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    <title><![CDATA[iLeón - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[iLeón - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El pregón (III): la infancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-pregon-tercera-parte-la-infancia-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13486043.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b03411e7-1f74-493b-b27c-4fd6f9dc97c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150440.jpg" width="1200" height="675" alt="El pregón (III): la infancia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este cronista ha tenido el privilegio de poder inaugurar las pasadas Fiestas de San Roque de Boñar con el tradicional pregón, un emotivo homenaje a la Montaña Leonesa que en este tercer episodio viaja a la infancia.</p><p class="subtitle">SEGUNDA PARTE - La familia</p></div><p class="article-text">
        Permitidme que os hable un poco de la maravillosa infancia que tanto yo, como todos los chavales de aquella generaci&oacute;n del <em>baby boom</em>, pudimos disfrutar en este para&iacute;so verde. Y voy a recordar la ni&ntilde;ez primero porque, aunque muchos lo han olvidado, todos hemos sido ni&ntilde;os alguna vez, todos los que estamos hoy aqu&iacute;, todos. Y segundo, porque esos a&ntilde;os de felicidad irresponsable y puertas abiertas fueron nuestra maravillosa educaci&oacute;n sentimental, los que cincelar&iacute;an nuestra forma de estar en el mundo. Hablo de aquel tiempo de tirachinas y bichos, de vida asilvestrada y casetas escondidas; de jugar a indios y vaqueros; de ir a por renacuajos o nueces, a por grillos o manzanas; de descubrir por primera ver el significado de la palabra libertad montados sobre nuestras bicicletas y yendo al pantano o a las hoces, hasta La Vecilla o Sabero, hasta las Cuevas del Cigal y del Gocho; o incluso hasta una ciudad de Le&oacute;n que entonces nos parec&iacute;a Nueva York. Fueron esos mismos a&ntilde;os de jugar al manro o a huevo, pico, ara&ntilde;a sobre la pared de la iglesia; a la rayuela, a las canicas, al trombo o al tres marinos a la mar; de pasar las tardes lluviosas bajo el cobijo de los libros y tebeos que devor&aacute;bamos en la biblioteca de Don Enrique o de ir a alguna de esas excursiones que organizaba Don Carlos, de partidos interminables de f&uacute;tbol en la plaza o en el soto, de todas esas aventuras infinitas que nos marcar&iacute;an para siempre. 
    </p><p class="article-text">
        Fueron aquellos mismos a&ntilde;os en los que mis compa&ntilde;eros de correr&iacute;as ven&iacute;an a buscarme a la puerta de casa preguntando, &iquest;Est&aacute; To&ntilde;in? A lo que mi madre les respond&iacute;a: &lsquo;Ahora baja, pero no le llam&eacute;is To&ntilde;in, que ya es mayor&rsquo;. Evidentemente no tuvo mucho &eacute;xito, a mis 56 a&ntilde;os sigo siendo To&ntilde;&iacute;n, el de la plaza.
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            <span class="title">
                Una postal del siglo XX de la Plaza de Boñar y el Negrillón con la hoja caída.                            </span>
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        En aquella infancia tuvimos algo que entonces no sab&iacute;amos que pod&iacute;a ser tan enriquecedor, tuvimos tiempo para aburrirnos, bajo la sombra del Negrill&oacute;n o estirados sobre un prado, tuvimos todo el tiempo del mundo para dar rienda suelta a eso que llamamos imaginaci&oacute;n. Si siempre se ha hablado de la infancia como del para&iacute;so perdido, en nuestro caso no hay ninguna duda, fuimos unos privilegiados que disfrutamos de una &eacute;poca, una sociedad y un entorno natural &uacute;nicos. Ahora me alegra de una forma especial ver a mis sobrinos, o a los nietos e hijos de mis amigos, disfrutar tambi&eacute;n de esta villa correteando libres por todos sus rincones, o celebrando las fiestas los m&aacute;s mayores.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Y la juventud</strong></h2><p class="article-text">
        Luego llegar&iacute;a la juventud, los hedonistas a&ntilde;os 80 y 90, la fiesta interminable, las juergas y las chavalas, las risas y ese v&eacute;rtigo de inmortalidad que adorna a esa edad en la que la vida se extiende ante nosotros como un apasionante camino por recorrer. Fueron los tiempos del <em>Hia</em> y las noches locas, cuando empezamos a preocuparnos m&aacute;s por si esta o aquella chavalina nos dedicaba una sonrisa que por cualquier otro asunto m&aacute;s prosaico. 
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            <span class="title">
                Foto antigua el caño de la Plaza de Boñar.                            </span>
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        Y pronto muchos nos ir&iacute;amos a estudiar o a buscarnos la vida lejos, otros tuvieron que empezar a trabajar, y poco a poco la vida de cada uno empezar&iacute;a a tomar forma, mientras se separaba al mismo tiempo de la de los dem&aacute;s compa&ntilde;eros de correr&iacute;as infantiles y juveniles. Lo que nunca cambiar&iacute;a, es que todos esos que nos fuimos por el mundo adelante, siempre volv&iacute;amos con precisi&oacute;n estival para la fiestas de San Roque, a ver a los nuestros, a confrontar el paso del tiempo. En las fiestas de San Roque celebramos nuestra pertenencia a esta tierra, charlamos y cantamos, bailamos en la verbena y agitamos los d&iacute;as hasta romper todas las rutinas; y nos enredamos entre vino y vino con esos viejos amigos que acuden cada verano a la tierra de sus padres y abuelos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Continuar&aacute;&hellip;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-pregon-tercera-parte-la-infancia-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13486043.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 17:00:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Boñar,Niños,Jóvenes,Vecinos,Montaña Central,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del peligro de llamar facha a todo el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/del-peligro-de-llamar-facha-a-todo-el-mundo-columna-semanal-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13478003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7acf625c-6bb9-44d1-bb79-a30ffbc8d22f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x625y105.jpg" width="1200" height="675" alt="Del peligro de llamar facha a todo el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que comienza siendo un insulto puede acabar siendo una seña de identidad del adversario</p></div><p class="article-text">
        Hace no muchos a&ntilde;os, dec&iacute;a en la radio un cavern&iacute;cola, cuyo nombre no recuerdo: &ldquo;Si meter el dedo en la boca es violaci&oacute;n, por el mismo precio, me la follo&rdquo;. Entonces me pareci&oacute; una simple salida de tiesto, un ramalazo de ese humor que no hace gracia.
    </p><p class="article-text">
        Y mira por donde que, pasado el tiempo, he comprendido el alcance de la burrada. Sigo sin estar de acuerdo, por supuesto, pero veo el mecanismo interno que sustenta esa clase de ideas y me parece que estamos en el camino de padecer sus consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        El refranero espa&ntilde;ol, romo y sabio a la vez, ya lo dec&iacute;a: 'Outa por cien, puta por mil quinientos'. Y de eso parece ir la cosa. Si la alternativa es ser complaciente o machista, porque para algunos personajes no hay m&aacute;s que esas dos opciones, me hago machista en todo. &iquest;No me lo van a llamar igual si no soy complaciente con los deseos de las mujeres de mi entorno? Pues si voy a pagar la pena, al menos sacar algo a cambio.
    </p><p class="article-text">
        Ya suced&iacute;a con algunos pol&iacute;ticos locales que conoc&iacute; en los noventa: Hhace cuatro a&ntilde;os que me llaman ladr&oacute;n sin haberme llevado un duro, as&iacute; que ahora se van a cagar&ldquo;. Esta frase es textual, de un alcalde reelegido en una ciudad mediana. Las cr&iacute;ticas lo hicieron corrupto. Y lo malo es que me consta que es cierto. Y que los que vengan a decir que ya era corrupto de antes no tienen raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n social tiene efectos. Los que la ejercen creen que tiene efectos y por eso la ejercen. Y los que la sufren saben que tiene efectos. Lo malo es que esos efectos no son siempre los que esperamos.
    </p><p class="article-text">
        Por aquello de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ventana_de_Overton" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ventana de Overton</a>, cuando se ampl&iacute;a un concepto para que llegue a m&aacute;s gente, este concepto de normaliza y el estigma que acarreaba se diluye. Si todo es facha, cada d&iacute;a es menos grave ser facha, y menos rechazable. Si todo es racista, o machista, cada d&iacute;a hay menos problema en ser racista o machista. Si el n&uacute;mero y espectro de los afectados por el supuesto insulto se ampl&iacute;a, puede llegar el momento en que a ese grupo, en vez de avergonzarse, le salga m&aacute;s a cuenta desarrollar una identidad a partir del insulto y hacerse fuerte en ella.
    </p><p class="article-text">
        Por el lado contrario pasa lo mismo con el concepto de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Woke" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>woke</em></a>. Si todo es <em>woke</em>, pues qu&eacute; le vamos a hacer: seremos <em>woke</em>.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el peligro de hacer llegar las palabras gruesas al grueso del adversario: que cuando la base de afectados se ampl&iacute;a lo suficiente, la verg&uuml;enza se convierte en orgullo., el orgullo en votos, y los votos en retroceso social.
    </p><p class="article-text">
        Llamar facha a todo el mundo que hace cosas que no nos gustan, no los retrae. Los multiplica. Pero tampoco hay que esperar que entienda esto quien le da el nombre de sumar a lo que s&oacute;lo es dividir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/del-peligro-de-llamar-facha-a-todo-el-mundo-columna-semanal-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13478003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 17:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del peligro de llamar facha a todo el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Sociología,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A partir un 'quiñón'… en la lectura de los Fueros de León]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/a-partir-un-quinon-en-la-lectura-de-los-fueros-de-leon-columna-semanal-maximo-soto_129_13471346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89df95f0-279e-44c9-8a1a-e8b7b214dbbc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x787y226.jpg" width="1200" height="675" alt="A partir un &#039;quiñón&#039;… en la lectura de los Fueros de León"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre políticos anda el juego: puede que pretendan Suárez-Quiñones y Diez Díaz hacer bueno el cantar 'Todos somos de León'  y no 'quemarse' en el intento, cuando, codo con codo, estuvieron, por ejemplo, en la lectura de los Fueros este 2026</p></div><p class="article-text">
        Al parecer hay cierta dosis de comunicaci&oacute;n y se manifiesta en fotos. El calor de la aquiescencia para quemar madera, (biomasa), puede que ayude, si bien me asaltan dudas. Sigue lo del pragmatismo pol&iacute;tico. Partidismo autonomista en uno, el consejero polivalente; en tanto el alcalde legionense, va en plan, m&aacute;s que de verso, de estribillo suelto socialista, intuyo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Todos somos de Le&oacute;n',</strong> nacencia y poco m&aacute;s as&iacute; nos sit&uacute;a a cada cual la letra del cantar. Pero lo de <em>leon&eacute;s</em>, cuando esto significa compromiso de serlo y defenderlo, aqu&iacute; y acull&aacute;, a&uacute;n siendo generoso en la apreciaci&oacute;n, no importa la mano pol&iacute;tica... &iexcl;Hay que demostrarlo!
    </p><p class="article-text">
        No va de 'opini&oacute;n' sobre el tema Fueros, los que Alfonso V nos otorg&oacute;, tanto a la ciudad como al territorio de su reino, sino para mostrar algunas consideraciones ante la coyuntural lectura, dicen que popular, y hasta donde conozco viene dado este acto, con cierta dosis de patrimonialidad que se me atraganta, con la sombra de la Junta auton&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Nos invitan a que participemos o somos nosotros, los legionenses, los que les invitamos a ellos, a los verdugos autonomistas? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Nos ponemos una saya, por si hay que rasgarla en alg&uacute;n momento, y un s&iacute; se&ntilde;or en los labios, y hasta puede que lo admitido vaya calando en lo m&aacute;s hondo, hasta hacer el juego al amo.
    </p><p class="article-text">
        Tan solo rectificar&iacute;a, en esto &uacute;ltimo, si se demostrara que la mano que maneja la batuta, para lo del atril, no est&aacute; dejando que nos imposten la voz, con los designios auton&oacute;micos que parten del centro del poder. Actuaci&oacute;n comunitaria auton&oacute;mica impuesta que no est&aacute; representada en el esp&iacute;ritu de la letra que se lee, si acaso en la estampa de algunos de los infieles que se prestan a ello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer los Fueros, un empe&ntilde;o</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nada que objetar al hermoso texto articulado muchos a&ntilde;os atr&aacute;s, cuando, siendo s&uacute;bditos, ensay&aacute;bamos para ser libres y hoy bajo el concepto de democracia vivimos aprisionados pol&iacute;ticamente.
    </p><p class="article-text">
        En Villafeliz de la Sobarriba, que reivindica lugar y espacio en la lectura por razones forales pioneras, otro a&ntilde;o m&aacute;s, con pundonor local y como anticipo, se organiz&oacute; un buen ensayo con apariencia popular, pero, se me antoja <em>mechado</em> con el s&iacute;mil trufa pol&iacute;tico juntero. No en balde all&iacute; estaba, c&oacute;mo no, el se&ntilde;or Qui&ntilde;ones en el alto papel de representante m&aacute;ximo de la Junta auton&oacute;mica: <em>la otra se&ntilde;ora, sin virginidad, de la Sobarriba,</em> por aquello del dominio territorial que se ha arrogado.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o ha sido, seg&uacute;n el cartel impreso, el 1009.&ordm; aniversario, y por ende, el que sigue ser&aacute; el 1010.&ordm;. &iexcl;Vaya, vaya, vaya!
    </p><p class="article-text">
        En la Catedral, codo con codo, la gran apuesta, el alcalde y el consejero, lo dicho, las fotos nos los muestran. <em>S&iacute;, s&iacute;, all&iacute; estaban&hellip; </em>(tal como dec&iacute;a la cancioncilla en la boca de los payasos de la tele), <em>que yo los vi. </em> Y aunque suene a buena relaci&oacute;n <em>sociata-conservata</em> o local-auton&oacute;mica, no se entiende en quien aprob&oacute; una moci&oacute;n para una autonom&iacute;a propia, que reivindica identidad y autogobierno propios leoneses, y la estampa del fiel representante del ente auton&oacute;mico a la sombra de Ma&ntilde;ueco, imagen de ins&oacute;lito negacionismo de lo leon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ah! En el hipot&eacute;tico caso de que habl&aacute;ramos de ir de la mano (pol&iacute;tica por supuesto), se acomodar&iacute;a a chaqueteo, y&hellip; no se contempla tal coyuntura.
    </p><p class="article-text">
        Del color al calor&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Arde en fuego de maderas el juego del consejero Qui&ntilde;ones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Surge la pregunta ante una fotograf&iacute;a donde parcialmente ve&iacute;a lo que llamaban conducci&oacute;n de calor subterr&aacute;neo: dos tubos en paralelo, de una secci&oacute;n no muy llamativa, a medio enterrar, viniendo del cementerio, de la bomba de biomasa, con direcci&oacute;n Legio, para calentar casas y cosas. Su colocaci&oacute;n en paralelo me parec&iacute;a se&ntilde;al interpretable, como dec&iacute;a ayer, extra&ntilde;ado ante el supuesto inter&eacute;s del ente auton&oacute;mico por proporcionarnos algo a los leoneses, lo que encaja en una ejecutoria altamente sospechosa... &iexcl;Tan s&oacute;lo por ello!
    </p><p class="article-text">
        El alcalde y el consejero de la mano, para encender la mecha. Puede que <em>ninots</em> en supuesta <em>falla </em>cual hoguera de San Juan, pero yesca y pedernal ante la biomasa&hellip; un tema controvertido, en manos pol&iacute;ticas discrepantes en todo.
    </p><p class="article-text">
        Conviene no olvidar lo aportado por Antonio Turiel, dentro del comp&aacute;s cient&iacute;fico, cuando nos habla de la biomasa. Ni son limpios los humos, ni estamos en condiciones de que nos lleven al huerto aquellos que, de forma aberrante necia y dolorosa, se niegan a admitir que no s&oacute;lo nos est&aacute;n esquilmando (con malicia extrema o usurpaci&oacute;n con enga&ntilde;o), sino que nos escamotean el derecho constitucional a manejar los intereses leoneses, por leoneses, al...<strong> &iexcl;Autogobierno! </strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;<strong>Lexit! Sin calentura, pero firme decisi&oacute;n.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Máximo Soto Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/a-partir-un-quinon-en-la-lectura-de-los-fueros-de-leon-columna-semanal-maximo-soto_129_13471346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2026 17:59:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A partir un 'quiñón'… en la lectura de los Fueros de León]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ayuntamiento de León,José Antonio Diez,Junta de Castilla y León,Juan Carlos Suárez-Quiñones,León ciudad,Vecinos,León,España,Leonesismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ribera del Órbigo, tierra sin agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/ribera-del-orbigo-tierra-sin-agua-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13471319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba932edf-aa9e-4baa-83b3-dae887b4dfac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1268y484.jpg" width="1200" height="675" alt="Ribera del Órbigo, tierra sin agua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por débil influencia que pueda ejercer mi voz en los negocios públicos, mi condición de ribereño me impulsa a volver sobre la flagrante agresión que muchos de mis paisanos sufren con la impuesta carencia de agua</p></div><p class="article-text">
        Ni que decir tiene que el t&iacute;tulo de este art&iacute;culo es un vulgar remedo de la pel&iacute;cula dirigida por Bu&ntilde;uel, director de cine turolense que film&oacute; <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Las_Hurdes,_tierra_sin_pan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las Hurdes, tierra sin pan</em></a> en 1933. Ni que decir tiene que la cinta es una obra de arte y el art&iacute;culo nace con el prop&oacute;sito de no ser una vulgar redacci&oacute;n. Si en algo coinciden ambos trabajos es en el intento de mostrar territorios azotados por la calamidad, las Hurdes empobrecidas desde tiempos inmemoriales, situaci&oacute;n felizmente superada, y en el caso del &Oacute;rbigo, de unos pocos a&ntilde;os a esta parte.
    </p><p class="article-text">
        Por ponernos en situaci&oacute;n, recordemos que la obra de Bu&ntilde;uel vio la luz once a&ntilde;os m&aacute;s tarde de que Alfonso XIII fuera en persona a conocer de primera mano el terrible grado de postraci&oacute;n en el que estaba sumida esta regi&oacute;n extreme&ntilde;a en pleno siglo XX. Las fotos de aquel viaje, propiciado por una figura notable como era Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n, as&iacute; como las cr&oacute;nicas que trajeron del mismo los integrantes de la expedici&oacute;n real, no dejaron lugar a las interpretaciones. Tan es as&iacute; que el mismo monarca pidi&oacute; regresar porque se vio abrumado por tanta miseria y degradaci&oacute;n. La Espa&ntilde;a de aquel momento albergaba estas sorpresas.
