un desastre que contribuy&oacute;, junto con los regalos de ovejas merinas a monarcas extranjeros, al declive total de la Corona Espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Hay un episodio menos conocido de la enfermiza pulsi&oacute;n hispana contra el que es &lsquo;diferente&rsquo; y no es otro que el de la Gran Redada, un intento por exterminar a los gitanos de Espa&ntilde;a que llev&oacute; a cabo Fernando VI all&aacute; por el a&ntilde;o 1749 y que se volvi&oacute; a saldar con otro clamoroso fracaso. Siguen viviendo gitanos en este pa&iacute;s. En Espa&ntilde;a no propende al di&aacute;logo y la negociaci&oacute;n, prefiere la imposici&oacute;n y en esas seguimos. La pertenencia de Le&oacute;n a Castilla y Le&oacute;n, en contra de la voluntad de su ciudadan&iacute;a es una prueba evidente de este aserto.
    </p><p class="article-text">
        La esclavitud de los negros, se aboli&oacute; en Espa&ntilde;a en 1886. La reina Isabel II antes de su exilio en 1868 ten&iacute;a esclavos negros en sus posesiones en Cuba. El resto de pa&iacute;ses coloniales de las inmediaciones, Francia e Inglaterra, lo hab&iacute;an hecho antes y, a pesar de su racismo recalcitrante, acabaron por ir asimilando la poblaci&oacute;n negra, proveniente de la esclavitud, dentro de sus respectivas sociedades. Alg&uacute;n pa&iacute;s que se dice <em>dem&oacute;crata</em>, como los Estados Unidos de Am&eacute;rica, no lo ha hecho y las palabras de Rajoy parecen indicar que en Espa&ntilde;a tampoco.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, con un Vox emergente, excluyente y ultra patri&oacute;tico, corren vientos expeditivos contra el que no tenga ocho apellidos espa&ntilde;oles &ndash;no s&eacute; c&oacute;mo se puede aceptar en sus filas a alguien apellidado Ortega Smith, con raz&oacute;n quer&iacute;an expulsarlo&ndash; el problema es que poqu&iacute;simos espa&ntilde;oles no tendr&aacute;n sangre &aacute;rabe, goda o jud&iacute;a corriendo por sus venas. Rajoy ha querido lanzar una extravagancia patri&oacute;tica y el pa&iacute;s vecino le ha afeado que en Francia todos son franceses. En Espa&ntilde;a, muchos espa&ntilde;oles ni siquiera son tenidos por tales. Y por muchos de aqu&iacute;, ni siquiera algunos jugadores tras ganar el Mundial de F&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        Y yo me atrevo a lanzar una pregunta. &iquest;Si un &lsquo;espa&ntilde;olazo&rsquo; cae a un pozo y corre serio riesgo de ahogarse, rechazar&iacute;a que un moro, un gitano, un negro, un travesti o cualquier otro personaje que deambule por la zona, le echara un cabo para que pudiera salvarse? Yo creo que va siendo hora de ir superando prejuicios y todo aquel que contribuya al engrandecimiento del pa&iacute;s sea tenido por espa&ntilde;ol aunque su origen sea lejano, porque de lo contrario, y como se afirma en la mencionada obra de <em>El Espectador</em>, en Espa&ntilde;a seguir&iacute;a habiendo muchas almas que sienten nostalgia del reba&ntilde;o y se entregan con pasi&oacute;n a lo que en ellas hay a&uacute;n de ovejas.  
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Tom&aacute;s Juan Mata</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"> pertenece a</span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><em> Urbicum Flumen, </em></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">la </span><a href="https://www.facebook.com/groups/541234094688277" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">Asociaci&oacute;n Iniciativa V&iacute;a de la Plata</span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Juan Mata]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/cuando-sale-a-el-relucir-pelo-de-dehesa-mariano-rahoy-y-el-racismo-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13404115.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jul 2026 09:30:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/797f2c68-3285-49a5-80af-fdbfd93dc6fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x881y320.jpg" length="385099" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/797f2c68-3285-49a5-80af-fdbfd93dc6fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x881y320.jpg" type="image/jpeg" fileSize="385099" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando sale a relucir el pelo de dehesa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/797f2c68-3285-49a5-80af-fdbfd93dc6fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x881y320.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vecinos,Fútbol,Sociología,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tema del vagabundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-tema-del-vagabundo-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13404081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2556605-1915-45b4-a12f-cce66c098d44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tema del vagabundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El plan siempre es el mismo, cargarse la mochila a la espalda y caminar los infinitos caminos que ofrece esta deslumbrante península, este país de países que regala al viajero imponentes paisajes y pueblos tejidos por el tiempo</p></div><p class="article-text">
        Es curioso c&oacute;mo los planes se antojan colosales cuando solo existen en nuestra mente y no empiezan a verse abordables hasta que damos el primer paso, el m&aacute;s importante, el de tomar la decisi&oacute;n y situarse en el punto de partida. Es entonces cuando todos los pensamientos, agoreros o ilusionantes, se quedan en nada, se desvanecen como diminutas entelequias sin importancia ante la gigantesca determinaci&oacute;n de comenzar a sumar pasos sobre el camino. A partir de ese momento solo existe un hermoso e imbatible plan, levantarse cada ma&ntilde;ana y caminar el mundo, ser un vagabundo sin prisas ni calendarios. 
    </p><p class="article-text">
        Ser vagabundo es convertirse por unas semanas en esa clase de tipo errante que vaga por el mundo sin domicilio fijo, que va de un lugar a otro sin asentarse en ninguno, un habitante de los caminos que se enfrenta cada ma&ntilde;ana a la liviana responsabilidad de no importarle demasiado donde terminar&aacute; comiendo o durmiendo. Ese deambular por los paisajes, ese antiguo impulso del vagabundo, es una forma de vida que tiene injustamente asociadas unas connotaciones peyorativas, que emparentamos frecuentemente con la holgazaner&iacute;a y nos olvidamos de hacerlo con la palabra libertad. Porque si hay algo m&aacute;gico en ese estado de &aacute;nimo que combate el peso sin alas de la rutina de los d&iacute;as, es precisamente esa impagable sensaci&oacute;n de pertenecer al cosmos, de no tener que rendir cuentas a nadie ni a nada, de cincelar nuestro esp&iacute;ritu con los amaneceres y atardeceres que mueven el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Los vagabundos son hombres de condici&oacute;n inquieta y despegada que viven al margen de lo establecido, comentaba Ortega y Gasset en su ensayo <a href="https://sites.google.com/site/edfabra/home/excerptreviewsstoriespoems/ortega-y-gasset---el-tema-del-vagabundo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El tema del vagabundo</em></a>. En ese extraordinario texto publicado dentro de su obra <a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/bibliotecas-de-autor/el-espectador-i-y-ii-jose-ortega-y-gasset-9788491044789/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Espectador</em></a><em>, </em>Ortega contrasta la vida n&oacute;mada de estos trotamundos que recorren los caminos sin oficio ni beneficio con la inmovilista sociedad espa&ntilde;ola de su &eacute;poca, presidida por lo que llam&oacute; una &lsquo;estabilidad pl&uacute;mbea y una monoton&iacute;a aldeana&rsquo;. Esa forma de ignorancia que adorna a aquellos que nunca han salido de su pueblo o del carril vital que ten&iacute;an asignado desde ni&ntilde;os, sigue tan vigente como entonces en esta Espa&ntilde;a nuestra contempor&aacute;nea y presumiblemente abierta al mundo. Puede que los vagabundos sean incapaces de echar ra&iacute;ces en ning&uacute;n lugar, pero precisamente por eso son cosmopolitas sin pretenderlo, esa clase de tipos que se mueven por el mundo siguiendo &uacute;nicamente sus impulsos y protagonizando el fascinante espect&aacute;culo de la precariedad. Y eso, ejercer por unos meses el noble ejercicio del vagabundeo, es algo que se deber&iacute;a ense&ntilde;ar en las escuelas de la vida. Conocer la precaria y fascinante bohemia del viajero sin destino es algo que, definitivamente, todos deber&iacute;amos experimentar de vez en cuando. Aunque solo sea para descubrir el insignificante tama&ntilde;o de nuestras cavilaciones ante la inabarcable vastedad del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-tema-del-vagabundo-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13404081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 17:00:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d2556605-1915-45b4-a12f-cce66c098d44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="63963" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d2556605-1915-45b4-a12f-cce66c098d44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="63963" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El tema del vagabundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d2556605-1915-45b4-a12f-cce66c098d44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Excursiones,Patrimonio,Medio Ambiente,Vecinos,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La rebelión del descanso]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-rebelion-del-descanso-columna-escritora-violeta-serrano-desde-el-valle_129_13386934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b7cec77-9913-4d23-9bd9-1bde5e1ff959_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147634.jpg" width="1289" height="725" alt="La rebelión del descanso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Violeta Serrano se despide de su columna hasta septiembre instando a la revolución de lo cercano y del descanso responsable: la fuerza del no hacer en esta lógica de producción y consumo como hipérbole. El que pueda no hacer, que no haga</p></div><p class="article-text">
        Me preocupar&eacute; por levantarme temprano, pero no para rendir por m&aacute;s tiempo sino para sacar a pasear a la perra antes de que el sol apriete. Para poder desayunar en la galer&iacute;a con la luz del amanecer y tener a&uacute;n tiempo para cuidar la huerta y regar lo que me pida. Me levantar&eacute; temprano para disfrutar del frescor que robar&aacute; el mediod&iacute;a, para hacer deporte antes de que la transpiraci&oacute;n sea m&aacute;s grande que mi desgana, para contemplar todas las horas que me quedar&aacute;n por delante cuando tal vez sienta que ya estoy agotada. Y luego cocinar&eacute; despacio, como quien no espera a nada ni a nadie, y comer&eacute; tranquila con la radio de fondo, rezar&eacute;, cada vez que la encienda, para que no diga que hay otro fuego desprendido de nuestra barbarie humana. Mirar&eacute; el tel&eacute;fono solo para comunicarme con la gente que quiero, y esto incluye a tantos bomberos forestales y pobladores de zonas cercanas al monte, que pasaremos el verano, en el fondo, con una se&ntilde;al de alerta tatuada en el pecho. Dormir&eacute; la siesta con una mantita apenas, con las cortinas cerradas para que el calor no alcance mi refugio con tanta vehemencia. Y despu&eacute;s buscar&eacute; un r&iacute;o, una piscina, alguna presa, y me convertir&eacute; en sirena sin sal ni pirata ni tormenta. Y poco a poco se ir&aacute; acercando la noche, y buscar&eacute; a mis amigos para compartir alguna cena, o si no, yo misma liar&eacute; un cigarro y me sentar&eacute; sobre la hierba para ver c&oacute;mo la noche aparece, c&oacute;mo el d&iacute;a se encierra en la retina de s&iacute; mismo, para no abrir los p&aacute;rpados hasta que la luna quiera.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si alguna vez hab&iacute;a decidido con tanta claridad detenerme en pleno verano: creo que no me lo hab&iacute;a permitido nunca. Llevo a&ntilde;os viviendo entre dos continentes, trabajando, entonces, sin pausa, porque el invierno del sur es el verano del norte, y viceversa. Consecuencias de los dos hemisferios. Y ahora que la ra&iacute;z se ajusta a mis pies y me atrapa entre las heladas, las lluvias y el humo que no deseo, acepto la rendici&oacute;n y la asumo, tal vez, porque se parece a ir contra la corriente, a la revoluci&oacute;n de lo cercano que consiste, hoy en d&iacute;a, en no producir, en no consumir m&aacute;s de lo necesario, en dedicarse, sencillamente, a ser aquello que deseemos ser y hacerlo, claro, cerca de quienes queramos estar. No se puede ser solo ante el espejo y por suerte hay muchas manos esperando el mismo abrazo, aunque a veces no queramos verlo.
    </p><p class="article-text">
        Volver&eacute; a esta columna en septiembre, cuando el oto&ntilde;o asome y nos recuerde que pronto habr&aacute; que volver a dejar la tierra en barbecho, que las conservas ser&aacute;n tesoros y que la nieve volver&aacute; a posarse sobre los neveros. Les pido, si es que desde aqu&iacute; se puede pedir algo, que si tienen la posibilidad de descansar, lo hagan con todas las consecuencias. Y que si otros no pueden hacerlo, sean amables con ellos: siempre se debe sonre&iacute;r a quien est&aacute; sosteniendo un mundo, el propio o el ajeno, y a veces, ese gesto basta. Recuerden en este tiempo rodearse de personas que tengan corazones en los dedos, que se preocupen por los significados de las palabras nuevas, que prefieran descubrirse a resignarse y, sobre todo, que no teman. Descansar implica tambi&eacute;n hacer espacio para que otros vientos nuevos pasen e, incluso, si nos atrevemos, para dejar que se queden dentro de casa una vez que vuelva el invierno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-rebelion-del-descanso-columna-escritora-violeta-serrano-desde-el-valle_129_13386934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 09:30:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9b7cec77-9913-4d23-9bd9-1bde5e1ff959_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147634.jpg" length="494816" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9b7cec77-9913-4d23-9bd9-1bde5e1ff959_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147634.jpg" type="image/jpeg" fileSize="494816" width="1289" height="725"/>
      <media:title><![CDATA[La rebelión del descanso]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9b7cec77-9913-4d23-9bd9-1bde5e1ff959_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147634.jpg" width="1289" height="725"/>
      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Verano,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El colonialismo guapo]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-colonialismo-guapo-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13397240.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94e6b26e-3502-432f-bcca-04bdf0614c85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x734y165.jpg" width="1200" height="675" alt="El colonialismo guapo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunos conceptos necesitan entrar por la puerta de atrás, vestidos de seda</p></div><p class="article-text">
        Cuando a Rajoy se le ocurri&oacute; decir que la selecci&oacute;n de Francia estaba llena de futbolistas que no eran franceses, se le acus&oacute; de racista, y entiendo perfectamente esa acusaci&oacute;n. Sin embargo, como casi todo, el asunto tiene dos caras, y me temo que los que se rasgan las vestiduras por estas cosas no se dan cuenta de que est&aacute;n apoyando, casi imponiendo, un nuevo modo de colonialismo, m&aacute;s mol&oacute;n, m&aacute;s blanqueado, disfrazado de razones humanitarias, pero que sigue siendo colonialismo.
    </p><p class="article-text">
        En otros tiempos, Francia extra&iacute;a minerales de &Aacute;frica, y ahora extrae futbolistas. Por aquel entonces, los pa&iacute;ses africanos se quedaban en la miseria y ahora se quedan sin t&iacute;tulos deportivos. Pero el proceso extractivo es b&aacute;sicamente igual.
    </p><p class="article-text">
        Y si s&oacute;lo fuesen futbolistas, o jugadores de billar, la cosa no pasar&iacute;a de ser graciosa y ya est&aacute;. Pero es que son m&eacute;dicos, ingenieros, personas j&oacute;venes, inteligentes y emprendedoras de todas las ramas productivas, y no lo hace solo Francia.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que se crea una beca en una universidad europea o norteamericana para que concluyan sus estudios los alumnos m&aacute;s brillantes de &Aacute;frica o ciertos pa&iacute;ses de Asia, lo que se hace es despojar a esos pa&iacute;ses de su talento. La idea es que vengan a estudiar, pero que nunca regresen a sus pa&iacute;ses. Hab&iacute;a un estudio, que no encuentro ahora mismo, que dec&iacute;a que m&aacute;s del 75% no regresaban nunca. &iquest;Y eso es un acto humanitario? &iquest;Eso es una ayuda a los pa&iacute;ses de origen? Eso es simplemente seguir sacando riqueza de esos lugares, solo que ahora se trata de personas en vez de caucho, carb&oacute;n o algod&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de las personas que vienen aqu&iacute; en busca de mejores trabajos o mayores oportunidades, no hay nada que oponer. Pero ese es un punto de vista neoliberal, basado en el mercado, un punto de vista donde los individuos tienen derechos y las sociedades no existen. Porque las perjudicadas con esta pr&aacute;ctica son las sociedades. Por eso me extra&ntilde;a tanto que personas autodenominadas socialistas apoyen esta pr&aacute;ctica en nombre de los derechos individuales y de la l&oacute;gica del mercado, y se atrevan a tachar de racistas o xen&oacute;fobos a los que se oponen. Si esta conducta procediese de la derecha, me parecer&iacute;a l&oacute;gico: ellos son los adalides del individuo por encima de la sociedad. Pero al rev&eacute;s no lo entiendo.
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor es que el f&uacute;tbol es un simple escaparate para que vayamos normalizando cosas que, de otro modo, no ser&iacute;an normales. Porque son muchos los que prefieren renunciar a un buen cirujano antes que a un buen delantero centro. Porque manda cojones. Porque vaya por Dios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-colonialismo-guapo-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13397240.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 17:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/94e6b26e-3502-432f-bcca-04bdf0614c85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x734y165.jpg" length="152397" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/94e6b26e-3502-432f-bcca-04bdf0614c85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x734y165.jpg" type="image/jpeg" fileSize="152397" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El colonialismo guapo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/94e6b26e-3502-432f-bcca-04bdf0614c85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x734y165.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Fútbol,Internacional,España,Unión Europea,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leer para creer: Javier Callado… ha hablado]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/javier-callado-ha-hablado-sobre-la-autonomia-de-leon-aprobada-por-espana-columna-semanal-maximo-soto-calvo_129_13390140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1746f7b7-271c-439d-83b8-e1cf7e262a7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x733y306.jpg" width="1200" height="675" alt="Leer para creer: Javier Callado… ha hablado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hubo buena búsqueda para, en directo, conocer posicionamiento, empeño y disposición para lo leonés, de un magnifico interlocutor, y qué decir, no sorprende el hallazgo… ¡Congratula!</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Javier Callado: “Hay actuación criminal en el traslado de actividad económica de la Región Leonesa a Castilla”</p></div><p class="article-text">
        De autentica prioridad me ha resultado la lectura en este medio, la <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/javier-callado-actuacion-criminal-traslado-actividad-economica-region-leonesa-castilla-tribunal-europeo-derechos-humanos-tdeh-leonesismo-autonomia-18_1_9492803.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a>, en versi&oacute;n leonesista y de futuro leon&eacute;s, que realiz&oacute; en 2021 Jes&uacute;s Mar&iacute;a L&oacute;pez de Uribe a Javier Callado Cobo, ambos bien conocidos en esta tierra leonesa. Si bien, debo a&ntilde;adir que en cuanto a Callado, desde los noventa para ac&aacute;, tal vez por nuestra coincidencia en UPL hemos tenido m&aacute;s motivos de encuentro y trato.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hay m&aacute;s para los dos! Pero como no se trata de soltar halagos y parabienes dej&eacute;moslo ah&iacute;, hoy.
    </p><p class="article-text">
        Incisivo y con criterio Uribe encauz&oacute; en profundidad la entrevista. Con ingenio y 'saber estar&hellip; documentado'. Callado... &iexcl;Sent&oacute; posici&oacute;n! Persona en quien, como leonesista, tengo puestas 'todas mis esperanzas' desde tiempo ha, y &eacute;l lo sabe, dir&eacute; que... &iexcl;No me ha defraudado en cuanto a conocimientos! Aunque debo a&ntilde;adir que el <em>sine die</em> que casi todo lo aportado encierra, y no sin raz&oacute;n, y dado mi personal tiempo en a&ntilde;os y carburante en progresivo achique, me hubiera gustado hallar mayor agilidad, plasmada tal vez, en forma de hoja de ruta.
