La Universidad de León diseña una respuesta frente a una bacteria que causa miles de muertes en el mundo
Un equipo de investigadores de la Universidad de León (ULE) ha publicado en la revista Molecular Biomedicine el diseño de un péptido circular capaz de entrar en las células humanas y actuar contra Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM), una de las bacterias más difíciles de erradicar cuando se refugia en el interior de las células. El trabajo se ha desarrollado en colaboración con la Universidad de La Coruña, la Universidad de Pensilvania y la Universidad del Sur de California.
Staphylococcus aureus causa cerca de un millón de muertes al año en todo el mundo y es la principal causa bacteriana de mortalidad en 135 países (solo las cepas resistentes a meticilina provocan más de 100.000 fallecimientos anuales).
Buena parte de su éxito se debe a que la bacteria sobrevive dentro de las propias células del paciente, un refugio en el que queda parcialmente protegida frente al sistema inmunitario y al que muchos antibióticos llegan con dificultad, lo que favorece las infecciones persistentes y las recaídas, según expone la ULE.
Para alcanzarla, los investigadores han injertado un péptido antimicrobiano de origen vegetal, derivado del garbanzo, dentro de un ciclótido: un péptido circular, cerrado sobre sí mismo y reforzado por puentes de azufre, propio de algunas plantas y extraordinariamente resistente a la degradación.
El resultado, denominado MCo-KTR2, mantiene la secuencia activa expuesta sobre un armazón estable en forma de anillo.
El cierre en anillo multiplica por más de treinta la resistencia del péptido a la degradación en suero humano (de menos de una hora a más de treinta), le permite atravesar la membrana de la célula y situarse junto a las bacterias alojadas en su interior, y refuerza su unión a PBP2a, la proteína responsable de la resistencia a meticilina, cuyo bloqueo frena la construcción de la pared bacteriana.
En los ensayos, las células humanas tratadas con el péptido mantuvieron su viabilidad hasta las concentraciones más altas probadas, con una hemólisis mínima.
Su actividad aumenta además al combinarlo con visomitina, un compuesto que desestabiliza la membrana bacteriana, y con antibióticos ya en uso como la vancomicina y la gentamicina. En células infectadas, la cantidad de péptido necesaria para proteger al cultivo se redujo de 15,6 a 1,0 micromolar al añadir visomitina.
Los autores proponen MCo-KTR2, todavía en fase de laboratorio, como punto de partida para desarrollar tratamientos frente a las infecciones intracelulares resistentes a los antibióticos.
Referencia: Mourenza Á, Llano-Verdeja J, Castañera P, Krishnan R, Vogelaar A, Lorente-Torres B, Fernández-Martínez S, Ferrero HÁ, Zaro J, Aparicio JF, Mateos LM, de la Fuente-Nunez C, Letek M. Design of a cyclic peptide targeting intracellular Staphylococcus aureus. Mol Biomed. 2026;7:120. Aquí se puede descargar el enlace