    </p><p class="article-text">
        En el caso del &Oacute;rbigo, pareciera que estamos siguiendo el camino inverso al de las Hurdes, esta comarca relativamente peque&ntilde;a, pero con personalidad propia, contaba, adem&aacute;s de con numerosas industrias, con una agricultura floreciente que la hicieron merecidamente famosa en todo Le&oacute;n. Su ubicaci&oacute;n en el centro de la provincia, su orograf&iacute;a llana, buenas comunicaciones y un r&iacute;o envidiable en lo que a la pesca de la trucha se refiere &ndash;no en vano se celebraban campeonatos de pesca de la trucha en sus cotos&ndash; le concedieron merecida fama dentro y fuera de los l&iacute;mites provinciales.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el progresivo declive de Le&oacute;n fue acentu&aacute;ndose en esta ribera de forma sangrante. La inclusi&oacute;n demencial de Le&oacute;n en una autonom&iacute;a que le era ajena, la perdida de la azucarera de Veguellina, la desaparici&oacute;n de las numerosas cer&aacute;micas en Benavides y otras en lugares pr&oacute;ximos, fue sumiendo a toda la zona en un marasmo progresivo y puede que hasta irreversible. La degradaci&oacute;n de las aguas del &Oacute;rbigo y las enfermedades de truchas y cangrejos como la saprolegniosis y la afanomicosis, respectivamente, adem&aacute;s de obras kil&oacute;metros m&aacute;s abajo, hicieron este curso fluvial rampl&oacute;n y languideciente.
    </p><p class="article-text">
        Con las premisas citadas, toda la zona ha ido sufriendo en sus carnes la despoblaci&oacute;n, la sangr&iacute;a econ&oacute;mica y el declive general de su industria. La irrelevancia pol&iacute;tica de sus representantes ha contribuido a que pr&aacute;cticamente un cultivo del l&uacute;pulo venido a menos en la zona de Carrizo y la inercia que mantiene Veguellina, merced a las transfusiones de vecinos que viene de otros puntos a residir a ella, los mercados de los viernes y la todav&iacute;a aceptable oferta de comercios y servicios, son los dos &uacute;nicos motores de supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente la agricultura es otro vector &ndash;perd&oacute;n por la pedanter&iacute;a&ndash; de crecimiento, si bien concentrado cada vez en menos manos, por lo que los agricultores del &Oacute;rbigo comienzan a ser escasos. No podemos olvidar la caba&ntilde;a ganadera ovina en manos de pastores monta&ntilde;eses venidos de la comarca de Luna y afincados en esta tierra. Los nuevos sistemas de regad&iacute;o que han modernizado el campo de esta comarca han supuesto una nueva estocada a los intereses generales de la ciudadan&iacute;a. La amenaza, de momento conjurada, de las balsas de Carrizo y la instalaci&oacute;n de algunas otras, se han hecho acompa&ntilde;ar de trastornos sin nombre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La CHD acaba con presas y regueros centenarias</strong></h2><p class="article-text">
        Resulta que una de las se&ntilde;as de identidad etnogr&aacute;fica y hasta cultural de todos estos pueblos, como eran las presas y regueros que conduc&iacute;an la savia vivificante de la tierra, se han visto desecadas por arte de birlibirloque o por el arte de la Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica del Duero. Nada importa, ni caudales ecol&oacute;gicos, ni cursos hist&oacute;ricos de agua, ni el derecho consuetudinario de siglos de gesti&oacute;n popular del agua. Muchos de sus vecinos se han visto privados de un bien que hasta hace poco tiempo no era, ni es, escaso.
    </p><p class="article-text">
        Personas con huertos apartados donde nunca hicieron falta captaciones de agua porque el &Oacute;rbigo siempre fue generoso con ella, aunque flojeara en los veranos, ni hay infraestructura el&eacute;ctrica para paliar el problema con pozos, ven hoy cauces cubiertos de maleza y resequidos. Las presas llevan agua, o no, seg&uacute;n arbitrarias decisiones que rayan lo demencial. La poblaci&oacute;n lugare&ntilde;a, poco proclive a las manifestaciones, quejas y reclamaciones, ha acabado por soliviantarse y expresa con las leyendas en lienzos colgados de los balcones su malestar con estas medidas injustas a todas luces y, rompiendo tab&uacute;es, se han organizado en una asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero las medidas injustas no tienen, al parecer, porqu&eacute; ser medidas legales, algo dif&iacute;cil de metabolizar por los que somos legos en esto de la jurisprudencia. Resulta que las demandas presentadas a ciertas magistraturas han sido rechazadas por sentencias judiciales. Una suerte de desahucio que impone la ley. Mientras tanto, huertos abandonados, molinos exang&uuml;es, frutales que agonizan, y vegetaci&oacute;n silvestre que prospera en lo que fueron caudalosas laminas de agua, se africanizan dando un aspecto desolador a nuestros pueblos, otrora verdes. 
    </p><p class="article-text">
        Pero un hilo de esperanza ha surgido en el peque&ntilde;o universo de la Ribera, as&iacute;, con may&uacute;sculas, como nos conoce el resto de Le&oacute;n. Una luz parece querer brillar entre tanto desd&eacute;n e imposici&oacute;n. No s&eacute; por cuanto tiempo pervivir&aacute;, pero son pasos en la buena direcci&oacute;n: <strong>mis paisanos han salido a manifestarse a la capital y a Hospital de &Oacute;rbigo</strong>. Para desgracia de Le&oacute;n, el futuro de nuestra agua se dilucida en Valladolid o en Madrid. De ser Le&oacute;n autonom&iacute;a propia, otro gallo nos cantar&iacute;a. &iexcl;Pero sea! Por primera vez un movimiento ciudadano de nuestros alrededores reclama <strong>su agua</strong> alzando la voz en la calle. <strong>Y esto reconcilia a uno con tu tierra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me parece un gesto de valent&iacute;a por parte de sus promotores y con el eco tenue de nuestro humilde art&iacute;culo, as&iacute; lo queremos pregonar. La prensa que se ha hecho eco del acto, reivindicativo no menciona si han tenido la inexcusable cobertura de los diversos alcaldes de los municipios afectados. Si no lo han hecho, o si no piensan hacerlo, vaya para ellos nuestra m&aacute;s en&eacute;rgica condena y el mayor de los desprecios. Si por el contrario han acudido y defienden con tes&oacute;n el regreso de las aguas, entonces los felicitaremos por su gesto de honrosa dignidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tom&aacute;s Juan Mata</strong> pertenece a<em> Urbicum Flumen, </em>la <a href="https://www.facebook.com/groups/541234094688277" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Iniciativa V&iacute;a de la Plata</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Juan Mata]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/ribera-del-orbigo-tierra-sin-agua-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13471319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 09:30:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ribera del Órbigo, tierra sin agua]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vecinos,Órbigo,Agua,Tradiciones Leonesas,Confederación Hidrográfica,Río Duero,Ingeniería,Agricultura,Regadíos,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pregón (II): La familia]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-pregon-segunda-parte-la-familia-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13471200.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a087cc79-bb60-4e37-8b64-b4a210ce6f13_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149982.jpg" width="1968" height="1107" alt="El pregón (II): La familia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este cronista ha tenido el privilegio de poder inaugurar las pasadas Fiestas de San Roque de Boñar con el tradicional pregón, un emotivo homenaje a la Montaña Leonesa que ahora se publica dividido en cuatro capítulos. En este segundo recuerda a su abuela, la farmacéutica Piedad Moro</p><p class="subtitle">PRIMERA PARTE - Los paisanos</p></div><p class="article-text">
        Disculpadme de antemano por ser un poco <em>versero</em>, por el exceso de literatura, pero es importante intentar decir las cosas bien, uno escribe como respira sobre todo porque cree que escribir es lo primero que viene despu&eacute;s de pensar. Y supongo que el haber elegido el seud&oacute;nimo de Antonio Bo&ntilde;ar cuando empec&eacute; a publicar mis textos hace ya 30 a&ntilde;os, tambi&eacute;n habr&aacute; influido en la peregrina decisi&oacute;n de que ahora me encuentre aqu&iacute; ante vosotros para dar este preg&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a contaros un poco la historia de mi familia. Como muchos ya sab&eacute;is yo crec&iacute; junto a mis hermanos en esa farmacia de la plaza que todos conoc&eacute;is y que ahora se ha transformado en un apartamento tur&iacute;stico. Mis abuelos Florentino Villa y Piedad Moro llegaron a Bo&ntilde;ar en el a&ntilde;o 1941. Siempre he escuchado con &iacute;ntimo orgullo que fueron dos buenas personas. &Eacute;l era de aqu&iacute; cerca, de San Adr&iacute;&aacute;n, donde se hizo cargo despu&eacute;s de a&ntilde;os de trabajo de aquel balneario que los m&aacute;s mayores recordar&eacute;is. Ella, mi abuela Piedad, que todav&iacute;a conserva su nombre sobre la fachada de la ahora casa rural <em>Botica Moro</em>, fue una de las primeras mujeres licenciadas de la provincia, y lleg&oacute; desde Matallana de Torio para hacerse cargo de esa farmacia. Fue una pionera en un mundo de hombres, una mujer valiente que al aterrizar en Bo&ntilde;ar descoloc&oacute; bastante al cura, al m&eacute;dico y a todos esos ciudadanos ilustres que sol&iacute;an reunirse d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n en la rebotica para sus tertulias. Cuentan las hemerotecas familiares que se quedaron de piedra al ver c&oacute;mo una mujer ocupaba ese hasta entonces sagrado espacio de masculinidad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fachada de la Botica Moro de Boñar.                            </span>
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        Una puerta de vidrio opaco comunicaba esa rebotica con la casa, y era imposible entender la una sin la otra. All&iacute; crecieron mi padre y mis t&iacute;os Tino y Piti en los a&ntilde;os 40 y 50. Mi padre, Adolfo, es el primero de todos esos paisanos ejemplares y buenos de los que hemos aprendido tanto, una de esas personas que mejoraba cualquier lugar al que llegar&aacute;, un enamorado de Bo&ntilde;ar que nos contagi&oacute; su amor por esta tierra y que, como ya dije en una ocasi&oacute;n, estar&aacute; esbozando su mejor sonrisa all&iacute; arriba viendo como su hijo est&aacute; dando el preg&oacute;n de las fiestas. Sali&oacute; de Bo&ntilde;ar siendo un crio para ir al internado de los Maristas en Le&oacute;n. Y ya hecho un mozo se fue a estudiar a Santiago de Compostela, donde se enamorar&iacute;a de una gallega de ojos verdes y esp&iacute;ritu indomable, Mercedes. Cuenta la leyenda que mi padre convenci&oacute; a mi madre para venir a Bo&ntilde;ar dici&eacute;ndole que estaba a solo cinco kil&oacute;metros de Le&oacute;n, y que aqu&iacute; apenas nevaba. 
    </p><p class="article-text">
        El caso es que llegaron a esa casa como se llegaba antes al principio de una vida, entendiendo el significado de la palabra futuro al acostarse cansados cada noche despu&eacute;s de haber devorado el presente, con una incertidumbre colosal pero toda la ilusi&oacute;n del mundo. Empezaron a hacerse cargo de la farmacia y formaron una familia a finales de los a&ntilde;os 60 y en los 70, cuando llegar&iacute;amos a este mundo mis hermanos y yo. Y all&iacute;, entre esas cuatro paredes y el mundo vibrante de la calle, nosotros aprendimos a vivir entre noches de guardia y juegos compartidos, con una libertad para entrar y salir que ahora se antojar&iacute;a imposible. Cada ma&ntilde;ana atraves&aacute;bamos raudos y felizmente alborotados conversaciones y pacientes de esa farmacia para comer o merendar, y luego salir otra vez a vete t&uacute; a saber que nueva aventura, con la bicicleta al Pinar, a hacer una caseta al Soto o a liarla parda con alg&uacute;n que otro secuaz que siempre ten&iacute;a esa clase de ideas tan brillantes como desastrosas. Lo que era impepinable es que tampoco ten&iacute;amos que dar muchas explicaciones a las autoridades paternas o maternas, simplemente sal&iacute;amos al mundo para regresar cuando ya la oscuridad y un feliz agotamiento nos invad&iacute;a. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fuente de la plaza de Boñar.                            </span>
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        Adolfo, Mar&iacute;a y Santi son esas tres personas que he tenido la suerte de tener como hermanos. El tiempo nos ha llevado por los caminos que la vida nos ten&iacute;a deparados, pero siempre nos hemos cuidado, porque lo aprendimos de nuestros mayores, a cuidarnos, pase lo que pase. Supongo que eso es lo que explica la palabra familia, esa tribu &iacute;ntima e incondicional con la que trepamos la vida. Y por si fuera poco, ninguno de ellos se han perdido unas Fiestas de San Roque desde que tienen uso de raz&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Esa farmacia y esta plaza fueron la primera ventana al mundo que tuvimos, el lugar por el que pasaba la vida ante los ojos del ni&ntilde;o que fuimos. 
    </p><p class="article-text">
        &#128073; <strong>Sigue en la </strong><a href="https://ileon.eldiario.es/opinion/el-pregon-tercera-parte-la-infancia-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13486043.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>tercera parte</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-pregon-segunda-parte-la-familia-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13471200.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 17:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pregón (II): La familia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Boñar,Vecinos,Montaña Central,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adiós, verano adiós]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/adios-verano-adios-columna-angel-alonso-la-buhardilla_129_13464667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79641025-1ae8-4490-afcf-08a54cbd792c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adiós, verano adiós"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta edición de verano extremadamente caluroso abre inquietudes para que la calentura ambiental penetre hasta lo más profundo del otoño, con continuidad asegurada en el circuito completo de las estaciones</p></div><p class="article-text">
        Dicen los lugare&ntilde;os que pasada la fiesta de la Virgen de Agosto, el verano empieza a agitar el pa&ntilde;uelo de las despedidas. Partiendo de quien parte, gente estoica ante los caprichos de la meteorolog&iacute;a, hay bastante certeza. El est&iacute;o de este a&ntilde;o se ha revestido de otra de nuestras caracter&iacute;sticas leonesas, la tozudez, a la que nosotros damos car&aacute;cter local de cazurr&iacute;a. Porque... &iexcl;&iexcl;Vaya verano!! Si el anterior fue el de los fuegos por doquier, en &eacute;ste, las llamas no han cejado en el estrangulamiento contra la foresta y las personas. Nunca he padecido aqu&iacute; una ola de calor tan contumaz. Taca&ntilde;er&iacute;a enojosa con la fresca hasta en el alivio pasajero de la tormenta.
    </p><p class="article-text">
        La Asunci&oacute;n hizo paso y nos hemos puesto en clave oto&ntilde;al. Solo un par de d&iacute;as, y  las temperaturas se han acompasado al paso de la fecha. Le&oacute;n es tierra escasa en gamas meteorol&oacute;gicas. El invierno reina buena parte del a&ntilde;o. Primavera, verano y oto&ntilde;o conforman un s&eacute;quito cortesano. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, estando todav&iacute;a aqu&iacute;, el paso del ecuador de agosto facilita los microclimas corporal y mental del tr&aacute;nsito estacional, una hermosa paleta de coloridos en la naturaleza, que pincela lienzos melanc&oacute;licos y oscuros en una luz decadente. 
    </p><p class="article-text">
        En el retorno a la cotidianidad, dejada atr&aacute;s la acracia veraniega, al oto&ntilde;o se le adjudica el t&oacute;pico de <em>caliente, </em>quien sabe si como asidero a ese est&iacute;o que alivia con el regusto de enterrar las estresantes agendas laborales, pero achicharra con las obligaciones  sociales de la forzosa convivencia familiar que, como una revelaci&oacute;n del m&aacute;s all&aacute;, se descubre desestructurada. Septiembre es el mes r&eacute;cord de separaciones matrimoniales. Palabra de estad&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Esta edici&oacute;n de verano extremadamente caluroso abre inquietudes para que la calentura ambiental penetre hasta lo m&aacute;s profundo del oto&ntilde;o, con continuidad asegurada en el circuito completo de las estaciones. Una asfixia que no se ha verificado solo en los mercurios; para desgracia general, no abandona, al contrario, persiste, en  la p&eacute;sima sintomatolog&iacute;a de las rutinas.
    </p><p class="article-text">
        Los veranos  de mis lejanos recuerdos se tomaban como un proceso vitam&iacute;nico de recuperaci&oacute;n de fuerzas para el duro quehacer de los retornos con punto de partida en los oto&ntilde;os. Los meses estivales que me tocaba actividad laboral se desarrollaban en una especie de tedio constante, latigazo de aquello que se llamaba <em>sequ&iacute;a informativa, </em>genial descubrimiento para poner a trabajar, a escape libre de seseras, cuestiones informativas que, para eludir t&oacute;picos y reiteraciones tem&aacute;ticas, llam&aacute;bamos <em>refrescantes</em>.
    </p><p class="article-text">
        El complicado esquema actual ya no permite ese desierto de noticias. Multitud de canales comunicativos obligan a la alimentaci&oacute;n de sucesos precocinados de tal manera que el men&uacute; veraniego dispara a discreci&oacute;n sucesos sin distinguirse de la verdad, la mentira o sus medias partes, m&aacute;s corrosivas que en su estado bruto.
    </p><p class="article-text">
        No es la noticia. Es la amplificaci&oacute;n del qu&eacute;, el qui&eacute;n, el d&oacute;nde, el cu&aacute;ndo y el c&oacute;mo, por medio del morbo, el exabrupto, el esc&aacute;ndalo y el humo de personajillos creados para berrear nader&iacute;as con &iacute;nfulas de tratado filos&oacute;fico o descubrimiento cient&iacute;fico. As&iacute; tenemos conformado el debate social de hoy. Ha llegado a tal extremo de inmundicia que se echa de menos el posado en bikini de una conocida actriz, a la par que bi&oacute;loga. Fue el emblema simp&aacute;tico del corte de cinta inaugural de aquellos veranos, calurosos tambi&eacute;n, pero refrescantes gracias a frivolidades como esta. Y sobre este esti&eacute;rcol salta la c&iacute;nica pregunta de &iquest;qu&eacute; le pasa al periodismo?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mundial y eclipse</strong></h2><p class="article-text">
        Hemos ganado un campeonato del mundo de f&uacute;tbol en el espacio temporal del solomillo del verano. No pasaron veinticuatro horas de alzar la copa, cuando se perdi&oacute; el culo para descifrar las gesticulaciones de los pol&iacute;ticos en la entrega del trofeo, en c&oacute;mo se hab&iacute;an mirado unos a otros y en buscar escarnios en el mal perder del derrotado. El gol de Ferr&aacute;n y el ejemplo deportivo de un grupo de futbolistas, casi reducido al campo de la an&eacute;cdota.