    </p><p class="article-text">
        Este parrafito que inicio&hellip;, en verdad deber&iacute;a ir al final, pero para qu&eacute; ocultarlo, me arde en inter&eacute;s, de modo que teclear&eacute; ya la conclusi&oacute;n a la que he llegado tras la lectura. Con toda sencillez dir&eacute; que nos es otra que la de seguir viendo en Javier Callado a un excelente candidato, si se viste de pol&iacute;tico para representarnos a los enmudecidos leoneses, en el esca&ntilde;o pertinente del Parlamento nacional.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, sobre algo de lo le&iacute;do mostrar&eacute; mi parecer, en versi&oacute;n muy breve, dada mi sencilla condici&oacute;n de opinador, pero a tope leon&eacute;s, al que inquieta observar en ca&iacute;da libre lo nuestro; temor que se ha reavivado al poner atenci&oacute;n a las propuestas o respuestas de Callado, que, de forma bien intencionada, algunas ser&aacute;n a continuaci&oacute;n objeto de cita y tratamiento. Algunas s&iacute;, pero no porque sea escaso el bagaje, todo lo contrario, lo pretendido es que otros aparezcan en este medio, o sean invitados a un foro de <em>sentimiento leon&eacute;s</em>, sereno y aprovechable. Mostrando parecer coincidente o discrepante, siempre con &aacute;nimo de llegar a puntos de encuentro. Con implicaci&oacute;n, si llega el caso&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Hay actuaci&oacute;n criminal en el traslado de actividad econ&oacute;mica de la Regi&oacute;n Leonesa a Castilla&rdquo;. </strong> He ah&iacute; un titular de lujo, de riesgo bien calculado. Desde hace tiempo y precisamente con la perdida leonesa de la situaci&oacute;n nodal del noroeste peninsular, alevosamente arrumbada en la pr&aacute;ctica para Valladolid y aleda&ntilde;os, vengo incidiendo en ello. Aunque no fuera tal calificativo por m&iacute; el usado, pues me mueve m&aacute;s el orgullo que la sapiencia, mas, s&iacute; denuncio la usurpaci&oacute;n sin duda alguna. Cit&eacute; lo de riesgo bien calculado porque mover el manzano significa recolectar pomas, a ser posible... &iexcl;Llamando la atenci&oacute;n!
    </p><p class="article-text">
        Meta, conseguir la autonom&iacute;a que <strong>&ldquo;ser&aacute; pronto&rdquo;,</strong> nos se&ntilde;ala Javier. Aparte de frase de &aacute;nimo, de ilusionante libertad, sin duda est&aacute; dentro de la perspectiva que tiene en el momento actual Javier sobre el comportamiento de los leoneses en general, y de modo especial personas, o m&aacute;s bien personajes enmarcados en lo de <strong>&ldquo;dispuestos a todo&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Hay una intenci&oacute;n de mantener la comunidad aut&oacute;noma tal y como est&aacute; porque a unas determinadas &eacute;lites econ&oacute;micas les interesa</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre esta cuesti&oacute;n... &iexcl;Elites! Desde largo tiempo atr&aacute;s vengo tratando de descifrar qu&eacute; extra&ntilde;as fuerzas ocultas presionan o exigen, a quien corresponda de cada partido PP o PSOE, para que &eacute;stos, tore&aacute;ndonos al alim&oacute;n, nos encelemos al trapo, sea ideol&oacute;gico o de estulticia incontrolada ante los personalismos absurdos, en tanto, &iexcl;indolentes!, permanecemos amarrados al ente auton&oacute;mico castellanizado<strong>. </strong>Pues bien, <strong>yo siempre, he querido saber que 'elites', poderosas y aviesas,</strong> <strong>mandan desde la sombra</strong>, ya preauton&oacute;mica, ya actual, donde la facci&oacute;n castellana siempre se ha considerado predominante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existir&aacute; alguna vez una autonom&iacute;a para la Regi&oacute;n Leonesa? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; y pronto.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; de rotundo, as&iacute; de definitivo. No es el cierre de la entrevista, s&iacute; anunciando libertad y autogobierno. Y me consta que no habla por hablar, con supuesto term&oacute;metro en mano mide la temperatura ambiental entre el paisanaje en sus charlas coloquio, y mantiene activo el caldo de cultivo para sembrar inquietudes&hellip; <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        Recomiendo la lectura serena de la entrevista, se ha tocado casi todo, directamente, y respondido con amplitud, mostrando la cruel realidad de los leoneses en la autonom&iacute;a. O lo asumimos o lo rebatimos, el silencio nunca conduce a nada.
    </p><p class="article-text">
        Me gusta ahora proponer al entrevistador que d&eacute; cabida y hueco a otras personas que en Le&oacute;n est&eacute;n en condiciones de promover, exponer, coincidir y discrepar, para en buena lid contrastar pareceres, y alcanzar puntos de encuentro. Consenso. Y por qu&eacute; no una mesa de debate all&aacute; por el oto&ntilde;o&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Estamos en momento crucial: vivir, depender, o morir. Sus respectivas equivalencias: Vegetando con sustrato de lo hist&oacute;rico tradicional. Rid&iacute;culo lo saprofito, cuando no mortal por sumisi&oacute;n devenida. O la despersonalizaci&oacute;n, consunci&oacute;n de lo leon&eacute;s, bajo manto castellanista. Yo as&iacute; lo tengo asumido. <strong>No tenemos pol&iacute;ticos que nos defiendan, y el pueblo leon&eacute;s vota en plan 'harakiri'.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero al parecer se dan circunstancias favorables para desencadenarnos del ente auton&oacute;mico, hay algo m&aacute;s que un h&aacute;lito de esperanza, seg&uacute;n Callado, para acometer, <strong>la mejor v&iacute;a, contemplando desde el uno al trino provincial para conseguir el Lexit</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero... &iexcl;&iexcl;&iquest;Cu&aacute;l de las v&iacute;as?!!</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Máximo Soto Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/javier-callado-ha-hablado-sobre-la-autonomia-de-leon-aprobada-por-espana-columna-semanal-maximo-soto-calvo_129_13390140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 17:00:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1746f7b7-271c-439d-83b8-e1cf7e262a7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x733y306.jpg" length="583949" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1746f7b7-271c-439d-83b8-e1cf7e262a7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x733y306.jpg" type="image/jpeg" fileSize="583949" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Leer para creer: Javier Callado… ha hablado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1746f7b7-271c-439d-83b8-e1cf7e262a7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x733y306.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Leonesismo,León,Zamora,Salamanca,Bierzo,Autonomía de León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La política en España es un cachondeo]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-politica-en-espana-es-un-cachondeo-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13383643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3648c882-3f06-4c05-b988-1b5e10db4c4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x694y82.jpg" width="1200" height="675" alt="La política en España es un cachondeo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace años, Pedro Pacheco, alcalde que lo fue de Jerez de la Frontera, dejó dicho que la justicia en España era un cachondeo. Aventajados alumnos del ramo quieren ampliar los horizontes e incluir la política en el mismo lote</p></div><p class="article-text">
        La escasamente edificante labor de los partidos pol&iacute;ticos en Espa&ntilde;a no tiene visos de adecuarse a la seriedad que de ella cabr&iacute;a esperar. Por si fuera poco las agrupaciones judiciales no tienen prurito alguno en mostrar sus preferencias por una u otra ideolog&iacute;a, supeditando su funci&oacute;n jurisdiccional a intereses no siempre acorde con su cacareada divisa de justicia equitativa. Este aquelarre es de tal naturaleza que ni la Conferencia Episcopal &ndash;a Dios lo que es de Dios y al C&eacute;sar lo que es del C&eacute;sar&ndash; se ha sustra&iacute;do a la tentaci&oacute;n de meter baza.
    </p><p class="article-text">
        El clima de pasarse la legalidad y la &eacute;tica por el arco del triunfo no queda relegado a Espa&ntilde;a, la justicia internacional y hasta la discrecionalidad en el f&uacute;tbol, han llegado a las m&aacute;s altas cotas (retirada de tarjetas rojas a petici&oacute;n de prebostes, pitar a favor de los pa&iacute;ses de m&aacute;s relumbr&oacute;n futbol&iacute;stico y un largo etc&eacute;tera). Con este panorama, Y aqu&iacute;, que somos muy aventajados en lo que saltarnos a la torera se nos antoje, r&aacute;pidamente alcanzamos los primeros puestos del ranking. Y ya tenemos pol&iacute;ticos, jueces y hasta el clero disput&aacute;ndose el podio.<em> </em>
    </p><p class="article-text">
        De cualquier modo, en la piel de toro nos vemos m&aacute;s afectados por los asuntos dom&eacute;sticos que por los internacionales, aunque los primeros parezcan y de hecho est&eacute;n incardinados en los segundos. En Espa&ntilde;a somos aventajados defensores del latinismo <em>homo sum et nihil</em> <em>humani a me alienum</em> (soy hombre y nada de lo humano me es ajeno) que en versi&oacute;n libre podr&iacute;a traducirse como: somos como los dem&aacute;s y hacemos igual que los dem&aacute;s. La cuesti&oacute;n es que los poderes f&aacute;cticos, las fuerzas vivas del pa&iacute;s, perdida ya toda noci&oacute;n de lo que es la verg&uuml;enza, nos la hacen pasar a los administrados en su nombre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Imagen lamentable de los partidos grandes</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Los partidos de</strong> <strong>gobierno </strong>como son el PSOE y el PP est&aacute;n dando una imagen lamentable que trasciende nuestras fronteras. El PSOE se ve acogotado d&iacute;a s&iacute; d&iacute;a tambi&eacute;n por querellas, imputaciones y juicios que se sustancian con resultados descorazonadores. Raro es el d&iacute;a que egregias figuras del partido de los cien a&ntilde;os de honradez no se las hayan de ver con el banquillo, no el de los suplentes, sino de los acusados. La justicia asedia a un gobierno que no ha conocido tregua desde el d&iacute;a siguiente a su conformaci&oacute;n. Antes se escuchaban lemas como <strong>'Santiago y cierra Espa&ntilde;a',</strong> ahora <strong>el que pueda hacer que haga.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Al Partido Socialista le crecen los enanos en el circo, pero lo ha perseguido con ah&iacute;nco. Desde las categ&oacute;ricas afirmaciones de S&aacute;nchez de que no podr&iacute;a nunca pactar con Bildu, que le quitar&iacute;a el sue&ntilde;o llegar a acuerdos con Pablo Iglesias, el rid&iacute;culo hist&oacute;rico de dejar al pueblo saharaui colgado de la brocha o el descubrimiento de que informaciones &iacute;ntimas de este caballero hab&iacute;an sido espiadas por los servicios secretos israel&iacute;es, hasta la posible implicaci&oacute;n de sus familiares m&aacute;s pr&oacute;ximos y personal de su extrema confianza en el partido, salpicados por una corrupci&oacute;n rampante que no acaba de tocar fondo.
    </p><p class="article-text">
        Frente al pu&ntilde;o y la rosa, se postula como recambio natural un Partido Popular que parte con un candidato que se fotografi&oacute; en varias ocasiones con un conocido narcotraficante &ndash;as&iacute; lo declar&oacute; la justicia&ndash; de la Isla de Arosa, pilotando el yate de este &uacute;ltimo, como si fuera lo m&aacute;s habitual que te dejen hacer tal maniobra si no eres plenamente conocido o se te debe  &ndash;o se espera&ndash; alg&uacute;n gran favor. Este partido se ve espoleado por un Vox emergente que le impone su criterio en Extremadura, Arag&oacute;n, Castilla y Le&oacute;n y Andaluc&iacute;a. Y as&iacute;, un partido cuya sede en G&eacute;nova 13 fue reformada con <em>dinero B</em>, hecho ratificado por el Tribunal Supremo en 2024, tacha a su adversario de corrupto, putero, desleal y un rosario de descalificaciones m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los que ya somos mayorcitos a&uacute;n recordamos como hace muchos a&ntilde;os, en un programa vespertino de Onda Cero, se dio la noticia de que un parlamentario salmantino hab&iacute;a olvidado en un bar de esa ciudad un sobre con una gruesa suma de dinero, y se coligi&oacute; que no era dinero muy limpio y que como despu&eacute;s confesar&iacute;a un tal B&aacute;rcenas, era moneda com&uacute;n en ese partido. Un consejero de la Presidencia de la comunidad madrile&ntilde;a verbaliz&oacute; ante sus amigos que de salir bien una operaci&oacute;n traer&iacute;an un volquete de putas para celebrarlo. Un alcalde de Benalm&aacute;dena, de apellido Bol&iacute;n, perjudicado por la coca y el alcohol, acompa&ntilde;ado de efebos, colision&oacute; con su yate en Gibraltar, lo que origin&oacute; un conflicto diplom&aacute;tico all&aacute; por 1989. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Integridad en PP y PSOE?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como se puede comprobar, la integridad en ambos partidos es manifiestamente mejorable y  el d&eacute;ficit de probidad ya viene de lejos. El circo medi&aacute;tico que se escenifica en los medios de comunicaci&oacute;n con jueces justicieros que m&aacute;s que justicia parecen vengadores, como ha evidenciado el caso de la retirada del carn&eacute; de la esposa del presidente del gobierno, tiene su contrapunto en que la hija de &eacute;ste se grad&uacute;a en Inglaterra, como pas&oacute; con varios miembros de la familia real espa&ntilde;ola a&ntilde;os atr&aacute;s. Y claro, surgen dudas: &iquest;Acaso los colegios espa&ntilde;oles no sirven para los hijos de nuestros gobernantes? &iquest;Tan malos profesores tenemos en Espa&ntilde;a? &iquest;Falta financiaci&oacute;n para tenerlos mejores? &iquest;Poco patriotismo, no, en las altas esferas?
    </p><p class="article-text">
        Y no puedo dejar de hacer las odiosas comparaciones que inevitablemente he de hacer con mi terru&ntilde;o. Reitero la misma pregunta. &iquest;Estos son los partidos cuyos representantes han de guiar nuestro destino y nuestro futuro en Le&oacute;n? Como prueba del nueve de la contraindicaci&oacute;n severa que supone poner partidos estatales al frente de las tareas gubernativas en esta tierra, est&aacute; la reiterada incompetencia de la Junta de Castilla y Le&oacute;n &ndash;regentada por el Partido Popular desde tiempos inmemoriales&ndash; que logra, tal como profetizamos art&iacute;culos atr&aacute;s, que el monte vuelva a arder este a&ntilde;o como el a&ntilde;o pasado. En el incendio de Caboalles de Arriba se est&aacute; volviendo a consagrar.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;&Aacute;nimo votantes leoneses de partidos estatales, ya queda menos monte que quemar, menos poblaci&oacute;n que expulsar, menos quejas que soportar, menos pueblos que atender, menos inversiones que hacer!
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iexcl;Puede parecer parad&oacute;jico, pero estamos que nos salimos!   </strong>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Tom&aacute;s Juan Mata</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"> pertenece a</span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><em> Urbicum Flumen, </em></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">la </span><a href="https://www.facebook.com/groups/541234094688277" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">Asociaci&oacute;n Iniciativa V&iacute;a de la Plata</span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Juan Mata]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-politica-en-espana-es-un-cachondeo-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13383643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 09:30:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3648c882-3f06-4c05-b988-1b5e10db4c4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x694y82.jpg" length="263697" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3648c882-3f06-4c05-b988-1b5e10db4c4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x694y82.jpg" type="image/jpeg" fileSize="263697" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La política en España es un cachondeo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3648c882-3f06-4c05-b988-1b5e10db4c4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x694y82.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[PP – Partido Popular,PSOE,Vox,Podemos,IU – Izquierda Unida,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La final]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-final-futbol-mundial-2026-espana-argentina-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13386720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41e5539a-21f7-4eca-8171-0690770dddea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La final"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esconde la pelota, pasa la pelota. Tan fácil de decir cono difícil de ejecutar. España le ha dado un repaso histórico a Francia, sin ruido y con una humildad admirable. Estamos en la final</p></div><p class="article-text">
        Podr&iacute;a haber sido cualquier otro pa&iacute;s el que diera tal ejemplo de pundonor y honestidad jugadora, cualquier otro rinc&oacute;n del mundo y sus habitantes podr&iacute;an haber sabido ganar tan bien como los nuestros. Esto no va de tribus, somos m&aacute;s inteligentes y menos nacionalistas de gaceta de provincias que aquellos que no han le&iacute;do un libro en su vida, sean de la naci&oacute;n o rinc&oacute;n del mundo que sean. Sabemos que somos igual de fr&aacute;giles o poderosos que los dem&aacute;s, que casi nada nos separa de todas las dem&aacute;s tribus con bandera que han participado en este Mundial. Ahora bien, esta pandilla de futbolistas ha demostrado tener alg&uacute;n talento m&aacute;s que la ya de por s&iacute; admirable agudeza para participar de esa redonda y maravillosa sinfon&iacute;a del bal&oacute;n que han mostrado al mundo. Son buenos chavales, buenos guajes, que dir&iacute;amos por estos lares. Buenos en el sentido m&aacute;s puro del t&eacute;rmino, saben ganar y perder, saben que nada empieza y acaba en uno mismo.
    </p><p class="article-text">
        La final contra Argentina, un pa&iacute;s hermano y que ocupa tambi&eacute;n un rinc&oacute;n muy especial en el coraz&oacute;n de este cronista, ser&aacute; un hermoso ep&iacute;logo, el partido so&ntilde;ado. Este duelo entre los dos mejores equipos del campeonato ser&aacute; el premio ultimo despu&eacute;s de tanto esfuerzo y tantas batallas enfrentadas. Aunque simplificando hasta lo esencial y emulando al inefable M. Rajoy, ese inesperado cronista deportivo que nos regalado el Mundial, ese premio de jugar el partido m&aacute;s importante de sus vidas ser&aacute; la recompensa final para todos esos guerreros de la pelota que se lo han trabajado a pulso. El logro de ganar no es m&aacute;s que la consecuencia de hacer las cosas bien. Y a&uacute;n as&iacute;, no siempre se gana. Los que nos hemos educado bajo los preceptos de la moral cat&oacute;lica ya asimilamos desde ni&ntilde;os la idea de correspondencia entre mal acto y castigo, o buen acto y premio. Pero la vida es mucho m&aacute;s compleja que el resultado final de un partido, est&aacute; llena de matices, la inabarcable verdad se esconde detr&aacute;s de cada diminuto detalle. 
    </p><p class="article-text">
        Ese partidazo contra Argentina ser&aacute; el punto final de una larga trayectoria, la guinda del pastel. Porque un premio es b&aacute;sicamente eso, el &uacute;ltimo eslab&oacute;n de cualquier reto, sea personal o colectivo, diminuto o gigantesco, absurdo o coherente, noble o malvado. Lo que es seguro es que el final de este Mundial de F&uacute;tbol dejar&aacute; una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n de vac&iacute;o tras de s&iacute;. Ya lo dijo mejor que nadie Elizabeth Taylor en una de las semblanzas que aparecen en el estupendo libro de Truman Capote, <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/compactos/retratos/9788433966704/CM_239" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Retratos</em></a>: &ldquo;Cuando encuentras lo que siempre has deseado, eso no es el principio de un comienzo, es el principio del fin&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-final-futbol-mundial-2026-espana-argentina-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13386720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 17:00:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/41e5539a-21f7-4eca-8171-0690770dddea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="268793" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/41e5539a-21f7-4eca-8171-0690770dddea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="268793" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La final]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/41e5539a-21f7-4eca-8171-0690770dddea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,España,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aquel '18 de julio' de hace noventa años en León]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/aquel-18-de-julio-de-hace-90-anos-inicio-de-la-guerra-civil-espanola-en-leon-20-de-julio-memoria-historica_129_13370304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b71e3eae-8c0d-4c7b-a9d3-99eddea21c7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aquel &#039;18 de julio&#039; de hace noventa años en León"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que empezó como un temor más o menos contenido se convirtió en un golpe de estado que hizo caer a la provincia leonesa bajo el mando de militares, falangistas y grupos afines. Y la tragedia se convirtió en guerra civil. En la capital y Ponferrada se levantaron dos días después, el 20 de julio, con nefastas consecuencias</p><p class="subtitle">HEMEROTECA / 20 DE JULIO DEL 36 - Golpe de Estado en León: la Guardia Civil sale a la calle y los militares ocupan la ciudad</p></div><p class="article-text">
        Entre el 18 y el 20 de julio de 1936, m&aacute;s los d&iacute;as posteriores, diferentes ojos contemplaron los hechos acaecidos en la provincia leonesa en el golpe de estado que provoc&oacute; la Guerra Civil Espa&ntilde;ola. Fue un belga, un periodista de nombre <a href="https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3040023.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Albert t'Serstevens</a>, el primero que escribi&oacute; como testigo de excepci&oacute;n de lo que estaba sucediendo en Le&oacute;n en las horas posteriores al levantamiento militar: &ldquo;Traen prisioneros (al hotel): empleados del Gobierno Civil y obreros comunistas. Los obreros no se hacen ninguna ilusi&oacute;n sobre su suerte, pero tumbados en el suelo, comparten el tabaco e incluso cuando Marie Jeanne venda a uno que est&aacute; herido en la cabeza, los otros la piropean. La muerte en Espa&ntilde;a no tiene el mismo sentido que para nosotros, los franceses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos hombres pronto ser&iacute;an carne de rejas y fusil. El periodista extranjero dio testimonio de lo que vio y a&ntilde;adi&oacute; un comentario valorativo, incluso chovinista. No hay acontecimiento hist&oacute;rico que se preste a un revelado completo de sus luces y sus sombras, ni siquiera cuando el que lo cuenta pertenece al terreno neutral. 
