El algoritmo leperiano (de la gente que no sabe que hay eclipse)

Hace mucho que no escribo artículos de opinión, excepto unos pocos para la revista Hobby Consolas, pero me parece tan alucinante lo que vengo a contar, que tengo que hacerlo.

Que resulta que hay gente que no sabe que el miércoles de la semana que viene hay un eclipse total en España.

Y no se trata de alguien que acaba de despertar de un largo estado de coma.

Lo más alucinante es que se trata de personas que se pegan sus buenos ratos todos los días con el móvil.

Que se vinieron por aquí de vacaciones y... “Bueno, os quedaréis para ver el eclipse, claro, porque en vuestra zona es solo parcial”- pregunto yo retóricamente.

— ¿Qué eclipse?

Me acabo de echar las manos a la cara otra vez al recordar esto escribiéndolo.

Es de impacto. No se lo mando a Iker Jiménez porque no soy de esoterismos, pero aquí tiene tema.

Igual hasta el raro soy yo, que no tengo redes sociales personales.

Y sé que a la mayoría de la gente le gusta que le digan lo que quiere oír (sea o no verdad), y que los nuevos métodos de información por redes sociales (e incluso la IA) tienden a darles en el gusto… de modo que si miras cosas de ideología de derechas, pues te ponen más cosas de derechas; y lo mismo por la izquierda y así con cada tema...

[Y así estamos… llevándonos a extremos y con una sociedad cada vez más polarizada, que veremos cómo acaba esto]

…pero pensé que un evento del Universo como éste se lo plantarían delante, ya por irme yo a los extremos, hasta a los terraplanistas… hasta a los negacionistas de la evidencia del cambio climático, a los antiaborto, a los machistas, a los racistas, a los que disfrutan del sufrimiento de los animales, a los que quieren obligar a que sigan sufriendo las personas que quieren dejar de vivir porque su vida es sufrimiento… (¡Cuántas veces coinciden cosas de esas juntas, por cierto!).

Me parece algo tan grande el eclipse total (yo es que pagaría por verlo), que pensé que incluso a gente involucionada se lo pondrían delante en algún momento en la pantalla del móvil, aunque solo fuera por casualidad.

Pero resulta que no es ni culpa de esas personas, sino de 'el algoritmo', como dicen que se llama eso que han programado para que controle lo que se nos muestra y lo que no.

Y nada, que algo presuntamente tan sofisticado, se ve que está averiado (nótese la ironía, que ya sé que lo importante es el dinero aunque nos lleven al fanatismo), porque llegará el 12 de agosto de 2026 a las 20.30 horas y habrá quien verá moverse masas de gente para contemplar el cielo, y que se empieza a hacer de noche… y pensará que le ha llegado el fin del mundo.

Arreglen el algoritmo.