    </p><p class="article-text">
        El cielo ha ofrecido el espect&aacute;culo de un eclipse solar. Una experiencia visual solo repetible de d&eacute;cadas en d&eacute;cadas. Se ha percibido en la gente la ilusi&oacute;n por el regalo sorpresa de una naturaleza que se ha recreado antes, y con insistencia, en castigos de fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos que han puesto el alma en un pu&ntilde;o. Una naturaleza que tiene motivos sobrados para estar cabreada, pero que nos ha deleitado con una de sus atracciones m&aacute;s impactantes. 
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a deseable leer en este eclipse la mano tendida de una naturaleza castigada por la estupidez humana, como una solicitud generosa y amable, a cuidarla con el mimo que merece. Pero tengo que reconocer que me sale la vena pesimista, o quiz&aacute; conspiranoica, de nuestra estulticia demostrada, cuando me da por pensar si el efecto llamada durante m&aacute;s de un a&ntilde;o a la movilizaci&oacute;n masiva de esta observaci&oacute;n &uacute;nica,  no es ensayo programado de pastoreos de muchedumbres con el objetivo puesto en la manipulaci&oacute;n ideol&oacute;gica global o el vaciado cerebral del individuo, m&aacute;s plausible cada d&iacute;a con el concurso controlado &ndash;pido permiso a Yanis Varoufakis&ndash; del nuevo y tenebroso tecnofeudalismo.
    </p><p class="article-text">
        El oto&ntilde;o ya es presencia sentida tras un verano m&aacute;s que caliente, t&oacute;rrido. La calentura oto&ntilde;al ha perdido el t&oacute;pico. Es la prolongaci&oacute;n de est&iacute;os que no dejan descansar las lenguas b&iacute;fidas ni los o&iacute;dos unidireccionales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/adios-verano-adios-columna-angel-alonso-la-buhardilla_129_13464667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 09:30:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adiós, verano adiós]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Verano,Comunicación,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La presión de aparentar que todo va bien]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-presion-de-aparentar-que-todo-va-bien-columna-escritora-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension_129_13458037.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb21b0c1-4c64-44c2-92ce-336474fd01d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x325y160.jpg" width="1200" height="675" alt="La presión de aparentar que todo va bien"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Convencidos de que en ello nos va la aceptación de los demás y la inclusión en el sistema de valores establecidos, gastamos mucha más energía en aparentar lo que no somos que en ser consecuentes con nosotros mismos. ¿De dónde viene esta presión? ¿Tenéis la respuesta?</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jacques-B%C3%A9nigne_Bossuet" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Jacques-B&eacute;nigne Bossuet</strong></a> (te&oacute;logo, escritor y obispo cat&oacute;lico que vivi&oacute; entre 1620 y 1704) tuvo, entre otros insignes menesteres, el de fungir como preceptor de <strong>Luis XV</strong>, para cuya educaci&oacute;n personal escribi&oacute; su <a href="https://archive.org/details/bossuet-jacques-benigne.-discurso-sobre-la-historia-universal-2015/page/339/mode/2up" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Discurso sobre la Historia Universal</em></a><a href="https://archive.org/details/bossuet-jacques-benigne.-discurso-sobre-la-historia-universal-2015/page/339/mode/2up" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> texto en el que se argumenta la evoluci&oacute;n de la sociedad desde una &oacute;ptica providencial. Considerado por muchos historiadores como el mayor apologeta del <strong>Antiguo R&eacute;gimen </strong>(sistema de<strong> </strong>monarqu&iacute;a absoluta de &lsquo;origen divino&rsquo; al que puso fin la <strong>Revoluci&oacute;n Francesa</strong>), a los motivos de su celebridad podr&iacute;amos agregar, no solo sus cualidades de gran orador (puestas de relieve en <a href="https://www.mercaba.es/ilustracion/oraciones_funebres_de_bossuet.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Oraciones f&uacute;nebres</em></a><em> </em>y en <a href="https://www.mercaba.es/ilustracion/san_jose_II_de_bossuet.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sermones</em></a>), sino la escritura de <em>M&aacute;ximas y reflexiones sobre la comedia</em>, obra en la que arremete contra el teatro (en especial, contra el de Moli&egrave;re), acus&aacute;ndolo de ser surtidor de pecados y fuente de podredumbre moral.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero por qu&eacute; todo este discurso sobre un personaje que, solo interes&aacute;ndonos por alguna raz&oacute;n muy especial, poco podr&iacute;a venir al prop&oacute;sito del tema que hoy nos ocupa?
    </p><p class="article-text">
        Pues la raz&oacute;n es simple: mencionar a <strong>Jacques-B&eacute;nigne Bossuet</strong> no es un capricho sin m&aacute;s, sino una magn&iacute;fica ocasi&oacute;n para citar una de sus frases m&aacute;s famosas, la cual nos conduce a explorar la necesidad de aparentar lo que no somos: &lsquo;La m&aacute;s peligrosa de todas las debilidades es el temor de parecer d&eacute;bil.&rsquo;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La debilidad de querer mostranos fuertes</strong></h2><p class="article-text">
        Por lo general, de forma inconsciente, tendemos a aparentar lo que no somos como &lsquo;mecanismo de defensa&rsquo; contra el miedo. As&iacute;, rechazamos lo que consideramos poco virtuoso o insuficiente para &lsquo;competir&rsquo; con los dem&aacute;s en el concurso por ganar el &eacute;xito. A tal prop&oacute;sito, ponemos a disposici&oacute;n tanta energ&iacute;a, que corremos el peligro de quedar exhaustos en el terreno de la competici&oacute;n (nos viene a la mente <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film492709.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Danzad, danzad, malditos</em></a>, pel&iacute;cula dirigida por <strong>Sydney Pollack</strong> en 1969, cuyo t&iacute;tulo original es <em>&lsquo;The Shoot Horses, Don&rsquo;t They?&rsquo;</em> tambi&eacute;n traducido como <em>Baile de ilusiones</em>).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Carl_Gustav_Jung" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Carl Gustav Jung</strong></a>, rechazamos involuntariamente lo que nos molesta en nosotros mismos para asumir m&aacute;scaras, escondiendo, en lo m&aacute;s profundo y oscuro del subconsciente, el miedo y sus variopintas formas de manifestaci&oacute;n (las <strong>&lsquo;sombras&rsquo;</strong> que se tornan vez m&aacute;s fuertes hasta llegar a dominarnos). Un ejemplo de f&aacute;cil comprensi&oacute;n podr&iacute;a ser el siguiente: al sentirnos incapaces de realizar algo con &eacute;xito, estando limitados por el resquemor de ser rechazados, interpretamos nuestro sentimiento de debilidad como humillaci&oacute;n o rid&iacute;culo a ojos de los dem&aacute;s. As&iacute;, el reto personal de alcanzar una meta puede llegar a convertirse en obsesi&oacute;n de ser eficientes, productivos, geniales, guapos, etc&eacute;tera a toda costa. Entonces, lejos de liberarnos de nuestra &ndash;por lo general muy subjetiva&ndash; concepci&oacute;n de &lsquo;debilidad&rsquo;, nos hacemos esclavos incondicionales de nuestro miedo al fracaso.
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        Resumiendo, no son esas caritas sonrientes y rebosantes de felicidad &ndash;esas que solemos mostrar en el perfil de las redes sociales&ndash; nuestro verdadero rostro, sino una respuesta a la presi&oacute;n de hacer ver que todo va bien, que estamos encantados de la vida y que solo nos falta dar un peque&ntilde;o paso para alcanzar la gloria celestial.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Pero de d&oacute;nde viene esta presi&oacute;n de querer aparentar que todo va bien?</strong></h2><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos culpar a la sociedad, a la vida, al sistema pol&iacute;tico y a todo lo que se nos ocurra. Y s&iacute;, es cierto que la sociedad de la que somos &lsquo;s&uacute;bditos&rsquo; tolera que gastemos tiempo en hacer lo que nos venga en gana, siempre y cuando seamos eficientes y, sobre todo, econ&oacute;micamente solventes. De hecho, sin dinero no funcionar&iacute;a jam&aacute;s el r&eacute;gimen de consumo al que servimos y del que nos llenamos cual botellas de vino fino. Tener &lsquo;posibles&rsquo; para consumir nos pone por encima de los dem&aacute;s y, a su vez, deviene requisito indispensable para conservar la apariencia de que todo va bien.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como ocurre en cualquier historia de <em>suspense</em> (en las que ansiedad y tensi&oacute;n tienen que mantenerse en la trama para causar esa angustia que nos retuerce el est&oacute;mago), ante esta necesidad de mantenernos activos en la competici&oacute;n por ser fuertes, guapos, eficientes, etc&eacute;tera, surgen contratiempos que nos aplastan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Podr&iacute;amos hablar, por ejemplo, de quienes con m&aacute;s de cincuenta y cinco a&ntilde;os no somos ya f&aacute;cilmente aceptados en el mercado laboral, parad&oacute;jicamente cuando la ley establece una jubilaci&oacute;n a los sesenta y siete. Entonces, de nada valen la lipoescultura ni el <em>lifting</em> facial ni las dietas intermitentes ni cualquier otra t&eacute;cnica destinada a mejorar la apariencia f&iacute;sica. Cuando llegamos con nuestro <em>curriculum vitae</em> repleto de experiencias y m&eacute;ritos, pero con fecha de nacimiento que supera el l&iacute;mite de aquella que ha sido estipulada para ser considerados &lsquo;aptos&rsquo;, se acaba el juego. Es este un maravilloso ejemplo de c&oacute;mo la presi&oacute;n de querer aparentar que todo va bien (cuando posiblemente todo va de mal en peor) pasa a ser nuestra enemiga ac&eacute;rrima. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Vale la pena, pues, derrochar nuestra energ&iacute;a en apariencias?</strong></h2><p class="article-text">
        Por supuesto que no. No obstante, nos empe&ntilde;amos al m&aacute;ximo en creer que somos los protagonistas de una pel&iacute;cula &ndash;tan taquillera como salvaje&ndash; en la que ganaremos el primer premio de un concurso llamado &lsquo;Baile de ilusiones&rsquo;. Y de esta forma, adem&aacute;s de la presi&oacute;n que sobre nosotros ejerce el sistema, nos exprimimos como limones a los que queremos extraer el mayor zumo posible, quedando, al final, &lsquo;m&aacute;s secos que beso de suegra&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; lo hacemos? No sabemos responder a ciencia cierta. El pr&iacute;ncipe <strong>Hamlet </strong>expresa en su soliloquio: <strong>&lsquo;Ser o no ser, esa es la cuesti&oacute;n&rsquo;</strong>&hellip; y quiz&aacute; para ser, tengamos que aparentar lo que no somos, aunque preferir&iacute;amos tomarnos la vida con m&aacute;s calma. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Marina González-Quevedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-presion-de-aparentar-que-todo-va-bien-columna-escritora-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension_129_13458037.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 09:30:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La presión de aparentar que todo va bien]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Cine,Psicología,Libros,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El triunfo del 'nopasanadismo']]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-triunfo-del-nopasanadismo-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13466770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10c9268f-0233-446f-bda0-42f31c9ad4d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x404y185.jpg" width="1200" height="675" alt="El triunfo del &#039;nopasanadismo&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Poco a poco se ha afianzado entre nosotros la ideología de que nunca pasa nada, y los hechos parecen darle la razón. Hasta que pase</p></div><p class="article-text">
        Nunca pasa nada, hasta que pasa. Pero los que estamos acostumbrados a estudiar la econom&iacute;a cl&aacute;sica, la pol&iacute;tica cl&aacute;sica y la geoestrategia cl&aacute;sica nos hemos ido teniendo que acostumbrar tambi&eacute;n a equivocarnos una vez tras otra.
    </p><p class="article-text">
        Ahora da igual que los gobiernos se endeuden hasta cifras que siempre se consideraron alarmantes. Da igual gastar reiteradamente y de manera estructural m&aacute;s de lo que se ingresa, porque los mercados compran gustosamente esa deuda, y manteniendo controlados los tipos de inter&eacute;s. No pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        Da igual que la valoraci&oacute;n burs&aacute;til de las empresas sea veinte, treinta o cuarenta veces sus beneficios, porque sus cotizaciones no bajan y los &iacute;ndices siguen batiendo plusmarcas a&ntilde;o tras a&ntilde;o, acumulando beneficios de espaldas a la econom&iacute;a real.
    </p><p class="article-text">
        Da igual que el tr&aacute;fico de petr&oacute;leo en el Golfo P&eacute;rsico siga estrangulado desde febrero, porque de alguna parte sigue fluyendo el combustible, aunque slaga un poco m&aacute;s caro, y nadie habla de ahorro, restricciones o futuras tensiones de suministro, a pesar de que las reservas siguen reduci&eacute;ndose semana a semana. No pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        Da igual que varias potencias nucleares est&eacute;n envueltas en guerras existenciales que podr&iacute;an llevar a la desesperaci&oacute;n a alg&uacute;n demente con demasiado poder. No pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        Es indiferente que nuestras fronteras sean una broma y que las personas sean utilizadas como proyectiles de guerra h&iacute;brida para socavar el Estado de Derecho, bas&aacute;ndose precisamente en ese mismo Estado de Derecho, para colmo de burla y amenaza. No pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        No importa que haya m&aacute;s perros que ni&ntilde;os, ni que para mantener en marcha el chiringuito haya que importar millones de personas de otras latitudes, aunque luego aqu&iacute; no tengan donde vivir y tampoco haya sitio para los j&oacute;venes, a no ser en lugares donde nadie quiere vivir y que se siguen vaciando sin remedio. No pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        Tanto se ha jugado la carta del alarmismo por parte de medios de comunicaci&oacute;n y redes sociales, que a la gente se la sopla todo. Estamos ante la m&aacute;s formidable representaci&oacute;n del cuento de Pedro y el lobo que hayan visto los siglos, y mira, de momento tienen raz&oacute;n los que piensan que no pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que pase.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces, esta ideolog&iacute;a ser&aacute; la responsable de que no estemos preparados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-triunfo-del-nopasanadismo-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13466770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 17:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El triunfo del 'nopasanadismo']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internacional,Gobierno de España,Sociología,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Ay, Quiñones! Estamos hasta los bordones del pendón]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/ay-quinones-estamos-hasta-los-bordones-del-pendon-columna-semanal-maximo-soto-calvo_129_13458338.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88783064-40c1-4cd9-9e8d-ae8484d81e60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1079y381.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Ay, Quiñones! Estamos hasta los bordones del pendón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestra ULE, "se ha de buscar la vida". Así lo anunciaría un supuesto vocero (macarra ocasional, de cuyo primo algo diremos), trasladando la petición de la rectora que se dirigió a la comunidad universitaria con un aparente: "¡Vamos a apretarnos el cinturón!"</p></div><p class="article-text">
        <strong>Bien tensados los bordones, con el orgullo de lo tradicional leon&eacute;s</strong>. Se equilibran las altas varas desde el &aacute;pice de cada pend&oacute;n. Mas, tambi&eacute;n son necesarios los remos para la personalidad leonesa en inestable equilibrio, dados los resoplidos auton&oacute;micos que la amenazan. Como lo son, y ah&iacute; est&aacute; el nexo, para las instituciones leonesas. O tensamos hasta la verticalidad, o nos llevan escorados, hasta la forzada ca&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        Parto desde lo constatable y sigo con lo tradicional, que parece ser nuestro &uacute;ltimo refugio.
    </p><p class="article-text">
        La Universidad de Le&oacute;n (ULE) que hoy disfrutamos, naci&oacute; de un empuje leon&eacute;s bien cimentado en dos Facultades y cuatro Escuelas universitarias &ndash;&iexcl;Nada descubro!&ndash;, y con el apoyo de una generosa Caja de Ahorros de Le&oacute;n, para, en buena lid, y mejor ejecutoria, llegar a alcanzar el Complejo que ahora a todos nos compete defender. Recordemos, nos desvinculamos, en cuanto a dependencia, de Oviedo, y, acabar&iacute;amos peor, cuando metidos en un ente auton&oacute;mico creado por an&oacute;malo deseo castellano, con la anuencia estulta de los <em>nuestros</em> desde la Transici&oacute;n para ac&aacute;, lejos de darnos, en plan colonia, nos van llevando &iexcl;hasta las voluntades!
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iexcl;Tira del bord&oacute;n, Froil&aacute;n, que se nos cae la vara de las libertades! </strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestra rectora, d&iacute;as atr&aacute;s, manifestaba cierto grado de satisfacci&oacute;n ante la noticia de que hab&iacute;a sido elegido como Consejero auton&oacute;mico de Universidades&hellip;, el se&ntilde;or Su&aacute;rez-Qui&ntilde;ones. <strong>&ldquo;Porque fue profesor aqu&iacute; y es de Le&oacute;n&rdquo;.</strong> Olvida que va al ritmo y dictado del ente auton&oacute;mico. Y pregunto: &iquest;Ya ha hablado con este Consejero o &eacute;ste juega al camuflaje y despiste?
    </p><p class="article-text">
        Ante lo propio, lo leon&eacute;s, no vale lo de competencias de Consejer&iacute;a, no consiste en estar al mandato auton&oacute;mico &ndash;&iexcl;Lo que nos den!&ndash;, y a medrar&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Hay que anticiparse a la jugada, pero claro esto es demasiado pedir cuando hay tragaderas nefastas, de ah&iacute; el premio 'de oca a oca'&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Promet&iacute; recordar al 'primo', s&iacute;, el del ficticio 'chulo' citado, en un conocido chiste: quien, ante la respuesta de su hermana monja, respecto a la alianza que portaba en el dedo anular de la mano derecha (y ella afirmara que estaba casada con Dios), le provoc&oacute; una exclamaci&oacute;n, un <em>cheli</em> posesivo: &ldquo;&iexcl;&iexcl;No tie cu&ntilde;ao el titi!!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Pues al hilo rectora, por si m&aacute;s pronto que tarde nos vemos obligados a soltar en negativo los leoneses, un lastimoso &ldquo;&iexcl;&iexcl;No tien consejero los leoneses!!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si no nos va bien en el ente auton&oacute;mico... &iexcl;Hay que decirlo! &iexcl;Incluso plantearse salir!</strong> Algo que es constitucional, y por tanto factible; el freno est&aacute; en los pol&iacute;ticos y en unas supuestas &eacute;lites, puede que las mismas que abogan por las universidades privadas. Los ciudadanos de las tres provincias leonesas, prefieren la propia autonom&iacute;a. Connotado con esto pregunto: <strong>&iquest;Acaso entre Zamora (Campus Viriato), Salamanca y Le&oacute;n hay comunicaci&oacute;n a este respecto, o no se hablan?</strong> <em>Ir por libre</em> tan s&oacute;lo beneficia al ente auton&oacute;mico y, en cambio, presionar como Regi&oacute;n Leonesa y su derecho a comunidad diferenciada, ser&iacute;a un excelente arma. &iexcl;Con dos filos!