    </p><p class="article-text">
        Salvo algunos episodios de desaparecidos, es probable que de la Guerra Civil no sepamos ya m&aacute;s de lo que sabemos, aunque siempre existir&aacute;n interpretaciones muy diversas &ndash;y divergentes&ndash; del conflicto. La distancia temporal hace por s&iacute; sola un buen resumen y nos coloca en la realidad con la debida lejan&iacute;a. El testimonio narrado por el franc&eacute;s ocurri&oacute; en medio de los acontecimientos del 20 de julio de 1936, dos d&iacute;as despu&eacute;s de que el levantamiento militar se hubiera producido en muchos lugares de Espa&ntilde;a. En Le&oacute;n se retras&oacute; esos dos d&iacute;as. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3774363c-e1c0-4f42-ae31-0b47d030b40e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3774363c-e1c0-4f42-ae31-0b47d030b40e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3774363c-e1c0-4f42-ae31-0b47d030b40e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3774363c-e1c0-4f42-ae31-0b47d030b40e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3774363c-e1c0-4f42-ae31-0b47d030b40e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3774363c-e1c0-4f42-ae31-0b47d030b40e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3774363c-e1c0-4f42-ae31-0b47d030b40e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Plano del León de julio de 1936 al comienzo de la Guerra Civil."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Plano del León de julio de 1936 al comienzo de la Guerra Civil.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Fueron los militares, ayudados por grupos poco numerosos de falangistas y otros miembros de derechas los que se echaron a la calle. Y eso que los partidos m&aacute;s conservadores ten&iacute;an en la provincia escasa militancia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El ambiente caldeado de antes de la guerra</strong></h2><p class="article-text">
        Pese a no ser Le&oacute;n un lugar central de conflictos, los a&ntilde;os de la Rep&uacute;blica se vivieron con cierta tensi&oacute;n, un ambiente donde se sent&iacute;a la presi&oacute;n de fuerzas derechistas frente a los gobiernos de izquierdas, adem&aacute;s del bloqueo que ejerc&iacute;a la patronal, las detenciones ocasionales de obreros y l&iacute;deres sindicales, hasta llenar de rumores los supuestos peligros que corr&iacute;a la Rep&uacute;blica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da7bf10-3354-497e-a1ca-f13795a6e723_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da7bf10-3354-497e-a1ca-f13795a6e723_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da7bf10-3354-497e-a1ca-f13795a6e723_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da7bf10-3354-497e-a1ca-f13795a6e723_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da7bf10-3354-497e-a1ca-f13795a6e723_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da7bf10-3354-497e-a1ca-f13795a6e723_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0da7bf10-3354-497e-a1ca-f13795a6e723_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Jura de bandera en el regimiento de Infantería número 31, cuyo cuartel estaba en el actual Parque del Cid."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Jura de bandera en el regimiento de Infantería número 31, cuyo cuartel estaba en el actual Parque del Cid.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los militares estaban organizados en el regimiento Burgos n&uacute;mero 31, que entre la capital y Astorga sumaban 792 hombres. La Guardia Civil en la provincia llegaba a 623 efectivos y la Guardia de Asalto en torno a 180 hombres. Menci&oacute;n aparte merec&iacute;a la dotaci&oacute;n a&eacute;rea de la Virgen del Camino. Los jefes militares de estas agrupaciones eran proclives a actuar contra el Gobierno de la Rep&uacute;blica, aunque con excepciones.
    </p><p class="article-text">
        El 17 de julio por la noche, viernes, miembros de la CNT de Le&oacute;n consiguieron algunas escopetas y pistolas y cruzaron disparos con un grupo de falangistas que ya estaban en pleno hostigamiento. No paso de un simple escarceo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los mineros asturianos en Le&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Se ha derramado mucha tinta analizando precedentes, causas y contexto de esta guerra, a la que no le ha faltado ning&uacute;n ingrediente de violencia, cainismo y fractura social. En la ciudad de Le&oacute;n, el mismo 18 de julio llegaron noticias turbadoras sobre varios movimientos militares, especialmente dentro del ej&eacute;rcito de Marruecos.  Ese mismo d&iacute;a se produjeron varias reuniones de obreros y cabecillas en la Casa del Pueblo, donde se intercambi&oacute; informaci&oacute;n y se lanzaron algunas consignas. CNT y UGT pidieron armas al gobernador civil, que se neg&oacute; a entregarlas. El d&iacute;a transcurri&oacute; entre reuniones, discusiones, entrevistas con el gobernador y entradas y salidas de la Casa del Pueblo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa8e01b-7249-44bd-b283-66904b8ad31b_source-aspect-ratio_50p_0_x741y617.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa8e01b-7249-44bd-b283-66904b8ad31b_source-aspect-ratio_50p_0_x741y617.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa8e01b-7249-44bd-b283-66904b8ad31b_source-aspect-ratio_75p_0_x741y617.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa8e01b-7249-44bd-b283-66904b8ad31b_source-aspect-ratio_75p_0_x741y617.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa8e01b-7249-44bd-b283-66904b8ad31b_source-aspect-ratio_default_0_x741y617.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa8e01b-7249-44bd-b283-66904b8ad31b_source-aspect-ratio_default_0_x741y617.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4aa8e01b-7249-44bd-b283-66904b8ad31b_source-aspect-ratio_default_0_x741y617.jpg"
                    alt="Mineros asturianos como los que en defensa de la República pasaron por León camino de Madrid."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mineros asturianos como los que en defensa de la República pasaron por León camino de Madrid.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el cuartel del Cid se declar&oacute; el estado de guerra el domingo, d&iacute;a 19, pero <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/mineros-asturianos-paran-leon-pertrecharse-defensa-frente-popular_1_9444170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esa misma ma&ntilde;ana hicieron acto de presencia los mineros de Asturias</a>, hecho que retras&oacute; la ocupaci&oacute;n de la capital por parte de los golpistas acuartelados. Se trataba de dos columnas de mineros al mando de Francisco F. Dutor. Los mineros hab&iacute;an venido en ferrocarril (tres mil hombres) y en camiones (dos mil) e hicieron un alto en su camino hacia Madrid. Portaban dinamita y algunas armas cortas. Pararon en Le&oacute;n porque pensaban aprovisionarse de armas (fusiles) en la ciudad, pero las autoridades se negaron a satisfacer tal petici&oacute;n. Al no producirse la entrega, los mineros partieron en las primeras horas de la tarde, camino a Benavente. 
    </p><p class="article-text">
        La ciudad quedaba as&iacute; despejada de elementos perturbadores, seg&uacute;n el criterio de los que pensaban sumarse al alzamiento. Varios dirigentes de izquierdas, como <a href="https://ileon.eldiario.es/historia/alfredo-nistal-lucha-politica-revolucion-ii_1_12726471.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alfredo Nistal</a>, hab&iacute;an solicitado encarecidamente al gobernador civil, Emilio Franc&eacute;s, que entregara armas a los sindicatos obreros, &uacute;nico contingente capaz de parar el levantamiento. Esa misma noche, el gobernador se neg&oacute; a entregar las armas solicitadas, decisi&oacute;n que acelerar&iacute;a la ca&iacute;da de la legalidad republicana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37f783dc-4021-4890-91ad-01e481567301_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37f783dc-4021-4890-91ad-01e481567301_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37f783dc-4021-4890-91ad-01e481567301_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37f783dc-4021-4890-91ad-01e481567301_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37f783dc-4021-4890-91ad-01e481567301_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37f783dc-4021-4890-91ad-01e481567301_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/37f783dc-4021-4890-91ad-01e481567301_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Situación desde la Torre de San Marcelo del Cuartel del Cid en León. antes de su derribo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Situación desde la Torre de San Marcelo del Cuartel del Cid en León. antes de su derribo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con la partida de los mineros asturianos se perdi&oacute; la mejor oportunidad de tomar el control de la situaci&oacute;n, en un momento en el que dentro de los cuarteles se estaba sustituyendo a oficiales fieles a la Rep&uacute;blica por partidarios de la sublevaci&oacute;n. La suerte estaba echada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El 20 de julio, d&iacute;a clave en la ciudad</strong>
    </p><p class="article-text">
        El lunes d&iacute;a 20 los sindicatos obreros declararon la huelga general. Le&oacute;n era una ciudad paralizada donde s&oacute;lo funcionaban los autobuses, mientras Emilio Franc&eacute;s sigui&oacute; en sus trece y la ma&ntilde;ana fue transcurriendo con reuniones, discusiones y enfrentamientos verbales entre autoridades, l&iacute;deres sindicales y pol&iacute;ticos de izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/golpe-leon-guardia-civil-sale-calle-militares-ocupan-ciudad_1_9444298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A las dos de la tarde sali&oacute; a la calle la Guardia Civil</a>, se&ntilde;al para que se sumaran entonces los acuartelados del Cid, que se plantaron ante la sede de la Guardia de Asalto en Torres de Oma&ntilde;a para neutralizarla. Todos portaban armas y se dispersaron por la ciudad. En breve se leer&iacute;a el bando de guerra y, a continuaci&oacute;n, se ocuparon por la fuerza puntos estrat&eacute;gicos de la capital: ayuntamiento, telef&oacute;nica, emisora de radio, plaza de la Catedral. La capital y la provincia estaban paralizadas por la huelga, ambiente en el que el general Bosch, comandante de la XVI Brigada de infanter&iacute;a con sede en Le&oacute;n, declaraba el estado de guerra, aunque sobre el terreno el hombre de acci&oacute;n ser&iacute;a el coronel <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/leon-despide-76-anos-calle-honor-artifice-golpe-leon-darsela-policia-nacional_1_11699531.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vicente Lafuente Baleztena</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a3ff508-5fac-42bf-8205-5d9185263f95_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a3ff508-5fac-42bf-8205-5d9185263f95_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a3ff508-5fac-42bf-8205-5d9185263f95_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a3ff508-5fac-42bf-8205-5d9185263f95_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a3ff508-5fac-42bf-8205-5d9185263f95_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a3ff508-5fac-42bf-8205-5d9185263f95_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9a3ff508-5fac-42bf-8205-5d9185263f95_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La comandancia de la Guardia Civil de León estaba en 1936 frente a San Isidoro, donde hoy está la Audiencia Provincial de Justicia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La comandancia de la Guardia Civil de León estaba en 1936 frente a San Isidoro, donde hoy está la Audiencia Provincial de Justicia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A los militares sublevados se sumaron miembros y simpatizantes de la CEDA y Renovaci&oacute;n Espa&ntilde;ola, adem&aacute;s de tradicionalistas y falangistas, grupos que en poco tiempo multiplicaron su n&uacute;mero de simpatizantes. El capit&aacute;n Moral, provisto de mortero y ametralladoras, se acerc&oacute; a la sede del Gobierno Civil y su titular, Emilio Franc&eacute;s, se entregar&iacute;a sin oponer resistencia. Casi <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/militares-sublevados-relevan-autoridades-constitucionales-republicanas-leon_1_9444654.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">simult&aacute;neamente fueron detenidos</a> el presidente de la Diputaci&oacute;n Provincial, el delegado de Campsa, el director del matadero municipal, varios <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/confusion-desconcierto-como-transcurrio-julio-leon_1_9444137.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">militares leales al Gobierno</a> (entre ellos, tras ametrallar a primera hora de la tarde el Gobierno Civil, al capit&aacute;n Juan Rodr&iacute;guez Lozano), guardias de asalto que hab&iacute;an sido partidarios de la legalidad vigente, dirigentes sindicales y algunos pol&iacute;ticos de izquierdas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/199960b3-af42-4ce7-a637-65e3d427f260_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x916y566.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/199960b3-af42-4ce7-a637-65e3d427f260_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x916y566.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/199960b3-af42-4ce7-a637-65e3d427f260_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x916y566.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/199960b3-af42-4ce7-a637-65e3d427f260_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x916y566.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/199960b3-af42-4ce7-a637-65e3d427f260_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x916y566.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/199960b3-af42-4ce7-a637-65e3d427f260_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x916y566.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/199960b3-af42-4ce7-a637-65e3d427f260_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x916y566.jpg"
                    alt="Placa de la antigua calle al General Lafuente, que como coronel dirigió la sublevación en León en julio de 1936."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Placa de la antigua calle al General Lafuente, que como coronel dirigió la sublevación en León en julio de 1936.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Consiguieron huir Alfredo Nistal (PSOE-UGT), Laurentino Tejerina (CNT), el capit&aacute;n Calleja, el teniente Emilio Fern&aacute;ndez y otros m&aacute;s. Se ha querido ver en estas fugas una traici&oacute;n m&aacute;s o menos velada. Las intenciones y los hechos pueden interpretarse desde muchas &oacute;pticas, aunque la mayor&iacute;a s&oacute;lo quer&iacute;a salvar el pellejo propio, sobre todo los se&ntilde;alados. Alg&uacute;n dirigente de izquierdas llevaba barruntando un golpe militar desde febrero de ese mismo a&ntilde;o, especialmente tras haber sufrido prisi&oacute;n por los hechos revolucionarios de octubre de 1934, convencido de que el precio de su vida sub&iacute;a por cada minuto que transcurr&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a59dc429-9206-4cd7-be3b-4c3c33fcc93c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a59dc429-9206-4cd7-be3b-4c3c33fcc93c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a59dc429-9206-4cd7-be3b-4c3c33fcc93c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a59dc429-9206-4cd7-be3b-4c3c33fcc93c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a59dc429-9206-4cd7-be3b-4c3c33fcc93c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a59dc429-9206-4cd7-be3b-4c3c33fcc93c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a59dc429-9206-4cd7-be3b-4c3c33fcc93c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recorte de prensa de Alfredo Nistal siendo director general de Correos de la República."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recorte de prensa de Alfredo Nistal siendo director general de Correos de la República.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Quedaban como &uacute;ltimo reducto los alrededores de la Casa del Pueblo, donde los disparos de ametralladora ordenados por el teniente Revuelta fueron poco a poco disuadiendo la resistencia obrera. Un grupo de falangistas y guardias civiles acabaron tambi&eacute;n con el n&uacute;cleo de obreros que se hab&iacute;an atrincherado en San Marcos. La capital hab&iacute;a ca&iacute;do en muy pocas horas, resultando que en la llegada de la noche no hab&iacute;a ya ni intercambio de disparos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Regreso de los mineros</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda se produjeron confusiones y equ&iacute;vocos, c&oacute;mo no, en un ambiente tan caldeado. La inmensa mayor&iacute;a de los leoneses se fue a la cama sinti&eacute;ndose incapaces de comprender las dimensiones de un conflicto que acababa de empezar. Aquellos mineros asturianos que fueron enga&ntilde;ados por el coronel Aranda en Oviedo regresaron a Le&oacute;n, e intentaron tomarla el d&iacute;a 23 de julio por la ma&ntilde;ana, pero ante el fracaso partieron hacia sus lugares de origen. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60aa2f74-f6e9-4467-b1e6-af29680a863a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60aa2f74-f6e9-4467-b1e6-af29680a863a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60aa2f74-f6e9-4467-b1e6-af29680a863a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60aa2f74-f6e9-4467-b1e6-af29680a863a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60aa2f74-f6e9-4467-b1e6-af29680a863a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60aa2f74-f6e9-4467-b1e6-af29680a863a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/60aa2f74-f6e9-4467-b1e6-af29680a863a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ateneo Obrero de León en los años 30, en la plaza de la Catedral."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ateneo Obrero de León en los años 30, en la plaza de la Catedral.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de los disparos llegaron los problemas de abastos, suministros y el mantenimiento de un orden militar impuesto. De ello se tuvo que ocupar Enrique Gonz&aacute;lez Luaces, alcalde provisional tras la destituci&oacute;n de Miguel Casta&ntilde;o. Tambi&eacute;n hubo registros domiciliarios, la mayor&iacute;a infructuosos. El temor fue el sentimiento dominante entre los leoneses, temor a la incertidumbre, a las listas de detenidos que crec&iacute;an por momentos, a los rumores sobre fusilados; tambi&eacute;n a la falta de entendimiento entre militares y falangistas, como lo constataba el cese y posterior ostracismo de Luis Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los &uacute;ltimos d&iacute;as de julio</strong></h2><p class="article-text">
        A finales de julio las noticias m&aacute;s pesimistas ven&iacute;an del Alto del Le&oacute;n, de hecho, el 6 de agosto saldr&iacute;a una centuria de falangistas leoneses hacia el frente de Guadarrama. El general Mola hab&iacute;a planteado que Madrid era el objetivo a conquistar, pero Madrid aguant&oacute;. Luego llegar&iacute;a una guerra larga, una guerra met&oacute;dica por parte de los sublevados, lenta y de exterminio, bajo lemas que aclamaban la unidad de la patria y la fe cat&oacute;lica, frente a una Rep&uacute;blica de ateos, separatistas y masones. La propaganda del relato y el pensamiento extremo ocupaban un amplio espacio en el sentir de los leoneses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44acc350-5387-446b-b107-0224485b503e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44acc350-5387-446b-b107-0224485b503e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44acc350-5387-446b-b107-0224485b503e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44acc350-5387-446b-b107-0224485b503e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44acc350-5387-446b-b107-0224485b503e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44acc350-5387-446b-b107-0224485b503e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/44acc350-5387-446b-b107-0224485b503e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Soldados Nacionales en la zona leonesa del Frente Norte de la Guerra Civil."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Soldados Nacionales en la zona leonesa del Frente Norte de la Guerra Civil.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los historiadores coinciden &ndash;no hay unanimidad absoluta&ndash; en que aquella rep&uacute;blica tuvo desaciertos y poco tacto en seg&uacute;n qu&eacute; reformas, aunque supusiera un buen intento en la Historia de Espa&ntilde;a de solucionar conflictos y desequilibrios que se ven&iacute;an arrastrando desde siglos atr&aacute;s. Tuvimos un nefasto siglo XIX y un reinado de Alfonso XIII que ahond&oacute; en los problemas hasta desquiciarlos; aquella multicausalidad explica esta compleja guerra civil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Situaci&oacute;n de la provincia leonesa</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las zonas agr&iacute;colas de la <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/provincia-leon-queda-dividida-militares-dominando-ferrocarriles_1_9444661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">provincia</a>, el ambiente mayoritario se inclin&oacute; pronto hacia el levantamiento militar, ayudado por falangistas y algunas 'gentes de orden': alcaldes, caciques, propietarios de latifundios, miembros del clero&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hubo espont&aacute;neos que tomaron la justicia por su mano, rapando cabezas o haciendo que sus v&iacute;ctimas tomaran aceite de ricino. Obviamente fueron detenidos los dirigentes locales de izquierdas. As&iacute; <strong>cay&oacute; La Cabrera, El P&aacute;ramo, Tierra de Campos y zonas de Valencia de Don Juan y Valderas</strong>, con la sustituci&oacute;n inmediata de muchos alcaldes. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42aaa39f-31c7-4cc1-868b-397f758e8856_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42aaa39f-31c7-4cc1-868b-397f758e8856_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42aaa39f-31c7-4cc1-868b-397f758e8856_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42aaa39f-31c7-4cc1-868b-397f758e8856_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42aaa39f-31c7-4cc1-868b-397f758e8856_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42aaa39f-31c7-4cc1-868b-397f758e8856_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/42aaa39f-31c7-4cc1-868b-397f758e8856_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cuartel de Santocildes de Astorga, que alojaba un batallón del Regimiento de Infantería Burgos 31."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cuartel de Santocildes de Astorga, que alojaba un batallón del Regimiento de Infantería Burgos 31.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En <strong>Astorga</strong>, tras la iniciativa de un batall&oacute;n acuartelado de 319 hombres y una agrupaci&oacute;n de la Guardia Civil, se inclin&oacute; la balanza a favor de los sediciosos, que pronto dominaron el territorio. Tambi&eacute;n llegaron los mineros asturianos de vuelta a su provincia, al comprender que el coronel Aranda les hab&iacute;a tendido una trampa para adue&ntilde;arse de Oviedo. Hubo intercambio de tiros, pero finalmente los mineros se retiraron y ocuparon las calles de la ciudad maragata la Guardia Civil, falangistas y militares. El alcalde Miguel Carro Verdejo, socialista, fue detenido al poco tiempo del inicio del conflicto y fusilado el 16 de agosto.
