La policía entra en una casa okupada y detiene a un hombre por tener marihuana en León

El caso de una okupación de una vivienda en el municipio leonés de San Andrés del Rabanedo, en el alfoz de la capital, ha culminado con la localización, tras esconderse en una obra cercana, y detención del hombre que presuntamente había entrado en la casa para vivir en ella, aunque el motivo final de ponerle ante el juez ha sido el presunto tráfico de drogas.

Así se relata en una nota de prensa emitida por la Subdelegación del Gobierno en la provincia leonesa sobre unos hechos recientes en los que participaron tanto efectivos de la Policía Nacional de la Comisaría de San Andrés como de la Policía Local de este municipio.

En un suceso de lo más curioso, se explica que nada más tener conocimiento de la okupación de una vivienda de su propiedad, los dueños lo pusieron en conocimiento de la policía, que acudió junto a ellos al lugar de los hechos. También acudió a prestar su ayuda un cerrajero, dado que el presunto okupa habría cambiado la cerradura de la casa.

Una vez dentro, el comunicado explica que se encontraron varias mochilas con diversos objetos de la propia vivienda. Así, por ejemplo, una cubertería completa y diferentes joyas y otros objetos de valor. También se considera que habría robado un ciclomotor. Pero también algunos efectos que se consideraron para consumo y también para tráfico de drogas, en concreto marihuana.

Esta sustancia, como se aprecia en la fotografía enviada por ambos cuerpos policiales del alijo final, aparecía tanto ya envasada como al natural, no especificándose la cantidad exacta encontrada. En todo caso, esta sustancia estupefaciente fue el motivo final de la detención, atribuyéndole un presunto delito contra la salud pública.

El problema es que en un primer momento no fue localizado en su interior el hombre que habría entrado en la vivienda. Pero como relata la nota de prensa, tras buscársele por las inmediaciones, fue encontrado oculto entre los materiales de una obra en un solar adyacente y se produjo su detención.

Según las mismas fuentes, se trata de un delincuente habitual con numerosos antecedentes policiales. El asaltante y todas las pruebas y material incautado fueron puestos a disposición judicial, así como después los efectos recuperados fueron entregados a sus legítimos propietarios. Por su parte, se explica que la sustancia estupefaciente fue retirada para su análisis y posterior destrucción.