    </p><h2 class="article-text"><strong>La rectora de la ULE</strong></h2><p class="article-text">
        Vuelvo a la rectora de ULE. Con, o sin ajustes pedidos de parte, &ldquo;dado que el autarquismo cual orgullo de don Rodrigo en la horca&rdquo;, o de la autosuficiencia enga&ntilde;osa del que... &iexcl;fue! Y cuando m&aacute;s tan s&oacute;lo puede suprimir el <em>chocolate del loro </em>para tratar de mantener el tipo&hellip; nos vemos en el extra&ntilde;o juego de que otros se lo lleven crudo, lo que les corresponde y puede que parte de lo que se nos escamotea a los dem&aacute;s&hellip; y en esta liga dicen que jugamos, y, naturalmente, vamos de colistas los leoneses.
    </p><p class="article-text">
        El metaf&oacute;rico apriete de cintur&oacute;n pierde simbolismo al llevar aparejados algunos planes recaudatorios extracomunitarios, &ldquo;fusionar&rdquo; titulaciones, ateni&eacute;ndonos a lo anunciado por la rectora: una situaci&oacute;n econ&oacute;mico-financiera <em>ajustada</em>. Tomando por los pelos el calificativo, pregunto: por cu&aacute;l de las dos circunstancias: ingresos o gastos. Y yo me inclino a pensar, y no es por reiteraci&oacute;n, que lo presupuestado y devenido del ente, estudiado en plan obsolescencia, ce&ntilde;ido a a&ntilde;os anteriores, entre freno y palanca, se agote antes de alcanzar la meta. O como dir&iacute;a el chulo: <em>a la met&aacute; de</em> la carrera<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Quiere esto decir que los caudales comunitarios se quedan cortos? &iexcl;Pienso que s&iacute;! Al parecer est&aacute;n trabajando en un plan para pedir dinero a la Junta. <strong>Por qu&eacute; no empezar involucrando, se&ntilde;ora rectora, en tan grave problema al consejero competente se&ntilde;or Su&aacute;rez-Qui&ntilde;ones </strong>y que nos acompa&ntilde;e en la elaboraci&oacute;n de la hoja de ruta, de nuestra presentaci&oacute;n y defensa all&aacute; en el centralismo comunitario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Variantes</strong>. He le&iacute;do que la ULE no est&aacute; en la lista de las mil primeras universidades mejores del mundo (listado Shangh&aacute;i 2026). Tambi&eacute;n que baj&oacute; posiciones Salamanca (y mira que tiene solera) ambas de la Regi&oacute;n Leonesa. Y que acaba de entrar Valladolid. Mucho me temo que esto tenga que ver con el asunto caudales que permitan investigar y florecer, captando cient&iacute;ficos, formando doctores, publicando en seg&uacute;n en qu&eacute; diciplinas, todo dicho con ingenua sencillez.
    </p><p class="article-text">
        Fruto de un buen hacer, nuestra ULE est&aacute; en la alianza europea Eureca-Pro. En lo tocante a Consumo y producci&oacute;n sostenibles junto a otras ocho universidades europeas. &iexcl;Es motivo de felicitaciones! Tanto en esto como en lo mundial, no soy qui&eacute;n para hablar del tema m&aacute;s all&aacute; de lo razonable de ciudadano preocupado, que quiere entender y comprender hacia d&oacute;nde vamos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ayudar con el bord&oacute;n&hellip; y, enhiesto el m&aacute;stil, empujar hacia el Lexit.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Máximo Soto Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/ay-quinones-estamos-hasta-los-bordones-del-pendon-columna-semanal-maximo-soto-calvo_129_13458338.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 17:00:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Ay, Quiñones! Estamos hasta los bordones del pendón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Carlos Suárez-Quiñones,Universidad de León,Junta de Castilla y León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué elegir León?]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/elegir-leon_129_13462187.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7760dab7-dabb-46f8-9516-a41bb42db8b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué elegir León?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La estadounidense Sonia Warrick analiza desde su punto de vista los atractivos de la capital leonesa, tras preguntar a sus habitantes y visitantes por qué disfrutan de ella</p></div><p class="article-text">
        Le&oacute;n: el nombre de la ciudad tiene sus or&iacute;genes en su nombre romano, Legio VII Gemina. Como los leones y los romanos, las personas de Le&oacute;n son fuertes y trabajadoras para una ciudad magn&iacute;fica. 
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos leoneses y visitantes que est&aacute;n gastando su tiempo aqu&iacute; este verano. Fui a las calles de Le&oacute;n para preguntar: &iquest;Por qu&eacute; Le&oacute;n?
    </p><h2 class="article-text">Los leoneses</h2><p class="article-text">
        El fundamento de la ciudad. Ellos saben la ciudad y establecen las normas, la energ&iacute;a y los valores del lugar.
    </p><p class="article-text">
        <em>Despu&eacute;s de una reuni&oacute;n con mi directora en que estabamos hablando sobre mi experiencia en Le&oacute;n y mi trabajo. Le pregunt&eacute; si podr&iacute;a entervistarle. Ella estaba agradecida y contest&oacute; mi pregunta:</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una ciudad que tiene de todo&hellip;. entonces, me parece una ciudad que tiene pr&aacute;cticamente todas las cosas para que una persona se pueda sentir a gusto y c&oacute;moda&rdquo;, indica Carmen
    </p><p class="article-text">
        <em>Sentando a la mesa con mi familia anfitriona despu&eacute;s de una cena llena con risas, pregunt&eacute; los miembros de la casa mi pregunta sobre Le&oacute;n:</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me gusta Le&oacute;n porque es una ciudad peque&ntilde;a, f&aacute;cil de caminar por ella y tranquila&rdquo;, apunt&oacute; Marie.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo nac&iacute; en un pueblo peque&ntilde;o de Le&oacute;n. Pero, ahora los 25, 27 a&ntilde;os ya entr&eacute; en la ciudad y me gusta porque es una ciudad que tenemos de todo&hellip;.Y es una ciudad muy acogedora&rdquo;, comenta Jos&eacute; Luis.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Porque Le&oacute;n tiene de todo en cuanto a entretenimiento, piscinas. Tenemos cosas a nivel tur&iacute;stico muy buenas, como puede ser la Semana Santa&hellip; Me parece una ciudad muy bonita para ver en plan museos. Especialmente en Semana Santa de Le&oacute;n es una de las partes que principalmente suelen traer a todo el turismo. Y bueno, esta es mi opini&oacute;n&rdquo;, seg&uacute;n James Jr. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Churrería Santa Ana.                            </span>
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        <em>Un d&iacute;a durante la ma&ntilde;ana, fui a mi churrer&iacute;a favorita para comer churros. Yo los com&iacute;, y luego pregunt&eacute; un trabajador si &eacute;l querr&iacute;a participar en mi art&iacute;culo. &Eacute;l me dijo que su hermano era una persona mejor para preguntarle por eso y esto es lo que dijo&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo trabajo aqu&iacute; en La Churrer&iacute;a de Santa Ana porque fuera de mis padres y antes de mis abuelos. Y yo como viv&iacute;a muy f&aacute;cil, trabajando por las ma&ntilde;anas y  jugando a f&uacute;tbol por las tardes. Estoy en la Churrer&iacute;a desde hace much&iacute;simos a&ntilde;os, desde hace 40 trabajando. Y me he acostumbrado a estar aqu&iacute; y Le&oacute;n es un sitio pues muy tranquilo para vivir&rdquo;, cont&oacute; su experiencia Antonio.
    </p><p class="article-text">
        <em>Despu&eacute;s de mi pregunta inicial, continu&aacute;bamos a hablando m&aacute;s sobre viajes, ni&ntilde;ez, familia y semejanzas y diferencias entre los Estados Unidos y Espa&ntilde;a.</em>
    </p><h2 class="article-text">Los estudiantes internacionales</h2><p class="article-text">
        He tenido la suerte este verano de compartir momentos con studiantes muy apasionados que eligen a gastar su tiempo estudiando y aprendiendo: no solo en las clases, pero en las calles de la ciudad tambi&eacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Mi amiga y yo hac&iacute;amos ejercicio una tarde y eleg&iacute; a caminar con ella a su casa. Durante nuestra camino, con risas y un atardecer bonito, le pregunt&eacute; sobre sus pensamientos de Le&oacute;n&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo eleg&iacute; a Le&oacute;n porque quer&iacute;a una experiencia m&aacute;s aut&eacute;ntica, d&oacute;nde no pod&iacute;a confiar en mi uso de ingl&eacute;s y necesitaba usar espa&ntilde;ol solamente&rdquo;, confesaba Lillie.
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                    alt="Entrada al Centro de Idiomas de la Universidad de León."
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                Entrada al Centro de Idiomas de la Universidad de León.                            </span>
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        <em>Pregunt&eacute; a otra amiga, Carolina, sobre si querr&iacute;a participar en mi encuesta. Ella me dijo que s&iacute; pero despu&eacute;s de nuestra reuni&oacute;n, olvid&eacute;  preguntarle y ella ya hab&iacute;a salido para correr por el r&iacute;o. Ella me mand&oacute; su respuesta despu&eacute;s de un buen paseo por el Bernesga&hellip;.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo eleg&iacute; estudiar este verano en Le&oacute;n porque estaba buscando por una oportunidad para sumergirme mucho en el idioma y la cultura de Espa&ntilde;a&hellip;. No me siento aqu&iacute; como si estuviera solo viajando o visitando un lugar; siento que estoy viviendo en la ciudad como una vida m&aacute;s tipica. S&iacute;, me gusta mucho y estoy muy agradecida el haber elegido aqu&iacute;&rdquo;, reconoce Caroline.
    </p><h2 class="article-text">Turistas</h2><p class="article-text">
        Ayudan con el desarrollo de la ciudad. Tienen ojos llenos de asombro y reflejan el valor de descanso. No me gusta interrumpir las vacaciones de otras personas y como resultado ten&iacute;a un poco de miedo al preguntarles, pero mis experiencias fueron buenas y las personas amables y positivas. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Vi una familia de peregrinos enfrente de la catedral. Ellos justo llegaban, pero les gustaba el ambiente. Les pregunt&eacute; sobre su experiencia en Le&oacute;n&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos aqu&iacute; gracias al Camino. Somos peregrinos. Decidimos quedarnos aqu&iacute; por la noche porque es una ciudad bonita con buena comida&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <em>Hablaba con algunos otros peregrinos y, aunque ellos no siempre sab&iacute;an mucho sobre la ciudad, siempre mencionaban la Catedral de Le&oacute;n y su esplendor.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Despu&eacute;s de visitar un restaurante nuevo con mi amiga, vi un grupo amable y decid&iacute; preguntarles&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le&oacute;n tiene una cultura gastron&oacute;mica buena, una cultura tambi&eacute;n tradicional, hist&oacute;rica. Tiene su propia cultura espa&ntilde;ola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos aprovechar el eclipse tambi&eacute;n y descansar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Justo lleg&aacute;bamos, pero me gustan todos los que he visto. Venimos de las Islas Canarias y queremos aprovechar la ciudad. Es una ciudad con mucho ambiente, mucha fiesta, y eso tambi&eacute;n me gusta&rdquo;.
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            <span class="title">
                La estatua del león saliendo de la alcantarilla en la Plaza de San Marcelo.                            </span>
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        <em>En la plaza de San Marcelo, encontr&eacute; un otro grupo de personas, un poco m&aacute;s mayores, disfrutando durante el atardecer. Les pregunt&eacute; y sus repuestas eran muy preciosas&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos aqu&iacute; de viaje. Tenemos un amigo y hemos venido a verlo. Nuestro amigo es de aqu&iacute; y ahora &eacute;l es nuestra gu&iacute;a durante nuestro tiempo aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Le&oacute;n tiene &ldquo;un poco de todo&rdquo;. Puede ser una pausa tranquila en una ruta m&aacute;s grande, pero tambi&eacute;n est&aacute; llena con noches y ambientes buenas, comida buena, cultura rica y muchas personas cari&ntilde;osas vale la pena de visitar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y a ti? &iquest;Por qu&eacute; te gusta Le&oacute;n?
    </p><h2 class="article-text">Mis reflexiones:</h2><p class="article-text">
        Algo que encontr&eacute; cuando hice mis entrevistas es que las personas que eligen Le&oacute;n son felices. Por supuesto, cada d&iacute;a no tiene que ser perfecto, pero el estilo de vida aqu&iacute; promueve una vida equilibrada. Eso es bueno para la salud y la calidad de vida en general. 
    </p><p class="article-text">
        Me gusta Le&oacute;n porque es una ciudad, pero peque&ntilde;a. Puedo caminar donde quiero y, mientras haya mucha gente, todav&iacute;a hay una posibilidad de que encuentre un amigo en las calles. Y aunque mis d&iacute;as son largos, siempre siento calma. Eso podr&iacute;a ser porque es verano tambi&eacute;n, pero en verdad pienso que la energ&iacute;a de la ciudad no cambia enteramente con la temporada. Hay algo fundamentalmente en Le&oacute;n que causa la experiencia que muchas personas describen.
    </p><p class="article-text">
        Cu&aacute;l es t&uacute; raz&oacute;n: &iquest;Por qu&eacute; Le&oacute;n?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Warrick, estudiante de Astrofísica y becaria del programa Summer Institute of Hispanic Studies (SIHS) en León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/elegir-leon_129_13462187.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 09:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué elegir León?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Vecinos,Educación,León ciudad,Patrimonio,Catedral de León,Historia de León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bierzo azul, verde, morado y negro]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-bierzo-azul-verde-morado-y-negro-columna-manuel-cuenya_129_13461808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c4e2143-25ad-44e3-a5fd-7d9ec693d735_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bierzo azul, verde, morado y negro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Manuel Cuenya repasa la situación de la comarca berciana y su futuro de diversos colores</p></div><p class="article-text">
        Bierzo azul y verde, morado y, en tiempos, negro como el carb&oacute;n de antracita. As&iacute; es nuestra comarca, <em>la regi&oacute;n m&aacute;s transparente,</em> como acaso dir&iacute;a el escritor mexicano Carlos Fuentes; nuestro <em>lugar en el mundo,</em> como el t&iacute;tulo de aquella pel&iacute;cula del director argentino Adolfo Aristarain. All&iacute; nac&iacute; y crec&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Hay territorios, como esta comarca leonesa, que son mucho m&aacute;s que un espacio geogr&aacute;fico. Son, en realidad, una forma de ser y estar en el mundo, una memoria emocional que nos acompa&ntilde;a incluso cuando nos alejamos de ella. Durante alg&uacute;n tiempo viv&iacute; fuera de la matria, de ese &uacute;tero protector de Gistredo que, de una manera u otra, siempre acaba llam&aacute;ndome. La llamada de la Sierra de Gistredo.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace varios a&ntilde;os vivo de continuo en esta tierra a la que me unen los afectos familiares, amistosos y cotidianos. Aqu&iacute; est&aacute;n las voces conocidas, los paisajes de siempre, los muertos que forman parte de nuestra memoria y tambi&eacute;n quienes, por fortuna, siguen caminando con nosotros por la senda de la vida.
    </p><p class="article-text">
        Ahora nos dicen desde el Consejo Comarcal que el Bierzo es una 'zona azul', expresi&oacute;n procedente del mundo anglosaj&oacute;n que designa aquellos lugares del planeta donde la poblaci&oacute;n alcanza edades avanzadas y, adem&aacute;s, mantiene durante buena parte de su vejez unas condiciones de vida saludables.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; maravilla, pienso. Me encanta que al Bierzo le llamen zona azul. Ojal&aacute; sea cierto. Ojal&aacute;, <em>inshallah</em>, como dicen en Marruecos y en otros pa&iacute;ses &aacute;rabes. Porque vivir mucho est&aacute; muy bien, pero vivir mucho y vivir bien es otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Alcanzar los cien a&ntilde;os puede parecer una proeza, aunque lo verdaderamente importante quiz&aacute; sea llegar a ellos con la cabeza despierta, las piernas en buen estado y ganas de seguir mirando el mundo, de sentirlo como si fuera la primera vez que uno se asomara a &eacute;l. De poco servir&iacute;a sumar a&ntilde;os si esos a&ntilde;os no contienen una m&iacute;nima dosis de vida.
    </p><p class="article-text">
        No tengo hijos ni nietos. Solo sobrinos nietos. Pero s&iacute; me gustar&iacute;a pensar que las generaciones que vienen detr&aacute;s podr&aacute;n disfrutar de una longevidad semejante a la de tantas personas de nuestra comarca, siempre que esa longevidad vaya acompa&ntilde;ada de salud, autonom&iacute;a y dignidad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El secreto de la longevidad berciana</strong></h2><p class="article-text">
        &iquest;Porque... qu&eacute; hace que algunas personas del Bierzo lleguen a viejas? &iquest;Qu&eacute; secreto guarda esta tierra para que algunas de nuestras gentes alcancen los noventa, los cien a&ntilde;os e incluso m&aacute;s y contin&uacute;en siendo, en cierta manera, <em>viej&oacute;venes</em>?