    </p><p class="article-text">
        Los obreros de <strong>La Robla</strong> consiguieron defender El Rabizo unos d&iacute;as, luego se replegaron hacia Pola de Gord&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En <strong>Veguellina de &Oacute;rbigo</strong> se detuvo al cura p&aacute;rroco y el pueblo permaneci&oacute; una semana en manos republicanas; fue el que m&aacute;s tard&oacute; en caer de su comarca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01947d88-cb34-44b0-b753-11da5eb7d905_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01947d88-cb34-44b0-b753-11da5eb7d905_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01947d88-cb34-44b0-b753-11da5eb7d905_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01947d88-cb34-44b0-b753-11da5eb7d905_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01947d88-cb34-44b0-b753-11da5eb7d905_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01947d88-cb34-44b0-b753-11da5eb7d905_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/01947d88-cb34-44b0-b753-11da5eb7d905_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Inicio de la Guerra Civil en la Plaza Mayor de Ponferrada con la llegada del Ejército y Falangistas el 20 de julio de 1936."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Inicio de la Guerra Civil en la Plaza Mayor de Ponferrada con la llegada del Ejército y Falangistas el 20 de julio de 1936.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En <strong>El Bierzo</strong>, zona de asiento de proletariado minero que estaba bastante organizado, se produjeron algunas reuniones entre autoridades y cabecillas obreros. Pero la Guardia Civil de Ponferrada, a la que se unieron la de Villafranca del Bierzo y Villablino, consiguieron declarar el estado de guerra. 
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a 21 de julio, los sublevados bercianos recibieron apoyos desde Lugo y cayeron definitivamente Villafranca y Cacabelos. El mayor choque de fuerzas se produjo en Ponferrada, donde el capit&aacute;n de la Guardia Civil, Ram&oacute;n Losada, declar&oacute; el estado de guerra en la ciudad. Tuvieron lugar algunos combates, hasta que el regimiento procedente de la vecina Galicia decant&oacute; la situaci&oacute;n a favor de los golpistas. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento, se puso en marcha una operaci&oacute;n de limpieza, al tiempo que los sublevados ocuparon las localidades de Murias de Paredes, Bembibre, P&aacute;ramo del Sil, incluso La Robla, consiguiendo una l&iacute;nea de consolidaci&oacute;n que pasaba por Ria&ntilde;o, Bo&ntilde;ar, La Vecilla, La Magdalena, San Emiliano y Leitariegos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f15183e-8b5f-40e5-8587-31e106f87d06_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f15183e-8b5f-40e5-8587-31e106f87d06_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f15183e-8b5f-40e5-8587-31e106f87d06_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f15183e-8b5f-40e5-8587-31e106f87d06_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f15183e-8b5f-40e5-8587-31e106f87d06_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f15183e-8b5f-40e5-8587-31e106f87d06_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4f15183e-8b5f-40e5-8587-31e106f87d06_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Artillería Nacional desde Pajares en el Frente Norte de la Guerra Civil Española."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Artillería Nacional desde Pajares en el Frente Norte de la Guerra Civil Española.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Se produjeron detenciones en las zonas que iban cayendo, con episodios m&aacute;s o menos violentos; prisi&oacute;n, algunas rapadas de cabellos como escarmiento p&uacute;blico y otras humillaciones. Se verific&oacute; un cambio de autoridades locales y un giro en los acontecimientos. Consolidado el golpe militar, la victoria de este bando se ir&iacute;a fraguando a medida que avanzaba la guerra. 
    </p><p class="article-text">
        El <strong>norte de la provincia lim&iacute;trofe con Asturias</strong> se mantendr&iacute;a en pie hasta abril de 1937. Los &uacute;ltimos puntos consiguieron mantenerse esa primavera: C&aacute;rmenes, Barrio de la Tercia, Villanueva de la Tercia, Golpejar...  El resto de la zona Norte de Espa&ntilde;a que hab&iacute;a permanecido fiel a la Rep&uacute;blica fue cayendo de forma progresiva bajo el poder del bando de Franco, cabeza visible de la sublevaci&oacute;n desde su nombramiento como General&iacute;simo: Bilbao cay&oacute; el 19 de junio de 1937; Santander, el 24 de agosto; Gij&oacute;n, &uacute;ltimo punto del frente Norte, el 21 de octubre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Miedo y silencio</strong></h2><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a se instal&oacute; el miedo. Y en Le&oacute;n el miedo y el silencio, mientras la rep&uacute;blica se dilu&iacute;a entre discusiones partidistas, revoluciones internas, p&eacute;rdidas de terreno, indisciplina y exilio. Las consignas que se fueron imponiendo en el bando ganador puede que fueran acompa&ntilde;adas de miradas at&oacute;nitas, pero no se discut&iacute;an: limpieza total, depuraciones masivas y exterminio del enemigo. Lleg&oacute; entonces la extensi&oacute;n de un p&aacute;ramo de luto, pobreza, miseria, temor a alzar la vista, docilidad y sumisi&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa18b4b9-12c1-4b04-8b0c-a767f3c635b9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa18b4b9-12c1-4b04-8b0c-a767f3c635b9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa18b4b9-12c1-4b04-8b0c-a767f3c635b9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa18b4b9-12c1-4b04-8b0c-a767f3c635b9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa18b4b9-12c1-4b04-8b0c-a767f3c635b9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa18b4b9-12c1-4b04-8b0c-a767f3c635b9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/aa18b4b9-12c1-4b04-8b0c-a767f3c635b9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Milicianos de Falange en León el 22 de julio de 1936. Estos jóvenes, que pronto se fotografiaron, pronto también fusilarían a muchos leoneses en paseos extrajudiciales imponiendo el terror en la ciudad de León y provincia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Milicianos de Falange en León el 22 de julio de 1936. Estos jóvenes, que pronto se fotografiaron, pronto también fusilarían a muchos leoneses en paseos extrajudiciales imponiendo el terror en la ciudad de León y provincia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Pascal que la sociedad acabar&aacute; por valorar de modo especial a las v&iacute;ctimas y por tanto desconfiar&aacute; de los h&eacute;roes. Y tal vez ten&iacute;a raz&oacute;n. Aquel sue&ntilde;o heroico del Glorioso Movimiento Nacional de 1936 ha sido hoy reemplazado por las v&iacute;ctimas, por los victimismos, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os ocultos tras el silencio oficial de los h&eacute;roes que protagonizaron aquella atrocidad. Escribe David Ucl&eacute;s en <em>L</em><a href="https://www.siruela.com/catalogo.php?id_libro=4946&amp;completa=N" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>a pen&iacute;nsula de las casas vac&iacute;as</em></a> que el golpe del 18 de julio apareci&oacute; en forma de hidra, aunque luego el monstruo tuvo una sola cabeza durante casi cuarenta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Bueno es recordarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Sucedi&oacute; hace noventa a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Víctor Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/aquel-18-de-julio-de-hace-90-anos-inicio-de-la-guerra-civil-espanola-en-leon-20-de-julio-memoria-historica_129_13370304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 07:00:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b71e3eae-8c0d-4c7b-a9d3-99eddea21c7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="69664" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b71e3eae-8c0d-4c7b-a9d3-99eddea21c7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="69664" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Aquel '18 de julio' de hace noventa años en León]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b71e3eae-8c0d-4c7b-a9d3-99eddea21c7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[León Antiguo,Guerra Civil en León,Historia de León,Memoria Democrática,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aplaudidores y León]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/aplaudidores-leon-columna-sociologo-david-diez-llamas_129_13383239.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae527ad1-e442-49d6-bfd0-f1a21ab7915f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x482y188.jpg" width="1200" height="675" alt="Aplaudidores y León"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desgraciadamente cada vez más tanto en España como en el mundo abundan lo que podríamos denominar 'aplaudidores': cuando habla alguien de su grupo (político pero también de otro tipo) su misión es aplaudir, cuando es del grupo contrario silbar o patalear. En León también tenemos ejemplos de ello</p></div><p class="article-text">
        Estamos asistiendo a que d&iacute;a tras d&iacute;a se escuchen los insultos y apenas haya oportunidad al debate de ideas o propuestas. Dir&iacute;a que casi hay carta de libertad para decir cualquier barbaridad siempre que pertenezca a mi grupo de referencia. Por ejemplo acabo de escuchar a Miguel Tellado (secretario general del PP) que el Congreso Federal del PSOE 'm&aacute;s que federal habr&iacute;a que denominarlo criminal' . En esa misma l&iacute;nea en su momento dijo que los socialistas &ldquo;deber&iacute;an de salir de la Moncloa con los brazos en alto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El presidente Trump es tambi&eacute;n suficientemente conocido por la facilidad para insultar a todo aquel que no coincida con lo que puedan ser sus posiciones. Tanto en Europa como en el resto del mundo podr&iacute;amos encontrar ejemplos similares. 
    </p><p class="article-text">
        Cada uno de estos l&iacute;deres tiene su correspondiente corte de 'aplaudidores'. Es habitual ver a Trump rodeado de un grupo de personas en el Despacho Oval simplemente para aplaudir cualquier cosa que pueda decir e incluso he podido ver a ese grupo rezando juntos, con Trump dirigiendo a modo de sacerdote la oraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un mundo pol&iacute;tico polarizado</strong>
    </p><p class="article-text">
        Faltan las ideas que propician el debate. Con ello deja de existir una cr&iacute;tica a lo que puedan ser los propios planteamientos que pueda tener mi propio grupo. En un mundo tan polarizado, al disidente de cada partido se le suele vincular muy f&aacute;cilmente a 'traidor'. 
    </p><p class="article-text">
        La dial&eacute;ctica se establece para ver quien puede insultar m&aacute;s alto y con m&aacute;s potencia. Tambi&eacute;n se consigue que muchos medios de comunicaci&oacute;n sean eficaces altavoces de esos insultos. El pensamiento que crea valor y propicia el desarrollo econ&oacute;mico y social desaparece. Los parlamentos dejan de ser el espacio para debatir ideas y estrategias para ser unos gallineros que repiten d&iacute;a tras d&iacute;a el mismo cruce de insultos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no creo que este panorama sea exclusivo del mundo de la pol&iacute;tica, tambi&eacute;n se puede ver en otros &aacute;mbitos. Si alguien crea un grupo, lo que promueve son 'aplaudidores' de aquello que vaya a hacer. Molestan las posiciones cr&iacute;ticas o incluso que se planteen caminos u estrategias diferentes. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso se prefiere el restringir los grupos para as&iacute; facilitar el control sobre los mismos. Conozco alg&uacute;n grupo que teniendo muchas personas con deseo de pertenecer a ellos, que asumen sus planteamientos y sus  cuotas, se les niega su condici&oacute;n de llegar a ser  socios. Se  elige mayor control aunque ello suponga menor expansi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Creo que la discrepancia puede aportar m&aacute;s valor que la sumisi&oacute;n. Pero tambi&eacute;n dir&iacute;a que la discrepancia est&aacute; re&ntilde;ida con el exabrupto. El cruce de ideas me parece positivo, el de insultos no. 
    </p><p class="article-text">
        Los 'aplaudidores' podr&iacute;amos decir que son los <em>pelotas</em> de siempre. Pero es que ahora para acceder a puestos de poder se hace necesario ejercer de <em>aplaudidor&iexcl;</em>. Apenas se dejan ver posiciones diferentes en cada partido, todo aparece como demasiado uniforme. No hay matices: &ldquo;O estas conmigo o est&aacute;s contra m&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta evoluci&oacute;n social supone que se sustituye la adhesi&oacute;n a unas determinadas ideas a hacerlo por un determinado l&iacute;der. Hablamos de S&aacute;nchez, Feijoo, Abascal y no tanto de socialismo, conservadores, liberales&hellip;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Y en Le&oacute;n qu&eacute; 'aplaudidores' tenemos?</strong></h2><p class="article-text">
        En Le&oacute;n tenemos buenos ejemplos de <em>aplaudidores oficiales</em>. Uno de ellos ser&iacute;a Javier Ced&oacute;n cuya misi&oacute;n fundamental ser&aacute; aplaudir todo lo que hace mi partido en Madrid. Cuando el alcalde de Le&oacute;n Jos&eacute; Antonio D&iacute;ez critica alguna cosa a S&aacute;nchez demandando mayor implicaci&oacute;n con la Regi&oacute;n Leonesa o a Carlos Mart&iacute;nez por su falta de comprensi&oacute;n de la identidad leonesa o a Oscar Puente por su verborrea y falta de consideraci&oacute;n hacia lo leon&eacute;s, entonces Ced&oacute;n le califica &ldquo;de traidor&rdquo; que &ldquo;averg&uuml;enza al partido&rdquo;. Vamos su filosof&iacute;a es la de que hay que aplaudir siempre lo que haga alguien de mi partido. La equivocaci&oacute;n siempre ser&aacute; del otro, de &ldquo;los m&iacute;os&rdquo; no.
    </p><p class="article-text">
        Pero est&aacute; situaci&oacute;n no es muy distinta a la que se da en el PP de Le&oacute;n con Ester Mu&ntilde;oz. Cambia s&oacute;lo el sentido de las flechas. Por definici&oacute;n lo hace mal siempre donde no gobierna mi partido (Gobierno Central) y siempre bien si gobierna el PP (Junta de Castilla y Le&oacute;n). Es as&iacute; de sencillo y como no se equivoca en esa caracterizaci&oacute;n ha logrado ascender dentro del organigrama de su partido. Todo ello dentro de una cultura escasamente democr&aacute;tica que diferencia entre parlamentarios y <em>parlamentarillos</em>.
    </p><p class="article-text">
        Nadie tiene por definici&oacute;n siempre la raz&oacute;n (ni tampoco el que escribe este art&iacute;culo). La discrepancia es necesaria. Pero claro ya se dice que rectificar es de sabios y esto debe suponer una tarea complicada. El ser cr&iacute;tico con determinadas actuaciones para nada supone el tener que abandonar un posicionamiento ideol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        Los 'aplaudidores' nunca han ayudado a avanzar. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>David D&iacute;ez Llamas</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"> es soci&oacute;logo</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Díez Llamas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/aplaudidores-leon-columna-sociologo-david-diez-llamas_129_13383239.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 17:00:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ae527ad1-e442-49d6-bfd0-f1a21ab7915f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x482y188.jpg" length="725444" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ae527ad1-e442-49d6-bfd0-f1a21ab7915f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x482y188.jpg" type="image/jpeg" fileSize="725444" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Aplaudidores y León]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ae527ad1-e442-49d6-bfd0-f1a21ab7915f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x482y188.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[PP – Partido Popular,PSOE,Gobierno de España,Madrid,Valladolid,León,España,Javier Alfonso Cendón,Ester Muñoz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Supina cortedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/supina-cortedad-de-feijoo-con-las-bajas-laborales-columna-angel-alonso-la-buhardilla_129_13383162.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75d498ea-69ea-4dd9-9126-47c29ee8dab4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x678y419.jpg" width="1200" height="675" alt="Supina cortedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Alguien puede creer que un trabajador aquejado de enfermedad, con peligro evidente de muerte o incapacidad permanente, se sienta feliz por no ir a trabajar?</p></div><p class="article-text">
        De la soledad reflexiva de mi <a href="https://ileon.eldiario.es/opinion/mentar-al-padre-columna-angel-alonso-la-buhardilla_129_13349210.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anterior buhardilla</a> sali&oacute; una cr&iacute;tica hacia el presidente del PP, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feijo&oacute;, por la descalificaci&oacute;n insultante hacia el padre de un adversario, convertido, por la violencia dial&eacute;ctica del hemiciclo, en enemigo a abatir. Ya dije lo que ten&iacute;a que decir. Me hubiera gustado cambiar el paso en los comentarios respecto al personaje que salen de esta nueva buhardilla de mi &aacute;tico pensante. 
    </p><p class="article-text">
        Pero ha vuelto a la carga. Ahora, con la ofensa a la raz&oacute;n que  es inherente a las pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n a los m&aacute;s desfavorecidos. Marca indeleble de su partido y de sus nuevas/viejas  amistades peligrosas es que el desafortunado lo es porque quiere serlo. Para ellos, el azar es cuesti&oacute;n de voluntarismo. C&oacute;mo se nota que &eacute;l y sus conmilitones viven con el ri&ntilde;&oacute;n bien resguardado en buena parte por el dinero del contribuyente. Recordemos que las pensiones y dem&aacute;s bicocas recolectadas tras su actividad no son frusler&iacute;as, por cierto, sufragadas por la hucha colectiva.
    </p><p class="article-text">
        N&uacute;&ntilde;ez Feijo&oacute; ha anunciado que en su futuro gobierno, que las encuestas y &eacute;l dan por hecho, los trabajadores con baja por enfermedad no cobrar&aacute;n su sueldo mensual completo. Tiene la varita m&aacute;gica contra el absentismo y la enarbola con orgullo confundido en soberbia &iquest;Qui&eacute;n o qu&eacute; le ha inducido a identificar vagancia y picaresca con p&eacute;rdida de salud? Solo alguien con inusitado desconcierto por chirridos de motosierras lejanas puede sacar de su mag&iacute;n propuestas como esta. &iquest;Alguien puede creer que un trabajador aquejado de enfermedad con peligro evidente de muerte o incapacidad permanente, se sienta feliz por no ir a trabajar? Este l&iacute;der tiene las papeletas  para ser el &aacute;rbitro de derechos y obligaciones ciudadanas. Tiritona produce.
    </p><p class="article-text">
        No hay un m&iacute;nimo de piedad hacia personas que se han dejado en el camino profesional el bien m&aacute;s preciado de la existencia: la salud. A la angustia de perderla, con intervenci&oacute;n, siempre, de los caprichos del destino, nunca por la especulaci&oacute;n del escaqueo, Feijo&oacute;, por arte de su incontinente estado de sospecha hacia lo que escape al control de la matem&aacute;tica lucrativa empresarial, a&ntilde;ade el sadismo del sufrimiento de p&eacute;rdida de poder adquisitivo a enfermos, que, salvo disfunciones ps&iacute;quicas que escapan a la l&oacute;gica, quieren serlo para no ir a la oficina.
    </p><p class="article-text">
        De un plumazo, el l&iacute;der de la oposici&oacute;n, empalagado en la justicia y legitimidad providencial e inapelable de su casta por ocupar los palacios y sillones presidenciales, ha cuestionado los mecanismos de los sistemas de control de la salud laboral de la Seguridad Social y de las mutualidades  profesionales, gestionados por profesionales competentes que tienen la atribuci&oacute;n, se supone, como el valor en la mili, de visar las bajas de actividad con criterios objetivos. Lo hace con el aspersor de la desconfianza a todo y por todo, que entiende como inagotable captaci&oacute;n de votos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los trabajadores de la pol&iacute;tica</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y esto sale de boca de un trabajador, s&iacute;, porque un pol&iacute;tico es un trabajador, incluso con la aureola institucional que otorga el liderazgo de la oposici&oacute;n que, en la prestaci&oacute;n de ese trabajo en su foro, el Parlamento y el esca&ntilde;o, el ciudadano lo ve batiendo el cobre de higos a brevas. &iquest;Cu&aacute;nto se van a descontar de su sueldo parlamentario, &eacute;l y otras se&ntilde;or&iacute;as, por sus ausencias? Ese no estar en el puesto,  bajo su par&aacute;metro, es tambi&eacute;n &iquest;absentismo?  