    </p><p class="article-text">
        No somos una raza especial. Es obvio. No hay en nuestra sangre ning&uacute;n elixir secreto ni ninguna f&oacute;rmula gen&eacute;tica que nos haga invulnerables al paso del tiempo. Pero quiz&aacute; s&iacute; haya habido &ndash;y todav&iacute;a quede&ndash; una determinada manera de vivir.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en esa longevidad del Bierzo, en ese territorio azul que es al mismo tiempo realidad y deseo, geograf&iacute;a y met&aacute;fora, espacio vivido y territorio imaginado. Una tierra que despierta ilusiones y ganas de seguir caminando por la senda de la vida con entereza f&iacute;sica y ps&iacute;quica, con voluntad de permanecer activos, de seguir formando parte de la comunidad, de continuar sintiendo que todav&iacute;a tenemos algo que hacer y algo que decir. Quiz&aacute; ah&iacute; resida una parte del secreto.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros viejos &ndash;lo digo con cari&ntilde;o, como se les dice en Argentina a los padres&ndash; no vivieron una vida f&aacute;cil, pero s&iacute;, en muchos casos, una vida con un sentido concreto del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo no era ese enemigo que hoy perseguimos a todas horas, esa sustancia que se nos escurre entre los dedos mientras intentamos llegar a todo. Era otra cosa: la sucesi&oacute;n de las estaciones, de las cosechas, de las vendimias, de las fiestas y romer&iacute;as. Era un tiempo m&aacute;s pegado a la tierra. Y la tierra, en el Bierzo, siempre ha tenido mucho que decir. Se trabajaba la huerta. Se sembraban patatas. Se recog&iacute;an berzas. Se cuidaban los frutales. Se vendimiaba. Se <em>apa&ntilde;aban</em> casta&ntilde;as. Se trabajaba con el cuerpo. Se conoc&iacute;a al vecino y, con frecuencia, tambi&eacute;n sus penas.
    </p><p class="article-text">
        La vida pod&iacute;a ser dura, pero ten&iacute;a una cadencia que hoy hemos sustituido por otra mucho m&aacute;s vertiginosa. Vivimos acelerados, pendientes del tel&eacute;fono m&oacute;vil a todas horas, de las noticias de la televisi&oacute;n, de esos programas basura que son aut&eacute;nticos gallineros &ndash;con el respeto que se merecen los mismos&ndash;, de obligaciones en ocasiones insustanciales y de los mensajes de WhatsApp que llegan a cualquier hora del d&iacute;a y de la noche. Un despiporre.
    </p><p class="article-text">
        Hemos ganado comodidad y a&ntilde;os de esperanza de vida, s&iacute;, pero quiz&aacute; hayamos perdido algo de aquel sosiego, de aquella templanza estoica que acompa&ntilde;aba a nuestros viejos.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de idealizar el pasado, porque ser&iacute;a injusto y falso. Aquella gente padeci&oacute; privaciones que algunos de nosotros apenas podemos imaginar. Hubo pobreza, enfermedades, emigraci&oacute;n a Am&eacute;rica y a los llamados entonces pa&iacute;ses ricos de Europa, trabajos extenuantes y una guerra incivil que dej&oacute; heridas profundas en la poblaci&oacute;n, tanto que todav&iacute;a hoy siguen presentes. Pero tambi&eacute;n hubo comunidad. Vecindario. Y quiz&aacute; el vecindario sea una de las grandes medicinas que hemos ido olvidando.
    </p><p class="article-text">
        Se viv&iacute;a m&aacute;s hacia fuera. La casa ten&iacute;a las puertas y las ventanas abiertas, a veces de par en par. Se hablaba con los vecinos, se compart&iacute;a comida, se ayudaba al que lo necesitaba en las labores del campo. Hab&iacute;a una red humana que, aunque imperfecta, sosten&iacute;a a las personas cuando llegaban los contratiempos.
    </p><p class="article-text">
        Hoy podemos tener cientos o miles de contactos en un tel&eacute;fono y, parad&oacute;jicamente, sentirnos solos. Nuestros antepasados no ten&iacute;an conexiones digitales, pero tal vez s&iacute; ten&iacute;an m&aacute;s conexiones humanas que nosotros. Aunque tampoco conviene idealizar. Acaso ning&uacute;n tiempo pasado fue mejor.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La cocina berciana</strong></h2><p class="article-text">
        Estaba tambi&eacute;n la cocina berciana, una cocina de tierra y de aprovechamiento, hecha con los productos que proporcionaban la huerta, el monte y los animales dom&eacute;sticos. Estaban los productos de la matanza del cerdo, entre ellos el botillo, y el vino de cosecha. Estaban las berzas del caldo berciano, hermanadas con las del caldo gallego, que alimentaron a generaciones enteras. Y estaba el unto de cerdo, aquel ingrediente de otros tiempos que hoy contemplamos con otros ojos, pero que durante d&eacute;cadas aport&oacute; sabor y sustancia a los platos de nuestros antepasados, que no conoc&iacute;an las expresiones nutricionales que empleamos ahora. Tampoco les hac&iacute;an falta. Ni necesitaban gimnasios. El ejercicio formaba parte de la existencia. Caminar, cavar, segar, podar, cargar, cuidar animales, trabajar la huerta. El cuerpo se mov&iacute;a porque la vida exig&iacute;a movimiento. Hoy hacemos ejercicio para compensar nuestro sedentarismo, las interminables horas que pasamos sentados. Ellos descansaban despu&eacute;s de haber trabajado f&iacute;sicamente. Aquellas tareas ten&iacute;an tambi&eacute;n un precio: el campo castigaba las espaldas, las manos y las rodillas. El trabajo pod&iacute;a ser brutal, como lo era la mina. Pero quiz&aacute; aquella actividad f&iacute;sica cotidiana, unida a una alimentaci&oacute;n basada en buena medida en productos de la tierra y a una vida menos sometida a la velocidad, haya contribuido a esa longevidad que hoy contemplamos con sorpresa.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El paisaje berciano del carb&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s est&aacute; el paisaje. Porque el Bierzo es tambi&eacute;n un paisaje de monta&ntilde;as y valles, de r&iacute;os y bosques, de vi&ntilde;as y casta&ntilde;os, de huertas y caminos por los que transitamos. Gistredo, los Ancares, los montes Aquilianos, el Sil, el Boeza, entre tantos otros nombres con los que nos identificamos. Una tierra encerrada entre monta&ntilde;as y, al mismo tiempo, abierta al mundo por los caminos que hist&oacute;ricamente la han atravesado.
    </p><p class="article-text">
        Un Bierzo verde, sin duda. Pero tambi&eacute;n morado. Morado por las uvas, las vi&ntilde;as, el mosto, los atardeceres, por esa luz especial que algunas tardes, sobre todo en oto&ntilde;o, parece quedarse suspendida sobre los montes.
    </p><p class="article-text">
        Y negro. Negro porque el Bierzo tambi&eacute;n fue carb&oacute;n, mina, antracita, trabajo subterr&aacute;neo, sudor y una forma de vida. Durante generaciones, el negro del carb&oacute;n convivi&oacute; con el verde de los montes.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora aparece el azul, un azul nuevo, al menos en el nombre. Es el azul de la longevidad, de las personas que llegan a edades avanzadas, de quienes han atravesado casi un siglo de historia y todav&iacute;a conservan memoria, conversaci&oacute;n, curiosidad y ganas de vivir.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; paradoja tan hermosa: una comarca que durante tanto tiempo tuvo el negro del carb&oacute;n como uno de sus colores identitarios puede aspirar ahora a reconocerse en el azul de la longevidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay que tener cuidado, porque una comarca longeva no puede ser solamente una comarca vieja. Ese es quiz&aacute; uno de nuestros grandes desaf&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        El Bierzo puede presumir &ndash;y debe hacerlo&ndash; de sus centenarios, de sus nonagenarios, de quienes han demostrado que se puede recorrer un largu&iacute;simo camino vital. Pero tambi&eacute;n necesita ni&ntilde;os, j&oacute;venes, trabajo, oportunidades, servicios p&uacute;blicos, vivienda y futuro.
    </p><p class="article-text">
        Queremos vivir mucho, s&iacute;. Pero tambi&eacute;n queremos que haya alguien detr&aacute;s de nosotros; que los pueblos sigan teniendo voces infantiles; que las escuelas contin&uacute;en abiertas; que quienes se fueron puedan regresar y quienes nunca se marcharon puedan seguir viviendo aqu&iacute;. Que los j&oacute;venes no tengan que abandonar necesariamente la comarca para encontrar un futuro.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El Bierzo, territorio de ancianos</strong></h2><p class="article-text">
        Una zona azul no deber&iacute;a ser un territorio de ancianos, sino un territorio donde la vejez sea una consecuencia de haber vivido y donde la juventud tenga razones para quedarse.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez el verdadero secreto no est&eacute; en una sustancia concreta, ni en una receta milagrosa, ni siquiera en un determinado gen. Tal vez est&eacute; en una suma de peque&ntilde;as cosas: comer de la tierra, caminar, trabajar, descansar, conversar, sentirse querido, cuidar y ser cuidado; tener, en definitiva, un lugar al que regresar. Yo tengo, por fortuna, ese lugar. Por eso, cuando escucho que el Bierzo puede ser una &laquo;zona azul&raquo;, no puedo evitar sentir una cierta alegr&iacute;a, porque detr&aacute;s de esa expresi&oacute;n aparecen rostros. Aparece mi madre, con m&aacute;s de noventa a&ntilde;os. Aparecen las mujeres y los hombres que han superado los noventa a&ntilde;os y siguen preguntando qu&eacute; tiempo har&aacute; ma&ntilde;ana, qui&eacute;n ha venido al pueblo, c&oacute;mo est&aacute;n los hijos, los nietos y los biznietos, cu&aacute;ndo empieza la vendimia o si este a&ntilde;o habr&aacute; buenas casta&ntilde;as. Aparece la vida. La vida con sus p&eacute;rdidas, sus achaques, sus alegr&iacute;as, sus recuerdos y sus ganas de continuar. Quiz&aacute; eso sea ser <em>viejoven</em>. No negar la edad, sino llevarla con dignidad. No pretender tener veinte a&ntilde;os cuando se tienen noventa, sino conservar algo de aquella capacidad de asombro que ten&iacute;amos a los veinte y a los treinta.
    </p><p class="article-text">
        Seguir aprendiendo. Seguir hablando. Seguir caminando. Seguir queriendo. Seguir perteneciendo.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces comprendo que quiz&aacute; el Bierzo sea azul desde hace mucho tiempo, aunque nosotros no hubi&eacute;ramos sabido nombrarlo. Azul por sus viejos. Verde por sus montes. Morado por sus vi&ntilde;as. Negro por su carb&oacute;n. Cuatro colores para una misma tierra. Cuatro maneras de contar una misma historia: la de quienes nacieron aqu&iacute;, la de quienes se marcharon y la de quienes regresaron. La historia de quienes llegaron a viejos porque tuvieron la fortuna de vivir muchos a&ntilde;os, pero tambi&eacute;n porque encontraron razones para seguir viviendo.
    </p><p class="article-text">
        La historia, en definitiva, de una tierra que no solo nos vio nacer, sino que todav&iacute;a nos llama. La matria. El &uacute;tero de Gistredo, como me gusta llamarlo. Nuestro lugar en el mundo. Y ojal&aacute;, <em>inshallah</em>, como dicen en los pa&iacute;ses &aacute;rabes, tambi&eacute;n nuestro lugar en el tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Cuenya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-bierzo-azul-verde-morado-y-negro-columna-manuel-cuenya_129_13461808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 17:00:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bierzo azul, verde, morado y negro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bierzo,Minería,Energía,Industria,Transición Justa,Medio Ambiente,Ponferrada,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[León en la antesala del ridículo]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/leon-en-la-antesala-del-ridiculo-fin-semana-internacional-trucha-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13457955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb3300ce-35e3-4820-95e3-4f12c3471533_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x745y140.jpg" width="1200" height="675" alt="León en la antesala del ridículo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Afirmaba el 'molt honorable' Josep Tarradellas que en política se puede hacer de todo menos el ridículo. En León, como carecemos representantes dignos de tal nombre, estamos a punto de hacerlo pero a conciencia</p></div><p class="article-text">
        Corr&iacute;janme los doctores de la prensa leonesa, pero creo que en este mismo medio donde est&aacute; leyendo el amable lector, ha publicado la noticia de que, si nadie lo impide, se va a celebrar en la capital leonesa otra edici&oacute;n de la Semana Internacional de la Trucha en Le&oacute;n que, debido a su <strong>escasa repercusi&oacute;n </strong>&ndash;tan <em>s&oacute;lo</em> lleva <strong>cincuenta y ocho ediciones</strong> celebr&aacute;ndose sin necesidad de intromisiones ajenas&ndash; entonar&aacute; el canto del cisne y pasar&aacute; a ser un vulgar ap&eacute;ndice incardinado en un magno proyecto perge&ntilde;ado por Castilla y Le&oacute;n, con la rumbosa catalogaci&oacute;n <strong>marca Destino Pesca Castilla y Le&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ni que decir tiene que esta pirueta con doble salto mortal carpado hacia atr&aacute;s, necesita una poderosa cobertura sem&aacute;ntica que minimice el rechazo que, presumiblemente, deber&iacute;a causar entre la ciudadan&iacute;a en general y pescadores y organizadores de ediciones anteriores en particular. Con tal motivo se utiliza terminolog&iacute;a grandilocuente, vano intento de confundir a criaturas poco avisadas, y as&iacute; se aluden a <strong>la Fundaci&oacute;n Patrimonio Natural</strong>, <strong>la marca Castilla y Le&oacute;n</strong>, <strong>actuaciones de promoci&oacute;n tur&iacute;stica relacionadas con la biodiversidad y ecosistemas naturales, caza, pesca y naturaleza.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El previsible manoseo del evento pasa por una nauseabunda puesta en escena con numerosos actos protocolarios y divulgativos que perseguir&aacute;n difuminar el pasado y perge&ntilde;ar un presente con vocaci&oacute;n de futuro, a poco que la ciudadan&iacute;a leonesa se descuide. Seg&uacute;n las previsiones hasta se instalar&aacute;n unas grandes balsas donde el respetable p&uacute;blico podr&aacute; ejercer la afici&oacute;n a la pesca en medio de la Plaza Mayor. Es previsible que el cupo de pedantes, que siempre fue nutrido en Le&oacute;n, acuda con sus v&aacute;stagos a regocijarse pescando, sin muerte dicen, en un lugar p&uacute;blico donde s&oacute;lo corre el agua cuando llueve.
    </p><p class="article-text">
        Personalmente me parece que acudir a tal llamamiento es de un rid&iacute;culo espantoso, y todo ello por varias razones. La primera es que, en la ciudad de Le&oacute;n, todav&iacute;a en las aguas del Bernesga, evolucionan barbos de notables dimensiones y hace un par de a&ntilde;os, cuando el se&ntilde;or Qui&ntilde;ones posaba con rostro angelical con familiares y pacientes de ELA (esclerosis lateral amiotr&oacute;fica) para contraprogramar a la mayoritaria manifestaci&oacute;n a favor de la autonom&iacute;a leonesa, una trucha, que pasaba con creces del kilo de peso, nadaba al arrimo de una pilastra del puente de San Marcos. &Eacute;sta era de verdad, las que se ver&aacute;n en la plaza, de piscifactor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En otro orden de cosas, UPL se interesa por el presupuesto que se destinar&aacute; a minar, otra vez m&aacute;s, toda celebraci&oacute;n que tenga tufillo a leon&eacute;s. Esta formaci&oacute;n no ha interiorizado a&uacute;n que la Junta de Castilla y Le&oacute;n obra con eficacia probada en desmenuzar toda evocaci&oacute;n leonesa y as&iacute; se va por los cerros de &Uacute;beda. No le parece importar el origen de los fondos destinados a este &lsquo;cambio de nomenclatura&rsquo;. Pacma, con mejor visi&oacute;n, se opone al evento y rechaza el maltrato animal a manos de pescadores circunstanciales que sortear&aacute;n la tradicional suspicacia de la trucha acuciada por el hambre. Es sencillamente repulsivo ver pescar en una granja acu&iacute;cola.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Aquelarre de rid&iacute;culos encadenados</strong></h2><p class="article-text">
        Por si no fuera suficiente todo este aquelarre de rid&iacute;culos encadenados, siempre con el patrocinio de la Junta y el aplauso continuado del primer partido de la oposici&oacute;n como del que pretende sustituirlo, nos desayunamos con que los fondos Miner ser&aacute;n los que soporten el dispendio de esta maloliente maniobra, siempre perge&ntilde;ada para que Le&oacute;n se disuelva en el magma amorfo de una <em>regionalidad </em>impuesta que, como el cad&aacute;ver de L&aacute;zaro en el Nuevo Testamento, hiede. No se puede caer m&aacute;s bajo ni ser m&aacute;s ruin. Intentar comprar el aplauso de Le&oacute;n con los recursos destinados a minorizar los da&ntilde;os en zonas mineras deber&iacute;a ser objeto del repudio p&uacute;blico y la nula asistencia a los actos as&iacute; programados. 
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, hay que felicitar a la Junta de Castilla y Le&oacute;n por su impudicia y por asestar otra pu&ntilde;alada a la condici&oacute;n leonesa. No les defraudar&aacute;n nuestros palmeros habituales que aplauden toda iniciativa de esta &iacute;ndole, argumentando que oponerse a ella es oponerse al progreso y a las actividades que tanto necesitan las ciudades de medio pelo para visibilizarse. Lo dicho, el rid&iacute;culo se avecina a velocidad de crucero. Entiendo que los est&oacute;magos agradecidos de la Junta, PP, PSOE o Vox asistan alborozados a este esperpento, pero si asiste la ciudadan&iacute;a a hacer el caldo gordo a semejante desprop&oacute;sito ser&aacute; de una miseria antol&oacute;gica. &iquest;Qu&eacute; dir&aacute;n los ni&ntilde;os llevados por sus mayores el d&iacute;a de ma&ntilde;ana? Puede ser un trauma infantil.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, y por querer ilustrar la demencial tesitura con que se nos amenaza, d&eacute;jenme que les cuente un detalle que viv&iacute; personalmente. Siendo yo m&aacute;s joven, fui comisionado por una asociaci&oacute;n ecologista, de la que era miembro, para intervenir en un programa de radio en la que participaba un caballerete, debidamente financiado por la administraci&oacute;n, que buscaba el aplauso p&uacute;blico por su participaci&oacute;n en un certamen ferial en el que pretend&iacute;a &ndash;y llev&oacute; a t&eacute;rmino&ndash; pasear a los ni&ntilde;os en veh&iacute;culos todoterreno por el monte con el pretendido fin de mostrarles como se deb&iacute;a ser respetuoso con la floresta.
    </p><p class="article-text">
        El <em>interfecto</em>, dotado de buena facundia, trat&oacute; de justificar tama&ntilde;a incongruencia con peregrinos argumentos, y un servidor que sent&iacute;a el v&eacute;rtigo de un local cerrado e insonorizado donde hab&iacute;a que hablar, por primera y &uacute;nica vez, ante un micr&oacute;fono sabiendo que hab&iacute;a una nutrida audiencia, s&oacute;lo alcanz&oacute; a rebatir sus tesis alegando que llevar a los ni&ntilde;os por el monte destroz&aacute;ndolo para ilustrarlos de como ha de ser su conservaci&oacute;n era como pasearlos en un carro de combate para ense&ntilde;arles como ha de conseguirse la paz. 
    </p><p class="article-text">
        Fuera porque la respuesta desagradara o por alguna otra causa que desconozco, nunca m&aacute;s fui invitado a un programa radiof&oacute;nico, por cierto, de una cadena muy proclive a las tesis de la pol&iacute;tica imperante. Algo similar est&aacute; ocurriendo en Le&oacute;n con dom&eacute;sticos y adocenados paisanos nuestros, y no s&oacute;lo en el tema de la pesca de la trucha. Esta nueva manipulaci&oacute;n no es m&aacute;s que otra vuelta de tuerca en el met&oacute;dico desmenuzamiento de Le&oacute;n. Cueste lo que cueste. Reto a quien defienda lo contrario a confrontar argumentos, pero dormir&eacute; tranquilo sabiendo que no alzar&aacute; la voz ning&uacute;n brioso discrepante. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Tom&aacute;s Juan Mata</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"> pertenece a</span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><em> Urbicum Flumen, </em></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">la </span><a href="https://www.facebook.com/groups/541234094688277" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">Asociaci&oacute;n Iniciativa V&iacute;a de la Plata</span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Juan Mata]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/leon-en-la-antesala-del-ridiculo-fin-semana-internacional-trucha-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13457955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 09:30:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[León en la antesala del ridículo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Leonesismo,Gastronomía,León,Junta de Castilla y León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pregón (I): los paisanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/pregon-paisanos-montana-central-leon-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13460573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94c9cc87-c5de-4944-a6fc-06ac942ba7d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pregón (I): los paisanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este cronista ha tenido el privilegio de poder inaugurar las pasadas Fiestas de San Roque de Boñar con el tradicional pregón, un emotivo discurso en forma de homenaje a la Montaña leonesa que se publicará dividido en cuatro capítulos</p></div><p class="article-text">
        &iexcl;Buenas noches a todos! 
    </p><p class="article-text">
        Tener de telonero a un eclipse solar como el que disfrutamos ayer es complicado para un pregonero novato como este quien os habla. Yo no voy a ser capaz de apagar la luz del sol, pero intentar&eacute; por lo menos ser ameno, un poco emotivo y que echemos alguna risa. Por otra parte, siempre he querido estar en una situaci&oacute;n como esta para poder decir aquello que dec&iacute;a Pepe Isbert en <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film435869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Bienvenido, Mr. Marshall </em></a>(1953), seguro que los m&aacute;s mayores lo recordar&eacute;is: &lsquo;Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicaci&oacute;n, y esa explicaci&oacute;n que os debo, os la voy a pagar&hellip;&rsquo;
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a empezar dando las gracias al que s&iacute; que es nuestro alcalde y a todas esas mentes pensantes que han decidido que era buena idea que hoy me encuentre aqu&iacute; ante todos vosotros: familiares, amigos, vecinos y visitantes de esta villa que tanto queremos. Muchas gracias, de verdad. Es todo un honor poder inaugurar las fiestas de mi pueblo, las fiestas de San Roque. Me siento muy halagado pero tambi&eacute;n cargado de una cierta responsabilidad. Es como cuando escuchamos a un artista que llega a actuar en el escenario so&ntilde;ado, o a un futbolista que marca el gol m&aacute;s importante de su carrera, explicar que todos los hechos de su vida han sucedido para llegar a ese momento. 
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, salvando las distancias y con toda la carga ir&oacute;nica del mundo, yo tambi&eacute;n siento que toda mi vida ha estado dirigida hasta este instante, hasta llegar a encontrarme ante todos vosotros para dar el preg&oacute;n de las fiestas de San Roque, nada m&aacute;s y nada menos. Y bueno, esto aparte, todos sabemos que si lo hago medianamente bien no pasa nada, pero tambi&eacute;n sabemos que como cometa alg&uacute;n desliz, la fina iron&iacute;a o directamente la burda socarroner&iacute;a, que por otra parte son marca de la casa en este pueblo nuestro, se encargar&aacute;n de recordarlo para jolgorio general durante los pr&oacute;ximos veinte a&ntilde;os. Comprender&eacute;is ahora lo de los nervios y esa cierta responsabilidad. En fin, valor y al toro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen del puente centenario de Boñar.                            </span>
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        Primero, y desde esta caprichosa posici&oacute;n, quisiera acordarme de muchos hombres y mujeres de esta villa, de todos esos paisanos trabajadores y honestos que han sido un ejemplo para los que les hemos visto tirar para adelante, superando carros y carretas. Dicen que somos un poco cazurros, leoneses al fin y al cabo, parcos en palabras pero nobles en intenciones. Lo que es seguro es que hemos aprendido de nuestros mayores unas cuantas cosas tan aparentemente simples como profundamente importantes para andar por el mundo: valores como la lealtad, la generosidad, la responsabilidad ante nuestras equivocaciones o el amor por la familia, nuestra tierra o el trabajo bien hecho. Y c&oacute;mo no, tambi&eacute;n hemos heredado ese fino y bendito sentido del humor al que hac&iacute;a referencia hace un instante. Siempre he cre&iacute;do que la seriedad goza de un prestigio totalmente inmerecido. Y las mejores historias tamizadas por el humor que uno ha escuchado nunca, hasta partirse de risa, han salido de la boca e ingenio de vosotros, amigos y vecinos. Ya sab&eacute;is que este siempre ha sido un pueblo de artistas, y gracias a Dios siempre ha habido cronistas dispuestos a contar las peripecias y haza&ntilde;as de todos esos figuras que ha dado esta villa.
    </p><p class="article-text">
        Todos esos grandes hombres y mujeres que nos han precedido han conseguido que, los que hemos crecido en esta monta&ntilde;a nuestra, podremos perdernos por el mundo adelante, pero teniendo siempre conciencia de lo afortunados que hemos sido por haber tenido una br&uacute;jula de comportamiento que emular, un simple y pueblerino c&oacute;digo moral al que poder regresar. Nos hacemos hombres y mujeres, mejores o peores, pero lo que nunca le podremos reprochar a la vida es el ejemplo que nos han dado nuestros mayores. Un ejemplo que siguen dando d&iacute;a a d&iacute;a todos esos amigos y vecinos que est&aacute;n aqu&iacute; esta noche y que trabajan para que esta comunidad funcione, ciudadanos que aportan su granito de arena a este engranaje social y que permiten que todos podamos tener una buena vida, ciudadanos decentes que representan al buen vecino, a ese tipo digno y generoso que se asoma a las ma&ntilde;anas con la tierna predisposici&oacute;n de ser un buen hijo, un buen padre, un buen marido o un buen amigo. 
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                Piscina natural del Porma en El Soto de Boñar.                            </span>
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        Aunque, a ver, un inciso, paremos las m&aacute;quinas un momento, que no quiero pecar de &ntilde;o&ntilde;o, que esto tampoco es Disneylandia, que como en todos los sitios aqu&iacute; tambi&eacute;n ha habido, hay y habr&aacute; unos cuantos tontos tont&iacute;simos. Pero a esos pocos, con no hacerles ni caso, ya estar&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        De los otros, la mayor&iacute;a, todos esos buenos paisanos y paisanas que habitan esta tierra y cuyo ejemplo de vida nos ha mostrado el camino para andar por el mundo, es de los que me gustar&iacute;a que nos acord&aacute;semos esta noche. Estoy seguro que todos hab&eacute;is conocido o conoc&eacute;is a alguno. Cualquiera de ellos podr&iacute;a y merecer&iacute;a estar aqu&iacute;. As&iacute; que gracias de nuevo a todos por haber confiado en cambio en este cronista con cierta suerte y alg&uacute;n diminuto talento para reflexionar sobre un papel en blanco, un poeta de tres al cuarto, pero sin duda uno de los mejores poetas locales que se han podido encontrar a &uacute;ltima hora.
    </p><p class="article-text">
        &#128073; <strong>Sigue en la </strong><a href="https://ileon.eldiario.es/opinion/el-pregon-segunda-parte-la-familia-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13471200.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>segunda parte</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/pregon-paisanos-montana-central-leon-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13460573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 17:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pregón (I): los paisanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fiestas,Boñar,Tradiciones Leonesas,Vecinos,Montaña Central,León,Sociología,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Los jóvenes de España deben ser más independientes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/los-de-jovenes-espana-deben-independientes-ser-deben-de_129_13456652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80fc99fd-e76f-4fbd-af4b-cb7e8ff6b061_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Los jóvenes de España deben ser más independientes?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como estadounidense oí por segundo día consecutivo a padres españoles diciendo que los jóvenes aquí necesitan tener más independencia, especialmente en comparación con jóvenes en los Estados Unidos. ¿Pero en verdad es mejor?</p></div><p class="article-text">
        Es verdad que los j&oacute;venes en Espa&ntilde;a viven con sus padres por m&aacute;s a&ntilde;os que los j&oacute;venes americanos. Hay muchas razones y muchas son aspectos culturales. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, en Espa&ntilde;a, se pone mucho &eacute;nfasis en la familia; las personas cenan juntas, caminan juntas y se apoyan juntas. Este estilo de vida est&aacute; reforzado gracias a ciudades <em>caminables</em> y comunidades cercanas. Los edificios son m&aacute;s populares, especialmente cuando hay dificultad para obtener hogares. 
    </p><p class="article-text">
        En los Estados Unidos en general, los j&oacute;venes son m&aacute;s independientes porque lo necesitan. Los lugares y los vecindarios no est&aacute;n hechos para caminar, sino que es necesario tener un coche para ir de un lado a otro. Las personas tienen casas independientes con c&eacute;sped y vallas, a veces, para separar la propiedad. La cultura de trabajar siempre y tener una identidad &uacute;nica significa que las personas necesitan valerse por s&iacute; mismas para ir a los lugares y hacer cosas. S&iacute;, para tener independencia, pero tambi&eacute;n porque es la &uacute;nica manera de hacer todas las cosas del d&iacute;a de manera eficiente.
    </p><h2 class="article-text">La vida de los j&oacute;venes</h2><p class="article-text">
        Otra diferencia cultural es el camino de los j&oacute;venes en la escuela. Es com&uacute;n que los estudiantes terminen la escuela secundaria, vayan a la universidad, y despu&eacute;s empiecen sus trabajos. Pero en los Estados Unidos, hay un otro aspecto de la experiencia que es muy importante: los j&oacute;venes universitarios no viven en casa. 
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los j&oacute;venes en los Estados Unidos no viven en casa durante los a&ntilde;os de universidad, aunque los estudiantes vivan en el mismo Estado que sus padres. De esta manera, la universidad funciona como una <em>prueba gratuita</em> para ser independiente. Como resultado, las personas pueden regresar despu&eacute;s de la universidad, pero con cuatro o m&aacute;s a&ntilde;os de independencia es m&aacute;s c&oacute;modo para los j&oacute;venes si tienen su propio hogar. Entonces, el desarrollo de la independencia no es una fuerza espec&iacute;fica; es la norma. 
    </p><h2 class="article-text">La culpa... &iquest;De qui&eacute;n?</h2><p class="article-text">
        En verdad, de nadie. Los padres no necesitan sentirse mal por cuidar a sus hijos. Cada buen padre quiere hacer lo mismo. Los j&oacute;venes no deben tener la responsabilidad tampoco porque no hay normas obligatorias que digan que las personas deben salir de los hogares de sus padres, y en Espa&ntilde;a hay menos recursos para ayudar con la transici&oacute;n. Bastante independencia aqu&iacute; parecer&iacute;a para una americana como yo, a veces un poco maleducada para su familia. Los padres aqu&iacute; esperan que no tengan que estar tantos a&ntilde;os cuidando a sus v&aacute;stagos, pero muchos hijos adultos en los Estados Unidos dicen que preferir&iacute;an tener m&aacute;s tiempo con sus padres y familias. Simplemente, no es la culpa de una persona; son las estructuras de las diferentes culturas.
    </p><p class="article-text">
        Las habilidades de independencia personal son capacidades que cada persona siempre necesita mejorar. Es una lucha por toda nuestra vida. Mientras no haya una soluci&oacute;n concreta, podemos no empezar con la frase &ldquo;mi hijo/hija no quiere tener independencia&rdquo; y en lugar de eso preguntar: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puedo cambiar las normas de mi cultura para ayudar a que los j&oacute;venes sean m&aacute;s independientes?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Warrick, estudiante de Astrofísica y becaria del programa Summer Institute of Hispanic Studies (SIHS) en León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/los-de-jovenes-espana-deben-independientes-ser-deben-de_129_13456652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 09:30:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Los jóvenes de España deben ser más independientes?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Internacional,Jóvenes,Vivienda,Empleo,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los negacionistas del cambio climático: esos fantasmas]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/los-negacionistas-del-cambio-climatico-unos-fantasmas-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13453579.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fc6ac7f-61bb-4b1e-b902-506d76af8113_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los negacionistas del cambio climático: esos fantasmas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El folclore popular requiere de ciertos personajes que son necesarios para la cohesión social, como los gigantes y los cabezudos</p></div><p class="article-text">
        En primer lugar, pongamos las cosas en perspectiva: los negacionistas del cambio clim&aacute;tico son cuatro gatos, y muchos de ellos repiten sus consignas por inter&eacute;s, porque ni ellos mismos se las creen.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, en la parte gruesa del asunto, los negacionistas del cambio clim&aacute;tico son un hombre de paja creado por la facci&oacute;n contraria para meter sus programas en la agenda pol&iacute;tica, un poco al estilo de la Iglesia, que met&iacute;a nombres de santos y oraciones encubiertas en todos los &aacute;mbitos de la vida para defender su libro.
    </p><p class="article-text">
        Porque a ver, de verdad, &iquest;a cu&aacute;nta gente conoc&eacute;is personalmente que niegue el cambio clim&aacute;tico? Que s&iacute;, que todos hemos le&iacute;do a este o a aquel majadero, o hemos o&iacute;do hablar de no s&eacute; qu&eacute; cristofascistas que lo niegan. &iquest;Pero a cu&aacute;nta gente real conoc&eacute;is que niegue que el clima cambia y que el origen de este cambio es humano? Yo es que no conozco a ninguno, y mira que me muevo en ambientes de distinto pelaje. Lo m&aacute;s que llego a conocer es a alguno que afirma que el clima se est&aacute; jodiendo y que la actividad humana es un factor m&aacute;s. O sea, un factor m&aacute;s, no que la actividad humana sea irrelevante o inofensiva. Y ese es el m&aacute;ximo de negacionismo que conozco. El puto m&aacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; conozco es un mont&oacute;n de gente que tiene que apelar a estos negacionistas para vender sus pol&iacute;ticas, un poco al estilo de lo que el PP hac&iacute;a con ETA. Sin ETA se quedaban sin programa, y toda esta gente se queda en cueros sin negacionistas, as&iacute; que los inventan, los multiplican y les dan altavoz para que la fiesta no decaiga. Como los inquisidores inventaban las brujas para quemar a las mujeres insumisas. Lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a todos esos negacionistas que no existen se puede dar le&ntilde;a a quien uno quiera, a placer, ech&aacute;ndole la culpa de que la Humanidad se vaya al carajo. Al final, la conclusi&oacute;n es que la culpa de que en Indonesia nadie recicle la basura es que la gente vota aqu&iacute; a Abascal, y que disfrutaremos lo votado. La culpa de que China e India no firmen ning&uacute;n tratado para reducir emisiones es del colonialismo, y pagaremos por nuestros pecados hist&oacute;ricos. La culpa de que los norteamericanos ensucien media atm&oacute;sfera con sus coches de dos mil kilos es que los espa&ntilde;oles compramos pocos coches el&eacute;ctricos.
    </p><p class="article-text">
        Y todo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Porque los negacionistas son unos asesinos que acabar&aacute;n con nosotros. Y no s&eacute; vosotros, pero yo no los encuentro por ning&uacute;n lado en el mundo real. Hay menos que carlistas, joder.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/los-negacionistas-del-cambio-climatico-unos-fantasmas-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13453579.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2026 17:00:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los negacionistas del cambio climático: esos fantasmas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio Ambiente,Ecologistas,España,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ester Muñoz y la cintura… política]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/ester-munoz-y-la-cintura-politica-columna-semanal-maximo-soto-calvo_129_13446219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70aa81b8-3653-455c-b3b8-b317f8733031_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x589y122.jpg" width="1200" height="675" alt="Ester Muñoz y la cintura… política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre políticos anda el juego: sorprendido no, un pelín remota la reversión. Una muy lejana posibilidad de que, algún día, antes de que la asfixia autonomista nos afogue de pleno a los leoneses… raciocinio y comprensión vayan de la mano</p></div><p class="article-text">
        <strong>&iexcl;El dogal nos oprime cada d&iacute;a m&aacute;s! </strong>Nadie parece querer comprobar que estamos los leoneses consumiendo ya lotes de ox&iacute;geno de supervivencia. Y la impetuosa conservadora del PP de Legio, parlamentaria nacional junto a Feij&oacute;o (quien como gallego, no sabemos qu&eacute; piensa de lo leon&eacute;s) apunta maneras de negaci&oacute;n informadora.
    </p><p class="article-text">
        Anunci&oacute; <em>ayer</em>, en interesante entrevista, que ve&iacute;a cintura pol&iacute;tica en un gran adversario en esta disciplina en el parlamento nacional, apellidado Rufi&aacute;n. Que si le rebajamos la 'r' se presta demasiado al chiste, pero es innecesario aqu&iacute;. Un gran activo dentro del catalanismo, maneras de l&iacute;der, y fiel, a&ntilde;ado.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, d&iacute;gale que se olvide de Catalu&ntilde;a, de los catalanes como pueblo, p&oacute;ngase para ello de ejemplo contando c&oacute;mo sabe ocultar lo leon&eacute;s, ensalzar y laborar por lo castellano&hellip; No es diferencia de criterio, si de afinidad sentimental con lo propio. Y puesto que dice que adversarios como &eacute;ste la hacen reflexionar, yo le acabo de dar material a&ntilde;adido m&aacute;s que suficiente, para ello. &iexcl;Reflexione!