    </p><p class="article-text">
        He sido testigo de la vida parlamentaria, de plenos vac&iacute;os que se llenaban a la hora de votar. Nadie asoci&oacute; esa mec&aacute;nica a absentismos. Aquellos debates eran cosa de unos pocos  expertos en las distintas materias legislativas, mientras la masa de los grupos parlamentarios operaba en sus despachos en diferentes comisiones o trabajos. &iquest;Si es exigible la comprensi&oacute;n para esa operatividad, por qu&eacute; el se&ntilde;or Feijo&oacute; la pone en entredicho en la cotidianidad de los espa&ntilde;oles? 
    </p><p class="article-text">
        He aqu&iacute; un ap&oacute;stol del ver para creer. Si no vas a trabajar es porque eres un vago, en &uacute;nica clave de silogismo. Flotando queda la cortedad de miras de un razonamiento en estado de permanente sospecha para todo lo que implique un atisbo de justicia social. Si no sabe expresarse desde la pr&eacute;dica, pavor da cuando toque o&iacute;rlo desde las d&aacute;divas del trigo con esta y otras tarjetas de presentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feijo&oacute; derrapa con frecuencia en su dial&eacute;ctica. Ello obedece a un  discurso obsesionado con el monotema de doble v&iacute;a entre la dimisi&oacute;n del presidente del Gobierno y la convocatoria anticipada de elecciones. Empez&oacute; la legislatura con un sublime error de concepto, con una mentira de autoconsuelo por una victoria sin los laureles del poder. Pedro S&aacute;nchez era un usurpador. Olvid&oacute;, o no quiso saber, que las elecciones generales en Espa&ntilde;a son al poder Legislativo y no al Ejecutivo, y es aqu&eacute;l el que designa al cabeza de gobierno. A su Leviat&aacute;n le salieron las cuentas; a &eacute;l, no. Ha sido incapaz de asimilarlo.
    </p><p class="article-text">
        No ha dejado de ser, desde entonces, un pol&iacute;tico atenazado por una trola que ha transformado en axioma. Solo un verbo: dimitir. As&iacute;, tres a&ntilde;os. Cuando cambia el paso, aparece la cortedad argumental. Falta de entrenamiento en el debate imaginativo y la consecuencia inmediata: agujetas mentales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/supina-cortedad-de-feijoo-con-las-bajas-laborales-columna-angel-alonso-la-buhardilla_129_13383162.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 09:30:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/75d498ea-69ea-4dd9-9126-47c29ee8dab4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x678y419.jpg" length="343336" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/75d498ea-69ea-4dd9-9126-47c29ee8dab4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x678y419.jpg" type="image/jpeg" fileSize="343336" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Supina cortedad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/75d498ea-69ea-4dd9-9126-47c29ee8dab4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x678y419.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[PP – Partido Popular,Laboral,Empleo,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adorables juegos del ayer]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/adorables-juegos-de-ayer-columna-escritora-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension-sociedad_129_13383104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eac97b59-dde3-423d-8100-a4fff96055ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x776y232.jpg" width="1200" height="675" alt="Adorables juegos del ayer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quien haya olvidado aquella calle del pueblo o el porche del edificio o el patio del colegio en el que los juegos infantiles protagonizaban el mejor relato del día... ¡Que levante la mano!</p></div><p class="article-text">
        D&iacute;as atr&aacute;s, mientras andaba &lsquo;a toda leche&rsquo; a tomar el autob&uacute;s, sobre el pavimento del paseo de la avenida hall&eacute; dibujado un recuadro con casillas en las que estaban trazados los n&uacute;meros del uno al diez: era, nada m&aacute;s y nada menos, que el juego del <strong>&lsquo;tejo&rsquo;</strong> o <strong>&lsquo;rayuela&rsquo;</strong> o <strong>&lsquo;truque&rsquo;</strong> (su nombre var&iacute;a de acuerdo a la provincia, regi&oacute;n o pa&iacute;s). En &eacute;l, se empuja una piedra, saltando &lsquo;a pata coja&rsquo; por las cuadr&iacute;culas individuales y con dos pies por las dobles, un verdadero reto al equilibrio corporal y al goce mental de los chiquillos que tan brillantemente saben ser felices. 
    </p><p class="article-text">
        Este juego, como tantos otros, tiene tambi&eacute;n variaciones en sus reglas; por ejemplo, en determinadas regiones se suele dibujar siete casillas en vez de diez, poniendo en cada una de ellas la letra inicial de cada d&iacute;a de la semana. En fin, &lsquo;la costumbre hace ley&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Admito mi asombro ante tal hallazgo: a decir verdad, cre&iacute;a que este era un pasatiempo perteneciente a la &lsquo;era de los dinosaurios&rsquo; en la que &ndash;seg&uacute;n manifiestan nuestros adolescentes&ndash; queda ubicada mi generaci&oacute;n. Pero al parecer, me equivocaba. S&iacute;, al parecer, quedan a&uacute;n ni&ntilde;as que empujan, &lsquo;a pata coja&rsquo;, un tejo sobre el asfalto (vale decir que la &lsquo;rayuela&rsquo; es una diversi&oacute;n tradicionalmente m&aacute;s relacionada con las chicas que con los chicos).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En d&oacute;nde tejemos la ronda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi memoria empieza a hacer de las suyas y me lleva a evocar el patio del colegio en el que, tomados de la mano, hac&iacute;amos <strong>&lsquo;la</strong> <strong>rueda&rsquo;</strong> y cant&aacute;bamos canciones tradicionales: <em>&lsquo;A la rueda-rueda/ de pan y canela&rsquo;&hellip; &lsquo;Estaba la p&aacute;jara pinta/ posada en su verde lim&oacute;n&rsquo;</em>&hellip; &iexcl;Qu&eacute; gran dicha cantar y danzar sin prejuicios ni envidias ni delirios de orgullo personal!
    </p><p class="article-text">
        A prop&oacute;sito de canciones infantiles del ayer, invito a los interesados en el tema a repetir estas viejas composiciones, muchas de ellas reconocibles por haber sido entonadas en la feliz infancia (v&eacute;ase <a href="https://www.adurcal.com/enlaces/biblioteca/tradicion_valle/juegos/juegos.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juegos</a>); nost&aacute;lgicas, s&iacute;, pero nacidas de esa nostalgia que nos hace sonre&iacute;r y no llorar, porque a pesar de los a&ntilde;os, nos queda siempre por tomar la decisi&oacute;n de &lsquo;d&oacute;nde tejer la ronda&rsquo;. Y es que, tal y como alude en su conocido poema la poetisa chilena <strong>Gabriela Mistral</strong> (me refiero al poema <em>&iquest;En d&oacute;nde tejemos la ronda?</em>), deber&iacute;amos hacer inagotable el corro infantil en nuestros corazones: &lsquo;<em>&iexcl;Haremos la ronda infinita!/ &iexcl;La iremos al bosque a trenzar,/ la haremos al pie de los montes/ y en todas las playas del mar!&rsquo;&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Queridos juegos del ayer, jam&aacute;s olvidados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, para continuar recordando la a&ntilde;orada &lsquo;era de los dinosaurios&rsquo;, llega el pasatiempo de <strong>&lsquo;la matatena&rsquo;</strong> (tambi&eacute;n conocido como &lsquo;jacks&rsquo;, &lsquo;yaquis&rsquo;, &lsquo;yaces&rsquo;, &lsquo;payana&rsquo;, etc&eacute;tera), en el que se lanza al aire una pelotita de goma (una de esas que botan repetidamente) y, antes de que esta caiga al suelo, se recoge (con la misma mano que lanz&oacute; la pelota) una de las piezas. Y luego, dos. Y luego, tres&hellip;, as&iacute;, hasta afrontar la dificultad de recoger, de golpe, las diez figuras que componen el juego. El origen de este entretenimiento se remonta a la Am&eacute;rica prehisp&aacute;nica, en la que &lsquo;las matatenas&rsquo; eran huesitos de animales o piedras. Su nombre, seg&uacute;n determinadas fuentes, proviene del n&aacute;huatl &lsquo;matetema&rsquo; y significa &lsquo;llenar la mano con piedras&rsquo; (v&eacute;ase <a href="https://www.trespm.mx/cultura/la-matatena-o-el-juego-de-los-huesitos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La matatena o 'el juego de los huesitos'</a>).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bed032e1-801d-4679-93c6-b08d9f4ec217_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bed032e1-801d-4679-93c6-b08d9f4ec217_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bed032e1-801d-4679-93c6-b08d9f4ec217_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bed032e1-801d-4679-93c6-b08d9f4ec217_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bed032e1-801d-4679-93c6-b08d9f4ec217_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bed032e1-801d-4679-93c6-b08d9f4ec217_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bed032e1-801d-4679-93c6-b08d9f4ec217_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El juego de la matatena o de los huesitos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El juego de la matatena o de los huesitos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y con el recuerdo, nos quedamos un rato m&aacute;s en el patio del cole, bajo la sombra de un &aacute;rbol, donde los chicos lanzaban <strong>canicas</strong> y se peleaban por obtener &lsquo;el plante&rsquo; o &lsquo;la pinta&rsquo;, que era el mayor puntaje para ganar la partida. Y all&iacute; mismo, a&uacute;n hambrientos de recreo, jug&aacute;bamos al <strong>&lsquo;escondite ingl&eacute;s&rsquo;</strong> o al <strong>&lsquo;veo, veo&rsquo;</strong> o a <strong>&lsquo;la gallina ciega&rsquo;</strong> o al <strong>&lsquo;ula-ula&rsquo;</strong> o a <strong>saltar la comba</strong>; todos ellos, ejercicios l&uacute;dicos con ra&iacute;ces muy antiguas, algunas m&aacute;s profundas que otras. &iexcl;Y qu&eacute; gozada ponerle la cola al burro y jugar &lsquo;a la silla&rsquo; y hacer una &lsquo;carrera de sacos&rsquo;! 
    </p><p class="article-text">
        A ver, a ver, &iquest;qui&eacute;n da m&aacute;s?, &iquest;qui&eacute;n puede enumerar cada uno de los juegos del ayer que habitan en nuestra memoria?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ejercitar cuerpo y mente</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ellos nos ayudaron a ejercitar cuerpo y mente. Nos ense&ntilde;aron a seguir reglas establecidas y &ndash;de cierta forma&ndash; a ser disciplinados, pues &lsquo;quedaba fuera&rsquo; aquel que incumpl&iacute;a el reglamento, lo cual representaba algo semejante a una ignominia. Pero, sobre todo, nos adiestraron para compartir emociones y tocar nuestros cuerpos sin ver en ellos una frontera construida por la distancia. Nos ayudaron, en fin, a sentirnos vivos y a percibir al pr&oacute;jimo como parte imprescindible de nuestro universo humano, personal y colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        No es que hoy en d&iacute;a los ni&ntilde;os no tengan amigos para jugar en grupo y conocer a sus semejantes. Por ejemplo, las guarder&iacute;as infantiles son un buen terreno para sembrar, desde edades tempranas, emociones y acciones comunes. En igual sentido, vale tambi&eacute;n la pr&aacute;ctica de cualquier deporte que requiera de un equipo y que ponga, por condici&oacute;n, el desarrollo de estrategias grupales para cumplir un objetivo com&uacute;n: ganar la competici&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8df6046-d419-43d1-b1f3-5d82f7937a57_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8df6046-d419-43d1-b1f3-5d82f7937a57_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8df6046-d419-43d1-b1f3-5d82f7937a57_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8df6046-d419-43d1-b1f3-5d82f7937a57_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8df6046-d419-43d1-b1f3-5d82f7937a57_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8df6046-d419-43d1-b1f3-5d82f7937a57_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d8df6046-d419-43d1-b1f3-5d82f7937a57_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Canicas, tejo, bicis."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Canicas, tejo, bicis.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &iexcl;Pero cuidad&iacute;n con confundir la victoria lograda en un juego colectivo con la competitividad ego&iacute;sta con la que hoy en d&iacute;a convivimos! Y sobre todo... &iexcl;Cuidad&iacute;n con exagerar con esos videojuegos que nos separan del ser de carne y hueso! 
    </p><p class="article-text">
        Porque si hablamos de juegos infantiles, muchos hemos visto a ni&ntilde;os muy peque&ntilde;os sustituyendo las canicas con diversiones <em>online</em> (algunas de ellas, lamentablemente riesgosas para la integridad del ser humano inocente) y haciendo de estos pasatiempos las notas musicales de un futuro en el que, por el camino que vamos, nadie se plantear&aacute; &lsquo;d&oacute;nde tejer la ronda&rsquo;. Creedme, no es melancol&iacute;a de un ejemplar de <em>Tyrannosaurus Rex</em>, sino m&aacute;s bien gran temor ante la creciente tendencia a la marginalidad emocional y social del actual <em>&lsquo;Homo  informaticus&rsquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Menos mal que hay a&uacute;n quien juega en el paseo de una avenida!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Marina González-Quevedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/adorables-juegos-de-ayer-columna-escritora-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension-sociedad_129_13383104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 17:00:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/eac97b59-dde3-423d-8100-a4fff96055ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x776y232.jpg" length="327476" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/eac97b59-dde3-423d-8100-a4fff96055ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x776y232.jpg" type="image/jpeg" fileSize="327476" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Adorables juegos del ayer]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/eac97b59-dde3-423d-8100-a4fff96055ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x776y232.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Niños,Lo Más Friki]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A Israel le entra la prisa]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/israel-le-entra-la-prisa-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13380480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5aa3d41e-a006-4ed6-ab6d-01bd73f571c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x556y272.jpg" width="1200" height="675" alt="A Israel le entra la prisa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A la estrategia del ejército sionista de ampliar su 'espacio vital' se le empieza a acabar el tiempo</p></div><p class="article-text">
        Una de las peores cosas que se puede hacer, a nivel mental, es reconocer que ha habido grandes cambios y no tener en cuenta sus efectos. Nos pasa a todos, porque nos atamos a nuestros viejos conocimientos y prejuicios, sin valorar la nueva posici&oacute;n. En ajedrez es mortal de necesidad y no estar&iacute;a de m&aacute;s trasladar esa certeza a otros temas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos es el absoluto cambio de paradigma que los drones han causado a nivel militar. Lo estamos viendo en la guerra de Ucrania desde hace a&ntilde;os, pero parece que nos cuesta trasladar esa evidencia a otros escenarios.
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace unos a&ntilde;os, el terreno abrupto era f&aacute;cil de defender y dif&iacute;cil de atacar. Ahora, con los drones, lo verdaderamente arriesgado, casi imposible, es avanazar en campo abierto. Las llanuras indefensas ucranianas, donde no te pod&iacute;as defeder en ninguna parte, son ahora un rompecabezas estrat&eacute;gico, proque tampoco puedes avanzar por ninguna parte.
    </p><p class="article-text">
        Y el caso es que ese cambio puede haber sido determinante para exacerbar la agresividad israel&iacute;, y estar&iacute;a bien echarle un vistazo a la nueva situaci&oacute;n, si queremos comprender el asunto, adem&aacute;s de condenarlo, sin que lo uno afecte a lo otro.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que el objetivo de Israel, mil veces reconocido, es expandir su espacio vital, ocupando tierras aleda&ntilde;as con colonos. Para ello, necesita zonas seguras, donde la gente quiera ir a vivir, y eso es justamente lo que le niegan sus adversarios: seguridad. Es un enfrentamiento t&iacute;pico, y ya sab&eacute;is que nunca me tomo la molestia de juzgar qui&eacute;n tiene raz&oacute;n, aunque en este caso lo tenga extremadamente claro.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, Israel lleva d&eacute;cadas atacando aldeas y matando gente para liberar espacio y recursos para sus colonos. &iquest;Pero por qu&eacute; se ha vuelto tan violento en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os? No es por Netanyahu, a mi entender, porque ya fue primer ministro desde 1996 a 1999 y desde 2009 a 2021, y aunque nunca fue un pacifista, tampoco lleg&oacute; jam&aacute;s a las cuotas de barbarie que estamos viendo &uacute;ltimamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nuevo paradigma b&eacute;lico por los drones</strong>
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n, creo yo, es que en el nuevo paradigma b&eacute;lico, a Israel se le acaba el tiempo. Su superioridad blindada se ha debilitado enormemente y es posible que pronto no le sirva de nada, como ha sucedido en Ucrania. Su mayor y mejor armamento est&aacute; perdiendo ventaja a toda marcha frente a la posibilidad de enfrentarse a una guerra de drones baratos que pueden asolar sus colonias y cualquier intento de sus fuerzas armadas de mantener el control efectivo de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Si los hut&iacute;es de Yemen pueden amenazar a cualquiera, Hezzbollah puede hacer otro tanto, con cientos de drones de cuatro duros, hostigando a los colonos y las fuerzas israel&iacute;es. Esto necesita un tiempo, por supuesto, pero de ah&iacute; procede, entiendo yo, la prisa israel&iacute; por adentrarse en el L&iacute;bano y destruir todo lo que le sea posible, antes de que los chiitas consoliden unas estructura defensiva moderna que haga car&iacute;simo, en vidas y material, mantener el dominio regional.
    </p><p class="article-text">
        Ya no basta con mandar una brigada acorazada y ca&ntilde;onear a cuatro peludos en alpargatas armados con una metralleta. Si los peludos tienen drones, te van a dar por el saco a base de bien, y nadie va a querer ser colono en determinadas regiones. Y como Hezzbollah est&aacute; patrocinado por Ir&aacute;n, justamente drones es lo que van a tener, en cantidad, y no tardando mucho.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; el nerviosismo israel&iacute;. De ah&iacute; sus prisas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/israel-le-entra-la-prisa-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13380480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 17:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5aa3d41e-a006-4ed6-ab6d-01bd73f571c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x556y272.jpg" length="160863" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5aa3d41e-a006-4ed6-ab6d-01bd73f571c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x556y272.jpg" type="image/jpeg" fileSize="160863" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A Israel le entra la prisa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5aa3d41e-a006-4ed6-ab6d-01bd73f571c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x556y272.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Internacional,Ejército]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Esto ya no tiene arreglo!]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/esto-ya-no-tiene-arreglo-columna-semanal-maximo-soto-calvo_129_13370250.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9ba6ebc-de78-401c-8f45-f9fab014d146_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Esto ya no tiene arreglo!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre políticos anda el juego. Mi fijación está en el dueto político PP-PSOE, dispares en gobernanza... ¡Pero amigados para nuestro amarre! Aunque votación tras votación caigamos en su cepo autonómico, igual de maligno desde las dos vertientes ideológicas</p></div><p class="article-text">
        Cada vez que digo &ldquo;&iexcl;Esto ya no tiene arreglo&hellip; pol&iacute;tico!&rdquo; incrementando la dosis de enfado en cada ocasi&oacute;n devenida (y ciertamente estoy aludiendo a nuestra pertenencia a la Comunidad llamada Castilla y Le&oacute;n... &iexcl;Hoy!) un buen amigo, que, por serlo y conocerme bien, no deb&iacute;a pensar en lo peor, esto es que estoy dispuesto a tirar la toalla, se pone en guardia y trata de animarme&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Cierto es que estoy cargado de pesimismo respecto a la autonom&iacute;a compuesta en el siglo pasado por mu&ntilde;idores pol&iacute;ticos, mal&eacute;volamente interesados los castellanos e insensatos partidistas los de Le&oacute;n. El <a href="http://www.enciclopedia-juridica.com/d/impedimento-de-impotencia/impedimento-de-impotencia.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>coeundi</em></a><a href="http://www.enciclopedia-juridica.com/d/impedimento-de-impotencia/impedimento-de-impotencia.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>les result&oacute; de maravilla y lo conseguido lo empezaron a llamar &ndash;sin respeto&ndash; <em>Castillale&oacute;n</em> para unos ciudadanos culturalmente distintos, leoneses y castellanos.