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; tiene, parlamentaria: un &ldquo;desacuerdo profundo&rdquo; del que hace menci&oacute;n, con el a&ntilde;adido de que &ldquo;las pol&iacute;ticas mutuamente se frenan&rdquo;. Pero uno es fiel a los suyos, a los catalanes... &iexcl;Jam&aacute;s los vender&aacute;! Y otra, cruel en el amarre de los que pod&iacute;amos llamar suyos, como leoneses salimos muy mal parados&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Se han cruzado piropos parlamentarios, entre <em>sangrantes</em> discrepancias, tal vez le suene con agrado el eco de la copla, llam&aacute;ndola estudiosa y elocuente, ah&iacute; es nada, dicho con fervorosa parsimonia, voz serena, con un especial <em>dejar caer</em>, donde los haya, dentro del dominio dial&eacute;ctico del bravo Rufi&aacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Y la libertad auton&oacute;mica leonesa?</strong></h2><p class="article-text">
        Digamos que antes de la entrevista, de la que tomamos nota y datos, me resultaba una perfecta desconocida, m&aacute;s all&aacute; de su maniqueo decir de andar por casa, entre negaciones a las libertades auton&oacute;micas leonesas, conocida en el &aacute;mbito local por verbo y proforma PP, sin consideraci&oacute;n leonesista o de leonesidad aparentes. &iquest;En qu&eacute; plum&oacute;n de ellas anidar&iacute;a? &iexcl;O alejada!
    </p><p class="article-text">
        No se vaci&oacute; en la entrevista. Jugo a ser inteligente en su decir de otros, o mejor, lo que le vendr&iacute;a bien que de ella dijeran. De modo que, entresacando el jugo de algunas de sus frases, exprimi&eacute;ndolas, sin retorcimientos extremos, sin reconducirlas, pero tomando lo a ella aplicable, estoy compareciendo aqu&iacute; con la mejor de las intenciones, para nosotros los leoneses y, hasta puede que para ella.
    </p><p class="article-text">
        Estamos dentro de un inconsciente (por ser generosos) y malhadado autonomismo, por impuesto, junto a una facci&oacute;n castellana dominante. De no ser as&iacute;, y puesto que constitucionalmente se puede salir, &iquest;por qu&eacute; nos atan a los castellanos oblig&aacute;ndonos a ir de hermano pobre, en tanto nos exprimen nuestros recursos? Una autonom&iacute;a leonesa, mantendr&iacute;a puestos de trabajo pol&iacute;ticos, aflorar&iacute;an las libertades identitarias comunes leonesas. &iexcl;El &iexcl;autogobierno! &iexcl;&iexcl;&iexcl;Sin m&aacute;s costes!!! &iquest;Entonces? 
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ah! Queda el descarado contubernio <strong>(*)</strong> PP-PSOE auton&oacute;mico. <strong>Ah&iacute; no hay pragmatismo: &iexcl;Hay maldad! &iquest;Pero por qu&eacute;? &iquest;De d&oacute;nde parte el mandato? &iquest;Cu&aacute;l es el precio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He le&iacute;do cosas y casos sobre la portavoz PP, Ester Mu&ntilde;oz. De la que poco sab&iacute;a, y menos comprendo. Algo dije aqu&iacute; al repasar una foto el otro d&iacute;a. Mas, entresacando frases suyas, interesantes, por reversibles hacia su comportamiento, sencillamente aqu&iacute; estoy componiendo este escrito de opini&oacute;n. Elucubro sobre su juego pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su posible ideolog&iacute;a y roma visi&oacute;n de lo leon&eacute;s, me preocupa que haya degustado las mieles de los cargos pol&iacute;ticos auton&oacute;micos: delegada territorial. Puede que ese regusto a&uacute;n lo conserve, y hasta que lo estime como droga blanda, cuando en tal ente nace la aplicable perversi&oacute;n para el pueblo leon&eacute;s, ya bastante atufado y marchito por imperativo pol&iacute;tico. S&iacute;, y dentro de tal menester tambi&eacute;n est&aacute; ella.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En loor de que fuimos forjadores de libertades... &iquest;Por qu&eacute; no pasar a sopesar el amarre y activar la liberaci&oacute;n? Con 'cintura', reconsideren el contubernio (*) autonomista PP-PSOE. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;LEXIT!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Máximo Soto Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/ester-munoz-y-la-cintura-politica-columna-semanal-maximo-soto-calvo_129_13446219.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Aug 2026 17:00:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ester Muñoz y la cintura… política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Leonesismo,PP – Partido Popular,Autonomía de León,Ester Muñoz,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Consideraciones varias sobre la pertinaz sequía]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/consideraciones-varias-sobre-la-pertinaz-sequia-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13440878.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/617a7eae-35c8-4930-87f3-abecbec5ea0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Consideraciones varias sobre la pertinaz sequía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En estas fechas de calores estivales que incitan a la molicie, el cambio climático o el calentamiento global están poniendo de manifiesto la precariedad de agua existente en España. Pero la escasez hídrica no es el único síntoma de tales transformaciones</p></div><p class="article-text">
        Los pavorosos incendios acaecidos en Espa&ntilde;a el pasado mes de julio &ndash;veremos como acaba el de agosto&ndash; se&ntilde;alan con dedo acusador m&uacute;ltiples factores e incluso derivadas infumables. Si la palabra <strong>prevenci&oacute;n</strong> no encuentra cabida en el l&eacute;xico del buen hispano, la palabra <strong>extinci&oacute;n</strong> tampoco goza de un gran predicamento. Aqu&iacute;, las personas con mando en plaza viven m&aacute;s preocupadas por otras cuitas que por unos cientos de miles de hect&aacute;reas de bosque calcinado , miles de evacuados por el fuego, gastos ingentes o la progresiva desertificaci&oacute;n del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las verdaderas preocupaciones llegan cuando urbanizaciones de personas con posibles, esas que han ocupado parte de la Espa&ntilde;a vaciada para asentar sus reales de fin de semana o lucir palmito con sus impresionantes viviendas, son amenazadas por las llamas. Entonces s&iacute;, entonces son portada de informativos y grandiosas declaraciones de diestros y siniestros. Si es la Sierra de la Culebra la que arde o lLs M&eacute;dulas, bueno, se le da cobertura informativa una semana o un par de ellas a lo sumo y despu&eacute;s s&oacute;lo son munici&oacute;n con la que atizarse entre s&iacute; pol&iacute;ticos estatales y auton&oacute;micos. El ciudadano de a pie s&oacute;lo est&aacute; para aplaudir o insultar.
    </p><p class="article-text">
        Los incendios son la punta de lanza de un problema complejo, un s&iacute;ntoma no una causa. Combatirlos tiene varios frentes, algunos de tanto relieve como el fuego mismo. Muchos de los incendios actuales recaen sobre plantaciones de pinos, algunas de las cuales vienen de los tiempos del r&eacute;gimen anterior, donde la conciencia medioambiental era nula y terrenos erosionados eran repoblados con especies esquilmantes, impidiendo recuperar entornos meteorizados, es decir, condenados a lucir pinos raqu&iacute;ticos, pasto de procesionarias y finalmente sucumbir ante el fuego. Y lo que es v&aacute;lido para pinos, lo es para eucaliptos.
    </p><p class="article-text">
        Un invierno y una primavera con abrumadores registros pluviom&eacute;tricos dio paso a un verano seco con temperaturas nunca antes registradas. El binomio perfecto: abundantes lluvias desatan una explosi&oacute;n vegetal. La sequ&iacute;a y el calor desatan fuegos devastadores. Aquella maldici&oacute;n tendenciosa de que &Aacute;frica llegaba hasta los Pirineos empieza tomar carta de naturaleza. Terraplanistas, negacionistas y hasta el primo de alg&uacute;n expresidente niegan la evidencia del cambio clim&aacute;tico. Otros pol&iacute;ticos, auton&oacute;micos y estatales, no lo niegan, pero act&uacute;an como si lo negaran. Los problemas ambientales no son de su incumbencia.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de mosquitos, vectores de enfermedades como la Fiebre del Nilo o la Lengua azul, o especies marinas nunca avistadas en nuestras costas, son la prueba palpable de que estamos modificando el planeta a pasos agigantados ante la inacci&oacute;n de quienes deber&iacute;an evitarlo. Las hambrunas por sequ&iacute;as y los movimientos migratorios consiguientes ser&aacute;n el colof&oacute;n de tanta indiferencia. El problema es de tal envergadura que hasta la glamurosa Francia se las ha tenido que ver este a&ntilde;o con la voracidad de las llamas, y como ella Espa&ntilde;a, Portugal o Grecia.
    </p><p class="article-text">
        A nivel nacional hemos tenido que aceptar la llegada de medios de lucha contra incendios venidos de pa&iacute;ses europeos. Nada se hab&iacute;a previsto. En Castilla y Le&oacute;n, <strong>arde sobre</strong> <strong>quemado</strong>. Zamora en 2022, Zamora y Le&oacute;n en 2025 y Le&oacute;n y Avila en 2026, han evidenciado, una vez m&aacute;s, la ineptitud de esta comunidad en materia de incendios. Madrid, presidida por una lenguaraz presidenta que presume m&aacute;s que sabe, ha demostrado ser tan incompetente como sus correligionarios <em>castellanoleoneses</em>, con contratos infectos de sus brigadas, incapacidad manifiesta para gestionar esta emergencia o el bochornoso espect&aacute;culo de ocultar miserias propias alegando vender un &aacute;tico para sufragar los da&ntilde;os causados por el fuego.
    </p><p class="article-text">
        La sequ&iacute;a presenta otra cara siniestra que no obedece tan s&oacute;lo a la escasez h&iacute;drica. Los huertos del &Oacute;rbigo languidecen tras decisiones dictatoriales de personajillos que se han apropiado de la gesti&oacute;n del agua. Sin embargo, hasta el verano hab&iacute;a embalsados en Le&oacute;n excedentes del l&iacute;quido elemento. &iquest;Conviene dejar de regar en Le&oacute;n para que fluya el agua y as&iacute; cumplir con el Convenio de Albufeira firmado con Portugal en 1998? Ya se&ntilde;al&eacute; en alguna ocasi&oacute;n que en Le&oacute;n nos quedaremos con el fr&iacute;o y la nieve mientras el agua discurre pl&aacute;cidamente hacia territorios cuyos representantes velan por sus representados. En Le&oacute;n, no cabe temer tal cosa.
    </p><p class="article-text">
        Dej&oacute; dicho el papa Francisco que el agua acabar&iacute;a siendo motivo de m&aacute;s disputas que en el petr&oacute;leo en el presente siglo. Eso es cierto para todo el orbe, menos para Le&oacute;n. Aqu&iacute; no necesitamos nada y el agua tampoco. &iquest;C&oacute;mo? &iquest;Que por lo &lsquo;bajinis&rsquo; o en el bar mostramos nuestro malestar con que una provincia con suficiente agua se vea privada de ella y se le niegue hasta el riego dom&eacute;stico? &iexcl;Seamos altruistas! Si hasta tenemos nuestro particular trasvase Tajo-Segura (l&eacute;ase <strong>canal de</strong> <strong>Payuelos</strong>), que permite regar la remolacha o la alfalfa de la lujuriosa Valladolid, mientras en el pajizo Le&oacute;n se nos agostan hortalizas y frutales.
    </p><p class="article-text">
        Renegados hay en Espa&ntilde;a, como los aragoneses, que se oponen a desviar aguas del Ebro a destinos tan alejados como la huerta de Murcia, sus campos de golf y otras instalaciones tur&iacute;sticas. No, no. En Le&oacute;n somos &ldquo;muy espa&ntilde;oles y mucho espa&ntilde;oles&rdquo; y lo damos todo. Me pregunto yo, conste que, sin acritud, qu&eacute; suceder&iacute;a si la pertinaz sequ&iacute;a afectara al r&iacute;o Esla y toda su vega, principalmente de la margen izquierda, hasta el extremo de hipotecar la pervivencia de la agricultura en toda esa vasta comarca. &iquest;Se suspender&iacute;a el trasvase de Payuelos? &iquest;No? &iexcl;Eso es patri&oacute;tica magnanimidad! Se necesita mucha presencia de &aacute;nimo para ver como tu agua viaja hacia otros lares mientras t&uacute; agonizas de sed.
    </p><p class="article-text">
        El controvertido cambio clim&aacute;tico, el calentamiento global, la sequ&iacute;a consecuente y los subsiguientes incendios, est&aacute;n implementados por una clase pol&iacute;tica totalmente incompetente, cuyo mejor servicio al planeta ser&iacute;a irse a sus casas, dejarnos en paz con sus discusiones y dar paso a savia nueva, savia concienciada con lo que inevitablemente perdemos a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Claro es que, a lo mejor, la Espa&ntilde;a vaciada deber&iacute;a intervenir y aspirar a algo m&aacute;s que recibir ayudas compensatorias con cada traspi&eacute;s. Esto es v&aacute;lido para todo el pa&iacute;s menos para Le&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; somos <strong>leales s&uacute;bditos de Castilla y Le&oacute;n</strong>. Y con eso nos basta. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Tom&aacute;s Juan Mata</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"> pertenece a</span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><em> Urbicum Flumen, </em></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">la </span><a href="https://www.facebook.com/groups/541234094688277" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">Asociaci&oacute;n Iniciativa V&iacute;a de la Plata</span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Juan Mata]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/consideraciones-varias-sobre-la-pertinaz-sequia-columna-semanal-tomas-juan-mata-urbicum-flumen-asociacion-iniciativa-via-de-la-plata_129_13440878.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2026 09:30:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Consideraciones varias sobre la pertinaz sequía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Meteorología,León,Agua,Infraestructuras,Valladolid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo de Villabalter ama el teatro, la UPL de San Andrés odia la cultura y los discrimina]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/pueblo-villabalter-ama-teatro-upl-san-andres-odia-cultura-discrimina-setic-columna-escritor-luis-artigue-el-bibliopata_129_13446273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd02911e-6753-4f1f-ae2a-38cff8a767f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x574y398.jpg" width="1200" height="675" alt="El pueblo de Villabalter ama el teatro, la UPL de San Andrés odia la cultura y los discrimina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue regresa con un artículo duro y emocionante en el que realiza un homenaje a Villabalter, el pueblo del teatro, al tiempo que hace balance del mandato municipal en San Andrés del Rabanedo señalando que la Unión del Pueblo Leonés ha fracasado en ese municipio: ¡Que pase el siguiente! </p><p class="subtitle">LA TRISTE NOTICIA - Cancelada la 28.ª edición de la Semana Internacional de Teatro en La Calle por falta de apoyo económico municipal</p></div><p class="article-text">
        <strong>Villabalter</strong>, que tiene nombre de arcilla noble, de sol de mediod&iacute;a y de memoria limpia, sabe perfectamente lo que es la far&aacute;ndula. Lo sabe porque la lleva metida en la piel, en los adoquines y en ese polvo lejano del camino por donde antes pasaban los c&oacute;micos de la legua con sus ba&uacute;les desvencijados y sus versos al aire (como bien nos cont&oacute; en su d&iacute;a <strong>Fernando Fern&aacute;n G&oacute;mez</strong> en su inolvidable novela <a href="https://www.amazon.es/viaje-ninguna-parte-Fernando-Fernan/dp/848130302X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El viaje a ninguna parte</em></a>).
    </p><p class="article-text">
        La <strong>SETIC</strong> &ndash;la <a href="https://ileon.eldiario.es/san-andres/cancelada-28-edicion-semana-teatro-calle-falta-apoyo-economico-ayuntamiento-san-andres_1_13358746.html?utm_id=97757_v0_s00_e0_tv2_a1demonkl56kfj&amp;fbclid=IwY2xjawTrxIdwZG9mBWV4dG4DYWVtAjExAHNydGMGYXBwX2lkEDIyMjAzOTE3ODgyMDA4OTIAAR6lzII6f4qbkSjCJYJ3Vs_MMME2ONVe0C17sGkjsF1opo_-zU2jQjAU6ePdQw_aem_gV7CdB1c9T93TJLIhMPksg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Semana de Teatro Intergeneracional en la Calle</a>&ndash; no la invent&oacute; un despacho con moqueta ni la pari&oacute; una burocracia municipal de expediente gris y corbata torcida. La SETIC naci&oacute; donde tienen que nacer las cosas sagradas por verdaderas: del pueblo, por el pueblo y en la mism&iacute;sima calle. Por eso es el teatro en su estado m&aacute;s puro y salvaje, ese que hunde sus ra&iacute;ces en la <strong>Comedia del Arte</strong> y en los viejos <strong>Autosacramentales</strong> de cuando la dramaturgia no era un capricho de sal&oacute;n para diletantes, sino un milagro al aire libre donde la carne, la m&aacute;scara, el dolor y la risa se daban la mano a la vista de todos y as&iacute;, sin m&aacute;s tramoya que la noche, ni m&aacute;s cielo que el de la plaza&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        La SETIC, como <strong>Joan Baez</strong> con su silueta de india que acaricia el crep&uacute;sculo, es teatro folk. Y lo es bajo un cielo, el de Villabalter, en el cual se puede leer el n&uacute;mero y el nombre de todas sus estrellas, como dice <strong>Pablo Neruda </strong>en su poema.
    </p><p class="article-text">
        Por eso ah&iacute; lleva el <a href="https://www.facebook.com/Balterius98/posts/pfbid07aJmncPz9jdzddiRZmFXhKbRhuXBs22mqzipSSnWwFmFZArXbRXYSFoFYUDeceGDl?locale=es_ES" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Grupo Balterius</strong></a><strong> </strong>m&aacute;s de dos d&eacute;cadas alentando y regalando su festival de teatro de calle. M&aacute;s de veinte a&ntilde;os de hero&iacute;smo cotidiano, amasando cultura con las manos desnudas, levantando bastidores donde solo hab&iacute;a silencio y ense&ntilde;ando a todo un pueblo a mirarse en el espejo real y noble del escenario. Balterius ha gestionado, implementado y animado esta fiesta de la palabra representada con la fe ciega de los artesanos y la pasi&oacute;n l&iacute;rica de los poetas... 