    </p><p class="article-text">
        Esto se ha dicho ya hasta la saciedad, como denuncia y como reclamaci&oacute;n en los medios, m&aacute;s limitados anta&ntilde;o, y largos a&ntilde;os ya en los modernos, cuya amplitud y libertad a veces son trasgredidos, sin m&aacute;s&hellip; y sin resultado alguno.
    </p><p class="article-text">
        Entre los leonesistas no hay nadie que no conociera en trato y en escucha, a un maestro del leonesismo llamado &Oacute;scar Garc&iacute;a Prieto. Estando ya metidos de hoz y coz en el ente auton&oacute;mico, y hechos cientos de intentos para revertirlo, don &Oacute;scar, con autoridad de catedr&aacute;tico, hasta al propio rey Juan Calos I <em>le calent&oacute; la oreja</em> reclamando lo leon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Dej&oacute; don &Oacute;scar un mensaje, para mi caso directo: <strong>&iexcl;M&aacute;ximo, lo nuestro no se arregla ya m&aacute;s que en los tribunales de justicia!</strong>
    </p><p class="article-text">
        No a&ntilde;adi&oacute;: yo no lo ver&eacute;. Ante m&iacute; al menos. Muri&oacute; hace diez a&ntilde;os, cuando ejerc&iacute;a de profesor em&eacute;rito en la ULE, habiendo hecho, con limpia ejecutoria, lo indecible en nuestra defensa. Hoy con el mayor de los respetos y tomando por viva su advertencia, me atrevo a decir que yo &iexcl;tampoco lo ver&eacute;! Veamos ahora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Bajada de pantalones&rdquo;:</strong> actitud que define de modo coloquial la asunci&oacute;n, entre taimada y de rendici&oacute;n, la postura personal o colectiva ante algo. Encaja aqu&iacute; la entrada de UPL en 1995 en el parlamento de las Cortes auton&oacute;micas. Desde dentro, se pensaba controlar derrochando pragmatismo que sonaba a acatamiento, yo estaba en esos momentos en la formaci&oacute;n, y sanamente se pretend&iacute;a justificar con lo de <em>al enemigo mejor cerca</em> para vigilancia y control. <strong>&iquest;Pero qui&eacute;n iba a vigilar a qui&eacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No faltando por otra parte, vamos los de la otra parte, aunque suena a chiste de contrato Marx, los autonomistas de la facci&oacute;n castellana que pretend&iacute;an equiparar a plebiscito, la primera votaci&oacute;n auton&oacute;mica en 1983, y arrancaban la hoja del hipot&eacute;tico juego &ndash;&iexcl;Incierto!&ndash; a todas luces. Y particip&aacute;bamos. &iexcl;Claro!
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iexcl;No cejar&eacute; en el empe&ntilde;o!</strong></h2><p class="article-text">
        Quede tranquilo mi amigo, lo digo en p&uacute;blico: &iexcl;No cejar&eacute; en el empe&ntilde;o! Y acompa&ntilde;ar&eacute; a quienes est&eacute;n a favor de revertir la cosa mal&eacute;vola mixta, llamada Comunidad. Se habla de <strong>Lexit,</strong> para poder arrancar con el autogobierno de una limpia regionalidad leonesa. Mas, no c&oacute;mo y qui&eacute;nes.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros, los ciudadanos leoneses, el pueblo, no podemos seguir echando las culpas a los pol&iacute;ticos, que las tienen  &ndash;&iexcl;Y a mogoll&oacute;n!&ndash;. Son dirigentes y ejecutivos (para nosotros ejecutores). Verdugos empecinados en el amasijo <em>castellanoleon&eacute;s</em>. Y lo que es peor sin prop&oacute;sito de enmienda.
    </p><p class="article-text">
        Mas... &iquest;Qui&eacute;nes llevan a los esca&ntilde;os auton&oacute;micos y nacionales a los que dicen representarnos? La respuesta es &uacute;nica, no hay otra: &iexcl;&iexcl;Los ciudadanos!!
    </p><p class="article-text">
        El prop&oacute;sito negativo con el que adorn&eacute; a los pol&iacute;ticos, corre paralelo con el de los ciudadanos leoneses, pues para reiterativos nosotros, los que manejamos, m&aacute;s o menos cada cuatro a&ntilde;os, las papeletas , no de una t&oacute;mbola, sino para premiarlos con el alcancen de estatus y afianzarse partiendo de las urnas comiciales. Luego pasan a vivir en <em>Orejilla del Sordete</em>, tal como el parlamento, el limbo de los injustos, donde se mueven por imperativo del gran cabecilla y <em>ad lateres</em> de cada partido, a base de <em>dedete</em> y olvidando al pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Nos dejamos enga&ntilde;ar vilmente. Si no qu&eacute; otra explicaci&oacute;n hay. Vivimos en democracia. En nuestro caso elegimos a nuestros matarifes con distintos rangos de posibilidades: auton&oacute;micas y nacionales. En descargo de ellos hay que decir que nos 'anestesian' con ideolog&iacute;a de distinta concepci&oacute;n, seg&uacute;n mano. Votamos a los 'nuestros', que h&aacute;bilmente pronto aprenden a esconder el verduguillo, y nos rebotamos contra el oponente, siguiendo un insano mensaje, en lo que parecemos encontrar un cierto alivio.
    </p><p class="article-text">
        Pod&iacute;a ir ahora por la senda oscurecida de los manejos pol&iacute;ticos, partiendo del dicho: &ldquo;He venido a la pol&iacute;tica para forrarme&rdquo;. Pero no voy a transitarla. Sencillamente porque mi intento continuado de denuncia siempre ha ido por lo socio-sentimental-identitario&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Máximo Soto Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/esto-ya-no-tiene-arreglo-columna-semanal-maximo-soto-calvo_129_13370250.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 17:00:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c9ba6ebc-de78-401c-8f45-f9fab014d146_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="473580" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c9ba6ebc-de78-401c-8f45-f9fab014d146_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="473580" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¡Esto ya no tiene arreglo!]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c9ba6ebc-de78-401c-8f45-f9fab014d146_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Leonesismo,Autonomía de León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La península ibérica también está en riesgo de sufrir terremotos, lo que no se sabe es cuándo ocurrirán]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/peninsula-iberica-riesgo-sufrir-terremotos-no-ocurriran_129_13355345.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/682fd362-a96d-4905-ab5f-b139c51aee6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La península ibérica también está en riesgo de sufrir terremotos, lo que no se sabe es cuándo ocurrirán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si grandes terremotos tienen potencial de generar más daño a una misma distancia, cabría esperar que el mayor registrado en Europa se hubiera producido en Grecia, Italia o Turquía. Sin embargo, el más grande del que tenemos constancia fue el de Lisboa que ocurrió el 1 de noviembre de 1755</p></div><p class="article-text">
        Cuando los cient&iacute;ficos hablan de terremotos, suelen usar dos palabras que el p&uacute;blico confunde con frecuencia: peligro y riesgo. El <strong>peligro s&iacute;smico</strong> describe la probabilidad de que el suelo alcance determinados niveles de sacudida en un lugar, mientras que el riesgo s&iacute;smico es la probabilidad de que ese peligro cause da&ntilde;os a personas o infraestructuras.
    </p><p class="article-text">
        Con esta distinci&oacute;n observemos los mapas de peligro s&iacute;smico europeo. El modelo de referencia actual <strong>ESHM20</strong> (European Seismic Hazard Model 2020) fue desarrollado por un amplio consorcio de instituciones del continente. 
    </p><p class="article-text">
        Los tonos rojizos se concentran en el sur: Italia, Grecia y Turqu&iacute;a. Intuitivamente, interpretamos que estos son los <strong>lugares m&aacute;s peligrosos de Europa</strong>. Hasta cierto punto, esa interpretaci&oacute;n es correcta, pero oculta una contradicci&oacute;n que merece una reflexi&oacute;n m&aacute;s detenida.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El mayor terremoto de Europa ocurri&oacute; en Portugal</strong></h2><p class="article-text">
        Si grandes terremotos tienen potencial de generar m&aacute;s da&ntilde;o a una misma distancia, cabr&iacute;a esperar que el mayor registrado en Europa se hubiera producido en Grecia, Italia o Turqu&iacute;a. Sin embargo, el m&aacute;s grande del que tenemos constancia ocurri&oacute; el 1 de <strong>noviembre de 1755</strong> frente a las costas atl&aacute;nticas de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        Con una magnitud cercana a 9 Mw (escala de movimiento s&iacute;smico), se conoce como el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_de_Lisboa_de_1755" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Terremoto de Lisboa</a> y probablemente <strong>se cobr&oacute; la vida de 100.000 personas</strong>. Puesto en perspectiva, la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica puede producir terremotos equivalentes a unas 600 millones de bombas at&oacute;micas como la lanzada sobre Hiroshima.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Puesto en perspectiva, la península ibérica puede producir terremotos equivalentes a unas 600 millones de bombas atómicas como la lanzada sobre Hiroshima</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Podemos entender este se&iacute;smo contrast&aacute;ndolo con eventos m&aacute;s recientes. Fue similar en magnitud al de Tohoku-oki de 2011 en Jap&oacute;n, el <strong>cuarto m&aacute;s grande registrado</strong> con instrumentos modernos. A pesar de toda la tecnolog&iacute;a antis&iacute;smica japonesa, gener&oacute; da&ntilde;os directos de unos 185 000 millones de d&oacute;lares y fue el desastre socio-natural m&aacute;s costoso de la historia. 
    </p><p class="article-text">
        Se cobr&oacute; m&aacute;s de 15 000 vidas y desplaz&oacute; a cientos de miles de personas. Adem&aacute;s, provoc&oacute; el conocido accidente en la central nuclear de Fukushima Daiichi debido a la <strong>fuga de material radiactivo</strong>. Clasificado con el m&aacute;ximo nivel de gravedad, igual&oacute; al desastre de Chern&oacute;bil. Claramente, las consecuencias por terremotos pueden abarcar m&uacute;ltiples &aacute;reas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Lo que la ciencia nos dice</strong></h2><p class="article-text">
        Estudios en el suroeste de Espa&ntilde;a han identificado varios eventos grandes previos a 1755, incluidos en la &eacute;poca romana, lo que habla de una zona con largos registros de actividad s&iacute;smica. Para entender la distribuci&oacute;n temporal de los terremotos se habla del &ldquo;tiempo de recurrencia&rdquo;: indica el lapso medio entre terremotos de magnitud similar en un mismo lugar, relacionado con la <strong>acumulaci&oacute;n de energ&iacute;a</strong> a lo largo del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Estimaciones sugieren recurrencias de mil a&ntilde;os en la zona ib&eacute;rica. Es decir, que <strong>faltar&iacute;an m&aacute;s de 700 a&ntilde;os</strong> para que pueda ocurrir de nuevo un terremoto de similar al de Lisboa. Sin embargo, en los mil a&ntilde;os previos al terremoto de la capital portuguesa hay registro hist&oacute;rico de, al menos, cuatro eventos significativos en la regi&oacute;n (en 881, 1048, 1356 y 1531). Luego no es seguro pensar que el siguiente gran terremoto ocurra dentro de varios siglos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Importan el cu&aacute;ndo&hellip; y el d&oacute;nde</strong></h2><p class="article-text">
        A las personas le interesa saber cu&aacute;ndo experimentar&aacute;n un terremoto destructivo, no si la fuente del mismo coincide en el espacio con eventos pasados. Un ejercicio &uacute;til consiste en <strong>tomar el intervalo medio</strong> observado entre terremotos. Por ejemplo, en Chile la recurrencia de grandes terremotos puede ser de 300 a&ntilde;os. No obstante, se&iacute;smos en zonas contiguas pueden estar separados por solo 12-15 a&ntilde;os. Para el caso ib&eacute;rico, este tiempo es aproximadamente de 220 a&ntilde;os. Resulta llamativo que, desde 1755, haya transcurrido un tiempo comparable e, incluso, superior.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si un lugar es capaz de generar eventos de en torno a 9 Mw, el terremoto de 1969 no tuvo tiempo suficiente de acumular una cantidad significativa de energía. No hay que descartar que el siguiente puede seguir esperándonos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Suele considerarse el terremoto del 28 de febrero de 1969 (7.9 Mw), originado en el sudoeste de Portugal, como aquel evento &ldquo;faltante&rdquo;, pero su energ&iacute;a liberada fue <strong>45 veces menor a la de Lisboa</strong>, una peque&ntilde;a fracci&oacute;n. Adem&aacute;s, ambos eventos ocurrieron cerca uno del otro. Si un lugar es capaz de generar eventos de en torno a 9 Mw, el terremoto de 1969 no tuvo tiempo suficiente de acumular una cantidad significativa de energ&iacute;a. No hay que descartar que el siguiente puede seguir esper&aacute;ndonos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El fantasma de L'Aquila</strong></h2><p class="article-text">
        Antes del terremoto de L'Aquila (Italia), sucedido en 2009, tuvo lugar una serie de temblores menores. Ante esto, unos pocos t&eacute;cnicos alertaban de un gran <strong>se&iacute;smo inminente</strong>, mientras muchos otros expertos ped&iacute;an cautela. Sin embargo, algunas autoridades &ldquo;tranquilizaban&rdquo; a la desconcertada ciudadan&iacute;a bromeando con &ldquo;tomar vino&rdquo; para relajarse. Lamentablemente, d&iacute;as despu&eacute;s se produjo el terremoto principal, donde murieron m&aacute;s de 300 personas.
    </p><p class="article-text">
        Estos hechos generaron un debate: &iquest;c&oacute;mo comunicar riesgos inciertos pero potencialmente devastadores? La lecci&oacute;n de desastres como L'Aquila o Tohoku es clara: la ausencia de certeza no justifica <strong>ignorar los escenarios extremos</strong>. Aunque sean poco probables, sus consecuencias pueden ser tan graves que merece la pena estar preparados para ellos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Riesgos s&iacute;smicos en lugares como Sevilla</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque los modelos incorporan informaci&oacute;n hist&oacute;rica, la incertidumbre previa a los grandes terremotos genera dudas en la estimaci&oacute;n del <strong>peligro s&iacute;smico ib&eacute;rico</strong>. El escenario empeora si consideramos zonas como Sevilla. En estos lugares, el terreno amplifica las ondas s&iacute;smicas, aumentando el potencial da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Con peligros s&iacute;smicos potencialmente subestimados, es probable que la <strong>normativa de construcci&oacute;n vigente</strong> tambi&eacute;n est&eacute; afectada. Contemplar expl&iacute;citamente terremotos del tama&ntilde;o del ocurrido en 1755 cada pocos siglos cambiar&iacute;a dr&aacute;sticamente el color del mapa del ESHM20 en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La evidencia muestra que este tipo de eventos podrían ser mucho más recurrentes de lo que pensamos. La cuestión es si estamos preparados para cuando se repitan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Actualmente, la comunidad cient&iacute;fica conoce la existencia de este riesgo. Entonces, &iquest;por qu&eacute; terremotos como el de Lisboa siguen siendo tratados como excepciones hist&oacute;ricas? Quiz&aacute;s para no enfrentarnos a una <strong>realidad inc&oacute;moda</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna persona actual vivi&oacute; aquella cat&aacute;strofe; asumimos que es una curiosidad inofensiva y que no nos alcanzar&aacute;. Pero la evidencia muestra que este tipo de eventos podr&iacute;an ser <strong>mucho m&aacute;s recurrentes</strong> de lo que pensamos. La cuesti&oacute;n es si estamos preparados para cuando se repitan.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ebffad;"><strong>Patricio Venegas Aravena</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ebffad;"> es acad&eacute;mico en el Departamento de Ingenier&iacute;a de la Universidad Loyola en Andaluc&iacute;a desde 2025.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricio Venegas Aravena / Agencia SINC]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/peninsula-iberica-riesgo-sufrir-terremotos-no-ocurriran_129_13355345.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 17:00:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/682fd362-a96d-4905-ab5f-b139c51aee6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="520465" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/682fd362-a96d-4905-ab5f-b139c51aee6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="520465" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La península ibérica también está en riesgo de sufrir terremotos, lo que no se sabe es cuándo ocurrirán]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/682fd362-a96d-4905-ab5f-b139c51aee6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Geología,España,Portugal,Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eclipses pasajeros y permanentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/eclipses-pasajeros-y-permanentes-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13370233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3af7f86e-779c-4e0e-9e3a-9dee282f619c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Eclipses pasajeros y permanentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escuché muchas veces contar en mi casa que el anterior eclipse total de sol hizo que las gallinas se recogieran como si hubiera acabado el día. Evidentemente era tradición oral familiar porque tal cosa sucedió en 1912. Este 12 de agosto me gustaría comprobar su veracidad</p></div><p class="article-text">
        Al parecer, los astr&oacute;nomos babilonios, con el registro acumulado durante siglos, fueron capaces de llegar a la conclusi&oacute;n de que los eclipses tienen una periodicidad que permite adelantar tal fen&oacute;meno con mucho tiempo de antelaci&oacute;n. Incluso los mayas fueron capaces de llegar a la misma conclusi&oacute;n con la particularidad de que se encontraban en un continente que tardar&iacute;a varios siglos en ser descubierto de forma oficial.
    </p><p class="article-text">
        Sea como fuere, lo cierto es que la astronom&iacute;a permite aventurar fecha y hora del advenimiento y ahora se sabe incluso la franja donde se har&aacute; m&aacute;s visible, o invisible, seg&uacute;n se mire. Y sucede que, en esta ocasi&oacute;n, Le&oacute;n va a ser una de las zonas donde se podr&aacute; apreciar con m&aacute;s nitidez. Tan es as&iacute; que he le&iacute;do en alg&uacute;n lugar que hay ya nutrida reserva de hoteles para mejor disfrutar de un evento que, como ya indicamos, no se produce con excesiva frecuencia. O tal vez si, que dir&iacute;a el ilusionista argentino Ren&eacute; Lavand.
    </p><p class="article-text">
        El eclipse, f&iacute;sicamente, se producir&aacute; en Le&oacute;n &ndash;y otras partes de la geograf&iacute;a hispana&ndash; y digo f&iacute;sicamente porque lo que es ideol&oacute;gicamente, lo que es en Le&oacute;n, est&aacute; sumido en un eclipse total desde hace la friolera de 43 a&ntilde;os y nada parece augurar que no lleguemos al medio siglo, y qui&eacute;n sabe si al siglo entero. Dicho de otro modo, Le&oacute;n est&aacute; sumido en un eclipse total sin previsi&oacute;n alguna de que alg&uacute;n d&iacute;a volvamos a ver la luz. Ocioso es decir que esta modalidad de eclipse se viene produciendo desde nuestra forzada incorporaci&oacute;n a un ente llamado Castilla y Le&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El eclipse forzado de Le&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Pudieran parecer exageradas estas palabras, pero no lo crean. Se trat&oacute; de un eclipse forzado con dos protagonistas encargados de llevarlo a t&eacute;rmino, un madrile&ntilde;o, Gregorio Peces-Barba, y un leon&eacute;s, Rodolfo Mart&iacute;n Villa. Ambos fueron los oficiantes del apag&oacute;n hist&oacute;rico en el que nos hallamos los leoneses inmersos desde entonces. Como cosa graciosa hay que mencionar que nuestro paisano fue gobernador civil de Barcelona, ministro de Interior con UCD al que se le atribuyeron responsabilidades cuando el ametrallamiento de obreros a la salida de la catedral de Vitoria con cinco muertos, presidente de Endesa. Este &uacute;ltimo cargo es un sarcasmo de la historia: quien nos apag&oacute; la luz, presidiendo una empresa el&eacute;ctrica.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente ambos eran los victimarios, pero aupados y jaleados por sus respectivos partidos pol&iacute;ticos, PSOE y UCD, aunque nuestro compatriota supo adaptarse a los vaivenes pol&iacute;ticos y acab&oacute; integr&aacute;ndose en el PP. As&iacute; pues, es un acto de pura teatralidad que militantes de ambos partidos, con descarado oportunismo, quieran hacerse pasar por esforzados leonesistas.  No dejar&aacute;n nunca de ser lobos con piel de cordero que s&oacute;lo se desprender&aacute;n de su vellocino cuando llegue el momento de aclararnos a todos que el eclipse pol&iacute;tico de Le&oacute;n ha llegado con vocaci&oacute;n de quedarse.
    </p><p class="article-text">
        Esta particularidad de dar vueltas alrededor de la noria para entretenernos <em>ad aeternum </em>practicada por pol&iacute;ticos, periodistas y medios de comunicaci&oacute;n <em>tucioristas </em>se ve auspiciada incluso por defensores del autogobierno para Le&oacute;n, bienintencionados paisanos con escasos conocimientos faun&iacute;sticos que no alcanzan a distinguir entre rumiantes y carn&iacute;voros, entre el ovino y el lupino. Y con esta pulsi&oacute;n, salida de vaya usted a saber d&oacute;nde, o quiz&aacute; debidamente lubricada, vaya usted a saber con qu&eacute;, va transcurriendo el tiempo hasta que la llama acabe inexorablemente por extinguirse y sin conseguir absolutamente nada, tan s&oacute;lo el progresivo deterioro de la vida en nuestro terru&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Hace ya muchos a&ntilde;os apareci&oacute; un chiste gr&aacute;fico en el peri&oacute;dico ABC cuando el ministro Castiella removi&oacute; las aguas de la ONU por el contencioso de Gibraltar y que, <strong>como todas las gestiones por el autogobierno leon&eacute;s</strong>, se sald&oacute; con el m&aacute;s estrepitoso de los fracasos. Un caballero con levita de m&uacute;sico se dispon&iacute;a a tocar el piano con la palabra ONU y el texto dec&iacute;a: &ldquo;Ahora voy a tocar la misma partitura pero en distinta clave&rdquo;. Como soy lego en esto de la m&uacute;sica, dejo la interpretaci&oacute;n de estas palabras al fino o&iacute;do de los lectores.
    </p><h2 class="article-text">'Tucioristas' y 'pancistas'</h2><p class="article-text">
        Y as&iacute;, perdidos en la oscuridad de este eclipse total y permanente, vemos destellos, fugaces destellos que asoman en los peri&oacute;dicos leoneses en formato papel, pero sin atreverse a diseccionar nunca las causas de estar como estamos o de prever el desenlace de nuestra forzada genuflexi&oacute;n, porque en el fondo, adem&aacute;s de <em>tucioristas</em> son <em>pancistas</em> y se deben a sus editorialistas tutelares con sede en despachos madrile&ntilde;os, alguno incluso de notable participaci&oacute;n italiana, y que m&aacute;s que informar sobre este contencioso, desinforman.
    </p><p class="article-text">
        De los periodistas leoneses que se asoman en nuestras pantallas o se escuchan en las emisoras de radio, tampoco cabe esperar que arrojen alguna luz en este valle de tinieblas. Les sobra luz para iluminar los problemas en Madrid, Catalu&ntilde;a o Euskadi, incluso para grandes proyectos nacionales en los que se puede ver inmersa hasta Castilla y Le&oacute;n, pero lo que es el fraude hist&oacute;rico perpetrado con Le&oacute;n, son como animalitos ciegos reci&eacute;n nacidos, incapaces de verlo, menos a&uacute;n de abordarlo. Felizmente nos han concedido alg&uacute;n respiro publicaciones digitales, ajenas al a la sofocante hegemon&iacute;a de las grandes empresas editoras.
    </p><p class="article-text">
        Pero si hay algo que, al menos a m&iacute;, me rasga hasta los epiplones, son los alcaldes, concejales, diputados, senadores leoneses y palmeros adscritos a los partidos mayoritarios que no s&oacute;lo se muestran autistas, sino que eluden debatir este asunto a la espera de que, como sucedi&oacute; con el fuego del a&ntilde;o pasado, sea la pr&oacute;vida naturaleza quien se encargue por extinguirlo. &iquest;Acaso no son conscientes de que hay una deuda hist&oacute;rica que se deber&iacute;a saldar? &iquest;Por qu&eacute; miran hacia otro lado y soslayan la cuesti&oacute;n como si fuera plomo que se les derrite en las manos? &iquest;De verdad que ninguno es consciente que la <strong>g&eacute;nesis</strong> que acarrea el resto de problemas m&aacute;s acuciantes de Le&oacute;n, tiene su origen en un d&eacute;ficit democr&aacute;tico que prefieren obviar?
    </p><p class="article-text">
        Como reza el dicho, entre todos la mataron y ella sola se muri&oacute;. As&iacute; pues, en el a&ntilde;o del Se&ntilde;or de 2026, en Le&oacute;n disfrutaremos de un eclipse pasajero que nos regalar&aacute; el <strong>cosmos</strong> y seguiremos disfrutando de un eclipse permanente que nos regalar&aacute; el <strong>caos</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Decididamente, en Le&oacute;n somos &uacute;nicos en esto de los eclipses.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Tom&aacute;s Juan Mata</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"> pertenece a</span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><em> Urbicum Flumen, </em></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">la </span><a href="https://www.facebook.com/groups/541234094688277" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">Asociaci&oacute;n Iniciativa V&iacute;a de la Plata</span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Juan Mata]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/eclipses-pasajeros-y-permanentes-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13370233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 09:30:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3af7f86e-779c-4e0e-9e3a-9dee282f619c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2732336" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3af7f86e-779c-4e0e-9e3a-9dee282f619c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2732336" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Eclipses pasajeros y permanentes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3af7f86e-779c-4e0e-9e3a-9dee282f619c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[España,Autonomía de León,Leonesismo,PP – Partido Popular,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tormentas de verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/tormentas-de-verano-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13370225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3346d75-13a2-4ddf-8825-1941fb7fb0da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tormentas de verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta época estival suele venir acompañada de todas esas tormentas de verano que rompen la rutina calurosa de los días con estruendosa rotundidad, hipnóticos desgarros del cielo que también pueden traer la destrucción en forma de llamas</p></div><p class="article-text">
        Las tormentas de verano se anunciaban con un rumor de nubes que agitaba el aire y oscurec&iacute;a el cielo. En esas tardes de tormenta los juegos se trasladaban a la galer&iacute;a, y hab&iacute;a cierta emoci&oacute;n en contemplar la lluvia a trav&eacute;s del cristal mientras discurr&iacute;amos alguna forma de pasar las horas. Siempre acab&aacute;bamos contando historias de terror. Y casi siempre, alguna acontec&iacute;a en un internado. Los internados pasaban a ser entonces lugares l&uacute;gubres que se llenaban de fantasmas por la noche, enormes y viejos edificios que escond&iacute;an terror&iacute;ficos secretos en sus entra&ntilde;as. Y hab&iacute;a algo revelador y excitante en el ingenuo miedo que sent&iacute;amos al escuchar esas historias de fantasmas. Las tardes se llenaban lentamente de oscuros presagios, de tr&eacute;mulas y acechantes sombras. Y era el cadencioso murmullo de la lluvia lo &uacute;nico que nos proteg&iacute;a del silencio.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que ya hemos alcanzado esa edad adulta en la que tenemos que tomar decisiones, esos destellos luminosos que tanto nos fascinaban en la infancia vienen cargados de otro tipo de presagios m&aacute;s prosaicos pero igual de terror&iacute;ficos. Los rayos ya fueron responsables el pasado verano de los mayores incendios que sufri&oacute; nuestra tierra. Son especialmente peligrosos cuando surgen de esa contradicci&oacute;n que llamamos tormentas secas. Los fuertes vientos que suelen acompa&ntilde;ar a las tormentas hacen el resto al catalizar con devastadoras consecuencias la propagaci&oacute;n del fuego, la diab&oacute;lica danza de las llamas sobre el paisaje. Unos rayos que han vuelta a ser los principales causantes estos d&iacute;as del grave incendio ocurrido en el Parque Nacional de Picos de Europa, en Ribota de Sajambre, o del que a&uacute;n se mantiene activo en Espina de Tremor. 
    </p><p class="article-text">
        Es la eterna contradicci&oacute;n entre lo bello y lo da&ntilde;ino, las mismas tormentas de verano que son capaces de encender el asombro m&aacute;s puro son capaces tambi&eacute;n de causar ese dolor esencial e &iacute;ntimo que sentimos al ver nuestros montes arder. A&uacute;n con todo, observar c&oacute;mo el cielo se rompe ajeno al paso del tiempo, con esa deslumbrante fuerza que ninguna moderna tecnolog&iacute;a puede reproducir, sigue siendo uno de los espect&aacute;culos m&aacute;s maravillosos que la naturaleza puede regalarnos. Aunque eso s&iacute;, nunca superar&aacute; al hombre que observa, porque ese hombre que est&aacute; viendo el fen&oacute;meno natural es consciente de su arrolladora belleza. Y la tormenta, en cambio, nunca sabr&aacute; que contiene en su interior el mismo salvaje poder de embrujarnos irremediablemente o de arrasar nuestros paisajes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/tormentas-de-verano-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13370225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 17:00:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c3346d75-13a2-4ddf-8825-1941fb7fb0da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="83236" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c3346d75-13a2-4ddf-8825-1941fb7fb0da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="83236" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tormentas de verano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c3346d75-13a2-4ddf-8825-1941fb7fb0da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Verano,León,Meteorología,Vecinos,Literatura,Montaña,Incendios Forestales,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las formas del amor]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/las-formas-del-amor-escuela-savia-com-columna-escritora-violeta-serrano-desde-el-valle_129_13362613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e360f50-56b9-437a-8536-f8ffa34c105d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las formas del amor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado 27 de junio celebramos el Ágora de cambio de estación en Escuelasavia.com y la casa se llenó de gente que resiste y se une, convencida, a la revolución de lo cercano</p></div><p class="article-text">
        Aqu&iacute; nunca pasa nada, y sin embargo. En una casa en un valle de la Maragater&iacute;a un s&aacute;bado por la tarde se organiza una fiesta: porque cambia la estaci&oacute;n, porque el verano asoma, porque tenemos miedo al fuego pero tambi&eacute;n amor por la comunidad que supimos crear. Y cantamos a Chicho S&aacute;nchez Ferlosio, a Aute, y descubrimos los versos de H&eacute;ctor Castrillejo en la m&uacute;sica de su grupo palentino <a href="https://elnaan.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Naan</a>, que acaba de publicar su &uacute;ltimo trabajo, <em>Versos del P&aacute;ramo negro</em>, y leemos libros que hablan de heridas pero tambi&eacute;n de sutura. Y brindamos con vino, cerveza y agua con lim&oacute;n y menta, porque muchos de los que est&aacute;bamos all&iacute; tambi&eacute;n estuvimos fuera y aprendimos de otras costumbres que nos trajimos aqu&iacute; de vuelta. Para hacer de este valle que un d&iacute;a fue oscuro y l&uacute;gubre otro espacio igual pero diferente, en el que las cig&uuml;e&ntilde;as nos demuestran que el abandono es s&oacute;lo una decisi&oacute;n de los humanos y que la inteligencia de los animales corre, a veces, mucho m&aacute;s r&aacute;pido que nuestra determinaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hay mujeres en estas tierras que tocan el piano, que pintan cuadros imposibles, que ilustran la vida con un ingenio y una seguridad que atrapan: <a href="https://www.instagram.com/patriciagutierrezilustracion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patricia Guti&eacute;rrez</a>, una artista que cuida con sus manos el cuerpo de quienes se expresan en el dolor, pero tambi&eacute;n las almas de quienes hemos sabido permanecer a su lado. Mar&iacute;a Jos&eacute; Cordero, que desde Lagunas de Somoza custodia un piano de cola tan hermoso que sabe sacar desde &eacute;l composiciones y l&aacute;grimas, y risas, muchas, porque el invierno es largo pero tambi&eacute;n sabemos que siempre termina. Y luego est&aacute;n mis padres, que ponen su piel y su cocina para que todo suceda, que ponen las rosas de mi hermano en un jarr&oacute;n, que ponen su verdad y su cansancio a los pies de mis desaf&iacute;os imposibles con toda su fe. Y est&aacute;n tambi&eacute;n los amigos que aparecen cuando menos te lo esperas y te dicen s&iacute;, claro que vamos, estaremos ah&iacute; brindando contigo, leeremos tus libros aunque no leamos demasiado, te escucharemos cantar y, si no podemos venir, preguntaremos, porque sabemos que poco a poco, como se cuece el alimento que m&aacute;s nutre, la sangre siempre vuelve a circular por el cuerpo como debe, sin sobresalto y sin estr&eacute;pitos. 
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado 27 de junio celebramos un <em>&Aacute;gora</em> en <a href="http://escuelasavia.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escuelasavia.com</a> para recordar la llegada del verano y la tarde se cubri&oacute; de amores inesperados y de reencuentros entre colosos: los m&aacute;s mayores que decidieron quedarse y nosotras, algunas temerarias, que decidimos, tambi&eacute;n, hacer de este abandono nuestro hogar perfecto. Y otros seres improbables, tocados por la sensibilidad de la palabra, que miran y se acercan y valoran y escuchan y entonces conducen desde lejos para unirse a esta revoluci&oacute;n de lo cercano que, en realidad, tal vez sea la &uacute;nica que valga la pena porque solo desde los granitos de arena que se van juntando con rigor y respeto a fuego lento, se logran erigir monta&ntilde;as que mueven mundos completos. Estamos en eso, retomando el testigo de otras que antes lo hicieron y que tambi&eacute;n, porque lo saben, porque saben que para que las cosas sucedan hay que estar presentes, vinieron desde otros pueblos que han visto tanto y tantas veces sollozar a la tierra con el agua al cuello, con sus molinos, con sus campos de tiro, con sus fuegos. Tabuyo del Monte se ha convertido en primo hermano de mi refugio en esta coordenada exacta y lo es, quiz&aacute;s, porque en ese punto del mapa he conocido gente que te mira a los ojos y te sostiene, que te tiende la mano, que no te enga&ntilde;a, que en su honestidad, te salva. Y  ah&iacute; est&aacute; la clave, como escribi&oacute; H&eacute;ctor Castrillejo: salvaje es el que se salva. Y las formas del amor son salvajes y hermosas en su improbabilidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/las-formas-del-amor-escuela-savia-com-columna-escritora-violeta-serrano-desde-el-valle_129_13362613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 09:30:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5e360f50-56b9-437a-8536-f8ffa34c105d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="130095" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5e360f50-56b9-437a-8536-f8ffa34c105d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="130095" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las formas del amor]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5e360f50-56b9-437a-8536-f8ffa34c105d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Música,Poesía,Verano,Maragatería,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salvados por la especulación]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/salvados-por-la-especulacion-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13361922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/779501c5-875b-4029-9e5a-5f387596d730_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salvados por la especulación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuanto más compleja se hace la sociedad, más difícil se vuelve prever las consecuencias de cualquier hecho</p></div><p class="article-text">
        Ni yo mismo me puedo creer el t&iacute;tulo que acabo de escribir, pero el mundo est&aacute; tan raro &uacute;ltimamente que, por una vez, va a ser verdad que la especulaci&oacute;n y el fraude juegan a favor del com&uacute;n de los mortales en vez de darnos por el saco. Y me refiero a las reservas de petr&oacute;leo y a lo que est&aacute;n dando de s&iacute;, inopinadamente, tras el cierre del estrecho de Ormuz.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que en los foros sobre el petr&oacute;leo y la energ&iacute;a se calcula desde hace tiempo cu&aacute;ndo comenzar&aacute;n a ser necesarios los racionamientos de suministro por culpa del bloqueo, y resulta que de momento no acierta nadie, porque el suministro permanece estable y sin que se observen problemas en casi ning&uacute;n lugar del mundo. Y digo casi ninguno porque, poco a poco, comienzan a aparecer noticias sobre tensiones en Sri Lanka, Filipinas y algunos otros pa&iacute;ses asi&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Se dec&iacute;a, con cifras muy serias y muy oficiales, que si el bloqueo llegaba al primero de mayo, en junio ser&iacute;a imprescindible una pol&iacute;tica de racionamiento. Las fuentes, insisto, eran precisas y oficiales, pero tambi&eacute;n equivocadas, y precisamente por ser oficiales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y de d&oacute;nde viene ese error? Pues parece ser que de los especuladores. Pr&aacute;cticamente todas las refiner&iacute;as y compa&ntilde;&iacute;as petroleras del mundo esconden petr&oacute;leo comprado a precios bajos para poder venderlo a precios altos al menor repunte, en una especie de ingenier&iacute;a fiscal pirata y trapacera. Los saud&iacute;es, por ejemplo, extraen el petr&oacute;leo, lo llevan a diversos dep&oacute;sitos por medio mundo, y no lo declaran como extra&iacute;do hasta el momento de su venta. Por eso, vaya por Dios, sus yacimientos son tan flexibles para aumentar o disminuir la producci&oacute;n al ritmo de los acuerdos de la OPEP, cuando todos los especialistas en la materia saben que esa flexibilidad no existe y que se tarda una barbaridad en ejecutar semejantes altibajos productivos. Pero si lo tienes escondido y sin declarar ya es otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Y lo mismo, insisto, pasa con los inventarios comerciales de las petroleras y las industrias de hidrocarburos: refinan, almacenan y no declaran el producto hasta el momento en que les interesa venderlo, a precio de sangre de unicornio. Y por supuesto, sin decirle una palabra a las autoridades, ya sean nacionales o internacionales.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que ahora, cuando pens&aacute;bamos que est&aacute;bamos en las &uacute;ltimas, resulta que la picaresca de los especuladores nos ha salvado. Lo que nadie sabe es hasta cu&aacute;ndo, porque ni en un momento como este se puede confiar en que los datos de los inventarios tengan alguna relaci&oacute;n con la realidad. Ese secreto es la clave de la competitividad, seg&uacute;n dicen, o del trilerismo irredento de su negocio, opino yo, y solo lo conoceremos cuando empecemos a ver gasolineras cerradas, quiz&aacute;s de un d&iacute;a para otro. O quiz&aacute;s, con un poco de suerte, no lleguemos a saberlo nunca, porque las cosas se arreglen antes de que llegue la sangre al r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Lo que sabemos, obviamente, es que esas reservas desconocidas no son infinitas y que, a buen seguro, la escasez llegar&aacute; antes a donde no se puedan pagar precios m&aacute;s altos. As&iacute; que, nuevamente, habr&aacute; que tirar del viejo refr&aacute;n y creer que mientras los pobres vayan en moto los ricos no ir&aacute;n en burra.