    </p><p class="article-text">
        Dos d&eacute;cadas picando piedra esc&eacute;nica para que la cultura no fuera un lujo de capital, sino el pan diario de las aceras holladas de Villabalter.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay pol&iacute;ticos que confunden el <strong>Templo de Dioniso</strong> con un chiringuito de fiesta electoral y la catarsis tr&aacute;gica con la resaca, esto es, pol&iacute;ticos que creen que cultura es una feria de la cerveza, y confunden a <strong>Mar&iacute;a Zambrano</strong> con <strong>Yola Berrocal</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De hecho es muy espa&ntilde;ol y mucho espa&ntilde;ol esto de que siempre llegue el pol&iacute;tico de turno, el concejal de brocha gorda y seso entrecallao en cerveza de feria en jarras de pl&aacute;stico, y confunda la cultura con el entretenimiento y con la juerga que pa juerga s&iacute; hay dinero p&uacute;blico pero pa cultura no alcanza y viva la ignorancia. Duele en verdad comprobar que para esta estirpe de administradores de la nada, la poes&iacute;a molesta, la comedia asusta y el teatro popular tan heredero de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/cuando-lorca-y-la-barraca-se-presentaron-en-san-bernardo_1_6413067.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Barraca</em></a> de <strong>Federico Garc&iacute;a Lorca</strong> estorba&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Acostumbrados al consumo r&aacute;pido y a la espuma ef&iacute;mera, no entienden que el teatro de calle es la dignidad de un pueblo que se junta a pensar, a sentir y a celebrar la vida de la tierra, pues, s&eacute;panlo ya, la palabra cultura viene de cultivar y hay que cultivar la tierra y a la gente para que seamos algo m&aacute;s que adobes cerveceros.
    </p><p class="article-text">
        No es de recibo. No se puede permitir que venga cualquier advenedizo de la gesti&oacute;n municipal, cualquier filisteo con aspiraciones de botell&oacute;n oficial, a cargarse de un plumazo veintitantos a&ntilde;azos de arte, de sudor vecinal y de historia viva. &iexcl;Viva la SETIC, rediosla!
    </p><p class="article-text">
        Villabalter ama el teatro porque el teatro le devuelve la voz, el verso y la memoria. Si a sus pol&iacute;ticos les queda grande la belleza, que se beban su cerveza en pajar privado y dimitan con el rabo entre las piernas de lo p&uacute;blico&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Ea, que dejen en paz la calle, que es donde el pueblo &ndash;y solo el pueblo&ndash; sigue siendo el due&ntilde;o de la funci&oacute;n&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Chis pum.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/pueblo-villabalter-ama-teatro-upl-san-andres-odia-cultura-discrimina-setic-columna-escritor-luis-artigue-el-bibliopata_129_13446273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 09:30:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pueblo de Villabalter ama el teatro, la UPL de San Andrés odia la cultura y los discrimina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vecinos,Alfoz de León,Asociaciones,Teatro,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fabricar enemigos]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/fabricar-enemigos-columna-angel-alonso-la-buhardilla_129_13440564.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5159546-c6ce-4969-9047-f1eac25a633b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1455y262.jpg" width="1200" height="675" alt="Fabricar enemigos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los totalitarismos, del signo que sean, se mueven en la maligna abreviatura del amigo o el enemigo, sin medias tintas. Y tienen buen cuidado en, si no hay antagonista radical, poner a toda máquina la cadena de montaje de su fabricación</p></div><p class="article-text">
        Fue un d&iacute;a de los inicios del reencuentro con la tierra de querencia. La coincidencia f&iacute;sica con el personaje nunca tarda en producirse. No voy a decir que sea un amigo en la m&aacute;s estricta acepci&oacute;n del t&eacute;rmino, devaluado hoy por la frivolidad con la que es tratado en las redes sociales. Pero no niego que se trata de un ser entra&ntilde;able con el que me gusta pelar la pava sin limitarme al solo tr&aacute;mite de la salutaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los dos nos sabemos opuestos en ideolog&iacute;a y talante. A&uacute;n as&iacute;, no faltan las rec&iacute;procas puyas a los respectivos posicionamientos con sus dosis de sorna y mordacidad, pero sin llegar nunca a la falta de respeto. Terminamos siempre con la paz y la gloria de desearnos lo mejor. 
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, la liturgia sigui&oacute; la hoja de ruta. Pero el cierre de la conversaci&oacute;n me dej&oacute; entre perplejo y meditabundo. A estas alturas, hace un mes de ello, sigo d&aacute;ndole vueltas a la cabeza; me espet&oacute;: &ldquo;Si no eres de derechas, eres comunista&rdquo;. Prodigiosa y peligrosa simplificaci&oacute;n de los abundantes meandros del pensamiento. Digo peligrosa, porque jugar solo con blancas y negras, es llevar al tablero de la convivencia un dram&aacute;tico ajedrez, en el que las sofisticadas estrategias se encaminan a eliminar enemigos y al punto final del jaque mate. En los escaques del tablero es un prodigioso pulso de inteligencias, pero en los &aacute;mbitos de la calle y la sociedad, esa eliminaci&oacute;n de matiz y gamas no es m&aacute;s que la alegor&iacute;a de las tiran&iacute;as al acecho o en pleno ejercicio. 
    </p><p class="article-text">
        Los totalitarismos, del signo que sean, se mueven en la maligna abreviatura del amigo o el enemigo, sin medias tintas. Y tienen buen cuidado en, si no hay antagonista radical, poner a toda m&aacute;quina la cadena de montaje de su fabricaci&oacute;n. El ep&iacute;logo de la conversaci&oacute;n con el conocido despert&oacute; de mi memoria la lectura, tiempo ha, de una historia de la Revoluci&oacute;n Francesa, en la que un alcalde jacobino arengaba a sus partidarios al grito de: &ldquo;&iexcl;&iexcl;Necesitamos traidores, necesitamos traidores!!&rdquo;. As&iacute;, con la reiteraci&oacute;n de las urgencias, para que la guillotina no cejase en su org&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La historia vuelve a ofrecernos ejemplos de c&oacute;mo se trabaja la figura de un enemigo. Surgen como por ensalmo el traidor, el antipatriota, el hereje, ya que el tirano erige su sistema sobre la dogm&aacute;tica. Oponente o adversario son palabras desterradas de los diccionarios de jerarcas. O se es o no se es. La tibieza es la incubaci&oacute;n de la traici&oacute;n. Incluso afines no escapan a las sospechas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Comunistas sin la URSS ni Muro de Berl&iacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Es preocupante que se haga revivir, con las patra&ntilde;as dial&eacute;cticas actuales, la palabra o militancia comunista. &iquest;Pero no quedamos en que el <em>maravilloso</em> neoliberalismo hab&iacute;a acabado con ellos? Parece no bastar el derrumbe de su icono, aquel execrable Muro de Berl&iacute;n. Tampoco el desmoronamiento de su imperio, la URSS, v&iacute;ctima de su letal contradicci&oacute;n de la clase dirigente y geront&oacute;crata, en un sistema de uniformidad social sin distingo de ricos y pobres. Pues ahora parece que salen hasta de la sopera. 
    </p><p class="article-text">
        La historia abre de nuevo su libro. El comunista es un espantajo agitable de recurso f&aacute;cil y grosero para fabricar enemigos en las mentes manipulables. En este pa&iacute;s, los comunistas no han sido nadie en &eacute;pocas de libertades p&uacute;blicas. No lo fueron en la Segunda Rep&uacute;blica: el PCE fue un partido marginal. Empeque&ntilde;ecieron la leyenda en el medio siglo de democracia que arranc&oacute; con la transici&oacute;n pol&iacute;tica hacia la convivencia entre todos, que supuso la muerte del dictador Francisco Franco. En este sistema sobreviven mimetizados en siglas de coaliciones como IU, primero, y luego, Podemos o Sumar. Es conocida su <em>fuerza</em> parlamentaria. Una presencia magnificada desde aleda&ntilde;os totalitarios opuestos, como alpiste con el que alimentar las miserias de retornos dictatoriales.
    </p><p class="article-text">
        Los comunistas s&iacute; fueron relevantes en situaciones extremas como la Guerra Civil, donde se convirtieron en el se&ntilde;uelo de una izquierda sin terminar de encontrar su significado, cosa parecida a lo que sucede hoy. Representaron la vanguardia tenaz y disciplinada contra el franquismo, que lo tuvo a huevo, junto al <em>contubernio judeomas&oacute;nico,</em> para justificar sus tropel&iacute;as, no solo contra la obra, tambi&eacute;n contra el pensamiento. Alguien dijo que Franco afili&oacute; m&aacute;s comunistas que la URSS.
    </p><p class="article-text">
        Sintetizar ese est&uacute;pido <em>si no eres de derechas, eres comunista</em>, tiene una segunda lectura. Los proclamadores de esta sinraz&oacute;n saben positivamente que eso es un solemne disparate; pero las t&aacute;cticas de matar moscas a ca&ntilde;onazos tienen tal efecto expansivo que dan de lleno en la diana de las mentiras de patas cortas. No son los comunistas, es la izquierda de este pa&iacute;s y del resto de naciones. En esa estrechez mental tan en boga, un socialdem&oacute;crata, por ejemplo, es hoy la figuraci&oacute;n necesaria del comunismo. No tienen Muro de Berl&iacute;n, la URSS ni est&aacute; ni se la espera, Cuba es un coma inducido y China les pone ante el esperpento de un sistema comunista haciendo mejor econom&iacute;a de mercado que ellos. No es el comunista con rabo y olor a azufre. Toda la izquierda, para estos cerebros de pi&ntilde;&oacute;n fijo, es marxista-leninista. Hoy la personalizaci&oacute;n se llama Pedro S&aacute;nchez. Ma&ntilde;ana ser&aacute; el que toque en la perenne trinchera enemiga. No se pierda la perspectiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/fabricar-enemigos-columna-angel-alonso-la-buhardilla_129_13440564.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Aug 2026 09:30:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fabricar enemigos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Sociología,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Empatía o simpatía?]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/diferencias-entre-empatia-y-simpatia-columna-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension_129_13440677.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d06ee161-0020-4882-b671-a9c63a9eb577_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x617y196.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Empatía o simpatía?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">‘No somos monedita de oro para caer bien a todos’. No obstante, en contra de la intención contenida en esta frase, a veces buscamos el reconocimiento ajeno a toda costa, creyendo así identificarnos con la otra persona. La pregunta es la siguiente: ¿Empatizar y simpatizar son una y la misma cosa? </p></div><p class="article-text">
        &lsquo;Soy alguien que se pone en el lugar de los dem&aacute;s&rsquo;, escuchamos decir con frecuencia. Y no solo lo escuchamos, sino tambi&eacute;n lo decimos, convencidos de &lsquo;estar siendo la hostia&rsquo; en materia de afabilidad. Ser cordiales, ben&eacute;volos, o&iacute;r a nuestro interlocutor (en muchos casos, manteniendo la paciencia).. &iexcl;Qu&eacute; guay! 
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, sin olvidar que (en la mayor&iacute;a de las ocasiones, sea consciente o inconscientemente) lo que conocemos como &lsquo;acto de socializar&rsquo; se utiliza como estrategia puesta al servicio de la b&uacute;squeda del reconocimiento personal. El paradigma es siempre el mismo: m&aacute;s sociables seamos (o aparentemos ser), mejor valorados seremos.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, no nos equivocamos al intentar ser amables, comunicativos, agradables. &lsquo;Caer bien&rsquo; y ser simp&aacute;ticos no est&aacute; nada mal (imaginemos c&oacute;mo ser&iacute;a un mundo en el que solo habitaran seres de trato &aacute;cido y repugnante). El error est&aacute;, sin embargo, en confundir <strong>&lsquo;simpat&iacute;a&rsquo;</strong> y &lsquo;<strong>empat&iacute;a</strong>&rsquo;, cuando entre ambos conceptos existen diferencias notables.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, definir abstracciones con total exactitud resulta del todo imposible: seg&uacute;n el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Relaci%C3%B3n_de_indeterminaci%C3%B3n_de_Heisenberg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Principio de Incertidumbre de Heisenberg </a>aplicado a la ling&uuml;&iacute;stica, no se pueden medir con precisi&oacute;n absoluta los elementos del lenguaje. As&iacute;, renunciando a la viabilidad de precisar al m&aacute;ximo ambos conceptos, nos limitaremos a <em>tantearlos al vuelo</em> acudiendo, una vez m&aacute;s, a nuestro nunca bien ponderado <strong>Diccionario de la Lengua de la Real Academia Espa&ntilde;ola</strong> (de ahora en adelante <strong>DRAE</strong>).
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo entender la &lsquo;empat&iacute;a&rsquo;?</strong></h2><p class="article-text">
        Vayamos por partes. En su primera acepci&oacute;n, el DRAE define <strong>&lsquo;</strong><a href="https://dle.rae.es/empat%C3%ADa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>empat&iacute;a</strong></a><strong>&rsquo; </strong>como &lsquo;sentimiento de identificaci&oacute;n con algo o con alguien&rsquo;. En este sentido, &lsquo;ese algo<strong>&rsquo;</strong> con el que nos identificamos podr&iacute;a ser nuestro animal de compa&ntilde;&iacute;a o una planta sembrada en el jard&iacute;n o nuestro sill&oacute;n preferido o &ndash;&iquest;Por qu&eacute; no?&ndash; un sentimiento, un recuerdo, una idea y todo lo que quepa en dicho concepto. Luego, desde un an&aacute;lisis gramatical (siempre ateni&eacute;ndonos a lo referido por nuestro lexic&oacute;n oficial), &lsquo;ese<strong> </strong>algo&rsquo;<strong> </strong>es &lsquo;un pronombre indefinido que designa una realidad indeterminada cuya identidad no se conoce o no se especifica&rsquo;. Todo lo anterior implica que, al identificarnos con &lsquo;algo&rsquo;, podr&iacute;amos llegar a considerarnos semejantes a nuestra querida mascota, como tambi&eacute;n disolvernos en la naturaleza morfol&oacute;gica de un pronombre indefinido, cosa divertida, si bien muy poco seria para ser tomada en consideraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Analicemos, ahora, lo que significa identificarnos con &lsquo;alguien&rsquo;. En su segunda acepci&oacute;n, la <strong>&lsquo;</strong>empat&iacute;a<strong>&rsquo;</strong> es definida como la &lsquo;capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos&rsquo;. Ese &lsquo;alguien&rsquo;<strong> </strong>podr&iacute;a ser &ndash;desde luego&ndash; otra persona, pero tambi&eacute;n uno mismo, por lo que terminar&iacute;amos auto-identific&aacute;ndonos y auto-reconoci&eacute;ndonos en nuestros propios sentimientos. Ahora bien, todo est&aacute; en ver la forma en que hacemos tal identificaci&oacute;n, si desde la &oacute;ptica de creer en el justo valor de nuestras acciones y pensamientos o desde la perspectiva de un &lsquo;Narciso interior&rsquo;, poni&eacute;ndonos siempre por delante, hasta el punto de incurrir en la total falta de <strong>&lsquo;</strong>empat&iacute;a<strong>&rsquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ego&iacute;smo versus amor propio</strong>
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;El ego&iacute;smo y el amor a s&iacute; mismo, lejos de ser id&eacute;nticos, son realmente opuestos. El individuo ego&iacute;sta no se ama demasiado, sino muy poco; en realidad, se odia&rsquo;, es esta la c&eacute;lebre farse de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Erich_Fromm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Erich Fromm</strong></a> en <a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;ved=2ahUKEwiDo-3bwZiWAxUwSfEDHSrAMWUQFnoECEEQAQ&amp;url=https%3A%2F%2Fomegalfa.es%2Fdownloadfile.php%3Ffile%3Dlibros%2Fel-arte-de-amar.pdf&amp;usg=AOvVaw015HZmmi2DkUA864LflJL_&amp;opi=89978449" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El arte de amar</em></a>. Desde este punto de vista, la <strong>&lsquo;</strong>empat&iacute;a<strong>&rsquo;</strong> se manifiesta como un sentimiento contrapuesto al ego&iacute;smo, en el que amar a los dem&aacute;s contempla, como premisa, el amor a nosotros mismos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Erich Fromm y su libro &#039;El arte de amar&#039;                            </span>
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        Claro, &lsquo;ponerse en el lugar de alguien&rsquo; no significa que necesariamente &lsquo;ese alguien&rsquo; se ponga en nuestro lugar. Para que esta reciprocidad suceda, tendr&iacute;a que haber <strong>&lsquo;simpat&iacute;a&rsquo;</strong> de ambas partes. Por el contrario, si tal correspondencia no existiera, podr&iacute;a generarse el conflicto &lsquo;odio versus amor&rsquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La &lsquo;simpat&iacute;a&rsquo;... &iquest;Atracci&oacute;n mutua?</strong></h2><p class="article-text">
        En su primera acepci&oacute;n del t&eacute;rmino, el DRAE define <strong>&lsquo;</strong><a href="https://dle.rae.es/simpat%C3%ADa?m=form" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>simpat&iacute;a</strong></a><strong>&rsquo;</strong> como &lsquo;inclinaci&oacute;n afectiva entre personas, generalmente espont&aacute;nea y mutua&rsquo;. Queda claro el concepto: lo de &lsquo;generalmente&rsquo; significa que hay casos en los que esta inclinaci&oacute;n no es rec&iacute;proca y se limita a una sola parte, quien, en ocasiones, hace todo lo posible por &lsquo;caerle bien&rsquo; a su semejante, aun cuando este no da muestras de corresponder afectivamente.
    </p><p class="article-text">
        Es entonces que, en ese obsesivo empe&ntilde;o por resultar ser simp&aacute;tico, se asume una falsa pose, construida a posta, a fin de alcanzar la esperada aceptaci&oacute;n. Luego, no obteniendo de la otra parte la respuesta esperada, se despierta un sentimiento de odio opuesto al amor, llegando hasta a aborrecer a quien no nos ha sido rec&iacute;proco.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, caemos en una situaci&oacute;n de &lsquo;pescadilla que se muerde la cola&rsquo; en la que, en la caprichosa batalla por ganar el aprecio ajeno, se<strong> </strong>pone fin al sano sentimiento de comprender a nuestros semejantes; sentimiento que requiere, ante todo, poner una vez m&aacute;s en pr&aacute;ctica el famoso aforismo inscrito en el front&oacute;n del <strong>Templo de Apolo,</strong> en Delfos: <strong>&lsquo;Con&oacute;cete a ti mismo&rsquo;</strong> (eso si pretendes relacionarte sanamente con los dem&aacute;s).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Marina González-Quevedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/diferencias-entre-empatia-y-simpatia-columna-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension_129_13440677.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Aug 2026 09:30:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Empatía o simpatía?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología]]></media:keywords>
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