    </p><p class="article-text">
        Tiempos interesantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/salvados-por-la-especulacion-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13361922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 17:00:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/779501c5-875b-4029-9e5a-5f387596d730_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="292285" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/779501c5-875b-4029-9e5a-5f387596d730_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="292285" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Salvados por la especulación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/779501c5-875b-4029-9e5a-5f387596d730_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Energía,Inflación,Comercio,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Abello Verano y las 'Poéticas de lo fantástico en la cuentística española actual']]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/ana-abello-verano-universidad-de-leon-libro-las-poeticas-de-lo-fantastico-en-la-cuentistica-espanola-actual-columna-semanal-luis-artigue-el-bibliopata_129_13355538.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f661ec2-c035-43a4-9883-1962ab8844c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x938y190.jpg" width="1200" height="675" alt="Ana Abello Verano y las &#039;Poéticas de lo fantástico en la cuentística española actual&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una época en que la literatura fantástica ha dejado de ocupar los márgenes del sistema editorial, esta profesora de la Universidad de León publica un estudio riguroso que viene a ocupar un espacio que la crítica española apenas había explorado con semejante amplitud</p></div><p class="article-text">
        Valiente como un perro que ladra a un ovni, la doctora por la Universidad de Le&oacute;n <strong>Ana Abello Verano</strong> va y se dedica a estudiar el fant&aacute;stico&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        En efecto en un momento en que la literatura fant&aacute;stica ha dejado de ocupar los m&aacute;rgenes del sistema literario para convertirse en uno de sus territorios m&aacute;s f&eacute;rtiles, resulta particularmente oportuna la publicaci&oacute;n de <a href="https://www.iberoamericana-vervuert.es/FichaLibro.aspx?P1=219395" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Po&eacute;ticas de lo fant&aacute;stico en la cuent&iacute;stica espa&ntilde;ola actual</em></a>, de Ana Abello Verano. No es un libro pensado para satisfacer la curiosidad del lector ocasional, sino un estudio riguroso que viene a ocupar un espacio que la cr&iacute;tica espa&ntilde;ola apenas hab&iacute;a explorado con semejante amplitud: el estudio sistem&aacute;tico del cuento fant&aacute;stico contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo, la reflexi&oacute;n sobre lo fant&aacute;stico en Espa&ntilde;a estuvo condicionada por la necesidad de definir el g&eacute;nero. Esa tarea encontr&oacute; una formulaci&oacute;n particularmente s&oacute;lida en <a href="https://paginasdeespuma.com/libro/tras-los-limites-de-lo-real/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tras los l&iacute;mites de lo real</em></a>, de <strong>David Roas</strong>, un ensayo que puede considerarse ya un cl&aacute;sico de la teor&iacute;a literaria contempor&aacute;nea. Frente a concepciones excesivamente amplias o demasiado dependientes de la vacilaci&oacute;n interpretativa formulada por <strong>Todorov</strong>, Roas propuso entender lo fant&aacute;stico como la irrupci&oacute;n de un hecho imposible en un universo sometido a las leyes de la realidad cotidiana (apoy&aacute;ndose no solo en Tzvetan Todorov sino tambi&eacute;n en Roger Caillois. Louis Vax e Ir&egrave;ne Bessi&egrave;re, Roas define el fant&aacute;stico a partir de varios elementos fundamentales: la realidad como punto de partida, la irrupci&oacute;n de lo imposible, el hecho sobrenatural rompiendo las leyes conocidas de la naturaleza, la vacilaci&oacute;n y el conflicto, la confrontaci&oacute;n entre lo imposible y la concepci&oacute;n racional del mundo y el efecto sobre el lector de cuestionamiento de su idea de realidad, y distingue compartimentos te&oacute;ricos como lo fant&aacute;stico, lo maravilloso, lo extra&ntilde;o, la ciencia ficci&oacute;n y el terror)... 
    </p><p class="article-text">
        Aquella definici&oacute;n no solo clarific&oacute; un concepto frecuentemente confuso, sino que proporcion&oacute; un instrumento de enorme utilidad para el an&aacute;lisis de la narrativa contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://dialnet.unirioja.es/metricas/investigadores/3554003" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Abello Verano</a> parte precisamente de ese legado, pero evita la tentaci&oacute;n de repetirlo. Su pregunta no es qu&eacute; es lo fant&aacute;stico, sino c&oacute;mo se construye. El desplazamiento parece m&iacute;nimo y, sin embargo, modifica por completo la perspectiva cr&iacute;tica. All&iacute; donde Roas elaboraba una teor&iacute;a del g&eacute;nero, Abello se ocupa de los mecanismos concretos mediante los cuales el relato produce ese efecto de extra&ntilde;amiento que convierte lo imposible en una experiencia literaria.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un libro que examina a Iwasaski, Roas, Mu&ntilde;oz Rengel y Patricia Esteban Erl&eacute;s</strong></h2><p class="article-text">
        El libro examina la obra de Fernando Iwasaki, David Roas, Patricia Esteban Erl&eacute;s y Juan Jacinto Mu&ntilde;oz Rengel, cuatro autores cuya producci&oacute;n cuent&iacute;stica ha contribuido decisivamente a renovar el fant&aacute;stico espa&ntilde;ol. Lo interesante es que el an&aacute;lisis nunca se limita al inventario tem&aacute;tico. No se trata &uacute;nicamente de catalogar fantasmas, dobles, metamorfosis o anomal&iacute;as temporales. Lo que verdaderamente interesa a la autora es descubrir la maquinaria narrativa que sostiene esas perturbaciones de la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mayores aciertos del estudio consiste en <strong>demostrar que el fant&aacute;stico contempor&aacute;neo ya no depende exclusivamente del elemento sobrenatural</strong>. La incertidumbre nace tambi&eacute;n de la estructura del relato, de la manipulaci&oacute;n de la voz narrativa, de la fragmentaci&oacute;n temporal, de la metaficci&oacute;n, de la iron&iacute;a o de esa calculada ambig&uuml;edad que obliga al lector a desconfiar de cuanto acaba de leer. En otras palabras, el misterio ya no reside solo en los hechos narrados, sino en la propia forma de narrarlos.
    </p><p class="article-text">
        Esa atenci&oacute;n a los procedimientos convierte el libro en algo m&aacute;s que un cat&aacute;logo de motivos fant&aacute;sticos. Abello demuestra que el cuento se ha convertido en el laboratorio donde el g&eacute;nero experimenta con mayor libertad. La brevedad exige una extraordinaria econom&iacute;a narrativa y favorece la intensidad, la condensaci&oacute;n y el desenlace inesperado. Quiz&aacute; por ello el cuento fant&aacute;stico espa&ntilde;ol vive hoy uno de sus momentos de mayor vitalidad.
    </p><p class="article-text">
        No es casual que esta investigaci&oacute;n dialogue de forma natural con otra obra reciente, <a href="https://trea.es/producto/poeticas-de-lo-monstruoso-en-narradoras-hispanicas-de-lo-insolito/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Po&eacute;ticas de lo monstruoso en narradoras hisp&aacute;nicas de lo ins&oacute;lito</em></a>, de<strong> Natalia &Aacute;lvarez M&eacute;ndez</strong>. Si Abello estudia la arquitectura del relato fant&aacute;stico, &Aacute;lvarez M&eacute;ndez dirige su atenci&oacute;n hacia una de sus figuras m&aacute;s significativas: el monstruo. Pero tampoco aqu&iacute; el inter&eacute;s se reduce a las criaturas extraordinarias. La monstruosidad aparece como una construcci&oacute;n cultural que permite pensar la diferencia, la violencia, la identidad, el cuerpo o la memoria. All&iacute; donde Abello analiza los mecanismos del relato, &Aacute;lvarez examina el significado simb&oacute;lico de sus im&aacute;genes (el libro de Natalia &Aacute;lvarez se centra espec&iacute;ficamente en analizar c&oacute;mo las narradoras contempor&aacute;neas de Espa&ntilde;a y Latinoam&eacute;rica utilizan la monstruosidad para representar conflictos sociales, culturales y subjetivos, entendiendo que el monstruo ya no es &uacute;nicamente un ser sobrenatural, sino una herramienta pol&iacute;tico-cr&iacute;tica que permite cuestionar los l&iacute;mites de la normalidad, la identidad y el poder, y desde este postulado realiza una cartograf&iacute;a de las diversas formas que adopta el monstruo en la narrativa hisp&aacute;nica contempor&aacute;nea, mostrando que estas figuras expresan los miedos, las violencias y las incertidumbres del presente).
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil no advertir la continuidad entre estos tres libros. David Roas proporcion&oacute; una definici&oacute;n convincente del fant&aacute;stico; Ana Abello explica los recursos mediante los cuales esa definici&oacute;n adquiere forma literaria; Natalia &Aacute;lvarez ampl&iacute;a el horizonte hacia las implicaciones culturales y pol&iacute;ticas de uno de los grandes motivos del g&eacute;nero, estudiando para eso la obra de las escritoras (Mariana Enr&iacute;quez, Samanta Schweblin, M&oacute;nica Ojeda, Solange Rodr&iacute;guez Pappe, Jacinta Escudos, Laura Rodr&iacute;guez Leiva, Pilar Pedraza, Patricia Esteban Erl&eacute;s, Cristina Fern&aacute;ndez Cubasy Sof&iacute;a Rhei) y Ana Abello se centra en la narratolog&iacute;a e incluye a los escritores junto a las escritoras para estudiar en concreto a ernando Iwasaki, David Roas, Patricia Esteban Erl&eacute;s y Juan Jacinto Mu&ntilde;oz Rengel&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, m&aacute;s que obras aisladas, a nuestro juicio constituyen las distintas etapas de una misma conversaci&oacute;n te&oacute;rico-cr&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Teor&iacute;a siempre al servicio de la lectura</strong></h2><p class="article-text">
        Pero en especial hay en el libro de Ana Abello una virtud que conviene destacar. A pesar de la complejidad de su aparato te&oacute;rico, nunca pierde de vista los textos literarios. La teor&iacute;a aparece siempre al servicio de la lectura y no al contrario, circunstancia cada vez menos frecuente en determinados estudios acad&eacute;micos. La autora evita convertir el an&aacute;lisis en una exhibici&oacute;n terminol&oacute;gica y prefiere que sean los cuentos quienes vayan revelando las claves de su funcionamiento.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; sea esa la principal ense&ntilde;anza del volumen: recordar que el fant&aacute;stico no consiste &uacute;nicamente en introducir lo imposible en una historia, sino en construir cuidadosamente las condiciones para que el lector acepte, aunque solo sea durante unas p&aacute;ginas, que la realidad puede dejar de obedecer a sus propias leyes.
    </p><p class="article-text">
        No es poco m&eacute;rito en una &eacute;poca en que la cr&iacute;tica literaria parece debatirse entre la simplificaci&oacute;n period&iacute;stica y el hermetismo universitario. <em>Po&eacute;ticas de lo fant&aacute;stico en la cuent&iacute;stica espa&ntilde;ola actual </em>consigue el dif&iacute;cil equilibrio entre la precisi&oacute;n conceptual y la inteligencia interpretativa. Y eso convierte este ensayo en una referencia obligada para quienes quieran comprender no solo hacia d&oacute;nde se dirige el fant&aacute;stico espa&ntilde;ol contempor&aacute;neo, sino tambi&eacute;n por qu&eacute; contin&uacute;a siendo una de las formas m&aacute;s eficaces de interrogar la realidad&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, a diferencia de los astr&oacute;nomos, los friquis metemos los dedos en los enchufes para ver las estrellas. O para ver las estrellas leemos libros como &eacute;ste.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Si quieres comprar las 'Po&eacute;ticas de lo fant&aacute;stico' de Ana Abello puedes hacerlo en tu librer&iacute;a de barrio o por internet </strong></span><a href="https://www.casadellibro.com/ebook-poeticas-de-lo-fantastico-en-la-cuentistica-espanola-actual-ebook/9783968694092/13635228" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>pinchando aqu&iacute;</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/ana-abello-verano-universidad-de-leon-libro-las-poeticas-de-lo-fantastico-en-la-cuentistica-espanola-actual-columna-semanal-luis-artigue-el-bibliopata_129_13355538.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 09:30:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0f661ec2-c035-43a4-9883-1962ab8844c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x938y190.jpg" length="298542" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0f661ec2-c035-43a4-9883-1962ab8844c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x938y190.jpg" type="image/jpeg" fileSize="298542" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ana Abello Verano y las 'Poéticas de lo fantástico en la cuentística española actual']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0f661ec2-c035-43a4-9883-1962ab8844c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x938y190.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Lo Más Friki,Libros,Mujeres Sobresalientes,León,España,Universidad de León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desregulado emocionalmente, de Pollán a Quiñones]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/desregulado-emocionalmente-de-pollan-a-quinones-columna-semanal-maximo-soto-calvo_129_13353382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbed6fe2-0751-4612-97c1-0e97f44dc365_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x601y326.jpg" width="1200" height="675" alt="Desregulado emocionalmente, de Pollán a Quiñones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre políticos anda el juego. ¡Que sí, que sí! Hemos votado y en lo autonómico nos hemos desfogado. Para qué cambiar de mano, si en hundirnos también está la otra. Sin verdadera dubitación nos equivocamos para otros cuatro años</p></div><p class="article-text">
        Por imposici&oacute;n extremista diestra, el Vox Poll&aacute;n, hoy vicepresidente primero del gobierno auton&oacute;mico que hubo de colocar Ma&ntilde;ueco, va a desregular lo regulado al grito (nacional espa&ntilde;ol) de 'los patriotas primero'&hellip; aqu&iacute;, en el ente, me temo que vaya a ser: '&iexcl;Lo castellano primero! Y de nada nos valdr&aacute; en infantil r&eacute;plica soltar '&iexcl;Castellano el que no bote!' &ndash;&iexcl;Con saltito incluido o no!&ndash; cual r&eacute;plica.
    </p><p class="article-text">
        Hemos podido ver fotografiados juntos a Ma&ntilde;ueco y a Poll&aacute;n, en estudiada composici&oacute;n con el acuerdo de legislatura &ndash;&iexcl;En verde!&ndash; y al pronto me record&oacute; lo de aquel personaje de pel&iacute;cula que se pon&iacute;a verde al cobrar fuerza, el incre&iacute;ble Hulk, potente y bestia&hellip; lo de hoy, no s&eacute; el porqu&eacute; el tono.
    </p><p class="article-text">
        A Poll&aacute;n como<em> vice</em> primero, no lo quiere Ma&ntilde;ueco de ejerciente sustituto; as&iacute; que a dedo ha determinado que la vice segunda, por defecto, sea su sustituta ante supuesta ausencia ocasional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y Su&aacute;rez-Qui&ntilde;ones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mas, para la desregulaci&oacute;n de mi anunciada situaci&oacute;n an&iacute;mica, no es el causante precisamente &eacute;l, sino que viene dada por el cambio de lugar y sitio del que fue consejero auton&oacute;mico, <strong>Su&aacute;rez-Qui&ntilde;ones, al que el fuego que le quemaba hasta el pelo,</strong> y como tal aparec&iacute;a en los carteles, tuvo que refugiarse en los cuarteles, s&iacute;, esos del 'no quiero verlo, y as&iacute; no existe'. Gesto que le fue premiado por su mentor, Ma&ntilde;ueco, saliendo al quite ante el p&uacute;blico, llenando espacio en tan h&aacute;bil como enga&ntilde;osa defensa.
    </p><p class="article-text">
        Que ocurri&oacute; con el mutis del &iacute;nclito personaje de Le&oacute;n, es l&oacute;gico preguntarse. Es f&aacute;cil intuirlo, cuando el indignado paisanaje, quemado como el paisaje hasta el horizonte, fue asumiendo el da&ntilde;o, y, aventado el humo, en un contexto de necesidad reparadora, llegaron ayudas econ&oacute;micas <em>prontas...</em> &iexcl;Sin saber de d&oacute;nde arrebataban el dinero! Y, que oportunas, actuaron de tamp&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los damnificados en general prestos a olvidar, unos por afinidad, otros por estulta cotidianeidad, rutina absurda, llegaron a borrar de su mente el da&ntilde;o, hasta el punto de volver a votar casi en mayor&iacute;a al PP, y precisamente en casi todos los lugares donde ardieron hasta las ideas. Interesadamente se olvida todo... &iexcl;Y hasta con prontitud si llega el caso!
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en el nuevo gobierno auton&oacute;mico, premio al silencio y la obediencia del que dir&aacute;n que representa a lo leon&eacute;s, <strong>volver&aacute; a tener una consejer&iacute;a, Su&aacute;rez-Qui&ntilde;ones</strong> (&iexcl;Otra que no arda! pero que, por m&uacute;ltiple y 'desregulada', tal vez por impericia contable, nos puede quemar m&aacute;s a los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        La que dej&oacute; abrasada, Medio Ambiente y Energ&iacute;a, ser&aacute; ocupada por Mar&iacute;a Gonz&aacute;lez Corral, que viene de Agricultura, Ganader&iacute;a y Desarrollo Social. De oca a oca, y trae en su cartera, lo que algunos consideran &ldquo;gran labor&rdquo;:<strong> machacar con lo de Tierra de Sabor</strong>. Una marca impuesta que confunde, y que para nosotros los leoneses es... <strong>&iexcl;Tierra de pavor!</strong> La Regi&oacute;n Leonesa y sus productos, escandallados castellanoleoneses, en algunos casos, como los quesos, siendo el 80% leoneses; es un enorme agravio que favorece a la facci&oacute;n absorbente castellanizadora del ente auton&oacute;mico. Es su din&aacute;mica. &iquest;C&oacute;mo no lo vemos todos?
    </p><p class="article-text">
        Su&aacute;rez-Qui&ntilde;ones asume el encargo, que por fidelidad y buenas maneras partidistas, ponen en sus manos. No importan los resultados anteriores: su mentor, y jefe a toda hora, el se&ntilde;or Ma&ntilde;ueco... &iexcl;Le recomienda! Ahora en una Consejer&iacute;a m&uacute;ltiple, a saber: Industria, Universidades, Comercio y Empleo. &iexcl;Ah&iacute; es nada! 
    </p><p class="article-text">
        Un puesto para un sabelotodo pol&iacute;tico de amplio espectro, de f&aacute;cil conformar y muy buenas tragaderas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ya se ha fotografiado con la 'CEOE'&hellip; de Castilla y Le&oacute;n.</strong> Primer aviso, centralizando esfuerzo para que todo siga igual. &iquest;Con qu&eacute; responsables del panorama decadente leon&eacute;s ha hablado? &iquest;Los empresarios leoneses, en particularidad regional leonesa, no ten&iacute;an nada que sugerir? Un retrato vale m&aacute;s que mil palabras.
    </p><p class="article-text">
        Industria. El desmantelamiento &uacute;ltimo del noroeste leon&eacute;s, entendido como nodo log&iacute;stico, para ser ubicado a gran escala, por dotaci&oacute;n econ&oacute;mica, en Valladolid, nos ha cerrado puertas y posibilidades. Cuando m&aacute;s, ya lo he dicho, <em>gozamos</em> del escueto posicionamiento como nodo secundario. &iexcl;Estamos en el bajo, <strong>nos est&aacute;n preparando el s&oacute;tano,</strong> justo al nivel de las mazmorras!. Pero a &eacute;l ya le ha puesto el se&ntilde;or Ma&ntilde;ueco, ascensor y ascenso...  y... &iexcl;A medrar! &iquest;Por qu&eacute; negarnos a verlo as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El industrioso consejero, que se dice de Le&oacute;n,  qu&eacute; va a traer para aqu&iacute;? Lo suyo es docilidad en tanto se nos esquilma en lo socioecon&oacute;mico. En verdad camino que ya lo tienen bien practicado, se trata, pues, de continuar colonizando.
    </p><p class="article-text">
        Me ha resultado dolorosamente curioso &ndash;&iexcl;Por lo dem&aacute;s!&ndash;, leer a la Rectora de la ULE, tildar (uso tal verbo, por inducir a lo negativo) como &ldquo;un acierto&rdquo; lo de integrar Universidades junto a Industria, Empleo y Comercio. Es m&aacute;s, &ldquo;ve como positivo el nombramiento-encargo que desde el ente auton&oacute;mico han hecho a Su&aacute;rez-Qui&ntilde;ones, por estar vinculado a Le&oacute;n&rdquo; &iexcl;Extra&ntilde;a confianza en la persona y en el ente centralista acaparador!
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hay presencia y lazos que matan!
    </p><p class="article-text">
        Demuestra alegr&iacute;a ante este nombramiento, invoca su pasado como profesor, y de leon&eacute;s: una apertura gratuita al hombre, olvidando su desequilibrio pol&iacute;tico al estimar que siendo esto, es decir de Le&oacute;n, va a mirar por nosotros...
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iexcl;S&iacute;, s&iacute;, de soslayo!</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>As&iacute; las cosas: &iexcl;Hay que plantear el Lexit! </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Máximo Soto Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/desregulado-emocionalmente-de-pollan-a-quinones-columna-semanal-maximo-soto-calvo_129_13353382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 17:00:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bbed6fe2-0751-4612-97c1-0e97f44dc365_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x601y326.jpg" length="223866" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bbed6fe2-0751-4612-97c1-0e97f44dc365_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x601y326.jpg" type="image/jpeg" fileSize="223866" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Desregulado emocionalmente, de Pollán a Quiñones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bbed6fe2-0751-4612-97c1-0e97f44dc365_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x601y326.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Juan Carlos Suárez-Quiñones,Alfonso Fernández Mañueco,Junta de Castilla y León,Universidad de León,PP – Partido Popular,PSOE,León,Leonesismo,Ferrocarriles,Industria,Infraestructuras,Carreteras]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
